📗Adaptación buena – adaptación mala🎬

La historia de la guerra entre autores y adaptadores es tan antigua como su nacimiento. Esos espantosos libros que resumen en xxx palabras “Guerra y Paz”, “El Quijote”, o … el título que te de más rabia, me parece algo espantoso. No creo que esos libros sirvan para animar a la lectura, bueno puede que animen a la vaga lectura, modalidad, por desgracia muy de moda, a lo mejor, pero a la LECTURA…

Concretando, en el litigioso mundo de las adaptaciones cinematográficas, recuerdo una adaptación de “Guerra y paz” rusa que en hora y media nos contaba el petit libro. Eso fue un ejemplo de resumen y “buen hacer”. Para lapidar al guionista con todas las ediciones que se han hecho de dicho libro. No quiero hablar de las del Quijote, porque esas claman al cielo, amigo Sancho, incluida la de Welles (i’m sorry Orson). Pero si vamos a las adaptaciones de Hollywood, es para temblar. O como decía alguien, y con perdón, “mear y no echar gota“.

Pero dejaré a dicho lugar para otro momento, pues esto viene a cuento de mi visualización de dos series televisivas en estos confinados días. Ambas británicas y ambas adaptaciones de dos buenos libros. Una es un ejemplo de lo que no hay que hacer, y la otra es para aplaudirla.

Como no veo televisión convencional en sus múltiples modalidades: cable, antena, de pago, de no pago y no se más. De hecho el monitor de TV que tengo lo uso en un pc secundario, que uso de respaldo-escudo de seguridad a mi informtinglado. No tengo la más remota idea si han sido puestas, proyectadas, en alguno de esos canales, tampoco se si hay traducción al castellano, ya sea el que llaman latino o peninsular (como si en la península hubiera solo una variación). Pero existen magníficos portales donde, siempre te puedes buscar unos subtítulos.

familiaEl primer libro en cuestión es: Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell, existen múltiples ediciones, tanto en castellano como en su lengua original, las que conozco en castellano son buenas traducciones.. Su autor es famoso como naturalista y consevacionista, incluso existe una ONG que lleva su nombre, aunque hace tiempo que no la visitaba y ahora me ha parecido un supermercado, más bien.

Este libro es un relato autobiográfico de cinco años de su infancia. Cuando tenía diez años, Gerry (Gerald) llega a la isla de Corfú junto a su familia. Es el pequeño de una familia compuesta por la madre viuda, el hijo mayor Larry, escritor en ciernes, el hijo Leslie, obsesionado por las armas, y Margo, que sufre de acné y atormentada con la dieta. Los acompaña el perro Roger. La estancia, de la madre y sus cuatros hijos en la isla, le sale más barata que vivir con la paga que le queda del marido, en la capital del Imperio y su espantoso clima. En el libro,  el niño protagonista nos describe la fauna isleña, pero claro, su familia se interfiere en el relato y no tienes más remedio que añadirla a la descripción. Su hermano mayor, que por cierto no es santo de mi devoción como escritor, nunca estuvo contento con el rol que tenía en esta y las siguientes “novelas” de la estancia en Corfú.

esta
A esta me refiero

Hasta aquí los hechos, a continuación llega una productora, contrata un equipo, o como quiera que sea el protocolo y ponen a un grupo de guionistas a preparar la serie. En ese momento comienzan los despropósitos. La historia es muy simple, viuda británica de marido funcionario en el Imperio, una paga decente para sobrevivir en la Isla Brumosa, pero mejor para irse al Mediterráneo, estamos en los años de entreguerras. Venden casa y con la paga tienen para vivir muy bien, tal como nos dicen en el libro, y la historia es la pintoresca vida de una familia colonial británica en una isla mediterránea, cada uno con sus costumbres, y todo ello salpicado con la descripción de la fauna isleña. Pues no, los guionistas tienen que poner a una familia pobrisíma británica en una isla griega (¿si son tan pobres qué hacen allí?) Entiendo las licencias literarias, entiendo la libre interpretación, pero no creo que entre en ninguno de los dos conceptos. Y a partir de ahí el guión ya desbarra. Hoy he descubierto que existe otra serie anterior, basada en el mismo libro, de la BBC, pero no la he encontrado. Imagino que será más fiel al libro.

 

On the other hand está la otra novela a la que me refiero:  lapiedra La piedra lunar (The Moonstone) de Wilkie Collins, publicada el año 1868 en Inglaterra. Está considerada la primera novela policiaca o detectivesca inglesa. En su origen fue publicada en entregas en la revista literaria semanal All the Year Round fundada y dirigida por Charles Dickens en 1859.

Collins adaptó asimismo esta novela como pieza teatral en 1877. En el curso del siglo XX ha sido objeto de, al menos, tres adaptaciones para el cine y dos para la televisión.

Agrego que me parece que el guionista de la película Help¡, no tuvo ninguna duda en robar la idea principal de dicha novela para hacer de ella el elemento guía de la película y de los sufrimientos de Ringo Star.

pedruscoComo ya he dicho existen varias versiones tanto en cine como en televisión. No las he visto todas, pero las de televisión, con sus pequeñas variantes son bastantes fieles a la novela original y eso sin sufrir ninguna bajada de calidad. Que es a donde quería llegar. Buena novela y buenas adaptaciones y estoy seguro que los guionistas se han merecido, con creces, el pan ganado por este trabajo.

Un punto que me encanta de esta novela y de sus adaptaciones varias, es que desde que aparece la joya está clarísimo que la misma es producto de un saqueo, que el saqueador es tremendo canalla, además de blasfemo pecaminoso, aunque sea para otra religión, pero ninguno se plantea la posibilidad de devolverle la joya a los tres enviados hindúes, no. Se plantean mandarla a Amsterdam para que allí la conviertan en varias. C’est la vie. “Quien hereda a un ladrón, tiene mil años de perdón“.

Mayores que transmiten resistencia

La extrema derecha global ante la pandemia

Los ‘peones negros’ que avivan los odios de España son sólo los perezosos aprendices de una derecha internacional más aventajada

 

📖Libros, libros… más libros por favor. Capítulo XXI📙

donquijote1

Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero

🖌En esto comenzó a llover un poco y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes, más habíales cobrado tal aborrecimiento don Quijote por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro, y así, torciendo el camino a la derecha mano, dieron en otro como el que habían llevado el día antes.

🖌De allí a poco descubrió don Quijote un hombre a caballo que traía en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y aun él apenas le hubo visto cuando se volvió a Sancho y le dijo:

  • Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice: donde una puerta se cierra, otra se abre. Dígolo porque si anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos, engañándonos con los batanes, ahora nos abre de par en par otra para otra mejor y más cierta aventura, que si yo no acertare a entrar por ella, mía será la culpa, sin que la pueda dar a la poca noticia de batanes ni a la escuridad de la noche. Digo esto porque, si no me engaño, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza puesto el yelmo de Mambrino, sobre que yo hice el juramento que sabes.
  • Mire vuestra merced bien lo que dice, y mejor lo que hace —dijo Sancho—; que no querría que fuesen otros batanes que nos acabasen de abatanar y aporrear el sentido.
  • ¡Válate el Diablo por hombre! —replicó don Quijote—. ¿Qué va de yelmo a batanes?
  • No sé nada —respondió Sancho—; mas a fe que si yo pudiera hablar tanto como solía, que quizá diera tales razones que vuestra merced viera que se engañaba en lo que dice.
  • ¿Cómo me puedo engañar en lo que digo, traidor escrupuloso? —dijo don Quijote—. Dime, ¿no ves aquel caballero que hacia nosotros viene sobre un caballo rucio rodado, que trae puesto en la cabeza un yelmo de oro?
  • Lo que yo veo y columbro9 —respondió Sancho— no es sino un hombre sobre un asno pardo, como el mío, que trae sobre la cabeza una cosa que relumbra.
  • Pues ese es el yelmo de Mambrino —dijo don Quijote—. Apártate a una parte y déjame con él a solas: verás cuán sin hablar palabra,10 por ahorrar del tiempo, concluyo esta aventura y queda por mío el yelmo que tanto he deseado.
  • Yo me tengo en cuidado el apartarme —replicó Sancho—; mas quiera Dios, torno a decir, que orégano sea, y no batanes.
  • Ya os he dicho, hermano,12 que no me mentéis,13 ni por pienso, más eso de los batanes —dijo don Quijote—; que voto…, y no digo más, que os batanee el alma. Calló Sancho, con temor que su amo no cumpliese el voto, que le había echado redondo como una bola.

🖌Es, pues, el caso que el yelmo y el caballo y caballero que don Quijote veía, era esto: que en aquel contorno había dos lugares, el uno tan pequeño que ni tenía botica ni barbero, y el otro, que estaba junto a él, sí, y así, el barbero del mayor servía al menor; en el cual tuvo necesidad un enfermo de sangrarse, y otro de hacerse la barba, para lo cual venía el barbero y traía una bacía de azófar, y quiso la suerte que, al tiempo que venía comenzó a llover, y por que no se le manchase el sombrero —que debía de ser nuevo— se puso la bacía sobre la cabeza, y como estaba limpia, desde media legua relumbraba. Venía sobre un asno pardo, como Sancho dijo, y esta fue la ocasión que a don Quijote le pareció caballo rucio rodado y caballero y yelmo de oro, que todas las cosas que veía, con mucha facilidad las acomodaba a sus desvariadas caballerías y malandantes pensamientos.

🖌Y cuando él vio que el pobre caballero llegaba cerca, sin ponerse con él en razones, a todo correr de Rocinante le enristró22 con el lanzón bajo, llevando intención de pasarle de parte a parte; mas cuando a él llegaba, sin detener la furia de su carrera, le dijo:

  • ¡Defiéndete, cautiva criatura, o entriégame24 de tu voluntad lo que con tanta razón se me debe!

🖌El barbero, que tan sin pensarlo ni temerlo vio venir aquella fantasma sobre sí, no tuvo otro remedio para poder guardarse del golpe de la lanza si no fue el dejarse caer del asno abajo, y no hubo tocado al suelo cuando se levantó más ligero que un gamo, y comenzó a correr por aquel llano que no le alcanzara el viento. Dejose la bacía en el suelo, con la cual se contentó don Quijote, y dijo que el pagano había andado discreto y que había imitado al castor, el cual viéndose acosado de los cazadores, se taraza y arpa con los dientes aquello por lo que él, por distinto natural, sabe que es perseguido. Mandó a Sancho que alzase el yelmo, el cual tomándola en las manos, dijo:

  • ¡Por Dios que la bacía es buena, y que vale un real de a ocho como un maravedí!

🖌Y dándosela a su amo, se la puso luego en la cabeza, rodeándola a una parte y a otra buscándole el encaje, y como no se le hallaba, dijo:

  • Sin duda que el pagano a cuya medida se forjó primero esta famosa celada debía de tener grandísima cabeza; y lo peor dello es que le falta la mitad.

🖌Cuando Sancho oyó llamar a la bacía celada, no pudo tener la risa; mas vínosele a las mientes la cólera de su amo, y calló en la mitad della.

  • ¿De qué te ríes, Sancho? —dijo don Quijote.
  • Ríome —respondió él— de considerar la gran cabeza que tenía el pagano dueño deste almete, que no semeja sino30 una bacía de barbero pintiparada.
  • ¿Sabes qué imagino, Sancho? Que esta famosa pieza deste encantado yelmo, por algún estraño acidente debió de venir a manos de quien no supo conocer ni estimar su valor, y sin saber lo que hacía, viéndola de oro purísimo, debió de fundir la otra mitad para aprovecharse del precio, y de la otra mitad hizo esta que parece bacía de barbero, como tú dices. Pero sea lo que fuere, que para mí, que la conozco, no hace al caso su trasmutación; que yo la aderezaré en el primer lugar donde haya herrero, y de suerte que no le haga ventaja, ni aun le llegue, la que hizo y forjó el dios de las herrerías para el dios de las batallas:34 y en este entretanto la traeré como pudiere, que más vale algo que no nada, cuanto más que bien será bastante para defenderme de alguna pedrada.
  • Eso será —dijo Sancho— si no se tira con honda, como se tiraron en la pelea de los dos ejércitos, cuando le santiguaron a vuestra merced las muelas y le rompieron el alcuza donde venía aquel benditísimo brebaje que me hizo vomitar las asaduras.
  • No me da mucha pena el haberle perdido, que ya sabes tú, Sancho —dijo don Quijote—, que yo tengo la receta en la memoria.
  • También la tengo yo —respondió Sancho—; pero si yo le hiciere ni le probare más en mi vida, aquí sea mi hora. Cuanto más que no pienso ponerme en ocasión de haberle menester, porque pienso guardarme con todos mis cinco sentidos de ser ferido ni de ferir a nadie. De lo del ser otra vez manteado no digo nada, que semejantes desgracias mal se pueden prevenir, y si vienen, no hay que hacer otra cosa sino encoger los hombros, detener el aliento, cerrar los ojos y dejarse ir por donde la suerte y la manta nos llevare.
  • Mal cristiano eres, Sancho —dijo, oyendo esto, don Quijote—, porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho. Pues sábete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de niñerías. ¿Qué pie sacaste cojo, qué costilla quebrada, qué cabeza rota, para que no se te olvide aquella burla? Que, bien apurada la cosa, burla fue y pasatiempo; que a no entenderlo yo ansí, ya yo hubiera vuelto allá y hubiera hecho en tu venganza más daño que el que hicieron los griegos por la robada Elena. La cual si fuera en este tiempo, o mi Dulcinea fuera en aquél, pudiera estar segura que no tuviera tanta fama de hermosa como tiene.

🖌Y aquí dio un sospiro y le puso en las nubes. Y dijo Sancho:

  • Pase por burlas, pues la venganza no puede pasar en veras; pero yo sé de qué calidad fueron las veras y las burlas, y sé también que no se me caerán de la memoria, como nunca se quitarán de las espaldas. Pero, dejando esto aparte, dígame vuestra merced qué haremos deste caballo rucio rodado, que parece asno pardo, que dejó aquí desamparado aquel Martino que vuestra merced derribó; que, según él puso los pies en polvorosa y cogió las de Villadiego, no lleva pergenio de volver por él jamás. Y ¡para mis barbas, si no es bueno el rucio!
  • Nunca yo acostumbro —dijo don Quijote— despojar a los que venzo, ni es uso de caballería quitarles los caballos y dejarlos a pie, si ya no fuese que el vencedor hubiese perdido en la pendencia el suyo, que en tal caso lícito es tomar el del vencido, como ganado en guerra lícita. Así que, Sancho, deja ese caballo, o asno o lo que tú quisieres que sea, que como su dueño nos vea alongados de aquí volverá por él.
  • Dios sabe si quisiera llevarle —replicó Sancho—, o por lo menos trocalle con este mío, que no me parece tan bueno. Verdaderamente que son estrechas las leyes de caballería, pues no se estienden a dejar trocar un asno por otro; y querría saber si podría trocar los aparejos siquiera.
  • En eso no estoy muy cierto —respondió don Quijote—; y en caso de duda, hasta estar mejor informado, digo que los trueques, si es que tienes dellos necesidad estrema.
  • Tan estrema es —respondió Sancho—, que si fueran para mi misma persona no los hubiera menester más.

🖌Y luego, habilitado con aquella licencia, hizo mutacio caparum y puso su jumento a las mil lindezas, dejándole mejorado en tercio y quinto. Hecho esto, almorzaron de las sobras del real que del acémila despojaron y bebieron del agua del arroyo de los batanes, sin volver la cara a mirallos: tal era el aborrecimiento que les tenían por el miedo en que les habían puesto. Cortada, pues, la cólera, y aun la malenconía, subieron a caballo, y sin tomar determinado camino, por ser muy de caballeros andantes el no tomar ninguno cierto, se pusieron a caminar por donde la voluntad de Rocinante quiso, que se llevaba tras sí la de su amo, y aun la del asno, que siempre le seguía por dondequiera que guiaba, en buen amor y compañía. Con todo esto, volvieron al camino real y siguieron por él a la ventura, sin otro disignio alguno. Yendo, pues, así caminando, dijo Sancho a su amo:

  • Señor, ¿quiere vuestra merced darme licencia que departa un poco con él? Que después que me puso aquel áspero mandamiento del silencio se me han podrido más de cuatro cosas en el estómago, y una sola que ahora tengo en el pico de la lengua no querría que se mal lograse.
  • Dila —dijo don Quijote—; y sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
  • Digo, pues, señor —respondió Sancho—, que de algunos días a esta parte he considerado cuán poco se gana y granjea de andar buscando estas aventuras que vuestra merced busca por estos desiertos y encrucijadas de caminos, donde, ya que se venzan y acaben las más peligrosas, no hay quien las vea ni sepa, y así, se han de quedar en perpetuo silencio y en perjuicio de la intención de vuestra merced y de lo que ellas merecen. Y así, me parece que sería mejor, salvo el mejor parecer de vuestra merced, que nos fuésemos a servir a algún emperador o a otro príncipe grande que tenga alguna guerra, en cuyo servicio vuestra merced muestre el valor de su persona, sus grandes fuerzas y mayor entendimiento: que visto esto del señor a quien sirviéremos, por fuerza nos ha de remunerar a cada cual según sus méritos, y allí no faltará quien ponga en escrito las hazañas de vuestra merced, para perpetua memoria. De las mías no digo nada, pues no han de salir de los límites escuderiles; aunque sé decir que si se usa en la caballería escribir hazañas de escuderos, que no pienso que se han de quedar las mías entre renglones.
  • No dices mal, Sancho —respondió don Quijote—; mas antes que se llegue a ese término es menester andar por el mundo, como en aprobación, buscando las aventuras, para que acabando algunas se cobre nombre y fama tal, que cuando se fuere a la corte de algún gran monarca ya sea el caballero conocido por sus obras, y que apenas le hayan visto entrar los muchachos por la puerta de la ciudad cuando todos le sigan y rodeen dando voces, diciendo: Éste es el caballero del Sol, o de la Sierpe, o de otra insignia alguna debajo de la cual hubiere acabado grandes hazañas. Éste es, dirán, el que venció en singular batalla al gigantazo Brocabruno de la Gran Fuerza; el que desencantó al gran Mameluco de Persia del largo encantamento en que había estado casi novecientos años. Así que de mano en mano irán pregonando sus hechos, y luego, al alboroto de los muchachos y de la demás gente, se parará a las fenestras de su real palacio el rey de aquel reino, y así como vea al caballero, conociéndole por las armas o por la empresa del escudo, forzosamente ha de decir:¡Ea, sus! ¡Salgan mis caballeros, cuantos en mi corte están, a recebir a la flor de la caballería, que allí viene! A cuyo mandamiento saldrán todos, y él llegará hasta la mitad de la escalera y le abrazará estrechísimamente y le dará paz besándole en el rostro, y luego le llevará por la mano al aposento de la señora reina, adonde el caballero la hallará con la infanta su hija, que ha de ser una de las más fermosas y acabadas61 doncellas que en gran parte de lo descubierto de la tierra a duras penas se pueda hallar. Sucederá tras esto, luego encontinente, que ella ponga los ojos en el caballero, y él en los della, y cada uno parezca al otro cosa más divina que humana, y sin saber cómo ni cómo no han de quedar presos y enlazados en la intricable red amorosa, y con gran cuita en sus corazones, por no saber cómo se han de fablar para descubrir sus ansias y sentimientos. Desde allí le llevarán, sin duda, a algún cuarto del palacio, ricamente aderezado, donde, habiéndole quitado las armas, le traerán un rico manto de escarlata con que se cubra, y si bien pareció armado, tan bien y mejor ha de parecer en farseto.68 Venida la noche, cenará con el rey, reina e infanta, donde nunca quitará los ojos della, mirándola a furto de los circustantes, y ella hará lo mesmo con la mesma sagacidad, porque, como tengo dicho, es muy discreta doncella.Levantarse han las tablas y entrará a deshora por la puerta de la sala un feo y pequeño enano, con una fermosa dueña, que entre dos gigantes detrás del enano viene, con cierta aventura hecha por un antiquísimo sabio, que el que la acabare será tenido por el mejor caballero del mundo. Mandará luego el rey que todos los que están presentes la prueben, y ninguno le dará fin y cima sino el caballero huésped, en mucho pro de su fama, de lo cual quedará contentísima la infanta, y se tendrá por contenta y pagada a demás por haber puesto y colocado sus pensamientos en tan alta parte. Y lo bueno es que este rey, o príncipe o lo que es, tiene una muy reñida guerra con otro tan poderoso como él, y el caballero huésped le pide, al cabo de algunos días que ha estado en su corte, licencia para ir a servirle en aquella guerra dicha. Darásela el rey de muy buen talante, y el caballero le besará cortésmente las manos por la merced que le face. Y aquella noche se despedirá de su señora la infanta por las rejas de un jardín que cae en el aposento donde ella duerme, por las cuales ya otras muchas veces la había fablado, siendo medianera y sabidora de todo una doncella de quien la infanta mucho se fiaba. Sospirará él, desmayarase ella, traerá agua la doncella, acuitarase mucho porque viene la mañana y no querría que fuesen descubiertos, por la honra de su señora. Finalmente, la infanta volverá en sí y dará sus blancas manos por la reja al caballero, el cual se las besará mil y mil veces y se las bañará en lágrimas. Quedará concertado entre los dos del modo que se han de hacer saber sus buenos o malos sucesos, y rogarale la princesa que se detenga lo menos que pudiere; prometérselo ha él con muchos juramentos; tórnale a besar las manos, y despídese con tanto sentimiento, que estará poco por acabar la vida. Vase desde allí a su aposento, échase sobre su lecho, no puede dormir del dolor de la partida, madruga muy de mañana, vase a despedir del rey y de la reina y de la infanta; dícenle, habiéndose despedido de los dos, que la señora infanta está mal dispuesta y que no puede recebir visita: piensa el caballero que es de pena de su partida, traspásasele el corazón, y falta poco de no dar indicio manifiesto de su pena; está la doncella medianera delante: halo de notar todo, váselo a decir a su señora, la cual la recibe con lágrimas y le dice que una de las mayores penas que tiene es no saber quién sea su caballero, y si es de linaje de reyes o no; asegúrala la doncella que no puede caber tanta cortesía, gentileza y valentía como la de su caballero sino en subjeto real y grave; consuélase con esto la cuitada: procura consolarse por no dar mal indicio de sí a sus padres, y a cabo de dos días sale en público. Ya se es ido el caballero: pelea en la guerra, vence al enemigo del rey, gana muchas ciudades, triunfa de muchas batallas, vuelve a la Corte, ve a su señora por donde suele, conciértase que la pida a su padre por mujer en pago de sus servicios: no se la quiere dar el rey porque no sabe quién es; pero, con todo esto, o robada o de otra cualquier suerte que sea, la infanta viene a ser su esposa, y su padre lo viene a tener a gran ventura, porque se vino a averiguar que el tal caballero es hijo de un valeroso rey de no sé qué reino, porque creo que no debe de estar en el mapa. Muérese el padre: hereda la infanta, queda rey el caballero en dos palabras. Aquí entra luego el hacer mercedes a su escudero y a todos aquellos que le ayudaron a subir a tan alto estado: casa a su escudero con una doncella de la infanta, que será, sin duda, la que fue tercera en sus amores, que es hija de un duque muy principal…
  • ¡Eso pido, y barras derechas! —dijo Sancho—. A eso me atengo, porque todo al pie de la letra ha de suceder por vuestra merced, llamándose: ¡El Caballero de la Triste Figura!
  • No lo dudes, Sancho —replicó don Quijote—, porque del mesmo y por los mesmos pasos que esto he contado suben y han subido los caballeros andantes a ser reyes y emperadores. Sólo falta agora mirar qué rey de los cristianos o de los paganos tenga guerra y tenga hija hermosa; pero tiempo habrá para pensar esto, pues, como te tengo dicho, primero se ha de cobrar fama por otras partes que se acuda a la Corte. También me falta otra cosa: que, puesto caso que se halle rey con guerra y con hija hermosa, y que yo haya cobrado fama increíble por todo el universo, no sé yo cómo se podía hallar que yo sea de linaje de reyes, o por lo menos primo segundo de emperador; porque no me querrá el rey dar a su hija por mujer si no está primero muy enterado en esto, aunque más lo merezcan mis famosos hechos. Así que por esta falta temo perder lo que mi brazo tiene bien merecido. Bien es verdad que yo soy hijodalgo de solar conocido, de posesión y propriedad y de devengar quinientos sueldos, y podría ser que el sabio que escribiese mi historia deslindase de tal manera mi parentela y decendencia que me hallase quinto o sesto nieto de rey. Porque te hago saber, Sancho, que hay dos maneras de linajes en el mundo: unos que traen y derivan su decendencia de príncipes y monarcas, a quien poco a poco el tiempo ha deshecho y han acabado en punta, como pirámide puesta al revés; otros tuvieron principio de gente baja y van subiendo de grado en grado, hasta llegar a ser grandes señores.De manera que está la diferencia en que unos fueron, que ya no son, y otros son, que ya no fueron; y podría ser yo déstos, que, después de averiguado, hubiese sido mi principio grande y famoso, con lo cual se debía de contentar el rey, mi suegro que hubiere de ser; y cuando no, la infanta me ha de querer de manera que, a pesar de su padre, aunque claramente sepa que soy hijo de un azacán me ha de admitir por señor y por esposo; y si no, aquí entra el roballa y llevalla donde más gusto me diere; que el tiempo o la muerte ha de acabar el enojo de sus padres.
  • Ahí entra bien también —dijo Sancho— lo que algunos desalmados dicen: no pidas de grado lo que puedes tomar por fuerza, aunque mejor cuadra decir: más vale salto de mata que ruego de hombres buenos. Dígolo porque si el señor rey, suegro de vuestra merced, no se quisiere domeñar a entregalle a mi señora la infanta, no hay sino, como vuestra merced dice, roballa y trasponella. Pero está el daño que en tanto que se hagan las paces y se goce pacíficamente del reino el pobre escudero se podrá estar a diente en esto de las mercedes, si ya no es que la doncella tercera que ha de ser su mujer se sale con la infanta y él pasa con ella su mala ventura hasta que el Cielo ordene otra cosa; porque bien podrá, creo yo, desde luego darsela su señor por ligítima esposa.
  • Eso no hay quien la quite100 — dijo don Quijote.
  • Pues como eso sea —respondió Sancho—, no hay sino encomendarnos a Dios y dejar correr la suerte por donde mejor lo encaminare.
  • Hágalo Dios —respondió don Quijote— como yo deseo y tú, Sancho, has menester,
  • y ruin sea quien por ruin se tiene.
  • Sea par Dios —dijo Sancho—; que yo cristiano viejo soy, y para ser conde esto me basta.
  • Y aun te sobra —dijo don Quijote—; y cuando no lo fueras no hacía nada al caso, porque siendo yo el rey bien te puedo dar nobleza, sin que la compres ni me sirvas con nada. Porque en haciéndote conde cátate ahí caballero, y digan lo que dijeren; que a buena fe que te han de llamar señoría, mal que les pese.
  • Y ¡montas que no sabría yo autorizar el litado! —dijo Sancho.
  • Dictado has de decir, que no litado —dijo su amo.
  • Sea ansí —respondió Sancho Panza—. Digo que le sabría bien acomodar, porque por vida mía que un tiempo fui munidor de una cofradía, y que me asentaba tan bien la ropa de munidor, que decían todos que tenía presencia para poder ser prioste de la mesma cofradía. Pues ¿qué será cuando me ponga un ropón ducal a cuestas o me vista de oro y de perlas, a uso de conde estranjero? Para mí tengo que me han de venir a ver de cien leguas.
  • Bien parecerás —dijo don Quijote—; pero será menester que te rapes las barbas a menudo, que según las tienes de espesas, aborrascadas y mal puestas, si no te las rapas a navaja cada dos días por lo menos, a tiro de escopeta se echará de ver lo que eres.
  • ¿Qué hay más —dijo Sancho— sino tomar un barbero y tenelle asalariado en casa? Y aun, si fuere menester, le haré que ande tras mí, como caballerizo de grande.
  • Pues ¿cómo sabes tú —preguntó don Quijote— que los Grandes llevan detrás de sí a sus caballerizos?
  • Yo se lo diré —respondió Sancho—: los años pasados estuve un mes en la Corte, y allí vi que, paseándose un señor muy pequeño, que decían que era muy grande, un hombre le seguía a caballo a todas las vueltas que daba, que no parecía sino que era su rabo. Pregunté que cómo aquel hombre no se juntaba con el otro, sino que siempre andaba tras dél. Respondiéronme que era su caballerizo y que era uso de grandes llevar tras sí a los tales. Desde entonces lo sé tan bien que nunca se me ha olvidado.
  • Digo que tienes razón —dijo don Quijote— y que así puedes tú llevar a tu barbero, que los usos no vinieron todos juntos ni se inventaron a una, y puedes ser tú el primero conde que lleve tras sí su barbero; y aun es de más confianza el hacer la barba que ensillar un caballo.
  • Quédese eso del barbero a mi cargo —dijo Sancho—, y al de vuestra merced se quede el procurar venir a ser rey y el hacerme conde.
  • Así será —respondió don Quijote.

🖌Y alzando los ojos vio lo que se dirá en el siguiente capítulo.

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molinos

Benedetti cortazar
allende bryce
adela 100años
catilinarias mamablanca
brasil paraguay
panama costarica
nicaragua honduras
salvador guatemala
mexico ceguera
cuba borinque
repdominicana  

haiti

Creo que había que poner a alguien de cada país que tiene el castellano como lengua. Sobre todo cuando hay un listado bastante grande y de calidad de autores. Como sólo he pretendido poner uno por cada país, pues ha sido o alguien que me gusta, especialmente, o grabación de vídeo que he encontrado, este criterio ha sido utilitarista. Falta alguno del Caribe, pero es que no tengo conocimientos de su literatura, de modo que me abstengo.

Eso si, en Argentina lo tenía muy clarito y más, muchos y muchas más, pero… “Queremos tanto a Julio”. En Uruguay podría pasar algo parecido, pero Mario es, o era, entrañable, simplemente. En México tenía muy clara una triada de autores. No sé porqué me decidí por Octavio Paz, y cuando estaba buscando un recitado, lectura, algo de Paz, me he encontrado con esta entrevista que me parece tremenda y ahí está. Brasil ha aparecido porque al hacer la gira por la América hispanoparlante entre Venezuela y Paraguay estaba ellá y pequeña que es, de modo que al invitar a Brasil, que menos que Portugal.

telefonos

Observatorio | Preocupación por actos de intimidación y amenazas recientes contra un periodista y contra integrantes del Centro Morelos

 

🕌El mundo de Omar📙

No marcha firme por el Camino el hombre que no recogió el
fruto de la Verdad. Si pudo arrebatarlo al árbol de la Ciencia
sabe que los días pasados y los días por venir en nada
difieren del alucinante día de la Creación.
* * *
Más allá de la Tierra, más allá del Infinito, buscaba yo el
Cielo y el Infierno. Pero una voz grave me dijo: “El Cielo y el
Infierno están en ti”.marrano en charco
* * *
Nada me interesa ya. ¡Levántate para brindarme vino! Tu
boca, esta noche, es la rosa más bella del mundo… ¡Escancia
vino! ¡Que sea carmín como tus mejillas y mis
remordimientos ligeros como tus bucles!

* * *

Omar Jayam

Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Jayyam Nishapurí (en persa: غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری ) u Omar Jayam (Nishapur, entonces capital selyúcida de Jorasán —actual Irán—, c. 18 de mayo de 1048 — ibídem, c. 4 de diciembre de 1131) fue un matemático, astrónomo y poeta persa.12​ Su nombre suele encontrarse también escrito de acuerdo con la transcripción inglesa, Omar Khayyam (pues en inglés no existe el sonido de la “j” castellana que sí existe en persa). Igualmente, puede aparecer la versión árabe, Omar al-Jayyam u Omar ibn al-Jayyam. La traducción literal de su apellido es “fabricante de tiendas (de campaña)” (relacionada con la palabra española de origen árabe “jaima”) profesión de la que se supone habría tradición en su familia.

Representación de Omar Jayam,en Works of Edward FitzGerald
Información personal
Nombre en persa عُمَر خَیّام نیشابوری Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento c. 18 de mayo de 1048
Nishapur, Persia
Fallecimiento c. 4 de diciembre de 1131
(83 años)
Nishapur, Persia
Nacionalidad persa
Religión Islam y sunismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Matemático, astrónomo, poeta
Alumnos Al-Khazini Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Ruba’i Ver y modificar los datos en Wikidata
Wikipedia

Allá por la “transición” a esta cosa extraña que llamamos “democracia”,  el bar Keyam, curioso pero nunca fue el Jayam, era un bar donde se juntaban algunas de mis amistades. Este era famoso por los porros. Garito tipo autobus, tugurio largo y oscuro, y con el humo que desprendía no había manera de encontrar a nadie. El nombre le venía porque el dueño y regente del mismo, en algún momento había leído las Rubaiyat (Ruba`iyyat) y las paredes estaban empaladas con ellas, por supuesto todas eran relativas al vino, la juerga, el amor… Con el tiempo te das cuenta de lo curioso que resulta el asunto. Pues se sigue dudando de la autenticidad de dichas rubayat, se supone que muchas les fueron atribuidas falsamente. Como en el caso de Quevedo, que escribía tantas críticas tremendas contra sus enemigos en la Corte, que ya se le atribuye cualquier barbaridad apócrifa de la época.

Tiempo después me dio por preguntarme, que puestos a empapelar, podría haber empapelado las paredes con, por ejemplo..

BEN BAQI (Córdoba, s. XII)
ESCENA DE AMOR
Cuando la noche arrastraba su cola de sombra, le di a beber
vino oscuro y espeso como el almizcle en polvo que se sor-
be por las narices.
La estreché como estrecha el valiente su espada, y sus tren-
zas eran como tahalíes que pendían desde mis hombros.
Hasta que, cuando la rindió la dulce pesadez del sueño, la
aparté de mí, a quien estaba abrazada.
¡La alejé del costado que amaba, para que no durmiese so-
bre una almohada palpitante!

o por ejemplo:

ABU-L-HASAN ALI BEN HISN (Secretario de Mutadid de
Sevilla, s. XI)
EL REFLEJO DEL VINO
El reflejo del vino atravesado por la luz colorea de rojo los
dedos del copero, como el enebro deja teñido el hocico del
antílope.

o

(Abbu Al Qasim ben Al Saqqat)marrano en charco
FIESTA EN EL JARDÍN
A la sombra de aquel día
giraban los deseos
sobre nosotros cual esferasmarrano en charco
celestes de dicha.
Lo pasamos en un jardín
al que una nube, armada
con el acerado sable
del relámpago,
escanció la bebida
de la madrugada.
El rojo vino nos dio por almohadas
los macizos de murta,
y parecíamos reyes sobre el trono
de los verdes boscajes.
La mano del amor nos tejió
para la alegría:
nosotros éramos las perlas,
y los amores, los hilos.
Nos atacaban como lanzas
los pechos de las doncellas,
moviéndonos guerra,
y para defendernos no vestíamos
otra cota que nuestras pieles de fanak.
Ante nosotros se destapaban
caras deliciosas,
que parecían lunas
entre la noche de las trenzas.

para más información, pues “Poemas arabigoandaluces” de Espasa- Calpe, edición de Emilio García Gómez, sin ir más lejos.

Seguimos. Omar Jayam es uno de esos personajes de la historia que cautivan y enamoran, y si esa vida nos la reinventa un escritor como Amin Maalouf, ya sobran muchos comentarios.

SamarcandaDe acuerdo con la información de la wikipedia, Samarcanda es el segundo libro de Maaluf, siendo el primero “Leon el Africano“.

Utilizando la terminología flamenca “dos monstruos” de la literatura de finales del Siglo XX. “León el Africano” tan vinculada a la Granada y a los últimos días, años, del reinado nazarí. Basada en hechos reales y más concretamente en la vida de un gran geógrafo andalusí que terminó como esclavo-criado de un Papa, se lo regalaron como quien regala el útimo disco pirata de Lucho Gatica. Ese libro me gustó mucho más cuando en una libreria encontré “Descripción General del Africa y de las cosas peregrinas que allí hay” de Juan León Africano

9788493292379_gTras leerte “León el Africano” no sucede nada si te tomas la molestia de leerte esa Descripción General del África. la disfrutarás como marrano en charco.

Pero hay que volver a Maaluf y “Samarcanda”, esa maravillosa novela (¿estaremos exagerando la crítica?) No es una sola novela, no señor, son dos y además te da una bonita actualización sobre la historia de Iran-Persia/Persia-Iran y lo mismo te hace hasta pensar en la situación actual de dicho país y de la zona, de la cual no es nada extraño lo relatado en esta novela.

Nos hace reflexionar sobre las “maravillosas ventajas” y la “suerte” que han tenido los países que han sido “civilizados” y “modernizados” por las gentes pensantes de Europa. Ese Oriente Medio tan masacrado, destrozado, explotado, abandonado…. Pero no sus beneficios…

El uso y abuso de los ‘cazadores’ sobre los galgos

Encuentro entre Ángel Subiela y Miguel Ángel García Argüez: “Posiblemente este sea mi último  año de Carnaval»

📙EL PALACIO DE LA SULTANA🕌

TRADICIÓN

A..

I

file808Me pides estampe

un dulce relato,

cual memoria que eterna se quede

grabada en tu álbum.

Deseas que luego

que pasen los días

cuando acudas la mente ardorosa,

turbada la vista,

buscando en sus páginas

consuelo a tus penas,

mis palabras consigan alegres

tu risa que vuelva.

Sin duda que ignoras,

celeste querube,

que también la tristeza su manto

á veces me cubre.

Hoy vengo A decírte,

y escuchada afable,

una historia de penas y amores

de reyes y amantes..

De tiempos lejanos

imágenes busco,

y á pasadas grandezas y glorias

elogios tributo.

Si recrean tu alma

mis pobres conceptos,

cariñosos me miren tus ojos

como único premio.

II

A caballo, valerosos Zenetes, el estandarte de las victorias ondea sobre la puerta de Bib-monaita. Monaita.

Las fértiles campiñas castellanas nos ofrecen tesoros sin cuento, y huríes de ardientes ojos sus ciudades, con que poblar nuestros harenes.

– ¡Dios es grande; a la pelea, soldados del rofeta; que nuestras cimitarras se tiñan en sangre de los infieles, y la media luna brille de nuevo en las torres de Jerez!

Así hablaba Reduán, el batallador caudillo de la frontera de Murcia.

Y era secundado con ardor por Ornar, el arráez de la caballería granadina, por cuyas venas corría la sangre real de los antiguos Benimerines.

file3159Y Jusef Abul Hegiag, séptimo rey de la dinastía de los Alhamares, que ocupaba el trono de la llamada Damasco de Occidente, aunque no era muy dado a empresas belicosas, como fiel creyente, allegó recursos, abrió sus arsenales, y equipó una lucida tropa, que entrando por las tierras enemigas, talaron los campos, se apoderaron de multitud de ganados, y quemando la fortaleza de Guadalimar, volvieron en triunfo a Granada con infinitos esclavos y un gran número de desgraciados niños y mujeres.

El alcázar de la Alhambra se engalanó para recibir A los vencedores, con tanto más fundamento, cuanto que Omar era el amigo, el favorito del Monarca.

Mas no trascurrió una semana sin que éste gimiese en el más lóbrego calabozo.

Su alto puesto en el ejército lo vino á ocupar Jahie, su primo, y un profundo misterio rodeó al principio este acontecimiento, ocasión de disgustos y tristezas en la corte musulmana.

III

Kamar, que quiere decir luna, éra la sultana, la esposa de Jusef. Su rostro melancólico y expresivo, de una belleza admirable, indicaba las excelentes dotes que la adornaban.

Hija de un alcaide de la serranía, criada en el seno del hogar morisco, sin otro conocimiento del mundo, adoraba en su esposo tanto como en su anciano padre, cuya memoria tenía grabada en el corazón.

En la zambra que se celebró en palacio en honor de los jefes vencedores, sólo Zara, la nieta del Cadí, pudo igualar sus encantos. Flor del desierto, como expresa su nombre en arabe, era una maravilla de candor y de hermosura. Ambas jóvenes se amaban como hermanas y con esa inocencia infantil que nada prevé, cambiaron y pusieron en su tocado un rico joyel, regalo de los dueños de sus pensamientos.

Jahie idolatraba en Zara, pero su afecto no era correspondido. Otro valiente musulmán cautivó su alma y aunque inocente paloma en sus hechizos, la raza africana fortalecía sus convicciones.

file806El odio tanto tiempo comprimido estalló en el guerrero.

Al contemplar el trueque de las joyas, concibió una horrible venganza.

Llamando la atención del monarca, le insinuó que la Sultana burlaba su real decoro, usando los colores del ensalzado caudillo.

Y dirigiéndose a su primo Omar con la más traidora sonrisa, le felicitó por ser el futuro esposo de la beldad a quien el rey concedía tan inesperados favores.

Como torrente desbordado, la furia de Jusef no conoció límites. Sin conmoverle las lágrimas de su inocente esposa, ni escuchar razones de ninguna especie, la relegó a la sala más escondida de sus alcázares, bajo la custodia de dos esclavos mudos.

Y sin considerar los relevantes méritos del más bravo de sus capitanes, lo degradó a la vista de toda la corte, no quitándole al pronto la vida, hasta pensar en el en que expiara el supuesto crimen.

Jahie triunfaba; pero está escrito que la verdad, aunque se oculte con las nubes de la calumnia, el sol de la justicia la hace aparecer más brilladora.

IV

Jusef no podía vivir sin Kamar. Al recordar su inocencia, sus gracias y la pureza de que siempre la encontró revestida, dudaba de si mismo, pensaba que era un horrible sueño el terrible acontecimiento; pero al vacilar, hallaba la torva mirada de Jahie, como reconvención á sus debilidades y á sus dudas.

Para terminar la angustia que le devoraba, trató de apartar á su esposa de su lado.

Pero aunque dueño absoluto de vidas y haciendas, la historia nos lo ofrece como un rey noble, ilustrado y magnánimo, y quiso al tomar aquella determinación honrarse a si mismo construyendo un palacio suntuoso que, más que prisión, semejase retiro de deleites.

Junto á la antigua mansión regia de Aben-Habuz, en unos extensos jardines de un rico moro de Baeza, mandó hacer un cercado que a poco se fue cambiando en fortisimo muro por el exterior y en primorosas habitaciones interiores.

Antes de terminarse sus adornos y no pasados tres meses de las desavenencias expresadas, el anciano padre de la Sultana, en unión del cadí, se presentaron en audiencia pública al file912Monarca. Una indiscreción de Jahie alabándose de sus nefandos planes, les puso de manifiesto la trama urdida, y acudieron á enterar a su señor. El cambio de los lazos tan sencillamente verificado, abrió los ojos de Jusef, quien al instante rompió por si mismo las prisiones de la reina, asegurándola no volver a dudar de su pureza.

Omar fue repuesto en su cargo con gran complacencia del ejército, y su traidor primo decapitado en una de las torres de la fortaleza.

El Rey, llevando su generosidad al extremo, terminó a su costa el que no llegó a ser entonces Palacio de la Sultana, dándolo por morada a su bizarro arráez, cuyas bodas con Zara fueron tan alegres como espléndidas.

Para perpetuar la memoria del suceso fue llamado el alcázar Daralhorra, ó sea casa de la Honesta, leyéndose en sus ajimeces y en las labores de sus estancias, en caracteres cúficos, la palabra felicidad, como alusiva a sus nuevos huéspedes, y como elogio al soberano constructor, estas otras: «La protección de Dios y una esplendida victoria se anuncia a los creyentes.

V

Al cambiar la época, las costumbres y las creencias, el famoso edificio, que después sirvió para refugio de otras señoras del harén, y hasta de la famosa Doña Isabel de Solis, que renegó de su ley para enlazarse con el indomable Muley-Hacén, se ha convertido en el convento de Santa Isabel la Real, no conservándose de tan notable alcázar sino habitaciones ruinosas y un pequeño patio, incluidas en las modernas instalaciones.

file2879Desde hace siglos, y merced a la donación de los Reyes Católicos, donde se escuchaban los lascivos sones de la guzla morisca, retumba en sus sagradas bóvedas el órgano cristiano, a cuyos ecos las virgenes del Señor elevan plegarias al Todopoderoso por el triunfo de la fe de Jesucristo.

Extraído del libro: noches

Afortunadamente, hoy, dicho palacio pertenece al pueblo granadino y ha dejado de pertenecer a ese estado extranjero, el Vaticano, que nada tiene que ver con nostros, pero si mucho patrimonio y por el cual no paga ningún impuesto.

 

 

 

 

 

 

 

 

medidas

📙El Códice Romanoff📙

Leonardo-Da-Vinci“Si realmente eres, como te describes a ti mismo, el rey de los animales – ¡preferiría decir rey de las bestias, siendo el más grande! – ¿por qué no evitas tomar a sus hijos para satisfacer tu paladar, por cuya causa te has convertido en una tumba para todos los animales? Diría incluso más, si se me permitiera decir toda la verdad. (…) Dígame, ¿no produce la naturaleza alimentos simples en abundancia que pueden alimentarle? Y si no puedes estar satisfecho con alimentos tan simples, ¿no puedes preparar un sinfín de platos mezclándolos entre sí, como sugieren Piadena y otros autores en sus libros gourmet?”

Parece que este párrafo se lo adjudican a Leonardo, en cambio le niegan el siguiente: “Desde muy joven me negué a comer carne y llegará el día en que los hombres como yo miraremos la matanza de animales de la misma manera que hoy miramos la matanza de hombres”.

Notas-de-cocina-de-Leonardo-da-VinciFrases parecidas pero no idénticas. Nunca ha sido raro que a personajes famosos se le adjudiquen desfacer entuerntos, hazañas, hechos, o frases. De alguna manera, se podría aplicar el refrán “difama que algo queda”. Algunas, con el correr de los años se le adjudican y permanecen como tales y otras no.

Hoy me he acordado de un “Libro de Cocina” que hace algunos años, 1998, publicaron dos británicos y fue una noticia tremenda. Pues que el Gran Leonardo hubiera, también, escrito un libro de cocina ¿a quien podía extrañar? ¿No invento el tanque? ¿el avión? ¿no era un artista en la pintura, escultura? Un técnico teatral insuperable, ¿por qué? Entonces ¿no era o debiera ser capaz de escribir un libro de cocina?

A lo mejor por falta de tiempo, digo yo. Encima, si como dicen los dos primeros párrafos, ambos atribuidos a él, parece que uno con más motivo que el otro, era vegetariano. Según nos dice Jean Paul Richter, el primero en descifrar los cuadernos de Leonardo. Me pregunto ¿Un vegetariano se va a dedicar a escribir un libro de cocina con recetas cuyo fundamento son pescados y carne?

maquinasLa historia de los emparedados según el códex Romanoff

El pan y la carne I:
Me he puesto a pensar en tomar un trozo de pan y colocarlo entre dos pedazos de carne, mas ¿cómo deberé llamar este plato?.

El pan y la carne II:
¿Y si dispusiera la carne entre dos trozos de pan?.

El pan y la carne III:
(…) La rebanada de carrillo de buey deberá ir entre sendos pedazos de pan y no al revés. Será un plato como no se ha visto nunca antes en la mesa de mi señor Ludovico Sforza. Ciertamente, se podría disponer toda suerte de cosas entre los panes: ubres, testículos, orejas, rabos, hígados. Los comensales no podrán observar el contenido al entrarle con sus cuchillos. Lo llamaré, por esta razón,
pan con sorpresa”.

Dicho libro, en el año 2011 llevaba vendidos en España 75.000 ejemplares (creo que va por su quinta edición). “Leonardo´s kitchen note books” lo escribieron una pareja de historiadores, Shelagh y Jonathan Routh, sin otra intención que divertir a sus lectores. Tan claro había sido su propósito que en Londres se presentó a la prensa el día de los inocentes, “The fool´s day”, el 1 de abril de 1987, (curioso día ¿o no?).

La pareja de historiadores fue lo bastante hábil como para reinterpretar una amplia gama de bocetos y dibujos de Leonardo para relacionarlos con alimentos y diversos útiles de cocina. De hecho, algunos planos de fortificaciones se convierten en estancias ceremoniales, unos complejos motores aparecen como un dispositivo para eliminar las ranas del agua potable, y así hay innumerables ejemplos. También mencionan que el gran Leonardo inventó la pastilla de concentrado de caldo precursor de los cubitos de Avecren. Por citar solos unos ejemplos.

Notas-de-cocina-de-Leonardo-da-Vinci-2Jose Carlos Capel, quien estuvo a cargo de la edición española desveló esta broma hace algún tiempo y cuenta algunos de los detalles que los autores del libro sembraron a modo de avisos y que tuvo que retirar en la edición española: “Dos ingredientes como las alubias y el maíz,  productos americanos que a principios del XVI eran desconocidos en Europa. En cambio, respetamos los dibujos originales como el de la máquina de pelar patatas, artefacto absurdo porque tampoco estos tubérculos habían llegado al puerto de Sevilla.”

El Códice Romanoff, la recopilación de notas inéditas de Leonardo, referidas a su curiosidad y su creación en torno a la cocina, la mesa y las costumbres gastronómicas de su tiempo, es una broma perfectamente urdida, uno de los juegos editoriales más simpáticos de la literatura gastronómica.

Aún hoy te puedes encontrar artículos en la red que afirman que el orginal del “Codex Romanoff” está en el museo de l´Hermitage (Leningrado) o en poder de los herederos del genio renacentista. Pero ni en un sitio ni en el otro porque no existe. Se habla de un libro imaginado cuyo contenido es completamente falso.

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De la infamia a la ignorancia y de la desmemoria al fraude

🎭Man and Superman por George Bernard Shaw👺

Man and Superman es un drama en cuatro actos escrito por George Bernard Shaw en 1903. Le pidieron que escribiera una obra basada en el mito de Don Juan. Hombre y Superhombre se estrenó en el Royal Court Theatre de Londres el 23 de mayo de 1905, pero omitieron el tercer acto. Una parte del mismo, Don Juan en el Infierno (Acto 3, Escena 2), se representó cuando el drama se escenificó el 4 de junio de 1907 en el Royal Court. La obra no se representó en su totalidad hasta 1915, cuando la Travelling Repertory Company la representó en el Lyceum Theatre de Edimburgo.

Hasta hace unos años, que yo sepa, no había traducción oficial de la obra. No creo que la hayan realizado recientemente, de modo que dudo que, alguna vez, se haya escenificado en España, no sé en los paises de habla castellana. Esto fue motivo por el que una colega y el que esto escribe, presentáramos un boceto de traducción a un premio de idem, se presentaban proyectos y si te lo aprobaban, esto es, te lo becaban, entonces traducías. Nuestro interés por esta obra, aparte de gustarnos el autor, se debía a que ya en aquel entonces, estaba libre de copyright, no caía bajo las garras de la SGAE y sus secuaces. Pero no fuimos “premiados”. Olvidamos el proyecto.

Bastante tiempo después, reordenando la biblioteca (suena pedante eso de la biblioteca), bueno, las estanterías con libros que tengo en un cuarto, me encontré el “original“, de modo, que por eso de practicar la profesión, me dediqué a traducir a ratos. Desde que estoy con el blog tengo varios proyectos de traducción, en circunstancias parecidas que, a veces, pienso publicar, y otras no. Son ellos:

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El capítulo primero del libro de Jerry se llama “Hijo de Amérika”. Este es uno de los tropezones de Jerry. Resulta imposible para él ser hijo de Amérika – no importa como lo deletree. Jerry no es un indio. Es un descendiente de los invasores. Estoy a favor de la dictadura de los indios. Esta es tu tierra. No tengo ni idea de cuantos de ellos puedan quedar: si solo quedara un indio, estoy a favor de hacerlo monarca absoluto, incluso si fuera un idiota. Los indios tiene derecho a esto. No estoy interesado en ningún argumento opuesto. Todos los argumentos han sido refutados por la heroica resistencia contra los invasores europeos sostenida por los indios dirigidos por jefes tales como Tecumseh, Toro Sentado y Jerónimo.

Eldridge Cleaver

Curiosamente acabo de descubrir, que este libro si tiene traducción al castellano y está en venta. Que cosas tiene duckduckgo

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Los últimos días de Víctor Jara

El artista chileno fue una de tantas víctimas de las Fuerzas Armadas del 11 de septiembre de 1973.

”Un informe muy complementario, que incluye las cantidades de bajas y heridos hasta el 8 de septiembre, cuando dejó Sudáfrica. Este reporte se compiló con tanta exactitud como lo era posible hasta esa fecha, y con tantos detalles como un solo vólumen lo permite. Tras frecuentes conversaciones con los Bóers, Conan Doyle se ha esforzado por mantener sus puntos de vista sobre asuntos políticos y militares. A menudo, las únicas fuentes a las que tuvo que acudir fueron a los oficiales y a los hombres convalecientes que estaban bajo su cuidado, por lo que pudo haberse introducido ciertos errores. Las últimas escenas de la Guerra de los Bóers, han sido tratados de manera necesaria, con menos detalles que desde el comienzo de esta”

El libro fue terminado en septiembre de 1900, en un momento cuando el autor de “El signo de los cuatro” creyó que la guerra estaba finalizando. Sin embargo, la guerra continuó hasta 1902.

“Luther Blissett” es un seudónimo múltiple – una “fama abierta”- adoptado en informalmente y compartido por centenares de artistas y agitadores europeos a partir del verano de 1994.
Por razones desconocidas, el mote ha sido tomado en préstamo a enlace un futbolista inglés de la década de los 80 de orígenes afrocaribeños.
En Italia, entre 1994 y 1999, el denominado Luther Blissett Project (una red organizada dentro de la comunidad abierta que compartía la identidad “Luther Blissett”) se convierte en un fenómeno muy conocido y consigue difundir una leyenda, la fama de un héroe popular.
Este Robin Hood de la era de la información libra una guerra de guerrillas dentro/contra una industria cultural en proceso de profunda transformación (estamos a comienzos de la Web), organiza heterodoxas campañas de solidaridad en favor de víctimas de la censura y represión y -sobre todo- juega elaboradas travesuras a los medios masivos como una forma de arte, siempre reivindicando la responsabilidad sobre los mismos y describiendo los fallos del sistema que aprovechan para hacer publicar o transmitir el bulo.

Dicho todo lo anterior, me place publicar aquí el Primer Acto de la obra; Hombre y Superhombre de G.B.S hecha por el que esto firma y estando la traducción bajo la licencia:

Creative Commons Attribution 4.0 Unported License. Para ver una copia de esta licencia, https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

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📒Sobre el asesinato de Olof Palme📗

portadaLa historia está repleta de misterios, unos porque no se has logrado encontrar el hilo que lleve al final y otros, yo diría que los más, porque alguien ha estado interesado en ocultar la realidad.

Un ejemplo en eso del ocultamiento de la realidad es el gobierno de los EE.UU. que son expertos en contar la historia a su gusto, y lo que es más, hacer que el resto del mundo se la crea. Casos hay muchos, comenzaron con el extermino de los pueblos originales y siguen con lo que está sucediendo ahora mismo en América Latina, por no mencionar Oriente Medio o China.

Eso si, en algunas ocasiones, unos 50 años después, abren los archivos y vemos lo que fue la realidad. Así hemos conocido que la Guerra México América (Aquella guerra en la que John Wayne en su gran obra “El Alamo” contó toda la historia pero lo fundamental todo al revés – Señor John los invasores no eran los mexicanos y los esclavistas tampoco eran los mexicanos) o la Hispano Americana (también el barquito en cuestión fue volado por los mismísimos norteamericanos), fueron provocadas por los intereses imperialista de los EE.UU. También que sabían lo que iba a suceder el 7 de diciembre en Pearl Harbour, pero dejaron que pasara, pues el pueblo era reacio a entrar en la guerra.

Recientemente se ha publicado en Alemania un libro donde un periodista y un politólogo se enfrentan a las extrañas muertes, misterios sin resolver, de dos políticos europeos y un espia yankee: Olof PalmeUwe Barschel und/and/och/et/y William Colby.

En el caso de asesinato del primer ministro sueco Olof Palme, parece que existe la esperanza de que se pueda aclarar algo. Esto es lo que dice Patrik Baab (autor del libro) en una entrevista con NachDenkSeiten. Junto con su coautor, politólogo y experto en armamentos Robert Harkavy, Baab se reunió con el Fiscal General sueco para discutir el misterioso crimen de hace más de 30 años.

Extractos de la entrevista:

Sr. Baab, el asesinato de Olof Palme se remonta a décadas. ¿Se puede resolver el crimen?

Robert Harkavy y yo estamos convencidos de que el caso de Palme puede resolverse. El actual fiscal general sueco Krister Petersson (no confundir con  Christer Pettersson presunto asesino oficial de Palme) parece ser el hombre adecuado. No solo es un forofo del 1er FC Colonia, sino que, según nuestro parecer, también está dispuesto a aclarar el asesinato. Hablamos con Krister Petersson durante varias horas el otoño pasado. Dijo que este era su último trabajo como investigador jefe y que quería llegar a una conclusión en los próximos cuatro años. Si lo hace, sería la primera investigación sobre Palme que no formase parte de una maniobra de encubrimiento.

¿Por qué tienes la esperanza de que, esta vez, algo salga de la investigación?

Krister Petersson (el fiscal) afirma que Christer Pettersson (el supuesto asesino), quien durante mucho tiempo fue acusado por los investigadores suecos de ser el presunto autor individual, no pudo haber cometido el asesinato. No se encontraba en la escena del crimen y, por lo tanto, fue absuelto años después por el Tribunal de Apelaciones. Los testigos que incriminaron a Christer Pettersson en ese momento fueron sobornados por la propia policía. Esto rompe la teoría del perpetrador individual en sí misma. El investigador jefe sueco piensa en un grupo de delincuentes profesionales y entrenados militarmente, posiblemente fuerzas especiales militares.

¿Quién es el fiscal?

Un hombre que da la impresión de ser completamente independiente en sus investigaciones. Sobre todo, ha alcanzado la cumbre profesionalmente, no tiene que hacer carrera y, por supuesto, ceder ante posibles presiones. Pero también sabe que se enfrenta a poderosos oponentes. Krister Petersson ve numerosos indicios de que la policía sueca y el servicio secreto sueco, el Säpo, están involucrados en el crimen.

Ha enviado equipos de investigación a Sudáfrica y está muy interesado en las células suecas del ejército secreto de la OTAN Stay-Behind. Al órgano rector de este ejército secreto de la OTAN, el Comité Clandestino Aliado ACC, también se les asignaron representantes de estados que no pertenecían a la OTAN, como. Suecia. Esto se demuestra mediante documentos que evaluamos en nuestro libro. Hasta ahora, Krister Petersson mostró un gran interés en los resultados de nuestra investigación. Pero si puede investigar el caso también depende de si el Säpo abre sus archivos y hace que sus registros sean accesibles. Según mis datos, esto no ha sucedido en los últimos 30 años.

Para aclararlo brevemente: en el caso hay un Krister Petersson y Christer Pettersson.

Sí, eso puede parecer confuso, pero eso es solo una coincidencia de nombre. El presunto asesino individual acusado durante mucho tiempo, Christer Pettersson, era un delincuente menor alcohólico y drogadicto. Una semana antes del asesinato de Olof Palme, asaltó una licorería y luego cayó directamente en los brazos de la policía. No habría podido cometer tal asesinato. Robert Harkavy y yo asumimos que buscaron un chivo expiatorio. La intención era desviar la atención de los hechos y, sobre todo, la participación de partes de las fuerzas de seguridad suecas y el establishment sueco.

¿Qué tiene en contra de la teoría del asesino único?

En la helada noche de invierno del 28 de febrero de 1986, poco después de las 11 de la noche, el asesino se acercó por detrás de la pareja Olof y Lisbet Palme. Los dos salían del cine Grant en Sveavägen en el centro de Estocolmo. Los testigos declararon que el autor andó junto a ambos durante un rato, posiblemente hablando con ellos. Luego se despidió de Olof Palme y disparó a la altura de la médula espinal, matando inmediatamente a la víctima.

No está claro si un existió un segundo disparo que rozó la palma de Lisbet o si se trató de una puesta en escena. Entonces el asesino dio unos pasos medidos se dio la vuelta con calma y miró hacia atrás. Solo entonces subió corriendo las escaleras de Tunnelgatan y desapareció en uno de los tres caminos que se bifurcaban. Un solo disparo en el sitio mortal; se retira con toda la sangre fría de la escena del crimen; El asesinato es en un lugar muy adecuado para escapar: este es el trabajo de un “asesino a sueldo” profesional, entrenado y experimentado que depende de un equipo bien ensayado.

Se reunieron con el fiscal. ¿Cuáles son sus descubrimientos?

Como todos los investigadores profesionales, Krister Petersson no habla sobre los resultados de la investigación. Pero a partir de las preguntas que hace y los temas que hemos discutido, podemos ver en qué dirección va. Existen muchas similitudes con nuestro trabajo. El investigador jefe ve el tema de los los llamados “walkie-talkie-men“. Numerosos testigos vieron alrededor de la escena y a lo largo de la ruta nocturna a los guardaespaldas de Palme con radios, los teléfonos móviles aún no existían. Sus posiciones no eran muy lógicas. Ninguno de estos testimonios fueron tomados en cuenta.

Escuela-laica-Europa-Laica-2019¿Con quien habían hablado Palme y su esposa esa noche?

La decisión de Olof y Lisbet de ir al cine con su hijo y su novia no la tomaron con mucha antelación, tal vez dos horas y media antes de que el espectáculo comenzara a las 9 p.m. Quienquiera que colocó a estos hombres con radios, necesitaba saber lo qué habián planeado Palme y su esposa esa noche. Esto solo lo podía saber quién escuchó el teléfono de Olof Palme. Solo los empleados de la policía, el servicio secreto o la compañía telefónica son los sospechosos.

¿Qué otros puntos interesaban al fiscal?

Krister Petersson también muestra un gran interés por la pista de Sudáfrica. Hay documentos del servicio de inteligencia militar de Sudáfrica que llaman a Palme un enemigo público y ordenaron una operación contra él. Hay una factura de gastos de viaje para un agente llamado Roy Allen. Este hombre pertenecía a un escuadrón de la muerte sudafricano. Los gastos de viaje para un viaje por los Países Bajos y Londres a Estocolmo y viceversa están fechados el 26/27/28/29. y el 30 de febrero de 1986. Esto no puede ser cierto: febrero de 1986 no fue bisiesto con lo que tuvo 28 días. Solo un error o una falsificación, no lo sabemos exactamente.

Pero sabemos que los documentos del servicio secreto militar del régimen del apartheid dicen que la operación estaba controlada y dirigida desde Bruselas. Se puede interpretar como la Embajada de Sudáfrica en Bélgica, lo cual tiene poco sentido. Pero  también se puede interpretar como la sede del ejército secreto de la OTAN Stay-Behind: el Comité Clandestino Aliado o su brazo operativo, el Personal de Planificación de Operaciones Secretas. Esto tiene más sentido. Porque tenemos documentos de estos comités, que indican una participación de Stay-Behind.

Todo parece muy confuso.

Antes que nada, miras dentro de una cortina de humo. Pero el éxito de la investigación consiste en penetrar esa cortina de humo. Para eso nos tenemos que hacer las preguntas correctas: ¿Qué rastros hay en la escena del crimen? ¿Qué vemos en su entorno? ¿Qué personas formaban parte de la cadena de mando? ¿Qué motivos hay en juego? Al final, los investigadores dependen de informantes de confianza.

En el caso de Barschel, hay una situación bastante confusa, ¿cierto?

No hay que dejarse llevar por la multitud de pistas. Lo que realmente importa es lo que vemos en la escena y qué motivos entran en juego. Esto no es el resultado de la especulación, sino de documentos o el testimonio de testigos contemporáneos.

¿Qué motivos podrían haber jugado un papel en el caso de Palme?

Los documentos muestran que hay tres motivos: Primero, Olof Palme paró el tráfico de armas sueco con Teherán en el asunto Irán-Contra. La administración estadounidense del presidente Reagan había organizado extensas entregas de armas a Irán a través de terceros países como Suecia para evitar en secreto la prohibición del Congreso, e instó al gobierno sueco a continuar entregando suministros. Palm rechazó esta propuesta.

¿El segundo motivo?

Olof Palme planeó para la primavera de 1986 una visita a Mikhail Gorbachev en Moscú. Las agencias de inteligencia de la OTAN temían que se negociara una Europa Central libre de armas nucleares y una Escandinavia neutral con las garantías de seguridad soviéticas. Esto fue visto como una amenaza para el flanco norte de la OTAN y la estrategia de la OTAN, que preveía un ataque preventivo contra las bases de submarinos rusos en la península de Kola en caso de guerra.

¿Y el tercer motivo?

Suecia fue el mayor donante del Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela, Palme estaba totalmente en contra de la segregación racial. Documentos de la inteligencia militar sudafricana muestran: Para el régimen del apartheid, Olof Palme era un enemigo público, contra el cual se debía llevar a cabo una operación encubierta.

¿Te entiendo correctamente: estos tres motivos entonces supuestamente también podrían funcionar juntos?

De estos puntos surge un grupo de motivos, que apunta a los procesos en segundo plano. En el sentido de una subcontratación del servicio secreto, uno aparentemente utilizó, los documentos disponibles para nosotros, los escuadrones de la muerte del estado del apartheid para hacer el trabajo sucio para el ejército secreto de la OTAN.

Cualquiera que se ocupe de casos como el asesinato de Palme, en seguida es acusado de participar en teorías de conspiración. ¿Te han acusado de ello?

Esta acusación viene una y otra vez, principalmente de personas que no han leído nuestro libro. Porque no se trata de teorías de conspiración, sino de intereses políticos. Para nuestra presentación, sacamos una serie de pruebas. La realidad de las mismas es decisiva para la comprensión de una teoría.

El término teoría de la conspiración es, en mi opinión, analíticamente borroso y, por lo tanto, inútil. El filósofo conservador Karl Popper lo usó con la clara intención de excluir modelos sociológicos alternativos de explicación. La CIA lo acusó políticamente después del asesinato de J. F. Kennedy. El servicio de inteligencia trató de poner pistas falsas, la propia CIA estuvo implicada en el asesinato del presidente, lo que luego se demostró en buenos estudios históricos. Por lo tanto, la palabra “teoría de la conspiración” me parece un concepto político de lucha basado en intereses con poco alcance analítico.

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huelgaDejar de usar Photoshop® es una decisión política

 

Declaración Final de la Cumbre de Delegados/as No Estatales de Instancias Derivadas del Acuerdo Final de Paz

📙Tabucchi, Camilleri📖

Los tengo abandonados y tiene que venir el zarpazo de una muerte para acordarme que tengo que mencionarlos. Pero no lo voy a hacer. Tabucchi va a hablar, o mejor dicho Pereira sostendrá algunos “asertos” sobre la muerte .. y la gordura.

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No, no quería nada de aquello en la otra vida, para toda la eternidad, Pereira, y no quería creer en la resurrección de la carne. Así que se puso a hojear aquella revista, con indolencia, porque se estaba aburriendo, sostiene, y encontró un artículo que decía: «La siguiente reflexión acerca de la muerte procede de una tesina leída el mes pasado en la Universidad de Lisboa. Su autor es Francesco Monteiro Rossi, que se ha licenciado en filosofía con las más altas calificaciones; se trata únicamente de un fragmento de su ensayo, aunque quizá colabore nuevamente en el futuro con nosotros.»

Sostiene Pereira que al principio se puso a leer distraídamente el artículo, que no tenía título, después maquinalmente volvió hacia atrás y copió un trozo. ¿Por qué lo hizo? Eso Pereira no está en condiciones de decirlo. Tal vez porque aquella revista de vanguardia católica le contrariaba, tal vez porque aquel día se sentía harto de vanguardias y de catolicismos, aunque él fuera profundamente católico, o tal vez porque en aquel momento, en aquel verano refulgente sobre Lisboa, con toda aquella mole que soportaba encima, detestaba la idea de la resurrección de la carne, pero el caso es que se puso a copiar el artículo, quizá para poder tirar la revista a la papelera.

Sostiene que no lo copió todo, copió sólo algunas líneas, que son las siguientes y que puede aportar a la documentación: «La relación que caracteriza de una manera más profunda y general el sentido de nuestro ser es la que une la vida con la muerte, porque la limitación de nuestra existencia por la muerte es decisiva para la comprensión y la valoración de la vida.»

Después cogió una guía telefónica y dijo para sí: Rossi, qué nombre más extraño, más de un Rossi no puede venir en la guía, sostiene que marcó un número, porque de aquel número se acuerda bien, y al otro lado oyó una voz que decía: ¿Diga? Oiga, dijo Pereira, le llamo del Lisboa. Y la voz dijo: ¿Sí? Verá, sostiene haber dicho Pereira, el Lisboa es un periódico de aquí, de Lisboa, sale desde hace unos meses, no sé si usted lo conoce, somos apolíticos e independientes, pero creemos en el alma, quiero decir que somos de tendencia católica, y quisiera hablar con el señor Monteiro Rossi.

Pereira sostiene que al otro lado de la línea hubo un momento de silencio y después la voz dijo que Monteiro Rossi era él y que en realidad no es que pensara demasiado en el alma. Pereira permaneció a su vez algunos segundos en silencio, porque le parecía extraño, sostiene, que una persona que había escrito reflexiones tan profundas sobre la muerte no pensara en el alma.

Sostiene Pereira

Tabuchi, Antonio

Opere

  • Antonio Tabucchi, Piazza d’Italia, 1ª ed., Milano, Bompiani, 1975.
  • Antonio Tabucchi, Il piccolo naviglio, 1ª ed., Milano, Mondadori, 1978.
  • Antonio Tabucchi, Il gioco del rovescio, 1ª ed., Milano, il Saggiatore, 1981.
  • Antonio Tabucchi, Donna di Porto Pim, 1ª ed., Palermo, Sellerio, 1983,
  • Antonio Tabucchi, Notturno indiano, 1ª ed., Palermo, Sellerio, 1984,
  • Antonio Tabucchi, Piccoli equivoci senza importanza, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, 1985. Premio Selezione Campiello
  • Antonio Tabucchi, Il filo dell’orizzonte, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, ottobre 1986,
  • Antonio Tabucchi, I volatili del Beato Angelico, 1ª ed., Palermo, Sellerio, 1987.
  • (PT) Antonio Tabucchi, Pessoana mínima, 1ª ed., Lisbona, Imprensa Nacional, 1987.
  • Antonio Tabucchi, I dialoghi mancati, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, 1988.
  • Antonio Tabucchi, Un baule pieno di gente. Scritti su Fernando Pessoa, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, 1990.
  • Antonio Tabucchi, L’angelo nero, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, 1991.
  • Antonio Tabucchi, Sogni di sogni, 1ª ed., Palermo, Sellerio, 1992.
  • Antonio Tabucchi, Requiem, traduzione di Sergio Vecchio, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, marzo 1992.
  • Antonio Tabucchi, Gli ultimi tre giorni di Fernando Pessoa, 1ª ed., Palermo, Sellerio, 1994.
  • Antonio Tabucchi, Sostiene Pereira, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, gennaio 1994. Premio Campiello
  • Antonio Tabucchi, Conversazione con Antonio Tabucchi: dove va il romanzo?, a cura di Marco Cassini e Paola Gaglianone, saggio critico di Riccardo Scrivano, nota di Roberto Faenza, 1ª ed., Roma, Omicron, 1995.
  • (ES) Antonio Tabucchi e Carlos Gumpert, Conversaciones con Antonio Tabucchi, 1ª ed., Barcellona, Anagrama, 1995.
  • Antonio Tabucchi, La testa perduta di Damasceno Monteiro, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, marzo 1997.
  • Antonio Tabucchi, Marconi, se ben mi ricordo, 1ª ed., Torino, Rai Eri, 1997.
  • (FR) Antonio Tabucchi, La gastrite de Platon, a cura di Bernard Comment, 1ª ed., Parigi, Mille et une nuit, 1997.
  • (FR) Antonio Tabucchi, La nostalgie, l’automobile et l’infini. Lectures de Pessoa, 1ª ed., Parigi, Seuil, 1998.
  • Antonio Tabucchi, La gastrite de Platon [La gastrite di Platone], Palermo, Sellerio, 1998 [1997].
  • Antonio Tabucchi, Gli zingari e il Rinascimento. Vivere da rom a Firenze, 1ª ed., Milano, Edizioni Sipiel, 1999.
  • (EL) Antonio Tabucchi e Anteos Chrysostomidis, Ena poukamiso gemato likedes [Una camicia piena di macchie], Conversazioni di Antonio Tabucchi con Anteos Chrysostomidis, Atene, Agra, 1999.[senza fonte]
  • Antonio Tabucchi, Si sta facendo sempre più tardi, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, marzo 2001.
  • Antonio Tabucchi, Autobiografie altrui. Poetiche a posteriori, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, maggio 2003.
  • Antonio Tabucchi, Tristano muore, Milano, Feltrinelli, febbraio 2004.
  • Antonio Tabucchi, Gianni D’Elia e Gilberto Zorio, Brescia piazza della Loggia 28 maggio 1974-2004, Brescia, Edizioni l’Obliquo, maggio 2004.
  • Antonio Tabucchi, Racconti, Milano, Feltrinelli, dicembre 2005.
  • Antonio Tabucchi, L’oca al passo. Notizie dal buio che stiamo attraversando, Milano, Feltrinelli, 2006.
  • Antonio Tabucchi, Il tempo invecchia in fretta, Milano, Feltrinelli, settembre 2009.
  • Antonio Tabucchi, Viaggi e altri viaggi, a cura di Paolo Di Paolo, Milano, Feltrinelli, 2010.
  • Antonio Tabucchi, Racconti con figure, a cura di Thea Rimini, Palermo, Sellerio, 2011.
  • Antonio Tabucchi, Di tutto resta un poco. Letteratura e cinema, a cura di Anna Dolfi, Milano, Feltrinelli, marzo 2013.
  • Antonio Tabucchi, Per Isabel. Un mandala, 1ª ed., Milano, Feltrinelli, ottobre 2013.
  • Antonio Tabucchi, L’automobile, la nostalgia e l’infinito, traduzione di Clelia Bettini e Valentina Parlato, Palermo, Sellerio, 2015 [1998].
  • Antonio Tabucchi e Marco Alloni, La vita imperfetta. Marco Alloni intervista Antonio Tabucchi, 1ª ed., Reggio Emilia, Compagnia editoriale Aliberti, 2017.

Traduzioni (parziale)

 

Andrea Camilleri ha muerto,

Luca Zingaretti: “Cambió mi vida

Luca Zingaretti y Andrea Camilleri han creado una de las series de televisión más populares de los últimos veinte años. El comisario Montalbano contiene valores que se han perdido con el tiempo. Un amor desproporcionado por Sicilia que ambos vivían en su propia piel. Con motivo de la muerte de Camilleri, Zingaretti ha rendido homenaje a su amigo con palabras conmovedoras. La complicidad entre los dos surge mucho antes de que comience la serie de televisión. Nació en 1980, en los bancos de la Academia Nacional de Arte Dramático. El futuro actor aún en sus veinte años, escuchó las conferencias del profesor Camilleri: “Me encontré por primera vez con la increíble capacidad narrativa de este individuo, que nos cautivaba aunque la nuestra no era realmente una clase de sanatrellini. Nos encantó aprender con él porque nos mostró lo excepcional en lo que consideramos solo la vida cotidiana. Nos mostró cómo lo que damos por sentado podría ser extraordinario, siempre que sepamos cómo verlo, juzgarlo, apreciarlo“.

ambosEl comisario Montalbano

Tras su paso por la Academia, Zingaretti encontró en una librería dos libros firmados por Camilleri. Uno de estos narraba las aventuras del inspector Montalbano. Desde entonces, su vida cambió radicalmente: “Recuerdo diciéndome: ¡Este es un personaje maravilloso! Pero ¿por qué me gusta tanto? Montalbano representa ciertos valores que quizás pertenecieron más a la generación de nuestros abuelos. Estos valores, quizás ya no existan, sentimos una nostalgia increíble porque sabemos que, en cambio, debieran ser preservados. Porque no vale la pena venderse por un plato de lentejas, que también puede ser un cargo en la televisión, siempre se compara con un plato de lentejas el precio de un ser humano”.

La memoria en Instagram.


Ciertamente, el amor de Luca Zingaretti por su querid
o amigo Andrea Camilleri no se podía perder. El actor dedicó una publicación de Instagram a su mentor con estas palabras: “Ahora me dejas y me dejas con una sensación de vacío insuperable, pero sé que cada vez que diga, aunque sea solo en mi cabeza, “soy Montalbano”, a donde sea que te encuentres, sonreirás maliciosamente, tal vez fumándote un cigarrillo y guiñándome un ojo para comprender, como la última vez que nos encontramos en Siracusa. Adiós maestro y amigo, ¡que la tierra sea luz para ti! Tu Luca“.

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Sobre Josep Vicent Marqués

9788485730186-esAyer estaba buscando documentación en la red y me encontré con un folleto firmado por Vincent Marqués, está feo, pero lo tenía olvidado.

Y decidí hacer una búsqueda del mismo para ver qué era de su vida. El pasmo fue saber que estaba muerto, lagarto lagarto. Es curioso pero uno se siente culpable por no tener dicho dato, no fuimos amigos, ni tan siquiera conocidos, yo solo fui lector y debatidor de sus libros.

Nuestro “encuentro” fue a principio de los 80 y quiero creer que en verano, pues era dicha estación la propicia para cargarse de libros para leer y discutir. El libro seguro que estaba comprado en la “Librería de la Mujer” entonces existente en Granada, hoy desaparecida. Era el que figura arriba a la izquierda. Hizo furor entre el progrerio más consciente de la integralidad de la revolución. Aún no tengo claro si saque alguna enseñanza o no.

Luego he llegado a la conclusión, mirando el año de su muerte, que puede que lo hubiera sabido, pero dicho año ya tenía yo bastantes preocupaciones privadas, laborales y personales como para fijarme en detalles tan externos a mi vida (eso se llama egoísmo). De modo que he decidido recordarlo aquí y ahora. Para lo cual, aprovechando que en su búsqueda me he encontrado un folleto suyo, muy a tono con su pensamiento y escritura, aquí lo consigno:

Dedicatoria

A todos nosotros, los varones,
absolutamente seguros de nosotros
mismos, creídos del cuento chino de
nuestra superioridad.
A nosotros, los que apreciamos poco
importante el estudio de los problemas
del género.
A nosotros, infelizmente convencidos
de nuestra augusta preeminencia.
— EL EDITOR —

1. LA CREENCIA EN NUESTRA NORMALIDAD ES PRECISAMENTE UN SIGNO DE ALIENACIÓN

Si los varones no estuviéramos alienados habríamos entendido que no somos sino una de las dos variantes deformadas que produce a partir del sexo una sociedad concreta. Nuestra actitud no ha sido ésta. Darnos por sentado que el varón es normal, pleno, persona, actor consciente, modelo. Cuando reconocemos que hay una opresión sobre la mujer entendemos ésta como algo que le impide igualarse con nosotros y cuando no la reconocemos protestamos ante el hecho de que quiera ser como nosotros. Ese nosotros no es nunca cuestionado o si acaso sólo reconocemos que somos portadores de la opresión sobre la mujer: Si no nos oponemos  conscientemente a su liberación ya somos perfectos. Y sin embargo, hablar nosotros de la alienación de la mujer sin hablar, al mismo tiempo, de la alienación del varón no es demasiado distinto de compadecerse de la miseria del obrero proponiendo una sociedad en la que todos fuésemos burgueses.

alienado2. LA IMPUGNACIÓN DEL VARÓN SOCIAL NO DEBE UTILIZARSE PARA IMPEDIR EL ACCESO DE LA MUJER AL INFIERNO DEL VARON, NI LA LUCHA INMEDIATA POR LA IGUALDAD DEBE LEGITIMAR COMO MODELO AL CURIOSO PERSONAJE QUE SOMOS

La derecha ha hecho alguna vez un amago de crítica del varón, exaltando la dulzura, generosidad, abnegación o serenidad de la mujer frente a nuestra brusquedad, inquietud, agresividad… La mujer —“su” mujer— tendría lo esencial y nosotros lo accidental: habría que disuadirla de andar por mal camino tratando de imitarnos. Se glorifica así al varón como “mal necesario” y se relega a la mujer, como “bien imposible”, al papel que le es útil, tanto para oprimirla como para hacer resaltar la pragmática sublimidad del varón, que, sobrio y responsable él, no puede permitirse el lujo de lo esencial, de lo bello; esto será poseído por la mujer y por ella guardado hasta la vuelta del varón, que halle en ella y ello tregua y sosiego. Este es el punto más lúcido de la derecha masculina aunque lo leamos como la posición más carca. Una crítica de izquierda al varón debería desmarcarse de toda ambigüedad al respecto.

Digamos, pues, que la mujer tiene derecho a morirse tan pronto como el varón, ser juez, soltar tacos, ser marino teniendo o no un amor en cada puerto, emborracharse, ser extraordinariamente ambiciosa en su carrera, darle el primer apellido a los hijos, ser muy valorada socialmente por el número de caballeros que se ha llevado a la cama, ser sargento de húsares, sentirse orgullosa de mantener al marido y a los hijos, pagarle a un varón por sus servicios sexuales, ocupar una sede episcopal y ser deseada por su noble pelo blanco, por la experiencia que ha surcado de arrugas su rostro o el turbulento pasado que evoca una cicatriz en la mejilla. Probablemente la mujer y el varón deberían cuestionarse hasta qué punto todo eso es bueno, útil o realmente divertido; pero desde el reconocimiento de la igualdad.

Aquí de momento se afirma sólo que los varones deberíamos reconocernos como un producto bastante deficiente de una sociedad concreta y no como lo normal, lo natural o el maravilloso resultado del progreso humano.

3. LA INTERVENCIÓN MASCULINA EN EL DEBATE SOBRE LA OPRESIÓN DE LA MUJER PUEDE JUGAR EL PAPEL DE RESISTENCIA A LA AUTOCRÍTICA Y EL DE REPRODUCCIÓN DE NUESTRO INFATIGABLE Y PATOLÓGICO PROTAGONISMO

Escribir un varón un libro sobre la mujer no es necesariamente un acto de paternalismo; tampoco que el libro lo escriba una mujer garantiza nada en  principio. Sin embargo, es sospechoso que, apenas nos sintamos los varones convencidos de que esta cuestión es seria, nos apresuremos a tratar de cauterizar la herida y acudamos presurosos con bálsamos y herniosas síntesis del tipo “también nosotros estamos mal”, “hemos de arreglarlo juntos hombres y mujeres” o “la culpa no es nuestra sino del capitalismo’’. Una síntesis propuesta por quien es, aun secundaria o involuntariamente, opresor, y desde su propia “normalidad”, no puede ser nunca una síntesis superadora. No lo vemos sin embargo así. Y si nuestros primeros movimientos intervencionistas pueden, incluso suelen, ser hijos de la mala conciencia y la buena voluntad, aferrarnos a ellos tras el rechazo por parte de las mujeres es un indicio más de nuestra anormalidad. Alguien le dijo a Cánovas, creo, en el Congreso: “Su señoría es tan vanidoso que cuando va a una boda querría ser la novia y cuando va a un entierro, el muerto”. Todos los varones somos Cánovas.

Así, acudir a unas jornadas sobre la mujer no es un acto machista, obviamente, pero cabrearnos si las mujeres no nos dejan entrar sí lo es. Nuestra comprensión de que el oprimido puede querer, incluso necesita, estar solo desaparece cuando ese oprimido es la mujer. El varón intelectual que considera inoportuno participar en una reunión de obreros porque, aunque no sea patrono, no es obrero, no suele tener reparo en intervenir o exigir su entrada en una reunión de mujeres.

Y precisamente la forma más elemental, cotidiana y omnipresente de opresión masculina sobre la mujer va precisamente por ahí: no estar nunca sin referente masculino, ser hija de, novia de, mujer de, acompañante de, no salir sola… No hemos entendido esto y por tanto no hemos entendido nada.

varon14. POR EL CONTRARIO, HABLAR SOBRE NUESTRA ALIENACIÓN PODRÍA, AMEN DE AGILIZAR LA MARCHA DE LA HISTORIA, APORTARNOS ALGÚN CONSUELO

Encerrados en nuestra propia trampa puede parecernos que sólo hay dos alternativas: hablar sobre la mujer secuestrándole parcialmente el derecho a que su liberación sea obra de ella misma o callarnos sobre un tema que nos afecta. Nuestra frustración ante el necesario y temido rescate por la mujer del tema de la mujer no  es más que la típica miopía del pensamiento limitado por la ideología. Hablemos de nosotros y de nuestra patología. Sólo no se habla de lo normal y nuestro error de opresores -oprimidos u oprimidos-opresores es habernos considerado normales. No lo somos: hablemos sobre nosotros. Si hemos de considerarnos en algún sentido oprimidos, si hemos de pensar que todos somos marginados excepto el varón-payo-burgués-heterosexual-cabeza de familia, tendremos que vernos sin el espejo que nos sirve de prótesis, romper el espejo que nos devuelve la imagen de un gran personaje que no somos, que no podemos ser, que no debiera ser nadie. Nuestra imagen como héroes oculta nuestra realidad como oprimidos y como cretinos. Nos hace  prisioneros, pero sólo lo estrictamente necesario para hacernos carceleros de las mujeres. “Dime, espejo mágico: ¿soy yo el más fuerte, inteligente y viril de los hombres?”. “No. Tu vecino es más guapo, tu primo folla más, tu cuñado tiene más dinero, tu jefe la tiene más larga, pero eres un hombre y por tanto eres más que cualquier mujer”.

Para la mayoría de los varones no burgueses el espejo mágico es mal negocio. Es la reconciliación ilusoria con uno mismo, lo que Marx llamaba alienación. Oprimimos a la mujer y evidentemente obtenemos ventajas de ello. Pero somos opresores por cuenta ajena, con escasa paga y participación sólo en los beneficios espirituales de la empresa. Rompamos el espejo—prótesis. Pero entonces nos encontramos con nuestra propia pobreza de conceptos para analizar la miseria del varón.

5. EL TÉRMINO MACHISMO ES AMBIGUO Y LIQUIDACIONISTA

Con el término “machismo” se designa alternativamente la práctica y la ideología del predominio masculino globalmente considerado y, de otra parte, las formas más bestiales y espectaculares de esa dominación: Esta ambigüedad puede producir un efecto liquidacionista y volver a sumergirnos en la ideología de la normalidad del varón. Una vez identificado el machismo con las formas más ostentosamente coactivas de la dominación masculina, la ausencia de tales prácticas asilvestradas puede muy bien tomarse como ausencia de deformaciones masculinas en general, con sólo realizar un cómodo desplazamiento de uno a otro sentido del término.

El varón progresista o discretamente culturalizado es poco probable que le pegue sistemáticamente a su mujer, que no la deje salir de casa si no es acompañada por su madre o que se oponga rotundamente en todos los períodos de su vida a que trabaje. Son muchos los varones que admiten ya que su mujer “se ponga la minifalda para ir a los toros” y, por otra parte, sentir el deseo de los otros varones ha sido siempre una forma de afirmar la propiedad sobre la mujer: la veréis pero no la cataréis. El hecho de que el propio término “machismo” sirva para designar todo autoritarismo masculino permite al varón estar convencido de que posee un talante liberal cuando como mínimo habría que hablar, si no podemos escapar a este monolitismo terminológico, de “euromachismo”. Basta con no estar casado, no ir nunca a los toros o no estar ya de moda la minifalda para que desaparezca cualquier asomo tic autocrítica masculina. El varón será un ser normal en espera benévola de que la mujer se le iguale y la opresión de la mujer será algo que le hacen a ésta el capitalismo y algunos varones particularmente desfasados, cuya existencia, por otra parte, permite al varón modernito afirmarse una vez más sobre otros varones.

6. LA POBREZA TERMINOLÓGICA, INDICIO DE ESCASO INTERÉS POR EL TEMA, CONDUCE A HUNDIR TODA POLÉMICA EN EL PANTANO DE LOS DIMES Y DIRETES

Y como no todo lo que es comportamiento masculino distorsionado puede incluirse bajo la rúbrica machismo, pero a nivel cotidiano no tenemos mucho más vocabulario, nos vemos abocados a discusiones de aparente estupidez en las que la batalla por apoderarse de un término trivializa y bloquea el progreso del análisis.

Veámoslo en sencillos ejemplos sacados de la vida misma: Etelvino, militante de un partido de izquierdas, fomenta en su señora preocupaciones políticas e incluso osadamente feministas, siempre que no cuestionen la paz del hogar o el mismísimo hogar. Carolino, joven progresista, trata de liberar a Simona—María de sus nefastos prejuicios sexuales; Simona-María se resiste incluso después de seis salidas y dos lecturas de Reich; Carolino concluye que Simona—María está irremediablemente  presa de su origen pequeñoburgués y su educación monjil, por lo que decide no malgastar su ímpetu liberador con ella; dos semanas más tarde Simona-María se acuesta con Florentino, y Carolino, en lugar de alegrarse, porque su simiente liberadora ha fructificado al fin, coge un cabreo de gran consideración. Mario -José, concienzudo contable de una fábrica de preservativos, se opone enérgicamente a que su mujer trabaje y cuando ella le dice que se aburre le aconseja estudiar, pero por correspondencia. Un día, en la vocalía de mujeres de la Asociación de Vecinos, Simona-María, la mujer de Etelvino y la hermana de la mujer de Mario—José comentan los tres casos y se preguntan ¿quién es más machista? El problema parece insoluble y la llegada de un miembro varón de la vocalía de urbanismo, acompañada de un jocoso comentario sobre a saber qué cosas terribles estarán diciendo de los hombres, convierte la discusión en un fracaso definitivo. Si hay que hablar de un solo fenómeno – y parece que si no es uno solo, al menos todos andan emparentados – no parece claro a quién dar el premio, si al protagonismo inasequible al desaliento de Etelvino, a la vigorosa concepción de “la tía para el que la libera” de Carolino, o la reciedumbre ibérico—precapitalista de Mario José. Muy probablemente el caballero recién llegado hará méritos, por ejemplo dando sanas directrices, para que se le considere concursante al premio a él también. Reconozcamos que la patología del varón se expresa de modos diferentes y que la propia pobreza del vocabulario disponible indica de una parte que se ha congelado lo posible la discusión sobre esa patología y de otra recuerda que quien tiene el poder tiene el lenguaje y el uso del lenguaje dominante refuerza a ese mismo poder y confiere migajas del mismo a quien lo usa en beneficio propio. Porque Carolino siempre se considerará más progre que Etelvino, ya que éste parece convencido de que Engels limita a la izquierda con la familia de Etelvino, que la familia de un comunista es una familia de verdad y a ningún comunista le interesa tener familia por frivolidad. Carolino y Etelvino coincidirán en condenar la actitud fascista de Mario – José y Mario – José contestará muy alterado que ya querría ver él lo que hará Carolino cuando se case, que se va a casar de todas las maneras y que le gustaría saber si Etelvino se va a quedar en casa fregando y cuidando a los niños si a su mujer la nombran secretaria general.

¿Qué tal si fuéramos, pues, ampliando el esquema con el que nos movemos? ¿Qué tal si intentásemos buscar, a través de un proceso de autocrítica, un cuerpo teórico que diese cuenta a un tiempo de la diversidad de comportamientos masculinos distorsionados y de su raíz y efecto únicos?

7. EL CHULO Y EL PADRE DE FAMILIA PUEDEN SER CONSIDERADOS COMO POLOS DE UN MISMO EJE: EL DE LA IMPORTANCIA SOCIAL DE SER VARÓN

Ser varón no es importante. Ser varón en una sociedad que define como importante ser varón sí lo es. El comportamiento masculino queda marcado por ese énfasis social y resulta imposible no estar condicionado por él. Esa misma instancia condicionadora se desdobla, al menos, en dos grandes pautas de comportamiento. Son probablemente más, pero estas dos son lo suficientemente opuestas para revelar el carácter plural de los efectos de una matriz única.

La importancia de ser varón se puede vivir como un atributo inherente o como un objetivo. Se puede Lillo sentir varón como titular de un conjunto de prerrogativas o como orgulloso aspirante a satisfacer un conjunto de altas exigencias. Como algo que ya se es de una vez por todas4o como algo que no se acaba de ser totalmente nunca y que, en la medida en que se es, se tiene que revalidar constantemente.

Vivir el ser varón como algo importante que se tiene ya implica entre otras cosas una ágil y rápida expectativa de sumisión de la mujer, la consideración de la relación sexual como un don del varón a la mujer y una absoluta impermeabilidad a la consideración, indispensable, de que la mujer sea más inteligente que uno. Soy un tío y ella no es más que una tía. El gigoló o el chulo son el límite siempre presente de esta actitud socialmente pautada en última instancia si soy tío todo se me debe y la vivencia de la importancia de ser tío llega a derribar al propio esquema de reparto de papeles masculino/femenino. No hay nada que demostrar: el superior no hace, no conquista, no aspira; sólo recibe. La importancia genérica del varón es, en este caso, vivida sin traumas por el varón individual que, en perfecta comunión con su género, vampirizando a su propio estereotipo triunfalista puede permitirse dejar de trabajar, dar el braguetazo e incluso adoptar las actitudes pasivas y mayestáticas que se suelen atribuir oficialmente a la mujer. Para algo es el amo.

Por el contrario, se puede vivir esa importancia del varón como “algo que obliga”, como algo que hay que ganar, como algo que no se tiene y que hay que merecer cumpliendo precisamente el modelo oficial. Aquí el varón individual se siente en permanente tensión con el varón genérico, compara su realidad mediocre con el modelo brillantísimo de su sexo, redefine incluso, en términos más elegantes y pundonorosos, ese modelo, y se instala conflictivamente en la permanente sospecha de que otros varones son más varones, en algún sentido, en todos los sentidos, que él. Esa tensión se hace patente en el afán sobreproteccionista: el padre de familia laborioso, preocupado hasta la angustia, celoso y entregado a la protección – represión de su grupo, es aquí el arquetipo, opuesto al anterior, peto derivado de un mismo trauma social originario: la importancia social de ser varón.

La respuesta ante cualquier actitud emancipatoria por parte de la mujer se desdobla así en dos actitudes típicas: el varón que es importante da una respuesta pragmática, más que ideologizada; acepta o no la iniciativa de “su” mujer según le  convenga o no. Sin embargo, el varón que se gana el ser importante percibe tales movimientos como una amenaza a su identidad. De ahí que a menudo sea más violenta la respuesta del varón honesto y cumplidor a la emancipación femenina que la del machista oportunista. El segundo sitúa el problema en términos de poder,  el primero en términos de ideología, pero esa ideología forma todo su aparato de inserción en el mundo y una amenaza contra ese orden es más grave que una pérdida de poder: si la mujer trabaja, decide o simplemente suelta tacos, entonces, ¿qué soy yo? Si la mujer no necesita ser protegida, ¿qué pinto yo en el mundo? Y así, mientras que un tipo de varón puede plantearse el que su mujer trabaje en términos de si le compensa no estar tan “bien atendido” lo que la tía gana, el otro tipo de varón estará dispuesto a aceptar eventualmente que la mujer trabaje sólo si gana menos dinero que él.

mujer8. SE PROPONEN A DISCUSIÓN CINCO TIPOS DE DEFORMACIÓN MASCULINA RESPECTO DE LA MUJER

Si en el apartado anterior intentaba probar cómo un mismo factor social básico producía dos patologías diferentes y aparentemente opuestas, altura sugeriría la consideración de cinco tipos diferentes de comportamiento masculino distorsionado tomando como eje de referencia la mujer. Insistiría en que nuestra patología cubre un campo más amplio que el de la estricta relación con las mujeres. Sin embargo, la destrucción de los estrechos y ambiguos límites del término machismo puede hacerse ya en el propio terreno de la relación hombre-mujer. Consideremos, pues, invitando al lector a que rectifique o proponga otros nuevos, estos cinco tipos de actitud: machismo estricto, paternalismo satisfecho, paternalismo angustiado, misoginia clerical y misoginia romántica. Ningún varón es sólo portador de uno de estos modelos, pero permítaseme utilizar una cierta hipóstasis en la forma de exponerlos, cual si de “tipos humanos” se tratase.

El machismo estricto tiene bastante que ver con esa asunción de la importancia de ser varón como algo ya dado de que liemos hablado antes. La mujer es aquí un objeto o un servidor en el mejor de los casos. La relación del varón con ella consiste en la emisión de órdenes que en virtud de esa claridad y a-ideologicidad del esquema de dominación no necesitan ser justificadas. No se da explicaciones al esclavo. El machista estricto se apropia del objeto o da órdenes al servidor; no hace falta nada más. La mujer carece incluso del estatuto de oyente que tiene en el paternalismo. La actitud del varón es aquí incluso relajada y feliz y no excluye cierta simpatía hacia objeto tan gratificante, aunque poco serio.

Para el paternalista satisfecho, la mujer es un niño y su inferioridad viene siempre justificada por su supuesta debilidad. Le da órdenes pero también le halaga y le habla de una forma tan idiota como solemos hablar los adultos a los niños. Sus órdenes se acompañan de justificaciones y éstas suelen insistir en la necesidad de protegerla. Hay a menudo benevolencia: los niños son graciosos y sus errores son simpáticos. La labor protectora es, pues, gratificante no sólo por la amenidad del protegido sino por la sensación de importancia que concede al protector. Si éste tiene ya razón de su situación de clase importancia, el papel de protector será el lógico complemento; si carece de ella actúa como sucedáneo.

Esa protección ya no es tan claramente funcional para el paternalista angustiado. Proteger a la mujer es una carga agobiante de la que posiblemente no se puede prescindir por razones emocionales. Su programa de protección es tan amplio y su obsesión por los peligros que acechan a la mujer es tan omnipresente que convierte la relación en angustiosa para él y sobrerrepresiva para la mujer. El esquema es similar al del paternalismo satisfecho, pero aquí el niño—mujer es siempre un niño travieso o enfermizo con el que la tensión ahoga incluso la diversión de considerarlo como un juguete. No se da ese eventual equilibrio subnormal que aparece a veces en la relación entre un paternalista satisfecho y una mujer tradicional bien ajustada al papel.

Una discreta imagen de la excelsitud de la mujer está siempre presente en la actitud paternalista, sea del tipo satisfecho o del angustiado. La imagen infranormal del niño se compensa con la imagen supranormal de la virgen o la diosa; quizá de modo parecido a corno se exalta la inocencia del niño. Pero sólo aparece en circunstancias muy especiales: de ordinario el varón busca sólo al niño, aunque en las solemnidades haga Juegos Florales.

Para el misógino clerical la mujer es la serpiente, la serpiente más aun que Eva; es la portadora del mal, la amenaza. La actitud es entonces ante ella el rechazo o la huida. El esquema monje-tentado-por-señora-buenísima define el arquetipo, pero esta actitud no es privativa del clero ni se expresa sólo en el terreno de la sexualidad. La mujer aparece también como perturbadora del estudio, como frivolizadora de cualquier tema serio, como obstáculo para una empresa importante, empresa masculina, claro. Si para el paternalista de uno u otro tipo el gran temor es que la mujer se pierda, para el misógino clerical el gran temor es que la mujer le pierda a él. Para el misógino romántico la mujer es una diosa que se niega a comportarse como tal, es alguien que ha traicionado la imagen que el misógino romántico tenía  de ella y así le ha traicionado a él. La actitud ante la mujer es hostil pero recurrente:  un juego de búsqueda permanente de la mujer concreta que se ajuste a la mujer imaginada, seguido de un fracaso y nueva búsqueda. A diferencia de todas las actitudes anteriores, la del misógino romántico es altamente valorativa respecto (le la mujer, sólo que sitúa esa valoración en un terreno irreal: bien al sustentar un modelo de mujer inhumano por suprahumano o bien al no entender nunca las circunstancias concretas en que se mueve la mujer; en última instancia el misógino romántico que no espera que la mujer sea una diosa sitio una persona, la persona, no entiende que en una sociedad mutiladora tampoco la mujer puede ser persona. Bécquer es quizás el gran poeta de la misoginia romántica, pero también hay misoginia romántica en lo mejor de la novela negra, en los tangos o en Jardiel Poncela, por no entrar en la producción artística realizada desde la homosexualidad. No es extraño encontrar tanta referencia misógina romántica en la literatura: con todo su carácter patológico esta actitud se relaciona con cierta protesta del varón contra su propia importancia social, protesta alienada pero en cierto modo actitud menos cretina que las anteriores.

Estos cinco tipos son simplemente cinco sugerencias para la discusión. Se han construido sobre la base de que pudieran dar cuenta no sólo de la actitud respecto a la compañera sentimental sino a las mujeres en general. Su principal limitación, pero a la vez su principal interés para mí, es que intentan escapar del psicologismo y del reduccionismo que supone incluir toda la patología en un único aunque graduable factor machismo. Se me ha sugerido la posibilidad de incluir un sexto tipo que llamaríamos el “hijismo”, la búsqueda de la madre en toda relación. Me pregunto si más bien esa búsqueda no es el reverso de toda actitud masculina deformada; algo que, aunque quizá sea más evidente su presencia en la misoginia romántica, está flotando entre dos aguas bajo todas las formas patológicas. En algún momento —aunque haya quien lo practique cotidianamente— el varón propone este juego: bueno, no tienes por qué tomarte literalmente lo de que soy muy fuerte, pero no me lo digas, limítate a protegerme y procura que no me entere de que lo estás haciendo.

9. EL PARENTESCO DE NUESTRAS ACTITUDES IDEOLÓGICAS PARECE SUGERIR UN CAMPO IDEOLÓGICO ÚNICO Y EN ÉL DESTACA LA GRAN PROPUESTA DEL DISCURSO SOLO PARA HOMBRES

En la medida en que estos tipos propuestos son variantes sociales de comportamiento, y variantes ideológicas y no tipos sicológicos, lo normal será encontrar elementos de más de uno de esos cinco tipos en la conducta de todo varón. El varón no se caracteriza precisamente por estar inmunizado contra la incoherencia, defecto oficialmente femenino. Sin embargo, estos cinco tipos tienen entre si los deslizamientos lógicos entre variantes de un mismo campo ideológico.

Toda protección unidireccional convierte al protegido en objeto o servidor del protector y por ello entre el machista estricto y cualquiera de las dos variantes paternalistas hay más parentesco del que cualquier paternalista satisfecho estaría dispuesto a aceptar. El machismo estricto no hace uso de teorías justificatorias, pero si hubiera de buscarle una legitimación a su práctica podría acogerse a los fantasmas de la misoginia, en cualquiera de sus versiones. El niño, la mala—puta, la diosa o el objeto no son sino diversas manifestaciones de una misma negativa a aceptar a la mujer como sujeto ordinario de la vida social porque el sujeto ordinario somos supuestamente los varones. El paternalista angustiado sospecha siempre que la mujer pueda ser la lúbrica arpía del misógino clerical, por eso la protege sobre todo de ella misma. El desencanto del misógino romántico respecto a una mujer concreta le hace convertirla en encarnación del mal, como el misógino clerical, salvando así la imagen ideal de la mujer a costa de la mujer concreta.

Parece haber, pues, un campo ideológico único: un conjunto de invariantes en torno a un hecho socialmente traumático, la definición social de los sexos tal como es vivida por el varón, que estructura a un conjunto de variantes en las que la dialéctica del fuerte y el débil real y supuesto, el deseante y el deseado, el amo y el esclavo hacen su presencia, concretándose en algunas grandes parejas de pauta-subideología que habrá que descubrir. Y siempre encontramos la contrapartida individual de la megalomanía genérica del varón: la obsesión por el otro, el temor ante otro varón concreto o imaginario al que se le supone más airoso portador de la esencia genérica de la virilidad. Así el discurso masculino es el discurso entre varones y sobre varones, en el que la mujer es sólo un intermediario, casi un recurso retórico. El misógino romántico ve roto su esquema idealizante por la preferencia de la mujer por otro varón que no la valora tanto como él y compite con éste en el terreno de las hermosas imágenes. En la subliteratura más acreditada se dice “No soy ni tu novio, ni tu amante, ni tu padre ni tu marío, sino el que más te ha querío y con eso tengo bastante”. El machista estricto fortifica su campo frente a la entrada de otros varones y a veces necesita sentir el deseo de otros varones sobre su mujer para apreciar su propia posesión. El paternalista protege a la mujer aparentemente, pero teme la relación de la mujer con otros varones y percibe, incapaz de imaginar a la mujer como sujeto, la independencia de ésta como otra cosa que el prólogo a la dependencia de otro varón. El misógino clerical sospecha que la mujer que desea acostarse con él desea acostarse con todos. El piropeador callejero, en primer lugar se autopiropea corno miembro del audaz colectivo de los varones, trata de convencerse de que es un varón temible y se disculpa, si eventualmente aparece el acompañante de la mujer, no ante la mujer, simio ante el acompañante. El intercambio de parejas es preferido a la relación libre, porque asegura, por encima de la satisfacción real, que ese otro varón no recibe socialmente más. Todo el mundo sabe que Don Juan Tenorio estaba mucho más interesado por (su pleito con) Don Luis Mejía que por las señoras y señoritas que seducía.

PARA NO CONCLUIR

Pero no toda la patología del varón está en su relación con la mujer sino en su relación general con el mundo, lo que habría de ser descrito y analizado en otro lugar. Y una vez el mundo de los hombres hizo el capitalismo y el capitalismo siguió consagrando un mundo de varones, se hace difícil dar al varón lo que es del varón y al capitalismo lo que es del capitalismo, aunque hoy por hoy la izquierda parezca convencida de que el capitalismo tiene la culpa de todo, la radioactividad socialista es más sana que a capitalista o padres de familia como un padre de familia comunista no hay. Y no se descarta, en otro nivel, que haya virtudes masculinas, es decir, respuestas positivas de los varones marginados por la propia sociedad. Pero no vamos a capitalizar a los homosexuales como héroes, de forma parecida a como la Iglesia católica reivindica como precursores a quienes en vida les hizo la puñeta. Repito: se trata de empezar a romper con la idea de que existe sólo el problema de la mujer y la cuestión reside sólo en si es problema de las mujeres o de hombres y mujeres. Existe el problema del varón, la alienación del varón y si de alguna manera hay que calificar su singularidad podríamos cifrarla en ser el opresor más tonto y coqueto de la historia.

🏴Abel Paz (1921-2009)📕

Traducido del catalán y resumido de un artículo escrito por:

Agustín Guillamón

losamgios
Federico Arcos, Victor García y Liberto Sarrau

Diego Antonio Camacho Escámez (Almería, 12-8-1921 / Barcelona, 13-4-2009), más conocido por su pseudónimo literario: “Abel Paz “, procedía de una familia de jornaleros. Cuando tenía 8 años esta emigra a Barcelona. Allí estudia en la escuela racionalista Natura del barrio obrero del Clot, dirigida por Joan Puig Elias. Se afilia muy pronto a las Juventudes Libertarias, creando un grupo de afinidad en el que se encontraban sus amigos: Federico Arcos, “Víctor García” y Liberto Sarrau. Combatió al frente del Segre, encuadrado en los grupos de defensa confederales d´El Clot.

En febrero de 1939 cruzó la frontera francesa, en el alud de refugiados que se produjo tras la caída de Cataluña. Estuvo en los campos de concentración de Saint- Cyprien, Argelés-sur-mero, Le Barcarès y Bram, tras evadirse de un campo, vuelve a España, donde prosiguió su actividad política.

elautorEn septiembre de 1939 pasa a la clandestinidad con el nombre de Ricardo Santany Escámez, ejerciendo varios trabajos.

El 8 de diciembre de 1942 es detenido por el robo de la pistola de un sereno, y por actividades clandestinas a favor de la reconstrucción de la CNT. El Consejo de Guerra de marzo de 1943 no pudo probar ningún delito, pero lo condena por rebelión militar a ocho años de prisión. En verano de 1944 lo trasladaron al penal de Burgos. En 1946 es destinado a la prisión de Salt (Girona), donde pudo trabajar a las oficinas. La abandonó el 13 de abril de 1947.

Entre el 13 de abril y el 5 de agosto de 1947 se reincorpora a la lucha clandestina cenetista. Después de poco más de tres meses de libertad es detenido de nuevo. En el Consejo de Guerra de marzo de 1950 lo condenan a ocho años de prisión. Enfermó de tuberculosis, así que en septiembre de 1950 lo trasladaron al Sanatorio Penitenciario de Cuéllar (Segovia). Salió en libertad condicional el 28 de abril del 1952.

Vuelve a Barcelona y se hospeda con una compañera que trabajaba en el diario Solidaridad Nacional, la misma rotativa en que se había publicado Solidaridad Obrera hasta enero de 1939.

Encontró muchas dificultades para conseguir trabajo, finalmente, entró en la fábrica de cervezas Moritz. Allí constató que entre los trabajadores todavía no se había perdido el significado ni la práctica de la solidaridad entre las personas que trabajaban.

En agosto del 1953 cruza clandestinamente la frontera francesa para acudir como delegado de la CNT al Congreso Internacional de la AIT. Atravesó las montañas andando por la noche y descansando de día, en una travesía que duró once jornadas. Da comienzo a otra fase de su exilio, en la cual conoció la CNT del exterior. La mayoría de afiliados vivían con el pensamiento siempre fijo en España, participando poco o nada en las organizaciones afines francesas. La oposición al régimen franquista, que se podía ejercer en el exilio, se manifestaba sobre todo con la publicación de revistas. En París se publicaba “la Soli ” y un suplemento literario, en Toulouse CNT y Cénit, en México Tierra y Libertad.

Su primer artículo y como Diego Camacho fue “Resistencia pasiva” de agosto de 1953. En la prensa clandestina firmó con los pseudónimos “Helios”, “Xeus”, “Ibérico”, “Corresponsal” o “Luís del Olmo”, pero el que se hizo más conocido fue el de “Abel Paz”, empleado en todos sus libros.

A finales del 1953, cuando la situación parecía desesperada en el interior de España, le propusieron hacer un viaje para reorganizar a los compañeros que quedaban y volver a montar imprentas para lanzar nuevas publicaciones. A pesar de los peligros de la misión aceptó y consiguió todos sus objetivos. Cruzó los Pirineos con un guía mejor que el del último viaje y llegó rápidamente a Puigcerdá, de donde marchó a Barcelona en coche. Allá se volvieron a montar comisiones separadas para evitar caídas en cadena. El proyecto de viajar a Madrid para enlazar con otros compañeros, fue estropeado por un retraso del tren, con lo que desde Barcelona volvió directamente a Francia, donde permaneció muchos años.

Allí solicitó y obtuvo el estatuto de refugiado político español. Trabajó en la construcción y en varios oficios hasta febrero del 1956, que tuvo que ser hospitalizado. Permaneciendo bajo observación médica hasta mayo del 1961.

El 1956 nace su hijo Ariel, fruto de su relación con Antònia Fontanillas, de la cual se separa en el 1958. De agosto de 1958 hasta julio de 1959 vivió como clochard en las calles de París. Un día Joan Ferrer se lo encontró en la calle, lo sacudió amigablemente, como para despertarlo de un profundo letargo y lo abrazó para arrancarlo de su vida de vagabundo. Y se lo llevó a su casa, dándole trabajo como redactor de la “Soli”.

paradigmaDesde el 1 abril de 1963 hasta el 10 marzo de 1967 trabajó en una imprenta, de donde fue despedido por ajustes de plantilla. Después de una agotadora jornada laboral, leía y escribía hasta altas horas de la noche y los fines de semana. En febrero de 1967 publicó en castellano, para Ediciones AIT, Paradigma de una revolución, dedicado a la insurrección obrera de Barcelona en julio de 1936. Desde marzo de 1968 hasta marzo de 1975 trabajó en otra imprenta. Intervino en las luchas y huelgas de mayo del 68 en un barrio periférico de Paris. El 1972 publicó en francés, en las Éditions de la Tête de Feuilles, su primera biografía sobre Durruti: Durruti le peuple en armas. Estando en paro entre marzo de 1975 y junio de 1978, lo aprovechó obtener una licenciatura de historia a la Universidad VIII de París. En el 1978, con la amnistia, empezó a gestionar su definitivo regreso a España.

Diego Camacho tenía una gran personalidad, muy poco tacto social y todavía menos paciencia. Gruñón, cargado de razones para serlo, mil veces plagiado, y lo que era peor, plagiado para manipular y desvirtuar sus investigaciones y conclusiones en un sentido peyorativo hacia el movimiento obrero y anarquista. Nunca fue valorado por la historiografía catalanista, ni por la académica en general, por puro sectarismo nacionalista, burgués y anti libertario, a pesar de ser sus obras inexcusables para entender la Guerra civil en Cataluña y estar traducidas en todo el mundo en más de 17 lenguas, exceptuando casi siempre la lengua catalana.

Consideró un enorme éxito personal la creación del Centro Ascaso-Durruti de Montpellier, dedicó sus esfuerzos durante años a la fundación y sostenimiento del archivo y biblioteca. Cedió a este centro la mayor parte de su biblioteca y de su archivo personal, porque no encontró en Barcelona ningún archivo ni biblioteca que se interesara seriamente para conseguir su cesión y custodia. Entre las cesiones al Centro Ascaso-Durruti hay que destacar su colección de originales de octavillas, manifiestos y opúsculos de mayo del 68 francés, su correspondencia con militantes anarquistas exiliados en todo el mundo, desde García Oliver a Federica Montseny, de Aurelio Fernández a Marcos Alcón o Abad de Santillán y tantos otros. Apreciaba especialmente su colección de libros sobre Marruecos, todos en francés.

Colaboró con la prensa anarquista siempre que se le pidió. Ayudó a la formación de la FAL (Fundación Anselmo Lorenzo de Madrid] y al restablecimiento de l´AEP (Ateneo Enciclopédico Popular). Realizó numerosas charlas y conferencias en todo el mundo, desde Italia hasta el Japón, de Grecia a Turquía, en varios países americanos, de Portugal a Alemania y Suecia …

Como historiador es autor de estos libros:

durrutienlarevo
  • Durruti: el proletariado en armas (traducida a diecisiete idiomas, pero no en catalán), reeditado el 1996 como Durruti en la revolución española.
crónicascolumna
  • Crónica de la Columna de Hierro. (Editado en catalán).
paradigma
  • Paradigma de una revolución. (Editado en catalán como 19 de julio en Barcelona).
losinternacionales
  • Los internacionales en la Región española.
lacuestion
  • La cuestión de Marruecos y la República española.
cntcontra
  • CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista.

Cobró una mezquina indemnización por sus años de encarcelamiento durante el franquismo, aunque suficiente por autoeditar su biografía en varios volúmenes, mediante el “sofisticado” método de la caja de cartón: el dinero que recaudaba de las ventas del primer volumen se iban metiendo a la caja, hasta que el dinero acumulado permitían editar el segundo volumen. Y así, el tercero y el cuarto.

Quién quiera profundizar en la biografía de Diego Camacho tiene a su alcance estos cuatro volúmenes de memorias, redactados por él mismo, y firmados por Abel Paz, en el que podríamos calificar como la biografía colectiva de “los jóvenes militantes anarcosindicalistas nacidos hacia 1920”, que vivió en la Barcelona revolucionaria con 16 años, común a Liberto Sarrau, Diego Camacho y Federico Arcos. Es justo advertir al lector que algún episodio de los que se narran, muy pocos, si bien siempre verídicos, a veces son apropiaciones de anécdotas y vivencias de sus amigos más íntimos, previo permiso de los interesados, como lo del intento de ejecución con un disparo a la nuca, en un descampado cercano al puente de Vallcarca, vivido en realidad por Liberto Sarrau.

Los libros autobiográficos de Abel Paz, por orden cronológico de sus vivencias, son estos:

chumberasChumberas y Alacranes (1921-1936).

Viaje al pasado (1936-1939).

Entre la niebla (1939-1942).

Al pie del muro (1942-1954).

Fue un orador preciso, implacable y contundente.

Apacible, abstemio y no fumador en su juventud. En su madurez fue hombre de carácter difícil, comportamientos sociales a veces problemáticos y un fumador compulsivo que sabía apreciar un buen vino.

Su casa, en la calle Verdi del barrio de Gracia, fue durando muchos años lugar de acogida y punto de encuentro o peregrinaje del anarquismo internacional. La puerta siempre estaba abierta para todo el que quisiera ir.

viejoautorCuando conversaba sobre el fracaso de la revolución iniciada el 1936, y por qué, y de cómo se perdió todo, solía concluir siempre con el mismo murmullo: “tanto es, porque la alegría y la libertad vividas durante quince días de revolución justifican toda una vida de penurias y desilusiones”. Y en sus ojos parecía quemar todavía el reflejo de las llamas purificadores de iglesias y conventos. Más de setenta años después, en sus ojos calaba un fuego irreducible: habían visto la revolución en las calles de Barcelona. Y esto, nadie podía arrancarle, era suyo por siempre jamás.

Gran parte de sus investigaciones, de sus lecturas y de su obra se realizó después de una larga jornada laboral, robada al sueño y el descanso. Sufría la pasión por la revolución; historiaba la del 36 por qué era su forma de luchar por la cercana.

Exigente y brillante conversador que en los últimos tiempos de su vida angustiaba a su interlocutor con unos larguísimos, pensativos y expresivos silencios, que parecían plantear los grandes interrogantes de la existencia y de la humanidad.

Murió en Barcelona el 13 de abril de 2009.

Nos ha regalado sus libros, nos deja como herencia su ejemplo de cotidiano trabajo, de rigor, de pasión, de esfuerzo y sobre todo nos señala el camino del combate a proseguir y la necesidad de pensar las revoluciones antes de hacerlas, y para hacerlas bien.

 

 

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