Respuesta feminista a las duras leyes antiaborto polacas 

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Claudia Torrisi, periodista

Fue la experiencia m獺s incre穩ble y extraordinaria de mi vida“, dijo la veterana luchadora por los derechos de la mujer Mara Clarke. “Fue una locura. Pero al mismo tiempo fue maravilloso. Y demostr籀 que las hermanas y hermanos pueden obtener resultados cuando realmente lo desean“.

En diciembre de 2019, tres meses antes de que la epidemia de coronavirus fuera declarada pandemia mundial, un grupo de mujeres de toda Europa lanz籀 una audaz respuesta feminista a las leyes draconianas contra el aborto en Polonia: el aborto sin fronteras. Desde entonces dicen que han ayudado a m獺s de 2.200 personas con informaci籀n, dinero y apoyo para abortar de forma segura en el extranjero o pidiendo p穩ldoras abortivas en l穩nea.

Las restricciones impuestas al covid-19, y en particular el cierre de las fronteras y la cuarentena obligatoria, han puesto en peligro esta nueva iniciativa, mientras que algunos grupos ultraconservadores de Polonia han sido acusados de utilizar la crisis para promover su programa antiaborto.

Sin embargo, estas mujeres llevan a簽os luchando contra todo y todos por los derechos reproductivos, y han tomado el asunto en sus propias manos.

De Irlanda a Polonia

Hay una larga historia de personas que ayudan a otras personas a abortar“, dice Clarke. Y ella sabe de lo que est獺 hablando. Es una experta en el tema. Nacido en los Estados Unidos, Clarke vive en Gran Breta簽a. En 2009, fund籀 una organizaci籀n sin fines de lucro, la Red de Apoyo al Aborto, para financiar los viajes de mujeres de Irlanda, Irlanda del Norte y la Isla de Man al Reino Unido para abortar e interrumpir embarazos no deseados de forma segura. (Gibraltar y Malta se a簽adieron a la lista el a簽o pasado). El Reino Unido tiene leyes m獺s progresistas sobre el aborto que estos pa穩ses y la estrategia de la organizaci籀n fue utilizar esta situaci籀n para contrarrestar lo que a sus ojos eran restricciones obsoletas sobre los derechos de la mujer.

En 2018, el refer矇ndum sobre el aborto en Irlanda cambi籀 profundamente el panorama. La abrumadora victoria del S穩 condujo a su legalizaci籀n en 2019, a pesar de la dura campa簽a llevada a cabo por los movimientos antiabortistas con v穩nculos internacionales.

Unos meses despu矇s del refer矇ndum, Clarke y otras activistas se reunieron en una conferencia en Francia y se preguntaron ad籀nde deb穩an dirigir sus energ穩as despu矇s de la votaci籀n en Irlanda. “聶Qu矇 pasa con Polonia?” se preguntaron. Poco despu矇s algunas de ellas se reunieron de nuevo para marchar, cantar esl籀ganes y exhibir carteles en un acto organizado en Varsovia con motivo del D穩a Internacional del Aborto Seguro (28 de septiembre) y la idea de Clarke comenz籀 a tomar forma.

Las mujeres de Aborto sin fronteras son muy diferentes pero est獺n unidas por un objetivo com繳n.

Marina Slaikovska, una activista letona que vive en los Pa穩ses B獺sicos, fue una de las personas que Clarke conoci籀 en Varsovia. Al igual que muchas otras mujeres que participan en el activismo por los derechos reproductivos, tiene otro trabajo (es bi籀loga). Recuerda los temores sobre la posibilidad de tener 矇xito en la creaci籀n de una red. “Entonces todo fue muy r獺pido.”

Clarke habl籀 de una reuni籀n crucial en msterdam a mediados de 2019, que sent籀 las bases para el lanzamiento de “Aborto sin fronteras“: “En dos d穩as todas estuvimos de acuerdo en la forma y el funcionamiento de la asociaci籀n. Sin disputas, sin peleas, muchos bocadillos vegetarianos, Karolina bordando para el aborto y un sentimiento muy especial que impregnaba la sala“.

Hoy en d穩a Clarke describe a las mujeres que participan en Aborto sin Fronteras como un grupo de personas muy diferentes que est獺n unidas por un objetivo y un enfoque claro y com繳n. “Venimos de muy diferentes antecedentes pol穩ticos, en muchos casos tambi矇n de diferentes entornos econ籀micos, pero estamos todas unidas por nuestro compromiso de ayudar a las mujeres que han decidido hacerlo. Es lo m獺s importante para nosotros, todo lo dem獺s es secundario“.

Las leyes y las protestas polacas

En Europa, Polonia tiene las leyes de aborto m獺s restrictivas (con la excepci籀n de Malta). Las mujeres pueden interrumpir legalmente un embarazo s籀lo en caso de violaci籀n, incesto, anormalidades graves del feto o si su vida est獺 en peligro. En 2016, una propuesta ultraconservadora para prohibir el aborto tambi矇n en estos casos fue retirada s籀lo despu矇s de las grandes protestas organizadas por las mujeres polacas durante los llamados Lunes Negros.

En abril de este a簽o, se promovi籀 un proyecto de ley similar durante el encierro, pero fue recibido en todo el pa穩s con protestas organizadas de acuerdo con las reglas de distanciamiento social. Los coches que chisporroteaban con el s穩mbolo de las protestas – un rayo rojo – corr穩an por calles medio vac穩as y los manifestantes con m獺scaras llevaban carteles, banderas y paraguas con los lemas de la protesta escritos en ellos. (Despu矇s de las manifestaciones el proyecto de ley fue enviado de nuevo al comit矇 de “trabajos en espera”, lo que significa que podr穩a ser reintroducido m獺s tarde).

Captura de pantalla de 2020-10-03 14-00-30Oficialmente en Polonia en 2018 s籀lo hubo mil abortos. 2018 es el 繳ltimo a簽o del que se dispone de datos, pero seg繳n los activistas estas cifras no son fiables. “No sabemos cu獺ntos abortos hay hoy en d穩a. S籀lo conocemos el n繳mero que los hospitales env穩an al Ministerio de Salud“, dice Karolina Wickiewicz.

Sin embargo, adem獺s de los que se realizan en hospitales, hay que considerar que hay una serie de abortos que se llevan a cabo en cl穩nicas privadas en el extranjero, mediante p穩ldoras abortivas compradas en l穩nea o por otros medios ilegales, no regulados y potencialmente arriesgados.

Al igual que Clarke, Wickiewicz es una experta en esta 獺rea. Es abogada del equipo del sue簽o del aborto, una organizaci籀n polaca fundada en octubre de 2016 en medio de las protestas del Lunes Negro con el objetivo de informar a las mujeres y lanzar un debate p繳blico sobre el aborto. Sin embargo, Wickiewicz dice que tropez籀 con “el activismo a favor del derecho al aborto por casualidad“. M獺s de diez a簽os antes trabajaba en la rama legal de la Federaci籀n de Mujeres y Planificaci籀n Familiar. En un momento dado, recuerda, “empezaron a llamarnos, tanto a m穩 personalmente como a informaci籀n, preguntando por las pastillas“.

Estamos hablando de p穩ldoras de aborto que permiten a las mujeres terminar embarazos no deseados antes de la duod矇cima semana, y sin cirug穩a. Existen desde hace d矇cadas, pero sigue siendo de dif穩cil acceder incluso en pa穩ses donde son legales, como Italia.

Podr穩a haberles dicho ‘Llama a Justina o a Kobiety w Sieci’“, a簽ade Wickiewicz, refiri矇ndose a una importante activista y a otro grupo de derechos reproductivos. “Pero me di cuenta de que a veces no puedes decir ‘llama a otro’. Porque puede que no lo hagan“. Fue un momento revelador para ella. No bastaba con ser abogada y hacer campa簽a, sino que ten穩a que actuar directamente: “Entiendo que la parte m獺s importante de mi trabajo es ayudar a la gente“.

Apoyo a distancia

Justina Wydrzyska es la mujer de la que habla Wickiewicz. Ha estado luchando para ayudar a las mujeres a abortar de forma segura durante mucho m獺s tiempo que Wickiewicz o Clarke. Un punto crucial en el que insiste es en apoyar a las mujeres incluso desde lejos, en l穩nea.

Todo comenz籀 con su aborto, hace catorce a簽os. “Experiment矇 de primera mano lo que significa estar asustada y tener ataques de p獺nico debido a un embarazo no deseado, no tener informaci籀n o alguien con quien hablar“, dice.

Intent矇 conseguir informaci籀n sobre las p穩ldoras, pero no pude. Hab穩a mucho material en l穩nea en el que no pod穩a confiar. As穩 que pens矇 que ser穩a bueno que hubiera un lugar o alguien a quien pudiera acudir para obtener informaci籀n sobre, por ejemplo, c籀mo tomar las p穩ldoras correctamente“.

Poco despu矇s de abortar, conoci籀 a otra mujer a trav矇s de Internet, Magda, que tambi矇n estaba indignada por la falta de informaci籀n. Magda sab穩a c籀mo manejar un sitio web. Juntos fundaron el grupo Kobiety w Sieci, el primer foro polaco en l穩nea en el que se puede encontrar informaci籀n sin prejuicios sobre el aborto.

El primer d穩a de “Aborto sin fronteras” una mujer llam籀 al n繳mero gratuito s籀lo para dar las gracias

Wydrzyska habla desde su experiencia personal: “No quiero que otras personas se sientan solas, como yo lo hice“. Su sitio web tambi矇n es parte de la red de Aborto sin Fronteras hoy en d穩a. Hay un total de seis grupos en cuatro pa穩ses: Polonia, Alemania, los Pa穩ses Bajos y Gran Breta簽a. Juntos trabajan para ayudar a las mujeres polacas a obtener asesoramiento, apoyo y acceso al aborto seguro en casa o en el extranjero a trav矇s de Internet.

Mientras que un m矇dico o cualquier otra persona es denunciada en Polonia por ayudar a una mujer a hacerse un aborto tambi矇n se arriesga hasta a tres a簽os de prisi籀n, Aborto sin fronteras dice que pueden trabajar con seguridad porque ayudan a las mujeres de manera indirecta, por ejemplo, pidiendo p穩ldoras, concretando citas y preparando viajes.

Puede sonar arriesgado, pero Clarke explica todo de manera realista: “En Polonia tenemos un servicio de apoyo telef籀nico dirigido por Kobiety w Sieci. Cuando una persona llama, se le dirige a una de las organizaciones que forman parte de la red y que est獺n fuera de Polonia, para que pueda obtener la ayuda que necesita“. Ella y los dem獺s activistas del grupo se lo saben de memoria: si una mujer ha estado embarazada durante menos de tres semanas puede pedir p穩ldoras abortivas en l穩nea y tomarlas en casa; despu矇s de la decimocuarta semana puede abortar en Alemania, hasta la vig矇simo segunda semana en los Pa穩ses Bajos, hasta la vig矇simo cuarta semana en Inglaterra.

Los desaf穩os del covid-19

El primer d穩a de “Aborto sin fronteras” una mujer llam籀 al n繳mero gratuito s籀lo para dar las gracias. Hab穩a abortado tres meses antes, sola, y esperaba que nadie m獺s tuviera que experimentarlo.

Wickiewicz recuerda que en ese momento su coraz籀n “se rompi籀 en mil pedazos” porque sab穩a que era imposible ayudar a todas las que lo necesitaban. “Creo, sin embargo, que dado el n繳mero de llamadas telef籀nicas que recibimos, el n繳mero de personas que se registran en Kobiety w Sieci o que se ponen en contacto con nosotros en Facebook, Instagram o por correo electr籀nico, estamos haciendo un gran trabajo. Cada d穩a es mejor, pero es maravilloso que la gente sepa que puede contactarnos“.

Luego vino el Covid-19. “Qu矇 paradoja organizar una iniciativa llamada Aborto sin fronteras cuando lo primero que hizo Europa fue cerrar las fronteras“, dice Kinga Jelinska, una activista cultural y antrop籀loga polaca que vive en msterdam. Hace cinco a簽os fue una de las fundadoras de la organizaci籀n sin 獺nimo de lucro Women help women (ahora parte de la red Aborto sin fronteras).

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