📚La conjura del ruiseñor📖

tokill📙Un libro siempre es un buen compañero, bueno, el “siempre” se presta a análisis y discusión ¿es mejor un libro repulsivo a un no libro? Cuando era joven tenía como orgullo terminar todo libro que comenzaba, hasta que tropecé con el primer que no se dejó. Entonces aprendí que, lo mismo hay libros que te gusta leer dos, tres y quinientas veces, hay otros que no tienen porque resistir una primera lectura. Confieso y recuerdo (por hablar de dos buenos libros) que mientras “100 años de soledad” lo leí en una noche, “Paradiso” me costó consolidar su lectura varios intentos, un barroquismo insular tremendo.

hhay dos libros que forman parte de esa lista que me gusta leer o releer de vez en cuando. Es más, me gusta releerlos unas veces en su lengua original, o en una buena traducción al castellano. Una buena traducción siempre invita. Aún recuerdo la comparación, o estudio comparativo más bien, que hice hace años entre un relato de Allan Poe traducido por Córtazar y el mismo relato traducido por un buen traductor profesional, pero que no era escritor. Las diferencias eran notables, pero claro, tras lo notable, el paso siguiente: ¿es la traducción otra forma de creación? ¿Debe el traductor adaptar los juegos lingüísticos del relato a su propia lengua?… etc etc.

Creo, pero ni afirmo ni niego, que mi primera noticia de “Matar un Ruiseñor” fue a través de aquella magnífica adaptación de Robert Mulligan (1963), con el gran Gregory Peck, Gregorio Pérez que decía mi madre, junto a Mary Badham, Brock Peters, Phillip Alford, John Megna, Frank Overton, Rosemary Murphy y Robert Duvall, realizada para Universal Pictures y galardonada con muchísimos prémios. Película, que al igual el libro, me gusta ver de vez en cuando.

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Excelente reportaje hecho por TVE sobre la película.

Pero volviendo al libro, la novela se deja leer sola, se va deslizando sin interrupción, comienzas en un ambiente tórrido, húmedo, pueblerino, apacible, en un pueblo llamado Maycomb, en el que vas descubriendo, poco a poco, lo que es el Sur Profundo y su asfixiante ambiente. Descubres como para la población negra el mundo no ha cambiado mucho, entonces y parece que ahora tampoco, desde Gettysburg. Hay escenas inolvidables, no ya la de la iglesia, o la sala del juicio, sino la de la relación del padre, un siempre convincente Gregorio P en el papel de Atticus, con los hijos. El personaje de Scout está genialmente interpretado, por no hablar de su hermano o el de ese psicópata que tienen por amigo y que de mayor llegaría a ser un psicópata escritor. Nunca me ha gustado “A sangre fría“.

Es una novela entrañable, que sin dejar de serlo te introduce en un ambiente racista y reaccionario que descubre, muestra y denuncia. Hasta hace poco fue la única obra de su autora y – aparentemente protagonista de la misma – Harper Lee. Poco antes de su muerte se público otra obra suya, escrita antes que esta, en la cual Atticus no sale tan bien parado.
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La versión castellana es una buena traducción, sobre todo teniendo en cuenta las distintas formas dialectales que nos aparecen en el original, no es el mismo inglés que habla Atticus, que el del Sherif, por no hablar de los otros blancos que aparecen, y si nos vamos al de los negros, la mejor comparación es cuando Calpurnia, la mujer negra que los ha criado, habla en la casa con ellos y cuando los lleva a su casa descubren que Calpurnia es otra persona muy distinta, siendo la misma, y eso se expresa también en la lengua. Ese uso del lenguaje es complejo y dificil y es muy complicado pasarlo a otra lengua, pues los ritmos, usos y expresiones, con respecto a la lengua madre, de un negro del Sur Profundo de los EEUU no se parecen mucho al castellano caribeño, por ejemplo. Luego volveré al mismo tema de la lengua. En fin, recomiendo tanto la novela, como la película. tokill

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la conjuraVayamos al segundo.

Nueva Orleans es una de esas ciudades de los EE.UU que nunca me había llamado la atención – a decir verdad es la primera y única ciudad de los EE.UU que me ha llamado la atención y por este libro-, me la imaginaba en un ambiente muy parecido, por no decir igual que al de Maycomb, pero en ciudad y portuaria, con grupos callejeros haciendo jazz (claro). Me bastó la lectura de la “Conjura de los necios  / A confederancy of dunces“, para hacerme una idea distinta de la ciudad, la trasladé mentalmente desde el Caribe al Mediterráneo, algo parecido, pero un poco antes, de aquello de “La Habana es Cádiz con mas negritos, Cádiz es la Habana con más salero“.trabajadorIgnatius J. Reilly es un ser inadaptado, anacrónico, disparatado, francamente repugnante, “como unas maracas” o “peor que las maracas de Machín” se dice en mi tierra, pero que habla un inglés exquisito y Confederacyque sueña con el modo de vida medieval. Todo el tiempo se dedica a rellenar de su puño y letra cuaderno tras cuaderno en los que plasma su visión del mundo. Pero, la diosa Fortuna, en contra de su voluntad, lo sume en ese mundo capitalista que tanto odia, viéndose obligado a someterse a lo que él considera una forma de esclavitud: el trabajo. Su actividad laboral y vital es el hilo que une y da sentido a toda la novela y le permite conocer a los otros personajes, igual de estrambóticos y entrañables que Ignatius: su amiga (una buena caricatura de los yippies) y a todos los demás  muy bien presentados, desde los guys del barrios francés, pasando por los inútiles aristócratas del dinero, el buen funcionario –privado-, el poli y su tía: dos elementos tiernos, absurdos y creíbles, los negros – sin futuro – y su comunidad, terminando con su sacrificada madre. El resultado es un despiadado retrato del género humano y sus miserias, dotado de un realismo extremo. Tal como dice el prologuista, a pesar de las carcajadas que te proporciona la novela, no puedes dejar de sentir, al mismo tiempo, una cierta tristeza. Por un lado, debido al trasfondo dramático de la novela y, por el otro, por la tragedia del propio autor, que se suicidó con poco más de treinta años, según parece porque nadie le quiso publicar la novela.  (Cervantes murió en la más absoluta pobreza, por no hablar de Vincent van Gogh).

ImprimirEn está novela, al igual que en la anterior. Aparece ese magnífico estudio de las diferentes formas del habla del inglés norteamericano, no es el mismo inglés el de Ignatius, que el de los italianos, o los festeros mariquitas del barrio francés, por no hablar del que hablan los negros. Es muy interesante su lectura-estudio en la lengua original y admirable la gran imaginación de los traductores para hacer posible mantener algo parecido en castellano.

Es una novela que hay que leerla varias veces, pues en una primera lectura te pierdes matices, descripciones, entendidos. Si llegas a meterte tanto a la novela que incluso piensas en leerte “La consolación de la filosofía” , entonces, lo mismo tienes que pensar en pedir hora al psiquiatra.

 📢🅰️“Y MIENTRAS TANTO, EN LA SELVA LACANDONA…”

‼️Israel detiene a la española Juana Ruiz Sánchez -Juani- por su trabajo humanitario en Palestina

🕺🏽Flamenco II👏🏼💃🏼

Mundo y formas

 Mundo y formas del cante flamenco (Revista de Occidente, 1963)

Apareció en una época de intensa revalorización del flamenco en la cual destacan:  Flamencología de Anselmo González Climent (1955), el Concurso de Córdoba (1956) y Una historia del cante flamenco de Manolo Caracol (1958). Los autores de Mundo y formas fueron el poeta Ricardo Molina Tenor (Puente Genil, 1917-Córdoba 1968) y el cantaor Antonio Cruz García (Mairena del Alcor, 1909-Sevilla, 1983).

Junto con Flamencología, marcó un hito en la bibliografía flamenca. Recogió las ópticas literarias, históricas y anecdóticas de otras obras publicadas hasta la fecha, pero amplió y actualizó las perspectivas de análisis para ofrecer a la afición un manual didáctico sobre el cante. Está concebido como un tratado del dominio artístico del flamenco, que por lo que supone de configuración global del fenómeno expresivo del cante, sigue siendo aún hoy día, básico e insuperable punto de referencia para estudiosos y aficionados. Libro polémico y ambicioso. Hoy no se puede dudar sobre la determinante e insustituible labor de Mairena en el proceso de creación del libro. Aunque Ricardo Molina fuera el escritor de hecho, incluso si se quiere, el gestor del plan de la obra, sin la aportación técnica, conocimientos, experiencia y criterios del cantaor, lo más significativo y los resultados de Mundo y Formas del Cante Flamenco no hubieran sido jamás los que fueron y que se nos plasman y patentizan en esta obra. Esto es evidente.

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autoresAporta una impresionante cantidad de datos bien organizados y presentados con un estilo elegante y conciso, aunque marcado por una visión clasicista conforme con su época. Flamencología fue publicado ocho años antes que Mundo y formas pero debido al estilo excesivamente académico y la difusión mucho más reducida de aquél, hay que considerar a éste como piedra angular en la flamencología de nuestros tiempos. En 1998, José Luis Buendía calificó a este libro como «pionero en la concepción moderna de la flamencología, ciencia que empieza a desarrollarse tímidamente a partir de este tipo de propuestas, que incluyen entre las mismas un cierto método de análisis, alejado de la exaltación neorromántica de las obras anteriores dedicadas al flamenco» (Buendía, José Luis (y varios autores), «La bibliografía flamenca a debate», p. 140. Consejería de Cultura, Junta de Andalucía (Centro Andaluz de Flamenco), 1998.).

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¿Cuáles son, pues, los pilares sobre los que se asienta la obra mairenista y que le confieren ese carácter revolucionario? :

  1. El asumir responsablemente la herencia del cante gitano-andaluz.
  2. El reformular y sistematizar esa herencia para que sean posibles unas inmejorables condiciones de transmisión de la misma.
  3. El dejar constancia de su experiencia, tanto vital como artística.
  4. Luchar, hasta lograrlo, por una dignificación y por una valoración del fenómeno expresivo del cante y de sus intérpretes.

Estos cuatro elementos están fuertemente interconectados entre sí, son solidarios unos de otros y no son concebibles por separado, conforman un todo indisoluble y son los pilares sobre los que se erige la obra de este andaluz universal.

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❗️ Linares, una década después de Santana Linares, la mecha encendida de la España más castigada

⛓La abogada de dos detenidos en Madrid menores de edad denuncia agresiones policiales en comisaría

💃🏼Flamenco I👏🏼🕺🏽

Este año los Reyes han sido rumbosos con este viejo comunista libertario, lo cual sigue resultando contradictorio, y se ha manifestado en forma de dos libros, uno de ellos no tiene nada que ver con el tema que vamos a introducir, es el “Olvidado Rey Gudú” de la gran Ana María Matute y el segundo si da origen a esta entrega y a las que vendrán a continuación, se trata de la “Historia Social del Flamenco”. Este es el culpable directo de la misma, pero, para hablar de este libro “musical”, primero hay que hablar de Demófilo y su Colección de cantes flamencos, de Antonio Mairena y su Mundo y Formas del Cante Flamenco, de José Manuel Caballero Bonald y su Archivo del cante flamenco, para terminar con la dicha Historia Social.

Demófilo, cuyo nombre real era: Antonio Machado Álvarez, fue un escritor, antropólogo y folclorista, padre de los poetas Manuel y Antonio Machado y del pintor José Machado Ruiz.

Esta luz de Sevilla… Es el palaciocoleccion
Donde nací, con su rumor de fuente.
Mi padre, en su despacho. La alta frente,
la breve mosca, y el bigote lacio.

Mi padre, aún joven. Lee, escribe, hojea
sus libros y medita. Se levanta;
va hacia la puerta del jardín. Pasea.
a veces habla solo, a veces canta.

Sus grandes ojos de mirar inquieto
ahora vagar parecen, sin objeto
donde puedan posar, en el vacío.

Ya escapan de su ayer a su mañana;
ya miran en el tiempo, ¡padre mío!,
piadosamente mi cabeza cana.

ANTONIO MACHADO
Soneto dedicado a su padre,
Antonio Machado y Álvarez

En 1881 publica en Sevilla su: Cantes flamencos y cantares, consiste en una Colección de cantes flamencos, y supone un hito en la historia del estudio del cante, siendo la primera aproximación rigurosamente antropológica a la materia. La segunda edición, impresa en 1887 con el título de Cantes flamencos, será un acercamiento menos técnico y más popular a esta obra estrictamente flamenca, a la primera antología de esta expresión poética.

La obra trata el origen de los diferentes cantes, recopilando letras de soleares de tres y cuatro versos, seguiriyas gitanas, polos, cañas, martinetes, tonás, livianas, deblas y peteneras. Demófilo fue asesorado durante el desarrollo de éste, su trabajo más conocido, por los celebérrimos cantaores Juanelo de Jerez y Franconetti. La obra de Machado es la base sobre la que se construye buena parte de la bibliografía flamenca y una fuente imprescindible de estudio.

Constituye una referencia fundamental en los estudios sobre el flamenco. Es sabido que la obra de Demófilo se presenta como la primera reflexión acerca de lo jondo. El flamenco es un hecho cultural esencialmente romántico. Los primeros escritos sobre esta manifestación artística están también íntimamente relacionados con el romanticismo. A pesar de las contradicciones que los críticos contemplan en la obra de Demófilo, se trata de una reflexión estética acorde con los planteamientos artísticos del inicio de la modernidad, acorde con los planteamientos de una época crucial para la cultura moderna como los años finales del siglo XIX. Muchas de las ideas que conforman su pensamiento están especialmente relacionadas con el krausismo. No hay que olvidar la vinculación de Demófilo a la filosofía krausista, la cual sigue viva a lo largo de toda su obra, y va a tener una gran relevancia en autores posteriores como Antonio Machado Ruiz o Juan Ramón Jiménez.

A mí que me importa

que un rey me culpe

si el pueblo es sabio

y me abona

voz del pueblo,

voz de cielo y anda

que no hay más ley

que son las obras

que con el mirabrás

ay, que tira y anda.

(…)

Con mil sudores

puse en mi puerta

siete faroles,

verte y no verte,

y el candil de mi casa 

no tiene aceite,

me hago cruces,

me hago cruces,

que en el caminito

falten las luces.

Popular y Francisco Moreno Galván.

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conservalasganas
milsuores

El cante flamenco no es una expresión popular, no es expresión folclórica. Es un género propio de cantaore. Cada cantaor siente la copla como creación suya. El arte, en la concepción romántica, es expresión de la individualidad, de la subjetividad, es una expresión existencial. Como se sabe, el romanticismo va a significar una liberación extrema de la subjetividad. En este sentido, el artista flamenco tiene una identificación absoluta con aquello que canta en sus coplas. El artista se convierte en el héroe de su obra. De esta manera, cada intérprete es creador en el momento del cante.

Lo cierto es que cada cantaor llama, por lo general, suyas a las coplas de su repertorio, siquiera unas hayan sido compuestas por él y otras por su maestro o maestros.

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⚫️Contra la amnesia histórica (Un libro sobre Facerías y sus grupos de acción)🏴

El pasado 18 de diciembre se presentó en el Ateneu Popular 9 Barris, de Barcelona, el libro «Josep Lluís Facerías y sus grupos de acción» editado por Descontrol Editorial. Una obra colectiva, coordinada por Ricard de Vargas Galorons y Roger Costa Puyal, para «recuperar la historia resistente» ocultada por la Transición  y todos los promovedores de la «memoria histórica» amnésica sobre la guerra civil y los cuarenta años de dictadura franquista. 

Editada en el centenario del nacimiento de este guerrillero urbano anarquista, el objetivo de esta obra es también denunciar la incomprensión y la insolidaridad de que fueron víctimas Facerías y los otros combatientes libertarios que en aquellos años tomaron las armas para combatir al franquismo. Una incomprensión e insolidaridad que les obligó -como lo denunció Antonio Téllez- a «combatir, casi permanentemente contra dos frentes. El del enemigo, visible, muy real con sus fusiles, ametralladoras, morteros, tribunales sumarísimos y sus abundantes prisiones. Y el otro fue el de la incomprensión general, el del abandono, hasta la agresión descarada de sus propios compañeros de ideas» que dirigían los comités del MLE y la CNT del exilio español en Francia. 

Incomprensión y abandono que se transformaron en un silencio  vergonzoso después de caer Facerías acribillado a balazos en las calles de Barcelona el día 40 de agosto de 1957. Un silencio motivado por el miedo -como lo documenta Carles Sanz en este libro- a las medidas administrativas que las autoridades francesas pudieran tomar en aquel momento contra las organizaciones del MLE. Miedo a su ilegalización, que amenazaría la continuidad del funcionamiento burocrático de estas organizaciones, y de ahí el celo de estos comités en «salvar su status quo sacrificando lo que fuera». 

¿Cómo no reconocer pues la pertinencia de la publicación de este libro, que, además de rescatar la lucha «desconocida, olvidada y menospreciada» de los combatientes libertarios de los años cincuenta, muestra -como lo declaran sus coordinadores- «la verdadera personalidad de compromiso libertario contra la dictadura» de Facerías frente a la de esos Comités centrados en su devenir burocrático? Dos formas muy distintas de entender ese compromiso que es necesario evidenciar al abordar ese pasado. Y más en estos momentos en los que tanto se habla de la necesidad y el deber de recuperar la «memoria histórica». 

Este libro es pues una valiosa contribución a esta necesidad y deber de recuperar la «memoria histórica». No solo por recordar las difíciles condiciones en las que se desenvolvió la lucha antifranquista en aquellos años tan cruciales para el futuro del antifascismo español -olvidado por las Potencias que pretendían defender la Democracia en el mundo- sino también por aportar opiniones y testimonios sobre la pertinencia del combate antifranquista y el sentido de responsabilidad de los que lo asumieron en condiciones tan adversas. Una necesidad y un deber, rescatar la trayectoria de Facerías, por haber asumido conscientemente y consecuentemente tal responsabilidad y por «su firmeza y convicción revolucionaria que le llevó, al igual que a muchos de sus compañeros, a luchar y enfrentarse contra la nueva tiranía fascista hasta la muerte, durante los años cuarenta y cincuenta».  

Una contribución valiosa además por aportar mucha información sobre la lucha libertaria antifranquista de los años cincuenta y además 54 biografías (resumidas y algunas insuficientemente contrastadas) de los combatiente libertarios que participaron en esa lucha.      

Octavio Alberola

🟡CC.OO. y UGT firmaron un acuerdo para evitar el pago de las horas extras ilegales

😷 Como Altsasu… pero en Linares

🖥Redes Tokenizadas: Web3, la Web con cortafuego💻

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El contenido de esta página ha ido evolucionando a lo largo de los años  y se actualizó por última vez en julio de 2019, con un extracto del libro Token Economy que se basa -entre otros- en los blogposts educativos que se han publicado en esta web desde 2015.

Si partimos de la base de que la WWW ha revolucionado la información y la Web2 las interacciones, la Web3 tiene el potencial de revolucionar los acuerdos y el intercambio de valores. Cambia las estructuras de datos en el backend de Internet, introduciendo una capa de estado universal, o en incentivando a los actores de la red.

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El Internet que tenemos hoy en día está roto. No controlamos nuestros datos, ni tenemos una capa nativa de liquidación de valores. Treinta años después de la adopción masiva de Internet, nuestras arquitecturas de datos siguen basándose en el concepto de ordenadores autónomos, donde los datos se almacenan y gestionan de forma centralizada en un servidor, y son enviados o recuperados por un cliente. Cada vez que interactuamos a través de Internet, se envían copias de nuestros datos al servidor de un proveedor de servicios, y cada vez que eso ocurre, perdemos el control sobre nuestros datos. Aunque vivimos en un mundo conectado, con cada vez más dispositivos conectados a Internet -incluidos nuestros relojes, coches, televisores y frigoríficos-, nuestros datos siguen almacenados de forma centralizada: en nuestros ordenadores u otros dispositivos, en la memoria USB e incluso en la nube. Esto plantea cuestiones de confianza. ¿Puedo confiar en las personas e instituciones que almacenan y gestionan mis datos contra cualquier forma de corrupción, interna o externa, a propósito o por accidente?

anonimusCada vez que interactuamos a través de Internet, se hacen copias de nuestras vidas y se envían a otro ordenador, y cuando esto ocurre, perdemos el control sobre nuestros datos en el otro extremo de la Red, tras los jardines amurallados de un servidor. Esto no sólo es un problema en lo que respecta a la privacidad de nuestros datos personales, sino que también produce muchas ineficiencias en el backend de las operaciones a lo largo de la cadena de suministro de bienes y servicios. El Internet actual -con su infraestructura de datos basada en el cliente-servidor y la gestión centralizada de datos- tiene muchos puntos de fallo, como podemos ver en las recurrentes violaciones de datos de los proveedores de servicios en línea. Además, produce altos costes de gestión de documentos, así como no transparencias a lo largo de la cadena de suministro de bienes y servicios.

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Estas cuestiones tienen raíces históricas. Primero tuvimos el ordenador y luego Internet, que conectaba los ordenadores autónomos entre sí mediante un protocolo de transmisión de datos. En los primeros tiempos de los ordenadores personales, guardábamos los datos en un disquete, lo expulsábamos, nos acercábamos a la persona que necesitaba el archivo y lo copiábamos en su ordenador para que pudiera utilizarlo. Si esa persona estaba en otro país, había que enviarle el disquete por correo. Internet y la aparición de la WWW pusieron fin a esta situación al proporcionar un protocolo de transmisión de datos -TCP/IP- que agilizaba la transferencia de datos y reducía enormemente los costes de transacción del intercambio de información. Diez años después, Internet se hizo más madura y programable. Asistimos al surgimiento de la llamada Web2, que nos trajo las redes sociales y las plataformas de comercio electrónico. La Web2 revolucionó las interacciones sociales, acercando a productores y consumidores de información, bienes y servicios, y nos permitió disfrutar de interacciones P2P a escala global, pero siempre con un intermediario: una plataforma que actúa como intermediario de confianza entre dos personas que no se conocen ni confían entre sí. Aunque estas plataformas han hecho un trabajo fantástico al crear una economía P2P, con una sofisticada capa de descubrimiento de contenidos y liquidación de valores, también dictan todas las reglas de las transacciones y controlan todos los datos de sus usuarios.

El Internet que utilizamos hoy en día se basa predominantemente en la idea del ordenador autónomo. Los datos se almacenan y gestionan de forma centralizada en servidores de instituciones de confianza. Los datos de estos servidores están protegidos por cortafuegos, y se necesitan administradores de sistemas para gestionar estos servidores y sus cortafuegos. Intentar manipular los datos de un servidor se asemeja a entrar en una casa, donde la seguridad está garantizada por una valla y un sistema de alarma.

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En este contexto, blockchain parece ser una fuerza impulsora de la próxima generación de Internet, lo que algunos denominan la Web3. Blockchain reinventa la forma de almacenar y gestionar los datos. Proporciona un conjunto único de datos (una capa de estado universal) que se gestiona colectivamente. Esta capa de estado única permite por primera vez una capa de liquidación de valores para Internet. Nos permite enviar archivos de forma protegida contra copias, permitiendo verdaderas transacciones P2P sin intermediarios, y todo comenzó con la aparición de Bitcoin.

La cadena de bloques de Bitcoin y otros protocolos similares están diseñados de forma que sería necesario entrar simultáneamente en varias casas de todo el mundo, cada una con su propio muro y sistema de alarma, para poder entrar en ellas. Esto es posible, pero resulta prohibitivo. En la Web3, los datos se almacenan en múltiples copias de una red P2P. Las reglas de gestión se formalizan en el protocolo y se aseguran por consenso mayoritario de todos los participantes de la red, que son incentivados con un token de red nativo por sus actividades. Blockchain, como columna vertebral de la Web3, redefine las estructuras de datos en el backend de la Web, ahora que vivimos en un mundo conectado. Introduce una capa de gobernanza que se ejecuta en la parte superior de la actual Internet, que permite que dos personas que no se conocen ni confían entre sí lleguen a acuerdos y los resuelvan a través de la Web.

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Sin embargo, nada cambiará en la superficie de Internet para el usuario medio. Mientras que la Web2 fue una revolución del frontend, la Web3 es una revolución del backend. Se trata de un conjunto de protocolos liderados por blockchain, que pretende reinventar la forma en que se cablea Internet en el backend, combinando la lógica de Internet con la lógica del ordenador. Por eso algunos se refieren a blockchain como un ordenador mundial distribuido. Es posiblemente el próximo gran paso en el desarrollo de los ordenadores y de Internet.

Protocolos con estado

El Internet que utilizamos hoy en día no tiene un mecanismo nativo para transferir lo que la informática denomina estado: el estado de quién es quién, quién posee qué y quién tiene derecho a hacer qué. El estado, sin embargo, es una propiedad clave para la gestión de valores. La capacidad de transferir fácil y eficazmente el valor P2P está en el corazón de los mercados de finanzas y de clientes electrónicos. Si no se puede mantener el estado de Internet, no se puede transferir valor sin instituciones centralizadas que actúen como entidades de compensación. Si bien el Internet actual ha facilitado la transferencia de información en órdenes de magnitud de lo que era posible antes, creando productos y servicios a costos más bajos, y tasas de rendimiento más altas, necesitamos plataformas de Internet para intermediar nuestras acciones como una solución a esta falta de estado.

Los protocolos sin estado, como la actual Web, sólo gestionan la transferencia de información, en la que el emisor o el receptor de la misma desconocen el estado del otro. Esta falta de estado se basa en la simplicidad de los protocolos en los que se basa la Web, como el protocolo de transmisión de datos llamado TCP/IP, y una pila de protocolos posterior de tecnologías relacionadas, como SMTP para la transmisión de correos electrónicos, o HTTP para la transmisión de hipertexto. Esta familia de protocolos regula la transmisión de datos, no la forma de almacenarlos. Los datos podían almacenarse de forma centralizada o descentralizada, pero por muchas razones, el almacenamiento centralizado de datos se convirtió en la corriente principal, a menudo para la liquidación de pagos entre dos partes no confiables.

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tokenBitcoin y otras cadenas de bloques similares introdujeron un método para que cada participante de una red pueda mantener y transferir valor en un formato digital nativo, sin necesidad de intermediarios de confianza. El protocolo de consenso está diseñado de manera que la red pueda recordar colectivamente las actuaciones precedentes o las interacciones de los usuarios. Por lo tanto, Bitcoin resolvió el problema del doble gasto al proporcionar una única fuente de referencia para saber quién recibió qué y cuándo. Bitcoin y su protocolo de cadena de bloques subyacente pueden, por tanto, considerarse un cambio de juego, que allana el camino hacia una Web más descentralizada. Un libro blanco de nueve páginas en 2008 inició una infraestructura abierta y pública, con una valoración de mercado de unos 150.000 millones de euros en el momento de escribir este libro. Esta cifra sólo representa el valor de mercado de los tokens de Bitcoin; no tiene en cuenta la miríada de industrias que se construyen sobre la red de pagos de Bitcoin. Tampoco tiene en cuenta los diversos ecosistemas de desarrolladores, usuarios y empresas, ni otras redes públicas y privadas de tokens que han surgido desde entonces.

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🏔Cientos de personas salen a la calle tras los terremotos en Granada

🤚🏼 El significado de las manoplas: cinco posibilidades

💡 Propuestas para combatir la pobreza energética

 

🌻La batalla de Czicago📙

chicagoliEra el año 1968, los disturbios contra la guerra de Vietnam y contra el racismo florecían en los Estados Unidos de América del Norte, florecían de Costa a Costa y de Norte a Sur. El culmen de dichos disturbios fue la comvocatoria de los yippies y Panteras Negras ante la Convención de Chicago del Partido Demócrata para nombrar candidato a Presidente de los EEUU de A del N.

Hoy, en estos días, cuando atravesamos una pandemia mundial y los EEUU de A del N han tenido disturbios racistas bastante más espectaculares que los de entonces (¿Todo aquello no sirvio para nada?).

¡Hazlo! Escenarios de la Revolución:

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Autor:

Jerry Rubin Rubin organizó el VDC (Comité del Día de Vietnam), lideró algunas de las primeras protestas contra la Guerra de Vietnam, y fue cofundador de los Yippies (Partido Internacional de la Juventud), y promotor de Pigasus, el cerdo candidato a presidente.

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La primera visión de cualquier norteamericano al comienzo de la Convención Nacional Democrática de 1968:

Doscientos freeks corriendo por el parque. Simpáticos chicos y chicas, de pelo largo, yippies locos, practicando bailes de serpientes y peleas callejeras con palos, aprendiendo a defenderse golpeado a un policía con un golpe de karate bien colocado mientras se grita:

“¡WASHOI!”

La policía de Czechago estaba apostada en los depósitos de agua de la ciudad para evitar que los yippies arrojasen LSD en el suministro de agua. La Convención Democrática estaba rodeada de alambradas de púas.

Y nosotros sólo estábamos calentando.

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El domingo miramos por Lincoln Park y contamos cabezas -quizás de 2.000 a 3.000 freeks- y los organizadores nos miramos con tristeza. Una vez soñamos que vendrían 500.000 personas a Czicago. Esperábamos 50.000. Pero Daley resopló y resopló, y asustó a la gente.

Daley no habría tenido éxito sin la cooperación activa del movimiento. Todo el movimiento en California despreciaba a Czicago. El SDS y el Movimiento por la Paz de clase media dijeron, “Quédate en casa“. La única banda de rock que vino fue MC5; el único cantante de folk fue Phil Ochs.

Todos temían un montaje: los demócratas eligieron deliberadamente Czicago para atraernos allí, matarnos, meternos en campos de concentración y pasar al fascismo a gran escala.

Así que miramos en Lincoln Park a nuestros pocos valientes y suspiramos. “Es lo que hay“.

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Pero aunque éramos pocos, éramos el núcleo duro: después de la campaña de miedo del movimiento/Daley, ¿quién sino un malvado, intrépido, encadenado y loco hijo de puta vendría a Czicago?

Y éramos unos jodidos hijos de puta. Estábamos sucios, apestosos, asquerosos, ruidosos, locos por las drogas y con chaquetas de cuero. Éramos una muestra pública de suciedad y de mala presentación, eramos la carne rechazada de los estándares de la clase media.

Orinamos y cagamos y follamos en público; cruzamos los semáforos en rojo; y abrimos las botellas de Cola con los dientes. Estábamos constantemente drogados o tropezando con toda droga conocida por el hombre.

Éramos las fuerzas ilegales de América mostrándonos de manera flagrante en el escenario mundial.

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¡Chócala! ¡El futuro de la humanidad estaba en nuestras manos! ¡Yippie!

Durante seis meses tratamos de ver a Daley para dormir en sus malditos parques. También quería decirle a Dick que pensaba que era un gran actor y que debería recibir un premio de la Academia por su papel de alcalde.

Pero Daley seguía enviando a su ingenuo lacayo, el ayudante del alcalde David Stahl.

Y Stahl, fiel a su nombre, no hizo otra cosa que retrasar.

Negociaciones infructuosas entre los yippies y la ciudad de Czicago finalmente terminaron con Allen Ginsberg cantando Hare Krishna a Stahl.

Entonces, ¿nos dejarían dormir en el parque y enfriar todo el asunto? ¿O nos llevarían a las calles, originando el mismo disturbio que decían que trataban de evitar?

Unos días antes de la Convención de la Muerte, la muerte desciende repentinamente.

En las calles de la Ciudad Vieja disparan a un yippie en el corazón unos cerdos delirantes.

Un indio Sioux.

Dean Johnson.

Organizamos una marcha fúnebre.

Un hermano negro se para en la concurrida calle peatonal en el mismo lugar donde murió Dean:

“Cuidado con el escalón, señor, hay un hombre muerto”.

“Cuidado, señor, lo ha pisado.” Señala la sangre seca en el pavimento, y luego dos agujeros de bala en la pared.

“Disculpe, señor, acaba de pisar a un hermano muerto.”

Los siempre presentes cerdos de Czicago cargan, las porras se agitan.

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Algunos eran reacios al principio a llamar a los policías “cerdos“. “Cerdo” era una cosa de Berkeley-San Francisco, inspirada por los Panteras Negras. También era un insulto a Pigasus. Pero echamos un vistazo a los grandes cerdos azules y blancos de Czicago: “¡Tío, esos gordos cabrones realmente parecen cerdos!

“¡Y dos pistolas! ¡Cada uno tiene dos armas! ¡Una para desenfundar rápido y otra para desenfundar lento!

Czicago era el Salvaje Oeste.

El domingo por la noche un coche de policía pasó por el parque Lincoln. La sinfonía rockera de los yippies surgió por todas partes: el ritmo de las piedras desgarrando el metal de la lechera y destrozando los parabrisas. Comenzaba la batalla de Czicago.

Las criaturas de la Laguna Humeante, grotescas, masivas máquinas como tanques iluminados con luces poderosas, entraron en el aparcamiento y disparaban un gas lacrimógeno que te hacía vomitar.

Cerdos con máscaras que parecían siniestros astronautas, demonios del infierno, convirtiendo el parque en una piscina de gas.

Los Yippies se enfrentaron a la Gran Máquina hasta el último minuto. Luego nos esparcimos por las calles, gritando alegremente: “¡Las calles pertenecen al pueblo!”

Los yippies provocaron incendios en los contenedores, los lanzaron a las calles, activaron las alarmas de incendio, interrumpieron el tráfico, rompieron ventanas con piedras, crearon un caos en cien direcciones diferentes.

Los coches de policía nos perseguían. Nos tirábamos al suelo, tumbados, sin hacer ruido hasta que los coches pasaban.

Los coches de policía atrapados solos eran destrozados a pedradas.

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Encontrabas un grupo de amigos en los que podías confiar, y eso se convertía en tu célula de acción revolucionaria. Las calles proporcionaban las armas. La rama de un árbol se convertía en un club. Piedras por todas partes.

Los ciudadanos abrían sus puertas para darnos refugio de las porras de los cerdos.

Los niños blancos de la clase trabajadora ayudaron a los yippies a construir barricadas.

Los conductores de autobús negros en huelga se unieron a los yippies en las calles lanzando piedras a los conductores de autobús blancos esquiroles.

Los periodistas se paraban tomaban notas y sacaban fotos. Creían que estaban en el paralelo 38 o algo por el estilo.

¡Crack! ¡Un cerdo le rompe la cabeza a un periodística!

¡Crack! Otro fotógrafo cae, la sangre mancha su camisa blanca.

¡Crack!

Oye, yo trabajo para Associated Press.”

“Oh, lo haces, hijo de puta. ¡Toma esto!”

El martes, los yippies animaban a los periodistas y a los fotógrafos que aparecían en la línea de batalla. Simplemente aparecer en la zona de disturbios era un acto de valentía. Compartiamos cabezas vendadas.

La palabra se esparció por todo el mundo: Los Demócratas eran el partido de la sangre, cerdos y crueldad: CERDOS contra GENTE. Cada cerdo era su propia ley en las calles.

La autoridad gubernamental se había desmoronado tanto que no teníamos ningún recurso, excepto llevar nuestra lucha a la Naciones Unidas. Los yippies se declararon una “nueva nación“, exigiendo la autodeterminación.

Stew mostró su cabeza cosida en una conferencia de prensa internacional y exigió que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reuniera y  enviará una fuerza de paz de interposicción de la ONU para ocupar Czicago inmediatamente.

U Thant recibió nuestra demanda por telegrama dos horas más tarde. Recibimos la respuesta mimeografiada tres meses después, la petición había sido dirigida a uno de los 20.003 comités de la ONU.

Los cerdos invadieron la santidad de Lincoln Park el martes por la mañana para arrestar a Tom Hayden y Wolf Lowen-thal. Nos apresuramos a hacer un piquete en la cárcel y terminamos en un asalto a la estatua del general Logan en Grant Park. Izamos la bandera de Viet Kong en lo alto de la estatua.

“Es mejor que Iwo Jima”, gritó alguien.

Cientos de cerdos se apresuraron a recuperar la colina.

El martes, la estrategia de la guerrilla yippie obtuvo su mayor victoria. Los gases lacrimógenos dirigidos a los yippies flotaron en el sistema de ventilación del Hotel Hilton.

Hump estaba en la cama cuando olió algo divertido.

¡Era gas lacrimógeno! Tuvo que permanecer bajo la ducha 45 minutos para sacar todo el apestoso y repugnante gas lacrimógeno.

Los titulares resonaron:

HUMPHREY ES UN GAS LACRIMÓGENO.

humprey

Nuestra estrategia de guerrilla funcionaba: si nos echaban gas lacrimógeno a nosotros, también se echaban gas lacrimógeno a sí mismos.

El miércoles se detuvo el mitin de discursos sobre “la guerra es inmoral, ilegal” cuando los cerdos vieron bajar la bandera americana. El arriado de la bandera rojiblanca y-el azul, aunque no es ilegal, es un ataque simbólico a la masculinidad de cada cerdo de Czicago, así que nos atacaron con gas y palos y se encontraron con una avalancha de piedras, bolsas de mierda y bancos.

Entonces 10.000 personas comenzaron una marcha ilegal hacia el anfiteatro y fueron detenidos por una fila de cerdos.

Corrimos por las calles hacia el Hotel Hilton, pero todos los puentes al Hilton estaban bloqueados por la Guardia Nacional que nos lanzó gas lacrimógeno cuando nos acercamos.

“¡AQUÍ! AQUÍ!” gritó alguien. “Un puente sin vigilancia“. A través de una colosal cagada militar de los cerdos, inundamos el puente indefenso hasta la puerta principal del Hilton. Llenamos la Avenida Michigan.

Los cerdos recibieron la orden de despejarnos y, mientras los reflectores de la televisión convertían la calle oscura en el Broadway del mundo, los policías dispararon gas lacrimógeno, golpearon a los reporteros, empujaron a viejecitas a través de las ventanas de las tiendas, rompieron las caras y trataron de aniquilarnos.

Los yippies construyeron barricadas, iniciaron incendios, volcaron carros de arroz y causaron estragos en las calles. La nominación de Hump tuvo lugar en el preciso momento en que el estado nazi llevó a cabo su brutal ataque contra el pueblo.

Escenas de cerdos golpeando a las amas de casa de McCarthy, periodistas y fotógrafos, universitarios liberales, yippies, delegados y transeúntes inocentes se perpetuaron en cinta de video.

Escenas de jóvenes valientes luchando contra el pasado aparecieron una y otra vez en cada canal de televisión: una repetición infinita de la Caída de Amérika

😏 Ladrones de guante blanco a la caza de dinero público

⛓ Billy el Niño, un ejercicio de memoria colectiva

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🏴Somos el 99%📚

photo_2020-09-04_12-45-15David Graeber, el antropólogo que se supone acuñó la frase “Somos el 99%” ideologo del movimiento Occupy Wall Street, ha fallecido a los 59 años.

Su muerte fue confirmada en la mañana del 3 de septiembre por su esposa, Nika Dubrovsky, que tuiteó: “Ayer, la mejor persona del mundo, mi esposo y mi amigo. @davidgraeber murió en un hospital de Venecia”.

Graeber era profesor de antropología en la London School of Economics y escribió el libro En Deuda: una historia alternativa de la economía, Ariel, Barcelona, 2012. Entre sus otros libros se incluyen Somos El 99 % – Una Historia, una crisis, un movimiento [Capitán Swing, 2014] y El fenómeno de los curros inútiles. Además de su participación en Occupy Wall Street, Graeber también era conocido por su activismo en el Movimiento por la Justicia Global. En su página de Twitter, Graeber se describió a sí mismo como “un antropólogo, a veces ocupo cosas y cosas así. Veo el anarquismo como algo para lo que no tienes una identidad, así que no me llames antropólogo anarquista“.

1. El 28 de agosto, Graeber dijo que estaba ‘malo’ pero que se sentía mejor

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El 28 de agosto, Graeber decía en un video en YouTube que se había sentido “un poco mal” pero que comenzaba a sentirse mejor. El mismo día, Graeber tuiteó que “no había estado en plena forma“.

El 31 de agosto, Dubrovsky tuiteó una foto de Venecia con la leyenda: “Venecia. Oscura, húmeda y fría “. Graeber estuvo activo en Twitter hasta el día antes de su muerte.

En agosto de 2020, Graeber fue entrevistado en una edición especial del periódico callejero The Big Issue. La edición especial fue editada por el cantante británico Jarvis Cocker.

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Según la página de LinkedIn de Graeber, se graduó de SUNY Purchase y obtuvo un doctorado. en antropología de la Universidad de Chicago en 1996. El primer trabajo docente de Graeber fue como profesor asistente de antropología en Haverford College. En 1998, Graeber comenzó a trabajar como profesor asociado en la Universidad de Yale. Permaneció en ese puesto hasta junio de 2007. Desde septiembre de 2007, Graeber daba clases en la Escuela de Economía de la Universidad de Londres, según LinkedIn. Un perfil en el sitio web de SUNY Purchase se refirió a Graeber como “una de las mentes más brillantes de su generación“.

2. Graeber sospechaba que su contrato de profesor en Yale se suspendió debido a sus “acciones radicales

Un artículo de la revista Rolling Stone de 2011 le atribuyó la frase “Somos el 99%”  en un artículo sobre el movimiento Occupy Wall Street. La frase había sido mencionada por el economista Josep Stiglitz en un artículo de mayo de 2011 para Vanity Fair. Rolling Stone informó que Graeber sospechaba que su trabajo como profesor en Yale se había suspendido debido a sus “acciones radicales“. El artículo también dice que se mudó a Austin, Texas, cuatro días después de que comenzara la protesta física en el parque Zuccotti en la ciudad de Nueva York.

En una entrevista de marzo de 2015 en The Guardian, Graeber se refirió al movimiento Occupy como un “experimento en una sociedad posburocrática“. Graeber dijo que los manifestantes querían mostrar al público que la gente podía realizar las funciones de un banco sin burocracia. Que durante las protestas había una bolsa de plástico en el parque Zuccotti con 800.000 dólares en donaciones porque “Occupy Wall Street no podía tener una cuenta bancaria“. Graeber declaró: “Siempre digo que el principio de la acción directa es la desafiante insistencia de actuar como si uno ya fuera libre”.

3. Graeber se había descrito como un “optimista eterno”

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En 2018, Graeber contó en New Statesman que había nacido en Nueva York de padres autodidactas. Su padre, Kenneth, luchó del lado de los republicanos en la Guerra Civil española, Su madre, Ruth, había trabajado en la confección y participado activamente en el Sindicato Internacional de Trabajadoras de la Confección. También declaró en la entrevista que se había criado en un ambiente que abrazaba el anarquismo.

Graeber continuaba diciendo que se consideraba un “eterno optimista“. Añadiendo que creía que en 50 años estaría en marcha un nuevo sistema que no sería capitalista. Advirtiéndo que: “Podría ser algo aún peor. Por lo tanto, es imperativo que terminemos con este tabú de tratar de descubrir algo que podría ser mejor. Si no obtenemos algo mejor, será algo peor, no será lo mismo“.

4. En abril de 2019 se casó con Nika Dubrovsky

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El 25 de abril, Dubrovsky tuiteó una foto de la pareja con la leyenda: “Vamos a casarnos“. Graeber retuiteó la foto y agregó: “Nunca antes me había casado“. También dijo: “Nunca me ha conmovido más que alguien que realmente me conoce quiera estar conmigo para siempre“.

Graeber había tuiteado anteriormente que su esposa era natural de Petersburgo, Rusia, y había crecido en la era soviética. Tuiteó que su esposa tenía problemas para ver la emisora ​​pública del Reino Unido, la BBC, porque le recordaba demasiado a la propaganda soviética de su juventud. En 2019, la pareja fundó Yes Women, un grupo de arte que busca justicia para las mujeres condenadas al ostracismo en la antigua Alemania Oriental.

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🤦🏻‍♀️ Los expresidentes González, Zapatero y los otros, escriben a la jueza Servini cartas de apoyo a Martín Villa

😳 Sancionan con casi 3.000 euros a tres jóvenes granadinos por pintar con tiza frases contra el cambio climático

📗Adaptación buena – adaptación mala🎬

La historia de la guerra entre autores y adaptadores es tan antigua como su nacimiento. Esos espantosos libros que resumen en xxx palabras “Guerra y Paz”, “El Quijote”, o … el título que te de más rabia, me parece algo espantoso. No creo que esos libros sirvan para animar a la lectura, bueno puede que animen a la vaga lectura, modalidad, por desgracia muy de moda, a lo mejor, pero a la LECTURA…

Concretando, en el litigioso mundo de las adaptaciones cinematográficas, recuerdo una adaptación de “Guerra y paz” rusa que en hora y media nos contaba el petit libro. Eso fue un ejemplo de resumen y “buen hacer”. Para lapidar al guionista con todas las ediciones que se han hecho de dicho libro. No quiero hablar de las del Quijote, porque esas claman al cielo, amigo Sancho, incluida la de Welles (i’m sorry Orson). Pero si vamos a las adaptaciones de Hollywood, es para temblar. O como decía alguien, y con perdón, “mear y no echar gota“.

Pero dejaré a dicho lugar para otro momento, pues esto viene a cuento de mi visualización de dos series televisivas en estos confinados días. Ambas británicas y ambas adaptaciones de dos buenos libros. Una es un ejemplo de lo que no hay que hacer, y la otra es para aplaudirla.

Como no veo televisión convencional en sus múltiples modalidades: cable, antena, de pago, de no pago y no se más. De hecho el monitor de TV que tengo lo uso en un pc secundario, que uso de respaldo-escudo de seguridad a mi informtinglado. No tengo la más remota idea si han sido puestas, proyectadas, en alguno de esos canales, tampoco se si hay traducción al castellano, ya sea el que llaman latino o peninsular (como si en la península hubiera solo una variación). Pero existen magníficos portales donde, siempre te puedes buscar unos subtítulos.

familiaEl primer libro en cuestión es: Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell, existen múltiples ediciones, tanto en castellano como en su lengua original, las que conozco en castellano son buenas traducciones.. Su autor es famoso como naturalista y consevacionista, incluso existe una ONG que lleva su nombre, aunque hace tiempo que no la visitaba y ahora me ha parecido un supermercado, más bien.

Este libro es un relato autobiográfico de cinco años de su infancia. Cuando tenía diez años, Gerry (Gerald) llega a la isla de Corfú junto a su familia. Es el pequeño de una familia compuesta por la madre viuda, el hijo mayor Larry, escritor en ciernes, el hijo Leslie, obsesionado por las armas, y Margo, que sufre de acné y atormentada con la dieta. Los acompaña el perro Roger. La estancia, de la madre y sus cuatros hijos en la isla, le sale más barata que vivir con la paga que le queda del marido, en la capital del Imperio y su espantoso clima. En el libro,  el niño protagonista nos describe la fauna isleña, pero claro, su familia se interfiere en el relato y no tienes más remedio que añadirla a la descripción. Su hermano mayor, que por cierto no es santo de mi devoción como escritor, nunca estuvo contento con el rol que tenía en esta y las siguientes “novelas” de la estancia en Corfú.

esta
A esta me refiero

Hasta aquí los hechos, a continuación llega una productora, contrata un equipo, o como quiera que sea el protocolo y ponen a un grupo de guionistas a preparar la serie. En ese momento comienzan los despropósitos. La historia es muy simple, viuda británica de marido funcionario en el Imperio, una paga decente para sobrevivir en la Isla Brumosa, pero mejor para irse al Mediterráneo, estamos en los años de entreguerras. Venden casa y con la paga tienen para vivir muy bien, tal como nos dicen en el libro, y la historia es la pintoresca vida de una familia colonial británica en una isla mediterránea, cada uno con sus costumbres, y todo ello salpicado con la descripción de la fauna isleña. Pues no, los guionistas tienen que poner a una familia pobrisíma británica en una isla griega (¿si son tan pobres qué hacen allí?) Entiendo las licencias literarias, entiendo la libre interpretación, pero no creo que entre en ninguno de los dos conceptos. Y a partir de ahí el guión ya desbarra. Hoy he descubierto que existe otra serie anterior, basada en el mismo libro, de la BBC, pero no la he encontrado. Imagino que será más fiel al libro.

 

On the other hand está la otra novela a la que me refiero:  lapiedra La piedra lunar (The Moonstone) de Wilkie Collins, publicada el año 1868 en Inglaterra. Está considerada la primera novela policiaca o detectivesca inglesa. En su origen fue publicada en entregas en la revista literaria semanal All the Year Round fundada y dirigida por Charles Dickens en 1859.

Collins adaptó asimismo esta novela como pieza teatral en 1877. En el curso del siglo XX ha sido objeto de, al menos, tres adaptaciones para el cine y dos para la televisión.

Agrego que me parece que el guionista de la película Help¡, no tuvo ninguna duda en robar la idea principal de dicha novela para hacer de ella el elemento guía de la película y de los sufrimientos de Ringo Star.

pedruscoComo ya he dicho existen varias versiones tanto en cine como en televisión. No las he visto todas, pero las de televisión, con sus pequeñas variantes son bastantes fieles a la novela original y eso sin sufrir ninguna bajada de calidad. Que es a donde quería llegar. Buena novela y buenas adaptaciones y estoy seguro que los guionistas se han merecido, con creces, el pan ganado por este trabajo.

Un punto que me encanta de esta novela y de sus adaptaciones varias, es que desde que aparece la joya está clarísimo que la misma es producto de un saqueo, que el saqueador es tremendo canalla, además de blasfemo pecaminoso, aunque sea para otra religión, pero ninguno se plantea la posibilidad de devolverle la joya a los tres enviados hindúes, no. Se plantean mandarla a Amsterdam para que allí la conviertan en varias. C’est la vie. “Quien hereda a un ladrón, tiene mil años de perdón“.

Mayores que transmiten resistencia

La extrema derecha global ante la pandemia

Los ‘peones negros’ que avivan los odios de España son sólo los perezosos aprendices de una derecha internacional más aventajada

 

📖Libros, libros… más libros por favor. Capítulo XXI📙

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Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero

🖌En esto comenzó a llover un poco y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes, más habíales cobrado tal aborrecimiento don Quijote por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro, y así, torciendo el camino a la derecha mano, dieron en otro como el que habían llevado el día antes.

🖌De allí a poco descubrió don Quijote un hombre a caballo que traía en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y aun él apenas le hubo visto cuando se volvió a Sancho y le dijo:

  • Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice: donde una puerta se cierra, otra se abre. Dígolo porque si anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos, engañándonos con los batanes, ahora nos abre de par en par otra para otra mejor y más cierta aventura, que si yo no acertare a entrar por ella, mía será la culpa, sin que la pueda dar a la poca noticia de batanes ni a la escuridad de la noche. Digo esto porque, si no me engaño, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza puesto el yelmo de Mambrino, sobre que yo hice el juramento que sabes.
  • Mire vuestra merced bien lo que dice, y mejor lo que hace —dijo Sancho—; que no querría que fuesen otros batanes que nos acabasen de abatanar y aporrear el sentido.
  • ¡Válate el Diablo por hombre! —replicó don Quijote—. ¿Qué va de yelmo a batanes?
  • No sé nada —respondió Sancho—; mas a fe que si yo pudiera hablar tanto como solía, que quizá diera tales razones que vuestra merced viera que se engañaba en lo que dice.
  • ¿Cómo me puedo engañar en lo que digo, traidor escrupuloso? —dijo don Quijote—. Dime, ¿no ves aquel caballero que hacia nosotros viene sobre un caballo rucio rodado, que trae puesto en la cabeza un yelmo de oro?
  • Lo que yo veo y columbro9 —respondió Sancho— no es sino un hombre sobre un asno pardo, como el mío, que trae sobre la cabeza una cosa que relumbra.
  • Pues ese es el yelmo de Mambrino —dijo don Quijote—. Apártate a una parte y déjame con él a solas: verás cuán sin hablar palabra,10 por ahorrar del tiempo, concluyo esta aventura y queda por mío el yelmo que tanto he deseado.
  • Yo me tengo en cuidado el apartarme —replicó Sancho—; mas quiera Dios, torno a decir, que orégano sea, y no batanes.
  • Ya os he dicho, hermano,12 que no me mentéis,13 ni por pienso, más eso de los batanes —dijo don Quijote—; que voto…, y no digo más, que os batanee el alma. Calló Sancho, con temor que su amo no cumpliese el voto, que le había echado redondo como una bola.

🖌Es, pues, el caso que el yelmo y el caballo y caballero que don Quijote veía, era esto: que en aquel contorno había dos lugares, el uno tan pequeño que ni tenía botica ni barbero, y el otro, que estaba junto a él, sí, y así, el barbero del mayor servía al menor; en el cual tuvo necesidad un enfermo de sangrarse, y otro de hacerse la barba, para lo cual venía el barbero y traía una bacía de azófar, y quiso la suerte que, al tiempo que venía comenzó a llover, y por que no se le manchase el sombrero —que debía de ser nuevo— se puso la bacía sobre la cabeza, y como estaba limpia, desde media legua relumbraba. Venía sobre un asno pardo, como Sancho dijo, y esta fue la ocasión que a don Quijote le pareció caballo rucio rodado y caballero y yelmo de oro, que todas las cosas que veía, con mucha facilidad las acomodaba a sus desvariadas caballerías y malandantes pensamientos.

🖌Y cuando él vio que el pobre caballero llegaba cerca, sin ponerse con él en razones, a todo correr de Rocinante le enristró22 con el lanzón bajo, llevando intención de pasarle de parte a parte; mas cuando a él llegaba, sin detener la furia de su carrera, le dijo:

  • ¡Defiéndete, cautiva criatura, o entriégame24 de tu voluntad lo que con tanta razón se me debe!

🖌El barbero, que tan sin pensarlo ni temerlo vio venir aquella fantasma sobre sí, no tuvo otro remedio para poder guardarse del golpe de la lanza si no fue el dejarse caer del asno abajo, y no hubo tocado al suelo cuando se levantó más ligero que un gamo, y comenzó a correr por aquel llano que no le alcanzara el viento. Dejose la bacía en el suelo, con la cual se contentó don Quijote, y dijo que el pagano había andado discreto y que había imitado al castor, el cual viéndose acosado de los cazadores, se taraza y arpa con los dientes aquello por lo que él, por distinto natural, sabe que es perseguido. Mandó a Sancho que alzase el yelmo, el cual tomándola en las manos, dijo:

  • ¡Por Dios que la bacía es buena, y que vale un real de a ocho como un maravedí!

🖌Y dándosela a su amo, se la puso luego en la cabeza, rodeándola a una parte y a otra buscándole el encaje, y como no se le hallaba, dijo:

  • Sin duda que el pagano a cuya medida se forjó primero esta famosa celada debía de tener grandísima cabeza; y lo peor dello es que le falta la mitad.

🖌Cuando Sancho oyó llamar a la bacía celada, no pudo tener la risa; mas vínosele a las mientes la cólera de su amo, y calló en la mitad della.

  • ¿De qué te ríes, Sancho? —dijo don Quijote.
  • Ríome —respondió él— de considerar la gran cabeza que tenía el pagano dueño deste almete, que no semeja sino30 una bacía de barbero pintiparada.
  • ¿Sabes qué imagino, Sancho? Que esta famosa pieza deste encantado yelmo, por algún estraño acidente debió de venir a manos de quien no supo conocer ni estimar su valor, y sin saber lo que hacía, viéndola de oro purísimo, debió de fundir la otra mitad para aprovecharse del precio, y de la otra mitad hizo esta que parece bacía de barbero, como tú dices. Pero sea lo que fuere, que para mí, que la conozco, no hace al caso su trasmutación; que yo la aderezaré en el primer lugar donde haya herrero, y de suerte que no le haga ventaja, ni aun le llegue, la que hizo y forjó el dios de las herrerías para el dios de las batallas:34 y en este entretanto la traeré como pudiere, que más vale algo que no nada, cuanto más que bien será bastante para defenderme de alguna pedrada.
  • Eso será —dijo Sancho— si no se tira con honda, como se tiraron en la pelea de los dos ejércitos, cuando le santiguaron a vuestra merced las muelas y le rompieron el alcuza donde venía aquel benditísimo brebaje que me hizo vomitar las asaduras.
  • No me da mucha pena el haberle perdido, que ya sabes tú, Sancho —dijo don Quijote—, que yo tengo la receta en la memoria.
  • También la tengo yo —respondió Sancho—; pero si yo le hiciere ni le probare más en mi vida, aquí sea mi hora. Cuanto más que no pienso ponerme en ocasión de haberle menester, porque pienso guardarme con todos mis cinco sentidos de ser ferido ni de ferir a nadie. De lo del ser otra vez manteado no digo nada, que semejantes desgracias mal se pueden prevenir, y si vienen, no hay que hacer otra cosa sino encoger los hombros, detener el aliento, cerrar los ojos y dejarse ir por donde la suerte y la manta nos llevare.
  • Mal cristiano eres, Sancho —dijo, oyendo esto, don Quijote—, porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho. Pues sábete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de niñerías. ¿Qué pie sacaste cojo, qué costilla quebrada, qué cabeza rota, para que no se te olvide aquella burla? Que, bien apurada la cosa, burla fue y pasatiempo; que a no entenderlo yo ansí, ya yo hubiera vuelto allá y hubiera hecho en tu venganza más daño que el que hicieron los griegos por la robada Elena. La cual si fuera en este tiempo, o mi Dulcinea fuera en aquél, pudiera estar segura que no tuviera tanta fama de hermosa como tiene.

🖌Y aquí dio un sospiro y le puso en las nubes. Y dijo Sancho:

  • Pase por burlas, pues la venganza no puede pasar en veras; pero yo sé de qué calidad fueron las veras y las burlas, y sé también que no se me caerán de la memoria, como nunca se quitarán de las espaldas. Pero, dejando esto aparte, dígame vuestra merced qué haremos deste caballo rucio rodado, que parece asno pardo, que dejó aquí desamparado aquel Martino que vuestra merced derribó; que, según él puso los pies en polvorosa y cogió las de Villadiego, no lleva pergenio de volver por él jamás. Y ¡para mis barbas, si no es bueno el rucio!
  • Nunca yo acostumbro —dijo don Quijote— despojar a los que venzo, ni es uso de caballería quitarles los caballos y dejarlos a pie, si ya no fuese que el vencedor hubiese perdido en la pendencia el suyo, que en tal caso lícito es tomar el del vencido, como ganado en guerra lícita. Así que, Sancho, deja ese caballo, o asno o lo que tú quisieres que sea, que como su dueño nos vea alongados de aquí volverá por él.
  • Dios sabe si quisiera llevarle —replicó Sancho—, o por lo menos trocalle con este mío, que no me parece tan bueno. Verdaderamente que son estrechas las leyes de caballería, pues no se estienden a dejar trocar un asno por otro; y querría saber si podría trocar los aparejos siquiera.
  • En eso no estoy muy cierto —respondió don Quijote—; y en caso de duda, hasta estar mejor informado, digo que los trueques, si es que tienes dellos necesidad estrema.
  • Tan estrema es —respondió Sancho—, que si fueran para mi misma persona no los hubiera menester más.

🖌Y luego, habilitado con aquella licencia, hizo mutacio caparum y puso su jumento a las mil lindezas, dejándole mejorado en tercio y quinto. Hecho esto, almorzaron de las sobras del real que del acémila despojaron y bebieron del agua del arroyo de los batanes, sin volver la cara a mirallos: tal era el aborrecimiento que les tenían por el miedo en que les habían puesto. Cortada, pues, la cólera, y aun la malenconía, subieron a caballo, y sin tomar determinado camino, por ser muy de caballeros andantes el no tomar ninguno cierto, se pusieron a caminar por donde la voluntad de Rocinante quiso, que se llevaba tras sí la de su amo, y aun la del asno, que siempre le seguía por dondequiera que guiaba, en buen amor y compañía. Con todo esto, volvieron al camino real y siguieron por él a la ventura, sin otro disignio alguno. Yendo, pues, así caminando, dijo Sancho a su amo:

  • Señor, ¿quiere vuestra merced darme licencia que departa un poco con él? Que después que me puso aquel áspero mandamiento del silencio se me han podrido más de cuatro cosas en el estómago, y una sola que ahora tengo en el pico de la lengua no querría que se mal lograse.
  • Dila —dijo don Quijote—; y sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
  • Digo, pues, señor —respondió Sancho—, que de algunos días a esta parte he considerado cuán poco se gana y granjea de andar buscando estas aventuras que vuestra merced busca por estos desiertos y encrucijadas de caminos, donde, ya que se venzan y acaben las más peligrosas, no hay quien las vea ni sepa, y así, se han de quedar en perpetuo silencio y en perjuicio de la intención de vuestra merced y de lo que ellas merecen. Y así, me parece que sería mejor, salvo el mejor parecer de vuestra merced, que nos fuésemos a servir a algún emperador o a otro príncipe grande que tenga alguna guerra, en cuyo servicio vuestra merced muestre el valor de su persona, sus grandes fuerzas y mayor entendimiento: que visto esto del señor a quien sirviéremos, por fuerza nos ha de remunerar a cada cual según sus méritos, y allí no faltará quien ponga en escrito las hazañas de vuestra merced, para perpetua memoria. De las mías no digo nada, pues no han de salir de los límites escuderiles; aunque sé decir que si se usa en la caballería escribir hazañas de escuderos, que no pienso que se han de quedar las mías entre renglones.
  • No dices mal, Sancho —respondió don Quijote—; mas antes que se llegue a ese término es menester andar por el mundo, como en aprobación, buscando las aventuras, para que acabando algunas se cobre nombre y fama tal, que cuando se fuere a la corte de algún gran monarca ya sea el caballero conocido por sus obras, y que apenas le hayan visto entrar los muchachos por la puerta de la ciudad cuando todos le sigan y rodeen dando voces, diciendo: Éste es el caballero del Sol, o de la Sierpe, o de otra insignia alguna debajo de la cual hubiere acabado grandes hazañas. Éste es, dirán, el que venció en singular batalla al gigantazo Brocabruno de la Gran Fuerza; el que desencantó al gran Mameluco de Persia del largo encantamento en que había estado casi novecientos años. Así que de mano en mano irán pregonando sus hechos, y luego, al alboroto de los muchachos y de la demás gente, se parará a las fenestras de su real palacio el rey de aquel reino, y así como vea al caballero, conociéndole por las armas o por la empresa del escudo, forzosamente ha de decir:¡Ea, sus! ¡Salgan mis caballeros, cuantos en mi corte están, a recebir a la flor de la caballería, que allí viene! A cuyo mandamiento saldrán todos, y él llegará hasta la mitad de la escalera y le abrazará estrechísimamente y le dará paz besándole en el rostro, y luego le llevará por la mano al aposento de la señora reina, adonde el caballero la hallará con la infanta su hija, que ha de ser una de las más fermosas y acabadas61 doncellas que en gran parte de lo descubierto de la tierra a duras penas se pueda hallar. Sucederá tras esto, luego encontinente, que ella ponga los ojos en el caballero, y él en los della, y cada uno parezca al otro cosa más divina que humana, y sin saber cómo ni cómo no han de quedar presos y enlazados en la intricable red amorosa, y con gran cuita en sus corazones, por no saber cómo se han de fablar para descubrir sus ansias y sentimientos. Desde allí le llevarán, sin duda, a algún cuarto del palacio, ricamente aderezado, donde, habiéndole quitado las armas, le traerán un rico manto de escarlata con que se cubra, y si bien pareció armado, tan bien y mejor ha de parecer en farseto.68 Venida la noche, cenará con el rey, reina e infanta, donde nunca quitará los ojos della, mirándola a furto de los circustantes, y ella hará lo mesmo con la mesma sagacidad, porque, como tengo dicho, es muy discreta doncella.Levantarse han las tablas y entrará a deshora por la puerta de la sala un feo y pequeño enano, con una fermosa dueña, que entre dos gigantes detrás del enano viene, con cierta aventura hecha por un antiquísimo sabio, que el que la acabare será tenido por el mejor caballero del mundo. Mandará luego el rey que todos los que están presentes la prueben, y ninguno le dará fin y cima sino el caballero huésped, en mucho pro de su fama, de lo cual quedará contentísima la infanta, y se tendrá por contenta y pagada a demás por haber puesto y colocado sus pensamientos en tan alta parte. Y lo bueno es que este rey, o príncipe o lo que es, tiene una muy reñida guerra con otro tan poderoso como él, y el caballero huésped le pide, al cabo de algunos días que ha estado en su corte, licencia para ir a servirle en aquella guerra dicha. Darásela el rey de muy buen talante, y el caballero le besará cortésmente las manos por la merced que le face. Y aquella noche se despedirá de su señora la infanta por las rejas de un jardín que cae en el aposento donde ella duerme, por las cuales ya otras muchas veces la había fablado, siendo medianera y sabidora de todo una doncella de quien la infanta mucho se fiaba. Sospirará él, desmayarase ella, traerá agua la doncella, acuitarase mucho porque viene la mañana y no querría que fuesen descubiertos, por la honra de su señora. Finalmente, la infanta volverá en sí y dará sus blancas manos por la reja al caballero, el cual se las besará mil y mil veces y se las bañará en lágrimas. Quedará concertado entre los dos del modo que se han de hacer saber sus buenos o malos sucesos, y rogarale la princesa que se detenga lo menos que pudiere; prometérselo ha él con muchos juramentos; tórnale a besar las manos, y despídese con tanto sentimiento, que estará poco por acabar la vida. Vase desde allí a su aposento, échase sobre su lecho, no puede dormir del dolor de la partida, madruga muy de mañana, vase a despedir del rey y de la reina y de la infanta; dícenle, habiéndose despedido de los dos, que la señora infanta está mal dispuesta y que no puede recebir visita: piensa el caballero que es de pena de su partida, traspásasele el corazón, y falta poco de no dar indicio manifiesto de su pena; está la doncella medianera delante: halo de notar todo, váselo a decir a su señora, la cual la recibe con lágrimas y le dice que una de las mayores penas que tiene es no saber quién sea su caballero, y si es de linaje de reyes o no; asegúrala la doncella que no puede caber tanta cortesía, gentileza y valentía como la de su caballero sino en subjeto real y grave; consuélase con esto la cuitada: procura consolarse por no dar mal indicio de sí a sus padres, y a cabo de dos días sale en público. Ya se es ido el caballero: pelea en la guerra, vence al enemigo del rey, gana muchas ciudades, triunfa de muchas batallas, vuelve a la Corte, ve a su señora por donde suele, conciértase que la pida a su padre por mujer en pago de sus servicios: no se la quiere dar el rey porque no sabe quién es; pero, con todo esto, o robada o de otra cualquier suerte que sea, la infanta viene a ser su esposa, y su padre lo viene a tener a gran ventura, porque se vino a averiguar que el tal caballero es hijo de un valeroso rey de no sé qué reino, porque creo que no debe de estar en el mapa. Muérese el padre: hereda la infanta, queda rey el caballero en dos palabras. Aquí entra luego el hacer mercedes a su escudero y a todos aquellos que le ayudaron a subir a tan alto estado: casa a su escudero con una doncella de la infanta, que será, sin duda, la que fue tercera en sus amores, que es hija de un duque muy principal…
  • ¡Eso pido, y barras derechas! —dijo Sancho—. A eso me atengo, porque todo al pie de la letra ha de suceder por vuestra merced, llamándose: ¡El Caballero de la Triste Figura!
  • No lo dudes, Sancho —replicó don Quijote—, porque del mesmo y por los mesmos pasos que esto he contado suben y han subido los caballeros andantes a ser reyes y emperadores. Sólo falta agora mirar qué rey de los cristianos o de los paganos tenga guerra y tenga hija hermosa; pero tiempo habrá para pensar esto, pues, como te tengo dicho, primero se ha de cobrar fama por otras partes que se acuda a la Corte. También me falta otra cosa: que, puesto caso que se halle rey con guerra y con hija hermosa, y que yo haya cobrado fama increíble por todo el universo, no sé yo cómo se podía hallar que yo sea de linaje de reyes, o por lo menos primo segundo de emperador; porque no me querrá el rey dar a su hija por mujer si no está primero muy enterado en esto, aunque más lo merezcan mis famosos hechos. Así que por esta falta temo perder lo que mi brazo tiene bien merecido. Bien es verdad que yo soy hijodalgo de solar conocido, de posesión y propriedad y de devengar quinientos sueldos, y podría ser que el sabio que escribiese mi historia deslindase de tal manera mi parentela y decendencia que me hallase quinto o sesto nieto de rey. Porque te hago saber, Sancho, que hay dos maneras de linajes en el mundo: unos que traen y derivan su decendencia de príncipes y monarcas, a quien poco a poco el tiempo ha deshecho y han acabado en punta, como pirámide puesta al revés; otros tuvieron principio de gente baja y van subiendo de grado en grado, hasta llegar a ser grandes señores.De manera que está la diferencia en que unos fueron, que ya no son, y otros son, que ya no fueron; y podría ser yo déstos, que, después de averiguado, hubiese sido mi principio grande y famoso, con lo cual se debía de contentar el rey, mi suegro que hubiere de ser; y cuando no, la infanta me ha de querer de manera que, a pesar de su padre, aunque claramente sepa que soy hijo de un azacán me ha de admitir por señor y por esposo; y si no, aquí entra el roballa y llevalla donde más gusto me diere; que el tiempo o la muerte ha de acabar el enojo de sus padres.
  • Ahí entra bien también —dijo Sancho— lo que algunos desalmados dicen: no pidas de grado lo que puedes tomar por fuerza, aunque mejor cuadra decir: más vale salto de mata que ruego de hombres buenos. Dígolo porque si el señor rey, suegro de vuestra merced, no se quisiere domeñar a entregalle a mi señora la infanta, no hay sino, como vuestra merced dice, roballa y trasponella. Pero está el daño que en tanto que se hagan las paces y se goce pacíficamente del reino el pobre escudero se podrá estar a diente en esto de las mercedes, si ya no es que la doncella tercera que ha de ser su mujer se sale con la infanta y él pasa con ella su mala ventura hasta que el Cielo ordene otra cosa; porque bien podrá, creo yo, desde luego darsela su señor por ligítima esposa.
  • Eso no hay quien la quite100 — dijo don Quijote.
  • Pues como eso sea —respondió Sancho—, no hay sino encomendarnos a Dios y dejar correr la suerte por donde mejor lo encaminare.
  • Hágalo Dios —respondió don Quijote— como yo deseo y tú, Sancho, has menester,
  • y ruin sea quien por ruin se tiene.
  • Sea par Dios —dijo Sancho—; que yo cristiano viejo soy, y para ser conde esto me basta.
  • Y aun te sobra —dijo don Quijote—; y cuando no lo fueras no hacía nada al caso, porque siendo yo el rey bien te puedo dar nobleza, sin que la compres ni me sirvas con nada. Porque en haciéndote conde cátate ahí caballero, y digan lo que dijeren; que a buena fe que te han de llamar señoría, mal que les pese.
  • Y ¡montas que no sabría yo autorizar el litado! —dijo Sancho.
  • Dictado has de decir, que no litado —dijo su amo.
  • Sea ansí —respondió Sancho Panza—. Digo que le sabría bien acomodar, porque por vida mía que un tiempo fui munidor de una cofradía, y que me asentaba tan bien la ropa de munidor, que decían todos que tenía presencia para poder ser prioste de la mesma cofradía. Pues ¿qué será cuando me ponga un ropón ducal a cuestas o me vista de oro y de perlas, a uso de conde estranjero? Para mí tengo que me han de venir a ver de cien leguas.
  • Bien parecerás —dijo don Quijote—; pero será menester que te rapes las barbas a menudo, que según las tienes de espesas, aborrascadas y mal puestas, si no te las rapas a navaja cada dos días por lo menos, a tiro de escopeta se echará de ver lo que eres.
  • ¿Qué hay más —dijo Sancho— sino tomar un barbero y tenelle asalariado en casa? Y aun, si fuere menester, le haré que ande tras mí, como caballerizo de grande.
  • Pues ¿cómo sabes tú —preguntó don Quijote— que los Grandes llevan detrás de sí a sus caballerizos?
  • Yo se lo diré —respondió Sancho—: los años pasados estuve un mes en la Corte, y allí vi que, paseándose un señor muy pequeño, que decían que era muy grande, un hombre le seguía a caballo a todas las vueltas que daba, que no parecía sino que era su rabo. Pregunté que cómo aquel hombre no se juntaba con el otro, sino que siempre andaba tras dél. Respondiéronme que era su caballerizo y que era uso de grandes llevar tras sí a los tales. Desde entonces lo sé tan bien que nunca se me ha olvidado.
  • Digo que tienes razón —dijo don Quijote— y que así puedes tú llevar a tu barbero, que los usos no vinieron todos juntos ni se inventaron a una, y puedes ser tú el primero conde que lleve tras sí su barbero; y aun es de más confianza el hacer la barba que ensillar un caballo.
  • Quédese eso del barbero a mi cargo —dijo Sancho—, y al de vuestra merced se quede el procurar venir a ser rey y el hacerme conde.
  • Así será —respondió don Quijote.

🖌Y alzando los ojos vio lo que se dirá en el siguiente capítulo.

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molinos

Benedetti cortazar
allende bryce
adela 100años
catilinarias mamablanca
brasil paraguay
panama costarica
nicaragua honduras
salvador guatemala
mexico ceguera
cuba borinque
repdominicana  

haiti

Creo que había que poner a alguien de cada país que tiene el castellano como lengua. Sobre todo cuando hay un listado bastante grande y de calidad de autores. Como sólo he pretendido poner uno por cada país, pues ha sido o alguien que me gusta, especialmente, o grabación de vídeo que he encontrado, este criterio ha sido utilitarista. Falta alguno del Caribe, pero es que no tengo conocimientos de su literatura, de modo que me abstengo.

Eso si, en Argentina lo tenía muy clarito y más, muchos y muchas más, pero… “Queremos tanto a Julio”. En Uruguay podría pasar algo parecido, pero Mario es, o era, entrañable, simplemente. En México tenía muy clara una triada de autores. No sé porqué me decidí por Octavio Paz, y cuando estaba buscando un recitado, lectura, algo de Paz, me he encontrado con esta entrevista que me parece tremenda y ahí está. Brasil ha aparecido porque al hacer la gira por la América hispanoparlante entre Venezuela y Paraguay estaba ellá y pequeña que es, de modo que al invitar a Brasil, que menos que Portugal.

telefonos

Observatorio | Preocupación por actos de intimidación y amenazas recientes contra un periodista y contra integrantes del Centro Morelos

 

🕌El mundo de Omar📙

No marcha firme por el Camino el hombre que no recogió el
fruto de la Verdad. Si pudo arrebatarlo al árbol de la Ciencia
sabe que los días pasados y los días por venir en nada
difieren del alucinante día de la Creación.
* * *
Más allá de la Tierra, más allá del Infinito, buscaba yo el
Cielo y el Infierno. Pero una voz grave me dijo: “El Cielo y el
Infierno están en ti”.marrano en charco
* * *
Nada me interesa ya. ¡Levántate para brindarme vino! Tu
boca, esta noche, es la rosa más bella del mundo… ¡Escancia
vino! ¡Que sea carmín como tus mejillas y mis
remordimientos ligeros como tus bucles!

* * *

Omar Jayam

Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Jayyam Nishapurí (en persa: غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری ) u Omar Jayam (Nishapur, entonces capital selyúcida de Jorasán —actual Irán—, c. 18 de mayo de 1048 — ibídem, c. 4 de diciembre de 1131) fue un matemático, astrónomo y poeta persa.12​ Su nombre suele encontrarse también escrito de acuerdo con la transcripción inglesa, Omar Khayyam (pues en inglés no existe el sonido de la “j” castellana que sí existe en persa). Igualmente, puede aparecer la versión árabe, Omar al-Jayyam u Omar ibn al-Jayyam. La traducción literal de su apellido es “fabricante de tiendas (de campaña)” (relacionada con la palabra española de origen árabe “jaima”) profesión de la que se supone habría tradición en su familia.

Representación de Omar Jayam,en Works of Edward FitzGerald
Información personal
Nombre en persa عُمَر خَیّام نیشابوری Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento c. 18 de mayo de 1048
Nishapur, Persia
Fallecimiento c. 4 de diciembre de 1131
(83 años)
Nishapur, Persia
Nacionalidad persa
Religión Islam y sunismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Matemático, astrónomo, poeta
Alumnos Al-Khazini Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Ruba’i Ver y modificar los datos en Wikidata
Wikipedia

Allá por la “transición” a esta cosa extraña que llamamos “democracia”,  el bar Keyam, curioso pero nunca fue el Jayam, era un bar donde se juntaban algunas de mis amistades. Este era famoso por los porros. Garito tipo autobus, tugurio largo y oscuro, y con el humo que desprendía no había manera de encontrar a nadie. El nombre le venía porque el dueño y regente del mismo, en algún momento había leído las Rubaiyat (Ruba`iyyat) y las paredes estaban empaladas con ellas, por supuesto todas eran relativas al vino, la juerga, el amor… Con el tiempo te das cuenta de lo curioso que resulta el asunto. Pues se sigue dudando de la autenticidad de dichas rubayat, se supone que muchas les fueron atribuidas falsamente. Como en el caso de Quevedo, que escribía tantas críticas tremendas contra sus enemigos en la Corte, que ya se le atribuye cualquier barbaridad apócrifa de la época.

Tiempo después me dio por preguntarme, que puestos a empapelar, podría haber empapelado las paredes con, por ejemplo..

BEN BAQI (Córdoba, s. XII)
ESCENA DE AMOR
Cuando la noche arrastraba su cola de sombra, le di a beber
vino oscuro y espeso como el almizcle en polvo que se sor-
be por las narices.
La estreché como estrecha el valiente su espada, y sus tren-
zas eran como tahalíes que pendían desde mis hombros.
Hasta que, cuando la rindió la dulce pesadez del sueño, la
aparté de mí, a quien estaba abrazada.
¡La alejé del costado que amaba, para que no durmiese so-
bre una almohada palpitante!

o por ejemplo:

ABU-L-HASAN ALI BEN HISN (Secretario de Mutadid de
Sevilla, s. XI)
EL REFLEJO DEL VINO
El reflejo del vino atravesado por la luz colorea de rojo los
dedos del copero, como el enebro deja teñido el hocico del
antílope.

o

(Abbu Al Qasim ben Al Saqqat)marrano en charco
FIESTA EN EL JARDÍN
A la sombra de aquel día
giraban los deseos
sobre nosotros cual esferasmarrano en charco
celestes de dicha.
Lo pasamos en un jardín
al que una nube, armada
con el acerado sable
del relámpago,
escanció la bebida
de la madrugada.
El rojo vino nos dio por almohadas
los macizos de murta,
y parecíamos reyes sobre el trono
de los verdes boscajes.
La mano del amor nos tejió
para la alegría:
nosotros éramos las perlas,
y los amores, los hilos.
Nos atacaban como lanzas
los pechos de las doncellas,
moviéndonos guerra,
y para defendernos no vestíamos
otra cota que nuestras pieles de fanak.
Ante nosotros se destapaban
caras deliciosas,
que parecían lunas
entre la noche de las trenzas.

para más información, pues “Poemas arabigoandaluces” de Espasa- Calpe, edición de Emilio García Gómez, sin ir más lejos.

Seguimos. Omar Jayam es uno de esos personajes de la historia que cautivan y enamoran, y si esa vida nos la reinventa un escritor como Amin Maalouf, ya sobran muchos comentarios.

SamarcandaDe acuerdo con la información de la wikipedia, Samarcanda es el segundo libro de Maaluf, siendo el primero “Leon el Africano“.

Utilizando la terminología flamenca “dos monstruos” de la literatura de finales del Siglo XX. “León el Africano” tan vinculada a la Granada y a los últimos días, años, del reinado nazarí. Basada en hechos reales y más concretamente en la vida de un gran geógrafo andalusí que terminó como esclavo-criado de un Papa, se lo regalaron como quien regala el útimo disco pirata de Lucho Gatica. Ese libro me gustó mucho más cuando en una libreria encontré “Descripción General del Africa y de las cosas peregrinas que allí hay” de Juan León Africano

9788493292379_gTras leerte “León el Africano” no sucede nada si te tomas la molestia de leerte esa Descripción General del África. la disfrutarás como marrano en charco.

Pero hay que volver a Maaluf y “Samarcanda”, esa maravillosa novela (¿estaremos exagerando la crítica?) No es una sola novela, no señor, son dos y además te da una bonita actualización sobre la historia de Iran-Persia/Persia-Iran y lo mismo te hace hasta pensar en la situación actual de dicho país y de la zona, de la cual no es nada extraño lo relatado en esta novela.

Nos hace reflexionar sobre las “maravillosas ventajas” y la “suerte” que han tenido los países que han sido “civilizados” y “modernizados” por las gentes pensantes de Europa. Ese Oriente Medio tan masacrado, destrozado, explotado, abandonado…. Pero no sus beneficios…

El uso y abuso de los ‘cazadores’ sobre los galgos

Encuentro entre Ángel Subiela y Miguel Ángel García Argüez: “Posiblemente este sea mi último  año de Carnaval»

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