Noticia de Prensa

En el verano hace calor, en el verano las ciudades se quedan vacías, en el verano hay que seguir publicando la prensa y como consecuencia, las páginas de los periódicos han de llevar contenido.

Además, a todo lo anterior sumamos la ambición de un señor que gobierna la ciudad con cuatro concejales (¿o son tres? no me interesa mucho), pues está en coalición con otros dos partidos, pero los tres grupos se llevan a la greña (es lo malo de las coaliciones, al tener que estar ocupado vigilando a tu aliado, menos dinero te puedes llevar al bolsillo).

Con estas premisas apareció en un periódico capitalino local una noticia sobre un prodigioso descubrimiento arqueológico…

destapan

Nos fuimos a visitar dicho palacio, mi amigo Ulises y el abajo firmante..

 

 

 

 

Esto es, más o menos, lo que nos encontramos (Uli delante de una pintada ¿nazarí?). Pero el artículo seguían dando más datos:

“Ahora, un nuevo descubrimiento saca a la luz los restos de un nuevo palacio nazarí en la ciudad, en este caso situado en la zona del Albercón del Moro, en Cartuja, y que sería similar al Cuarto Real de Santo Domingo o a uno de tantos cármenes repartidos por la ciudad….

El mal llamado cuarto Real de Santo Domingo, ¿Por qué no podemos llamar las cosas por su nombre? Me pregunto todos los días miles de veces: la Qubba o salón de recepciones, y ya que por fín, el mismo nos ha sido devuelto a la ciudadanía, debiera de desaparecer el nombre del convento. Pero creo que no puede ser similar a dicho cuarto y/o a uno de los tantos cármenes (contradictorio). Pues no tienen mucho en común. Si, en lugar de los cármenes, hubiera dicho a algunas de las torres palacios de la Alhambra, vale, pero a un carmen. No tengo claro si el escribidor ha visitado dichas ruinas, incluso el “Cuarto Real”.

Este gran descubrimiento ha sucedido este mismo verano, durante las intervención en el campus alto y las labores de limpieza de tierra y desbroce de maleza que se llevan a cabo en la zona de la alberca. Estos trabajos han destapado ya los muros de la construcción y actualmente se encuentran al descubierto, siendo visibles desde la zona….

Esta parrafada se contradice con la segunda que viene a continuación donde se nombra el acuerdo entre Emasagra (Empres Municipal de Agua y Limpieza) y la Universidad. Es más a lo largo del artículo hay una serie de confusiones grandes, imagino que intencionadas, entre el acuerdo con Emasagra, el acuerdo con el Ayuntamiento y con la fecha lo mismo, en un momento dado parece que el acuerdo es del mismo mes, cuando es bien sabido que en Agosto en la Universidad no están ni los bancos.

Lo que la UGR no esperaba encontrarse en la zona era que aparecieran estos restos de tal magnitud, pese a que, según informaron fuentes del proyecto, había varios registros de documentación que indicaban que en la zona podía haber existido un palacete como el recientemente hallado….

Cuando la UGR y Emasagra firmaron el acuerdo para la recuperación del Albercón del Moro, varias promociones de estudiantes del máster de Arqueología de la universidad granadina se encontraban realizando trabajos arqueológicos en la zona para tratar de averiguar el origen y la entidad real de este estanque….

Estos trabajos, según las fuentes consultadas por este periódico, llevan realizándose en la zona desde hace 5 años, siendo una zona de prácticas para estos alumnos….

En las últimas excavaciones se encontraron restos que indicaban que, efectivamente, en la zona se situó una vivienda estilo palacio o carmen nazarí que dataría de la misma época de la aparición de esta gran alberca o antes. La aparición de muros, anillos o incluso monedas, según las fuentes, indicaban que en este lugar se había construido un pequeño palacio.”

En cuanto a que la UGR no esperaba encontrar nada, cuando nos personamos Uli y el que esto suscribe, nos encontramos con estas personas:

 

 

 

 

a los que interpelamos sobre si dicho lugar era el famoso palacio nazarí. Resultaron ser los responsables del tema y estaban estudiando como reiniciar la excavación en septiembre y, según me dijeron, ellos llevan 3 años excavando (el periodista habla de “prácticas de excavación”) y dijeron que parecía ser un palacio del siglo XI, los nazaríes en el XI no se habían inventado aún, y el llamado Cuarto Real tampoco es nazarí.

No lo afirmo yo, si nos acercamos a esa Gran Guía de Granada, que la es, del ya citado varias veces, en este blog,

D.MANUEL GÓMEZ MORENO,

Nos dice sobre el Cuarto Real:

Cuarto Real de santo Domingo.

Al sur del convento se extendía la huerta de la Almanxarra mayor, limitada al occidente por la muralla, y allí queda un ameno jardín, donde sobresale frondosa bóveda de seculares laureles y una casa moderna encubre la entrada de la notabilísima torre árabe llamada Cuarto Real y en el siglo XVI la Almanxarra. Á su ingreso hubo una galería de arcos y columnas con inscripciones y zócalos de azulejos, donde hoy sólo queda la fuente de mármol, correspondiente a cierta alberca que se extendía bajo de los laureles.

Desde la puerta de la torre encontramos que admirar, pues a más del rico ornato de la archivolta, hay en las impostas unos azulejos de esmalte dorado con menuda labor de hojas, únicos en su género, y extiéndense por debajo magníficos tableros de piezas vidriadas formando la inscripción: u “Dí, Dios es único”, en gallardos caracteres cúficos revueltos con vástagos y alrededor versos del Corán en letra cursiva. Es el interior de la torre una sala de 7 metros de lado semejante a las de la Alhambra, con alcobas a derecha e izquierda, cuyos arcos tienen adornos e inscripciones, y a sus lados hay paños con labor de rombos y celosías de grosera traza. En el frente ábrense tres balcones, de los que el central es más rico, teniendo de notable su arco labrado a manera de pabellón de encaje y los capiteles de sus dos arcos interiores, que recuerdan el orden compuesto, si bien las hojas resultan modificadas como las del periodo nazarita.

En lo alto de las paredes, entre varios adornos e inscripciones, se abren veinte arquitos con celosías de yeso, encima de los cuales descansa un alfarje de lazo muy sencillo, pero bien combinado y hecho como los mudéjares, ó sea con maderos enlazados y tablas encima, dejando ver el grueso de aquéllos; por último son muy notables las cenefas de azulejería que rodean el aposento, balcón central y fustes de sus columnas, todas ellas de entrelazados y por lo general con cintas blancas entre los signos; sus trazas sencillas, aunque correctas, y los matices blanco, verde claro, celeste pálido, negro y rarísimas veces amarillo, distribuidos con poca variedad, indican que cuando esta obra se hizo no había llegado tal género de labor al sorprendente desarrollo del tiempo de Yusuf. La ornamentación de las paredes ofrece extraordinaria variedad, a causa de no estar hecha a molde sino tallada en yeso, y su aspecto menos delicado que lo de Generalife (1319), revela mayor antigüedad, con lo que también se avienen el artesonado y los capiteles, que no deben de ser posteriores al siglo XIII. De otra parte las muchas inscripciones sólo contienen pasajes del Corán y cortas alabanzas a Dios, echándose de menos el lema de los nazaritas, tan prodigado en los demás palacios reales sin excepción alguna, de lo cual acaso podrá inferirse que su construcción data de la época almohade; pero aun sin atender a esta hipótesis, los caracteres del edificio prueban cumplidamente que su decoración es la más antigua de Granada y por tanto de extraordinario valor para la historia de la arquitectura granadina.

Ya hemos indicado que esta torre pertenece al recinto más oriental de la ciudad, que se extiende desde el castillo de Bibataubin a la puerta de los Molinos, encerrando los arrabales de los Alfahareros y Antequeruela, cuya mayor parte la ocupaban frondosas huertas. Al oriente del Cuarto Real, en lo alto de dos cuestas, estuvo la puerta del Pescado, demolida poco antes de 1840, quedando en el nombre del sitio memoria de su existencia; también se le llamó Bibalachar, Bibmitre, Bib Daralbaida, y por último Bibeltee en la inscripción escrita sobre ella en azulejos y traducida de esta manera en el siglo XVI: “…Mandó labrar esta puerta, nombrada la puerta del Tee, el rey Abiabdallah, hijo del rey de los moros, el vencedor en Dios… encamínelo Dios y le honre… acabóse en el mes de Rajeb del año de..y cinco..” Los críticos modernos han despreciado este epígrafe, creyendo imposible determinar a cual de los reyes nazaritas del mismo nombre se refiera; pero bástanos el epíteto que a su padre se atribuye de “Vencedor en Dios n (Algalib Billah)”, propio y exclusivo del fundador de aquella dinastía, para conocer que el Abu Abdallah es indudablemente su hijo Mohamad II (1273 á 1302). Este dato suministra bastante luz sobre la antigüedad del Cuarto Real, que bien puede ser contemporáneo del resto de la cerca. Dice Martínez de la Rosa que la puerta era muy parecida á la de las Orejas, conservando en 1833 un embovedado con tres arcos y capilla encima.

El llamarse Bib Daralbaida dicha puerta proviene de la huerta y casa real del mismo nombre, que estuvo por fuera de ella y había sido labrada en 1124 por el rey almohade Abdelwahid. Los Reyes Católicos la adquirieron de las Reinas moras y en cuanto al edificio únicamente sabemos que en la portada de la sala principal se leía esta inscripción: “El bienhechor es Dios, él es el que creó las cosas y las perfeccionó soberano” y además dentro de la sala y en una torre repetíase: “Dios solo es el vencedor”.

secodelucena

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