Días verdes en Brunei

No figura autor del libro, formato rtf. Novela corta de unas 42 páginas.

Hay bastantes novelas y comic sobre el día en que se terminen los combustibles fósiles. Esta es una de ellas. Y no nos muestra una sociedad muy apocalíptica. Afortunadamente. Claro que el lugar escogido no se presta a ello.

En principio no deja de ser una paradisíaca isla con un ambiente relajado y todo ello cubierto de flores, que no son tales flores, sino verduras y frutas varias. Es el huerto urbano, es el aprovechamiento de todo sitio y lugar para el cultivo. Un acercamiento al Detroit de hoy en día. Pero con más población, por metro cuadrado (eso se intuye).
Plantas petróliferas que no funcionan. No hay automóviles, silencio. Muy idílico. Es, en cierta medida, la utopía ecológica, pero no política. Es una dictadura, una monarquía con poder absoluto.

Nuestro prota es un chino-canadiense, con lo cual, no deja de ser un occidental en el oriente exótico. Y tiene que “pelear” con unos robots viejísimos para actualizarlos y dedicarlos a la construcción de barcos.

Es un joven talento que ha sido contratado por una multinacional tecnològica, este trabajo es su primer trabajo. No entiendo muy bien como una multinacional encarga tarea tan ardua a un novato. La isla, o medio isla, pues se trata del Sultanato de Brunei Darussalam, que ocupa la costa norte de la isla de Borneo, está en crisis total con la desaparación del petróleo.

Hasta ahora toda la historia no tiene nada que no pertenezca a una historia normalita de ciencia ficción. ¿Dónde está el mundo hacker? Pues se supone que ha de estar relacionado con dicho mundo. Internet está prohibido en la isla, no hay teléfonos, no existen las telecomunicaciones. Nuestro héroe, para poder “avanzar” de forma decente en su proyecto, ha de encontrar software en la red. Para ello realiza, con éxito, una conexión primitiva, digna de los años 70 del siglo XX. Y es, al lograr esa conexión, cuando descubre que bajo esa aparente calma de lechugas, hay todo un mundo cibernético. Hemos entrado en la Red, ya estamos donde esperabamos, que no creiamos, estar. A partir de este momento, se produce un cambio trepidante, la tranquilidad deja paso a la acción.

Libro mesiánico, donde se mezcla rock, budismo y hacker, lo cual no deja de ser un homenage al nacimiento de la red, la red no controlada por las grandes empresas, organismos y agencias, sino la de los hackers libres e independientes, que pretenden hacer de la tela de araña una red viva e independiente donde no existan fronteras, ni razas y como creencia la libertad. El rockero pienso que es un alter ego del fundador de https://www.eff.org/ puede que si, puede que no, pero eso creo.

Final abierto de fuga hacia el futuro. ¿Ecológico, conectado en la red y en libertad?

En un momento en que muchos países intentan ponerle alambradas a la Red, es un libro que nos puede llevar a pensar sobre el asunto.

licenciacc

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