¿Dónde está Santiago Maldonado?

Señores Benetton.

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Podría ser esta que ven la imagen para el lanzamiento de la nueva campaña publicitaria de Benetton: la cara un poco bohemia de un joven muchacho argentino, el pelo alborotado, dreadlocks a la vista y mirada penetrante sobre fondo negro – monocromo -, como los que le gustan tanto al buen Oliviero Toscani, y luego, inevitable, el logotipo con el lema de la famosa compañía italiana, United Colors of Benetton, que se ha convertido, gracias a inteligentes estrategias de marketing, en sinónimo de apertura, multiculturalidad, integración entre los pueblos y las culturas.

Santiago Maldonado se ha integrado tan bien que ya no se encuentra. Desapareció en la nada, o, más bien: desapareció en las posesiones patagónicas del grupo Benetton. De hecho, ¿cómo no perderse en 900.000 hectáreas de tierra? Sí, porque el tamaño de las propiedades de una de las mayores empresas en el mercado mundial de la ropa asciende a una cantidad así de desproporcionada. Una adquisición – o mejor dicho, una apropiación – del valor de 50 millones de dólares que se remonta a 1991.

Pero la verdad es que esas tierras no pertenecían al estado argentino y menos a la empresa argentina Southern Land Company Limited, la compañía inglesa que adquirió la propiedad a principios del siglo XX.

Esas tierras pertenecían y pertenecen al pueblo mapuche, los indios araucanos que viven en la Patagonia desde tiempos inmemoriales, desde mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles. Y, como bien se sabe, la tierra es de quien la habita. Ninguna ley puede contradecir este principio universal.

Los Mapuche no pueden mostrar ningún título de propiedad relacionado con sus tierras. Nunca lo necesitaron, ni nunca surgiría en ellos la presunción de poder considerar la naturaleza como un objeto a negociar. Ellos son el “Pueblo (che) de la Tierra (mapu)”, y por eso reclaman el derecho a vivir en los lugares en donde siempre han estado.

Cuando el grupo Benetton se apropió de sus lugares ancestrales, no dudó ni un momento para proceder a los desalojos forzados de pueblos enteros, desplazando a las familias y reemplazándolas con casi 300 mil ovejas para lana. Los rebaños, es proverbial, son mansos, pero no los mapuches, que desde entonces no dejaron de luchar, resistiendo y reaccionando a la violencia que regularmente se lleva a cabo en contra de sus miembros más activos, a menudo detenidos y encarcelados por las autoridades nacionales con la acusación del terrorismo. Este es el caso de Facundo Jones Huala, líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), que desde hace más de dos meses está detenido en la cárcel de Esquel, en la provincia de Chubut, por haber promovido y participado en actividades de boicot y re-apropiación de tierras que ahora pertenecen a Benetton.

El 1 de agosto de 2017, la Gendarmería Nacional, fuerza armada que responde directamente a las órdenes del Ministerio de Seguridad del Gobierno – actualmente presidido por Mauricio Macrí – irrumpió en las comunidades en resistencia de Pu Lof, en la misma provincia de Chubut, donde los miembros de RAM y varios partidarios de la causa mapuche manifestaban su derecho a la tierra. La acción represiva de los militares dispersó la multitud indígena con cargas, balas de goma e incendios a habitaciones, sin ahorrarse violencias en contra de mujeres y niños.

Santiago Maldonado, un artesano bonaerense de veintiocho años, estaba allí para apoyar la lucha del pueblo mapuche. Algunos testigos dicen que lo vieron por última vez en manos de la Gendarmería, pero la misma fuerza armada y el gobierno lo niegan.

Ha transcurrido un mes exacto desde su desaparición.

Argentina y el mundo entero no necesitan agregar un nuevo nombre a la macabra lista de desaparecidos.

Señor Presidente, ¿dónde está Santiago Maldonado?

Señores Benetton, ¿dónde está Santiago Maldonado?

Queremos una respuesta.

Queremos a Santiago, vivo.

Seguidamente reproducimos la carta que Facundo Jones Huala dirigió a Santiago Maldonado:

GRACIAS, HERMANO

Gracias, eso, te diría gracias, si hoy pudiera tenerte frente a mí. Infinitas gracias, porque no se me ocurre una palabra más poderosa para reconocer profundamente todo tu amor a nuestra comunidad, tanta entrega de manera desinteresada, por el simple deseo y el arduo trabajo de intentar conocernos, pero de verdad. Tremendo esfuerzo, hermanito, no habrá sido en vano: tu interminable solidaridad recoge por estas horas multitudinarias muestras de humanidad, que reafirman tus derechos junto a los nuestros, sembrando un ejemplo que se puede conjugar en todos los tiempos…

La respuesta no está en Facebook, ni en ninguna red social:
la respuesta está en las manos de Gendarmería Nacional.

Ellos te llevaron. Ellos te golpearon. Ellos te secuestraron. Y a nombre del periodismo que sabe mirar para otro lado, vuelven a perpetrar un terrorismo de Estado. Porque sí, los pueblos originarios venimos gritando hace mucho, pero el eco recién empieza y, eso también, se lo debemos a tu lucha… A mí, me detuvieron por primera vez a los 11 años, cuando vivía en Bariloche, camino a comprar unos mapas. “Por actitud sospechosa”, me dijeron, con una sospechosa actitud propia de quien sólo sospecha de actitudes ajenas.

A ellos no les molestan nuestras “armas” sobre sus políticas:
les molestan nuestras armas políticas.

Son ellos, quienes poseen todo el arsenal económico, comunicacional, simbólico. Y nosotros nos volvimos sus verdaderos enemigos cuando decidimos disputarlo. Aun así, Santiago, sin ser mapuche, arribaste a la comunidad abrazando nuestra causa, como si fuera tuya. Y el día de tu secuestro, los gendarmes llegaron con esa idea fija que vos ya habías descubierto mucho tiempo atrás: “Matar a los indios”. No se llevaron a un indio esta vez, te llevaron a vos, que hoy lográs poner nuestro grito dónde nosotros no pudimos, porque nuestro destino suele ser tan silencioso como nuestra historia. Lo dicen tus compañeros, lo dice tu ideología: si el desaparecido fuera mapuche, ¿cuántos gritos habría?

Los indios podemos desaparecer, sin que nadie salga a protestar.
Vos llegaste para gritarlo y, ni llevándote, te pudieron callar.

No tuvimos oportunidad de compartir nuestro tiempo, pero todos los peñi y las lamien que te conocen hablan muy bien de vos, fortaleciendo la espalda del texto que escribo. Y entonces, aún sin habernos cruzado palabra, puedo afirmar con certeza cuánto valoramos tu autenticidad: decir lo que pensabas y hacer lo que decías…

Quedan pocos, muy pocos, con semejante cualidad, ésa que te volvió imprescindible. Pero basta revisar tus acciones, para conocer tus fundamentos políticos, ésos que ahora se vuelven ejemplo de miles, de miles que ojalá se vuelvan aparecidos en la lucha, de miles que ojalá se vuelvan Santiago. Pues aquel 1 de agosto tal vez debieras haber estado formando nuevos cuadros en algún otro lado, pero allá te llevaron tus convicciones, sobre las normas claras de la comunidad: “Si no sos mapuche, nunca debés exponerte”, solemos decir en general, pero vos elegiste quedarte ahí, apoyándonos igual, hasta penetrar en lo profundo de nuestra cultura, un lugar muchas veces inaccesible para quienes vienen desde lejos. Tus decisiones, tus convicciones, nos igualan y nos hermanan en un solo grito, a todos los seres humanistas del mundo…

Yo no sé dónde estarán el Che, Severino De Giovanni, Evita, Tupac Katari o Gandhi, pero de seguro andarán gritando por algún lado:

¡Dónde mierda tienen a Santiago Maldonado!

El 18 de octubre han encontrado su cadaver.

Raúl Zecca Castel

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Mujeres de Kurdistan a Marichuy:

 

índice

“los Pueblos Indigenas son el resguardo del tejido social de la humanidad”

Carta del movimiento de mujeres de Kurdistan (Komalen Jinen Kurdistan) a Maria de Jesus Patricio Martinez, vocera del concejo Indigena de Gobierno

Para la compañera María de Jesús Patricio Martínez, representante de la voluntad del pueblo indígena de México y del Congreso Nacional Indígena.

En primer lugar, queremos enviar a nuestra hermana mexicana nuestro más sentido respeto y saludos revolucionarios desde las montañas del Kurdistán hasta las cordilleras de Sierra Madre más allá de los océanos. A pesar de los ríos, las montañas, los desiertos, los valles, cañones y mares que nos separan, somos hermanos y hermanas indígenas, sin importar en qué parte del mundo estemos. Nuestra lucha, nuestra resistencia contra la ocupación y el colonialismo, nuestro sueño por una vida libre es común y en este sentido, como Movimiento de Liberación del Kurdistán, declaramos que consideramos la lucha por la autodeterminación, la auto-administración y la autodefensa de los pueblos indígenas de México organizados en el Congreso Nacional Indígena (CNI) como nuestra propia lucha y la apoyamos basados en los principios de solidaridad revolucionaria.

 

Los pueblos indígenas son las venas por las cuales los principales valores culturales y sociales de la humanidad se vienen transmitiendo desde los primeros momentos de la socialización hasta nuestros días. Sin duda ningún pueblo es superior a otro, pero en un momento en que la modernidad capitalista trata de destruir todo valor comunal, los pueblos indígenas son el resguardo del tejido social de toda la humanidad. Los miles de años de memoria colectiva resurgen en nuestras canciones, en nuestros rituales, nuestras oraciones, nuestros tatuajes, nuestras danzas y nuestras tradiciones. Por lo tanto, la lucha por la identidad propia contra los intentos de la modernidad capitalista de borrar las raíces y la memoria de nuestros pueblos, se convierte en la más valiosa de las resistencias. En América Latina como en el Kurdistán, las mujeres lideramos esa resistencia.

 

En nuestros países, que fueron las cunas de miles de años de cultura de la diosa madre, la mujer y la vida, la mujer y la libertad, la mujer y la tierra, la mujer y la naturaleza están inextricablemente vinculadas entre sí.

 

En Kurdistán expresamos esta realidad en nuestro lema “Jin Jiyan Azadî“, que significa “Mujer Vida Libertad”. El cuerpo y el alma de la mujer son el reflejo del universo en la tierra. Hace miles de años, durante la Revolución Neolítica, fueron las mujeres a través de su organización social las que lideraron todos los cambios que hicieron posible el labrado de la tierra y el comienzo de una vida sedentaria en armonía con la naturaleza. Esa es la razón por la cual la civilización patriarcal del estado, que se produjo en forma de una contrarrevolución basada en la dominación, la explotación y la ocupación, esclavizó en primer lugar a las mujeres. Paralelamente a la dominación de las mujeres se aceleró la dominación de la naturaleza. Fue a través de la opresión de la primera naturaleza que devino la segunda, transformándose ambas en las pinzas que la modernidad capitalista utilizó para presionar con fuerza a la sociedad histórica y así poder destruirla. La actual dominación ejercida contras nuestros pueblos es el resultado de esa mentalidad. Por lo tanto, la resistencia legítima surgida en pos del autogobierno, la autodeterminación y la autodefensa, representa la mayor lucha por la libertad que pueda ejercerse.

 

images2Nosotros en Kurdistán hemos desarrollado nuestra propia defensa contra las fuerzas capitalistas modernistas y los ataques de los estados colonialistas que ocupan nuestro suelo, iluminados por las experiencias de lucha de los pueblos indígenas de América Latina. Queremos que sepan que recibimos una constante y especial inspiración de sus experiencias de autogobierno, de buen gobierno y de comunalismo. Esperamos que nuestras experiencias y logros en la lucha representen del mismo modo fuentes de inspiración también para ustedes. Una de las mayores conquistas de nuestro movimiento es la igualdad de participación y representación de las mujeres. Fue el resultado de grandes sacrificios e intensas luchas llevadas a cabo por las mujeres, como finalmente logramos nuestra participación por igual en todas las instancias de toma de decisiones. No como individuos, sino como representantes de la voluntad organizada y colectiva del Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán, es que estamos tomando nuestro lugar en cada aspecto de la lucha. Con nuestro sistema de copresidencias, establecidas desde abajo hacia arriba, representamos la voluntad de las mujeres en cada decisión y desarrollamos una política democrática contra las formas centralistas y patriarcales de la política tradicional. Pero para ello fue necesario convertirnos definitivamente en una fuerza organizada. Estar organizadas es el criterio más importante para lograr el triunfo. En la medida en que estemos organizadas, somos capaces de resistir contra el sistema colonialista y dominante y construir nuestra propia alternativa de gobierno. En este sentido, la organización es nuestra mayor arma de autodefensa. En el pasado muchos pueblos y movimientos no han podido alcanzar los resultados esperados porque no estuvieron lo suficientemente organizados. No fue posible transformar algunos momentos históricos en grandes victorias precisamente por esa falta de organización. Quizás no se haya comprendido en profundidad el significado y la importancia de este hecho, pero hoy estamos en otra etapa. Nos enfrentamos con el deber de multiplicar nuestros esfuerzos para aumentar los niveles de organización ante esta nueva oportunidad de triunfo – en un momento en que el sistema capitalista modernista vuelve a atravesar una profunda crisis en sus aspectos más determinantes. La historia nos está demandando esto. Ustedes como Congreso Nacional Indígena han podido reconocer esta realidad, al declarar las elecciones presidenciales en México como una instancia clave dentro de un proceso que desembocará en el aumento de sus niveles de organización.

 

Como Movimiento de Liberación de Mujeres de Kurdistán queremos expresar nuestro apoyo a esta decisión, basadas en la convicción de que este objetivo será cumplido y llevado a un nivel mucho más alto a partir de estas elecciones y de las estrategias desarrolladas a tales efectos. Nuestro líder Abdullah Öcalan, que aún se encuentra encarcelado bajo las condiciones más severas de aislamiento por el estado colonialista turco desde 1999, hizo un análisis muy importante en relación a esto a finales del siglo XX. Nuestro líder Apo, previó que el siglo XXI sería el siglo de la liberación de las mujeres, si nosotras como tales, éramos capaces de crecer y determinar nuestros modos y mecanismos de organización. La razón de esta conclusión fue la evidente crisis estructural del sistema patriarcal, que se ha basado en nuestra esclavitud. El sistema patriarcal pretende superar esta crisis incrementando sus ataques contra las mujeres hasta llevarlos al nivel de una guerra sistemática. Al concentrar sus ataques contra las mujeres de todo el mundo con diferentes medios y métodos, el sistema intenta truncar el camino hacia la liberación que hemos iniciado. Los asesinatos de mujeres que alcanzaron el nivel de genocidio en su país y los asesinatos de mujeres líderes en América Latina son los indicadores más concretos de esta realidad.

Queremos que sepan que consideramos a todas las mujeres y líderes de los pueblos indígenas que han sido asesinadas por los brazos que operan desde el sistema dominante, como nuestras propias mártires y luchamos también para hacer realidad sus mismos sueños y esperanzas. Para nosotros los mártires no mueren. De ellos tomamos la fuerza y renacen en cada lucha que iniciamos. En este contexto, la decisión del pueblo indígena mexicano de declarar a una compañera como representante de su voluntad y hacerla su candidata en las próximas elecciones presidenciales, es muy significativa. En este sentido la compañera Marichuy no es solo la voz de los indígenas de México, sino al mismo tiempo de todas las mujeres del mundo. Queremos expresar que consideramos muy importante y valiosa la candidatura de la compañera Marichuy como representante de los pueblos negados, de las mujeres esclavizadas y de los miles de años de sabiduría ancestral que la modernidad capitalista quiere hacer desaparecer.

 

Como Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán declaramos todo nuestro apoyo y solidaridad a la compañera y al Congreso Nacional Indígena, no sólo en este momento de coyuntura electoral, sino en toda la lucha que su Movimiento está llevando adelante. Sabemos que no es relevante en sí mismo el resultado de las elecciones, ya que es sólo uno de los caminos que los pueblos indígenas de México se han dado en este proceso y en este momento particular de la lucha. En ese sentido la victoria ya está dada. Porque el sistema capitalista modernista se alimenta de la división de las fuerzas y de la desorganización de los pueblos y las sociedades que quiere dominar; pero ustedes ya han construido el terreno para el éxito formando su unidad organizada. De ahora en adelante es importante no perder de vista este objetivo, que no es otro que el de crecer en organización. Su triunfo será nuestro triunfo. Nuestra lucha es su lucha. Somos el pueblo hermano de las montañas que han surgido de las mismas aguas profundas. Incluso desde nuestras diferentes lenguas compartimos los mismos sueños, nos enamoramos de la misma utopía y resistimos en aras del mismo amor. Les enviamos desde aquí toda la fuerza necesaria en esta nueva etapa, los saludamos con nuestros más genuinos sentimientos revolucionarios y los abrazamos con toda nuestra solidaridad y camaradería.

 

¡Viva la hermandad de los Pueblos!

¡Viva el Internacionalismo Revolucionario!

¡Mujer Vida Libertad! Jin Jiyan Azadi

Coordinación del Movimiento de Mujeres de Kurdistan Komalên Jinên Kurdistan (KJK)
7 de Junio de 2017

Liberación de la Uma Kiwe

autonomía y territorio: una mirada libertaria para la comprensión de la lucha nasa

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Este texto pretende buscar los puentes que existen entre la liberación de la madre tierra y la praxis autónoma y libertaria. Precisamente, ese objetivo no lo plantea una motivación académica sino de acción, de seguir caminando para redescubrir el otro mundo que tejen los pueblos al calor de sus luchas. En ese sentido, la mayor parte de estos análisis surgen de procesos de acompañamiento y estudio mano a mano con los brazos que liberan la tierra.

El pensamiento libertario es una forma de dimensionar los fenómenos sociales, políticos, ideológicos, culturales, económicos e incluso biológicos desde una base que se centra en la libertad como motor de la interrelación social, pudiendo incidir en ella bajo esa perspectiva, en contra-vía a la coerción jurídica, cultural, económica, militar y política. Desde su nacimiento, la praxis libertaria vería como objetivo inmediato la abolición de la explotación del ser humano, aunque dicha perspectiva se ha ampliado y profundizado en el correr de los años.

Lo libertario es precisamente el sustrato filosófico y ético que se adentra en las luchas populares por una vida digna, autonomía, democracia directa y libertad colectiva e individual. El término, que aunque tenía amplia trayectoria entre los círculos liberales de Europa occidental, fue acuñado como eufemismo dentro del movimiento anarquista francés de la última década del siglo XIX, a causa de la fuerte represión que se tejía contra el pueblo. Una mirada libertaria hace mención a realizar lecturas sobre las realidad concretas desde una base epistemológica de la libertad, que muchas veces desborda al mismo anarquismo, y en nuestro caso, se identifica con la tradición social del mismo y del pueblo.

Por otro lado, el proceso de liberación de la Madre Tierra, que inicia en diciembre de 2014, es una nueva apuesta estratégica del movimiento indígena en Cauca. A través de la toma de tierras, con campamentos permanentes y el sabotaje a los cultivos de caña de azúcar para  carburante, mientras se siembra alimentos de pan-coger, se plantea un nuevo proyecto de vida comunitario, autogestionario y social que ya no tiene cabida en las regiones montañosas dadas a los indígenas, que ven con preocupación la alta concentración de la propiedad en sus tierras ancestrales (que generalmente son las más ricas y que se encuentran en los planos) y el maltrato que se hace a la Madre Tierra en un proceso de monocultivo de caña para carburante. Actualmente, este proceso de liberación está adelantado en las comunidades indígenas de Munchique, Huellas, Corinto y López Adentro, en 9 fincas diferentes, cubriendo gran parte de los municipios que configuran la región del Norte del Cauca.

Relación entre el pensamiento indianista y el libertario

La relación entre estas dos formas de praxis no es nueva ni se remonta únicamente a colombia. Así, desde la llegada del pensamiento libertario a las tierras americanas (especialmente luego de las grandes migraciones de obreros europeos que se da a finales del siglo XIX), muchos simpatizantes anarquistas empezaron a estudiar las luchas sociales que se dieron en estas tierras desde la época de la conquista. Sobresalen dos teóricos para entonces y con los cuales basta para hacer un marco histórico para este texto: Manuel Gonzáles Prada y Ricardo Flores Magón.

El peruano Manuel Gonzáles Prada fue un intelectual, poeta y anarquista peruano, que mostró, entre otras cosas, especial preocupación por la cuestión india, desde un enfoque político y etnográfico. En su ensayo titulado “Nuestros indios” y realizado en 1904, Gonzáles Prada destruía mitos sobre la raza y el estudio etnográfico. Desde una óptica libertaria, rescata las tesis de rechazo a formas estatales de gobierno desde el anarquismo y su interceptación con la incapacidad de las mismas de dar derechos a los indígenas, que a la larga termina siendo una quimera. Como conclusión del mismo ensayo, Gonzáles Prada advierte que “el indio se redimirá merced a su esfuerzo propio, no por la humanización de sus opresores”, lo que sin riesgo a equivocarnos podría compararse, con no solo la tradición de autogobierno de los pueblos originarios, sino con las prácticas más contemporáneas de autonomía y autogestión en los mismos y que afloran luego de terminada la guerra fría, donde se interceptan con el pensamiento libertario.

De otro lado nos encontramos con Ricardo Flores Magón, periodista y militante anarquista mexicano, figura clave en el desarrollo de la revolución mexicana. Al igual que Gonzáles Prada, Flores Magón tendría una especial sensibilidad por las luchas indígenas que se daban en México, especialmente de los escenarios que jugaron para llevar a la crisis política y social que estallaría en los sucesos revolucionarios de 1910 y 1911, donde las anarquistas ocuparían una posición protagónica en el Norte del país. Se debe mencionar la misma crianza tanto de Ricardo como de sus hermanos, quienes vivieron su infancia en un pueblo indio, pudiendo observar de cerca desde niños las formas comunitarias de gestión y convivencia, muy lejanas a las ideas modernistas y estatales imperantes en las grandes urbes gobernadas por criollos admiradores de los grandes imperios monárquicos de Europa. Ello, acompañado de la metamorfosis que llevó tanto a Ricardo como al Partido Liberal Mexicano (al que pertenecía) al anarquismo, queda reflejado en las posturas que adquiere la corriente libertaria en dicho país. El programa del PLM de 1906 no solo recoge la bandera de restitución de tierras a las etnias despojadas, sino también protección de las mismas por medio del fortalecimiento de la educación, propuesta que guarda distancia del independentismo garantista, que con dificultades simplemente reconocía las tierras pero negaba ejes transversales a los indígenas como el fomento de la cultura y la educación. Conforme maduraba el pensamiento de Flores Magón y la lucha revolucionaria continuaba, este acercaría cada vez más lo libertario al indianismo, sintetizadas muchas de estas tesis en su artículo “El pueblo mexicano es apto para el comunismo”, publicado en el periódico Regeneración en 1911, donde señala 3 elementos claves de la organización socio-política india:

  1. La propiedad común de la tierra y el libre acceso de todos sus habitantes a los recursos naturales,
  2. el trabajo común y el apoyo mutuo entre individualidades y familias, y
  3. el odio a la autoridad y la no necesidad de ella.

En Colombia, se puede rastrear la relación en el mismo florecimiento del movimiento obrero radical en la década de 1920. En específico, las acciones de solidaridad que tejieron grupos anarcosindicalistas durante los años 20 con la lucha que adelantaba Manuel Quintín Lame en el sur-occidente colombiano.

Más contemporáneamente, se puede hablar sobre el trabajo que desarrolló el Proyecto Cultural Alas de Xue en los años 90, especialmente con la búsqueda de un socialismo propio, que manifiesta en grandes aspectos de la vida comunitaria de diferentes comunidades nativas el sentir libertario. En particular, es de observar que más que un proceso de teorización o ideologización, Alas de Xue buscaba encontrar un anarquismo más acorde a las realidades locales, sin llegar a tener una retórica explícitamente libertaria en la totalidad de su trabajo político y académico, como se puede ver en las diferentes investigaciones que adelantaron sobre Manuel Quintín Lame y Juan Tama.

El proyecto comunitario Nasa

Quizás es importante buscar los intersectos entre el pensamiento libertario y el proyecto de vida Nasa en la visión comunitaria del mismo. Así, y rescatando la tradición social y comunalista libertaria, hay un fuerte contraste con la visión liberal y moderna del individuo como ser aislado de la sociedad en su esencia, de un hipócrita libre albedrío y de una entrega pseudo-voluntaria de las libertad individuales a un todopoderoso Estado para obtener seguridad. Los mitos fundacionales sobre los que se erige la sociedad fallida liberal se desmoronan ante proyectos de vida comunitarios, que colocan la colectividad como centro para la potenciación de las oportunidades y deseos individuales. Aunque este tema podría salirse del campo de estudio que se quiere abordar, especialmente porque los proyectos al respecto del pueblo Nasa son casi incontables, es menester concentrarnos en la perspectiva que tienen los indígenas nasa en los lugares donde se está liberando la Madre Tierra.

nasaSe señala históricamente, desde la plataforma de lucha del Consejo Indígena Regional del Cauca, en los puntos 6, 7, 8 y 10, que la ampliación de los resguardos (conseguida en los resguardos mencionados por medio de la liberación directa de tierras) deja de tener sentido si no se adecua a proyectos educativos y sociales que buscan rescatar y defender la lengua e historia propia, la formación de profesores indígenas, el fortalecimiento de la economía propia y la defensa de la familia. Y no hay mejor forma de ilustrar esto que explorar el concepto de minga.

La minga es el trabajo colectivo, es el compartir las necesidades y sus soluciones, es el pensar desde la comunidad las tareas de las familias y los individuos, que incluso desde la cosmovisión y cosmogonía nasa sería imposible explicar en su totalidad con términos occidentales. El antecedente más inmediato del proceso de liberación de la Madre Tierra, aparte del inicio de la ocupación de la hacienda La Emperatriz en Caloto en 2005, es precisamente la minga social y comunitaria de 2008, que no fue otra cosa que una movilización de las comunidades que contó con el apoyo de los movimientos populares del país. Y así, esta demanda y accionar colectivo terminó por trasfigurar en el actual proceso de liberación de la Madre Tierra, cuyo fin y medio están completamente atravesados por el concepto de minga. La recuperación de tierras se hace con una convocatoria a mingas de liberación, donde cada Nasa y su familia ofrecen horas de su trabajo diario una vez a la semana para cortar la caña de azúcar para carburante en las fincas ocupadas, pudiéndose contar los indígenas por cientos y miles. Luego, esta es precedida por mingas de cultivo, donde sobre los vestigios de la caña se armoniza la tierra y se procede a cultivar maíz, frijol, ahuyama, café y otros alimentos necesarios para el pan-coger de las comunidades. Y en este vaivén, es necesaria la participación de la comunidad, que es la directa protagonista del proceso. Es la masividad de la minga la que ha permitido que el proceso de liberación perdure en el tiempo y haya podido converger con otras coyunturas locales, desafiando los diferentes actores armados y menoscabar, así sea por poco, la fuerte represión estatal y para-estatal.

Las proyecciones territoriales y políticas apuntan a, tras la liberación de las tierras, convocar mingas de construcción de viviendas, escuelas, centros rituales, lugares deportivos y empresas comunitarias, que se vienen gestando de a pocos en los actuales resguardos. Sobresale, por ejemplo, las mingas de educación y comunicaciones convocadas en los últimos años, donde diferentes sectores sociales del país han estado presentes en los grandes eventos de la comunidad Nasa, con un fuerte espíritu colectivo de trabajo.

La autonomía y la identidad comunitaria

Sin embargo, incluso el trabajo colectivo en Minga puede ser insuficiente para mirar el proceso de liberación de la Madre Tierra desde una óptica libertaria, siendo preciso agregar el elemento clave que puede dimensionar la capacidad propia de la comunidad sobre sus destinos: la autonomía. Esta, entendida a groso modo como la capacidad que tiene un grupo social para ejercer el poder sobre los asuntos que le tocan directamente en una relación de armonía y democracia directa, no es nada más que una simple bandera que se ha tenido que enfrentar a mil demonios. Así, ante un mundo cada más globalizado (y por lo mismo, gobernado por agentes unilaterales), unas leyes nacionales cada vez más socavadas por las agendas del libre comercio imperial y la avanzada de la acumulación por exterminio total, la autonomía ha pasado de ser un principio político a una forma de resistencia en sí misma. En concreto, cuando la comunidad Nasa construye su propio gobierno se está enfrentando al capitalismo mundial, que no por nada tiene sus ojos puestos sobre las ricas tierras de la cuenca alta del río Cauca.

Es difícil pensar que los Nasa se identifiquen con una patria artificial, que les ha negado su historia y es heredera de la tradición esclavista, por lo cual, han construido sus propios gobiernos a partir del exilio y la esclavitud de la conquista. Esta autonomía se ve materializada en las asambleas, no sobrando mencionar que toda minga una vez finalizada es precedida de una pequeña reunión de la comunidad que participó. Las asambleas son, entonces, la mayor expresión de organización y decisión de los indígenas: es allí donde se mandata, desde abajo, con la puesta en práctica de una democracia participativa, deliberativa y directa, eligiendo las personas encargadas de llevar adelante las tareas administrativas (conocidas como autoridades), que sin embargo, siguen estando bajo el control político y cultural de la asamblea y la opinión de los guías espirituales, conocidos como mayores. Por supuesto, esto no hace escapar a algunos cabildos de las lógicas de corrupción y clientelismo, sobre todo donde la construcción de estos se ha dado bajo la batuta de los tratados coloniales firmados desde España o con el beneplácito de elites locales alineadas con la derecha terrateniente, quienes a la larga prácticamente niegan el gobierno tradicional. Sin embargo, es imposible no ver que en el trascurso de la misma lucha por liberar la Madre Tierra se ha logrado democratizar cada vez más espacios asamblearios, hecho por lo demás de admirar en un país con tan altos índices de corrupción, sin mencionar que el Cauca sea uno de los departamentos que más ha sufrido las consecuencias de la guerra entre las insurgencias y el Estado colombiano, donde las elites locales se han fortalecido sobre discursos racistas y conservadores.

Mantener dichas prácticas de autonomía, que por supuesto desbordan el limitado campo de la gestión pública soberana y tocan los más variados aspectos culturales, comunicacionales, educativos, de resguardo de la tranquilidad e incluso económicos, es un avance innegable que rápidamente se puede poner en contraste con las apuestas libertarias de autogestión y autogobierno, que ponen fuerte énfasis a la construcción comunal de las asambleas que operativizan las necesidades multidimensionales. No se puede olvidar aquí que la visión del nasa como sujeto escapa de la estrecha perspectiva del trabajador, visión relacionada con los círculos anarcosindicalistas clásicos y que ha sido rebatido a la luz de nuevos viejos movimientos sociales contemporáneos, por lo cual, la autonomía a su vez va más allá de la economía autogestionada y rescata al sujeto social como un individuo cultural, étnico y con variadas perspectivas. Lo anterior, de hecho, ha logrado que actores como las mujeres y los jóvenes, históricamente expulsados de la vida política de las comunidades, vayan ganado de a pocos pero con firmeza mayor cabida en los gobiernos tradicionales nasa, especialmente en los procesos de liberación de la madre tierra.

Las múltiples caras de la autonomía

Acción directa, reforma agraria por el hecho:

Uno de estos rostros, y que ya se ha mencionado, es la liberación de la tierra como paso indispensable para realizar con éxito el proyecto comunitario nasa. De igual manera, se anotaba que este proceso en su mismo procedimiento toca las esferas de la praxis libertaria: esta toma, aunque con todos y sus argumentos jurídicos formales que puede ayudar a facilitar los objetivos, es la puesta en práctica de la acción directa. Voltairine de Cleyre, anarquista estadounidense, explica que “Cada persona que alguna vez haya planeado hacer alguna cosa, y fue y la hizo, o que haya presentado un plan a los demás y ganado su cooperación para hacerla con ellos, sin tener que dirigirse a autoridades exteriores a pedirles que por favor la hicieran por ellos, ha sido practicante de la acción directa” [6]. En ese sentido, como un ejercicio que combina una tradición de lucha acumulada por siglos y del mismo arrinconamiento al que ha llevado el gobierno a los nasa, la liberación de la Madre Tierra no es una exigencia, no es una petición, no es una negociación; es una acción, es un hecho.

Por supuesto que en el trascurso de la liberación, la entrega de tierras por vía judicial se vuelve una exigencia a pedir al gobierno de forma táctica, pero quedarse ahí sería negar la cosmovisión nasa. Por ello los cultivos, las construcciones, las mingas, la cocina, la educación, etc, se lleva a cabo sobre tierras que nominalmente no son suyas por ahora, pero lo han sido siempre por derecho ancestral. Así, estamos ante una reforma agraria directa y por el hecho: la repartición de tierra se hace al ritmo en que se liberen tierras, sobre ella se práctica otra forma de relacionarse entre comunidad y madre tierra más allá de los tribunales que subordinan la realidad a la formalidad y a la acción burocrática e indirecta.

Pedagogía libertaria, educación propia:

De otro lado, la educación propia nasa (como ha sido definido el proyecto pedagógico nativo) tiene bastantes puntos en común con las apuestas históricas de la pedagogía libertaria. De un lado, la artificialidad pedagógica que busca estandarizar, controlar y vigilar la enseñanza es reemplazada por una educación abierta y que, de nuevo, es definida por las asambleas y dinamizada por los tejidos de educación, siendo responsabilidad de toda la comunidad. Incluso, la mayor parte de enseñanzas propias sobre las plantas, la tradiciones o la geografía no la realizan como tal los educadores, sino miembros de la comunidad (especialmente mayores, los guías espirituales nasa), por fuera del aula de clases y en contacto directo con el resguardo.

Esto hace que los proyectos educativos nazcan de las mismas comunidades y no sean imposiciones exteriores, sin negar que esto puede converger por necesidades coyunturales con ciertos parámetros del Ministerio de Educación Nacional. Sin embargo, es de acotar dos diferencias notables entre ambos campos: la falta de cuestionamiento de la jerarquía que conserva el educador frente al educando, y el amplio campo del estudio de la lengua y la cultura propia que aún no ha abordado la pedagogía libertaria, por lo menos con tanta profundidad, por la misma falta de sincretización territorial en proyectos étnicos como este.

Ecologismo social, defensa del territorio:

Dentro de las múltiples trincheras libertarias de lucha que se han logrado ampliar o crear en las últimas décadas sobresale el ecologismo social, teoría del norteamericano Murray Bookchin que, desafiando el economicismo permeado en gran parte de la tradición libertaria clásica, coloca a la contradicción ambiental del capitalismo como nodo de resistencia. Y es así, porque es precisamente el tratamiento ecológico el que define, a la larga, los medios de producción y reproducción del gran capital, como se puede ilustrar en las tesis de Bookchin. La defensa del sistema vivo del medio ambiente es sin lugar a dudas uno de los factores que han caracterizado a los pueblos originarios en Colombia. Los nasa, por ejemplo, se han ganado la fama de cuidadores de la tierra, los nacimientos de agua, los hábitat y el equilibro natural perturbado por la avaricia capitalista.

En ese sentido, no es muy difícil entretejer puentes entre la perspectiva ambiental de los nasa y el ecologismo social, especialmente al centrar las luchas indígenas en la defensa de la madre tierra, tal vez algo diferente a otros actores agrarios en Colombia que se han visto empujados a negociar la explotación minero-energética en sus territorios aceptando parámetros impuestos unilateralmente.

Defensa propia, protección del territorio y la comunidad:

En línea con lo anterior, la perspectiva de territorio es contundente dentro del sentir nasa. Para ello, una de las herramientas que se han configurado son los Kiwe Thegnas (Cuidadores del Territorio) o At’púcxnas (Mano derecha de las autoridades), conocidos mejor como Guardia Indígena, que además de proteger la madre tierra ante las arremetidas que pretenden menoscabarla, se encargan de garantizar la tranquilidad comunitaria. Su papel excede lo que se podría pensar para una policía comunitaria o un grupo de vigilantes: son los encargados de velar por el respeto hacia la comunidad y los acuerdos que ella teje. La guardia indígena son un grupo descentralizado, no militarista y cuya única autoridad es la que emana de la comunidad que elige las personas que estarán en los cargos que coordinan su actividad.

Sin poder hablar directamente de horizontalidad o un mecanismo democrático directo (dado que la guardia indígena posee poco margen de acción más allá del delegado por las comunidades), la filosofía de la defensa social y del territorio propia se entreteje con la rica historia libertaria, donde expresiones similares como las revoluciones de Ucrania, España o Corea se dieron; incluso, la experiencia de la guardia indígena puede encontrar grandes similitudes en su cosmovisión (y no tanto con la parte técnica, donde por razones coyunturales experiencias de otros países han tenido que empuñar las armas) con experiencias actuales como las Unidades de Protección en los territorios kurdos o el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en México, que innegablemente han alimentado las lecturas y prácticas libertarias actuales. La guardia indígena ha tenido un papel central en la liberación de la madre tierra y las movilizaciones sociales más recientes, no en vano casi todos los muertos que han quedado sobre la vía panamericana y los cañaduzales portaron el bastón de mando de kiwe thegna.

Justicia no punitiva, justicia propia:

De otro lado, el debate sobre justicia comunitaria y no punitiva, aunque tratado adentro del campo libertario, aun presenta poca solidez práctica y más bien se ha resuelto al calor de los hechos. Mirar el proceso nasa en este sentido, como ya se ha apuntado, no puede limitarse a la liberación de tierras, sino a toda la dimensión social que le rodea. La justicia nasa, al igual que los demás campos mencionados aquí, está administrada por las asambleas y se operativiza en las autoridades. Pero ha logrado extenderse más allá e incluso se ha reflexionado sobre muchos modelos carcelarios traídos desde occidente: la mayor parte de delitos leves que en nuestras ciudades serían pagados con meses o añosde cárcel, son reemplazados por trabajo comunitario durante las actividades que los nasa celebren, tales como las mismas asambleas.

Este modelo no punitivo se basa en la premisa de que el nasa que ha cometido un delito le ha fallado a su comunidad y a su cosmovisión, por lo cual debe compensarlo al mismo tiempo que se armoniza con sus pares. La mayor parte de castigados pueden dormir en sus casas, visitar a sus familias y su “castigo” se centra en gran parte en el trabajo de la tierra, si bien aún queda en el debate el uso en casos más graves de calabozos o del encarcelamiento en un patio especial en Popayán, administrado por el INPEC.

Internacionalismo, la liberación de la Madre Tierra:

Antes de extenderse más, es preciso cerrar esta parte dimensionando que al igual que el anarquismo no es nada más que una propuesta para los individuos y los pueblos de como pensar y hacer las cosas –y no como nombrarlas-, el proyecto nasa no se agota en su nación étnica sino que es también una propuesta de país y mundo, que denuncia la muerte sentenciada de la madre tierra. Aunque no existe un consenso ni está perfeccionado el llamado, la idea de extender la minga y la liberación por toda Colombia y el mundo es una idea que toca aspectos cercanos al anarquismo y todas las luchas que, más cerca o más lejos, han palpado de las tesis, experiencias y visiones libertarias e internacionalistas.

Algunas distancias:

Para finalizar, quedaría señalar algunas diferencias que se hace menester precisar. De un lado, una importante parte del movimiento indígena del norte y occidente del Cauca ha colocado parte de sus esfuerzos en el desarrollo de procesos político-electorales, donde incluso han ejercido cargos ejecutivos como Alcaldías. Si bien esto es difícil de señalar como un error con una primera mirada y sería atrevido con la experiencia de lucha nasa, la praxis libertaria ha estado siempre fuera de las disputas electorales que se han dado, salvo contadas excepciones que se dan para contextos pre-revolucionarios.

De manera similar, y aunque ya se ha mencionado, el papel de la mujer como sujeto político y social ha aumentado paralelo al proceso de liberación de la madre tierra, pero aun falta bastante camino para hablar de una verdadera emancipación femenina. El patriarcado es trasversal todavía en muchos compañeros liberadores de la madre tierra y autoridades indígenas, pero es aun más fuerte el esfuerzo de las mujeres nasa y la conciencia que se ha extendido en medio del proceso, materializada en nuevos tejidos sobre asuntos propios de la mujer, la sexualidad suya y los asuntos de salud pública que le afectan.

De otro lado, aunque la organización se configura como democrática, la mayor parte de los esfuerzos administrativos se quedan en una excesiva burocracia que facilita la aparición de polémicas relacionadas con corrupción, e incluso, con las distancias culturales y socio-económicas que se dan entre las autoridades y las comunidades de base, caso que no se da con igual intención en todos los resguardos.

¿Y de aquí para allá?

El reto queda en poder generar un diálogo cada vez más abierto, sincero y desprendiéndose de los dogmas que atascan, entender que lo libertario es solo un aire que busca permear en los diferentes lugares donde se encuentra, sin dominar las experiencias y miradas sino brindarles una mano. En este proceso es que la solidaridad se vuelve un arma, es donde se hace urgente profundizar cada vez más el autogobierno, la defensa del territorio y el cierre al mecanismo de la represión. Esa solidaridad habla más que mil palabras y mil imágenes, habla desde los hechos. Estos puentes solo se tejen desde ahí: desde la solidaridad efectiva, y solo a través de ella, se puede hacer un diálogo que tenga algún sentido. No es de extrañar, que hoy por hoy, existen diferentes espacios de apoyo y solidaridad con el Norte del Cauca donde las libertarias hacemos fuerte presencia, enviando lo que sea necesario y denunciando en los barrios y universidades las arremetidas de la fuerza pública y elementos paramilitares contra la liberación de la madre tierra.

nasa2Sin embargo, se hace preciso mencionar también la muchas veces falta de compromiso completo, primero, por una suerte de turismo revolucionario que más daño le hace a las comunidades de base que se sienten como objetos de estudio, y segundo, por una excesiva ideologización de la lucha nasa, que nunca ha pretendido ni permitido que se le atañan etiquetas, ni partidistas ni electorales.

De ahí que se hace preciso poner miras sobre la autonomía, principio que como se dijo, es ahora resistencia frente a modelos de mundo cada vez más hipócritas, burocráticos y unilaterales. Debemos propender por redescubrir un autonomismo que sea clave para los procesos rurales y urbanos, que sea clave para generar autogobiernos democráticos y asamblearios en barrios, veredas y resguardos, que pueda dotar de herramientas al pueblo para su liberación y con ella, la de la madre tierra.

Para ello, es importante también que en la casa libertaria permee un aire con aroma a indígena, a campesino, a afro, a barrio… en fin, a pueblo. Esta casa, que durante tantas décadas hemos mantenido cerrada para poder convivir solo quienes la habitamos, debe abrir sus puertas y ventanas de par en par. Ya lo señalaba Augusto Tihuasusa, indígena muisca y libertario que ya no nos acompaña hoy: “el gran problema de pretender “anarquizar” el indianismo es que no dejamos indianizar el anarquismo”.  Parafraseándolo hoy, diríamos: “el problema de buscar lo libertario en el pueblo, es que nos cerramos a buscar al pueblo, con todas y sus contradicciones, en lo libertario”.

Extraído de:

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JORNADA GLOBAL EN SOLIDARIDAD

CON L@S ZAPATISTAS DEL 12 AL 19 DE JULIOimg_9271.jpg

CON LA DIGNIDAD ZAPATISTA FRENTE A LA REPRESIÓN, LA VIOLENCIA Y LAS ELECCIONES

Compañeros y compañeras, ante los acontecimientos represivos a l@s compañer@s Bases de Apoyo Zapatistas denunciados por la Junta de Buen Gobierno de La Garrucha y el Subcomandante Insurgente Moisés, en el marco del proceso electoral en el estado de Chiapas el 19 de julio y frente a la posibilidad de que se realicen actos de provocación en contra de nuestros compañeros y compañeras, convocamos a l@s adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, a l@s condiscípul@s de la Escuelita Zapatista, a las organizaciones sociales y políticas que luchen por la verdad y la justicia, a unaJORNADA GLOBAL: ¡L@S ZAPATISTAS NO ESTAN SOL@S!
DEL 12 AL 19 DE JULIO DEL 2015En la que de acuerdo a sus formas, tiempos y modos realicemos de manera organizada acciones públicas de propaganda, difusión, información y solidaridad con las comunidades zapatistas. Cartas y campañas de denuncia pública y todo lo que la imaginación nos dé para difundir nuestro rechazo a estas agresiones del poder.

En la ciudad de México se realizarán mesas de información en el sur, centro, norte y oriente de la ciudad; cuelgue de mantas; impacto visual en universidades; un bazar solidario y un acto político-cultural. La Sexta en Tampico realizará un acto en La Plaza de Armas. Infórmanos de tus actividades y de su realización con un breve comentario
de la acción e imágenes. Para llevar a cabo esta jornada les pedimos ponernos en contacto al correo de la RvsR: comunicacion@redcontralarepresion.org ó redcontralarepresion@gmail.com

El domingo 19 de julio del 2015, la Red contra la Represión y por la Solidaridad se declara atenta ante cualquier acto de provocación montado por el Estado y el poder pretendiendo con ello profundizar el clima de hostigamiento en contra de las comunidades zapatistas. No dejaremos de denunciar y movilizarnos ante cualquier hecho represivo.

A los señores de la guerra les decimos que mientras ustedes allá arriba llevan a cabo uno de los actos más burdos y patéticos de su destartalada “democracia” a la que nombran “elecciones”, que por medio del tolete y la bala van imponiendo su voluntad. No nos importa cuál sea el “resultado” de su proceso, no importa si en los medios de comunicación de paga se nos condena y persigue. Su represión mediática y partidaria no nos intimida, nos argumenta.

Abajo y a la izquierda nos estaremos organizando para ejercer en las calles, barrios y en el campo el principio de que si nos tocan a un@ nos tocan a tod@s, no dejaremos sol@s a nuestr@s compañer@s zapatistas. Nos seguiremos movilizando en todo el país y el mundo por verdad y justicia, con los zapatistas, de su lado siempre.



¡Viva la autonomía zapatista!
¡Vivan las Bases de Apoyo del EZLN!
¡Vivan las Juntas de Buen Gobierno!
¡Viva el Ejército Zapatsita de Liberación Nacional!

Contra el despojo y la represión: ¡la Solidaridad!
Red contra la Represión y por la Solidaridad
(RvsR)



¡CONTRA EL DESPOJO Y LA REPRESIÓN: LA SOLIDARIDAD!
Red Contra la Represión y por la Solidaridad
Correo electrónico: comunicacion@redcontralarepresion.org
Página: http://www.redcontralarepresion.org/
facebook.com/redcontralarepresion
http://twitter.com/RvsRepresion
Teléfono: 55 78 07 75 y 55 78 47 11
Dirección: Dr. Carmona y Valle # 32, colonia Doctores, Del. Cuauhtémoc, México D. F. C.P. 06720

Urgente. Ejido San Sebastian Bachajon pide su solidaridad y que se mantengan pendientes tras privación de libertad y agresiones físicas graves a compañero de la Sexta Bachajón.

Urgente. Ejido San Sebastian Bachajon pide su solidaridad y que se mantengan pendientes tras privación de libertad y agresiones físicas graves a compañero de la Sexta Bachajón.  …

Origen: Urgente. Ejido San Sebastian Bachajon pide su solidaridad y que se mantengan pendientes tras privación de libertad y agresiones físicas graves a compañero de la Sexta Bachajón.

Parte de guerra y de resistencia # 44

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A los pueblos del mundo

A los medios de comunicación alternativos, libres, autónomos o como se llamen

A la Sexta Nacional e Internacional

Parte de guerra y de resistencia # 44

¿Y los otros 43?  ¿Y los que le siguen?

Sucede que este país no es el mismo desde hace dos años en que el mal gobierno cometió uno de sus peores crímenes al desaparecer a 43 jóvenes indígenas estudiantes de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.  Este hecho nos hizo darnos cuenta de la profunda oscuridad en la que nos encontramos, y agitó el corazón y el espíritu individual y colectivo haciendo que se iluminara la noche con la rabia, con el dolor y con la esperanza que encarnan ahora los familiares y compañeros de los 43, y que brilla en el rostro de millones de personas en todas las geografías del México y del mundo de abajo, y de la sociedad civil internacional solidaria y consciente.

Como barrios, tribus, naciones y pueblos originarios que somos, miramos y hacemos palabra nuestra mirada, ahora como antes, desde el corazón colectivo que somos.

Desde las geografías y calendarios de abajo, donde se dibujan los espejos de los que somos el Congreso Nacional Indígena con nuestras resistencias, rebeldías y autonomías; desde los confines y rumbos donde somos y entendemos el mundo los pueblos originarios, es decir, las geografías antiguas desde donde no dejamos de ver, entender y resistir a esa misma violenta guerra que los poderosos implementan en contra de todos y todas, quienes sufrimos y resistimos desde lo que somos con un rostro individual o colectivo, miramos y hacemos palabra nuestra el rostro de los 43 ausentes recorriendo los rincones de este país en busca de verdad y de justicia, el rostro que se dibuja con otros millones de rostros y que nos muestra en medio de la noche los rumbos sagrados, porque sagrados son el dolor y la esperanza.  Ese rostro colectivo que se multiplica y mira las geografías de resistencia y rebeldía.

Desde las geografías de abajo

La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa sigue en la impunidad, y buscar la verdad en medio de la pudrición del poder es esculcar en lo peor de este país, en el cinismo y perversión de la clase política, que no sólo sigue simulando buscar a los compañeros desaparecidos, sino que ante las crecientes evidencias que demuestran la culpabilidad del narco-estado terrorista, se premia a los responsables de mentir y tratar de deformar aún más la verdad ‒como es el cambio de Tomás Zerón, responsable de sembrar supuestas pruebas de su mentira histórica en el basurero de Cocula, a la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad‒ dando una vez más cuenta de la naturaleza criminal del mal gobierno.

A la mentira, la simulación y la impunidad, el mal gobierno suma los atropellos e injusticias contra quienes se han solidarizado y manifestado en apoyo a la lucha de los familiares y compañeros de los 43, como el joven Luis Fernando Sotelo Zambrano, solidario siempre con las luchas de los pueblos originarios –como las de Cherán, la tribu Yaqui, los indígenas presos, las comunidades zapatistas-, a quien un juez ha condenado a 33 años y 5 meses por el séxtuple delito de ser joven, ser estudiante, ser pobre, ser solidario, ser rebelde y ser consecuente.

Esto miramos cuando miramos hacia quien arriba es Poder: para quien asesina, encubre y miente, premios y protección; para quien se indigna y protesta contra la injusticia, golpes y cárcel.

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Y cuando nos miramos:

En el sur, la lucha de los pueblos en defensa de sus territorios en contra de caciques y empresas, se disuelve con la lucha por la seguridad y la justicia en contra de las bandas de la delincuencia organizada, cuya íntima relación con toda la clase política es la única certeza que, como pueblo, tenemos hacia cualquier órgano del estado.

La formación de grupos de choque que actúan contra las movilizaciones permean los pueblos y el gobierno juega a generar conflictos que incendien los tejidos internos. Es decir, trata de hacer espejos de su guerra sembrando discordia en las comunidades y apostando a la destrucción en las fibras más sensibles.  Nada más explosivo y peligroso para esta nación.

En el occidente, las luchas por la tierra, la seguridad y la justicia se dan en medio de la administración de los cárteles de la droga, que el estado disfraza de combate a la delincuencia o de políticas de desarrollo. En cambio, los pueblos que han resistido e incluso abatido la delincuencia mediante la organización desde abajo, deben luchar por los intentos permanentes de los malos gobiernos para lograr que el crimen organizado, y los partidos políticos de su preferencia, se adueñen nuevamente de los territorios mediante formas diversas.

La organización autónoma de las comunidades, sus luchas irrenunciables por los lugares sagrados y tierras ancestrales no cesan.  La defensa de nuestra madre no se negocia.  Estamos atentos a la lucha de la comunidad Wixárika de Wauta- San Sebastián Teponahuaxtlán por la recuperación de cerca de 10 mil hectáreas aledañas al poblado de Huajimic, Nayarit, donde, pese a demostrar su derecho en tribunales agrarios, las autoridades judiciales han sido omisas; y los malos gobiernos hacen de las falsas geografías oficiales que dividen los estados, un pretexto para incentivar el despojo a los pueblos originarios.  Al pueblo Wixárika, en su rebeldía y autonomía le decimos: estamos con ustedes.

En el norte, donde persisten luchas por el reconocimiento de los territorios, las amenazas mineras, los despojos agrarios, el robo de recursos naturales y el sometimiento de las resistencias por narco paramilitares, los pueblos originarios siguen construyéndose a diario.

Los pueblos originarios de las tribus del norte, donde la nación Siux teje sus propias geografías que van más allá que las falsas geografías oficiales que los sitúan en otro país ‒pero que para nosotros somos hijos de la misma madre‒, están resistiendo a la invasión de sus tierras sagradas, cementerios y centros de oración para la construcción de oleoductos por parte de la empresa Energy Transfer Partners, que pretende transportar por sus territorios el petróleo obtenido mediante el fracking de la región Bakken, en Dakota del Norte, lo que ha motivado la solidaridad y unión de los pueblos originarios del norte. A ellos les decimos que su rabia es la nuestra y como Congreso Nacional Indígena alzamos y alzaremos la voz junto con ustedes. Su digna lucha es nuestra también.

 

En la península, los pueblos mayas se resisten a desaparecer por decreto, defendiendo sus tierras del ataque de empresarios turísticos e inmobiliarios, donde la proliferación de guardias blancas opera con impunidad para despojar a los pueblos, la invasión por la agroindustria transgénica amenaza la existencia de los pueblos mayas y la inmundicia de los magnates que se adueñan de los territorios agrarios, vestigios culturales arqueológicos e incluso la identidad indígena, pretende convertir a un pueblo tan vivo como la extensión de su lengua, en fetiches comerciales. Los pueblos que luchan contra las altas tarifas de luz son perseguidos y criminalizados.

En el centro, los proyectos de infraestructura, autopistas, gaseoductos, acueductos, fraccionamientos, se están imponiendo de forma violenta y los derechos humanos se ven cada vez más difusos y lejanos en las leyes impuestas. La criminalización, cooptación y división dibuja la estrategia de los grupos poderosos, cercanos todos de manera corrupta y obscena al criminal que cree gobernar este país, Enrique Peña Nieto.

En el oriente del país, la violencia, el fracking, las mineras, el tráfico de migrantes, la corrupción y demencia gubernamental son la corriente contra la lucha de los pueblos, en medio de regiones enteras tomadas por violentos grupos delincuenciales orquestados desde altos niveles de gobierno.

 

Desde el diálogo y la traición

Al igual como lo ha hecho el magisterio en lucha, los pueblos originarios hemos buscado diálogos con el mal gobierno en nuestras demandas urgentes de respeto a los territorios, de presentación de los desaparecidos, de liberación de los presos, de justicia para los asesinados, de que salga la policía o los militares de nuestras tierras o de nuestras exigencias de seguridad y justicia, pero siempre el gobierno se niega hasta que detienen a nuestros voceros en todo el país, el ejército dispara contra los niños en Ostula, las máquinas destruyen las casas de quienes resisten en Xochicuautla, los federales disparan contra el pueblo digno que acompaña a los maestros en Nochixtlán.  Los malos gobiernos hacen como que dialogan y simulan durante años acuerdos con el pueblo Wixárika para lograr la restitución pacífica de su territorio, mientras configuran un reordenamiento violento de la región.

Y el gobierno platica como si no hubiera pasado nada y ofrece voluntad de ceder, siempre que ambas partes acuerden.  El gobierno cede una parte de lo que acaba de destruir, libera a un preso, indemniza a la familia del asesinado, finge estar buscando a los desaparecidos. Y a cambio pide a los pueblos ceder su patrimonio colectivo, que es su dignidad, su organización autónoma y su territorio.

En varias geografías de nuestro país estamos recurriendo a las consultas cuando decimos que no queremos sus minas, sus eólicos, sus transgénicos, sus presas y exigimos que debería preguntarse a los pueblos, pero el mal gobierno siempre responde fingiendo que “consulta cómo consultar si consulta o no la forma de la consulta” (o algo así), que está llena de simulación, suplantación de nuestra palabra, manipulación y cooptación de nuestra gente, de amenazas y represión. Y así hasta que dice que ya estuvo y que ya dijimos que sí queremos sus proyectos de muerte, o que estamos divididos y debe atender a todas las posiciones.

Y mientras pretenden mantenernos quietos en su agenda mentirosa y las ongs “expertas” en “consultas” engrosan sus bolsillos, avanzan más rápido para concretar ‒antes de siquiera empezar la supuesta consulta‒ el robo del agua del río yaqui, que las mineras y sus desechos destruyan Wirikuta, que los eólicos invadan todo el Istmo y que los transgénicos se impongan en la Riviera Maya.

Los rumbos del mundo son nuestras geografías y en ellos nos encontramos y reconocemos, porque sabemos que la lucha no es de hoy ni para hoy, no luchamos por poder ni folclor que ofrecen campañas mentirosas, sino por tejer y retejer lo que somos, fuimos y seremos como pueblos originarios.

Los rostros de los 43 ausentes y la tenacidad de sus familiares y compañeros, son los otros 43 partes de guerra y resistencia.  A ellas y ellos se suman los dolores, las rabias, las resistencias de los pueblos originarios y las rebeldías de millones en todo México y el mundo.

Y le siguen los partes de guerra y resistencia de lo otro perseguido y estigmatizado, de las mujeres violentadas, desaparecidas y asesinadas, de la infancia convertida en mercancía, de la juventud criminalizada, del trabajo explotado, de la rebeldía perseguida, de la naturaleza mancillada, de la humanidad adolorida.

Con toda esa humanidad, con esta tierra que somos, hoy reiteramos que la verdad y la justicia son una demanda irrenunciable y que el castigo a los culpables, a todos los culpables, nacerá de la lucha de abajo, donde, ahora más que nunca y como pueblos originarios del Congreso Nacional Indígena, sabemos que no cabe rendirse, ni venderse, ni claudicar.

¡Verdad y Justicia para Ayotzinapa!

¡Libertad para Luis Fernando Sotelo Zambrano!

¡Libertad a tod@s l@s pres@s polític@s!

 

Por la reconstitución integral de nuestros pueblos

Nunca Más Un México Sin Nosotros.

 

Congreso Nacional Indígena.

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

México, septiembre del 2016.


De acuerdo a fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) l@s normalistas detenidos fueron identificados como:

1 – Anahí V. S, de 19 años; 2 – Carina G. M (19); 3 – Fátima V. S. (20); 4 – Diana P. A. (19); 5 – Reyna S. G. (19); 6 – José Luis A. P. (19); 7 – Elitania M. C. de (19); 8 – Estrella D. M. de (19); 9 – Alma M. D. de (19); 10 – Sofía S. M. (19); 11 – Andrés M. S. (20); 12 – Besehida C. V. (21); 13 – Elizabeth F. M. (21); 14 – Berenice V. S. (29); 15 – Fredy G. R. (20); 16 – José Juan A. A. (21); 17 – Eva A. R. de (20); 18 – Rosa M. Ruiz, (19); 19 – Leticia A. J. (18); 20 – Salma A. M. (18); 21 – Juan Carlos C. T. (20); 22 – Emanuel D. C. (19); 23 – Rosalba A. A. (17); 24 – Ezequiel T. R. (21); 25 – Esmeralda F. S. (20); 26 – Elizabeth V. C. (21); 27 – Juan Luis G. S. (20); 28 – Fernando F. L. (22); 29 – Alma Dolía G. M. (24); 30 – Sofía C. C. (20); 31 – Guadalupe R. M. (19); 32 – Margarita C. J. (19); 33 – Alejandra C. G. (20); 34 – Delia D. S. (20); 35 – Gerónimo G. T. (21); 36 – Valentín C. A. (27) (REFIERE EL JEFE DE TENENCIA QUE EL NO ES NORMALISTA); 37 – José Domíngo C. D. (21); 38 – María de Jesús M. S. (21); 39 – Laura M. T. (19); 40 – Luz Clarita S. J. (19); 41 – Elizabeth M. A. (19); 42 – Alaín R. R. (21); 43 – Mariana R. M. (17); 44 – Clotilde R. F. (24); 45 – Fátima C. F. (17); 46 – Isidro A. T. (23); 47 – Lucía S. S. (17); 48 – Marisol C. V. (17); 49 – Gustavo M. S. (23).

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Desalojo violento hacia el plantón de maestros y maestras en San Cristóbal

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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México,
a 20 de julio de 2016
Nota Informativa

Desalojo violento hacia el plantón de maestros y maestras en San Cristóbal Según datos con los que cuenta este Centro de Derechos Humanos, nos informan que el día de hoy 20 de julio hacia las 12:30 hrs. se efectuó el desalojo violento en el tramo carretero San Cristóbal – Tuxtla Gutiérrez del bloqueo de maestros/as que la CNTE mantenía como un acto de resistencia y libre expresión en contra de la reforma educativa. El hecho fue realizado por cerca de 100 personas encapuchadas, vestidas de camisa negra y pantalón azul provenientes del municipio de Chamula junto con policías municipales y estatales del gobierno de Chiapas.

De acuerdo a la información recibida se lanzaron gases lacrimógenos y se hicieron disparos de arma de fuego; se habla por el momento, de dos personas heridas con arma de fuego, a una de ellas le dispararon en el hombro, además de destruir y quemar el campamento.

Es preciso recalcar que el bloqueo estaba conformado por maestros y maestras, padres y madres de familia, integrantes de organizaciones sociales, de representantes de barrios y colonias de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, así como personas de todas las edades, con el objetivo de solidarizarse y manifestar su inconformidad en contra de la reforma educativa y las reformas estructurales que el gobierno mexicano esta implementando bajo acciones represivas.

Después de estos hechos nos reportan presencia del Ejército mexicano, en una acción de ocupación y de reforzar las acciones represivas.

Este Centro de Derechos Humanos se pronuncia en contra de estos hechos arbitrarios que no ayudan al proceso de dialogo que se mantiene con el gobierno federal.

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