Categoría: Africa

⛓La comunidad migrante y antirracista clama👎🏽

contra la masacre en Melilla: «No son muertes, son asesinatos»

Convocada por Marea Migrante, Zaragoza ha sido escenario este domingo de una concentración en la que se ha vuelto a denunciar las políticas migratorias, el racismo institucional, y han exigido responsabilidades políticas por los gravísimos hechos ocurridos en Melilla. Las movilizaciones se han sucedido una decena de ciudades.

La brutal y violenta respuesta de las autoridades marroquíes al intento de este viernes de unas 2.000 personas de cruzar la valla para llegar a Melilla ha dejado 37 muertes, según ha denunciado la ONG Caminando Fronteras. Helena Maleno, portavoz de la organización, asegura que es muy probable que el número de personas muertas aumente en las próximas horas. Las imágenes de decenas de personas migrantes hacinadas en el suelo, heridas y golpeadas, abandonadas sin asistencia médica, por las fuerzas de seguridad de Marruecos cerca de la valla de Melilla, hablan por sí solas.

Sin embargo, para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue un «asalto» a la valla de Melilla «bien resuelto». Así lo llegó a afirmar este sábado en una infame declaración pública haciendo referencia a la actuación de las fuerzas policiales marroquíes y españolas que se saldó con decenas de personas muertas. «Un extraordinario trabajo» del Gobierno de Marruecos, zanjó el presidente español para exculpar a Rabat y responsabilizar de las muertes a las mafias. Una declaraciones que vienen al hilo de su cambio unilateral de postura traicionando al Pueblo saharaui.

«porraLa política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez ya era indistinguible en la práctica de la que aplicaría la extrema derecha. Ahora ya es indistinguible hasta en el discurso«, denunció el periodista Moha Gerehou en un tuit, tras escuchar las palabras del presidente español. En una entrevista con AraInfo, hace ahora dos años, ya dejó un titular contundente: «El racismo no necesita de la verdad para difundirse». Por su parte, la propia Maleno, dijo: «Sánchez justifica la tragedia de Melilla con los mismos argumentos que usó [el viernes] el partido político al que pertenece el presidente de Marruecos. Se les ve muy bien coordinados«.

En respuesta a la masacre de Melilla, ciudades como Zaragoza, Madrid, Barcelona, València, Sevilla, Granada, Cádiz, Bilbo, Palma, Girona o Valladolid han sido escenario este domingo de concentraciones convocadas por colectivos migrantes, antirracistas y en favor de la regularización de las personas en situación irregular. En las movilizaciones han vuelto a denunciar las políticas migratorias españolas y de la Unión Europea, el racismo institucional, y han exigido responsabilidades políticas por estos gravísimos hechos.

«¿Las vidas migrantes importan? ¿Las vidas negras importan? No son muertes, son asesinatos«. Así ha comenzado la protesta en Zaragoza de Marea Migrante, con la lectura del comunicado ‘Violencia y muerte en la valla de Melilla‘ difundido por el movimiento estatal que promueve la campaña «Regularización Ya» en voces de diversas personas de la comunidad migrante de la capital aragonesa.

«No nos entra en un comunicado toda la rabia y la impotencia de ver cómo las vidas migrantes, las vidas negras, los cuerpos racializados en las fronteras, pueden sufrir toda la violencia de los Estados responsables de la falta de vías seguras para acceder a la Europa fortaleza, y llamas a estas actuaciones criminales ‘acuerdos de cooperación«, añade el manifiesto.

ikerizaguirre

⛓Eichmann en la frontera

🏳️Manifestación de Madrid contra la cumbre de la OTAN

🐘Un parque como Francia🚫👑

para salvar a los elefantes de los juancarlos del mundo.

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Desde hace algún tiempo, grupos defensores de la naturaleza intentan crear un refugio para los paquidermos y presionan por un lugar considerado único: una gran área protegida que se extiende desde Angola a Zimbabue, desde el río Okavango hasta el río  Zambeze.

FRANCESCO MALGAROLI

Een el este de Angola, en un espacio inexplorado en la frontera con Botswana, se encuentra Lisima Lwa Mwondo, en lengua bantú el lugar donde mana “la fuente de la vida”. Los portugueses hablaban de una región inhóspita, la llamaban “el lugar donde reina el hambre”, “la tierra donde termina el mundo”, como dice la revista Atlas Obscura. Se dice que los elefantes que huyeron durante las guerras que martirizaron a la nación entre 1961 y 2002, sembrando la destrucción, la hambruna y miles de minas por doquier, se instalaron allí. A través de las historias escuchadas en los pueblos a lo largo de siete años, según el Daily Maverick, el científico angoleño Kerller Costa y el zoólogo estadounidense Graeme Shannon llegaron a la «fuente de la vida» en busca de los paquidermos.

Los datos indican que entre 25.000 y 100.000 elefantes cruzaron la frontera y se establecieron en Namibia y Botswana. Sólo quedan tres mil supervivientes en Angola. Según se dice, esos animales -fantasmas que huyeron de los hombres- se asentaron en parte en el bosque a orillas del río Cuando que con el Cubango dan agua al magnífico curso del Okavango que se pierde en el desierto de Kalahari.

La fuente de la vida” también se oculta a los cazadores de elefantes que recorren todo el sur de África matando ejemplares a cambio de trofeos, para hacer un favor a la población que se multiplica y aprieta, y para la conservación de los paquidermos salvados, según los gobernantes. En la vecina Botswana, a fines de abril, fue asesinado un elefante con los colmillos más grandes jamás vistos, tal vez incluso más que el contado en un largo, y en cierto modo fascinante, artículo aparecido en Sport Illustrated de 1956, asesinado en Angola y exhibido en la entrada del Instituto Smithsoniano en Washington. Leon Kachelhoffer, un cazador profesional norteamericano, después de pagar cincuenta mil dólares, mató a ese paquidermo.

El corredor ‘NG13’, una de las rutas de migración de elefantes entre Botswana y Namibia, no se tocó hasta que llegaron personas como Kachelhoffer.

Cuando matas a un animal así, te hace pensar, hay remordimientos, piensas en lo grande que era un elefante como este,

declaró en una radio estadounidense. Difícil saber qué expresión tenía durante la transmisión. Otro elefante bastante impresionante ha corrido la misma suerte en ‘NG41’, que en cambio conduce al otro lado, al Parque Nacional de Chobe. Esta vez el pelotón de fusilamiento estuvo comandado por Johan Calizt, un cazador con antecedentes penales poco inmaculados que se instaló en Botswana en 1987.

El entonces presidente Ian Khama, en 2014, había prohibido la caza de elefantes, pero el nuevo jefe de la república, Mokgweetsi Masisi, la readmitió en 2019 con la excusa de que los enfrentamientos entre paquidermos y hombres eran cada vez más frecuentes y porque la caza es uno de los recursos para la población. Sin embargo, solo mirando las fotos tomadas desde el aire se puede ver cómo los paquidermos que pasan por el corredor ‘NG13’ nunca entran en contacto con los hombres.

Investigaciones recientes muestran que si no aprenden los más jóvenes de los mayores, los elefantes están condenados a desaparecer, algunos opinan que en diez años, y dejan en claro que matar elefantes tiene un efecto perjudicial en el entorno.

Los viejos, hechos trofeos, no pueden servir de ayuda para el conocimiento ecológico, y enseñar al resto. Sin su conocimiento, los animales más jóvenes e inexpertos desarrollan una actitud agresiva,

aclara Audrey Delsink, experta en vida salvaje al Daily Maverick.

Pero Kachelhoffer y Derek Brink, uno de los caballeros más ricos de Botswana, compraron la licencia de caza en NG13 a la comunidad local. Brink posee el cincuenta por ciento de Spar, cadena de supermercados presente en todo el mundo, y es propietario de Senn Food, que se ocupa de la carne. Delsink dice que «NG13 era un lugar donde había agua y los elefantes podían descansar tranquilos. Ahora ya no es posible”.

Kasper y Kitso, de 38 y 22 años, tuvieron que ser trasladados de un parque a otro en Sudáfrica y murieron poco después del traslado, se cree que fue por un sedante mal administrado. «Destruido, esto es lo que pasó«, dijo desconsolado Craig Saunders, propietario de Kasper and Kino, a un periódico local. Kleinmond, un pueblo a noventa kilómetros de Ciudad del Cabo, es conocido por ser un sitio de vacaciones, una biosfera única y unas ruinas que atestiguan la existencia de un pueblo hace veinte mil años: se suponía que allí se asentarían los dos elefantes.

En Hazyview, en el este, la vida se había vuelto difícil para ellos, según el propietario, entre agricultores y pesticidas.

Hay cosas que no cuadran.

Había que liberarlos en un parque de verdad, no a mil kilómetros de distancia donde volverían a ser atracción turística en una especie de recinto como en oriente,

dice Michele Pickover de la ONG EMS Foundation que se ocupa de animales y paquidermos en particular.

juanyelefan

Según un ex empleado, a Saunders no le interesaban los elefantes sino el dinero que podía ganar. En Hazyview estaba perdiendo dinero y la idea era llevárselo a Kleinmond. Y hay denuncias en su contra por malos tratos, accidentes con paquidermos y dos ingleses heridos por un elefante.

Los ecologistas llevan mucho tiempo intentando crear un refugio para elefantes y presionan por un lugar considerado único: un parque, del tamaño de Francia, que se extiende desde Angola hasta Zimbabue, desde Okavango hasta Zambezi. Es un sueño que incluye a Lisima Lwa Mwondo. El científico angoleño Costa dice que “en los bosques del este de Angola se sienten seguros”.

Las historias allí están teñidas de leyendas, y aquellos que, como los paquidermos, viven hasta setenta años y más saben que la violencia de las guerras se conserva para siempre en su memoria. Un documental, pasado al Festival de Tribeca en 2021, cuenta los espíritus que animan el sur de África. Mukisi, el dragón, está ahí mismo y si lo miras te mueres. Al igual que Mukisi, los paquidermos también se encuentran dispersos por las enrarecidas tierras altas de Angola. Nadie los ha visto todavía, dice Costa: «Son una ilusión, una quimera, y por eso viven en paz«.

🟣⚫️Construyamos el anarcofeminismo del siglo XXI

🏴Zaldibar: vergüenza y escombros a partes iguales – Todo Por Hacer

💰Las vidas (argelinas) como monedas de cambio👎🏽

todoMohamed Benhalima es un argelino que en 2019 se unió al movimiento Hirak (que reclamaba cambios en el gobierno y la renuncia del presidente, Abdelaziz Buteflika, que llevaba casi 20 años en el poder sostenido por el ejército) y comenzó a asistir a sus protestas. Benhalima desertó del ejército y comenzó a denunciar en redes sociales la corrupción que había visto en él. Una vez hizo eso, sabía que su único camino era el del exilio si no quería terminar en el Centro Antar, sede de la Dirección General de Seguridad Interior, donde se interroga bajo tortura a los opositores políticos por parte de los servicios secretos argelinos. Se marchó del país justo cuando sus autoridades le acusaban de haber cometido delitos de terrorismo.

LLlegó a España, solicitó el asilo político, la petición se admitió a trámite y vivió a caballo entre España, Francia y Portugal con relativa tranquilidad. Sin embargo, el pasado 14 de marzo, coincidiendo con el momento en el que el Gobierno español había manifestado que entendía que el Sáhara Occidental pertenecía a Marruecos y había provocado el enfado de Argelia (nuestro principal proveedor de gas natural), Benhalima fue detenido en Zaragoza y se le abrió un expediente de expulsión por infracción de la Ley de Extranjería. La policía aplicó el trámite preferente de expulsión por considerar que el argelino es un riesgo para la Seguridad Nacional (sin aportar ni una sola prueba) y, pese a ostentar la condición de solicitante de asilo, se le encerró en un CIE con el beneplácito de una jueza maña.

Diversas organizaciones, como Amnistía Internacional, ACNUR, The Cairo Institute for Human Rights Studies, CIES No, etc. informaron al Ministerio del Interior que la vida y la integridad física de Benhalima correrían peligro si se le entregara a Argelia. Pese a ello, el 24 de marzo a las 17:35 se le notificó la denegación del asilo. Tres minutos después, a las 17:38, se le notificó la orden de expulsión. A las 18:41 la Comisaría General de Extranjería y Fronteras remitió por correo electrónico la resolución de expulsión a sus abogados y a las 19:45 el avión que trasladó a Benhalima a Argelia despegó del aeropuerto de Valéncia.

Es decir, se nos da a sus abogados una hora y cuatro minutos para redactar el recurso contencioso-administrativo con solicitud de medidas cautelarísimas, ordenar y adjuntar la documentación, llevarlo al juzgado de guardia, que la jueza, o juez, se lo lea, redacte una resolución, avise a la comisaría en caso de que la misma sea estimatoria y que de la comisaría lo comunique a los agentes ejecutantes para que paralicen la expulsión”, explica en un artículo de Público Eduardo Gómez, uno de los abogados españoles de Benhalima. “Algo así como jugar ocho partidas de ajedrez simultáneas contra Bobby Fischer y ganarlas todas.

insumisionCon la certeza de que todo nuestro esfuerzo iba a ser en vano, puesto que ya nos estaban llegando rumores de que Benhalima había sido entregado a las autoridades argelinas, presentamos la solicitud de paralización de la expulsión en el juzgado de guardia. Durante la espera a la resolución judicial nos llegó la confirmación, vídeo (que ya ha sido retirado) de Youtube incluido, de que efectivamente se encontraba ya en Argelia.

El juzgado de guardia, tras un par de horas de espera en la sala habilitada para ello, finalmente desestimó la solicitud de paralización cautelar de la expulsión, argumentando que «el posible peligro para la seguridad nacional, alegado en el expediente de expulsión, supone un argumento suficiente contra la permanencia cautelar del extranjero en nuestro país«. Novena partida de ajedrez contra Fischer”.

Pero Mohamed Benhalima no volvió solo en el avión que le llevó a Argel. Le acompañaba, entre otros Abderrahim L., otro ciudadano argelino que corría riesgo de sufrir torturas. En su caso, la Audiencia Nacional había dictado un auto diciendo que apreciaban la concurrencia de factores para otorgarle la protección internacional y no deportarle. Sin embargo, el Gobierno le expulsó a Argelia “por un error de interpretación” de la resolución judicial. Otra muestra de la poca importancia que le merecen a algunos la vida e integridad de determinadas personas.

Y aquí es donde nos topamos con otro escollo insalvable en estos casos: la relativización de los derechos”, dice Eduardo Gómez. “Si eres extranjero y te acusan, aún sin pruebas, de que eres un peligro para seguridad nacional, date por expulsado. Cualquier posibilidad de defensa de tu inocencia se tramitará con el exquisito ninguneo de la burocracia administrativa.

Añadamos una décima, y última partida de ajedrez contra el genio norteamericano: el contexto internacional. La inmensa mayoría del gas natural que consumimos procede de Argelia y, como consecuencia de la guerra de Ucrania, vamos a tener que incrementar ese suministro. Jaque. Además, están profundamente cabreados con el Gobierno de España por su decisión de arrimar el ascua del Sáhara Occidental al caldero de Marruecos y algo hay que hacer para tranquilizarles. Mate”.

Al poco de llegar a Argelia, los medios de su país publicaron un vídeo, grabado en una celda, en el que el activista del Hirak confesaba haber cometido una serie de crímenes. Antes de su expulsión había avisado a miembros del colectivo CIES No que si esto sucedía, significaría que le habían torturado.

Pero la noticia gorda llegaría unos 50 días después de la llegada de Benhalima a Argelia: ha sido condenado a muerte por un tribunal militar. Es cierto que el Estado argelino lleva años sin ejecutar una pena de muerte, pero no deja de ser preocupante. Y evidencia que el ministerio de Marlaska se cubrió de gloria y vulneró el Derecho español e internacional, que consagra el “principio de no devolución”: está prohibido deportar a una persona cuando su vida o integridad física corren peligro.

Al día siguiente de que el abogado argelino de Benhalima, Abdelkader Chohra, se reuniera con la madre de Benhalima y difundiera la condena a muerte del ex-militar, el letrado fue detenido y trasladado a la prisión de Chlef. Otro daño colateral de la actuación del Ministerio del Interior del gobierno más progresista de la historia de España y del mundo mundial.

🤔Lo que nos van explicando sobre la guerra

💩Multar la mendicidad, un siglo de leyes que criminalizan la pobreza

💩Gobierno español 💙 monarquía alauita💩

Nnuestro Amado y nunca bien ponderado Gobierno Más Progresista de la Historia (GMPH) no cesa de cagarla una tras otra, da la impresión que atracción por el PP es mayor que la ansia progresista (Anpg<PP).

Y para demostrar lo progresista que es, una vez más, ha renovado el acuerdo de cooperación en seguridad con Marruecos, y lo quieren justificar con el tema de la delincuencia organizada, pero el fondo real es la inmigración «irregular«.

La coordinadora de ONGs Migreurop (en España forma parte de esta coordinadora la ONG Acoge) y EuroMed Rights dicen que «ancla la migración dentro de una lógica de seguridad, que solo puede conducir a más violaciones de derechos en las fronteras«.

De este modo, nuestro amado GMPH da comienzo a una nueva etapa en las relaciones bilaterales marroquíes-españolas a costa de los exiliados, los emigrantes, los saharahuis, el coste del gas y una crisis con el Gobierno de Argel.

insumisionTras meses de disputas en un contexto de crisis diplomática, los dos países renuevan sus relaciones reforzando sus políticas de fortalecimiento de las fronteras, en línea con las políticas migratorias europeas, que criminalizan cada vez más el proceso migratorio. España, por su parte, sigue externalizando su frontera sur en estrecha colaboración con su vecino marroquí, consolidando así un oscuro espacio de vulneración de derechos.

Esta no es la primera vez, ni será la última, que la llamada inmigración irregular se asocia con el crimen organizado. El efecto de los atentados terroristas que se produjeron por todo el mundo en los últimos años (2001, 2015, 2016) ha permitido legitimar el refuerzo de la lucha contra el terrorismo y la delincuencia transfronteriza, y asociarlos a la política exterior de la Unión Europea.

Una redacción ambigua y poco clara del acuerdo

El artículo 1, apartado 2, del acuerdo es especialmente preocupante porque equipara las «acciones delictivas» (punto f) con la «trata de seres humanos y la inmigración ilegal«, sin especificar que la «inmigración ilegal» per se no puede ser un delito en los países europeos. (1)

Además, a diferencia de la trata de seres humanos (2), la migración no es un delito y los dos conceptos no deben combinarse en el texto. Añadido, al hecho de que no se esclarezca el papel de los traficantes o grupos organizados que lucran o facilitan la migración “irregular”, esto abre la puerta a diferentes interpretaciones sesgadas, que no garantizan el respeto a los derechos humanos en las fronteras.

Igualmente preocupante es el artículo 2 (a), ya que integra la identificación y búsqueda de personas desaparecidas en un proceso de lucha contra el crimen, aunque sólo deberían mencionarse en los convenios de salvamento.

Migreurop y Euromed Rights denuncian el contenido del acuerdo entre España y Marruecos sobre cooperación en seguridad y lucha contra la delincuencia, que ancla la migración en una lógica de securización, que solo puede conducir a más violaciones de derechos en las fronteras.

👎🏽Frontex: la policía antipersona de la UE

📚La Prospe: camino de medio siglo construyendo cultura popular.

⚫️⚪️🟢Comunicado oficial de la República Saharaui ante la decisión de la potencia administradora, España, de apoyar la autonomía marroquí.⚫️⚪️🟢

ECS. Bir Lehlu. | A primera hora de esta tarde, y en el contexto de guerra que vive el Sáhara Occidental, España anunciaba su apoyo a la autonomía marroquí para concluir el proceso de descolonización del Sáhara Occidental, antigua colonia española de la que sigue siendo potencia administradora según las Naciones Unidas, pero que Marruecos ocupa militarmente desde el 1975. Ante esta preocupante decisión, el Frente POLISARIO, único y legítimo representante del pueblo saharaui, expresa lo siguiente:

Con mucho asombro, el gobierno de la República Saharaui y el Frente POLISARIO recibieron esta tarde el contenido de las dos declaraciones emitidas por el ocupante marroquí y el Gobierno de la potencia administradora; España, y en consecuencia desea expresar lo siguiente:

1.- La posición expresada por el gobierno español está absolutamente en contradicción con la legitimidad internacional. Las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Europea, la Corte Internacional de Justicia, el Tribunal de Justicia Europeo y todas las organizaciones regionales y continentales no reconocen ninguna soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

También España, junto con Francia, el país que trazó las fronteras entre el Sáhara Occidental y sus tres vecinos; Marruecos, Argelia y Mauritania, tiene más responsabilidades jurídicas y políticas que otros en la defensa de las fronteras internacionales reconocidas, así como detener la expansión marroquí además de sus responsabilidades junto a las Naciones Unidas hacia el pueblo saharaui. Esta responsabilidad no caduca mientras el pueblo saharaui no haya podido ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia.

La posición emitida en ambas declaraciones carece de credibilidad, seriedad, responsabilidad y realismo, porque es una desviación peligrosa, contradice la legitimidad internacional, apoya la ocupación, alienta la agresión, la política de hechos consumados y es una huida hacia adelante que pretende legitimar la represión, los crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y el saqueo de los recursos saharauis en violación de las resoluciones de la legitimidad internacional.

Esto se produce en un contexto más grave por el que atraviesa el conflicto del Sáhara Occidental tras el estallido de la guerra en noviembre de 2020, y el estado de tensión en la región por la persistencia del Reino de Marruecos en sus políticas expansionistas.

2.- Esta transformación parece ser el resultado de intensos meses de chantaje marroquí contra España para restablecer las relaciones diplomáticas a su estado anterior. Desgraciadamente, en lugar de que Madrid pretendiera restablecer sus relaciones bilaterales con su vecino del sur sobre bases sólidas y fundamentadas, optó por someterse, una vez más, al chantaje marroquí.

3.- La posición expresada contiene elementos muy peligrosos, como referirse a la propuesta marroquí como “la más seria, realista y objetiva… etc…para resolver el conflicto del Sáhara Occidental”, en claro apoyo al enfoque unilateral, en contradicción con el derecho internacional y la libre práctica democrática. La declaración del Gobierno español no se quedó ahí, sino que fue más allá a lo más peligroso al referirse al acuerdo de «respeto a la integridad territorial de los dos países», que, en el contexto del conflicto del Sáhara Occidental, no es nada sino una clara adopción de la tesis expansionista marroquí.

4photo_2022-03-05_06-21-01.- Esta posición, de forma significativamente negativa, afecta a cualquier posible papel de España en la solución del conflicto de descolonización en el Sáhara Occidental y los esfuerzos actuales para reactivar y revitalizar el proceso de paz por parte de las Naciones Unidas. Esperábamos que España, por imparcialidad y sentido de sus responsabilidades legales e históricas, acompañaría a las dos partes y al nuevo enviado personal para revitalizar el proceso político. Es lamentable que Madrid opte, una vez más, por someterse al chantaje marroquí y disipar las esperanzas que existían, alimentando la tensión, la escalada y empujando hacia más inseguridad.

5.- A pesar de todo ello, España no puede sustraerse unilateralmente de sus responsabilidades jurídicas frente al Sáhara Occidental y su pueblo, siendo potencia administradora del Territorio a la espera de la descolonización del mismo. Tampoco puede dar la espalda a sus responsabilidades políticas, ya que es el principal responsable del sufrimiento del pueblo saharaui, y de hecho de todos los pueblos de la región, que hasta ahora no han podido disfrutar de la estabilidad debido a la herida abierta por España en 1975, y que sigue envenenando las relaciones de los pueblos y países de la región.

6.- El pueblo saharaui, su gobierno y el Frente POLISARIO hacen un llamamiento urgente a las fuerzas políticas españolas y a todos los pueblos de España, para que presionen al gobierno español para que corrija este grave error, y obliguen a Madrid a asumir sus responsabilidades originarias, que no prescriben, de erradicar el colonialismo del Sáhara Occidental de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, especialmente en lo que respecta al disfrute del derecho de los pueblos sometidos a una dominación colonial a la autodeterminación e independencia.

👎🏽Lista de empresas que expolian el Sáhara Occidental

We have complete coverage in our live blog, and Stella wrote a powerful op-ed in The Guardian on the eve of the wedding.

🌍Las democracias y la democratización del mundo n+1🌏

📸Patrice Lumumba (1925-1961), Primer Ministro de la República del Congo, es recibido por el estadista británico John Profumo (a la izquierda del centro) a su llegada al aeropuerto de Londres, de camino a las Naciones Unidas en Nueva York, el 23 de julio de 1960. (Foto: Douglas Miller / Keystone / Hulton Archive / Getty Images)

¿Ayudó Gran Bretaña a asesinar a un líder africano y a un Secretario General de la ONU?

Un nuevo libro sobre el papel de la CIA en África arroja más luz sobre el papel encubierto del Reino Unido en el asesinato del político congoleño Patrice Lumumba en 1961 y plantea más preguntas sobre la muerte del Secretario General de la ONU Dag Hammarskjöld.

plusmas

Eel servicio secreto británico, el MI6, derrocó en 1953 a Mohammad Mossadegh, el primer primer ministro de Irán elegido democráticamente, con la ayuda de la CIA. Lo sustituyeron por el Sha, un autócrata protegido por su infame policía secreta, la Savak.

Unos años más tarde, el MI6 conspiró con la CIA para derrocar, incluso asesinar, a Patrice Lumumba, el primer primer primer ministro del Congo elegido democráticamente.

«Al igual que Lumumba, Mossadegh había sido elegido democráticamente y era un defensor de la unidad secular de su país«, escribe la académica Susan Williams en su nuevo libro White Malice, un relato devastador y magníficamente investigado sobre cómo la CIA, el MI6 y Bélgica -la antigua potencia colonial del Congo- destruyeron el gobierno legítimo del nuevo país independiente.

Lumumba fue víctima de una larga y despiadada campaña para desacreditarlo antes de ser capturado, torturado y asesinado en enero de 1961.

Los archivos del MI6 sobre su papel en los acontecimientos que condujeron a su asesinato permanecen retenidos; es casi seguro que muchos han sido destruidos. Aunque la CIA sigue reteniendo archivos, en Estados Unidos se han publicado documentos sobre el complot.

White Malice expone el alcance de la red de agentes de la CIA y los beneficiarios de sus fastuosos sobornos. Entre ellos, Joseph-Désiré Mobutu, jefe del ejército congoleño que desempeñó un papel clave en el golpe de Estado contra Lumumba.

Mobutu -que más tarde se llamó a sí mismo Mobutu Sese Seko y a su país Zaire- se hizo con el poder en un golpe de Estado respaldado por la CIA en 1965 y gobernó el Congo hasta su muerte en 1997.

El MI6 en el Congo

Hay pocas dudas de que Daphne Park, jefa de estación del MI6 en el Congo bajo la cobertura de cónsul en la embajada británica, se mantuvo plenamente informada del trabajo sucio de la CIA, incluyendo un plan para envenenar a Lumumba. Era muy cercana a Larry Devlin, el jefe de estación de la CIA.

Williams señala dos afirmaciones diferentes que hizo Park sobre el asesinato de Lumumba. Cuando se le preguntó quién lo había matado en una entrevista de 1989 con la revista New Yorker, respondió: «La CIA, por supuesto«. Posteriormente, en 2013, Lord Lea, un colega (Park había sido ennoblecida) dijo que le preguntó si el MI6 tuvo algo que ver con el asesinato y afirmó que ella respondió: «Tuvimos. Yo lo organicé«.

palomaWilliams comenta: «A primera vista, estas dos respuestas parecen contradictorias, pero quizá ambas seab verdad«. La clave, dice Williams, es que Park «consideraba que su trabajo en el MI6 no era simplemente de recopilación de información, sino también de intervención«.

En una entrevista televisiva de la BBC Panorama, el 22 de noviembre de 1992, Park admitió: «Enfrentas a la gente discretamente… Ellos se destruyen entre sí, nosotros no los destruimos«. Eso era muy fácil en el recién independizado Congo.

Williams relata que en septiembre de 1960, el día después de que el entonces primer ministro británico Harold Macmillan discutiera «las problemáticas actividades» de Lumumba con el presidente Eisenhower, Howard Smith, del Departamento de África del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo a sus colegas que la forma sencilla de asegurar la eliminación de Lumumba de la escena era «matarlo«.

Smith posteriormente llegó a ser el jefe del MI5.

Asesinato

Lumumba fue ejecutado el 17 de enero de 1961 por las tropas congoleñas en la provincia de Katanga, rica en minerales, gobernada por Moise Tshombe. Frans Vrescheure, comisario de policía belga, fue probablemente el último occidental que vio a Lumumba con vida.

Paddy Hayes, autor de Queen of Spies, lo explica así en su biografía de Park: «Ni Park ni Devlin apretaron el gatillo, ni dieron la orden de fusilamiento, pero conspiraron para provocar una situación en la que el resultado más lógico, de hecho el único posible, sería la muerte de Patrice Lumumba«.

El papel del gobierno británico fue mucho más que hacer la vista gorda de forma pasiva. También fue más que una mera connivencia. Los funcionarios británicos alentaron positivamente a los enemigos de Lumumba para que se deshicieran de él. Esto queda muy claro en el libro de Williams.

Los servicios de espionaje británicos y estadounidenses y los oponentes de Lumumba tenían otro cómplice dispuesto: El general Henry Alexander, que fue trasladado desde el ejército británico para servir como jefe del personal de defensa de Kwame Nkrumah, el primer presidente de Ghana.

Alexander era también el jefe del gran contingente ghanés en la fuerza de paz de la ONU en el Congo. Él y sus compañeros oficiales británicos que supuestamente estaban al servicio de la ONU tuvieron muchas oportunidades de salvar a Lumumba de sus perseguidores, pero se negaron a hacerlo.

«El golpe de inteligencia del siglo»

La muerte del entonces Secretario General de la ONU, Dag Hammarskjöld, que apoyaba firmemente a Lumumba como líder del gobierno legítimo del Congo, sigue siendo una cuestión sin respuesta.

Williams describe cómo la CIA no sólo sobornaba a las delegaciones extranjeras en la ONU, sino que también interceptaba regularmente las comunicaciones cifradas del personal de la ONU. Lo hacían con la ayuda de máquinas fabricadas por Crypto AG, una empresa con sede en Suiza que pertenecía en secreto a la CIA y al servicio secreto de Alemania Occidental, el BND.

Al menos cuatro países -Gran Bretaña, Israel, Suecia y Suiza- conocían la operación, descrita por la CIA como «el golpe de inteligencia del siglo«, y recibieron información de ella.

Hay ecos de una operación muy posterior en el período previo a la invasión de Irak, cuando Katharine Gun, la traductora del GCHQ, puso al descubierto las peticiones de Estados Unidos a Gran Bretaña para pinchar las comunicaciones en la ONU.

Accidente de avión

Hammarskjöld, que viajaba con dos máquinas CX-52 Crypto AG, murió en la noche del 17 al 18 de septiembre de 1961 cuando su avión se estrelló en Rodesia del Norte (más tarde Zambia), no lejos de la frontera con el Congo. Una investigación de la ONU, desencadenada por el anterior libro de Williams, aún no ha concluido.

CX-52 with open lidWilliams escribe: «Las comunicaciones enviadas desde la máquina criptográfica CX-52 utilizada por Hammarskjöld parecen haber sido interceptadas por los servicios de espionaje británicos y estadounidenses como resultado de una configuración secreta de interceptación y descifrado que dichas agencias tenían y que les permitía interceptar subrepticiamente«.

En una investigación anterior sobre el accidente, el comandante Charles Southall, un oficial de inteligencia estadounidense adscrito a la estación de escucha del GCHQ en Chipre, describió cómo había escuchado la grabación de un comentario de un piloto, que se cree que era un mercenario belga, mientras derribaba el DC-6 de Hammarskjöld.

Southall dijo que, en su opinión, una unidad de la CIA fue la responsable de derribar el avión.

Williams cita documentos de una organización sudafricana vinculada a los mercenarios examinados por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de ese país. Escribe: «Uno de los documentos afirma que el director de la CIA, Allen Dulles, había prometido plena cooperación con la ‘Operación Celeste’, un complot para matar a Hammarskjöld. Se hace referencia al asesinato de Lumumba: ‘Quiero que su destitución se lleve a cabo de forma más eficiente que la de Patrice [Lumumba]‘».

Desprestigio de Nkrumah

La CIA -y las agencias de inteligencia británicas, con la ayuda de la unidad secreta de propaganda del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Departamento de Investigación de la Información- se dedicaron entonces a desprestigiar y desestabilizar a Nkrumah. El carismático presidente de Ghana e influyente defensor de Lumumba también estaba decidido a mantener las distancias con Occidente, del que desconfiaba con razón.

Williams cita al alto comisionado británico en Accra declarando: «A Gran Bretaña le interesa que Nkrumah deje de gobernar Ghana«.

En 1966, Nkrumah fue derrocado en un golpe de estado militar apodado «Operación Old Chop«. Varios de los principales conspiradores habían estado en el contingente de la ONU de Ghana en el Congo, dirigido por el general Alexander.

Williams describe el alcance de la red de instituciones que la CIA creó para adoctrinar a las élites y a la juventud de Gran Bretaña y Estados Unidos, así como de África. Entre ellas, el Congreso para la Libertad Cultural, el Instituto Americano-Africano y la Sociedad Americana de Cultura Africana.

Parte de un patrón

Con su magistral investigación histórica, White Malice debería ser leído por todos los estudiantes de la CIA y de los movimientos independentistas de África y sus líderes, especialmente los que estudian el Congo y África Occidental.

Pero el MI6 también estuvo activo en otros lugares de África. Un libro olvidado es The Road to Zimbabwe, de Anthony Verrier. Verrier, que tenía muy buenos contactos con el MI6, describe cómo las agencias de inteligencia británicas adoptaron un enfoque bastante más sutil hacia los líderes africanos emergentes en el sur y el este de África.

Mientras que para la CIA eran prooccidentales o simpatizantes comunistas, el MI6 alentaba a los que consideraba líderes nacionalistas potencialmente «moderados«. «El reclutamiento virtual de Mboya, Nyerere, Banda, Kaunda y Nkomo» por parte del MI6, dice Verrier, «se debió sustancialmente a una buena información sobre el tipo de organizaciones que dirigían de hecho o en perspectiva«.

Tom Mboya fue líder sindical de Kenia y posteriormente ministro; Julius Nyerere se convirtió en el primer presidente de Tanzania; Hastings Banda fue primer ministro y posteriormente presidente de Malawi; Kenneth Kaunda fue el primer presidente de Zambia y Joshua Nkomo fue vicepresidente de Zimbabue.

Todos ellos fueron «receptores» de fondos proporcionados de forma encubierta por el MI6, afirma Verrier. DM.

Declassified UK es una organización de medios de comunicación que investiga el papel de Gran Bretaña en el mundo.

🔫 Ayer se juzgó al francotirador que decía tener un plan para asesinar a Pedro Sánchez por exhumar a Franco. No se le juzga por terrorismo, a diferencia de lo que ha sucedido con titiriteros, tuiteras y raperos 🗺Reclaman solidaridad y voluntad política para garantizar los derechos de todas las personas refugiadas y migrantes.

💶¿Nos acordamos de Africa? Y NO para explotarla⛓

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El nuevo fideicomisario de la Fundación Gates dirigió un complot para derrocar al presidente de Zimbabue junto con el gobierno de EE. UU.

Alexander Rubinstein

file39El multimillonario Strive Masiyiwa, que figuraba como Colaborador de los EE. UU. mientras encabezaba los planes de cambio de régimen de Zimbabue, se ha unido a un elenco de fanáticos tecnocráticos en el nuevo consejo de administración de Gates.

EEn una reorganización de una institución que lleva el nombre de uno de los oligarcas más ricos e influyentes del mundo, el multimillonario zimbabuense Strive Masiyiwa fue nombrado miembro del consejo de administración de la Fundación Gates este enero. Se le unirá en la junta un elenco aparentemente diverso de élites corporativas conocidas por su adopción de políticas tecnocráticas y neoliberales.

En 2007, Masiryiwa ayudó a orquestar un intento fallido de derrocar al gobierno del presidente de  Zimbabue, Robert Mugabe, junto con los Estados Unidos y el partido de oposición de Zimbabue al que apoyaba, el Movimiento para la Transición Democrática.

Tanto la Agencia Central de Inteligencia como la Agencia de Inteligencia de la  Defensa fueron informadas de los planes de cambio de régimen por parte del magnate de las telecomunicaciones de Zimbabue Masiyiwa, y la embajada de los EE.UU.

Masiyiwa figuraba en los cables diplomáticos de EE. UU. en ese momento como «estrictamente  protegido«, lo que significa que era un activo de inteligencia y/o una fuente confidencial. Quince años después de que el complot se desvaneciera, Masiyiwa se ha materializado en el centro de otra intriga mundial cuando el multimillonario de la tecnología Bill Gates reorganiza su fundación.

Pocas figuras se han beneficiado tanto de la pandemia como Bill Gates. A lo largo de 2020, los medios de comunicación describieron al antiguo director general de Microsoft y que abandonó Harvard en términos casi mesiánicos, caracterizándolo como un «campeón de las soluciones respaldadas por la ciencia» y «el hombre más interesante del mundo«.

Mientras el 99% global ha visto su poder económico aniquilado bajo el peso del confinamiento y otras restricciones de Covid, Gates ha duplicado su riqueza desde que la Organización Mundial de la Salud, que cuenta con él como uno de los principales financiadores, declaró la pandemia en marzo de 2020. Tras jactarse de que sus inversiones en vacunas generaban habitualmente ganancias financieras superiores al 2000%, Gates tiene ahora la oportunidad de convertir a toda la población mundial en un centro de beneficios.

Sin embargo, el cuarto hombre más rico del mundo ha sufrido varios golpes en sus relaciones públicas durante el último año. La mala prensa sobre su divorcio de Melinda French Gates y su «comportamiento cuestionable«, como su amistad con el financiero del tráfico sexual Jeffrey Epstein, así como la consternación por su negativa a compartir los derechos de propiedad intelectual de las vacunas con las naciones pobres, parece haber inspirado a la Fundación Gates a anunciar la formación de un nuevo consejo de administración «para mejorar la representación en cuanto a género, geografía y experiencia

El miércoles, el director general de la Fundación Gates, Mark Suzman, anunció que la fundación estaría gobernada por un consejo de administración más allá del trío formado por Gates, su exmujer, Melinda, y el multimillonario de 91 años Warren Buffet, que dimitió en junio de 2021. Suzman, cuyo objetivo es vacunar al 100% de la población mundial, aparentemente con productos en los que Gates ha invertido, también planea unirse al consejo.

La medida «representa un reconocimiento explícito por parte de Gates y [Melinda] French Gates, especialmente tras su reciente divorcio, de que la fundación estará bien servida con la incorporación de voces independientes que ayuden a dar forma a su trabajo en el futuro», declaró la organización en un comunicado de prensa.

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Aunque la fundación ha hecho alarde de la «diversidad» de orígenes de sus nuevos administradores, los nombrados representan un frente unido en apoyo de los objetivos tradicionales de Gates, como la privatización y la presión imperialista bajo la apariencia de la salud pública.

El primer fideicomisario nombrado por la fundación, Strive Masiyiwa, es el ejemplo perfecto del tipo de activista-oligarca que atrae a Gates: un supuesto «ciudadano global« que escupe bromas altruistas mientras obtiene beneficios asombrosos.

¿Filantropía arriesgada o de buitre?

Como fundador del imperio africano Econet, el magnate de las telecomunicaciones zimbabuense autoexiliado y nuevo miembro del consejo de administración de Gates, Strive Masiyiwa, ha utilizado su riqueza para promover la causa del neoliberalismo en el sur de África.

Masiyiwa es un estrecho aliado del multimillonario británico y capitalista «verde» Richard Branson, de Virgin, habiendo colaborado con él en varios proyectos, entre ellos el «Carbon War Room», que se fundó como «una misión para estimular las intervenciones de mercado dirigidas por las empresas que promueven una economía baja en carbono«.

Como el editor de Grayzone Max Blumenthal y este escritor han documentado, Branson trató de lanzar «Enterprise Zimbabwe» en asociación con Humanity United del multimillonario Pierre Omidyar en la Iniciativa Global Clinton.

Enterprise Zimbabwe pretendía «catalizar las inversiones de donantes filantrópicos y comerciales para financiar… iniciativas de desarrollo social» y «ayudar» al rival de Mugabe «Morgan Tsvangirai y al gobierno de coalición a volver a poner en pie a Zimbabue». La turbia iniciativa llevó al entonces presidente Mugabe a tachar a Branson de «buitre disfrazado de ángel«.

Como señaló Masiyiwa cuando Branson se lanzó al espacio, el multimillonario británico le invitó en una ocasión a reunirse con una organización llamada «The Elders«. Esta camarilla de élites internacionales serviría de base para organizar el complot de cambio de régimen en Zimbabue.

Strive Masiyiwa con el Presidente Barack Obama

EE.UU. nombra a una persona aconsejada por Gates para encabezar las operaciones de cambio de régimen

Zimbabue ha sido durante mucho tiempo un objetivo para cambiar de régimen por parte de Occidente, con su antiguo gobernante colonial, el Reino Unido, tomando la iniciativa de socavar el gobierno de Mugabe. Las reformas agrarias obligatorias que Mugabe presidió durante la década de 1990, mediante las cuales se confiscaron tierras agrícolas a los afrikaners blancos sin compensación y se redistribuyeron entre los zimbabuenses negros sin tierra, provocaron una escalada de agresiones occidentales contra Zimbabue.

El ex primer ministro sudafricano Thabo Mbeki recordó que a principios de la década de 2000 el entonces primer ministro británico Tony Blair le presionó para que accediera a una intervención militar en Zimbabue. «Tony Blair… le decía al jefe de las fuerzas armadas británicas: ‘Debes elaborar un plan militar para que podamos eliminar físicamente a Robert Mugabe‘», dijo Mbeki a Al Jazeera. «Sabíamos que, como habíamos recibido la misma presión, teníamos que cooperar en algún plan. Era un plan de cambio de régimen, hasta el punto de utilizar la fuerza militar, y nosotros decíamos ‘no‘».

En 2007, mientras la economía zimbabuense se hundía en la crisis bajo el peso de las sanciones británicas y estadounidenses, Branson se ofreció a financiar una iniciativa de los «Elders» para «convencer al presidente zimbabuense Mugabe de que dimitiera«, según un cable enviado desde la embajada de Estados Unidos en Pretoria (Sudáfrica) a varios gobiernos y agencias gubernamentales, incluida la CIA.

The Elders es un grupo de élite prooccidental que aprovecha el apoyo financiero de un «consejo asesor» muy rico para influir en la política del Sur Global. El consejo asesor de 2020 incluía a Branson y Jean Oelwang, de Virgin Unite, Srik Gopal, de Humanity United, de Pierre Omidyar, Randy Newcomb, del Grupo Omidyar, y Shannon Sedgwick Davis. Humanity United proporcionó apoyo adicional directamente.

El plan de los The Elders parecía formar parte de una iniciativa presentada por Masiyiwa al gobierno estadounidense y detallada en un cable diplomático del 30 de enero de 2007. Según la embajada de EE.UU. en Pretoria (Sudáfrica), «el empresario zimbabuense exiliado Strive Masiyiwa está planteando discretamente una idea para trasladar el poder ejecutivo del presidente Mugabe a un primer ministro «tecnócrata«».

Un cable diplomático estadounidense enviado el 16 de julio -cinco días después de que se detallara el plan de los The Elders – reveló nuevas actividades de cambio de régimen en las que estaba implicado Masiyiwa.

«Un grupo de economistas y empresarios zimbabuenses exiliados está desarrollando planes para la recuperación económica de Zimbabue una vez que un gobierno internacionalmente aceptable tome posesión, según el empresario sudafricano Strive Masiyiwa«, dice el cable, añadiendo que Masiyiwa «quiere mantener la iniciativa -en particular su participación- confidencial

Masiyiwa cree que «el cambio llegará a Zimbabue antes de diciembre, probablemente tan pronto como  agosto, aunque no está claro cómo será el cambio«, decía el cable.

Tras la prevista destitución de Mugabe, el cable esbozaba «planes centrados tanto en la estabilización del entorno macroeconómico» -código para la neoliberalización de las instituciones públicas y la aplicación de medidas de austeridad económica-.

En el cable diplomático, Masiyiwa habría observado que «sería potencialmente imposible volver a los días de las grandes granjas comerciales» y que «la tierra será uno de los temas más difíciles» bajo un nuevo gobierno.

Pero está claro que todavía hay que hacer algo, ya que Mugabe estaba «intentando repetir con los negocios lo que hizo con las granjas«.

«Entendemos que el GEEUU ha desarrollado sus propios planes para la fase de recuperación económica de Zimbabue. Si es apropiado, puede ser útil compartir elementos de esa estrategia con Masiyiwa o con miembros de su equipo para informar su pensamiento -y el nuestro- antes del cambio político en Zimbabue«, concluía el cable.

Otro cable describe a Masiyiwa como «asesor no oficial del MDC«. El MDC, o Movimiento por el Cambio Democrático, es el principal partido de la oposición del país que desafía al partido socialista en el poder.

El MDC se formó como una filial de la Unión de Sindicatos de Zimbabue (ZCTU), miembro del Centro de Solidaridad de la Fundación Nacional para la Democracia. El National Endowment for Democracy es una ONG financiada por el gobierno de Estados Unidos, que depende de la Agencia Central de Inteligencia, y que concede subvenciones a grupos políticos, mediáticos y de la sociedad civil en el extranjero, siempre que contribuyan a los objetivos de la política exterior estadounidense.

Morgan Tsvangirai, figura de la oposición acusada en su día por el gobierno de Zimbabue de conspirar con la CIA para asesinar a Mugabe, dejó el ZCTU para liderar el MDC.

El objetivo inicial del MDC era utilizar las privaciones económicas como medio para despertar el resentimiento contra el partido gobernante y desencadenar una revolución. Sin embargo, había un pequeño problema.

«Las políticas que se formulan sobre la base de una concepción occidental de que las sanciones funcionarían en países predominantemente agrarios como Zimbabue de la misma manera que lo harían en Europa del Este están equivocadas«, declaró Arthur Gwagwa, del Foro de ONG de Derechos Humanos de Zimbabue, ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

«A diferencia de lo que ocurre en las sociedades urbanizadas, donde las sanciones pueden incitar a la gente a protestar y exigir reformas, las condiciones son diferentes en un país como Zimbabue, donde la población rural tiene otros medios de subsistencia aparte del pan, por lo que la ausencia de pan en las tiendas no les impulsará a organizar protestas callejeras«, dijo Gwagwa. «Este era el plan original del MDC, que ahora está dando marcha atrás porque se ha dado cuenta de que no funciona«.

Los complots occidentales para desalojar a la ZANU-PF de Mugabe acabaron fracasando, y Masiyiwa terminó pidiendo el fin de las sanciones occidentales a Zimbabue en 2018, varios meses antes de la muerte de Mugabe, comentando que «Zimbabue ha cumplido su condena de carcel

Mientras tanto, su influencia floreció gracias a las relaciones con magnates como Branson y Gates.

Minouche Shafik (extrema derecha), nuevo miembro del consejo de administración de Gates, se reúne con el presidente Barack Obama y Christine Lagarde, entonces directora general del Fondo Monetario Internacional, el 7 de septiembre de 2011

✴️ Occidente se toma en serio la amenaza nuclear.✴️ El Kremlin tiene un problema con su población: el «no a la guerra» ya suma 6.000 detenidos

🤔Refugiado, Dime de qué guerra huyes y te diré si puedes pasar. ¿A qué me recuerda esta manera de clasificar a las personas?

👷🏼Túnez: De la revolución del 2011 a la revuelta del 2021 (II)🇹🇳

El electoralismo no es la solución

En las últimas elecciones se produjo algo nunca visto en Túnez: tres millones de personas -el 70% de los votantes- votaron por Kais Saeid, un profesor de derecho sin afiliación a ningún partido político. Financió su campaña con 3.000 dinares (1.000 dólares) de su propio dinero y pequeñas donaciones. A diferencia de los candidatos de otros partidos, Saeid rechazó la habitual «asignación» de 60 mil del gobierno, o debería decir, del bolsillo de la gente común, para patrocinar las campañas electorales. Un presidente que sonaba y actuaba con «honestidad«, repetía una y otra vez que está con el «pueblo» y no con los partidos políticos. Para el tunecino, «hemos ganado contra la corrupción«.

En sus primeros meses en el cargo, Saeid optó por seguir viviendo en su modesta casa de un barrio de clase media en lugar de en el palacio presidencial, tomando el café de la mañana en su cafetería local. Y esta misma semana, el 3 de febrero de 2021, en medio de una manifestación en la que se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y la policía, el presidente realizó una visita sorpresa a las calles, hablando con la gente y escuchando sus «demandas«. Repitió el mismo discurso una y otra vez: «Estoy con vosotros: el pueblo, y no dejaré que seáis un bocado en la boca de los políticos corruptos«. Incluso denunció a la policía, diciendo: «No existe una policía mala y otra buena, todo viene del gobierno«.

Esto parece un cuento de hadas para niños sobre un monarca benévolo que amaba a sus súbditos y vivía en una modesta cabaña en lugar de su lujoso castillo, disfrazado de persona normal. Sin embargo, la gente se ha dado cuenta poco a poco de que tener un presidente «simpático» no cambia su situación, ni ha hecho más fáciles sus luchas. La gente ve que el sistema electoral ha fracasado una y otra vez a la hora de producir cambios, que el verdadero poder está en manos del gobierno, es decir, del parlamento y los ministros y, sobre todo, de la policía, o en sus propias manos cuando salen a la calle.

La democracia en Túnez

equivocadosIncluso allí donde no terminó en una grave opresión o en una guerra civil, la llamada Primavera Árabe se canalizó en gran medida en movimientos por la democracia electoral, con los mismos resultados decepcionantes que tales movimientos lograron en Europa, Estados Unidos y América Latina.

Hoy en día, en Túnez, la palabra «democracia» tiene sobre todo connotaciones negativas entre la izquierda. Se asocia sobre todo con el capitalismo y los actuales Estados democráticos (neo)liberales y, por supuesto, con el imperialismo. Sin embargo, las opiniones varían en cuanto a la sustitución de la democracia.

Los grupos comunistas existentes en Túnez participaron en la lucha por la independencia de Francia, y luego se vieron obligados a pasar a la clandestinidad durante 50 años, enfrentándose a la opresión y al encarcelamiento, la tortura y el asesinato. Para ellos, fue un sueño hecho realidad participar en un sistema electoral por primera vez en la historia y desempeñar un papel como grupo de oposición en el proceso de redacción de la nueva constitución.

Sin embargo, existe una controversia generacional sobre cómo entender la lucha actual. Vemos una experiencia persistente de trauma que afecta a la generación de más edad, por ejemplo, en su negativa a utilizar las herramientas tecnológicas (ni la mensajería digital ni la publicación de artículos en línea) por miedo a la vigilancia. Son críticos con la descentralización y creen que el sistema de partidos es la única forma de derrocar al gobierno, aunque no participen en las elecciones.

Sin embargo, entre las generaciones más jóvenes de la izquierda hay un nuevo espíritu. La gente ve que la «democracia» no garantiza la aplicación de las cosas que exigía la revolución. Desde hace unos años, hay un creciente interés por la descentralización.

Heythem Guesmi señala que hay dos maneras de avanzar hacia la sustitución de la democracia. El enfoque «político» consistiría en establecer un sistema federal a la manera de Bookchin, con rotación de responsabilidades. A decir verdad, este sistema se parece a lo que propone el presidente, Kais Saeid. En cualquier caso, esto requerirá una lucha a más largo plazo.

A más corto plazo, refiriéndose a David Graeber, los grupos más pequeños ya unidos por afinidad material pueden buscar una causa común con otros grupos para construir una autonomía colectiva. Heythem dice: «Incluso pequeñas experiencias como hacer una barbacoa comunitaria en un parque público representan un paso hacia la ocupación del espacio público y un mayor contacto con nuestra identidad y nuestras luchas«.

Brutalidad policial

Desde hace unos años, el gobierno tunecino quiere aprobar una ley que otorgue inmunidad total a la policía. Incluso hay un subapartado en el proyecto de ley a aprobar que dice que se puede encarcelar a la gente por «herir los sentimientos de la policía«.

El activista Wajdi Mehwachi fue detenido y ahora está siendo torturado en la cárcel por la fotografía que aparece a continuación. Su gesto simboliza la corrupción de la policía, que no detiene a las personas que tienen medios para sobornarlas, las que ostentan el poder en la sociedad.

Durante una protesta contra la propuesta de ley que concede inmunidad a la policía, Wajdi Mehwachi sostiene un billete de diez dinares como símbolo de los sobornos policiales. Islam Hakiri, conocido fotógrafo y periodista, fue golpeado y detenido en esta protesta.

El sindicato policial está en huelga desde el 28 de enero, alegando que son objeto de insultos y humillaciones. Humillaciones como el lanzamiento de pintura de colores sobre sus escudos en respuesta a los disparos de gases lacrimógenos y las palizas. Su «huelga» ha impedido que lleven a los detenidos a los tribunales, provocando retrasos en las resoluciones judiciales y manteniendo a la gente en la cárcel, pero no ha impedido que los agentes utilicen sus palos y motocicletas para atacar a los manifestantes, incluso cuando no están de servicio. Hoy, la impunidad policial está en su peor momento desde la revolución.

Hichem Mechichi, el político que encabeza la coalición que controla el parlamento y, por tanto, el jefe de facto del gobierno, sigue apareciendo en los medios de comunicación, apoyando a la policía y denunciando «cualquier forma de rebelión«. Esto no es una sorpresa después de la mencionada compra de vehículos antidisturbios a la empresa francesa Marseille Manutention. Francia apoyó a Ben Ali y a todos los gobiernos tunecinos desde entonces para proteger su mercado en sus anteriores colonias en el norte de África -empresas tecnológicas, petroleras, hoteles y similares-. La injerencia francesa en los asuntos tunecinos está impulsada por los actores más reaccionarios de Francia. El caso «antiterrorista» inventado contra los activistas de Tarnac fue dirigido por la ministra francesa del Interior, Michèle Alliot-Marie, quien también declaró que Francia debía enviar tropas para apoyar a Ben Ali antes de que el apoyo a la Primavera Árabe se pusiera de moda entre los políticos de Estados Unidos y Europa.

Feminismo

Las luchas feministas han sido vitales para la nueva ola de organización. Desde la revolución, hemos visto una versión tunecina del movimiento #metoo, más espacios acogedores para el colectivo LGBTQI y un arte más progresista. Esto es significativo, en una parte del mundo donde la homofobia y la misoginia son rampantes.

A principios de enero de 2021, el gobernador de Gafsa, un gouvernourat [estado] del suroeste del país, descalificó a las mujeres cuyos maridos están empleados para que se presenten a puestos de trabajo en el gobierno. Las mujeres de Gafsa presentaron una demanda de divorcio masivo, diciendo que todas las mujeres de Gafsa a las que se les ha negado el derecho a la igualdad de oportunidades por culpa de «sus maridos trabajadores» están pidiendo el divorcio.

«Vamos en serio, vamos a pedir el divorcio en grupo, hemos estudiado igual, hemos obtenido el mismo título, y es nuestro derecho solicitar el mismo trabajo», dijo una de las manifestantes.

La policía no es sólo un problema durante las protestas; también forma parte de los cimientos de la sociedad patriarcal de Túnez. Todas las mujeres atestiguan el acoso sexual por parte de la policía, es una especie de conocimiento común entre las mujeres, una experiencia compartida al menos una vez en tu vida -si no muchas más veces- si eres una mujer tunecina.

Ante el rechazo y la rebelión de las mujeres, la policía se pone el sombrero de «guardián masculino«. Aunque beber alcohol o mostrar afecto en público no son delitos en Túnez, por ejemplo, la policía suele amenazar con llamar a los padres de las mujeres que ven haciendo estas cosas, lo que podría poner a las mujeres en situaciones aún más peligrosas si son de familias conservadoras.

Invito a todo el mundo a ver la película de 2017 La Belle et la Meute, dirigida por Kaouther Ben Hania, basada en una historia real sobre una mujer que fue violada por un agente de policía y los insultos y humillaciones a los que se enfrentó cuando intentó presentar una denuncia. Aunque esta historia pueda parecer excepcional, el acoso sexual por parte de la policía es un calvario diario para las mujeres tunecinas.

Ahmed Tlili, el mencionado militante tunecino, señala también que el partido Nahdha utilizó su poder en el parlamento para obtener un punto de apoyo en todas las demás instituciones de la sociedad. Esto ayudó al Partido Islámico a propagar la ideología conservadora a través de las escuelas, los centros culturales y los medios de comunicación. Cuestiones como la oposición al aborto, por ejemplo, nunca se habían discutido antes de la revolución, pero ahora están ganando una considerable exposición. Cuando la izquierda radical ha intentado hacer valer nuevas ideas, éstas han sido «elitistas y muy burguesas«, fuera de contacto con la clase trabajadora y los pobres, o, cuando han ganado terreno, la policía ha utilizado argumentos religiosos para justificar la represión de la izquierda en general y de las activistas en particular.

Lucha de clases

Todas las regiones del sur y el noroeste de Túnez están marginadas social y políticamente, junto con todos los barrios obreros. Heythem Guesmi señala que esta marginación es similar al propio proceso de colonización. Hace referencia a un libro no traducido de Sghaier Salhi titulado Internal Colonialism and Unequal Development (Colonialismo interno y desarrollo desigual), en el que explica que esta marginación es el resultado de siglos de explotación de las regiones interiores ricas en recursos, que se remontan al siglo XIII. Esto creó una red de «familias de clase alta» que siguen gobernando en la actualidad.

Las oportunidades económicas sólo están al alcance de la clase alta; la tasa de desempleo en Túnez ha alcanzado el 35%. La pandemia del COVID-19 ha intensificado esta brecha: según un informe 70.000 personas han perdido su empleo. Estas cifras no tienen en cuenta el mercado negro de Túnez, en el que trabaja la mayoría de la gente: mercados locales, camiones de comida, sastrerías, trabajos de construcción, etc.

El abismo de oportunidades y derechos se extiende a sectores vitales. Las escuelas públicas están cerradas, mientras que las privadas disponen de recursos para impartir clases en línea; los hospitales públicos han llegado a su capacidad, mientras que los privados son accesibles para los ricos; incluso el arte se ha convertido en algo exclusivo para los ricos en reuniones privadas, mientras que los locales de teatro y música están cerrados. Al mismo tiempo que la crisis económica ha dado al gobierno una excusa para imponer mayores impuestos a la clase trabajadora, recortando los programas de bienestar social, no le ha impedido ofrecer esquemas de evasión de impuestos a la clase alta, como «En 2020, no pagarán impuestos los propietarios de yates«.

mariaDos hombres tunecinos se enfrentan actualmente a 30 años de cárcel por fumar marihuana en un lugar público. Consumir o poseer marihuana conlleva una pena de hasta 5 años, más 10 a 20 años más en el caso de fumar en un lugar público. El número de años está sujeto a la interpretación del juez. Estas leyes se crearon originalmente en 1992, cuando el cuñado del entonces dictador Ben Ali fue detenido en Francia por estar implicado en una red de contrabando de drogas. Ese escándalo puso a Ben Ali bajo presión internacional, por lo que creó una ley (la ley 52 del código penal) para encarcelar a todos los consumidores de marihuana, así como de drogas duras.

El nuevo gobierno ajustó esta ley bajo la presión de la opinión pública, desplazando la condena a entre cero y cinco años, pero dejando la interpretación de la misma al juez. Esto intensifica la discriminación de clase; todos sabemos que un burgués nunca irá a la cárcel por fumar marihuana. Los manifestantes exigen la abolición de esta ley.

Heythem Guesmi argumenta que los islamistas fundamentalistas han tenido éxito en el reclutamiento de tantos voluntarios porque se han incrustado en las comunidades marginadas, en los cafés locales, en las mezquitas y en las universidades pobres, mientras que la izquierda «tradicional» ha permanecido elitista y burguesa, promoviendo una comprensión reformista de la democracia. En cierto modo, estos fundamentalistas tienen más en común con la izquierda que los liberales, ya que han luchado contra la policía, el Estado y el imperialismo estadounidense. El desacuerdo, por supuesto, se refiere a los objetivos del movimiento y a las herramientas con las que luchar. Por desgracia, en los últimos diez años de democracia en Túnez, han tenido más éxito en la construcción de su movimiento y en la imposición de su hegemonía que la izquierda, porque supieron conectar con las comunidades marginadas.

En Túnez hay una crisis de identidad generalizada. Esto empuja a la gente a abandonar el país, legal o ilegalmente, porque no se sienten vinculados a él, o bien a recurrir al ISIS, que les proporcionó una identidad en forma de islamismo fundamentalista. La mayoría de las personas carecen de un sentimiento de pertenencia, ya que han sido marginadas, con la excepción de la clase alta, que tiene muchas razones para estar agradecida al Estado.

El lenguaje en sí mismo presenta otro desafío que la izquierda de hoy debe afrontar. Los textos filosóficos y los libros de historia, e incluso los artículos sobre los movimientos internacionales, no aparecen en árabe en absoluto o sólo aparecen en malas traducciones, y ciertamente no en el dialecto tunecino. Heythem ha estado trabajando en un podcast que pretende popularizar conceptos y luchas en el dialecto tunecino, como la lucha de clases, el imperialismo, la identidad y otros. Aunque su podcast no está creando una nueva filosofía, nota que recibe mucho apoyo e interés no sólo de elitistas y camaradas, sino también de la llamada gente «normal».

Rosa Luxemburgo sostenía que el papel de los militantes, los activistas y la izquierda en general es proporcionar los medios para la lucha y ofrecer solidaridad a las masas en lugar de «pensar en su lugar«. Un partido que hable en nombre de los trabajadores, que los «represente» -por ejemplo en los parlamentos- y que actúe en lugar de ellos se convertirá en un instrumento de la contrarrevolución.

Poscolonialismo

15No es ningún secreto que la economía tunecina está en crisis. El Fondo Monetario Internacional desempeña un papel importante en ello, ya que se niega a conceder préstamos a Túnez. En el marco del capitalismo global, el FMI desempeña el papel de garante global de los bancos internacionales y de las inversiones extranjeras. Aunque los préstamos del FMI suelen ser pequeños e insuficientes, el FMI hizo dos acuerdos con Túnez en 2013 y 2016 que no se han aplicado.

El mes pasado, el FMI amenazó con rechazar los préstamos a Túnez si no se aplican estos acuerdos. Las estipulaciones incluyen la disminución de los salarios de los empleados del sector público, el despido de un determinado porcentaje de ellos, la creación de un comité bajo la supervisión del FMI para gestionar el sector público y la privatización de las empresas nacionales de electricidad, agua y telecomunicaciones. Túnez ya ha privatizado la empresa de fosfatos, el tabaco y los pocos yacimientos de petróleo que existen en el sur.

Estos acuerdos con el FMI han recibido la aprobación de Hichem Mechichi, jefe de facto del gobierno, y la desaprobación del presidente Kais Saeid. Podemos interpretar este desacuerdo como una maniobra política para determinar quién permanecerá en el poder. Si la disputa no se resuelve, podría provocar la disolución del parlamento y forzar otras elecciones. Según Nadhmi Boughamoura, militante tunecino, ésta es una de las razones por las que la policía ha sido tan brutalmente violenta estos últimos meses. El partido islámico ha temido correr la misma suerte que el partido islámico en Egipto en 2013; en consecuencia, han estado construyendo una infraestructura integrada en el ministerio del interior, el sistema jurídico y el ejército, preparándose para cualquier insurrección o revolución contra ellos y el gobierno actual. También han estado tratando de desarrollar el marco legal para formar una milicia armada exclusiva del partido islámico.

Según Nadhmi, aceptar el plan del FMI sería un suicidio para Túnez desde el punto de vista económico y social. Una mayor privatización provocará más explotación, destruyendo el sistema de salud y la poca infraestructura de bienestar social que existe actualmente. Dice: «[Oponerse] a la corrupción de los partidos existentes es urgente pero no suficiente; el movimiento tiene que ser anti-capitalista global construyendo estructuras socioeconómicas radicalmente nuevas«.

Una lucha global

En lugar de entender esta situación como una cuestión de problemas locales a los que se enfrenta un pequeño país, la vemos en un contexto global, ya que todas las luchas están conectadas en un mundo globalizado. Luchar en un lugar es luchar en todas partes. De ahí que necesitemos una solidaridad internacional.

En el prefacio de su libro Calibán y la bruja, Silvia Federici -feminista radical de tradición marxista y anarquista autonomista- recuerda cuando era profesora en Nigeria:

«El gobierno nigeriano entabló negociaciones con el FMI y el Banco Mundial. El propósito declarado del programa era hacer que Nigeria fuera competitiva en el mercado internacional. Pero pronto se vio que [el programa] pretendía destruir los últimos vestigios de la propiedad comunal y las relaciones comunitarias. Hubo ataques a las tierras comunales y una intervención decisiva del Estado (instigada por el Banco Mundial) en la reproducción de la fuerza de trabajo: para regular las tasas de procreación y reducir el tamaño de una población que se consideraba demasiado exigente e indisciplinada desde el punto de vista de su posible inserción en la economía mundial… También fui testigo de cómo se alimentaba una campaña misógina que denunciaba la vanidad y las exigencias excesivas de las mujeres«.

«En Nigeria, me di cuenta de que la lucha contra el ajuste estructural se remonta al origen del capitalismo en la Europa y América del siglo XVI«.

La revolución tunecina ha sido reformista. Hoy, el principal temor que vemos en las calles es que la historia se repita con la cooptación de las demandas de cambio radical, reduciéndolas al reformismo. La única manera de proteger estas demandas es a través de un movimiento internacionalista. Hoy, más que nunca, necesitamos un movimiento internacionalista para fomentar la conciencia de todas las luchas en todas partes y combatir el capitalismo.

Nuevos Horizontes

adoquines«La Generación Equivocada» es un joven colectivo anarquista y antifascista tunecino que rompe con la izquierda ortodoxa. No quieren un sistema de partidos, no quieren un líder ni un portavoz; quieren un cambio radical. Uno de los lemas que han popularizado es «Tahet zliz fama takriz» (hay cólera bajo el asfalto), bien inspirado en el poeta tunecino Abou El Kacem Chebbi, que luchó contra la colonización, dirigiéndose a los colonizadores franceses con el lema «¡Cuidado, hay fuego bajo la ceniza!«, o bien en el lema de la revuelta de mayo de 1968 en Francia, «¡Sous les pavés, la plage!». («¡Bajo los adoquines, la playa!»)

Maryam Mnaouar, militante tunecina durante el régimen de Ben Ali y abogada que defiende gratuitamente a los manifestantes, ha recibido la orden del jefe del gobierno de interrumpir durante un mes todas las actividades de su grupo «El Partido Tunecino«. Aunque suene opresivo, es una señal de que el gobierno teme su voz y el creciente apoyo que está recibiendo.

Nadhmi Boughamoura, que formaba parte del sindicato estudiantil de izquierdas y que actualmente participa en la organización comunista «Lucha«, trabaja ahora con los manifestantes para organizarse bajo una coalición.

Nadhmi señaló que es la primera vez que asistimos a una coalición entre comunistas, aficionados al fútbol, miembros del sindicato estudiantil de izquierdas, campesinos y anarquistas. Nadhmi señala que el mes de enero siempre ha sido simbólico en Túnez: el Levantamiento del Pan de 1984, el levantamiento de la Cuenca Minera de 2008 y la revolución de 2011 tuvieron lugar en enero. Sin embargo, Nadhmi señaló, con un tono más pesimista, que uno de los retos que hay que afrontar es cómo aprovechar este espíritu revolucionario y no dejarlo morir como ocurrió después de esos levantamientos anteriores. Las principales reivindicaciones de esta nueva coalición son la abolición de la opresión policial y el rechazo a las imposiciones del FMI, una organización que protege al capitalismo global y explota no sólo a Túnez sino a todos los países africanos.

La izquierda aún no está suficientemente organizada; necesitamos cultivar mejores estrategias para derrocar al gobierno y realizar cambios radicales. En la actualidad, los grupos «Generación Equivocada» y «Lucha» están liderando con estrategias poco ortodoxas, mientras que los viejos partidos de izquierda están ausentes debido a sus formas tradicionales de organización y liderazgo y a su falta de comprensión de la dinámica que está introduciendo la nueva generación.

Durante los 50 años que siguieron a la independencia de Túnez, dos dictadores gobernaron el país, aplastando cualquier esperanza de insurrección. Durante los diez años que siguieron a la revolución, la gente invirtió mucha confianza en el sistema electoral, esperando que unas elecciones justas y equitativas pudieran crear una sociedad igualitaria. Sin embargo, estos sistemas tan diferentes han producido el mismo resultado.

Para contactar con los rebeldes tunecinos

El grupo antifascista Wrong Generation tiene una página de Facebook aquí.
Puedes escuchar el podcast de Heythem Guesmi aquí.
La campaña que ha surgido durante estas últimas protestas, «el programa del pueblo contra el programa de la élite«, tiene una página de Facebook aquí. Puedes leer una traducción de las reivindicaciones de la campaña aquí.

Sitios de noticias

  • inhiyez.com/—proyecto de medios de comunicación independientes que aborda la pobreza, la clase trabajadora y los oprimidos en general.
  • Inkyfada—Noticias multilingües de la región
  • Nawaat—Sitio de noticias multilingüe

❗️Pablo Hasél advierte de que tendrán que ir a «secuestrarle» para entrar en la cárcel

🛏Trabajadoras de hogar piden que la campaña de Inspección sea retroactiva y se regularice a las migrantes

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🇹🇳Túnez: De la revolución del 2011 a la revuelta del 2021 (I)👷🏼

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Participantes del grupo antifascista tunecino Generación Equivocada portando una pancarta que proclama su lema: «Hay ira bajo el asfalto«.

Nuevas revueltas en el norte de África

El 17 de diciembre de 2010, un joven tunecino llamado Mohamed Bouazizi se prendió fuego en protesta por el trato que recibía de la policía, provocando la ola de levantamientos conocida como la Primavera Árabe. En la actualidad, Túnez vive la mayor revuelta popular desde aquellos días, con miles de personas en las calles enfrentándose a la policía semana tras semana. En el siguiente informe, compañeros tunecinos explican el contexto de esta nueva revuelta, explorando lo que ha cambiado y lo que sigue igual. Lo que vemos en Túnez es un anticipo de la próxima ronda de movimientos revolucionarios en la región.

De 2011 a 2021

Como tunecino, la gente siempre me pregunta: «¿Fue un éxito la revolución de 2011?«. No hay una forma sencilla de responder sin describir las luchas de la última década. En general, nuestro análisis es que el Túnez contemporáneo se parece a la mayoría de las otras democracias que existen bajo el capitalismo global. Nos enfrentamos a las mismas crisis políticas y económicas, a la misma violencia estatal, a las mismas preguntas.

Túnez fue la cuna de las revueltas que barrieron el norte de África y Oriente Medio, y es el único país de la región que depuso a su dictador sin experimentar un golpe militar como el de Egipto o una guerra civil como la de Siria. Dicho esto, tampoco es una utopía. El país ha visto más de diez gobiernos en los últimos diez años y muchos conflictos. Una década después de derrocar al gobierno, nuestras demandas siguen siendo las mismas: «dignidad, libertad, justicia«.

El levantamiento de enero de 2011 reunió a un amplio abanico de personas, desde indignados y desempleados hasta fundamentalistas islámicos, marxistas, el Partido Pirata y un puñado de anarquistas. Al culminar la revolución, el 14 de enero de 2011, nuestro antiguo dictador Ben Ali y su familia inmediata huyeron a Arabia Saudí. Algunos miembros de la familia de Ben Ali fueron a la cárcel, pero su partido político siguió activo, y la clase empresarial de Túnez no hizo más que aumentar su poder.

El primer gobierno tras la revolución estuvo dirigido por el primer ministro del régimen anterior, seguido por otro gobierno cuyos miembros también habían formado parte del antiguo régimen. Ambos fracasaron, dando paso al nuevo sistema electoral. Las primeras «elecciones justas y equitativas» de la historia de Túnez tuvieron lugar más tarde, en 2011, eligiendo una Asamblea Constituyente elegida por el pueblo y encargándole la redacción de una nueva constitución. Así como Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes, ganó las elecciones presidenciales que siguieron a la Revolución egipcia, en Túnez, el Nahdha, un partido islamista fundamentalista, obtuvo la mayoría de los escaños en estas elecciones en contra de los demás participantes en la revolución.

En 2013, el mismo año en que se celebró el Foro Social Mundial en Túnez, dos importantes figuras que buscaban unificar a la izquierda fueron asesinadas misteriosamente: Chokri Belaid y Mohamed Brahmi. Todos los indicios apuntan a los islamistas fundamentalistas. De 2011 a 2016, organizaciones islamistas fundamentalistas con ideologías similares al ISIS acumularon poder con la ayuda del partido Nahdha. Túnez ha sido uno de los principales exportadores de voluntarios al ISIS; ha habido al menos cinco grandes atentados terroristas en Túnez desde 2011. Aun así, el fundamentalismo islámico está menos extendido aquí que en muchos países de esta región.

Uno de los primeros movimientos significativos tras la revolución fue «Manich Msemeh» («No perdonaré«), en el que los jóvenes se unieron para luchar contra la Ley de Reconciliación de 2014, que debía perdonar a los implicados en los regímenes anteriores a la revolución.

Heythem Guesmi, revolucionario y miembro del movimiento Manich Msemeh, lo considera una victoria, ya que fue un movimiento horizontal, que rompió con el sistema de partidos ortodoxos promovido por los distintos partidos comunistas de izquierda. En su opinión, «nos han robado la revolución«, y el Acta de Reconciliación no hizo sino intensificar este sentimiento. Señala que, aunque las organizaciones de la «sociedad civil» (es decir, los grupos liberales) se unieron al movimiento en su segunda fase, sólo se centraron en el tecnicismo de la Ley al trabajar con las instituciones legales para oponerse a ella, mientras que los revolucionarios del movimiento se centraron en las implicaciones filosóficas de devolver el poder a quienes habían gobernado Túnez durante los 50 años anteriores. Al final, la ley no se aprobó.

Ahmed Tlili, militante tunecino, también destaca la importancia de las pequeñas victorias para construir una nueva generación. Durante más de 50 años, bajo Ben Ali y Bourguiba, los anteriores dictadores, los tunecinos vivieron bajo una vigilancia total; fueron exiliados, torturados o asesinados por imprimir folletos políticos o cantar canciones que pudieran interpretarse como antisistema. Esta nueva generación se ha criado en condiciones diferentes, sin censura en Internet, con más libertad de expresión, habiendo visto lo que significa luchar contra una dictadura. Esto ha construido una generación que es más asertiva en la resistencia a la policía y al patriarcado de lo que fueron las generaciones anteriores.

El partido islámico Nahdha ha formado recientemente una alianza con «Kalb Tounes«, el partido liberal -cuyo líder está en la cárcel por blanqueo de dinero, gracias a un grupo de jóvenes tunecinos que persiguieron el caso durante años- y la Agrupación Democrática Constitucional (RCD), el partido de Ben Ali y el único partido gobernante desde el inicio de la independencia de Túnez en 1956 hasta la revolución de 2011. Esta alianza forma la mayoría absoluta en el Parlamento, símbolo de la corrupción y una de las principales causas de la pobreza, la desigualdad y el patriarcado. Esto ha dejado a la gente sin esperanzas de reforma, llegando a la conclusión de que el único camino es la insurrección u otra revolución.

Los primeros signos de la actual revuelta aparecieron hace tres meses. En noviembre de 2020, un diputado del parlamento pronunció un discurso contra el aborto, llamando «putas» a todas las mujeres «liberadas» y señalando específicamente a las madres solteras. El 8 de diciembre, las mujeres protestaron frente al parlamento con pancartas en las que se leía «Todas somos putas hasta la caída del patriarcado«. Dos días después, el parlamento anunció el presupuesto para 2021, lo que enfureció a muchas personas. En medio de la pandemia de COVID-19, asignaron muy pocos recursos a la salud pública.

A pesar de la crisis económica derivada de la pandemia, a principios de enero, el gobierno compró una flota de flamantes camiones antidisturbios, junto con 60 vehículos destinados a la policía tunecina.

El 9 de enero, los aficionados al fútbol salieron a la calle para protestar contra la corrupción del presidente de su equipo de fútbol, Le Club Africain. El fútbol siempre ha estado politizado en Túnez; es el único medio de expresión o placer que le queda a la clase trabajadora. Hay una larga tradición de canciones de fútbol que promueven el igualitarismo y la rebelión. Al mismo tiempo, los presidentes de los equipos de fútbol siempre han estado implicados en el gobierno, un gran esquema de blanqueo de dinero. En su protesta, los hinchas enmarcaron a Le Club Africain como símbolo de lo que ocurre en todo el país. La policía detuvo a 300 de ellos, 200 de los cuales eran menores. Esto enfureció a mucha gente.

El 14 de enero de 2021 iba a ser el décimo aniversario de la victoria de la revolución tunecina. La noche del 12 de enero, el gobierno anunció que habría un cierre total del 14 al 17 de enero. Lo justificaron por la pandemia de COVID-19, pero la verdadera razón era evidente. El 14 de enero, miles de personas se reunieron en las calles desafiando la orden de cierre.

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Más de 1600 personas fueron detenidas desde el comienzo de los disturbios. Este movimiento reúne una nueva coalición en la que participan aficionados al fútbol, estudiantes, anarquistas, comunistas, campesinos y otros rebeldes. Están notablemente ausentes los fundamentalistas que jugaron un papel tan importante tanto en la expansión como en la traición del levantamiento de 2011. La próxima ronda de movimientos se enfrenta a un contexto en el que el fundamentalismo islámico se asocia con el Estado, y la rebelión debe reunir una masa crítica para oponerse a él desde fuera.

Aunque Túnez es un país pequeño, con una población no mucho mayor que la de la ciudad de Nueva York, ha servido en repetidas ocasiones como barómetro de los acontecimientos en toda la región. Es más homogéneo desde el punto de vista étnico y religioso que muchos países vecinos; cuando la revuelta estalla en estas condiciones comparativamente estables, eso puede indicar que es probable que se extienda. Esto es significativo al entrar en la crisis económica mundial inducida por la pandemia del COVID-19.

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🗣El libertador Patrice Lumumba🗣

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Por Oier Zeberio

Nacido el 2 de julio de 1925, Patrice Émery Lumumba fue un líder anticolonialista y nacionalista congoleño, el primero en ocupar el cargo de primer ministro de la República Democrática del Congo entre junio y septiembre de 1960, después de la independencia de este Estado de la sangrienta ocupación belga. Su lucha por la dignidad e independencia en plena guerra fría le llevaron a situarse en la diana de Estados Unidos, cuya agencia de inteligencia orquestó un golpe de estado contra él que lo llevó a ser detenido y posteriormente asesinado el 17 de enero de 1961 a los 35 años de edad. Su derrocamiento llevó al país a una sangrienta guerra que se extendió por toda la región: se calcula que entre 1996 y 2003 perdieron la vida alrededor de 5.4 millones de personas debido a los combates y las posteriores consecuencias, convirtiéndose así en el conflicto bélico más mortífero desde la Segunda Guerra Mundial.

África es un continente que ha sido y es pisoteado, moldeado y desangrado por Occidente. De hecho, es el máximo responsable de la mayoría de conflictos armados que se han registrado por todo el continente (véase el caso de Ruandao del Congo) y de la extrema pobreza a la que se ven sometidas millones de personas (véase la crisis de la deuda).

Tanto en el siglo XIX y XX, como actualmente, ciertos países occidentales, bajo el velo de potencia colonial (anteriormente) o “Estados que intervienen en pro de la seguridad nacional (actualmente)”, han efectuado uno de los mayores saqueos de la historia mientras que han decidido y deciden la suerte de las personas. El balance es abrumador: millones de muertos y un reguero de extrema pobreza, caos y destrucción.

A la ingeniería política occidental le acompaña una legión de caudillos autóctonos, milicias armadas etc. que, bajo la protección occidental en algunos casos, han gobernado con puño de hierro, provocando innumerables genocidios, y sin el mínimo respeto hacia los derechos humanos regiones enteras. Al respecto, la lista de déspotas autóctonos bañados en oro es abrumadora.

Sin embargo, a lo largo de la historia reciente, sí que hubo algunas personas que lucharon contra el histórico sometimiento y en pos de la soberanía, la libertad y la dignidad. Uno de ellos fue el líder anticolonialista y nacionalista congoleño Patrice Lumumba.

Vida temprana

Nació en 1925 en el Congo, cuando el país era el cortijo privado del Rey Alberto I de Bélgica. Perteneció a la etnia tetela, hecho que adquirió mucha relevancia en su vida política posterior. Sus dos principales rivales, Moise Tshombe, que lideró el proceso secesionista de Katanga, y Joseph Kasavubu, que posteriormente se convirtió en presidente del Congo, procedían de grandes y poderosos grupos étnicos, dando a sus movimientos políticos un carácter regional. En contraste, el movimiento de Lumumba enfatizó su naturaleza integradora y congolesa (1).

Asistió a una escuela misionera protestante, y posteriormente se trasladó a trabajar a Kindu-Port-Empain, donde se convirtió en miembro del club de los évolués (africanos educados en Occidente). Comenzó a escribir ensayos y poemas para revistas congoleñas. También solicitó y recibió la ciudadanía belga. A continuación, Lumumba se trasladó a Léopoldville (ahora Kinshasa) y empezó a trabajar en el servicio postal. Posteriormente se convirtió en contador en la oficina de correos en Stanleyville (ahora Kisangani) y allí continuó con su contribución a la prensa congoleña (2).

Inicio en la política y consolidación de la independencia

En 1955 Lumumba se convirtió en presidente regional de un sindicato puramente congoleño de empleados del gobierno que no estaba afiliado, como otros sindicatos, a ninguna de las dos federaciones sindicales belgas. También se afilió al Partido Liberal Belga en el Congo. Aunque era de tendencia conservadora en muchos sentidos, el partido no estaba vinculado a ninguna de las federaciones, que le eran hostiles.

En 1956 el Lumumba fue invitado con otros a un viaje de estudios por Bélgica a través del Ministro de Colonias. A su regreso, lo arrestaron acusado de malversación de fondos en la oficina de correos. Fue declarado culpable y condenado un año después a 12 de meses de prisión y una multa.

Tras salir de prisión, su actividad política se convirtió en aún más activa. En octubre de 1958, junto a otros líderes congoleños, presentó el Movimiento Nacional Congoleño (Mouvement National Congolais; MNC), el primer partido político congoleño a escala nacional. En diciembre participó en la primera Conferencia de los Pueblos Africanos en Accra, Ghana, donde conoció a nacionalistas de todo el continente africano y se convirtió en miembro de la organización permanente creada por la conferencia.

Debido al aumento del fervor nacionalista, el gobierno belga anunció un programa de transición hacia la independencia del Congo, comenzando con las elecciones locales en diciembre de 1959. Sin embargo, los nacionalistas consideraron a este programa como un plan para instalar títeres antes de la independencia y boicotearon las elecciones. Y las autoridades belgas hicieron aquello que conocían bien: llevar a cabo un programa de represión. Por ejemplo, el 30 de octubre se registraron enfrentamientos en Stanleyville donde fallecieron 30 personas. Mientras, Lumumba fue encarcelado bajo el cargo de incitación a disturbios.

Ante estos hechos, el MNC decidió cambiar de táctica: participó en las elecciones y obtuvo una victoria arrolladora en Stanleyville con el 90% de los votos. En enero de 1960, el gobierno belga convocó a una mesa redonda en Bruselas a todos los partidos políticos congoleños para discutir el cambio político, pero la MNC se negó a participar sin Lumumba. A continuación, Lumumba fue liberado de la prisión y trasladado en avión a Bruselas. La conferencia decidió una fecha para la independencia, el 30 junio, con elecciones nacionales en mayo. Aunque se presentaron numerosos partidos, el MNC destacó notablemente y Lumumba emergió como el principal político nacionalista del Congo. Las maniobras para debilitarlo fracasaron y se le pidió que formara el primer gobierno, hecho materializado el 24 de junio de 1960.

gobiernolubumba Lumumba (centro izquierda) posa con su gobierno frente al Palais de la Nation inmediatamente después de su investidura. Fuente: Wikipedia

Los problemas inundan su mandato

Casi inmediatamente después de la independencia, algunas de las unidades del ejército se revelaron, en gran parte debido a objeciones con su comandante belga. Moise Tshombe aprovechó la confusión resultante usándola como oportunidad para proclamar que la provincia de Katanga, rica en minerales, se separaba del Congo. Ante estos hechos, Bélgica envió tropas, en teoría para proteger a los nacionales belgas sumidos en la nueva inestabilidad. Sin embargo, las tropas belgas desembarcaron principalmente en Katanga, donde apoyaron el régimen secesionista de Tshombe (3).

El Congo acudió a las Naciones Unidas con el objetivo de parar la intervención belga y restablecer el orden interno. Aunque era primer ministro, Lumumba tenía poco margen para corregir la situación: su ejército era un instrumento de poder incierto, su administración civil carecía de la capacitación necesaria, las Naciones Unidas miraban a otro lado y las alianzas políticas subyacentes a su régimen eran muy inestables. Las trompas belgas no se marcharon y el proceso de secesión de Katanga continuó.

Debido a que las Naciones Unidas se negaron a ayudar a controlar la revuelta katangesa, Lumumba pidió ayuda a la Unión Soviética para que los aviones transportaran sus tropas a Katanga. También les pidió apoyo a los Estados africanos independientes. Sus movimientos alarmaron a muchos, particularmente a las potencias occidentales y a los seguidores del presidente Kasavubu.

En un contexto de Guerra Fría, esta acción supuso el enfrentamiento directo con los Estados Unidos, que activó sus efectivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para eliminarlo del panorama africano. El 26 de agosto, Allen Dulles, director de la CIA, afirmó lo siguiente: “Si Lumumba continúa en el poder, el resultado será en el mejor de los casos un caos y en el peor una eventual toma de poder por los comunistas, con consecuencias desastrosas para el prestigio de la ONU y los intereses del mundo libre. Su despido debe ser, por tanto, un objetivo urgente y prioritario […]”.

Destitución, arresto y asesinato

El 5 de septiembre, el presidente Kasavubu destituyó a Lumumba, pero Lumumba inmediatamente puso en duda la legalidad de la medida. Como resultado de este hecho, se formaron dos grupos que afirmaban ser el gobierno central legal. Nueve días después, el poder cayó en manos del líder del ejército congoleño, el Coronel Joseph Mobutu, tras un golpe de Estado apoyado por la CIA. Mobutu decidió mantener en el cargo a Kasavubu.

Los lazos de la CIA con Mobutu se remontaban a 1960, el año en que la CIA planeó el asesinato de Lumumba. Un cable del 25 de agosto de 1960 al jefe de la oficina de la CIA del entonces Director de la Central de Inteligencia, Allen Dulles, señalaba que «la destitución de Lumumba debe ser un objetivo primordial y urgente y que, bajo las presentes condiciones, debería ser una prioridad fundamental de nuestra acción encubierta –Bob Woodward

En octubre Lumumba fue puesto bajo arresto domiciliario en Léopoldville, custodiado no solo por las fuerzas de Mobutu sino también por las de la ONU. Se nombró un gobierno civil y se dieron por concluidas las relaciones diplomáticas con la URSS, China y Checoslovaquia. Debido a que la Asamblea General decidió reconocer la nueva correlación de poderes, Lumumba escapó del arresto domiciliario e intentó viajar a Stanleyville, donde sus seguidores tenían el control. Sin embargo, fue capturado por las fuerzas de Mobutu y arrestado el 2 de diciembre. Inicialmente, estuvo detenido en un campamento militar en Thysville (ahora Mbanza-Ngungu), pero la preocupación de que obtuviera el apoyo de los soldados llevó a las autoridades belgas, congoleñas y de Katanga a organizar su traslado a un lugar que garantizaba su muerte.

arresto

El 17 de enero de 1961, Lumumba y dos compañeros, Joseph Okito y Maurice Mpolo, fueron trasladados a Elisabethville (ahora Lubumbashi), donde fueron entregados al régimen secesionista de Katanga y sus asesores belgas. Tanto durante el trayecto como posteriormente fueros golpeados por los soldados. Más tarde, aquel mismo día, Lumumba, Okito y Mpolo fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento bajo el mando de Bélgica. Sus cuerpos arrojados a tumbas poco profundas, inicialmente. Sin embargo, posteriormente se desenterraron bajo la dirección de los oficiales belgas, cortados en pedazos y disueltos en ácido o quemados.

El Gobierno de Katanga retuvo la información relativa a su muerte hasta el 13 de febrero. Posteriormente llegó a afirmar que Lumumba se había escapado de su custodia y había sido descubierto por los aldeanos, quienes lo mataron. Sin embargo, para aquel momento los rumores acerca del trágico final se habían extendido y la explicación oficial fue ampliamente cuestionada. Su muerte provocó un escándalo en todo el continente africano y más allá. Convertido en un mártir y héroe nacional, la figura de Lumumba se convirtió en una referencia indiscutible de la lucha contra el colonialismo y en favor de la soberanía nacional y el panafricanismo. Y es que Lumumba era un hombre de carácter fuerte que tenía la intención de seguir sus políticas independientemente de los enemigos que se hiciera dentro de su país o en el extranjero (4).

La muerte de Lumumba y su sustitución por el dictador Mobutu Sese Seko (en 1965, el entonces Teniente General Mobutu le arrebató el poder al presidente Kasavubu) marcaron el comienzo de décadas de luchas internas, de férreo régimen dictatorial y de declive económico que han caracterizado el Congo postcolonial. La desestabilización de la sociedad congoleña que se produjo bajo el “reinado” de Mobutu (1965-1997) desembocó en una serie de cruentos conflictos devastadores, la primera y segunda guerra congoleñas, conocidas también como las guerras mundiales africanas (5).

Estos conflictos, además de destrozar a la sociedad congoleña, arrastraron a los países vecinos, implicando a nueve en total y a alrededor de 25 grupos armados. Se calcula que entre 1996 y 2003 perdieron la vida alrededor de 5.4 millones de personas debido a los combates y las posteriores consecuencias, convirtiéndose así en el conflicto bélico más mortífero desde la Segunda Guerra Mundial.

Llegará el día en que hablará la historia. Pero no será la historia que se enseñará en Bruselas, París, Washington o Naciones Unidas. Será la historia que se enseñará en los países que se han liberado del colonialismo y de sus títeres. África escribirá su propia historia y tanto en el norte como en el sur será una historia de gloria y dignidad Patrice Lumumba, en una carta escrita a su mujer desde la cárcel en 1960

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