🏴El poder de la fascistocracia. Estados Unidos se atraganta en la Fiesta de la Democracia🏴

Screenshot_20210115_111232

El mundo entero: “2021 no puede ser peor que 2020”
Estados Unidos: “Sujétame el cubata”

Principio y fin del siglo americano

En 1941, Henry Luce, propietario de la revista Time, se refirió al siglo XX como el “American Century” (“siglo estadounidense”), un periodo marcado por el dominio político y económico del gigante norteamericano en el mundo entero. Según Luce, un derechista ultrarreligioso, Estados Unidos (EEUU) es una nación elegida con un claro “destino manifiesto”, que es expandirse e imponer su autoridad en el mundo entero para lograr la Pax Americana, un periodo de paz duradera tras la Segunda Guerra Mundial a través del control total de la economía mundial.

Este tipo de pensamiento claramente imperialista ha sido el que ha modulado la política exterior de EEUU durante la segunda mitad del siglo XX. Considerándose superior al resto de naciones, su Secretaría de Estado se ha permitido el lujo de intervenir en elecciones extranjeras, organizar golpes de Estado e, incluso, invadir otros países, con independencia de la afiliación política de sus presidentes.

Según el historiador Dov Levin, EEUU habría intervenido en 81 elecciones entre 1946 y 2000 en sitios como Irán (1952), Indonesia (1955), Italia (1948), Mongolia (1996), etc. Por otro lado, entre los golpes de Estado organizados por EEUU los más sonados son los del Congo (donde se depuso y asesinó a Patrice Lumumba y se le colocó al dictador Mobutu Sese Seko), Nicaragua (donde se financió a la guerrilla para derrocar al gobierno sandinista), Cuba (donde se colocó al dictador Fulgencio Batista), Brasil (donde se impuso una dictadura militar) y Chile (que culminó con el asesinato de Salvador Allende y la dictadura de Augusto Pinochet). Entre los países invadidos por EEUU se encuentran Vietnam, Panamá, Irak, Afganistán, entre otros.

Según Luce y el resto de teóricos sobre el “American Century” éste habría comenzado en 1917, año en el que EEUU entró en la Primera Guerra Mundial. Resulta muy apropiado que el fin de este siglo de dominio llegara en 2017, año en que Donald Trump (quien, a diferencia de sus predecesores, nunca ha fingido preocuparse por la democracia y los derechos humanos) juró el cargo de presidente en el mes de enero. El nombramiento de Trump – que ganó las elecciones en base a un programa de endurecimiento de fronteras y defensa de los combustibles fósiles – coincidió con que el presidente chino, Xi Jingping, pronunció un discurso dos días antes, en el cual se autoproclamó el líder mundial en materia de comercio y de lucha contra el cambio climático.

“Trump nos ha empoderado. Damos gracias al presidente por decir la verdad” – David Duke, antiguo gran mago del KKK

Sin duda, la victoria de Trump en 2016 (y su nombramiento en 2017) ha debilitado la imagen del país en el exterior. El tío es un payaso malcriado que no se sabe comportar, actúa por impulsos, es caprichoso, racista, machista y tiene tics autoritarios que le acercan demasiado al fascismo. Ha sido el hazmerreír de líderes de Estado en cumbres mundiales, se le han conocido exabruptos racistas como referirse a países africanos como “estercoleros de mierda” y a los mexicanos como “violadores, traficantes y criminales” y retiró a EEUU del (ya de por sí insuficiente) Acuerdo de París por el Clima. Es curioso que su presidencia ha hecho más daño a la imagen exterior del país por su falta de formas e indisimulada autocracia que el intervencionismo – en muchos casos asesino – de sus predecesores.

Lo que nadie veía venir era hasta qué punto su presidencia iba a desestabilizar el país por dentro. Pero así ha sido. Trump ha recibido el apoyo de grupos de ultraderecha y supremacistas blancos como el KKK y los Proud Boys; se ha negado a condenar la violencia del fascista que atropelló a antifascistas en Charlottesville y mató a una mujer; existen grabaciones en las que explica que metía mano a mujeres que trabajaban para él y no podían hacer nada; dijo en un discurso que echaba de menos los tiempos en los que la policía podía pegarle palizas a manifestantes; ha flexibilizado la legislación que protege el medioambiente y especies animales; ha endurecido la política migratoria, separado familias extranjeras y encerrado a niños; ha promovido teorías de la conspiración y se ha negado a desmentir las locuras de QAnon (una teoría conspiranoica que afirma que fue reclutado por generales del ejército para convertirse en presidente para derrocar a un gobierno de pederastas que beben sangre de bebés para rejuvenecerse); no ha condenado la violencia policial contra afroamericanos y ha indultado a aliados políticos que han sido condenados por corrupción o por crímenes racistas. Y, por último, su negativa a reconocer los resultados electorales – los cuales proclaman al demócrata Joe Biden como el vencedor de los comicios – ha provocado la mayor tensión social en años.

“Creo que nos vienen a la cabeza todos esos famosos fragmentos del 18 de Brumario de Marx. El gobierno de Trump empezó como una farsa, con su descenso de las escaleras mecánicas de su Trump Tower. Siguió como tragedia, mediante la represión y asesinato de ciudadanos afroamericanos, la persecución de migrantes, el enjaulamiento de niños, la criminalizacion de manifestantes, el cotidiano toque de un tambor de angustia. Trump termina ahora en un tercer acto, que vuelve a la farsa (espero que no nos aguarde un ultimo giro trágico)” dice Vicente Rubio-Pueyo en un artículo de El Salto.

Su política doméstica ha provocado movilizaciones antirracistas y feministas sin precedentes y ha activado a movimientos sociales con una enorme fortaleza (Black Lives Matter, Fight for 15, Me Too, Prison Abolition Movement, etc.) pero también ha envalentonado a grupos fascistas y a supremacistas que se habían sentido desmoralizados durante la presidencia de Obama. Y es que no se puede entender la victoria de Trump sin entender el odio que provocó en muchos blancos el hecho de que un negro ocupara el cargo.

El poder de la fascitocracia se hace notar en el asalto al Capitolio

martinez“Cuando el fascismo llegue a Estados Unidos, lo hará envuelto en la bandera estadounidense y portando una cruz” – Sinclair Lewis

El pasado 6 de enero, una turba de ultraderechistas irrumpió en el Capitolio de los Estados Unidos. Usaron la violencia física para detener la corroboración del voto del Colegio Electoral que encumbraría a Joe Biden a la presidencia. Los Estados Unidos disparándose en el pie una ocasión más, atacando la sede del gobierno estadounidense en un intento de golpe disparatado impulsado por el propio presidente Donald Trump.

Trump se había dirigido horas antes a miles de sus seguidores, a poca distancia del Capitolio, diciendo que había que dirigirse a ese lugar y que “nunca recuperaréis nuestro país con debilidad, tenéis que mostrar vuestra fortaleza y ser fuertes”. Su hijo Donald Trump Jr. le siguió, diciendo que había llegado su momento en convertirse en héroes. La congresista republicana Mary Miller también dio un discurso en el que citó al que nunca se debe citar: “Hitler tenía razón en una cosa: quien tenga a la juventud, tendrá el futuro”. Por último, el abogado Rudy Giuliani exclamó que había llegado el momento de “un juicio por combate”. Estaba claro que incitaban a que se hiciera algo drástico ante un edificio en el que no había cuerpos de seguridad desplegados por decisión del propio Ejecutivo. “Cuando le dices a gente disfrazada de militar que están en una misión, se lo creen. Eso es lo que he visto hoy en Washington”, tuiteó el periodista y humorista Jordan Klepper poco después.

Después del discurso del Presidente y sus secuaces, un tumulto de miles de fascistas ataviados incluso con banderas confederadas (un símbolo de reminiscencia racista de la Guerra Civil estadounidense del siglo XIX) traspasaron unos tibios cordones policiales que no ofrecieron ninguna resistencia y rompieron ventanas para acceder al interior del parlamento. La seguridad del Capitolio en Washington ese día era ridícula en comparación con otras movilizaciones como la de Black Lives Matter del verano y el otoño pasado.

La condescendencia policial con la ultraderecha fue la tónica en esa jornada, hasta que se les fue de las manos completamente. A propósito de las imágenes de la policía dejándoles entrar Mark Bray (autor del ensayo Antifa) tuiteó “el argumento de ‘ignora a la extrema derecha’ se sustenta sobre el mito de que la policía parará el fascismo si crece demasiado… ¿cómo va eso hoy?”.

Una vez dentro del Congreso, las imágenes que nos llegan parecen de coña. Hombres blancos haciéndose selfies en los escaños de la Cámara, saqueos de despachos más entusiasmados por llevarse una placa con un nombre como Nancy Pelosi que por encontrar información útil, un notas que parece que va puesto de ketamina portando una piel de bisonte (resulta que es Jake Angeli, conocido como el QAnon Shaman), personajes de cómics, paletos que parecen sacados de Los Simpsons, etc. Dan tanta vergüenza ajena que llamarlo “golpe de Estado” se les queda un poco grande. Aunque sin duda se creían héroes salvapatrias en aquel momento.

“Las imágenes de la entrada trumpista en el Capitolio son un testimonio de paranoia, estupidez, de puro miedo, sin máscaras ni barbijos, pero ataviados con confusos tatuajes, parafernalia militar, camisetas nazis, simbología vikinga. E incluso pieles de lobo, como la que portaba un manifestante subido al estrado del Senado, en una foto que quedará para la historia (bufa). Banderas confederadas se paseaban por los pasillos del Capitolio. Horcas y cruces, al mas puro estilo Ku Klux Klan, se levantaban en las calles. Disfraces ─de nuevo Marx─ prestados del pasado. El inconsciente, el ‘ello’ brutal de un país, que aflora y se pasea, entre todo el ruido y furia de cabezas de idiotas corriendo por pasillos desiertos, vociferando¿Dónde están?” nos dice Vicente Rubio-Pueyo.

Pese al esperpento que hemos visto, no hay que olvidar que se requisaron varias armas de fuego y al menos dos artefactos explosivos caseros. Los EEUU como impulsores de una sociedad del espectáculo dan su particular show internacional, las reacciones humorísticas y los memes ante este esperpento no tardaron en salir. Sin embargo, lo que nos jugamos por otro lado es la banalización del fascismo como movimiento con potencial de causar estragos y colapsarnos.

Las imágenes del asalto son, además, la confirmación gráfica del privilegio blanco. Charles M. Blow (autor de The Black Power Manifesto) tuiteó “si personas negras asaltaran el Capitolio…”, dejando bien claro que si un grupo de afroamericanos hubiera hecho lo mismo les habrían cosido a tiros.

asalto-4-1024x693-1-300x203Los medios de comunicación posteriormente se encargan de blanquear el fascismo apuntando a fanáticos estrambóticos e incidentes aislados y, sin embargo, la lección de todo esto es que el fascismo es una organización criminal que actúa conscientemente a nivel global. “La CNN habla de los seguidores de Trump como si fueran lemmings siguiendo a su líder sin analizar la existencia de un movimiento de extrema derecha más amplio (que situó a Trump donde está), grupos autocatalogados como fascistas y el supremacismo blanco”, tuiteó Mark Bray.

Pero nadie lo blanqueó como Trump. Se negó a comparecer ante los medios, por miedo a las preguntas que le podrían hacer, pero publicó un vídeo en Twitter durante el asalto pidiendo a los asaltantes que volvieran a casa, no sin antes darles la razón y afirmar que le habían robado las elecciones. «Os quiero, sois especiales, sé cómo os sentís», se despidió.

Poco después, los SWAT del FBI entraron en el edificio, redujeron sin demasiada dificultad a los asaltantes, detuvieron a sus cabecillas (dejando a cientos de personas marcharse tranquilamente) y desalojaron el edificio. La confirmación de Biden se reanudó horas más tarde, mientras miles de los asaltantes lo siguieron por televisión, abarrotados en lobbies de hoteles, sin mascarillas. En esta sesión, algunos republicanos recularon y votaron a favor de confirmar a Biden, pero muchos otros siguieron dando pábulo a las teorías de los asaltantes y votaron en contra, alegando que las elecciones habían sido fraudulentas.

Las consecuencias del intento de golpe de Estado

“Los demócratas no han entendido cómo funciona el poder. Pensaba que el protocolo institucional de la democracia conlleva un poder intrínseco. Pero ese poder es simplemente el resultado de una creencia colectiva que se ha colapsado, dejando espacio a la fuerza bruta”Colectivo por la acción colectiva CrimeThinc
«Los seguidores de Trump están rompiendo el contrato social: ‘o retengo mis privilegios, o empezamos una guerra civil’»CrimeThinc

Al día siguiente se confirmaban cinco muertes (una militar ultraderechista por disparos y otras cuatro personas por infartos), varias decenas de dimisiones en las filas del Partido Republicano tratando de desmarcarse de la incitación a la violencia de Donald Trump y la confirmación de la victoria de Joe Biden en las elecciones.

La gravedad de lo ocurrido, la unánime condena y un horizonte de procesos judiciales que podrían llevarle a la cárcel provocaron que Donald Trump se sumara al día siguiente a la condena al «atroz» asalto por parte de sus seguidores al Capitolio. En definitiva, dejó «vendidos» a sus acólitos, a los que el día anterior había dicho que les quería y les había llamado «especiales». Y es que ésa es la esencia del trumpismo: un conservadurismo cínico, carente de valores firmes, muy de derechas, que improvisa a diario sobre el mismo tema: la experiencia vivida de tener poder, verlo amenazado y tratar de mantenerlo.

La periodista negra Jemele Hill tuiteó en respuesta lo siguiente: “Este arrepentimiento de los republicanos es más insultante. No se merecen ningún reconocimiento ahora. Han sido cómplices durante 4 años, besándole el culo a Trump cada vez que podían. Solo una insurrección que ha provocado muertes les ha hecho replanteárselo. Que se vayan a la mierda”.

Captura-de-pantalla-2021-01-09-a-las-12.49.19Estos hechos no surgen de la nada, sino fruto de permitir meter al fascismo en las urnas, en el Parlamento y hasta en la propia Presidencia. Después de haber cumplido su función para el neoliberalismo se pillan su particular rabieta, se ponen sus mejores disfraces con caperuzas blancas y camisetas de apología del nazismo (un asaltante llevaba una camiseta de “Campamento Auschwitz” mientras otra portaba una bandera de Israel), y salen a la calle armados hasta los dientes.

Afirmar que el propio Presidente de los Estados Unidos impulsa un asalto de estas características suena tragicómico y ridículo. Sin embargo, la fuerza del fascismo a día de hoy es que tiene una indispensable función de carácter social y cultural, es el complemento al ultraliberalismo agresivo; genera unas estructuras de discurso, de confrontación y de protagonismo mediático pensadas para desbordar socialmente. Se sigue utilizando la misma estrategia criminal de los años 70 del siglo pasado en países latinoamericanos o del sur europeo, la tensión provocada deliberadamente por la extrema derecha, que ni es minoritaria, ni es insignificante.

El colectivo CrimeThinc acabó el 6 de enero con una advertencia: “Los hechos de hoy desacreditarán a Trump a los ojos de los centristas, pero también forzará el discurso de lo políticamente aceptable más a la derecha. Mientras tanto, la nueva derecha y el fascismo se armarán para intentar replicar lo sucedido. La represión estatal que seguirá a esto afectará a todo el mundo, como cuando Erdogan recortó libertades tras reprimir un golpe de derechas. La represión estatal incorporará a elementos de centro y buscará aislar a los ‘extremistas’. Y si la derecha es la única que presiona, se le harán concesiones”. Y añadió que «cuando la extrema derecha viene representada por neonazis rabiosos con camisetas de Auschwitz resulta más fácil para políticos de derechas que quieren deportar a millones de personas y desahuciar a decenas de millones más presentarse como la opción razonable y mainstream».

CrimeThinc, además, recordó que este asalto había sido posible porque los progresistas habían pedido que los movimientos sociales y de izquierdas no se acercaran al Capitolio, dejándolo libre para la derecha organizada. El antifascismo hizo un llamamiento a la autodefensa y a la resistencia. «Nadie viene a salvarnos. Organízate».

El trumpismo en Europa

“La contra-ofensiva al fascismo que viene no puede ser de la mano del neoliberalismo. Redistribución de la riqueza y el trabajo, frenar el hambre y la pobreza para que los ultras no puedan crecer”Pastora Filigrana, abogada andaluza

Las teorías conspirativas y la manipulación a partir de calumnias han sido la línea seguida por Donald Trump y sus acólitos de la extrema derecha durante estos últimos cuatro años. Estas mismas tendencias se pueden ver en otros partidos o movimientos políticos de índole ultranacionalista y militarista en otras latitudes, como en Brasil con Jair Bolsonaro, o el ejemplo español de Vox. No obstante, no olvidemos que estos salen de las cloacas del propio neoliberalismo, que su existencia consolida discursos racistas, patriarcales y clasistas sin ninguna clase de máscara y que ayudan a invisibilizar las discriminaciones y crímenes cotidianos más sutiles que provoca el propio capitalismo.

Vox, por cierto, comparte asesor con Trump y el Frente Nacional francés. Se trata de Steve Bannon, el dueño de la web ultraderechista, racista, machista y antisemita Breitbart News.

La derecha española, europea y estadounidense se ha negado a responsabilizarse del asalto al Capitolio. En EEUU muchos republicanos dijeron, sin despeinarse, que el asalto lo había protagonizado el movimiento antifascista, infiltrado entre seguidores de Trump. El republicano Mo Brooks afirmó que los asaltantes al Capitolio fueron unos “antifas fascistas”. Y no sólo lo hicieron políticos, sino algunas personas del mundo de la cultura, como el actor Kevin Sorbo (el de la serie noventera de Hércules) y el canterano del Real Madrid Jesús Fernández.

Una investigación del FBI, la Fiscalía de Washington y varios medios de comunicación concluyó que el movimiento antifascista no tuvo ninguna implicación en el asalto al Capitolio. Al contrario, sus protagonistas son destacados líderes de grupos fascistas como QAnon (la teoría de la conspiración), Proud Boys (una organización fascista masculina, estéticamente hipster, violenta, antiinmigración, que defiende los derechos de los hombres blancos y está orgullosa de crear el mundo moderno), The Patriots (una organización supremacista blanca y conspiranoica contra el nuevo orden mundial), The Kek Flag (una organización filonazi cercana al KKK), The Three Percenters (organización patriota y antigubernamental que defiende que solo el 3% de los norteamericanos lucharon contra los británicos en la Guerra de la Independencia y tienen derecho a disfrutar del país), Stop the Steal (esta organización, llamada «Parad el Robo» se creó como respuesta a la victoria electoral de Joe Biden) y el National Anarchist Movement (pese a que se hacen llamar anarquistas, se trata de un grupo antisemita y conspiranoico que aboga por la segregación racial)

Captura-de-pantalla-2021-01-09-a-las-13.15.56En España, Abascal también culpó a la izquierda del asalto y representantes del PP, Vox y Ciudadanos lo compararon a acciones del 15-M como el “Rodea el Congreso” de 2012 o la protesta frente al Parlament de Catalunya de 2011, pese a que en ese momento no se intentó asaltar la Cámara, ni había armas de por medio, ni los lemas eran racistas. Sin embargo, no se les ocurrió compararlo con el «Rodea el Congreso» que promovió el «sindicato» policial de extrema derecha Jusapol en marzo de 2020, pese a que se parece mucho más a lo sucedido en Washington. En él, personas cercanas a la extrema derecha se manifestaron con disfraces y «símbolos» patrios (como sucedió en el Capitolio) y se consiguió traspasar el cordón de seguridad (algo que nunca hizo el 15-M).

Donald Trump y esta clase de movimientos abiertamente fascistas europeos dominan la agenda mediática. Esto no significa que no hacerles caso vaya a funcionar como medida antifascista. El antifascismo también debe tener una estrategia y coordinación global, una disposición a enfrentarse incluyendo a toda la sociedad en movimiento contra el fascismo y en todos los niveles políticos y sociales, como por ejemplo, nos han marcado el camino en Grecia y la desaparición del partido Amanecer Dorado. Y más ahora que el imperio ha empezado a caer y será otra potencia la que pugne por ocupar su lugar.

☮️ Frontex, la primera fuerza armada europea, investigada por la oficina anticorrupción de la UE

🇧🇴 La vanguardia del golpe en Bolivia fueron los medios de comunicación







 

🏴Mi visita a Kropotkin🏴

Screenshot_20201130_171426

Comprendí que tendría mucho tiempo a mi disposición y decidí que esta sería mi oportunidad de poder conocer más a fondo nuestro movimiento en Moscú. Pero antes de hacer esto tenía la tarea de entregar las dos cajas de alimentos que había traído de Jarkov a Pedro Kropotkin.

No había tenido problemas para llevar las dos cajas de Jarkov a Moscú, ya que con mis credenciales y documentos del Comisariado de Asuntos Extranjeros, ningún burócrata se había preocupado de investigar a fondo lo que llevaba en el vagón. Pero,como la distancia de Moscú a Dimitrov, donde vivía Kropotkin, era bastante corta, mis credenciales no me servirían. Como tenía buenas relaciones, pensé que probablemente podría obtener ayuda de ello, pues quería asegurarme de que todo saliera bien para que no hubiera posibilidad de perder los alimentos.

photo_2018-02-21_13-06-13Se me ocurrió que también podría usar este incidente para hacer saber a los poderes del Kremlin que los seguidores de Peter Kropotkin, estando ellos mismos en una mala situación, seguían tratando de ayudar a su mentor. Me fijé el objetivo de obtener una orden del propio Lenin garantizando un paso seguro para mí y las dos cajas de alimentos.

Ese mismo día fui a ver a mi inmediato superior, Boris Reinstein. Era uno de los bolcheviques más cálidos y humanos, procedía de los EE.UU. y tenía una actitud amistosa hacia todos los que habíamos venido de allí, No le era desconocida mis buenas relaciones con Bill Shatov. Cuando le expliqué lo que deseaba de él me pareció algo preocupado y me sorprendió cuando llamó inmediatamente al secretario de Lenin en el Kremlin. Cuando este respondió, Reinstein se identificó y preguntó si sería posible hablar unos momentos con el propio Lenin, añadiendo que era una emergencia. En uno o dos minutos Lenin se puso al teléfono y, después de un saludo, Reinstein le contó la historia de las cajas de comida para Kropotkin y le preguntó si el mismo Lenin daría orden para su libre tránsito. Pude escuchar que el mismo Lenin estaba preocupado y le aseguró a Reinstein que estaría encantado de ayudar en este caso, preguntándole quien era la persona que estaba transportando los alimentos. Reinstein le dio mi nombre y Lenin le aseguró que la orden estaría en su oficina en poco tiempo.

En media hora tenía delante de mí la orden manuscrita de Lenin, identificándome y explicando que llevaba cajas de alimentos al gran revolucionario, Pedro Kropotkin:

  • “…El que suscribe, como presidente del Consejo de Comisarios de la U.R.S.S., ordeno a todas las autoridades ferroviarias, la policía, etc., que asistan y ayuden a Boris Yelensky.

N. Lenin”

Me fui a Dimitrov a la mañana siguiente con las dos cajas de comida y el precioso documento. Estaba emocionado y nervioso ante la perspectiva de encontrarme por fin cara a cara con este hombre, cuyos escritos habían influido tanto en toda mi vida.

Llegué a la casa de Kropotkin y después de llamar a la puerta, esta fue abierta por una mujer de rostro amigable, en seguida me di cuenta de que debía de tratarse de Sofia Kropotkin. Me presenté y le dije que las dos cajas que tenía delante eran un regalo para la familia Kropotkin. No había terminado de explicar el resto de la historia cuando el mismo Peter Kropotkin apareció a su lado. Todavía recuerdo esa sensación -como una descarga eléctrica- cuando por primera vez me vi frente al patriarca de la filosofía anarquista; la larga barba, la sonrisa amistosa y el brillo en sus ojos que me encantaron y me dejaron casi sin palabras.

Sofía acudió a mi rescate, diciéndole a Kropotkin que aquel compañero había traído dos cajas de regalos para ellos. La cara de Kropotkin se iluminó aún más y le dijo a Sophia: “¿Por qué tienes al compañero en la puerta?” y luego me dijo: “Por favor, entra en nuestra casa“. Con la emoción, ambos olvidamos presentarnos y él se detuvo de repente, me dio la mano y dijo: “Soy Pedro Kropotkin“. Me sonrojé, le di la mano y le dije mi nombre. Cuando colocamos las dos cajas en la cocina, me invitó a que le siguiera a su escritorio para contarle como había llegado alli y quién le había enviado los alimentos.

Le conté toda la historia de cómo los compañeros de Makhno habían reunido aquellos alimentos para enviarlos a su maestro y que me habían escogido para entregar el regalo. Mientras se lo contaba, su cara frunció el ceño preocupado y me dijo:

Compañero Ielensky, aprecio mucho lo que los camaradas y tú habéis hecho por nosotros; pero antes de poder aceptar este regalo, debo estar seguro, muy seguro, de que no viene del gobierno, porque no acepto nada de ellos.

Pude ver el dolor en su cara mientras decía esto.

Le dije que la única garantía que podía darle era mi palabra de honor como compañero y las referencias de compañeros que ambos conocíamos y que responderían por mí, como Maximov y Alexandra Shapiro, y muchos otros.

En seguida se dio cuenta de que estaba algo perturbado y me dijo con un tono cálido, “No, no, compañero. Confío en ti y tu palabra de honor es suficiente para mí. Sólo te pido que aceptes mi agradecimiento y la de mi familia. Sofía y yo apreciamos mucho lo que los compañeros y tú habéis hecho. Ahora, esperamos que tengas tiempo para quedarte con nosotros, al menos hasta mañana, para que podamos tener la oportunidad de hablar contigo y averiguar lo que está pasando en nuestro movimiento.

Me llevó a la sala de estar donde ya se encontraban dos visitantes a quienes me presentó; uno era profesor y viejo amigo de Kropotkin y el otro un compañero que había venido especialmente para verlo desde la profunda Siberia. Después de las presentaciones, Kropotkin pidió a nuestro compañero de Siberia que continuara con su relato sobre la vida allí y los efectos de la revolución en dicho lugar.

Nos contó la existencia que llevaban en su pequeño pueblo, rodeado por vastas extensiones de tundra y que la revolución había realmente causado más mal que bien en la vida espiritual del lugar, debido a que más de la mitad de la población, que se componía de exliliados políticos, se había marchado al estallar la revolución. Lo que quedaba era la belleza de la naturaleza, pero muy poco estímulo intelectural, aunque tenía mucha libertad, pues hasta aquel lugar tan pequeño, apenas si llegaba la autoridad.

Por algún comentario que hice, dedujeron que venía de los EE.UU. y la charla se dirigió naturalmente a ese país y a las muchas personas que Kropotkin conocía allí.

Nuestra conversación avanzaba a tal ritmo que ninguno de nosotros se dio cuenta de que la noche se acercaba hasta que Sofía entró para decirnos que era hora de tomar el té y comer algo.

revCuando entramos en el comedor, en la mesa había muchas de las cosas que había traído en las dos cajas, que asombraban a los ojos que lo contemplaban, de modo que en la mesa nuestra conversación versó principalmente sobre la situación alimenticia en el sur de Rusia.

Finalmente los dos invitados se despidieron y, después de que la mesa fuera despejada, los Kropotkins y yo fuimos a su estudio. Kropotkin sacó papel de escribir y una pluma y me dijo: “Compañero Yelensky, quiero que me cuentes toda la historia de tus actividades… y por favor, tómate tu tiempo. No omitas nada ya que estoy dispuesto a estar contigo toda la noche si fuera necesario.”

Le dije que estaría encantado de complacerle y le conté la historia de mi infancia, cómo me había involucrado en el movimiento revolucionario en Rusia y en la revolución de 1905, y luego tuve que dejar mi ciudad natal para evitar ser arrestado. Hablé de mi estancia en Europa y en América, de mis primeros años en Filadelfia y de mis actividades en la Biblioteca Radical (Radical Library) con Joseph Cohen y de cómo me habúa vuelto un miembro activo de nuestro movimiento. Le de que mi principal objetivo había sido ayudar a nuestros camaradas en las prisiones rusas y de cómo un grupo de nosotros había organizado una rama de la Cruz Roja Anarquista y más tarde, cuando me mudé a Chicago, otra rama allí, de la que fuí el secretario.

Al llegar aquí, la conversación, Kropotkin me interrumpió: “Cuando me dijiste quién eras, tu apellido me pareció familiar y ahora me he dado cuenta de quien eres. Tuvimos alguna correspondencia cuando yo era el tesorero de la Cruz Roja Anarquista en Londres hace muchos años. Pero, por favor, continúa“.

Continué con la historia de mis actividades con los grupos anarquistas de Chicago y cómo, en febrero de 1917,  regresé a Rusia al principio de la nueva época en nuestro país.

Me di cuenta de que ya eran las 10 de la noche y pensé que que debería serpenoso para aquel anciando estar escuchándome durante tanto tiempo e insinué algo al respecto.

Estaba muy pensativo mientras yo contaba mi historia, pero cuando oyó mi comentario se agitó y me dijo: “Compañero Ielensky, te equivocas si crees que estoy cansado de escucharte. Me concentro en lo que dices y trato de digerirlo todo ¡y estoy listo para sentarme aquí contigo toda la noche!. Sabes que me tienen aquí aislado del mundo exterior, no sólo de la vida activa, sino también de todas las noticias de lo que está sucediendo tanto en Rusia como en el resto del mundo, así que estoy más que feliz de tenerte aquí con nosotros para contarnos estas cosas. Es como si volviera a la vida“.

Me conmovió profundamente que este noble hombre, este erudito y gran ser humano estuviera tan aislado de todo lo que sucedía a su alrededor.

Mientras tanto, Kropotkin le dijo a su esposa, Sofia, “Querida, ¿crees que podríamos tomar un té? Estoy seguro de que la garganta del compañero Ielensky está seca de tanto hablar.” Luego me dijo: “Salgo a caminar todas las noches si me siento bien. ¿Te unirás a mí en ese paseo?

Aquí y allá en Dimitrov se veía una luz tenue en una de las casas, pero la mayor parte del pequeño pueblo ya estaba dormido y todo estaba muy tranquilo. Era una noche hermosa, con la luna llena iluminando las pobres casas del pueblo. Caminamos sin decir nada, los dos bajo el hechizo de la noche y la tranquilidad.

En el camino de vuelta a la casa, Kropotkin finalmente rompió el silencio: “Sabes, compañero Yelensky, cada vez que doy un paseo en una noche tan hermosa, me vienen a la cabeza todo tipo de preguntas para las que no encuentro respuesta“.

Rusia pasó por una edad oscura de 300 años de sufrimientos indecibles hasta que por fin nos libramos del Zar y de todo lo que él representaba. Ahora estamos experimentando de nuevo una reacción, tanto física como espiritual, que me temo que volverá a sumir a Rusia en esa edad oscura durante muchos años. La única esperanza es que, en los próximos años, la generación más joven se rebele de nuevo y recupere el espíritu de 1917 y las fuerzas constructivas y empiece a construir una nueva sociedad en el espíritu de nuestras ideas. Pero feprimirtr con mis pensamientos sombríos. Vamos a entrar en la casa y déjame escuchar el resto de tu historia.”

Después del té, volvimos al escritorio de Kropotkin y, para cuando terminé de contar mi historia, era más de medianoche. Le conté a Kropotkin de los tiempos en los EE.UU. y de la reacción de la colonia allí a las noticias de la revolución, cómo volví a la ciudad donde había nacido y recibido mis enseñanzas revolucionaria y mi intento, en la ciudad de Novorossiysk, de encontrar otros anarquistas. Hablé de la organización de nuestro pequeño grupo y de nuestra decisión de intentar organizar la vida de la ciudad sobre el ideal de una sociedad libre.

Le hablé de nuestro gran experimento en Novorossisyk en detalle. Cuando terminé, lo miré de nuevo y parecía casi como si estuviera soñando, pero era obvio que estaba profundamente atrapado emocionalmente en mi historia, que era algo nuevo para él y que lo había emocionado mucho. Por unos momentos estuvo muy calldo, luego Kropotkin me dijo: “Quiero agradecerte mucho esta historia. Puedo asegurarte que es una información muy valiosa para mí y, si puedo continuar con mi trabajo, la usaré de forma muy ventajosa. Por favor, dime ahora. ¿Cuántas personas érais en el grupo? ¿Y cuántos de ellos estuvieron activos en el desarrollo del plan para el gran experimento?

Expliqué que cuando el grupo se organizó, en agosto de 1917, había siete compañeros y que más tarde se nos unieron tres más. Expliqué que el plan había sido desarrollado principalmente por tres de nosotros: Katya Garbova, Vanya Budnik y yo. La idea original era de  Vanya Budnik y mía, pues en el corto tiempo que llevaba la revolución, ya había habido más que suficiente destrucción y que era hora de hacer un trabajo constructivo y empezar a intentar construir una nueva sociedad. Más tarde, Katya Garbova aceptó nuestras ideas y los tres comenzamos a elaborar un plan de trabajo para nuestro grupo. Después de unos días de discutir nuestras diferencias, decidimos proponer a nuestro grupo que empezáramos a hacer propaganda entre los trabajadores, instando a que se organizara un soviet económico regional para coordinar la producción y la distribución. Pensamos que el soviet debería estar formado por dos delegados de cada taller o fábrica.

Los trabajadores de cada taller o fábrica deberían organizar comités de trabajo formados por delegados de cada sección de trabajo y estos comités deberían hacerse cargo del lugar de trabajo y convertirlo en propiedad comunal dedicada a mantener la vida y el bienestar de la comunidad. Como creemos en la igualdad de todos los seres humanos, recomendamos la igualdad de salario para todos los trabajadores, con un 25% extra para cada persona de la familia que de él dependiera. Decidimos aceptar a cuantos empleados o ingenieros desearan unirse a nosotros en igualdad de condiciones y sin ninguna represalia por lo que hubieran hecho antes de la revolución.

Además, habíamos acordado proponer al Soviet Económico Regional que se pusiera en contacto con las cooperativas de la región, de manera que de común acuerdo, se hicieran cargo de todo el trabajo de distribución de los productos producidos en talleres y fábricas; y que el Soviet Regional Económico aún debería organizar el cuidado de las personas ancianas y enfermas incapacitadas para el trabajo.

Le dije a Kropotkin que esto, en resumen, era lo que nuestro grupo había propuesto en la primera conferencia de delegados de talleres y fábricas, que todas nuestras recomendaciones habían sido aceptadas y que de ellas había resultado la fundación del Soviet Regional Económico en la ciudad de Novorossiysk. Me disculpé por no tener disponible una copia de las normas y regulaciones de los Comités Internos de los Talleres, que habrían podido hacerle comprender mejor cómo funcionaba todo este sistema y terminé diciéndole que comprendía que el principio del apoyo mutuo había funcionado tan perfectamente en este experimento que incluso nosotros nos habíamos sorprendido.

Le volví a decir que creía que ya había hablado suficiente por una noche y me respondió: “Me he sentido tan a gusto escuchando esta historia que podría quedarme despierto toda la noche“, pero en ese momento Sofía intervino con firmeza y dijo: “¡Pedro, te vas a la cama ahora! Has tenido un día muy atareado“, y se volvió hacia mí con una sonrisa y dijo, en inglés, “¡Ya está bien!

A la mañana siguiente, después de desayunar, nos dirigimos de nuevo a su sala de trabajo y resultó evidente que su mente había estado trabajando durante la noche, pues me lanzaba una pregunta tras otra sobre las actividades de nuestro movimiento en los diversos lugares que había visitado y deseando saber más detalles sobre nuestro experimento en Novorossisk, devorando cada detalle como un hombre hambriento enfrentado a una comida. Pude ver que el anciano revivía emocionalmente estas experiencias conmigo y las saboreaba de forma indirecta. Cuando vi lo profundamente afectado que estaba por todo esto dejé de hablar y después de unos momentos de silencio, se recompuso y me dijo: “Compañero Ielensky, el relato que me has hecho de vuestro gran experimento en Novorossisk me ha ayudado a comprobar que tenía razón en mis ideas y teorías; que pueden aplicarse en la vida real y que, en el entorno adecuado, los seres humanos pueden efectivamente cambiar y crear una sociedad libre. También refuerza mi convicción de que debemos seguir luchando contra la concepción del Estado, incluso el llamado Estado “Proletario”, que puede destruir el núcleo de cualquier sociedad libre“.

¡Sí! No podemos traer ahora lo que tenías en Novorossiysk, pero, aún así, podemos intentar, en cuanto sea posible, reunir y preservar las pruebas de este experimento, cada documento que podamos tener en nuestras manos. Y, lo más importante para mí, tú y los otros compañeros que trabajaron contigo debéis registrar colectiva e individualmente todo lo que hicísteis en el intento de construir una sociedad libre. Este material puede entonces ser de ayuda para futuros historiadores para reflejar lo que realmente sucedió. Estudié experiencias de esta clase cuando hice mi investigación sobre la gran Revolución Social francesa y por eso sé lo que está en juego. Espero que hagáis este importante trabajo para nosotros“.

En ese momento, Sophia entró para decirle a Kropotkin que otro compañero había llegado a visitarlo y que deseaba verlo. “¿Por qué no?” dijo Kropotkin, “Dile que entre y se nos una“.

El recien llegado resultó ser mi viejo amigo y compañero, Aron Baron. Nos saludamos calurosamente y Kropotkin dijo, “Ah, veo que os conocéis. Compañero Barón, ¿conoces las experiencias del compañero Ielensky en Novorossiysk?” Barón respondió que sólo había oído hablar del experimento después de que terminara y que lamentaba no haberse enterado a tiempo para venir a participar.

Había llegado el momento de tener que marcharme. Después de despedirme de los demás en la casa, Kropotkin dijo, “Ven, te acompañaré a la esquina y nos despediremos allí“. Cuando llegamos a la esquina me dijo al despedirse: “Compañero, deberías estar orgulloso de haber tenido la oportunidad de participar en un experimento tan grande. No olvides lo que te he dicho, escribe todo lo que recuerdes sobre el mismo. Ahora, adiós, y ven a vernos cuando puedas“.

Así terminó mi visita y lamento hasta el día de hoy no haber tenido la oportunidad de visitarlo de nuevo.

😔 La ideología política de algunos militares jubilados.

🟣 Ecofeminismo y Revolución Social

🏴Consejo de guerra a un gladiador🏴

Screenshot_20201108_134821

En febrero de 1942 -en plena ocupación de Francia por las tropas alemanas-, en el puerto de Casablanca, el vapor «Quanza» se disponía a zarpar rumbo a México.

Un abigarrado grupo de refugiados políticos españoles huidos a Orán en los últimos días de la guerra civil de 1939, esperaba al pie de la pasarela para subir a bordo del barco.

La cubierta del Quanza, significaba para todos ellos -lo mismo que para los demás que habían quedado en el campo de concentración sin tanta fortuna-, la plataforma neutral y salvadora que les liberaba del campo de confinamiento en el que hasta entonces habían permanecido y, a la vez, el alejamiento del Viejo Continente europeo, encendido en los horrores de la Segunda Guerra Mundial. México era la salvación definitiva, la tierra de promisión y libertad.

Comenzaron a subir por la pasarela, cada uno con sus escasas pertenencias personales. De pronto, uno de ellos fue sacado de la fila por los gendarmes y detenido.

Se trataba de un hombre de modesta apariencia, mediana estatura, pero fuerte; de gesto áspero, delgado, con aspecto taciturno, y pelo negro, indomable, como su carácter. Se llamaba Cipriano Mera.

Al comenzar la guerra civil española contaba treinta y nueve años de edad, pero había permanecido tres en el campo de internamiento al finalizar aquélla, y cumplido, por tanto, cuarenta y cinco años al ser detenido en el puerto de Casablanca por las autoridades francesas cuando estaba a punto de embarcar para México.

En sus antecedentes constaba como el refugiado político número 111 del campo de concentración de Morand.

Anteriormente, durante la guerra española, había ascendido desde simple miliciano a teniente coronel con mando del IV Cuerpo de Ejército de la República, en la Región Centro, graduación equivalente, por las funciones que desempeñaba, a la de un general.

Fue detenido por orden del comisario francés en Casablanca, señor Nougues, cumpliendo órdenes a su vez del Gobierno colaboracionista de Vichy a fin de acceder a la petición de extradición cursada por el Gobierno de Franco.

Al propagarse la noticia de la detención de Cipriano Mera y su casi segura repatriación, con todas sus ulteriores consecuencias por las responsabilidades que recaían en su persona a causa de sus actividades revolucionarias antes de la contienda y más tarde como jefe militar durante la guerra civil, se inició una campaña de protesta por parte de los medios, antifascistas de Latinoamérica. Como en casos análogos, se recurrió a la intervención de los presidentes de diversas Repúblicas latinoamericanas, para que intercedieran ante el mariscal Pétain a fin de que no accediera a entregar a Cipriano Mera al Gobierno español.

A su vez, los Gobiernos de Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Ecuador, Cuba y Uruguay hicieron igual petición. Por su parte, el presidente de la República del Uruguay manifestó que se le habían dado seguridades de que Mera sería liberado. El socialista Indalecio Prieto, exiliado en México, defendió en la prensa republicana y antifascista la integridad y honradez de Mera, mientras que en La Habana, Miguel González Inestal, quien durante la guerra de España había sido miembro de la CNT, en el Estado Mayor del Ejército del Centro, era invitado a dar una conferencia de propaganda, publicada posteriormente con el título de Cipriano Mera, revolucionario, por la Editorial Atalaya de Cuba, en 1943.

Pero tanto la propaganda como las gestiones llevadas a cabo resultaron infructuosas para conseguir la libertad del detenido. Cipriano Mera fue entregado a las autoridades españolas el 18 de marzo de 1942, por el Gobierno de Vichy.

El 26 de abril de 1943, compareció ante un Consejo de Guerra, en Madrid.

Screenshot_20201108_140323 Screenshot_20201108_140144

Cipriano Mera Sanz, nacido el 4 de noviembre de 1897, en Tetuán de las Victorias (Madrid), era albañil de profesión y anarquista por su ideología.

Había sido encarcelado en numerosas ocasiones en distintas prisiones españolas en los últimos tiempos de la Dictadura del general Primo de Rivera por sus actividades revolucionarias, así como también posteriormente durante la Segunda República española, principalmente en el período comprendido entre los años 1932 Y 1934, en los cuales los anarcosindicalistas emprendieron y llevaron a cabo acciones insurreccionales en su táctica de gimnasia revolucionaria, como denominaron ellos mismos a estas actividades.

A consecuencia de hechos similares, el 8 de diciembre de 1933 fue ingresado en la cárcel de Torrero de Zaragoza, por formar parte del Comité Nacional de la CNT y asimismo del Comité Revolucionario de la capital aragonesa, al que también pertenecía por la Región Centro de la CNT. También formaban dicho Comité Pedro Falomir, por la Región Norte; Orobón Fernández, por Aragón, así como el médico zaragozano Alcrudo; Durruti, por Cataluña, y el doctor Isaac Puente, de la aldea de Maeztu en Vitoria, representando a Andalucía.

Isaac Puente, teórico del anarquismo español, firmaba sus artículos con el seudónimo de Un médico rural. El comienzo de la guerra le sorprendió en Vitoria y fue fusilado. También fue encarcelado Ciriaco Asensio, maestro racionalista que ejercía en el pueblo de Epila, de Zaragoza.

El albañil, el esclavo rebelde, se encontraba ante sus jueces. Ya no era el jefe militar con sus broncas gentes sobre las armas, dispuestas a obedecer a rajatabla a sus recias y contundentes voces de mando cumpliendo las órdenes hasta el supremo sacrificio personal.

Allí estaba sin la gorra galoneada, ni la guerrera militar con los emblemas en la bocamanga. Vestía ropas de paisano, lo mismo que cualquier otro obrero a los que había comandado.

Volvía a ser el antiguo anarcosindicalista, conducido, una vez más, pero en un acto que resumía todos los juicios anteriores de su vida, a presencia de quienes iban a exigirle responsabilidades, según la gravedad que hubiesen alcanzado sus actividades.

Unos años antes, en los tiempos de lucha, que habían sido efímeros, pero gloriosos, durante «la guerra de los esclavos», en aquel hombre se había personificado, en la región centro de Madrid, como en Cataluña y Aragón con Durruti, el espíritu espartaquista de la lucha de los libertarios ibéricos por la realización práctica de la Utopía y de la libertad integral del hombre, según el lema de combate del anarquista ucraniano Néstor Majno al enfrentarse al Ejército soviético al grito de libertad o muerte.

Desde siempre, Cipriano Mera, quien, según sus propias palabras, «a los ocho años arrancaba hierba en el campo» y que no tuvo otra escuela y aprendizaje que los andamios de las casas en construcción, hasta llegar, en la dura lucha diaria, a ser albañil; ese hombre que, con su temperamento apasionado, puso corazón, inteligencia y voluntad en la lucha por las reivindicaciones obreras, dedicó toda su existencia a un solo fin y objetivo: el advenimiento de la revolución anarquista, considerada por todos los teóricos ácratas como redentora del género humano.

Mera había dedicado toda su vida, con inaudita paciencia en unión de otros de su mismo tesón, audacia, fortaleza y espíritu de sacrificio, a conseguir el poder decisivo que, en su día, llegó a tener en sus manos de albañil. Y pareció que, al fin iba a realizar el sueño por tantos otros como él deseado, proclamando, en anuncio profético, la Buena Nueva prometida a la clase trabajadora de su tiempo: derrocar el viejo edificio social injusto para levantar desde los cimientos otro nuevo y distinto en el que pudieran convivir, en armónica relación, todos los hombres que lo habitaran.

Se había empeñado en la realización de un sueño milenario, el de reconstruir, con todos los albañiles de la Tierra, la mítica torre de Babel, pero en esta ocasión hasta darle fin en toda su magnitud y altura, sin que se repitiera la confusión entre sus constructores y el posterior abandono en la ideal belleza del grandioso empeño. ¿Sería posible coronar empresa tan hermosa siendo la arcilla, no de los ladrillos sino de la materia que estaban formados los hombres, más deleznable que el barro con que se forjan los sueños?

Ese hombre que se encontraba ante el tribunal que debía dictar sentencia había demostrado poseer una fuerte personalidad, levantada en el solo pedestal de su modestia.

Había algo en su carácter de la aparente mansedumbre del toro que se transformaba en arranque y bravura cuando la pasión le encendía, impelido por su extraordinaria energía interna. Todo el poder involuntariamente ejercido sobre los demás era un don innato que brotaba de la fortaleza de su carácter de resoluciones inamovibles. Conocía a los hombres y sabía, con raro sentido común, hacer que sus decisiones fuesen aceptadas por la claridad de sus frecuentemente acertados juicios. Por su profesión de albañil, era capaz de reparar, sin rebelarse por ello, el muro de la cárcel donde estaba recluido con sus compañeros de ideología, y, a la vez, considerar en silencio la posibilidad remota de conseguir volar, algún día, la prisión en pedazos.

La paciencia había sido el crisol de su carácter a lo largo de las largas vicisitudes, de su existencia, y los períodos de encarcelamiento pasados en compañía de otros revolucionarios contribuyeron tanto a su capacitación de dirigente como al fortalecimiento de su personalidad.

Durante la guerra civil, Cipriano Mera fue, de entre los jefes militares procedentes de las Milicias, el que más y mejor evolucionó, amoldándose a las exigencias de la contienda en su proyección antifascista y adaptándose, con sentido posibilista, a la realidad inmediata con objeto de lograr la victoria. Había reconocido el alto valor de la disciplina militar y supo hacer comprender de su necesidad a sus tropas confederadas aplicándola a sus hombres con mano de hierro. Su evolución fue notable, y Miaja, y Rojo reconocieron y estimaron tanto su valiosa colaboración como su extraordinaria transformación de simple jefe de milicias en militar con excelentes dotes para el mando. Con esto les bastaba, pues la parte técnica, corría a cargo de los Estados Mayores, en los que, en opinión del general Miaja, habían soldados con talento.

El procesado fue condenado a pena de muerte, pena que fue confirmada por el Auditor, así como también por el entonces capitán general de la 1a Región Militar, general Andrés Saliquet Zumeta.

El 15 de diciembre de 1944, la pena de muerte le fue conmutada a la inferior de 30 años de prisión mayor, que le fue comunicada por la Asesoría Jurídica Militar, constando así en el acta número 17.679, y en los correspondientes sumarios con los números 20.213 y 111.712, respectivamente.

Durante su estancia en la cárcel de Madrid, llamada de Porlier, antiguo colegio de los Salesianos, y posteriormente en la de Santa Rita, se encontraban allí, entre otros, Manuel Amil, Antonio Moreno, David Antona y el periodista y director de «Castilla Libre», Eduardo de Guzmán.

El 1o de octubre de 1946, Cipriano Mera, beneficiado por un indulto, salió de la cárcel en libertad vigilada.

Contrariamente al infundio difunido con mala fe, Mera vio conmutada su pena de muerte, que en opinión de sus jueces le correspondía, cumpliéndose la condición impuesta por el comisario francés Nougues al entregar a Mera, tal como había hecho antes con otros, en la seguridad de que les sería respetada la vida.

Una vez reincorporado a la vida civil en Madrid, reanudó sus contactos con la CNT en la clandestinidad, preparando su salida de España, que consiguió, concretamente el 11 de febrero de 1947, huyendo a Francia, donde, pasadas las circunstancias que durante la guerra de España le habían dado relevancia, reanudó su trabajo de albañil y su modesta vida de obrero de la construcción. Como él había dicho durante la contienda española: «Cuando termine la guerra, el teniente coronel Cipriano Mera dejará las armas para volver a empuñar el palustre».

📚 Todostuslibros.com, la web de los libreros de siempre frente a Amazon calienta motores: “Lo tenemos todo, solo falta que se enteren los lectores

🐃  Por qué las escuelas deben usar exclusivamente software libre

🏴Luisa Capetillo y Salvadora Medina Onrubia de Botana🏴:

dos íconos anarquistas. Una comparación

Gonz

Cristina Guzzo (Ball State University, College of Sciences and Humanities, Department of Modern Languages and Classics)

Luisa Capetillo (1875-1922) de Puerto Rico, y Salvadora Medina (1894-1972) de Argentina, comparten una serie de características personales y de época notables, teniendo en cuenta que se trata de dos mujeres muy especiales. Ambas militaron en el anarquismo a principios del siglo XX. Las vanguardias revolucionarias de la época se distinguen por acentuar un discurso que unifica los problemas de clase con los de género, una tendencia que se inicia en Francia y en los Estados Unidos durante el siglo XIX con el protagonismo de Luisa Michel y Emma Goldman, respectivamente.

En Latinoamérica, la gran inmigración europea del cambio de siglo, los ideales socialistas que preceden a la revolución mexicana y a la revolución rusa, y la presencia de líderes anarco-comunistas exiliados de Europa, son factores que influyen en la activación de las organizaciones políticas y laborales que se propagan, coincidiendo, con el desarrollo preindustrial de la época. Los primeros años de vida de Luisa Capetillo y de Salvadora Medina transcurren, así, bajo las motivaciones de una sociedad cambiante que parece abrir un nuevo horizonte para la mujer. Ellas se constituyen en emergentes vanguardistas de ese discurso portador de libertades y reclamos de justicia social. Angel J. Cappelletti en el prólogo a su libro El anarquismo en América Latina (1990), escrito conjuntamente con Carlos Rama, sitúa a Salvadora Medina Onrubia Buela como una escritora anarquista que fuera iniciadora de un feminismo radical para la época.

Dos articulaciones distinguen la mediación de Medina Onrubia y de Capetillo en esa coyuntura histórica. Son: la unión de la demanda genérica integrada a lo social y la respuesta “desde la mujer” al discurso finisecular que trata la cuestión del feminismo desde una perspectiva paternalista. El movimiento producido por el anarco-feminismo en el sentido de hacer análoga la subordinación femenina al estatuto de toda relación de poder es claro. La dialéctica de la lucha entre el poder y la subordinación, aplicada al género, es una extensión que se produce dentro del seno del anarco-feminismo, que no había sido desarrollada más allá de una enunciación por el marxismo o por el feminismo socialista, ni atendida por el feminismo burgués al cual el anarco-feminismo se opone.

La actividad política y la obra escrita de Capetillo y de Salvadora muestran la tensión producida en ese campo de lucha. Ambas mujeres enfrentan el desideratum establecido por la sociedad oficial a través de su conducta, de actos políticos, presentaciones teatrales y publicaciones, con lo cual construyen un modelo de vida nuevo que va abriendo puertas a la mujer. Debe tenerse en cuenta que, para la época, la vida cotidiana en las ciudades de América Latina muestra poca tolerancia hacia una independencia de la mujer en los hechos. Sobre ello, Victoria Ocampo escribió:

  • En aquellos años la actitud de la “sociedad” argentina frente a una mujer escritora no era precisamente indulgente. Lo que decía Jane Austen a mediados del siglo XIX seguía vigente: “Una mujer, si tiene la desventura de saber algo, deberá ocultarlo tan cuidadosamente como pueda”.

  • Era escandaloso, tanto como manejar un auto por las calles de Buenos Aires.

El anarco-feminismo es una manifestación revolucionaria que se inicia prácticamente con la labor política de la oradora y escritora rusa-estadounidense Emma Goldman (1869- 1940). A partir de 1889, ella se convirtió en una activa militante del anarquismo desde cuya filosofía Goldman desarrolló parámetros de liberación sexual relacionados con la defensa del amor libre y la crítica del matrimonio. Las ideas de Goldman respecto a la educación –siguiendo la preceptiva liberadora de la Escuela Moderna del español Francisco Ferrer– incluyen la educación sexual. La necesidad social de tener en cuenta la anticoncepción, la maternidad responsable y la condición económica de la mujer fueron hechas públicas de un modo combativo en la revista Mother Earth que Emma Goldman fundara en 1906 junto al anarquista Alexander Berkman.

Es interesante vislumbrar que existe un contacto discursivo entre las mujeres latinoamericanas y las sajonas, al extremo que puede hablarse de una verdadera intertextualidad del anarco-feminismo entre las Américas, aunque no haya existido una vinculación personal entre ellas. Sin embargo, por la propia naturaleza internacionalista del anarquismo, la comunicación a través del envío permanente de revistas ácratas a ultramar y el uso de diferentes idiomas europeos durante el período 1880-1930,  garantiza el conocimiento de Goldman, una figura que se hace célebre desde los Estados Unidos por el ardor de su oratoria y por su desafiante inteligencia en la lucha social. Recordemos, al respecto, que Capetillo se traslada a Nueva York en el año 1912, donde vive entre la comunidad portorriqueña “escribiendo para periódicos anarquistas y organizando reuniones y grupos de estudio”. Luego se va a Tampa, Florida, donde trabajar como lectora en las fábricas tabacaleras. En 1919 retorna a Nueva York y pone una pensión. Por lo tanto, no es improbable que allí Capetillo haya mantenido contacto con las centrales anarquistas de Nueva York donde proliferaban inmigrantes de origen latino.

En Argentina, ya en 1896 aparece una mención a ella en la sección de Correo de la revista anarco feminista La Voz de la Mujer 2. También se publica alguno de sus artículos en La Protesta, en tanto que el periódico Nuestra Tribuna, fundado en 1922 por la anarquista hispano-argentina Juana Rouco Buela (1889-1970) en la ciudad bonaerense de Necochea, es enviado a Nueva York regularmente donde el compañero Marinero, “bien conocido por su actuación en el proceso de Sacco y Vanzetti, recibía 1.500 ejemplares y se encargaba de la distribución” (Rouco Buela 1964: 82). Tales datos, aportados por Rouco Buela en su autobiografía, prueban la existencia de una red de lectores anarquistas en lengua española a través de las Américas y de una lectora hispana con quien las anarco-feministas sudamericanas han mantenido comunicación.

Si comparamos el objetivo central de las historias de vida de Salvadora Medina y Luisa Capetillo –así como la de Goldman– coincidimos en que, básicamente, se destaca el esfuerzo realizado por estas mujeres para obtener un reconocimiento personal, como sujetos. La discriminación genérica es desafiada por ellas como la barrera que, en principio, les impide constituirse como seres libres, una realidad común para el género femenino. Ellas buscan desnaturalizar los condicionamientos estructurales que han impedido a la mujer tener acceso al ‘ser’; una aspiración iniciada a partir del romanticismo pero que se desarrolla en el marco del anarco-feminismo como una articulación moderna, en realidad, absolutamente vanguardista. Donde el marxismo había fracasado en tomar en cuenta otras fuentes autónomas de poder paralelas a la lucha de clases, el anarquismo, en cambio, abrió el camino para una crítica de otras formas, no económicas del poder. Como afirma Saul Newman:

  • El anarquismo ha liberado el poder político del económico, y esto lo hace importante para la teoría política. Sin embargo, el anarquismo es más que una simple crítica al marxismo es un sistema filosófico que incorporó teorías de poder, la subjetividad. Historia, libertad, ética y sociedad. ( 2001: 37)

Tanto Luisa Capetillo como Salvadora Medina Onrubia provienen de la clase trabajadora y pasaron por una extrema modestia ¿Podría pensarse que esta realidad común las llevará a construir una ascendencia mítica por reacción? Pero también, vemos como desde el anarquismo van a ligar en su militancia la problemática de clase con la de género. Hay algo curioso. El hogar en que crece Capetillo, igual que el de Salvadora, es humilde, pero constituido por inmigrantes europeos. En ambos casos, la situación de la familia se desarrolla alrededor de una madre que está presionada por la necesidad económica en un medio casi campesino. También, ambas comparten una cotidianeidad marcada por la añoranza de una cultura europea que parecen haber quedado atrás y que es necesario atesorar dentro del espacio doméstico. En esta situación, típica del inmigrante “pobre pero culto”, que resulta no pocas veces en la aparición de intelectuales notables en América, se da en el caso de Capetillo y Medina. Pero lo excepcional en ellas es el hecho de que son unas de las primeras mujeres que se destacan en el espacio público en el marco de la cultura latinoamericana.

En los años juveniles transcurridos junto a la madre, ambas autoras tienen, en efecto, una vida difícil. La ausencia de un padre proveedor determina que la estructura hogareña dependa del trabajo de la madre, aunque la ausencia paterna se deba a diferentes motivos en cada familia: se entiende que el padre español de Luisa Capetillo sin muchas explicaciones desaparece de la vida familiar en la localidad de Arecibo, Puerto Rico. Salvadora Medina menciona la muerte de su padre ocurrida en la ciudad de La Plata, donde ella había nacido, y la inmediata mudanza de su madre con las dos hijas al campo de Entre Ríos. Pero no hay muchos más detalles. La ausencia de información deja un vacío que va a ser llenado de algún modo por la leyenda, una leyenda que en el caso de Salvadora, su hijo Helvio Botana 1 trata enérgicamente de desterrar.

De Margarita Perón, la madre de Luisa Capetillo, sólo parece incuestionable que trabajaba en casas particulares, para ganar un sustento. Era planchadora, y de origen francés, según apuntan las diferentes versiones biográficas existentes. Pero, mientras la biografía escrita por Valle Ferrer habla de un pasado contexto parisino, donde probablemente el libre pensamiento revolucionario y la obra de George Sand influyeron en la inmigrante (1990: 41-43), Julio Ramos preferencia la idea de que la mujer provenía de las islas francesas caribeñas.

En síntesis, que no haya una última palabra ayuda al misterio, sobre todo, porque Luisa Capetillo no ofrece en sus escritos datos concretos sobre el origen biográfico de su madre.

Sí aparece documentado que la madre de Salvadora Medina era española de una provincia andaluza, que había trabajado en un circo y que llegó al Plata con su marido. Luego de la viudez, el trabajo que obtiene la señora Onrubia de Medina como maestra en la pequeña escuela rural de Carbó en la provincia de Entre Ríos, no resulta suficientemente explícito, a menos que atendamos a la comprensión de los no infrecuentes favores prestados por políticos y funcionarios en la escena local. Las notas biográficas de la propia Salvadora dicen que su madre había obtenido ese puesto gracias a la amistad que la unía, justamente, con el comisario Ramón Falcón, quien fuera asesinado por el célebre militante anarquista Simón Radowitzky en 1909 (Barrandeguy 1997:123). Lo que no se informa son las credenciales que tuviera o no tuviera la señora Medina para acceder a un cargo dependiente del Ministerio de Educación, aunque para la fecha, a principios de siglo, es posible que la ausencia de maestras en el país creara una necesidad para la que una española muy bien podría haber garantizado cierta ayuda. Pero, como ocurre muy a menudo, lo incierto crea lo cierto y, en este caso, permanecerá como real en el imaginario de Salvadora –tanto como en el de Capetillo– un halo de leyenda sobre el pasado “feminista” de la madre (de ecuyere a maestra rural/ de planchadora a revolucionaria), lo que termina por cumplir básicamente con el ideal europeo de educación que, sin duda, marcan la infancia de las autoras. Es claro que ambas van a cumplir con la misión intelectual y de lucha de clase que parece habérseles impuesto desde la –confusa– historia familiar de inmigrantes. Pero, hay algo que es veraz y queda documentado. Respecto al carácter de estas dos inmigrantes europeas, Helvio I. Botana describe así su abuela:

  • Tuve una abuelita como la de los cuentos de hadas: pelo gris, tranquila, graciosa y cariñosa. (…)

  • A pesar de su aparente placidez, era la mandamás del pueblo. Nos obligaba a andar descalzos porque la mayoría de los pibes del pueblo no tenían zapatos. (Memorias. Tras los dientes del perro)

  • “Era directora de una escuelita rural sistema Láinez, en Enrique Carbó, Entre Ríos, donde creó una huerta modelo, manejada por los chicos, quienes a fin de cada día volvían a sus casas con verduras y huevos

Valle Ferrer por su parte, documenta cómo Luisa Capetillo reconoce la influencia de su madre:

  • A ti madre mía, que jamás me impusiste, ni obligaste a pensar de acuerdo con la tradición. Y me dejaste indagar libremente, reprochando, solamente, lo que tú suponías exageraciones, sin violentarme”.

Respecto a la figura paterna, como se ha dicho, no deja de intrigar la poca o ninguna información ofrecida directamente por ambas autoras, aunque en Valle Ferrer se encuentra que Luis Capetillo trabajó como “promotor de una feria de diversiones”, y “como obrero en los muelles, en la construcción, o en la agricultura” y además Valle Ferrer relata que Luis Capetillo “en tertulias familiares o en el café decía que él era un ‘conde’ trabajando de obrero”. Este aspecto de su biografía, surge de la creencia, no verificada, del origen “noble” de la familia Capetillo, quienes, se decía entre ellos, provenían de los ‘Capetos’ franceses. Lo que ha sido investigado por Valle Ferrer nos da, más bien, la información de que los abuelos de Luisa Capetillo, originarios del País Vasco de España, emigran a Santurce, Puerto Rico, donde viviría otra rama de la familia. De hecho, los bienes de los Capetillo al morir Rafaela, tía soltera de Luisa Capetillo, fueron heredados por don Pablo Ubarri Capetillo, Conde de Santurce.

Otro paralelo singular puede establecerse con Salvadora. Helvio Botana deconstruye no sin sarcasmo y resentimiento en sus Memorias este aspecto mitológico de la vida de su madre: (Salvadora) “Afirmaba que entre sus antepasados directos se contaba una princesa, Flores de Labernie, y de allí para arriba cualquier cosa”. Más adelante, acerca del viaje a España realizado por los Botana en 1932, Helvio dice con el mismo tono:

  • Viajamos por Andalucía para visitar a los parientes de mi madre sobre quienes se habían creado mitologías aristocráticas. No eran tales sino ejemplos de una pujante burguesía intelectual y guerrera...” (1977:51).

Este anecdotario sirve evidentemente y en ambos casos, también, para llenar un vacío. Si las familias tienen un origen español con trazas de alcurnia, la falta del padre es sustituid por un valor simbólico, la familia se inscribe en la ley de la ‘nobleza’ con ambos significados para el término. Esta inscripción simbólica actúa como elipsis ante la falta de información real, desde el momento que tanto la desaparición del padre de Luisa como la muerte del de Salvadora, son hechos apenas registrados. Sólo un dato objetivo que se traduce finalmente en la muestra de una realidad en que no hay padre, aunque ninguna de las autoras se extiende en detallar las circunstancias, consecuencias o emociones sufridas en torno a la pérdida. Este silencio, que ayuda a incrementar la versión legendaria del origen familiar no es gratuito, pues acentúa, además, el imaginario de la extranjera sola en tierras extrañas, lo cual permitirá construir la estructura matriarcal como núcleo de origen, un dato que marca eventualmente el futuro feminismo de esta autoras. La madre sola y extranjera marca la percepción de la hija. Helvio Botana deja testimonio de lo que su otra abuela, Nicolasa Millares de Botana pensaba de su nuera:

  • No entendió a Salvadora, quien por ser hija de una española recién llegada, era considerada “extranjera”, un concepto compartido por todos sus nuevos parientes. El orgullo americano es muy difícil de entender. Es atrabiliario e irracional. (1977:21).

En realidad, Botana está refiriéndose, aquí, a la diferencia y discriminación que existe entre la vieja aristocracia criolla que se liga a los héroes de la Independencia y los nuevos contingentes de inmigrantes, aun españoles, que van a formar la nueva clase media en los países sudamericanos. Es natural, por lo tanto, que ambas mujeres apelaran a una cierta posesión de linaje como defensa y compensación de la discriminación de que fueron objeto.

Queda claro, además, que el aporte hispano inscribe a las hijas en una tradición, en una especial concepción de la familia, de la autoridad y de la clase social, un espectro al que tanto Luisa Capetillo como Salvadora Medina Onrubia vuelven de manera ambigua en su vida adulta. Por una parte, desafían al patriarcado y al autoritarismo desde la militancia anarquista, por otra parte retornan, de alguna manera, a ese modelo en la elección de pareja. Es notable la relación de amor-odio de ambas mujeres hacia la estructura monogámica, la crítica del matrimonio y la familia tradicional aunque, también, se advierte la fascinación que ha ejercido sobre ellas el poder del patriarcado: ambas madres solteras, por convicción ideológica, escogen hombres –Manuel Ledesma y Natalio Botana– pertenecientes a familias locales tradicionales, que provienen de una clase social más alta que ellas, con quienes mantienen una relación sentimental que se desenvuelve como una práctica utópica para la cual se sienten destinadas.

Existe, sin embargo, una sutil diferencia entre ambas autoras que conviene no pasar por alto. Mientras Capetillo nunca se casó y convivió con más de una pareja, Salvadora accedió finalmente a la presión de Botana de legalizar el matrimonio como algo necesario. Anecdóticamente, el hecho es explicado en las Memorias de su hijo Helvio quien revela que, después de nacer el tercer y último vástago de la pareja –la hija Georgina– Botana, ya un riquísimo director del popular diario Crítica de Buenos Aires, exigió concretar el enlace civil pues “los varones podían romper con las convenciones y proclamarse hijos naturales, pero las mujeres no” (Botana 1977:30). Pero la legalización matrimonial no fue un hecho más en la vida de Salvadora, sino que con ella se negociaron subjetividades que habrían de pesar como ventajas y desventajas críticas en su tortuosa y excitante vida privada. Además, se hace evidente que la práctica anarco-feminista de Salvadora tanto como la de Luisa Capetillo, fue censurada por sus parejas y hubo allí una batalla que librar. La crítica del matrimonio burgués y la defensa del amor libre sustentados por ellas no fueron realmente compartidos ni interpretados por sus parejas y, en esta crisis, ellas se sintieron sometidas autoritariamente de un modo u otro por sus compañeros quienes habrían ejercido, además, cierto tipo de chantaje a través de los hijos. Botana obliga a Salvadora a legalizar la unión y en el caso de Capetillo su ex pareja, Manuel Ledesma, marqués de Arecibo, y padre de sus hijos Manuela y Gregorio, buscó separar a éstos del contacto con la madre, pues, la consideraba un mal ejemplo para ellos e internó a la hija en una escuela católica. Para Salvadora, la relación con los hijos tampoco fue fácil y es evidente que el padre hizo causa común con los hijos contra algunas ideas o actitudes de Salvadora que ellos consideraron, por lo menos, extravagantes.

Pero, ni Luisa Capetillo ni Salvadora Medina escribieron demasiado sobre sus vidas privadas lo cual nos priva, en cierto modo, de una fuente primera de información para comprender las contradicciones que atravesaron. Las notas autobiográficas de ambas corresponden a un discurso secundario, hibridizado por elementos doctrinarios –un ejemplo claro es la carta de Capetillo a su hija Manuela Ledesma (Ramos 1992:96), donde los consejos maternos son, en realidad, un manifiesto anarco-feminista-. Conocemos, entonces, con claridad el pensamiento de Capetillo, pero esta misma carta nos impide, a la vez, conocer gran parte de las razones que, desde la intimidad, la llevaran a tomar algunas decisiones importantes de su vida, como lo fue aceptar la virtual separación de la hija. Lo mismo puede decirse de Medina Onrubia de Botana. Conocemos más acerca de las circunstancias de la vida matrimonial de Salvadora por las Memorias de su hijo Helvio que por su propia prosa. En ambos casos, pues, necesitamos recurrir a los biógrafos para descubrir los enigmas de la vida privada de estas mujeres.

Curiosamente, además, ambas tiñen con frecuencia sus escritos con elementos místicos, espiritualistas, derivados de la filosofía oriental y ello obliga a leer esos escritos en el contexto del modernismo hispanoamericano. La incorporación del espiritismo en esas obras –que Capetillo se empeña en demostrar como no contradictorio con la ortodoxia anarquista – ponen esa escritura en riesgo de dañar la ortodoxia teórica libertaria de la época. De hecho, la filosofía anarco-comunista, siendo atea y racionalista, no concuerda con las creencias ocultistas, aunque es verdad que no sólo Capetillo y Medina incurren en esa contradicción al ser atraídas por las ciencias ocultas. Por el contrario, están de moda entre cierta élite intelectual del cambio de siglo como parte del interés modernista por lo oriental, lo exótico y, sobre todo, por lo prohibido. Y encontramos no escasos estudios que muestran la relación entre modernismo y anarquismo: limitándonos a ciertos autores de peso, sobresale la fascinación que profesara Leopoldo Lugones por las ciencias ocultas, registrada en sus excepcionales Cuentos fantásticos de Leopoldo Lugones (1874-1938), escritor argentino. Escribió Luisa Capetillo:

  • …soy creyente de la diversidad de existencias y, por lo tanto, de la inmortalidad del alma. Pero dicen muchos que los espiritualistas y anarquistas son distintos. Y muchos no quieren aceptar que la anarquía y el espiritismo sean idénticos en el fin que persiguen. (Ramos 99)

Y en su carta a su hija, Capetillo utiliza como párrafo una frase de Bouchet (Ramos 1990:95) sobre la pluralidad de los mundos habitados, una teoría que como la de su contemporáneo Camille Flammarion (1842-1925), juega con el espiritualismo en boga, sobre todo, en Francia.

Por su parte, Salvadora Medina bajo la influencia de la teoría de la  reencarnación, se expresa del siguiente modo al referirse a Simón Radowitzky:

  • En un libro dedicado exclusivamente a él, explicaré el por qué de mi divino anarquismo. (…) Mi veneración por Radowitzky enraíza en el tiempo de las Pirámides de Egipto. En mi novela lo llamaré Aglanoé. (Barrandeguy 1997: 123)

La pasión por el ocultismo que ambas profesan dan cuenta, además, en esa mezcla de lo emotivo y lo mágico con la política, de algunas de las características peculiares que hicieron populares a estas mujeres transformadas en íconos ante un público menos intelectual, más motivado, en general, por lo nuevo y enigmático. Esas especiales características, podemos afirmar, finalmente, perfilan el tipo de anarquista latina: emocional, religiosa, supersticiosa, muy diferente, por lo tanto, a la anarco- feminista sajona.

Por ejemplo, con respecto a la maternidad la militante latinoamericana tiene una actitud muy diferente a la americana sajona; mientras ésta rechaza conscientemente la maternidad compulsiva como lo enfatizan Emma Goldman y la estadounidense Voltairine de Cleyre (1866-1912), la anarco-feminista hispanoamericana cumple y no reniega de la función materna, aunque en su ejercicio recorra una serie de situaciones conflictivas y hasta trágicas como se desprende de las biografías de las mismas autoras que tratamos (Ramos 1992:96; Abós 2001:18; Helvio Botana 1977:22). Sin embargo, Salvadora, no sabemos si a causa de los conflictos reales que surgieron en la familia – primero con relación a la muerte de Pitón (El padre del primer hijo de Salvadora Medina, apodado Pitón, había sido un abogado de la provincia de Entre Ríos. Reconocido por Botana, el joven desconocía este hecho hasta que le fue revelado por Salvadora a los 21 años. Inmediatamente después, Pitón muere en un confuso episodio en compañía de sus hermanos, lo que fue caratulado como suicidio. Familiares y críticos coinciden en que Salvadora Medina nunca se recuperó del hecho. En Helvio Botana. Memorias; E. Barrandeguy. Salvadora, una mujer de Critica), después con la muerte de Natalio y el destino de Crítica– o, si había en ella conocimiento y sentimientos contra la maternidad compulsiva (una bandera del anarco-feminismo norteamericano) ya que ella se expresó de sí misma respecto a su rol de madre del siguiente modo:

  • ¿Fui una mala madre? No lo dudo ahora, pero tampoco intento ninguna disculpa, ninguna justificación” (Barrandeguy 1997:183).

En cuanto a la creación de nuevos espacios de discusión para la concientización y consecuente dignificación de la mujer, el anarco-feminismo hispanoamericano siguió el patrón general originado en modelos internacionales como se ha dicho, inspirándose en Luisa Michel (1860-1905), Emma Goldman y la feminista franco-peruana Flora Tristán (1803-1884). Es decir, un modelo revolucionario, radical. Uno de los canales de acción optimizados en la época fue la prensa contestataria. Como los periódicos anarquistas ofrecían un espacio dedicado a la publicación de artículos escritos por compañeras, esto permite a algunas militantes iniciarse con cierto profesionalismo en la actividad periodística, una práctica en la que Capetillo y Medina son pioneras en sus respectivos países. Salvadora es la primera mujer empleada como colaboradora permanente en la legendaria revista anarco-comunista La Protesta en 1914, en la que ya colaboraba desde antes; en tanto que Capetillo funda, en 1910, La Mujer, la primera revista femenina anarquista en el Caribe. La prensa escrita era la vía inicial de publicación y de propaganda política, pero, muy pronto, ellas siguieron, también, el ejemplo de numerosos autores de obras de teatro anarquistas que fueron muy populares como instrumento de lucha ideológica. Ellas pasan, así, a la producción dramática, constituyéndose en las únicas escritoras de teatro anarquista y unas de las primeras dramaturgas latinoamericanas.

Luisa y Salvadora se acercan a la actividad teatral por vocación artística y por interés en la actividad política y feminista. El teatro libertario tuvo una inmensa producción y popularidad bajo la influencia del teatro social europeo de fines del siglo XIX que era representado como un medio de propaganda permanente durante las reuniones del movimiento, especialmente a partir del éxito social del teatro de Henrik Ibsen. En la antología sobre teatro anarquista rioplatense publicada por Eva Colluccio (1995), entre las muchas piezas rescatadas del material editado en revistas obreras de principios del 1900, no aparece ninguna obra teatral escrita por una mujer. Habría que esperar a 1913 para que se diera a conocer en la región, Alma fuerte de Salvadora Medina. En Puerto Rico, Luisa Capetillo se adelanta y en 1907 produce Influencias de las ideas modernas. Lara Walker sintetiza muy bien la función de Capetillo como autora teatral:

  • Capetillo utiliza las convenciones tradicionales del drama para introducir sus temas e ideologías, sólo entonces para romper con la tradición y las convenciones. Es esta ruptura la que crea un impacto en su público y demuestra cómo hacer los cambios necesarios en la sociedad para lograr la igualdad y la libertad” (96).

Salvadora desarrolla con posterioridad, en Buenos Aires, una verdadera carrera como autora teatral y es en este género, justamente, donde más se destacará. Las descentradas (1928), estrenada en el Odeón, prestigioso teatro porteño, es una obra clave del anarco- feminismo y fue un verdadero éxito para la crítica. Si comparamos Las descentradas con Influencias de las ideas modernas de Luisa Capetillo, se nos revela un idéntico repertorio ideológico anarco-feminista centrado en la resistencia de las protagonistas a ser consideradas como objeto. Pero, también, observamos en estas obras el paso del tiempo dentro del movimiento anarquista: en Capetillo es notorio el marco de la lucha obrera de 1907, período cuando las huelgas anarquistas se hacen sentir internacionalmente durante el auge de efectividad libertario. En 1928, la obra de Medina muestra, en cambio, otro contexto que coincide con la decadencia del accionar anarquista, aunque la tesis anarco-feminista es planteada aquí con mayor profundidad que en los períodos previos.

Influencias de las ideas modernas incorpora una huelga en una fábrica de cigarros que puede vincularse con las luchas anarquistas internacionales del período 1904-1907 relacionadas con la lucha por las condiciones de trabajo, el bajo salario y con la represión de los anarquistas y socialistas, en general, que no disminuía, sumado a que en los países latinoamericanos no se cumplía aun con la disminución de horas de trabajo, una conquista ya casi lograda en Europa y en los Estados Unidos. Las descentradas, ubicada a fines de la década de los años 20, refleja la etapa cuando el movimiento ya ha decaído, pero la ideología libertaria se mantiene no sólo entre los militantes históricos sino, también, entre intelectuales y ha ganado un cierto espacio entre miembros más progresistas de la pequeña burguesía. Es éste, un factor de cambio que típicamente va a definir la “vida moderna”, un tiempo llamado también “los locos años 20”,  cuando Buenos Aires, cosmopolita y próspera, se transforma en “la Reina del Plata”.

Pero, ambas obras discuten la problemática de la relación de la mujer consigo misma y con su cuerpo, donde ella está expuesta a un contexto social mediatizado por el dinero. En las dos obras, la solución se propone desde la ideología anarco-comunista que es la base de la vanguardia anarco-feminista.

Capetillo y Medina deconstruyen la alienación existente entre clase y género como resultado de las presiones en que se desenvuelve el poder. Así, Angelina, la heroína de Influencias de las ideas modernas, renuncia a su rol de niña rica y solidariza con la práctica política proletaria, como una forma, además, de mejorarse a sí misma y liberar su identidad. Como puntualiza L. Walker,

  • El feminismo de Capetillo propone lugares de contacto, alianzas entre mujeres de origen heterogéneo, que a su vez son corolario de su atenta mirada al flujo de la diferencia social” (2002:99).

Elvira, la protagonista de Las descentradas, también corporiza una alianza entre mujeres de diferente origen, pero ya no necesita involucrarse en los conflictos obreros para cuestionar su propia identidad, que surge ahora como necesidad personal, como movimiento subjetivo que la lleva a replantearse el valor de su matrimonio (que rompe), del amor (que experimenta con un amante) y de su relación con las demás mujeres. Este planteo establece definitivamente una vanguardia.

Vemos, por lo tanto, que en la historia del feminismo anarquista el avance de Capetillo consiste en que relacionó género y clase como un conflicto que debía ser resuelto por la mujer militante dentro de la utopía libertaria, pero cuando Salvadora profundiza este modelo, dos décadas más tarde, lo desarticula analizando a la mujer en su doble faz, como sujeto social e individual. Ambas insisten, así, en lo paradigmático del anarco-feminismo que consiste en sustentar el desarrollo de la mujer dentro de la sociedad como un agente de transformación, de mejora social. El paso del tiempo que se va mostrando respecto del movimiento anarquista en sus sucesivas tendencias, también se hace evidente en las obras mencionadas. Si bien, Elvira, en Las descentradas y Angelina, en Influencias de las ideas modernas, critican del mismo modo la hipocresía de las costumbres y la institución matrimonial, pero hacia 1900, para Angelina la única salida posible se halla a través de la revolución y el amor libre, mientras que para Elvira, hacia los años 30, el futuro se vislumbra con una mayor complejidad e, incluso, pesimismo. Elvira se ha dado cuenta de que su identidad (de género, sexual, rol) depende finalmente de sí misma, de lo que construya por sí misma, ya que hay “infinitas gradaciones” de tipos de mujer entre los dos tipos convencionalmente reconocidos (“las del hogar y los marimachos”), sin que nadie se dé cuenta de la existencia de las innumerables categorías que existen entre ellas (Las descentradas. Acto III s/p). Al deconstruir los estereotipos convencionales y abrirse a “infinitas” posibilidades de identidad genérica, Salvadora se constituye en un testimonio del arribo del anarco feminismo a la posmodernidad. Mientras en Capetillo la ortodoxia de la doctrina ocupa gran parte de los diálogos y sustenta la teoría del amor libre, en Salvadora ya no se discute la doctrina sino que ésta se transforma en práctica liberadora e individual. En la evidente continuidad entre una y otra obra se descubre no sólo la continuidad estructural ácrata sino, también, la existencia de un discurso anarco-feminista latinoamericano coincidentemente relacionado, que es síntoma del modo como opera una intertextualidad en el campo de las luchas de género producida por la escritura femenina en Latino América.

Por lo tanto, Luisa Capetillo y Salvadora Medina son un icono porque en el seguimiento del desarrollo histórico del movimiento anarquista en sus respectivos países, son las iniciadoras de la deconstrucción de género en relación a la clase, tanto desde la escena, al fundar una tradición para el teatro femenino, como desde sus numerosos escritos. La contemporaneidad no las comprendió cabalmente, lo cual muestra el grado de vanguardia en que ellas desarrollaron sus vidas y su prédica. Fueron objetalizadas por el entorno burgués, justamente aquello contra lo que lucharon, para evitar que fuera ésa la función de la mujer. Luisa Capetillo sufrió una acción reduccionista por parte de la burguesía de su país, señalada especialmente por el hecho damas de sociedadde que usara pantalones, prenda que utilizaba para marcar una diferencia, desde un gesto iconoclasta; del mismo modo, Salvadora llamaba la atención porque manejaba un automóvil. Estos gestos, no sólo anecdóticos sino evidentemente funcionales en ellas, no eran muy diferentes, sin embargo, a los gestos que se vieran en no pocas mujeres de la clase alta de entonces. Pero, lo que las hacía únicas, y no se les perdonó –como luego sucedería con Evita– era que ellas no provenían de la clase dirigente sino de la emergente clase media de Hispanoamérica. En esa emergencia, la mujer comenzaba a profesionalizarse, lentamente, pero acarreaba todavía un sinnúmero de tabúes más represivos cuanto más bajo el nivel de clase. La diferencia en la ruptura provocada por Luisa Capetillo y Salvadora Medina fue el grado de conciencia y de coherencia ideológica en que sustentaban sus actos. Pero ni las “damas de sociedad” ni el consenso contemporáneo vieron el contexto y se las negó y borró de la historia desde la cultura oficial. Muchas décadas después, sin embargo, son redescubiertas y sus textos resultan asombrosamente vigentes e iluminan la crítica femenina actual.

🦉 Redes P2P: El proyecto inconcluso de una red abierta

🤦🏼 Un paseo por la Granada desbordada por Covid-19: “Mañana nos confinan, yo hoy me voy de cañas”

🏴Somos el 99%📚

photo_2020-09-04_12-45-15David Graeber, el antropólogo que se supone acuñó la frase “Somos el 99%” ideologo del movimiento Occupy Wall Street, ha fallecido a los 59 años.

Su muerte fue confirmada en la mañana del 3 de septiembre por su esposa, Nika Dubrovsky, que tuiteó: “Ayer, la mejor persona del mundo, mi esposo y mi amigo. @davidgraeber murió en un hospital de Venecia”.

Graeber era profesor de antropología en la London School of Economics y escribió el libro En Deuda: una historia alternativa de la economía, Ariel, Barcelona, 2012. Entre sus otros libros se incluyen Somos El 99 % – Una Historia, una crisis, un movimiento [Capitán Swing, 2014] y El fenómeno de los curros inútiles. Además de su participación en Occupy Wall Street, Graeber también era conocido por su activismo en el Movimiento por la Justicia Global. En su página de Twitter, Graeber se describió a sí mismo como “un antropólogo, a veces ocupo cosas y cosas así. Veo el anarquismo como algo para lo que no tienes una identidad, así que no me llames antropólogo anarquista“.

1. El 28 de agosto, Graeber dijo que estaba ‘malo’ pero que se sentía mejor

Captura de pantalla de 2020-09-04 13-25-07

El 28 de agosto, Graeber decía en un video en YouTube que se había sentido “un poco mal” pero que comenzaba a sentirse mejor. El mismo día, Graeber tuiteó que “no había estado en plena forma“.

El 31 de agosto, Dubrovsky tuiteó una foto de Venecia con la leyenda: “Venecia. Oscura, húmeda y fría “. Graeber estuvo activo en Twitter hasta el día antes de su muerte.

En agosto de 2020, Graeber fue entrevistado en una edición especial del periódico callejero The Big Issue. La edición especial fue editada por el cantante británico Jarvis Cocker.

Captura de pantalla de 2020-09-04 13-28-42

Según la página de LinkedIn de Graeber, se graduó de SUNY Purchase y obtuvo un doctorado. en antropología de la Universidad de Chicago en 1996. El primer trabajo docente de Graeber fue como profesor asistente de antropología en Haverford College. En 1998, Graeber comenzó a trabajar como profesor asociado en la Universidad de Yale. Permaneció en ese puesto hasta junio de 2007. Desde septiembre de 2007, Graeber daba clases en la Escuela de Economía de la Universidad de Londres, según LinkedIn. Un perfil en el sitio web de SUNY Purchase se refirió a Graeber como “una de las mentes más brillantes de su generación“.

2. Graeber sospechaba que su contrato de profesor en Yale se suspendió debido a sus “acciones radicales

Un artículo de la revista Rolling Stone de 2011 le atribuyó la frase “Somos el 99%”  en un artículo sobre el movimiento Occupy Wall Street. La frase había sido mencionada por el economista Josep Stiglitz en un artículo de mayo de 2011 para Vanity Fair. Rolling Stone informó que Graeber sospechaba que su trabajo como profesor en Yale se había suspendido debido a sus “acciones radicales“. El artículo también dice que se mudó a Austin, Texas, cuatro días después de que comenzara la protesta física en el parque Zuccotti en la ciudad de Nueva York.

En una entrevista de marzo de 2015 en The Guardian, Graeber se refirió al movimiento Occupy como un “experimento en una sociedad posburocrática“. Graeber dijo que los manifestantes querían mostrar al público que la gente podía realizar las funciones de un banco sin burocracia. Que durante las protestas había una bolsa de plástico en el parque Zuccotti con 800.000 dólares en donaciones porque “Occupy Wall Street no podía tener una cuenta bancaria“. Graeber declaró: “Siempre digo que el principio de la acción directa es la desafiante insistencia de actuar como si uno ya fuera libre”.

3. Graeber se había descrito como un “optimista eterno”

Captura de pantalla de 2020-09-04 13-42-45

En 2018, Graeber contó en New Statesman que había nacido en Nueva York de padres autodidactas. Su padre, Kenneth, luchó del lado de los republicanos en la Guerra Civil española, Su madre, Ruth, había trabajado en la confección y participado activamente en el Sindicato Internacional de Trabajadoras de la Confección. También declaró en la entrevista que se había criado en un ambiente que abrazaba el anarquismo.

Graeber continuaba diciendo que se consideraba un “eterno optimista“. Añadiendo que creía que en 50 años estaría en marcha un nuevo sistema que no sería capitalista. Advirtiéndo que: “Podría ser algo aún peor. Por lo tanto, es imperativo que terminemos con este tabú de tratar de descubrir algo que podría ser mejor. Si no obtenemos algo mejor, será algo peor, no será lo mismo“.

4. En abril de 2019 se casó con Nika Dubrovsky

Captura de pantalla de 2020-09-04 13-52-27

El 25 de abril, Dubrovsky tuiteó una foto de la pareja con la leyenda: “Vamos a casarnos“. Graeber retuiteó la foto y agregó: “Nunca antes me había casado“. También dijo: “Nunca me ha conmovido más que alguien que realmente me conoce quiera estar conmigo para siempre“.

Graeber había tuiteado anteriormente que su esposa era natural de Petersburgo, Rusia, y había crecido en la era soviética. Tuiteó que su esposa tenía problemas para ver la emisora ​​pública del Reino Unido, la BBC, porque le recordaba demasiado a la propaganda soviética de su juventud. En 2019, la pareja fundó Yes Women, un grupo de arte que busca justicia para las mujeres condenadas al ostracismo en la antigua Alemania Oriental.

Captura de pantalla de 2020-09-04 13-53-48 Captura de pantalla de 2020-09-04 13-54-29

titulo

🤦🏻‍♀️ Los expresidentes González, Zapatero y los otros, escriben a la jueza Servini cartas de apoyo a Martín Villa

😳 Sancionan con casi 3.000 euros a tres jóvenes granadinos por pintar con tiza frases contra el cambio climático

🏴Bielorusia: entre la esperanza y la desesperanza⛓

Evolución de la protesta y la represión en Bielorrusia a través de los ojos de un anarquista

bielo1Las protestas postelectorales en Bielorrúsia han continuado por quinto día. Cada día es diferente en muchos sentidos. Es difícil moverse en esta situación, la sensación constante de que estás un paso por detrás de los cambios de humor y las tácticas de protesta, y la predicción de la represión no funciona en absoluto. Creo que el Ministro del Interior podría haber expresado la misma idea. Así es probablemente una protesta espontánea y autoorganizada.

Con este texto compartiré mis impresiones de los primeros cuatro días de las protestas, tal como las vi. Hay que tener en cuenta que mi experiencia es solo la vivencia de los lugares donde estuve, y la protesta se dispersó lo más posible geográficamente, por lo que en un lugar la gente podía sentirse lo más victoriosa posible, y en otro pensaban que la protesta estaba drenada y se moría. Una vez más, aparentemente, los policías se sintieron de la misma manera: en algún lugar fueron perseguidos, y en algún lugar lanzaron las lecheras contra la cabeza de los manifestantes.

ANTECEDENTES

El 9 de agosto fueron las elecciones presidenciales en Bielorrusia. Esta vez, no todo fue como de costumbre, porque por primera vez en muchos años, la participación en la campaña de la oposición sistémica se redujo a casi cero, mientras que la politización del pueblo alcanzó su máximo en mis años de activista. Como de costumbre, solo se desarrolló el miedo. Escribieron que apagarían Internet y todas las comunicaciones, que dispararían justo en los accesos al lugar de reunión, que estaría cerrada la entrada y salida a Minsk, que los mercenarios de Putin ayudarían a Lukashenka a aumentar la represión.

bielo2En ese momento, todos los candidatos presidenciales importantes fueron arrestados o forzados a salir del país, pero sus cuarteles generales estaban unidos, encabezado por la esposa de uno de los arrestados, Svetlana Tikhanovskaya. Esta vez, el programa del candidato fue lo más claro posible para todos: liberar a los presos políticos y celebrar nuevas elecciones con la participación de los candidatos presos. La sede conjunta también fue lo más inteligente posible en términos de convocatorias de protesta. Dijeron literalmente: cada bielorruso defenderá su voto, y cómo lo haga será como lo desee. Junto con esto, creció la popularidad de los blogueros liberales como Nekhta (Stepan Svetlov), quien se convirtió en el portavoz que la gente que vive en Bielorrusia no podía ser, por temor a ser arrestados por convocar disturbios masivos. Nekhta resultó ser extremadamente radical: pidió a la gente que se preparara para enfrentamientos y huelgas.

Otra diferencia de esta campaña es que las elecciones se programaron para la temporada cálida por primera vez en muchos años. Por lo general, todas las protestas han tenido lugar en invierno o principios de primavera, cuando el ánimo para una larga estancia en la calle no es igual.

9 de agosto

El domingo, Internet realmente se apagó, pero Telegram (donde aparecieron las noticias y llamadas más importantes) de alguna manera funcionó a través de un proxy. El llamamiento de Nehta era llegar a los colegios electorales a las 20.00 horas y exigir resultados veraces, y a las 22.00 horas juntarse en el Parque de la Victoria en Minsk. El lugar es bastante extraño, porque por un lado hay un río y ningún lugar donde esconderse, y por el otro, patios donde Chihari podría estar, pero por alguna razón no lo hicieron.

Manifestantes:

bielo3Algunas personas se quedaron en los distritos a la espera de los resultados de las elecciones en los colegios electorales, algunas llegaron al centro. La gente comenzó a reunirse desde diferentes direcciones hasta la intersección indicada. Reconocimos la situación y decidimos ir a un lado específico. Algunas de las personas fueron expulsadas, se reunieron y volvieron a caminar, o caminaron alrededor de una manzana, recogiendo a más personas en el camino y trataron de entrar nuevamente. La gente estaba lo más pacífica posible. Una vez que pasaba una lechera (coche de la policía), alguien nos arrojó una botella de plástico y empezaron a decir detrás de mí, dicen, esto es una provocación. Nuestro grupo llegó a una fila de antidisturbios con escudos y se volvió lo más temerosa posible. Algunas personas se pararon en la línea del frente, encendieron un fuego, pero no atacaron, sino que esperaron la acción de los policías. La mayoría de la multitud se mantuvo a distancia, y luego se alejó, sin tan siquiera ver si alguien corría los perseguía, dejando a la línea del frente en la cola sin ninguna protección. Y así fue toda la noche. Una vez, la multitud simplemente le dio la espalda a los policías que atacaron las primeras filas, y simplemente marchó en otra dirección alrededor de la ciudad.

Cuando oscureció, la gente comenzó a encender linternas en sus teléfonos y nos vimos a través de estas linternas, ¡fue genial! Cuando la policía atravesó la multitud dos veces en una lechera y comenzaron a lanzar granadas con ruido de destello sin motivo, ya no escuché las palabras sobre “provocadores”, incluso cuando la gente comenzó a construir barricadas con medios improvisados, intentó detener el transporte y arrojó piedras. Incluso hubo un martillo, lanzado de manera bastante simbólica, sin golpear en ningún lado, pero a la multitud le gustó.

En general, fue muy gratificante encontrarse por primera vez entre la multitud, rodeado no de tihars que te disparaban a la cara, sino de buenas personas en las que no se podía confiar en términos de protección (muchos corrían ante cualquier situación incomprensible), pero al menos era posible no sentirse acorralado.

El cordón de las fuerzas especiales nos empujó de regreso por la calle, algunas personas simplemente se fueron al otro lado para caminar por la ciudad, algunas se quedaron para quemar con basura tanto como fuera posible. Luego, hasta las 2-3 de la madrugada, solo carreras por la ciudad, donde la gente se escapaba, luego se conectaba nuevamente, interrumpiendo periódicamente para tomar café. Regresé a casa de buen humor, aunque me estaba preparando para los arrestos. Creo que muchos por primera vez en sus vidas sintieron tanta unidad y un sentimiento de que la ciudad es nuestra, así como una notable dosis de adrenalina. Permítanme recordarles que desde 1996 no ha habido tales protestas en el país y el nivel de politización era cero.

Pero aún así, me parecía que podría haber habido más personas, dado el apoyo que tenía Tikhanovskaya. Aparentemente, muchos estaban realmente asustados.

Era evidente que los bielorrusos no entienden en absoluto las tácticas de dispersar a la multitud. Aquí todo el mundo está acostumbrado al hecho de que la policía tiene como objetivo el contacto físico: golpear y detenciones. Es por eso que muchos en la línea del frente estaban preparados a una confrontación casi cuerpo a cuerpo. A menudo, por alguna razón, la gente se liaba y se ponían bajos los pies de las granadas y los cañones de agua.

Es decir, aún se desconoce la táctica de agotar a los antidisturbios, cuando varias personas salen corriendo, luego se esconden entre la multitud, atacan y retroceden. Los rudimentos de tal táctica aparecerán al día siguiente.

Hubo muchos heridos, algunos inconscientes. Un hombre que, como se supo más tarde, fue atropellado por una lechera. Las ambulancias llegaron con bastante rapidez, pero también había médicos entre los manifestantes, que lavaron y vendaron las heridas.

Policía:

Estaba seguro de que el lugar de convocatoria simplemente estaría cerrado, no se permitiría reunirse, con dos policías en el cruce, la gente ya tendría miedo de pasar. Pero por alguna razón, la policía decidió conducir todos sus juguetes y equipos al centro del cruce y trabajar espalda con espalda, sin rodear a los manifestantes y no deternerlos, sino simplemente empujarlos lejos del cruce. Por alguna razón, se usó un cañón de agua, y parecía que solo se derramaba desde arriba y no derribaba, como debería ser en el original. Al parecer, solo quería mostrar nuevos productos. No buscan detener en absoluto, lo que también fue bastante extraño para mí. Los únicos desafortunados fueron los que caminaron felizmente a casa después de las 2 am: en la avenida principal y alrededores, corrieron y golpearon a todos los que vieron, aparentemente eliminando la ira acumulada.

10 DE AGOSTO

Manifestantes:

Internet sigue estando defectuoso, pero Nehta ha crecido hasta los 350.000 suscriptores. En este día, hubo convocatorias para ir a las plazas centrales del país a las 19.00, en Minsk, nuevamente al Parque de la Victoria. Los policías cambiaron un poco sus tácticas: pusieron un par de cosmonautas cada 20 metros y ya al comienzo de la noche comenzaron a correr detrás de las personas que intentaban moverse en una dirección determinada. Paralelamente, la policía de tráfico bloqueó la entrada al centro de la ciudad. Este fue un error fatal, porque como resultado, muchos autos comenzaron a circular en el segundo anillo, formando importantes atascos de tráfico. La gente comenzó a acudir en masa con sacos de dormir al centro, pero se detuvieron en los accesos, simplemente permanecieron en el segundo anillo. Allí, estos mismos atascos y el apoyo de los automovilistas los salvaron de la entrada de los vehículos de transporte. Como resultado, la protesta llegó desde el centro a los sacos de dormir; ya no era posible decir que esto no nos estaba pasando, que simplemente no podíamos ir al centro y vivir una vida normal. La violencia de la policía se hizo evidente incluso en las afueras. La protesta se concentró en dos puntos principales: en la estación de metro Pushkinskaya y en la zona del centro comercial de Riga. Allí había suficiente gente, de las que las más activas se destacaron y comenzaron a bloquear el tráfico, creando enormes atascos. Al mismo tiempo, muchos que tenían miedo de salir a la calzada, los apoyaban desde las aceras.

Muchos se metieron borrachos en el meollo, si ves una foto en la que los tipos están solos frente a las granadas o, sin la camiseta, corren hacia las balas, son esos. Creo que muchos de los que eran tipos tan desesperados, que mostraban una bravuconería innecesaria en la lucha callejera.

Muchos automovilistas e incluso algunos conductores de transporte público, a petición de los manifestantes, bloquearban deliberadamente las carreteras, se paraban en medio de las plazas. Más tarde vi un vídeo de cómo autos chocando contra los cordones de policías.

En estos dos puntos la gente se que desde las 21.00 hasta las cinco, agotados ellos mismos y la basura. La multitud dispersó la basura, rompió las barricadas, se fue, vino gente nueva y el ciclo comenzó de nuevo. Allí mataron a un manifestante con una granada.

Las fábricas o talleres locales iniciaron huelgas, pero no hubo apoyo general.

Policía:

Ya dije antes que trataron de cambiar su táctica: para evitar la concentración de personas en el punto de encuentro, en el mismo lugar y en las inmediaciones quitaron todo lo que se pudiera usar para construir barricadas. Pero las tácticas básicas siguieron siendo las mismas: seguían siendo cordones con escudos, lanzando granadas y actuando desde un frente, obligando a los manifestantes a lo largo de la carretera y alargando ese contacto durante horas. Nuevamente el énfasis estaba en dispersar a la multitud y no en la detención. Dado que había varios lugares de este tipo y multitudes nuevamente, tenían que hacer todo a su vez, por lo que algunos de los lugares permanecieron durante 1,5 horas sin la llegada de la policía.

11 DE AGOSTO

Manifestantes:

Por la mañana comenzaron nuevas intimidaciones: se bajó la edad de procesamiento por las barricadas a 16 años, y se amenazó con confiscar los autos que ayudaban a bloquear los pasos como prueba en el caso de los disturbios. El día anterior, muchos automóviles también habían sido alcanzados por granadas, por lo que probablemente muchos ya no se sentían seguros dentro del automóvil.

Internet se apagó por completo a partir de las 19.00, la gente ya no podía ver dónde estaban ocurriendo las cargas espontáneas y unirse.

Los puntos calientes de ayer: “Pushkinskaya” y “Riga” resultaron estar llenos de policía, en el centro tampoco se permitieron las concentraciones. La gente caminaba en pequeños grupos en los barrios, temerosos de reunirse en una multitud. Había bastantes coches en las calles; ya no apoyaban tan activamente a las personas que estaban en la acera. Había una sensación de depresión general y una pérdida de la protesta. Esa misma noche, Tikhanovskaya abandonó el país y se vio obligada a grabar un mensaje de vídeo pidiendo que se detuvieran las protestas. Quizás esto también influyera en el estado de ánimo de la gente.

La gente intentó bloquear la carretera y crear un atasco con sacos de dormir, especialmente Kamennaya Gorka y Serebryanka. Pero la barricada duró de 10 a 15 minutos, hasta que llegaron las fuerzas especiales. A juzgar por los vídeos, los antidisturbios y las fuerzas especiales en algunos lugares detuvieron bastante, pero personalmente no pude verlo. Más bien vi que la gente se dispersaba al ver el coche de cualquier policía, no quería participar en tal apariencia de protesta en absoluto. Al anochecer, un pequeño grupo de manifestantes llegó a Riga, pero la mayoría de ellos también huyeron al ver a la policía.

En general, vuelta a casa con ánimo derrotista.

Policía:

La policía cambió de táctica. Ahora bien, estos eran solo destacamentos volantes de 30 personas sin equipo especial, que podían llegar muy rápidamente al lugar de las protestas y dispersar a la gente. Esta vez la policía de tráfico no cubrió casi nada, por lo que no hubo congestión de autos en un solo lugar. El grupo de asalto conduce a la gente a las plazas, y allí y rematan y detienen a las personas. En muchos plazas, se abrieron entradas para refugiar a los fugitivos, y hubo informes de policias rompiendo puertas para sacar a la gente. Golpearon y detuvieron a todos indiscriminadamente. También fuimos testigos de cómo disparaban contra personas que huían del grupo de asalto al otro lado de la calle. Los policías de tráfico en todas partes apuntaban con sus armas a quienes se atrevían a tocar la bocina, detenían a los motociclistas, los ponían de rodillas.

Al mismo tiempo, conocidos dijeron que en las plazas muchos especiales encontraron resistencia: fueron atacados con piedras y palos de los arbustos, varios autos de la policía de tránfico y lecheras fueron destrozadas.

12 DE AGOSTO

Manifestantes:

Por alguna razón, activaron completamente Internet. Durante estos pocos días, la audiencia del canal Nekhta ha crecido de 350 mil a 1,5 millones de personas (ya 1,8 millones). Su canal se ha convertido en la voz de protesta más grande del país, a lo que han sucumbido incluso los grandes portales de noticias. Ya por la mañana, la gente organizó espontáneamente bloqueos simbólicos de carreteras, por ejemplo, una persona se paraba en la carretera, otra salta a los rieles del metro con una pancarta que diceAlto a la violencia”. A las 11 de la mañana, mujeres vestidas de blanco y con flores comenzaron a reunirse en el centro de la ciudad y comenzaron a formar una cadena exigiendo el fin de la represión. Esta táctica se volvió viral y esas cadenas comenzaron a surgir en todas partes. Nekhta instó a salir a las carreteras en pijama, lo que se hizo. En muchos barrios, donde durante 4 días no hubo ni un indicio de la señal de un automóvil, 50-200 personas salieron y se pararon a lo largo de la carretera, saludando a los automóviles y recibiendo pitidos de aprobación. La sensación era que había personas completamente diferentes en las calles, no las que participaron en las protestas en los primeros tres días.

Toda esta “boda” me molestó. Sentí el drenaje de la protesta. La gente estuvo encadenada durante dos meses antes de las elecciones y nada ha cambiado.

Pero, aparentemente, fue esta nueva táctica la que ha permitido unirse a la protesta a quienes tenían miedo de ir a protestas más radicales y solo podían participar observando pasivamente desde el margen. Además, esta noche devolvió a los bielorrusos un sentido de unidad y solidaridad, que parecía haber sido destruido ayer.

Sin embargo, estaba claro que muchos de los que salieron a las calles era por propaganda de las autoridades de que los disturbios estaban siendo organizados por provocadores – nos insultaron una pandilla varias veces durante la noche solo por las mascarillas y la apariencia, la multitud dejó de apoyar consignas anti-policía y volvió a los cánticos “Policía con el pueblo“. … Liberaron a las muchachas detenidas, la multitud gritó “¡Gracias!“, Lo que me dio ganas de vomitar.

Una cosa me hizo feliz: en todo el país, los trabajadores de varias fábricas y empresas se declararon en huelga a escondidas. Muchos fueron bastante simbólicas, por ejemplo, se declararon en huelga durante la hora del almuerzo. Pero esto por sí solo es un gran logro para los bielorrusos: mostrarles a sus jefes que hay muchos.

Policía:

Esa noche, la policía de tráfico bloqueó de nuevo el centro. La policía también saboteó posibles bloqueos de tránsito por parte de los manifestantes: en el “Riga” la gente intentó salir a la carretera, pero la policía rápidamente solo cerró la entrada en las intersecciones más cercanas, para que ningún automóvil pudiera llegar al barrio, con lo que perdió sentido. Los policías dejaron sus tácticas de asalto, ahora no salían corriendo de los autos de inmediato, sino que simplemente se paraban en la parada de autobús durante 5 minutos; a menudo, esto era suficiente para que todos se dispersaran. A menudo exploraban, pasaban por delante y después de 15 minutos llegaban los especiales y ya estaban atrapando gente en las plazas, deteniendo a algunas personas (en general, las detenciones no son frecuentes, ya que las salas de aislamiento ya están abarrotadas).

13 de agosto

Manifestantes:

Este día lo sé solo por las noticias, porque me tomé un descanso. Estallaron huelgas en todo el país, y la gente continuó con la táctica de pararse con flores en las carreteras, ahora esta acción se ha extendido incluso a todo tipo de pueblos, donde no ha habido acción colectiva desde el principio, y mucho menos protestas. Los periodistas han comenzado a abandonar los medios de propaganda uno a uno (más de 10 renunciaron en total, incluido el jefe del grupo presidencial), los médicos salieron a protestar. Las “protestas” han continuado hasta altas horas de la noche. No parece haber habido detenciones.

Policía:

El ministro del Interior habló por televisión, se responsabilizó de la detención de ciudadanos “inocentes” que no participaron en las protestas y prometió investigar. Dijo que no iba a dispersar a los manifestantes con flores, porque eran pacíficos (y el día 9, carajo, ¿no eran pacíficos?) Y tienen el mismo objetivo con la policía: “detener la violencia”. Aproximadamente a las 12 de la noche, los detenidos administrativos fueron liberados lentamente de las salas de aislamiento, todos los cuales fueron brutalmente golpeados y humillados. Las autoridades dicen que están dispuestas a dialogar con los huelguistas, pero nadie habla de revisar los resultados electorales.

A todo esto ¿dónde están los anarquista?

Dado que las protestas aún no han terminado, no puedo especular sobre las tácticas de los anarquistas. Como mínimo, se puede ver que el bloque decidió no participar en las protestas y no distinguirse simbólicamente de la multitud (con banderas y otros símbolos). Estamos entre el pueblo y hasta ahora apoyamos las principales demandas: la liberación de los presos políticos y la salida de Lukashenka.

¿Cual es el futuro?

Hasta ahora, yo mismo estoy totalmente confuso. Conociendo el poder, es muy absurdo porque la gente puede agarrar algunos folletos y permanecer en este estado de ánimo de “boda”. Si no los toca, simplemente permanecerán de pie un mes más, luego se cansarán y se irán a casa. Al mismo tiempo, unos hechos tan masivos realmente muestran a todo el mundo que Lukashenka ha perdido y que es ilegítimo. Permiten que las personas se unan y se declaren en huelga, sabiendo que recibirán apoyo universal. No me hago ilusiones de que el poder desaparezca debido a las flores. Pero puede desaparecer debido a la huelga general en el trabajo, el movimiento, la insumisión y fuera de control. Los resultados oficiales de las elecciones se informaron hoy: 80%. Para el domingo está prevista una acción general: la Marcha de la Libertad.

Es positivo que esta protesta no tenga líderes ni conquistas partidistas, que sea completamente espontánea y autoorganizada. Es en esto que se puede ver la libre creatividad de las masas, cuando la gente prueba diferentes tácticas, muchas de las cuales divergen en todo el país.

Solo queda una esperanza: que habiendo probado la libertad y sintiendo la solidaridad universal, este pueblo ahora será incontrolable, incluso si Lukashenka permaneciera en el poder por algún tiempo. La gente no olvidará lo que es ir a la huelga y no tener miedo, lo que es sacar a su propia gente de la carcel, lo que es levantar barricadas y sentir que la ciudad es nuestra.

Una asociación mantiene que la familia de Lorca “conoció la ubicación” de la fosa tras su asesinato
La “inaceptable” gestión en los geriátricos que denuncia Médicos Sin Fronteras: “Los ancianos golpeaban las puertas para poder salir”

🏴Nos ha dejado Stuart Christie🏴

sc

Nos ha dejado Stuart Christie, anarquista escocés que participó en un atentado contra la vida de Franco.

Entre su legado encontramos sus libros y una amplia recopilación de películas anarquistas.

¡¡Que la Tierra te sea leve, compañero!!

Really saddened to hear of the death of our friend and comrade Stuart Christie, who has been battling with illness for some time. He will be sorely missed.

ChristieBooks – a labour of love, a comprehensive and wonderful resource of anarchist ideas, film and history and a living tribute to the man: https://christiebooks.co.uk/

Captura de pantalla de 2020-08-16 14-11-49

Captura de pantalla de 2020-08-16 14-16-57

Por Tomás Ibañez

Anarquismo existencial

Si la referencia al “componente existencial” de una opción política se refiere a que, además de ser miembro de simple conveniencia, las personas que se comprometen con ella integran esta opción política como elemento estructurante de su identidad social y personal, con todas las repercusiones que esto produce en sus vidas, es evidente que este componente ciertamente está presente en el anarquismo, pero también, de izquierda a derecha, en todo el amplio abanico de ideologías políticas.

Por otro lado, si esta referencia se refiere a que una opción política tiene un componente existencial, el abanico es considerablemente restringido y el anarquismo se presenta entonces, no solo como una de las opciones que satisfacen esta condición, sino que nuevamente como uno de aquellos en los que se afirma con mayor claridad. Desde mi punto de vista, no hay duda al respecto, el componente existencial es componente esencial como parte del anarquismo.

El anarquismo como “revuelta”

Captura de pantalla de 2020-08-17 10-49-13a) Un primer acercamiento a esta dimensión existencial del anarquismo, quizás el más inmediato, remarca la “revuelta” que a menudo lo acompaña. En el borde, brotando de las vísceras, la revuelta libertaria frente a las imposiciones fue expresada con alegría por Michel Onfray en un libro escrito mucho antes de que ocurrieran sus derivas soberanistas: “Conozco mi fibra anarquista desde mis años más jóvenes … desde que me levantaron por primera vez la mano, … me encontré con la rebelión, experimenté la insubordinación. La autoridad me es insoportable, la dependencia insoportable, la sumisión imposible … Esta incapacidad visceral para soportar cualquier ascendencia”. Cabe señalar que no aguantar las órdenes es solo una parte del camino, y que se necesita “un esfuerzo más” para llegar a la forma anarquista de rebelarse contra la autoridad. No obedecer es necesario, pero insuficiente, uno también debe “negarse a mandar” y negarse a cultivar un predominio sobre el prójimo.

Por la débil sistematización teórica del anarquismo y su anclaje en la práctica, se dijo de los anarquistas que eran magníficos rebeldes pero revolucionarios ingenuos, que hablaban desde sus sensibilidades más que desde la fría racionalidad política. Según esta descripción, el anarquismo sería más “una forma de ser” que un discurso teórico, y se derivaría más de una experiencia vital, de un compromiso existencial y ético, que de una doctrina construida racionalmente, que lo haría mucho más receptivo a la llamada a la revuelta que a los planes revolucionarios.

El anarquismo como “forma de ser y de vivir”

b) Un segundo enfoque más sustancial refuerza aún más la importancia del ethos en el anarquismo.

El simple hecho de que podamos decir de una persona que es un “anarquista sin saberlo”, que es bastante frecuente, demuestra que el anarquismo es una forma de ser, de comportarse, de reaccionar, un tipo de sensibilidad, en definitiva una opción existencial, y un ethos particular. Aparentemente, el anarquismo puede, por tanto, desplegarse sin referencias directas a un cuerpo teórico, a una tradición de luchas, a prácticas militantes y a una identidad política asumida como tal.

Pero incluso cuando se reivindica explícitamente esta identidad, la insistencia anarquista en el estrecho vínculo que existe entre las opciones políticas y las opciones de vida apunta al anarquismo como una “forma de ser y de vivir”, como un dispositivo. de fusión de lo político y lo existencial.

La interpenetración entre los principios teóricos del anarquismo y la forma en que los anarquistas “conducen su existencia” encuentra una de sus razones en el hecho de que en el nivel teórico el anarquismo constituye un rechazo radical de la dominación en todos dominios y en todas sus formas. Sin embargo, como la mayoría de las áreas de la vida diaria están saturadas de prácticas y dispositivos de dominación, se deduce que los anarquistas solo pueden implementar estos principios en la esfera cotidiana de la existencia humana.

Como sabemos, mayo del 68 ayudó a reforzar que, lejos de confinarse al ámbito de la economía, la dominación se ejerce en una multiplicidad de campos y que la resistencia debe manifestarse en cada uno de ellos. Sin embargo, resulta que cuando el horizonte del antagonismo político se amplía a todos los ámbitos donde se ejerce la dominación, todos los aspectos de la vida cotidiana entran en su ámbito. Y lo que entonces toma forma es una nueva relación entre la vida por un lado y la política por otro, pues ambos dejan de ocupar espacios separados en este mismo momento. Por eso, sin duda, las formas de anarquismo revitalizadas o engendradas por mayo del 68 han acentuado su dimensión existencial.

fraseEl anarquismo como alternativas prácticas actuales

c) Un tercer enfoque entiende el ethos libertario como una forma de lucha.

A principios del siglo pasado, Gustav Landauer escribió que “el anarquismo no es una cosa del futuro sino del presente, no es una cuestión de reivindicación sino de vida“. Si damos crédito a su punto de vista, entendemos que la dimensión existencial es tan importante. Hace algún tiempo, al pretender subrayar su fragilidad y sus contradicciones, pude escribir que el anarquismo “se combinaba con lo imperfecto“, hoy, siguiendo a Landauer, pero especialmente a las nuevas generaciones de anarquistas. , Quisiera agregar que “se conjuga en el presente“.

En efecto, según ellos, se trata de crear las condiciones para poder vivir “a partir de hoy“, y sin esperar un hipotético cambio revolucionario, lo más cerca posible de los valores que este cambio debería promover si tiene éxito. producirse. Se trata, entre otros aspectos, de “la creación de realidades sociales” que no obedecen a la lógica del sistema, y que van desde espacios autogestionados hasta redes de intercambio y ayuda mutua, pasando por okupas y cooperativas de todo tipo. También implica aceptar únicamente relaciones no sexistas desprovistas de cualquier rastro patriarcal, incluso en las prácticas del lenguaje, o incluso establecer relaciones solidarias que escapen a la lógica jerárquica o mercantil propia de nuestro tipo de sociedad.

Podemos ver una expresión de este “presentismo revolucionario” en textos como el publicado por el colectivo estadounidense CrimethInc hace unos años:

Nuestra revolución debe ser inmediata y llegar a la vida cotidiana… Debemos buscar ante todo modificar el contenido de nuestra existencia en un sentido revolucionario, más que encaminar nuestra lucha hacia un cambio histórico y universal que no podemos. no ver en nuestra vida. “.

Además, somos muy conscientes de que doblegar y esclavizar a los seres humanos no son los únicos efectos de los sistemas y prácticas de dominación; estos también constituyen – y siempre – “modos de subjetivación de los individuos”, moldeando su imaginación, sus deseos y su forma de pensar para asegurar que respondan libre y espontáneamente a lo que las autoridades dominantes esperan de ellos. Sabiendo que el capitalismo nos retiene, en buena medida, por las múltiples satisfacciones que es capaz de ofrecer, se trata de modificar nuestros deseos para que deje de ser un sistema capaz de satisfacerlos. Sin embargo, solo podemos cambiar nuestros deseos si cambiamos la forma de vida que los produce. De ahí la importancia de crear formas de vida y espacios para desarrollar “prácticas de desubjetivación” como componente esencial de la acción revolucionaria.

Con acentos foucaultianos implícitos, se percibe en los círculos que a veces he calificado de “neo anarquistas” la voluntad de transformarse, de “inventarse fuera de las matrices que nos han conformado”, de buscar en el tejido relacional, en las prácticas colectivas y en las luchas comunes los materiales y las herramientas para realizar este trabajo de uno mismo sobre uno mismo.

pajaritaLa importancia de las “prácticas de desubjetivación” hoy contradice la famosa dicotomía de Murray Bookchin a mediados de la década de 1990 entre el anarquismo “social” y el anarquismo de “estilo de vida“. Las llamadas revueltas existenciales serían, según esta dicotomía, completamente inofensivas para el sistema. Sin embargo, si el anarquismo es un problema para el sistema es, en parte, porque esta opción existencial ofrece una fuerte resistencia, no solo a sus intimidaciones represivas, sino sobre todo a sus maniobras de seducción e integración. La adopción de un estilo de vida antagónico al que promueve el sistema instituido, y el rechazo a asumir sus normas y valores, constituyen una forma de lucha que socava, en la base, sus pretensiones de ejercicio “hegemonía ideológica” necesaria para su correcto funcionamiento, y que genera conflictos sociales con consecuencias muchas veces imprevisibles y en ocasiones significativas.

Para decirlo rápidamente, renunciar al componente existencial del anarquismo es, en buena medida, renunciar al anarquismo mismo.

Captura55

Pour le dire rapidement, renoncer à la composante existentielle de l’anarchisme c’est, en bonne mesure, renoncer à l’anarchisme lui-même.

🏴Carta abierta a Carmen Calvo, vicepresidenta primera y ministra de Memoria Democrática

👑 Asi destapan el infame papel de Juan Carlos I en la entrega del Sáhara Occidental, la CIA desclasificó 12 millones de documentos

🏴Lucio Urtubia🏴

lucio

  • Nació el 18 de febrero de 1931 en Cascante, Navarra, (España) y murio el 18 de julio de 2020 en Paris, Isla de Francia, (Francia).1
  • Albañil y militante anarquista español. Debido a su actividad clandestina en pro de los grupos anarquistas internacionales está considerado por la parte de la izquierda política española y francesa como una especie de Robin Hood.

Fue uno de los activistas principales de una acción para recaudar fondos destinados a la lucha política basada en una estafa al “First National City Bank” mediante la falsificación de traveler’s cheques, (cheques de viajero) mediante planchas de imprenta de las que él fue autor. Cientos de traveler’s cheques falsos se distribuyeron por Europa y varios países de América Latina entre enero de 1980 y diciembre de 1982.

granlucio

Las denominadas “operaciones de recuperación de dinero”, de la que la estafa al “City Bank”, formaba parte, servían para la recaudación de fondos destinados a apoyar a quienes luchaban y lo necesitaban. Tras el desmantelamiento de la infraestructura de falsificación por la policía francesa no se pudo recuperar la planchas de impresión de los cheques, lo que obligó a City Bank y al gobierno francés a un pacto con Urtubia.

salvadosAl ser detenido por robar millones de dólares a uno de los bancos más poderosos del planeta, logró negociar su libertad e incluso ganar más dinero. Estando tras las rejas, los y las compañeras de Lucio siguieron cobrando sus cheques falsos, por lo que el City Bank decidió ponerlo en libertad y pagarle una gran suma de dinero, con el compromiso de que se dejaran de cobrar los cheques falsos.

Su lucha comienza estando en el servicio militar en España. Allí descubrió lo fácil que resultaba realizar contrabando en la frontera hispano-francesa. Con otros compañeros del servicio, desvalijó un almacén de la compañía a la que estaba adscrito. Al ser descubierto, desertó y huyó a Francia en 1954, ya que los delitos cometidos podían llevar aparejada la pena de muerte.

En Paris, Isla de Francia, (Francia), trabajó de albañil, oficio que desempeñaría durante gran parte de su vida. Comenzó a relacionarse con las Juventudes Libertarias de la Fédération Anarchiste, en principio para aprender el idioma, pero más tarde plenamente convencido por las relaciones que allí inició, que incluían entre otros a André Breton y Albert Camus.

Al poco tiempo de vivir en Paris, se le pidió que escondiera a un miembro del maquis antifranquista en su casa. El refugiado resultó ser Quico Sabaté, máximo exponente de la guerrilla urbana en Cataluña, con el que compartió casa hasta la muerte de éste.

Sabaté le facilitó direcciones de familias exiliadas en Toulouse, Alto Garona, Occitania, (Francia), Perpiñán, Pirineos Orientales, Occitania, (Francia) y París, Isla de Francia, (Francia), así como de miembros de la antigua CNT española que seguían en activo en Barcelona, Zaragoza, Madrid y Pamplona. Urtubia, ante la detención y encarcelamiento de Sabaté, empezó a emularlo, realizando incursiones en territorio español; posteriormente emprendió una serie de robos y atracos por Europa con objeto de conseguir fondos para la causa revolucionaria. Más tarde abandonaría estas actividades «por miedo a hacerle daño a los empleados de los bancos».

lucio2Anteriormente había comenzado su actividad de falsificador, proveyendo de documentos falsos a una gran cantidad de guerrilleros y exiliados. En la década de 1960, conjuntamente con otros exiliados, inició sus actividades de falsificación de moneda con la que financiaban a numerosos grupos por todo el mundo, a la vez que procuraban desestabilizar las economías capitalistas. Subsecuentemente con estas actividades, en plena invasión de la Bahía de Cochinos, propuso a la embajadora de Cuba en Francia, Rosa Simeón, la destrucción con explosivos de intereses estadounidenses en Francia, a lo que esta se negó. Sin embargo, resultó tentada con la propuesta que le hizo de falsificación masiva de dólares americanos, de los que le llevaba una muestra. Fue entonces cuando la embajadora medió para presentarle al Che Guevara en 1962, a la sazón Ministro de Industria de la Revolución Cubana, al que presentó su plan de falsificación a gran escala de dólares, plan que rechazó. Este encuentro supuso una gran decepción para Urtubia, ya que el Che le comentó durante el transcurso del mismo su opinión de que los EE. UU. seguirían siendo ricos a pesar de todo, lo que interpretó como una señal de que el argentino empezaba a estar cansado del rumbo que tomaba la política en la isla.

A lo largo de su vida participó en un gran número de actos contra el sistema capitalista que supusieron que se dictaran en su contra cinco órdenes internacionales de búsqueda, incluida una de la CIA. Destacan la participación en la preparación del secuestro del nazi Klaus Barbie en Bolivia, la colaboración en la fuga del líder de los Panteras Negras, la intercesión en el secuestro de Javier Rupérez o su colaboración en la fuga de prisión de Albert Boadella, que se encontraba en espera de un juicio por un delito de injurias al Ejército español. Además simpatizó con los Grupos Autónomos de Combate-Movimiento Ibérico de Liberación y con los posteriores Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista (GARI), manteniendo una especial relación con uno de los miembros más destacados de estos últimos, el francés Jean-Marc Rouillan.

Siempre defendió el trabajo: «somos albañiles, pintores, electricistas, no necesitamos el Estado para nada»; «si el paro y la marginación crearan revolucionarios, los gobiernos habrían acabado ya con el paro y la marginación». Participó en la difusión de las ideas anarquistas hasta su muerte.

tve eitb

Obra.

  • Urtubia, Lucio: La revolución por el tejado. Autobiografía. Editorial Txalaparta, noviembre de 2008. Tafalla. ​
  • Urtubia, Lucio: Mi utopía vivida. Editorial Txalaparta, diciembre de 2014. Tafalla.

El relator de la ONU para la Verdad, la Justicia y la Reparación vuelve a instar al Gobierno a derogar la Ley de Amnistía

Las ocho empresas que se reparten el negocio de la sanidad

pinturas

🏴L’homme et la Terre🏴

reclus

Su familia procedía de Sainte-Foy-la-Grande, pequeña ciudad del interior bordelés, a orillas del río Dordoña, en la Gironda, región de viñedos y también zona de asentamiento protestante desde la Reforma.

Nació el 15 de marzo de 1830. Hijo de un pastor calvinista, no admitía a nada y a nadie entre él y Dios.  Tuvo la extraña fantasía de querer vivir según su conciencia.

El hermano Elías, refiriéndose a la vida cotidiana en el hogar familiar, comentó que “nada florecía, nada era animado y alegre, pues reinaba un miedo inmenso de Dios y del Diablo”.

lomoLa madre se llamaba Zéline (1805-1887). Educada en un medio burgués, bastante acomodado, tuvo que adaptarse, a una forma de vida para la cual no había sido preparada. A pesar de su numerosa progenie, tuvo que trabajar, ya que los donativos que de los feligreses de la parroquia eran insuficientes e irregulares.

Fueron catorce hermanos. Nueve mujeres. Suzanne (1824-1844), la mayor de todos los hermanos. Elise, que falleciópoco al nacer, en 1829. Loïs (1832-1910). Marie (1834-1918). Zéline (1836-1911). Louise (1839-1917). Noémi (1841-1916). Anna (1844-1851). Johanna (1845-1937). Y cinco hombres. Elie (1827-1904). Onésime (1837-1916). Armand (1843-1927). Paul (1847-1914). Él fue el cuarto de los hermanos.

Élisée Reclus generó una voluminosa obra, que no fue reconocida oficialmente por la Academia Francesa hasta muy avanzado el siglo XX. En 1842, abandona la casa con su hermano Elie. Cinco años más tarde se matricula en la Facultad de Teología de Montauban, pero un año después estalla la revolución en París, siendo expulsado de esta localidad por respaldar ideas republicanas. En 1851, fue a Berlín para estudiar teología en la Universidad, pero empieza a asistir a las clases de Ritter. En 1851 vuelve a la casa paterna, donde decide con su hermano tomar el ayuntamiento, pero resulta en un acto fallido. Reanuda sus actividades políticas pero al oponerse al golpe de Estado de Napoleón III, tiene que huir a Inglaterra en compañía de su hermano y posteriormente a Irlanda. En este lugar del mundo vivirá la crisis irlandesa, conocerá la pobreza del campo marcado por la hambruna, así como la dureza de la dominación inglesa. Decide migrar a Estados Unidos, embarcándose como ayudante de cocina con destino a Nueva Orleáns, donde será preceptor de una hija de Portier (dueño de plantaciones) a los que abandonará. Pero de esta estadía quedará un documento Fragment d’un voyage à la Nouvelle Orleáns, donde da cuenta del papel de portadala Iglesia, de los propietarios de tierras, de los esclavos y es cuando rompe definitivamente con la religión. También escribe: La esclavitud en los Estados Unidos, artículo publicados en la La Revue des deux mondes. A partir de los viajes realizados por el Mississippi y el Lago Michigan. En 1855 viaja a Colombia, donde encuentra grandes extensiones de tierra para explorar y poblar (colonias poblamiento) y ensaya instalarse pero fracasa. De esta experiencia quedará registro en su obra: Voyage la Sierra Nevada de Sainte-Marthe : Paysages de la nature tropicale. En 1857 vuelve a Francia, donde inició su amistad con Michael Bakunin(1814-1876). En 1858, ingresa en la Sociedad Geográfica de París y al año siguiente elabora guías de viaje bajo la dirección de Adolphe Joanne, para la Librería Hachette. Se vuelve muy conocido por su obra sobre geografía física sistemática, “La Terre” (1867-1869) 17. Donde realiza análisis tales como: “La agricultura tiende a volverse cada vez más una industria científica, lo será totalmente cuando las leyes de la química, la física, la meteorología y la historia natural sean perfectamente conocidas”, “Infelizmente, los canales solo funcionan para la irrigación, nueve décimos de aluviones son perdidos por colmatación, y los agricultores, compran al precio varios miles por año, los elementos de fertilización que el río carga hacia el Mediterráneo, cuando tan fácil sería aprovecharlos” (La Terre, 1881)

tomo1A pesar de su fama se compromete con la causa de los trabajadores y en 1867 se afilia a la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), así como su compromiso con presentar determinadas iniciativas, tales como su labor en el movimiento cooperativo, ya que con Elie fueron responsables del periódico cooperativo L ́Association y promovieron la creación de una banca mutual llamada “Sociedad de crédito al trabajo” (Clark, 1999) Posteriormente, en 1869 publica Historia de un arroyo y en 1870 Historia de una montaña. Pero es un momento muy agitado ya que terminada la guerra con Prusia se proclama la Comuna de París, donde en 1871, Reclus toma una activa participación, pero fue hecho prisionero y sometido a un Consejo de Guerra, frente al cual asumió la responsabilidad de sus actos y posiciones político-ideológicas. La sentencia fue la deportación a Nueva Caledonia, pena que le fue conmutada por 10 años de destierro gracias a la activa intercesión de las sociedades geográficas, de personalidades como Charles Darwin y del embajador de EE.UU en París. En esta situación eligió Suiza para vivir el exilio. Es así que su vida toma un giro importante, allí firma un contrato con Hachette para escribir la Nouvelle Géographie Universelle. La Terre et les hommes, en 10 volúmenes (que fue ampliada a 19 volúmenes) (1876-1894). Debió sistematizar información bibliográfica, pero también realizó numerosos viajes, así como dictó cursos en universidades.

En 1877 conoce a Piotr Kropotkin quien colabora en la obra con artículos sobre el Extremo Oriente y Siberia. Esta obra le posibilita a Reclus ser reconocido y en 1892 recibe la medalla de oro de la Sociedad Geográfica de Londres, y la Universidad Libre de Bruselas le promete una plaza de Profesor Adjunto de Geografía, promesa que no cumple por miedo tras una oleada de violencia contra los anarquista en Francia en 1893. El hecho que se arrojara una bomba en la Cámara de Diputados de París el 9 diciembre de 1893, posibilitó a la policía perseguir a todos los anarquistas conocidos.

tomo4Pero de Geografía su obra cumbre es L’homme et la Terre, que consta de seis volúmenes (1895-1903), fue publicada después de su muerte y traducida al español en el año 1907, traducción que corrió a cargo de Anselmo Lorenzo, para la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia. En esta obra plantea la historia de la humanidad desde la prehistoria hasta inicios del siglo XX. Ya con el epígrafe “El hombre es la naturaleza que toma conciencia de sí misma” inaugura otra concepción de Geografía. Y es en esta obra donde presenta numerosos aportes y donde retoma la urgencia que tiene para la población de las ciudades, como para sus gobernantes, de preocuparse más allá de los intereses privados o de las rivalidades de los actores, de la cuestión de la salubridad (Papin, 2005) así como reitera sus preocupaciones por la desigual distribución de la riqueza y subraya la importancia del estudio de Geografía en la realización de un inventario de los recursos mundiales y sugirió un plan para la distribución igualitaria (Dunbar, 1989) Denuncia un conjunto de relaciones de poder entre distintos actores a escala de la ciudad, la comuna y el barrio, así como las especulaciones de los capitalistas que obligan a migrar a los obreros hacia los zonas insalubres. Muestra la complejidad de las organizaciones administrativas que no permiten a los ciudadanos a expresarse y a ejercer sus derechos. Presenta el caso del enriquecimiento de las empresas proveedoras de agua. Toma especial consideración el río Támesis, solo por su múltiple importancia, sino por las terribles condiciones de higiene a las que se ven enfrentadas las poblaciones de bajos recursos económicos. “La metrópolis de Inglaterra no toda tiene agua pura a disposición, muchos barrios solamente obtienen un líquido lleno de materias orgánicas en descomposición, y como consecuencia la mortalidad se eleva al doble o al triple que en los barrios donde los habitantes beben agua segura” (Reclus, 1897) Le da gran importancia a la perspectiva evolucionista para conseguir un entendimiento integrador de los hechos naturales y humanos. “La evolución es movimiento infinito de cuanto existe, la transformación incesante del Universo y de todas sus partes, desde los orígenes eternos durante el infinito del tiempo”.

Aquí te puedes bajar los seis tomos en la primera edición en castellano de 1906..

1 2 dos 3 tres
4 cuarto 5 cinco 6 seis

zitarrosa

💰Lo del rey Juan Carlos no se podía saber

🏛Los carteles de la venta no han pasado desapercibidos para el vecindario

La presión urbanística acecha al Arco de Elvira

🏴Bakunin🏴

textoBakunin fue uno de los más grandes revolucionarios del siglo XIX. Vivió entre 1814 y 1876. Murió el 1 de julio de 1876 en Berna. Hijo de padres aristócratas y terratenientes, a los 21 años logró desembarazarse de la carrera militar a la que lo había destinado su familia. Después de estudiar filosofía en Moscú, en 1840 viajó a Berlín donde trabó contacto con los jóvenes hegelianos. Participó activamente en los movimientos revolucionarios que conmovieron a Europa en 1848 y años siguientes. En 1849, al intervenir en la insurrección de Dresde, fue apresado y condenado a muerte. Inmediantamente el Zar despachó un piquete de tropas y un oficial para que le trajeran encadenado al revolucionario, “su agente”… Pero, había trámites que llenar. Lo encarcelaron en Dresde, cargado de grillos, en la fortaleza de Königstein. El 14 de abril de 1850, Bakunin era condenado a muerte. Pero le conmutaron la pena por prisión perpetua y lo entregaron a Austria. En medio de numerosos coraceros fue conducido a Praga. Pero, como se dijera que los checos intentaban libertarlo, lo llevaron a Olmutz. Encadenado contra la pared, en su calabozo, el insurgente quiso suicidarse tragando fósforos. El 15 de mayo de 1851, los austriacos lo condenaron a la horca. Pero, otra vez fue conmutada la pena por prisión de por vida. Semanas después, a medianoche, era trasladado al otro lado de la frontera, transferido al Zar Nicolás I: Un carruaje con las cortinas corridas lo condujo a la fortaleza de Pedro y Pablo.

vvlacomuneTres años estuvo ahí. Otros tres -1854 a 1857- en Schlüsselburgo. El 14 de febrero de 1857, Bakunin era enviado a Siberia. Ahí permaneció confinado cuatro años, hasta 1861. Tenía diez de prisión y confinamiento, y 47 de edad cuando se evadió hacia el Japón. De Japón pasó a San Francisco, y de esta ciudad a Nueva York. El 28 de diciembre llegaba a Londres, pobre, enfermo, a casa de su amigo Alejandro Herzen.

Otra vez en actividad de propaganda, rodeado por grupos motores de checos, polacos y serbios. Publicó su “A mis amigos rusos y polacos”, reproduciendo las ideas cardinales de su discurso de París. En 1863 lo vemos en Suecia, tratando de llegar a Polonia para incorporarse al movimiento polaco. Fracasado éste, se dirige a Italia. Durante tres años trabaja en ese país, formando la “Fraternidad internacional”, anticipación de la Asociación Internacional de los Trabajadores (“Primera Internacional”). Sus principales núcleos estuvieron en Italia y España.

A partir de entonces vive en varias ciudades y países del continente desarrollando una labor singularmente fecunda de militante, organizador, conferenciante, escritor, polemista. En 1864 se radica en Nápolés, desde donde irradia su poderosa influencia hacia el Norte, Suiza, el sur de Francia y Catalufia. Ingresa en la Liga por la Paz y la Libertad, de la que se separa ásperamente para fundar con sus compafieros la Alianza de la Democracia Socialista. A este agitado período corresponde su histórica lucha en el seno de la Primera Internacional de trabajadores, donde encabeza la corriente anarquista y federalista en oposición al centralismo autoritario y vertical de Marx y sus seguidores.

En 1867 y 68 toma parte en el Congreso de la Paz, de Ginebra. El 68 funda la Alianza de la Democracia Social, que cooperaría con la Primera Internacional, a la que se adhirió Bakunin en julio.

bkEn 1870 estalla la guerra franco-prusiana. Los dos cabezas de la Internacional tomaron posiciones enfrentadas ante la contienda. Marx se declaró pro-prusiano. Bakunin, que no hacía distinción alguna entre la Francia bonapartista y la Alemania de Bismarck, estaba persuadido de que el militarismo prusiano era mucho más peligroso para la causa de la humanidad. Todo lo que él detestaba: la ideología del Estado, el centralismo, el burocratismo, lo encontraba encarnado en Prusia, que se enorgullecía de todo ello, como de grandes virtudes y que deseaba imponerlo a toda Alemania primero y al mundo entero después. Francia, por el contrario, tenía una tradición histórica de menos militarista. El peligro estaba en el imperio de Napoleón III. Por eso, había que derrocar al bonapartismo y transformar la guerra nacional en guerra revolucionaria. Bakunin desarrolló este programa en sus Cartas a un Francés (1870), que partían del principio de que el socialismo seria arrasado durante mucho tiempo en Europa, si la revolución social no estallaba en ese momento en Francia. Proponía, pues, al mismo tiempo la revolución y la guerra.

En el Congreso de La Haya, en 1872, choca con Marx, éste lo hizo expulsar diciendo que quería apropiarse del dinero ajeno, o sea era un estafador (Marx siempre fue muy aficionado a la difamación, cosa que heredarían sus sucesores como Lenin). En ese período, del 70 al 74, en que se realiza la polémica con Marx, es cuando se perfilan nítidamente sus ideas anarquistas. Siendo una de las cardinales convertir la guerra franco-prusiana en guerra social. Encabezó la revuelta de Lyon; pero, sorprendido, fue obligado a huir, pasando por Suiza. De ahí salió, muy enfermo ya, a dirigir un motín en Bolonia. Ya había escrito sus “Consideraciones filosóficas”. Pero la salud le flaqueaba a consecuencia de su accidentada vida, de su larga prisión, de sus privaciones, de las persecuciones. Su gran deseo habría sido morir en la lucha.

En 1874, acabará por convencerse de que Europa había entrado en un período de resignación y de lenta evolución. Y viejo y fatigado, abandonará la lucha, no sin antes haber sembrado en Rusia algunos gérmenes de protesta llenos de vigor contra la Realpolitik. Agobiado por la uremia y la pobreza, murió en Berna el 1 de julio de 1876. El adiós de Bakunin es la expresión de un proverbio chino que a él mismo le gustaba citar: “Cuando ya has repicado las campanas, baja del campanario“.

reclus

Sindicalismo y Pactos de la Moncloa

A %d blogueros les gusta esto: