Categoría: pacifismo

⛓La comunidad migrante y antirracista clama👎🏽

contra la masacre en Melilla: «No son muertes, son asesinatos»

Convocada por Marea Migrante, Zaragoza ha sido escenario este domingo de una concentración en la que se ha vuelto a denunciar las políticas migratorias, el racismo institucional, y han exigido responsabilidades políticas por los gravísimos hechos ocurridos en Melilla. Las movilizaciones se han sucedido una decena de ciudades.

La brutal y violenta respuesta de las autoridades marroquíes al intento de este viernes de unas 2.000 personas de cruzar la valla para llegar a Melilla ha dejado 37 muertes, según ha denunciado la ONG Caminando Fronteras. Helena Maleno, portavoz de la organización, asegura que es muy probable que el número de personas muertas aumente en las próximas horas. Las imágenes de decenas de personas migrantes hacinadas en el suelo, heridas y golpeadas, abandonadas sin asistencia médica, por las fuerzas de seguridad de Marruecos cerca de la valla de Melilla, hablan por sí solas.

Sin embargo, para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue un «asalto» a la valla de Melilla «bien resuelto». Así lo llegó a afirmar este sábado en una infame declaración pública haciendo referencia a la actuación de las fuerzas policiales marroquíes y españolas que se saldó con decenas de personas muertas. «Un extraordinario trabajo» del Gobierno de Marruecos, zanjó el presidente español para exculpar a Rabat y responsabilizar de las muertes a las mafias. Una declaraciones que vienen al hilo de su cambio unilateral de postura traicionando al Pueblo saharaui.

«porraLa política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez ya era indistinguible en la práctica de la que aplicaría la extrema derecha. Ahora ya es indistinguible hasta en el discurso«, denunció el periodista Moha Gerehou en un tuit, tras escuchar las palabras del presidente español. En una entrevista con AraInfo, hace ahora dos años, ya dejó un titular contundente: «El racismo no necesita de la verdad para difundirse». Por su parte, la propia Maleno, dijo: «Sánchez justifica la tragedia de Melilla con los mismos argumentos que usó [el viernes] el partido político al que pertenece el presidente de Marruecos. Se les ve muy bien coordinados«.

En respuesta a la masacre de Melilla, ciudades como Zaragoza, Madrid, Barcelona, València, Sevilla, Granada, Cádiz, Bilbo, Palma, Girona o Valladolid han sido escenario este domingo de concentraciones convocadas por colectivos migrantes, antirracistas y en favor de la regularización de las personas en situación irregular. En las movilizaciones han vuelto a denunciar las políticas migratorias españolas y de la Unión Europea, el racismo institucional, y han exigido responsabilidades políticas por estos gravísimos hechos.

«¿Las vidas migrantes importan? ¿Las vidas negras importan? No son muertes, son asesinatos«. Así ha comenzado la protesta en Zaragoza de Marea Migrante, con la lectura del comunicado ‘Violencia y muerte en la valla de Melilla‘ difundido por el movimiento estatal que promueve la campaña «Regularización Ya» en voces de diversas personas de la comunidad migrante de la capital aragonesa.

«No nos entra en un comunicado toda la rabia y la impotencia de ver cómo las vidas migrantes, las vidas negras, los cuerpos racializados en las fronteras, pueden sufrir toda la violencia de los Estados responsables de la falta de vías seguras para acceder a la Europa fortaleza, y llamas a estas actuaciones criminales ‘acuerdos de cooperación«, añade el manifiesto.

ikerizaguirre

⛓Eichmann en la frontera

🏳️Manifestación de Madrid contra la cumbre de la OTAN

🏳️Ante la escalada belicista, siempre la paz🏳️

Eel encuentro de la OTAN que acoge estos días Madrid se produce en un contexto mundial muy preocupante y complejo. La  agresión militar rusa a Ucrania ya ha causado la muerte de  4.432 personas civiles (a fecha 14 de junio) y ha generado  una grave crisis humanitaria y de desplazamiento. Además, existen  otros 30 conflictos armados activos que son un indicador más de la crisis civilizatoria, el auge del autoritarismo y el colapso ecosocial que vivimos, donde los impactos del cambio climático y el agotamiento de la energía fósil y de materiales, serán factores que alimenten futuros conflictos armados.

photo_2022-04-15_12-29-44El último Índice de Paz Global destaca el impacto económico de la violencia en la economía mundial. El 10% del PIB mundial se destina a gasto militar, lo que supone 2.117 dólares por persona. Una cifra que va en aumento y que supone un 12,4% más que el año pasado.

En este contexto, la deriva belicista a la que estamos asistiendo impactará directamente en la vida de millones de personas; supondrá también un mazazo para el medio ambiente y el equilibrio de los ecosistemas; y alimentará la vorágine de lucha entre bloques y enfrentamientos entre “unos” y “otros”. Encuentros como el que se celebra estos días en Madrid echan más leña al fuego a una situación que ya es asfixiante.

La deriva hacia más violencia y guerra

Sin haber superado la grave crisis social provocada por la pandemia, el incremento de los gastos militares y la carrera armamentística se presentan como una opción inevitable fuera de todo cuestionamiento y que se está normalizando en el discurso público. España ya ha anunciado que aumentará el gasto en defensa hasta el 2% del PIB, tal como establece la OTAN. Un aumento que supondría más del doble del gasto actual es un despropósito en medio de la crisis multidimensional que sufre la población española. También es un riesgo para la seguridad porque alimentar una carrera de armas desembocará, inevitablemente, en más violencias y guerras. Sin olvidar que esta decisión choca de frente con el compromiso del Gobierno con el fomento de la paz y el desarrollo sostenible, defendido por el presidente Pedro Sánchez de manera reiterada. Llama la atención el presupuesto destinado a defensa frente al que se destina a políticas de cooperación y derechos humanos, que apenas alcanza un 0,25%.

Asistimos, además, a una militarización de las mentes, una escalada del discurso belicista muy preocupante en el que realidades complejas son explicadas como un simple enfrentamiento entre unos y otros. Tales narrativas justifican la carrera armamentística y una peligrosa instrumentalización de las personas. El análisis de las causas de los conflictos y sus múltiples consecuencias, la identificación de soluciones alternativas y la defensa de la cultura de paz son esenciales para frenar esta deriva.

notan

Por todo ello, pedimos al Gobierno un giro radical de la política exterior y demandamos:

  1. El freno a los presupuestos militares. Es urgente frenar la escalada armamentística y garantizar que el dinero público se destine a políticas que garantizan los derechos humanos y seguridad colectiva, el desarrollo social y económico, la transición ecológica, la cooperación y la cultura de paz.
  2. La adhesión al Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares, tal y como apoya el 89% de la población española.
  3. insumisionLa priorización de la diplomacia para la solución de los conflictos. Es necesario abogar por el diálogo, la seguridad humana y el multilateralismo. El respeto por el derecho internacional y humanitario debe ser garantizado.
  4. El fomento de los discursos de paz. Es urgente desarmar la palabra; tanto por parte de responsables políticos como por los medios de comunicación. Los medios públicos deben fomentar el periodismo preventivo y el de paz deben ser promovidos con el fin de explicar con rigor las causas de los conflictos y sus conexiones con fenómenos globales como el agotamiento de las materias primas y la subida de precios. Es necesario también un periodismo de soluciones en el que se expliquen las alternativas pacifistas que demuestran que otros modelos son posibles.
  5. La promoción de los procesos de prevención, convivencia y cultura de paz. Procesos que deben ser apoyados por los Estados y las instancias internacionales y que deben contar con el protagonismo de las sociedades civiles implicadas; especialmente, las mujeres, quienes en todo el planeta y tal como reconoce la resolución 1325 de Naciones Unidas, han demostrado su enorme contribución a la paz. Es necesario apoyar a la diplomacia ciudadana con el fin de contrarrestar los discursos de odio y visibilizar las iniciativas colectivas pacifistas.
  6. La consolidación de las políticas de paz, cooperación y desarrollo, en coherencia con otras políticas públicas. Urge poner en el centro la sostenibilidad de la vida y fortalecer la diversidad de agendas (feministas, decoloniales, antirracistas, ecologistas, pacifistas…) para la construcción de alternativas socioeconómicas.
  7. El desarrollo de políticas de acogida integrales, que garanticen una protección y acompañamiento a las personas refugiadas para que puedan desarrollar sus proyectos de vida en el país de acogida.
  8. La modificación o eliminación de la Ley Mordaza con el fin de proteger la libertad de expresión y reunión en España, y la celebración de movilizaciones a favor de la paz.
  9. El fomento de la educación para la ciudadanía y la justicia global. Es esencial promover una educación que explique con rigor las causas de las violencias, las propuestas sociales alternativas y la cultura de paz.
  10. El cuidado del ecosistema de la paz. La guerra es el último y terrible paso de un camino de crecientes conflictos que deben ser enfrentados desde su origen. Es necesario evitar las violencias estructurales que pueden derivar en conflictos.

Pedimos también a la ciudadanía que no se deje arrastrar por este clima belicista, lo denuncie y se sume a las diversas iniciativas que se están promoviendo desde el pacifismo.

Las organizaciones de paz, derechos humanos y desarrollo trabajamos para construir relaciones, organizaciones e instituciones diferentes y para construir un mundo distinto. Pedir, nombrar, construir la paz no es naif, ni utópico, ni de hippies, ni de cobardes: es la única opción aceptable para garantizar la vida del planeta y evitar la guerra a las futuras generaciones. Los gobiernos apelan al realismo para proponer que la fuerza de las armas es la única vía para afrontar los conflictos; pero esta opción no es la solución. La militarización de las relaciones internacionales no evita las guerras sino que las promueve. Como decía Martínez Guzmán, nosotros los pacifistas somos los realistas, nosotras las pacifistas somos las realistas.

Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo

🟣Racismo, blanquitud y privilegio blanco

👥Los ilusionantes gobiernos de izquierda en Latinoamérica

carnecruda

Roda de premsa dimissió Mónica Oltra 22/06/22

🏴Declaración conjunta de Anarquistas y Antiautoritarios🇫🇮🇸🇪

suecos y finlandeses contra la entrada en la OTAN

Anarquistas y Antiautoritarios Suecos y Finlandeses contra la entrada en la OTANFuente – Noticias Amor y Rabia: Anarquistas y antiautoritarios suecos y finlandeses contra la entrada en la OTAN 22 de mayo

Eel anuncio de la solicitud de adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN ha provocado el descontento de grupos y colectivos anarquistas, anarcosindicalistas y antiautoritarios de estos dos países que critican la creciente militarización de Europa.

La SAC, la Central Anarcosindicalista Sueca fundada en 1910, que agrupa a unos pocos miles de miembros, condena “la vil guerra de Rusia contra Ucrania y expresa su solidaridad con el pueblo de Ucrania y con todos los que en Rusia luchan por la paz”, pero “al mismo tiempo miramos con horror que Suecia se está armando cada vez más y la retórica militarista de Suecia sobre cuestiones de seguridad, centrándose únicamente en la defensa militar y la pertenencia a la OTAN”, en lugar de “promover la paz y los esfuerzos para mantenerla”. La SAC también considera que “la OTAN no es una organización de paz, al contrario”.

En Finlandia, el colectivo A-ryhma (Grupo A), que agrupa a anarquistas y otros antiautoritarios, considera, en un comunicado difundido recientemente, que “la mayor parte de la élite finlandesa ha apoyado durante mucho tiempo la pertenencia a la OTAN” y que han aprovechado el ataque de Rusia a Ucrania para llevar a cabo la entrada en la organización.

Los antiautoritarios finlandeses consideran que Putin está debilitado y que no representa un peligro para Finlandia, pero que unirse a la OTAN puede tener consecuencias, sobre todo porque esta alianza tiene armas nucleares y está dirigida por Estados Unidos, un país para el que “atacar y ocupar otros países ha sido parte inherente de su política exterior” en las últimas décadas.

Afirmando defender la “resistencia anarquista ucraniana contra la invasión rusa y las acciones no violentas y violentas de los anarquistas rusos contra la guerra”, los libertarios finlandeses apoyan el “desarme nuclear multilateral” y recuerdan que entrar en la OTAN, de la que Turquía forma parte, podría volverse contra el pueblo kurdo, que Finlandia ha apoyado. “Erdogan ha ocupado militarmente el norte de Siria, destruyendo la sociedad kurda y continúa atacando el norte de Irak en un intento de aplastar los intentos kurdos de democracia. Este comportamiento no difiere significativamente del de la Rusia de Putin”.

asange

🖤Tiempos de resistencia en Madrid. Desalojan espacios comunitarios para regalárselos a la especulación

 

☮️Manifiesto por la Paz🏳️

contra la cumbre de la OTAN

LLa reciente pandemia ha desmontado la falacia de que necesitamos un sistema de seguridad militarizado. La Seguridad Humana tiene que ver con la necesidad de vivienda, comida, trabajo digno, agua potable, y sistemas de protección social que garanticen servicios públicos de calidad, un sistema de cuidados público, y con la exigencia de afrontar la emergencia climática, acabar con las desigualdades y con el desarrollo efectivo de los derechos humanos.

El Informe Social Mundial 2020 de las Naciones Unidas advierte de la creciente desigualdad, tanto en los países del Sur como en los del Norte Global, donde se exacerban las divisiones sociales. Más de dos tercios de la población mundial vive en países donde la desigualdad ha crecido. El 1% de la población más enriquecida tiene cada vez más recursos, mientras que el 40% de la más empobrecida obtiene menos de un 25% de ingresos.

Según las Naciones Unidas, con datos de 2019, más de 820 millones de personas pasan hambre y 2.000 millones sufren su amenaza, de ellas, el 70% son mujeres. El 26,4% de la población mundial no tiene asegurado un plato de comida al día y 80 millones de personas se han convertido en refugiadas al huir de las guerras, el 50% son mujeres y niñas susceptibles de sufrir violencia sexual o de caer en manos de las redes de trata. Por otro lado, como estructura militar que es, la OTAN es un ejemplo palmario de discriminación hacia poblaciones históricamente oprimidas (mujeres, comunidades del Sur global, colectivos LGBTIQ+, etc.), un freno a los intentos de poner la vida en el centro, como viene reclamando el feminismo desde hace años.

La institución y la militarización de la seguridad

800px-Tr-bigstick-cartoonLa OTAN es un sistema de seguridad multinacional que actúa en el escenario internacional infringiendo el mandato explícito de la Carta de las Naciones Unidas. Ello la convierte en una amenaza para la paz, como han demostrado sus actuaciones en Yugoslavia, Irak, Libia o Afganistán, que han generado desestabilización, destrucción y retrocesos en el pleno ejercicio de los derechos sociales y humanos de las personas en las zonas intervenidas.

Esa continua amenaza a la Paz se ha producido también en territorio europeo al atacar la Federación Rusa a Ucrania en contra de la Carta de las Naciones Unidas, ataque inaceptable que impide avanzar hacia un Sistema de Seguridad Compartida e incentiva el rearme y la militarización de la seguridad. Exigimos que el Gobierno del Estado y la Unión Europea se centren en la vía diplomática que ponga fin a la guerra y a la invasión rusa en Ucrania; rechazamos el envío de armas por parte del gobierno español a Ucrania, y demandamos un compromiso de reducción del gasto militar.

El No a la Guerra sigue siendo necesario más que nunca.

Carrera armamentística

La OTAN es uno de los mayores impulsores de la carrera armamentística mundial. Es inaceptable que el gasto mundial en armamento en 2019 se estimase en 1,63 billones de euros, el 2,2% del PIB mundial (la cifra más alta desde la Guerra Fría). Debido a la estrecha colaboración de la Unión Europea con la OTAN, la Comisión Europea presentó en 2018 un presupuesto de 13.000 millones de euros para defensa durante el período 2021-2027.

La OTAN, al no descartar el uso de armas nucleares, es un obstáculo para impulsar un Tratado Internacional para prohibir y destruir de forma controlada todo el arsenal mundial de armas de destrucción masiva (ABQ). La retirada de los EEUU, socio preferente de la OTAN, del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), abre de nuevo la posibilidad de un rearme incontrolado de armas nucleares tácticas. España, además de no haber firmado todavía el TPAN, es el séptimo país productor de armas a escala mundial, por lo cual esta carrera armamentística de la OTAN le beneficia económicamente. Necesitamos impulsar todas las iniciativas para hacer vinculantes tratados internacionales multilaterales que fomenten la prohibición de armas nucleares por parte de todos los países. También necesitamos hacer cumplir la legislación que prohíbe vender armas en caso de graves violaciones de DDHH.

Consecuencias ecológicas

photo_2022-03-05_06-21-01Los ejércitos provocan daño medioambiental principalmente en tres niveles: las emisiones de CO2 por los combustibles fósiles que utilizan, los restos tóxicos de las guerras que destruyen ecosistemas y biodiversidad, y el daño directo a entornos naturales como campos de entrenamiento, que permanecen durante muchos años sin capacidad de regeneración. Las industrias militares de los países de la OTAN operan como salvaguarda de los intereses de las mayores corporaciones multinacionales contaminantes de carbono. En ese sentido, consideramos inadmisible que los EEUU, así como gran parte de los estados parte de la coalición, excluyan las emisiones militares de los inventarios nacionales de emisiones. La Unión Europea no se queda atrás. No existe un informe público sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de los ejércitos nacionales de la UE y no se ha fijado un objetivo de reducción de emisiones. Más allá de esto, cualquier plan de lavador de cara (greenwashing) de las fuerzas armadas solo responde a la vulnerabilidad que les genera la dependencia de unos combustibles fósiles que se agotan. En palabras del exsecretario de la Armada de EEUU: «Avanzamos hacia los combustibles alternativos (…) para hacernos mejores combatientes».

La cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN a celebrar los días 29 y 30 de junio parece pretender reeditar una nueva estrategia de “Guerra Fría”. En 2021 la OTAN aprobó su Plan de acción para la seguridad y el cambio climático para preparar una nueva refundación en Madrid. Los países de la OTAN, conscientes del reto que supone la crisis climática, se preparan para apropiarse de las últimas fuentes de petróleo y de gas, y de los recursos necesarios para afrontar el colapso energético y dar una respuesta militarizada a las migraciones climáticas convirtiendo el norte en una fortaleza, mediante agencias como la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex). La transición ecológica que plantean los gobiernos del norte es colonial e irrealizable en términos de límites naturales del planeta. La OTAN, por tanto, representa la respuesta militarista y colonialista. Nosotras optamos por una alternativa justa y solidaria.

El futuro

Necesitamos avanzar hacia el fin del intervencionismo militar, hacia modelos de justicia social, hacia la justicia climática y hacia un sistema de seguridad desmilitarizado, basado en la prevención diplomática de los conflictos, la multilateralidad y el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas. La propuesta de militarización de la OTAN va acompañada de un despliegue militar de EEUU por todo el mundo que rechazamos, incluidas las bases en nuestro país de Rota y Morón.

La situación actual en Ucrania, provocada, entre otros actores, por la Federación Rusa y la actitud de la OTAN, evidencia hasta qué punto la Paz no podemos dejarla en manos de militares.

Nuestra posición

photo_2022-04-15_12-29-44Por todas estas consideraciones, rechazamos la invitación realizada por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez para realizar la cumbre de la OTAN en Madrid, abogamos por el desmantelamiento y reconversión de toda la industria militar española, así como -igualmente- exigimos al Gobierno que cancele cualquier licencia de exportación de armas vigente a países en conflicto o que vulneran los derechos humanos.

La ciudadanía del Estado español ha demostrado ser pacifista, contraria a la guerra y a la carrera armamentista. Desde la desobediencia civil de los objetores de conciencia frente al servicio militar obligatorio hasta las grandes manifestaciones contra la guerra, nos hemos posicionado con métodos y objetivos en las antípodas de los que defiende y se arroga la OTAN.

palomaNecesitamos un sistema de seguridad desmilitarizado, sin armas de destrucción masiva, sin bases militares desplegadas en terceros países, que se acompañe de una reducción drástica del gasto en armamento y de la creación de una cultura de paz a la que se dediquen los recursos y los medios que hoy se destinan a la guerra. Estos principios deben guiar las acciones para cualquier acción política propia no basada en los intereses de otros países o grandes potencias. Necesitamos un mundo libre de guerras y destrucción. Por esa razón, rechazamos el militarismo, venga de donde venga.

Disponemos de múltiples ejemplos de organizaciones, colectivos, y personas que diariamente trabajan por nuestra seguridad, sin recurrir a la amenaza de la violencia, yendo a la raíz de los problemas que provocan tal inseguridad. El ingente gasto militar es una de tales amenazas.

Por todas estas consideraciones, rechazamos la invitación realizada por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez para realizar la cumbre de la OTAN en Madrid. En consecuencia, las organizaciones políticas, sociales y personalidades de la academia y de la cultura que suscribimos este Manifiesto, consideramos necesario impulsar una alternativa para la Paz y el desarme.

La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de la justicia.
M. Luther King

🏴🟣TEMPORERAS EN ANDALUCÍA:
ACCIÓN COLECTIVA CONTRA EL MIEDO
📗¿Superhéroes o supervillanos? De fascismo y cómics

👎🏽Gastan dinero en armas mientras el planeta arde💩

tricontinental

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

Eel mes pasado se publicaron dos importantes informes, ninguno de los cuales recibió la atención que merece. El 4 de abril se publicó el Tercer Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que provocó una fuerte reacción del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. El informe, declaró, «es una letanía de promesas climáticas incumplidas. Es un registro de la vergüenza, que cataloga las promesas huecas que nos encaminan con paso firme hacia un mundo inhabitable». En la COP26, los países desarrollados se comprometieron a destinar unos modestos 100.000 millones de dólares al Fondo de Adaptación para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático. Mientras tanto, el 25 de abril, el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés) publicó su informe anual, en el que se constata que el gasto militar mundial superó los 2 billones de dólares en 2021, la primera vez que sobrepasa la marca de los 2 billones. Los cinco mayores gastadores —Estados Unidos, China, India, Reino Unido y Rusia— representaron el 62% de esta cantidad; EE. UU., por sí solo, representa el 40% del gasto total en armas.

sabrayshatila

Hay un flujo interminable de dinero para armas, pero una miseria para evitar el desastre planetario.

La palabra «desastre» no es una exageración. El Secretario General de la ONU, Guterres, ha advertido que «Vamos hacia el desastre climático por la vía rápida (…) Es hora de que dejemos de quemar nuestro planeta”. Estas palabras se basan en los hechos contenidos en el Tercer Informe. Ahora está firmemente establecido en el registro científico que la responsabilidad histórica de la devastación hecha a nuestro medio ambiente y nuestro clima recae en los Estados más poderosos, encabezados por los Estados Unidos. No hay mucho debate sobre esta responsabilidad en el pasado lejano, consecuencia de la despiadada guerra contra la naturaleza llevada a cabo por las fuerzas del capitalismo y el colonialismo.

Pero esta responsabilidad también se extiende a nuestra presente época. El 1 de abril se publicó un nuevo estudio en la revista The Lancet Planetary Health en el que se demuestra que, entre 1970 y 2017, «las naciones de altos ingresos son responsables del 74% del uso de material sobrante a nivel mundial, impulsado principalmente por Estados Unidos (27%) y los países de altos ingresos de la UE-28 (25%)». El uso de material sobrante en los países del Atlántico Norte se debe al uso de recursos abióticos (combustibles fósiles, metales y minerales no metálicos). China es responsable del 15% del exceso de uso de materiales a nivel mundial y el resto del Sur Global es responsable sólo del 8%. El exceso de uso en estos países de renta baja se realiza en gran medida con recursos bióticos (biomasa). Esta distinción entre recursos abióticos y bióticos nos muestra que el exceso de uso de recursos del Sur Global es en gran parte renovable, mientras que el de los Estados del Atlántico Norte es no renovable.

bangladesh

Una intervención de este tipo debería haber aparecido en las portadas de los periódicos del mundo, especialmente en el Sur Global, y sus resultados deberían haber sido ampliamente debatidos en los canales de televisión. Pero apenas se ha comentado. Demuestra de forma contundente que los países de altos ingresos del Atlántico Norte están destruyendo el planeta, que deben cambiar su forma de actuar y que deben contribuir a los distintos fondos de adaptación y mitigación para ayudar a los países que no están creando el problema, pero que están sufriendo su impacto.

Una vez presentados los datos, los académicos que redactaron este documento señalan que «las naciones de altos ingresos son las principales responsables del deterioro ecológico global y, por tanto, tienen una deuda ecológica con el resto del mundo. Estos países deben tomar la iniciativa de reducir radicalmente el uso de sus recursos para evitar una mayor degradación, lo que probablemente requerirá enfoques transformadores de postcrecimiento y decrecimiento». Estas son ideas interesantes: «reducciones radicales en el uso de recursos» y luego «enfoques de postcrecimiento y decrecimiento».

Los Estados del Atlántico Norte —encabezados por Estados Unidos— son los que más gastan la riqueza social en armas. El Pentágono —las fuerzas armadas estadounidenses— «sigue siendo el mayor consumidor de petróleo», según un estudio de la Universidad de Brown, «y, en consecuencia, uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo». Para que EE. UU. y sus aliados firmaran el Protocolo de Kioto en 1997, los Estados miembros de la ONU tuvieron que permitir que las emisiones de gases de efecto invernadero del ejército quedaran excluidas de los informes nacionales sobre emisiones.

La obscenidad de estos asuntos puede exponerse claramente mediante la comparación de dos valores monetarios. En primer lugar, en 2019, las Naciones Unidas calcularon que el déficit de financiación anual para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ascendía a 2,5 billones de dólares. Destinar los 2 billones de dólares anuales del gasto militar mundial a los ODS supondría un gran avance para hacer frente a los principales ataques a la dignidad humana: el hambre, el analfabetismo, la falta de vivienda, la falta de atención médica, etc. Es importante señalar aquí que la cifra de 2 billones de dólares del SIPRI no incluye el despilfarro de por vida de la riqueza social otorgada a los fabricantes privados de armas para los sistemas de armamento. Por ejemplo, se prevé que el sistema de armas F-35 de Lockheed Martin cueste casi 2 billones de dólares.

En 2021, el mundo gastó más de 2 billones de dólares en guerras, pero solo invirtió —y es un cálculo generoso— 750.000 millones de dólares en energía limpia y eficiencia energética. La inversión total en infraestructura energéticas en 2021 fue de 1,9 billones de dólares, pero la mayor parte de esa inversión se destinó a los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón). Es decir, las inversiones en combustibles fósiles continúan y las inversiones en armas aumentan, mientras que las inversiones para la transición a nuevas formas de energía más limpia siguen siendo insuficientes.

El 28 de abril, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, solicitó al Congreso que proporcionara 33.000 millones de dólares para el envío de sistemas de armamento a Ucrania. La petición de estos fondos se produce junto a las incendiarias declaraciones del secretario de Defensa, Lloyd Austin, quien afirmó que EE. UU. no intenta eliminar las fuerzas rusas de Ucrania, sino «ver a Rusia debilitada». El comentario de Austin no debería ser una sorpresa. Refleja la política de Estados Unidos desde 2018, que ha consistido en evitar que China y Rusia se conviertan en «rivales cercanos». Los derechos humanos no son la preocupación; el objetivo es evitar cualquier desafío a la hegemonía de EEUU. Por esa razón, la riqueza social se desperdicia en armas y no se utiliza para abordar los dilemas de la humanidad.

bombabikiniFijémonos en la forma en que Estados Unidos ha reaccionado a un acuerdo entre las Islas Salomón y China, dos países vecinos. El Primer Ministro de las Islas Salomón, Manasseh Sogavare, dijo que este acuerdo busca promover el comercio y la cooperación humanitaria, no la militarización del Océano Pacífico. El mismo día del discurso del primer ministro Sogavare, una delegación estadounidense de alto nivel llegó a la capital del país, Honiara. Le dijeron al primer ministro Sogavare que si los chinos establecían cualquier tipo de «instalación militar», Estados Unidos «tendría importantes preocupaciones y respondería en consecuencia». Eran simples amenazas. Unos días más tarde, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, declaró: «Los países insulares del Pacífico Sur son Estados independientes y soberanos, no un patio trasero de Estados Unidos o Australia. Su intento de revivir la Doctrina Monroe en la región del Pacífico Sur no obtendrá ningún apoyo y no llevará a ninguna parte».

Las Islas Salomón tienen en su memoria la historia del colonialismo australiano-británico y las cicatrices de las pruebas de la bomba atómica. La práctica del «blackbirding» secuestró a miles de salomonenses para trabajar en los campos de caña de azúcar de Queensland (Australia) en el siglo XIX, lo que acabó provocando la rebelión de Kwaio de 1927 en Malaita. Las Islas Salomón han luchado mucho contra la militarización, votando en 2016 con el mundo para prohibir las armas nucleares. El deseo de ser el «patio trasero» de Estados Unidos o Australia no existe. Eso quedó claro en el luminoso poema «Señales de paz» (1974) del escritor de las Islas Salomón Celestine Kulagoe:

Un hongo brota de
un árido atolón del Pacífico
Se desintegra en el espacio
Dejando solo un residuo de poder
al que por una ilusoria
paz y seguridad
el hombre se aferra.

En la calma de la madrugada
el tercer día después
el amor encontró la alegría
en la tumba vacía

la cruz de madera de la desgracia
se transformó en un símbolo
del servicio del amor
la paz.

En el calor de la pausa de la tarde
la bandera de la ONU flamea
oculta a la vista por
las banderas nacionales
bajo las cuales
se sientan hombres con los puños cerrados
firmando
tratados de paz.

Cordialmente,creative

Vijay

🇦🇷Buenos Aires: impresionante marea piquetera

📕Lo que piden los palestinos es el fin de la impunidad de Israel

 

🏳️El mundo al borde del abismo:🏴

Causas de la invasión rusa a Ucrania que podría desencadenar la Tercera Guerra Mundial

Todo Por Hacer

Eempecemos dejando clara una obviedad: la invasión de Ucrania a manos de Rusia es una agresión imperialista, infame e injustificada, como lo fue la invasión de Estados Unidos de Irak y Afganistán, como lo es la ocupación israelí de Palestina o la marroquí del Sáhara Occidental.

Ahora bien, el hecho de que esta guerra carezca de justificación, no quiere decir que la explicación de sus causas sea sencilla. Los medios occidentales se limitan a atribuirla a la maldad innata de Vladimir Putin, pero de sobra sabemos que estos análisis simplistas que rezuman a propaganda, lejos de acercarnos a la verdad, nos confunden y alejan de ella. Y es que, como siempre, la realidad es compleja, llena de matices y difícil de condensar.

Para entender lo que está sucediendo debemos tener en cuenta que Ucrania es un Estado que, además de albergar a la población ucraniana, también contiene a distintas minorías, siendo la más importante de la misma la rusa, con muchos ciudadanos que cultural y lingüisticamente se consideran rusos. A su vez, es importante conocer que tras el Holodomor o las hambrunas de 1932 –producidas después de que Stalin confiscara las cosechas ucranianas, matando de hambre a millones de personas y deportando a diversas minorías– existe un gran resentimiento entre la población ucraniana hacia Rusia. Esto desencadenó, durante la Segunda Guerra Mundial, un colaboracionismo entre grupos nacionalistas ucranianos con los ejércitos de la Alemania nazi para exterminar a millones de prorrusos. Finalizada la contienda, la población tártara de Crimea fue desplazada por colaborar con el nazismo y la zona fue repoblada por población rusa, que a día de hoy permanece allí, manteniendo intactas sus tradiciones. Unos años después, en 1954, Nikita Jrushchov decidió regalar de forma arbitraria Crimea a Ucrania, sin pensar que algún día la URSS podía colapsar y desintegrarse y que Ucrania se convertiría en una república independiente.

Sin embargo, para el nacionalismo ruso, el pueblo ucraniano y el ruso son el mismo. No en vano, el Estado ruso nació en Kiev en el siglo IX. Así lo explicó Putin en una disertación que publicó en el verano de 2021 y lo repitió en el discurso en el que anunció la invasión de Ucrania.

Tenemos, por tanto, dos corrientes nacionalistas – la ucraniana y la rusa – enfrentadas por el control de un territorio que ambas consideran que le pertenece. Y es en este contexto que la OTAN aprovecha las tensiones para extender su influencia en la región.

La expansión de la OTAN hacia el Este

Desde la caída de la URSS (y la fundación de las repúblicas independientes, entre ellas Ucrania), la obsesión de Estados Unidos siempre ha sido expandirse hacia el Este europeo. Una maniobra que, de acuerdo con la Doctrina Monroe, si ocurriera en su patio trasero, jamás la toleraría (prueba de ello es el embargo económico al que tiene sometido a Cuba). En esta línea, en 1999, la OTAN—contraviniendo las promesas realizadas tras el fin de la Guerra Fría—inició su propia “invasión”, expandiéndose a Polonia y la República Checa. Rusia, hundida económicamente, no pudo reaccionar. Esta debilidad propició que en 2004 los atlantistas vieran vía libre para asentarse en las repúblicas bálticas de Estonia, Lituania y Letonia (antiguas repúblicas soviéticas).

El hecho de que muchos de estos gobiernos no respetan los derechos humanos, han ilegalizado a sus Partidos Comunistas y prohibido enseñar el papel que sus Estados mantuvieron durante el Holocausto no parece importar a Occidente: en geopolítica, los valores no importan.

En abril de 2008 se celebró la Cumbre de Bucarest, en la cual la OTAN inició conversaciones para que Ucrania y Georgia formaran parte de la alianza en un futuro no muy lejano. Unos meses después, en agosto de 2008, un envalentonado Saakashvili, presidente nacionalista de Georgia, se lanzó a conquistar el enclave de Osetia del Sur, independiente de facto desde 1992, y a reclamarlo como propio. El senador estadounidense John McCain viajó hasta Georgia para apoyarle. La operación militar se tradujo en la muerte de unos 2.000 civiles y en el desplazamiento de 158.000 refugiados. El ejército ruso intervino y frenó el intento de invasión –matando a unos 3.000 militares georgianos y unos 180 civiles– entendiendo que se trataba de una maniobra de Occidente para aislar a su país y tomar control de una región estratégica rica en materias primas. Fue una demostración de Putin de que cualquier intento por desestabilizar el equilibro existente en las zonas fronterizas con su Estado serían reprimidas militarmente.

El Euromaidán (2013-2014)

De aquí damos un paso de gigante a los años 2013 y 2014, cuando se producen las protestas del Euromaidán –la denominada Revolución de la Dignidad–, impulsadas por Estados Unidos, la Unión Europea, el grupo ultra-nacionalista de ultraderecha Pravy Sektor, el partido fascista Svoboda y la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. Dichas movilizaciones comenzaron en noviembre de 2013, en la Plaza del Maidán, después de que el presidente prorruso Yanukóvich suspendiera el Acuerdo de Libre Comercio con la UE. La diferencia en los apoyos brindados a los manifestantes nos muestra la profunda división de la sociedad ucraniana: en Kiev y el oeste de Ucrania más del 75% de la población estaba de acuerdo con integrarse con la UE, mientras que en el este y en Crimea las partidarias de esta idea no llegaban ni al 20%, pues preferían crear una unión aduanera con Rusia.

La intervención de EEUU es clara: en diciembre de 2013, de nuevo, el senador estadounidense John McCain viajó a la Plaza del Maidán para mostrar su apoyo a los manifestantes y pedirles que no cesaran en sus esfuerzos por aislar a Rusia y abrazar a Occidente. Y así lo hicieron, con protestas cada vez más violentas, tras una escalada de agresividad que comenzó en enero de 2014, que terminaron por saldarse con 82 manifestantes y 7 policías muertos (la mayoría en el mes de febrero) y unos 140 encarcelados. A finales de febrero, Yanukóvich y la oposición llegaron a un acuerdo, con la mediación de tres ministros de Exteriores de la UE para formar un gobierno de coalición, elecciones anticipadas y volver a la Constitución de 2004 para frenar la violencia. Sin embargo, Yanukóvich no ratificó los acuerdos y huyó del país.

El Euromaidán terminó por forzar la destitución de Yanukóvich, el establecimiento de un gobierno interino de extrema derecha y, tras la celebración de unas elecciones que fueron boicoteadas en las regiones prorrusas, comenzó la presidencia del millonario Poroshenko, quien dio pasos para acercarse a la UE y a EEUU –el entonces vicepresidente Joe Biden viajó a Kiev para apoyarle–. Según el periódico anarquista ucraniano Assembly, “el nuevo régimen no inició reformas anti-sociales, sino que profundizó en las que habían comenzado tiempo antes. Aumentó la desigualdad entre clases sociales y términos como “capitalismo”, “neoliberalismo” y “nacionalismo” han cobrado una nueva importancia en Ucrania”.

El cambio de gobierno, asimismo, conllevó la ilegalización del Partido Comunista de Ucrania y otras formaciones de izquierdas, así como la pérdida de la cooficialidad del idioma ruso, afectando a un 40% de rusoparlantes en el país, así como a las minorías húngaras y rumanas.

La anexión de Crimea y la Guerra del Donbás

Rusia no se quedó de brazos cruzados durante el Euromaidán, sobre todo teniendo en cuenta que la región oriental del Donbás (Lugansk y Donnetsk) y el sur de Ucrania, junto a Crimea, son de población mayoritaria rusa. Además, en Crimea, Rusia tiene en Sebastopol una base militar vital para los intereses de su armada desde donde tiene acceso del Mar Negro al Mediterráneo. Por ello, en marzo de 2014 Rusia decidió anexionarse Crimea (donde el 90% de la población es rusa), lo cual no requirió una invasión, sino únicamente bloquear las fronteras y establecer checkpoints.

Esta anexión supuso una violación del Memorándum de Budapest, en el que en 1994 el presidente ruso Yeltsin se comprometió a respetar la soberanía ucraniana a cambio de su desnuclearización. Pero se debe recordar que la OTAN hizo lo mismo en Kosovo y EEUU en Iraq. Por tanto, es de un enorme cinismo acusar a Rusia de violar la legalidad cuando EEUU lo ha hecho en innumerables ocasiones en el pasado.

Por su parte, en las regiones del Donbás, las manifestantes contra el nuevo gobierno fueron en aumento, con invasiones de edificios oficiales para retirar banderas ucranianas e izar la rusa. A principios de abril de 2014 se proclamaron las Repúblicas Populares de Donetsk y Járkov. El ejército ucraniano respondió mediante el uso de la fuerza y poco después estalló una guerra entre milicias prorrusas y el ejército regular ucraniano, del cual numerosas unidades se encuentran bajo el control de grupos fascistas y neonazis, como lo es el Batallón Azov.

Por tanto, la actual guerra que se está librando en Ucrania realmente se podría entender como una escalada en el conflicto que se inició hace más de 7 años y que llevaba un saldo de unos 10.000 muertos.

Los acercamientos de Ucrania a la OTAN

En el año 2017, Ucrania volvió a solicitar formalmente entrar en la OTAN. Y, después de que en 2019 ganara las elecciones el Volodimir Zelensky –de familia rusoparlante, pero ferviente nacionalista ucranio– sus esfuerzos por formar parte de la alianza han ido en aumento.

Pero esto, desde luego, no fue visto con buenos ojos por parte de Putin. Al fin y al cabo, no es lo mismo que las pequeñas repúblicas bálticas se unan a la OTAN, a que lo haga un país con el que comparte 2.300 kilómetros de frontera y en el que buena parte de sus habitantes son cultural e idiomáticamente rusos. A esto hay que añadir que, para el Kremlin, la Federación Rusa se encuentra rodeada de enemigos que trabajan con ahínco para conseguir desmembrar el país. Desde esta perspectiva, la oposición política no sería más que la prolongación de esos enemigos en el interior del territorio ruso: la quinta columna; el caballo de Troya “occidental”. Este criterio ha servido eficazmente al Kremlin para condenar, por ejemplo, a Pussy Riot, al opositor Alexéi Navalny, a grupos de jóvenes anarquistas o a organizaciones memorialistas y de derechos humanos como Memorial, así como a personas LGTBIQ: para el Kremlin son acciones orientadas a luchar contra la influencia externa (occidental), convertida así en la justificación de cualquier cosa que sirva para el objetivo político más evidente que parece tener el líder ruso: perpetuarse en el poder.

La reacción rusa: si vis pacem, para bellum

Como respuesta a los movimientos de Ucrania y la OTAN, Putin ordenó el despliegue de 100.000 soldados rusos a la frontera ucraniana. Una forma sutil de reclamar que no se amenacen sus fronteras. En una conferencia que dio el pasado mes de diciembre, recordó que “Occidente había roto desvergonzadamente la promesa que hizo en la década de los 90 de no expandirse hacia el Este”.

Y es con esta situación con la que, a comienzos de 2022, las potencias occidentales –principalmente Estados Unidos y Reino Unido– empiezan a alertar que las “provocaciones rusas” nos pueden conducir a una guerra. Un conflicto bélico que, en definitiva, viene provocado por la UE, que ha actuado con manifiesta mala fe, intentando que Ucrania se incorporara a su bloque económico; por el imperialismo de Estados Unidos, que deseaba su entrada en la OTAN; y por el imperialismo de Rusia, que no piensa abandonar unos territorios que considera por historia suyos y aspira a recuperar la gloria del régimen zarista.

Dice Carlos Taibo en un artículo titulado “La OTAN, Rusia y Ucrania: una glosa impertinente” que “fanfarria retórica aparte, lo que los países occidentales –sus empresarios– buscan en la Europa oriental no es otra cosa que una mano de obra barata que explotar, materias primas razonablemente golosas y mercados moderadamente prometedores. En ese designio, por cierto, a menudo se han dado la mano con los oligarcas rusos y ucranianos, procedentes estos últimos en su mayoría –no es un dato que convenga sortear- del oriente del país. En la trastienda, y obligado estoy a anotarlo, Estados Unidos se mueve como pez en el agua: muy alejado del escenario de conflicto, la crisis de estas horas le viene como anillo al dedo para agudizar –no perdamos de vista esto último- los problemas de una Rusia que arrastra desde tiempo atrás una economía exangüe y para dividir una vez más a la UE, en un escenario en el que los imaginables desencuentros de esta con Moscú en lo que hace al gas natural y al petróleo afectan de forma menor a Washington. Claro es que en todo ello a la UE le toca pagar los desastres que nacen de su opción principal, que no ha sido otra que la de andar a rebufo de las imposiciones norteamericanas”.

La invasión rusa de Ucrania: una agresión imperialista

Y es en este contexto en el que Rusia se lanza a invadir el país vecino el pasado 24 de febrero. Lo hizo después de Putin profiriera un duro discurso de una hora, arremetiendo contra Occidente, el comunismo y todo lo que rompe con su visión de lo que debe ser la Gran Rusia neozarista. También aprovechó para justificar su “operación militar especial” en que pretende “desnazificar Ucrania”, pasando convenientemente por alto que sus políticas – impulsadas por su ideólogo de cabecera, Alexander Dugin – son de extrema derecha y que goza de buenas relaciones con partidos fascistas de Europa.

Haríamos mal en olvidar que Putin es en buena medida el resultado de políticas occidentales caracterizadas por la prepotencia y la agresividad. Aunque, ciertamente, a la hora de dar cuenta de la condición del presidente ruso pesan también factores internos propios de su país e inercias históricas de largo aliento, a duras penas entenderíamos que buena parte de la conducta de la Rusia putiniana es un intento de respuesta a la ignominia occidental. Principalmente por las promesas rotas de no expansión al Este que ya hemos mencionado. Pero también por la colaboración con EEUU que despuntó en el primer lustro de la presidencia de Yeltsin, dispuesto como estaba este a reírle las gracias a los caprichos e imposiciones de Washington y de Bruselas. Por ejemplo, en 2001 Putin – preocupado por la cuenta de resultados de los gigantes rusos del petróleo – apoyó la intervención militar norteamericana en Afganistán y guardó un silencio connivente, de nuevo lamentable, ante la que dos años después adquirió carta de naturaleza en Iraq. ¿Y cuál fue la respuesta estadounidense ante la complacencia con que Rusia obsequió al espasmo imperial de Washington en los orientes próximo y medio? Consistió en esencia en mantener los programas vinculados con el escudo antimisiles, en propiciar una nueva ampliación de la OTAN y en estimular las llamadas revoluciones de colores que auparon a gobiernos hostiles a Moscú en Georgia, Ucrania y Kirguizistán, y, en suma, en negar a Rusia cualquier trato comercial de privilegio.

Por otro lado, debe tenerse en cuenta que, pese a las apariencias, el escenario empeoró para Moscú en 2013-2014 al calor de las sucesivas crisis –el Maidán, la defenestración de Yanukóvich, Crimea, el Donbás – ucranianas. Aunque, ciertamente, Rusia incorporó Crimea a su federación y pasó a controlar una parte pequeña de la Ucrania oriental, en los hechos perdió las riendas del grueso del territorio ucraniano, que basculó claramente hacia Occidente. Putin ha entendido que, o actúa ahora por la fuerza, o nunca más recuperará su esfera de influencia sobre dicho territorio que, en su avaricia imperialista, considera suyo.

En definitiva, no cabe plantear el conflicto –como así pretenden algunos comunistas autoritarios nostálgicos– como un enfrentamiento entre dos bloques enfrentados ideológicamente. Se trata de una guerra entre dos bloques capitalistas que pelean por el control de los recursos de un territorio. Y, desde luego, no guarda ninguna relación con la desnazificación de Ucrania, así que mal haríamos en otorgarle la bandera del antifascismo a cualquiera de los dos bandos. Si fascistas los hay, sin duda, en muchos de los estamentos del poder ucraniano, también se hacen valer en la Rusia putiniana. Si, por decirlo de otra manera, a Putin no le falta razón cuando repudia el olvido, en el mejor de los casos, con que una parte de la sociedad ucraniana parece obsequiar a lo ocurrido entre 1941 y 1945, quien piense que de su lado, o del de sus aliados en Donetsk y en Lugansk, hay un proyecto antifascista, se encuentra terriblemente equivocado. Como dice Carlos Taibo, “lo que ha ganado terreno en la Rusia putiniana es un revoltijo lamentable de rancio nacionalismo de Estado, valores tradicionales, ortodoxias religiosas, oligarcas inmorales, lacerantes desigualdades, militarización, represión y… sana economía de mercado. No sé qué es lo que todo lo anterior tendrá que ver con el antifascismo. Más bien me da que por detrás de todas estas miserias están los arrebatos imperiales de siempre, en Washington, en Bruselas y en Moscú. En esas guerras sucias, como en algunas de las limpias, pierden siempre los pueblos”.

🏳️Resistencia a las guerras y lucha por la paz.

🇵🇹Milleiros de persoas desfilan en Lisboa polo 25 de abril

🏳️Insumisión a las guerras📣

Eel pasado 17 de abril tuvo lugar un encuentro online del Movimiento Pacifista Ucraniano, respaldada y difundida su convocatoria, entre otras entidades, por la Internacional de Resistentes a la Guerra, de la que es grupo afiliado de su Red Internacional. La reunión fue grabada y publicada abiertamente «para nuestros amigos y amigas y demás personas observadoras en el ámbito civil internacional» en palabras de nuestro querido Yuri, en inglés, al principio del encuentro.

Movimiento Pacifista Ucraniano: contra la perpetuación de la guerra Declaración aprobada en su encuentro del 17 de abril de 2022

El orden del día incluía sacar adelante una declaración sobre la situación actual así como la discusión de planes de trabajo, incluyendo la admisión de nuevas personas integrantes, para lo que se ha distribuido un cuestionario online dirigido a quienes, de entre la ciudadanía ucraniana, puedan sentirse con ánimo y fuerzas para comprometerse, en distintos grados según sus posibilidades, con el movimiento, pese a lo duro de la situación actual.

En enpiedepaz.org tenemos intención, por nuestra parte, de mantener contacto lo más directo posible con el Movimiento Pacifista Ucraniano para informar de la forma más inmediata de lo que seamos capaces a quienes nos leeis. Contra la perpetuación de la guerra, y contra los discursos de la inevitabilidad de la misma: estamos con ese empeño desde el inicio de nuestra andadura. Por ello seguimos divulgando que la guerra es un crimen contra la humanidad. En consecuencia, nos comprometemos a no apoyar ningún tipo de guerra y a luchar por la eliminación de todas las causas de la guerra.

La decidida gente del Movimiento Pacifista Ucraniano aprobó en ese encuentro virtual la declaración que puedes encontrar, traducida por enpiedepaz.org, en el enlace que te dejamos debajo de estas líneas, junto con un adelanto de sus ideas para «un plan de trabajo sobre las actividades antibélicas en línea y fuera de ella, la defensa de la objeción de conciencia al servicio militar, la asistencia jurídica a pacifistas y a civiles amantes de la paz, la labor asistencial, la cooperación con otras ONG, la educación y la investigación sobre la teoría y la práctica de la vida pacífica y noviolenta.» Es probable que más adelante los contenidos más importantes de la reunión se publiquen de alguna manera traducidos al inglés. Por nuestra parte te los haremos llegar mediante la que, como siempre, intentamos que sea una traducción cuidada y contextualizada.

Declaración del Movimiento Pacifista Ucraniano contra la perpetuación de la Guerra

El Movimiento Pacifista Ucraniano está gravemente preocupado por la quema activa de puentes para una resolución pacífica del conflicto entre Rusia y Ucrania por ambas partes y por las señales de intensificación del derramamiento de sangre de forma indefinida para lograr ciertas ambiciones soberanas.

Condenamos la decisión rusa de invadir Ucrania el 24 de febrero de 2022, que condujo a una escalada fatal y a miles de muertes, reiterando nuestra condena de las violaciones recíprocas del alto el fuego previsto en los acuerdos de Minsk por parte de los combatientes rusos y ucranianos en Dombás antes de la escalada de la agresión rusa.

Condenamos el etiquetado mutuo de las partes del conflicto como enemigos similares a los nazis y criminales de guerra, plasmado en la legislación, reforzado por la propaganda oficial de hostilidad extrema e irreconciliable. Creemos que la ley debe construir la paz, no incitar a la guerra; y la historia es la que debe darnos ejemplos de cómo se puede volver a la vida pacífica, no excusas para continuar la guerra. Insistimos en que la rendición de cuentas por los crímenes debe ser establecida por un órgano judicial independiente y competente en el marco del debido proceso legal, como resultado de una investigación imparcial y no sesgada, especialmente en los crímenes más graves, como el genocidio. Insistimos en que las trágicas consecuencias de la brutalidad militar no deben utilizarse para incitar al odio y justificar nuevas atrocidades, sino que, por el contrario, tales tragedias deben enfriar el espíritu de lucha y fomentar la búsqueda persistente de las formas más incruentas de poner fin a la guerra.

Condenamos las acciones militares de ambos bandos, las hostilidades que perjudican a los civiles. Insistimos en que se detengan todos los combates, que todas las partes honren la memoria de la gente asesinada y que, tras el debido duelo, se comprometan con calma y honestidad a entablar conversaciones de paz.

Condenamos las declaraciones de la parte rusa sobre la intención de alcanzar ciertos objetivos por medios militares si no pueden lograrse mediante negociaciones.

Condenamos las declaraciones de la parte ucraniana de que la continuación de las conversaciones de paz depende de ganar las mejores posiciones de negociación en el campo de batalla.

Condenamos la falta de voluntad de ambas partes de cesar el fuego durante las conversaciones de paz.

Condenamos la práctica de obligar a los civiles a realizar el servicio militar, a realizar tareas militares y a apoyar al ejército en contra de la voluntad de la población pacífica de Rusia y Ucrania. Insistimos en que tales prácticas, especialmente durante las hostilidades, violan gravemente el principio de distinción entre militares y civiles del derecho internacional humanitario.

Cualquier forma de desprecio al derecho humano a la objeción de conciencia al servicio militar es inaceptable.

Condenamos todo el apoyo militar prestado por Rusia y los países de la OTAN a los militantes radicales en Ucrania, provocando una mayor escalada del conflicto militar.

Hacemos un llamamiento a todas las personas amantes de la paz en Ucrania y en todo el mundo para que sigan siendo personas amantes de la paz en todas las circunstancias y para que ayuden a otras a ser personas amantes de la paz, para que recopilen y difundan conocimientos sobre el modo de vida pacífico y no violento, para que expresen la verdad que une a las personas amantes de la paz, para que resistan al mal y a la injusticia sin violencia, y para que desmientan los mitos sobre la guerra necesaria, beneficiosa, inevitable y justa. No pedimos ninguna acción particular ahora para garantizar que los planes de paz no sean blanco del odio y de los ataques de los militaristas, pero confiamos en que las gentes pacifistas del mundo cuentan con una buena imaginación y experiencia de realización práctica de sus mejores sueños. Nuestras acciones deben estar guiadas por la esperanza de un futuro pacífico y feliz, y no por los miedos. Dejemos que nuestro trabajo por la paz acerque el futuro desde los sueños.

La guerra es un crimen contra la humanidad. Por lo tanto, estamos decididos a no apoyar ningún tipo de guerra y a luchar por la eliminación de todas las causas de la misma.

⛓La extradición de Assange es otra pieza de la explicación controlada

🏴Construyendo un Aragón confederalista.

 

🪖Greñas📽

Hairposter.jpg cartelhair

insumisionLlevo varios días pensando en la Opera Rock Hair por motivos muy concreto y me parece que no necesitan mucha explicación, creo que una vez más la llamada a la deserción y contra el militarismo, la violencia y la guerra hoy, como siempre, sigue teniendo vigencia, por desgracia. Hay que recordarle a nuestra militarista Ministra del Ejército que: NO, Señora, Si quieres la PAZ, no prepares la GUERRA. Casi todo el texto está sacado de la wiki en inglés y usado a mi gusto, como casi siempre.

Red Letter H — John Derian Company Incair fue concebida por los actores James Rado y Gerome Ragni. Ambos se conocieron en 1964, cuando actuaban juntos en Broadway y comenzaron a escribir Hair a finales de 1964. Los personajes principales eran autobiográficos, siendo el Claude – Rado un romántico pensativo y el Berger – Ragni un extrovertido. Su estrecha relación, incluida su volatilidad, se reflejó en el musical. Rado explicó: «Éramos grandes amigos. Era una relación apasionada que dirigimos hacia la creatividad, hacia la escritura, hacia la creación de esta obra. Pusimos el drama entre nosotros en el escenario«.

photo_2022-03-05_11-55-59Para Rado la inspiración de Hair vino como «una combinación de algunos personajes que conocimos en la calle y nuestra propia imaginación. Conocíamos a un grupo de chicos del East Village que habían abandonando los estudios y esquivaban la llamada a filas, y también había muchos artículos en la prensa sobre cómo se expulsaba a los chicos de la escuela por dejarse el pelo largo«, y recordó: «Había tanto entusiasmo en las calles y los parques y las zonas hippies, y pensamos que si podíamos transmitir ese entusiasmo al escenario sería maravilloso… Salimos con ellos y fuimos a sus Be-Ins [sentadas] nos dejamos crecer el pelo» Muchos miembros del reparto (Shelley Plimpton en particular) fueron reclutados directamente de la calle Rado dijo: «Fue muy importante históricamente, y si no lo hubiéramos escrito, no habría ningún ejemplo. Se podía leer sobre ello y ver fragmentos de películas, pero nunca se experimentaría. Pensamos: ‘Esto está ocurriendo en las calles’, y queríamos llevarlo al escenario«.

La raza y la tribu

Ampliando los precedentes establecidos por Show Boat (1927) y Porgy and Bess (1935), Hair abrió el musical de Broadway a la integración racial; un tercio del reparto era afroamericano. Salvo en los sketches satíricos, los papeles de los miembros negros de la tribu se representaban como iguales, rompiendo con los roles tradicionales de los negros en el espectáculo de esclavos o sirvientes. Un artículo de la revista Ebony declaró que el espectáculo era la mayor salida laboral para actores negros en la historia del escenario estadounidense.

Pacifismo y ecologismo

palomaEl tema de la oposición a la guerra que impregna el espectáculo está unificado por el hilo argumental que avanza a lo largo del libreto: el dilema moral de Claude sobre si debe quemar su tarjeta de reclutamiento. El pacifismo se explora a lo largo de la extensa secuencia del viaje en el segundo acto. La letra de «Tres-Cinco-Cero-Cero«, que se canta durante esa secuencia, evoca los horrores de la guerra («desgarrado por una explosión de metal«). La canción se basa en el poema de Allen Ginsberg de 1966, «Wichita Vortex Sutra«. En el poema, el general Maxwell Taylor informa con orgullo a la prensa del número de soldados enemigos muertos en un mes, repitiéndolo dígito a dígito, para que surta efecto: «Tres-Cinco-Cero-Cero«. La canción comienza con imágenes de muerte y agonía y se convierte en un número de baile maníaco, que se hace eco del regocijo de Maxwell al informar de las bajas enemigas, mientras la tribu canta «Coged las armas y empezad a matar» La canción también incluye la frase repetida «Prisioneros en la ciudad de los negros/ Es una pequeña y sucia guerra«.

photo_2022-03-05_06-20-58Desnudez, libertad sexual y consumo de drogas

La breve escena del desnudo al final del Acto I fue objeto de controversia y notoriedad. Miller escribe que «la desnudez era una parte importante de la cultura hippie, tanto como un rechazo a la represión sexual de sus padres como una declaración sobre el naturalismo, la espiritualidad, la honestidad, la apertura y la libertad. El cuerpo desnudo era hermoso, algo que debía celebrarse y apreciarse, no despreciarse y ocultarse. Veían su cuerpo y su sexualidad como un regalo, no como algo «sucio«».

Religión y astrología

convocatoriaLa religión, en particular el catolicismo, aparece tanto de forma abierta como simbólica a lo largo de la obra, y a menudo se convierte en el centro de las bromas. Berger canta que busca a «mi Donna«, dándole el doble significado de la mujer que busca y de la Virgen. Durante «Sodomía«, un himno a todo lo «sucio» del sexo, el reparto adopta posiciones religiosas evocadoras: la Piedad y Cristo en la cruz. Antes de la canción, Woof recita un rosario modificado. En el acto II, cuando Berger da píldoras imaginarias a varias figuras famosas, ofrece «una píldora para el Papa«. En «Going Down«, tras ser expulsado del colegio, Berger se compara con Lucifer: «Igual que el ángel que cayó / Desterrado para siempre al infierno / Hoy he sido expulsado / Del cielo del instituto«. Claude se convierte en una figura clásica de Cristo en varios momentos del guión. En el acto I, Claude entra diciendo: «Soy el Hijo de Dios. Desapareceré y seré olvidado», y luego da la bendición a la tribu y al público. Claude sufre de indecisión y, en su Getsemaní al final del Acto I, se pregunta «¿A dónde voy?«. Hay alusiones textuales a que Claude está en una cruz y, al final, es elegido para dar su vida por los demás. Berger ha sido visto como una figura de Juan el Bautista, que prepara el camino para Claude.

Temas literarios y simbolismo

casco-florHair hace muchas referencias a las obras de Shakespeare, especialmente a Romeo y Julieta y a Hamlet, y, en ocasiones, toma material lírico directamente de Shakespeare. Por ejemplo, la letra de la canción «What a Piece of Work Is Man» está sacada de Hamlet (II: escena 2) y partes de «Flesh Failures» («the rest is silence«) son de las últimas líneas de Hamlet. En «Flesh Failures/Let The Sun Shine In«, la letra «Ojos, mirad por última vez/ ¡Brazos, tomad vuestro último abrazo! Y los labios, oh tú/ Las puertas del aliento, séllalas con un beso justo» son de Romeo y Julieta (V: iii, 111-14)[91]. Según Miller, las imágenes de suicidio de Romeo hacen referencia a que, con nuestra complicidad en la guerra, nos estamos matando a nosotros mismos

En 1979 se produjo una película basada en el musical y con el mismo nombre (Hair), dirigida por Miloš Forman y protagonizada por Treat Williams, Beverly D’Angelo y John Savage.

insumisionLa obra desafió muchas de las «normas» establecidas por la sociedad occidental en ese entonces y causó controversia desde su estreno, generando mucha publicidad el final del Acto I, en el que actores y actrices aparecían desnudos en el escenario. Esto se convirtió en una cuestión legal cuando la representación salió de gira por los Estados Unidos, porque el desnudo teatral era aceptable en Nueva York en aquella época, pero era desconocido en otros sitios. La obra también fue acusada judicialmente por desprecio a la bandera americana y por el uso de lenguaje obsceno, llegando el caso hasta el Tribunal Supremo. En el Reino Unido la controversia generada en torno al musical Hair significó el fin de la censura en los escenarios teatrales del país.

  • James Rado dio su bendición a una puesta al día de las letras para ponerla en el contexto de la guerra del Golfo de 2003 en vez de la guerra de Vietnam, y el estreno tuvo lugar el 12 de septiembre de 2005 en el Gate Theatre de Londres. Web del Gate Theatre
  • Se estrenó de nuevo en marzo de 2009 en Broadway, con Gavin Creel en el papel de Claude

Acababa de ver la peli y estaba cautivado por ella, cuando en las puertas del Teatro Isabel la Caótica un argentino vendía sus discos -era el «final» de la dictadura de aquí y el comienzo de la de allí -, le compré el disco original de la Ópera. La banda sonora me gustó y gusta mucho más la de la ópera que la de la peli, eso sin desmerecen ninguna de la dos.

🇺🇦Ucrania como escenario de entrenamiento, enfrentamiento y rearme de las extremas derechas

💩El efecto dominó de la guerra amenaza la frágil recuperación anunciada por el Banco Mundial

🏳️¡Insumisión a todas las guerras!🏳️

insumisionManifiesto a favor de la objeción de conciencia y de la deserción en Rusia y en Ucrania

Black Wood Letter - S | Hobby Lobby | 193250omos quienes durante las últimas décadas delsiglo XX y principios del siglo XXI participamos en la campaña antimilitarista contra el Servicio Militar Obligatorio y la Prestación Sustitutoria en el Reino de España. Fuimos decenas de miles de personas, apoyadas por millones, en una movilización popular histórica que conquistó el derecho a la objeción de conciencia y que acabó con la servidumbre vergonzosa de la «mili». Una comunidad desobediente y antipatriarcal que se enfrentó al reclutamiento forzoso, a miles de juicios, a la persecución y a la cárcel; y que se sostuvo gracias al apoyo mutuo y, en gran medida, a la lucha de las mujeres antimilitaristas. Ayer, como hoy, reivindicamos la insumisión a la guerra, y una humanidad liberada del autoritarismo y de los ejércitos. Luchamos entonces, y luchamos ahora, contra todas las injusticias que provocan las guerras y por la eliminación de sus causas.

palomaMientras los Estados adornan la barbarie de la guerra con su propaganda patriótica, insistimos en el derecho universal a renunciar a las armas y a que las personas decidan libremente su destino. Nadie debería verse obligado a elegir entre uno y otro lado del matadero.

El Gobierno ucraniano ha establecido el reclutamiento forzoso para los hombres de entre 18 y 60 años, convirtiendo en clandestinos a miles de jóvenes y adultos que se niegan a combatir, y a los que las bandas paramilitares detienen en controles de carretera y a la salida de las ciudades. El Gobierno ruso engaña y coacciona a los soldados para que no abandonen las filas de su armada. La Unión Europea niega asilo político a los desertores de ambos bandos, envía armas a la zona y anuncia el incremento de su presupuesto militar. La guerra acelera la crisis energética y medioambiental global, y amenaza aún más la economía de las personas vulnerables y de los países empobrecidos.

photo_2022-03-05_06-20-58 (2)Nos negamos a obedecer pasivamente sin ofrecer resistencia. Nos negamos a compadecer a las víctimas de las guerras sin protestar. Rechazamos la masculinidad forjada en la figura y el mito del guerrero, la colonización patriarcal de nuestras mentes y cuerpos. No queremos convertirnos en seres dañinos y peligrosos, capaces de cometer toda clase de humillaciones y maltratos. No queremos ser cómplices de la violencia sexual contra mujeres de todas las edades, ni del asesinato de personas pequeñas, enfermas o mayores indefensas. Las soluciones que generan más violencia perpetúan la dominación.

  • EXIGIMOS el cese de la invasión rusa, la retirada de las tropas de ocupación, y el respeto a la voluntad de quienes viven en las diferentes zonas de Ucrania para decidir su futuro en libertad, respetando los derechos de todas las minorías.
  • EXIGIMOS que la Unión Europea y el Reino de España en particular acepten las peticiones de asilo de quienes desertan de la guerra o huyen del reclutamiento obligatorio, de acuerdo al derecho universal a la objeción de conciencia. Matar en una guerra no es un «deber cívico».
  • EXIGIMOS que la Unión Europea acoja sin restricciones a todas las personas que vengan huyendo de cualquier guerra que haya en el mundo. Rechazamos el racismo y la crueldad de las fronteras.
  • EXIGIMOS que cese el envío de armas y tropas de países de la OTAN a la zona, el desmantelamiento de los paraísos fiscales donde blanquean sus beneficios las industrias de armamento y las oligarquías europeas, y la desmilitarización del conflicto. Los crímenes de guerra anteriores de cualquiera de las partes no justifican ninguna intervención sangrienta más: echar más leña al fuego no es la solución.
  • ANIMAMOS a las poblaciones civiles de los territorios en guerra a resistirse al odio social, y a apoyar a los soldados y desertores que se nieguen a participar en la matanza.
  • APOYAMOS a quienes en Ucrania y Rusia se autoorganizan con fines pacíficos, emplean medios de lucha incruentos, practican la desobediencia civil y la defensa noviolenta, y padecen la represión política por oponerse a la guerra; en especial, a los movimientos antimilitaristas y feministas de aquellas tierras.
  • LLAMAMOS a organizar una red europea de apoyo a pacifistas y desertores que desobedezcan a la guerra en Ucrania y que sufran persecución política.
  • DESOBEDECEREMOS las leyes españolas y europeas las veces que haga falta, para acoger en nuestras casas a pacifistas y desertores de Rusia y Ucrania.

Acabar con todas las guerras es acabar con la dictadura del sistema económico capitalista que las provoca y se beneficia de ellas. Se equivocan quienes creen que alargar esta guerra de Ucrania, cuyos antecedentes más cercanos se remontan a 2014, traerá algún tipo de beneficio para nadie: solo servirá para producir más sufrimiento y para alimentar el fascismo en todos los rincones del planeta.

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🏳️Contra el paquete armamentista de 100.000 millones de Scholz

🏴Autoorganización popular contra la frontera

🏴Ocupada mansión de magnate ruso en Londres⚫️

Activistas han tomado la mansión de Deripaska en Londres (en Belgravia – Esta parte de Londres ha recibido el apodo de «barrio de los oligarcas» porque muchos rusos adinerados han comprado propiedades aquí, a tiro de piedra del Palacio de Buckingham). Planean utilizarla para acoger a los refugiados ucranianos.

LLos activistas han tomado la mansión londinense de 50 millones de libras del oligarca ruso Oleg Deripaska. Asaltaron el edificio del número 5 de Belgrave Square a medianoche, hora local, y colgaron una bandera ucraniana y pancartas en su fachada con las palabras «Propiedad desalojada» y «Putin, jódete«. Los activistas planean abrir la mansión, que según ellos tiene «demasiadas habitaciones, incluyendo un cine y una bodega«, a los refugiados ucranianos y a los que necesitan asilo.

También han criticado a los bancos británicos y a parte del establishment, gracias a los cuales los oligarcas blanquearon sus miles de millones en Londres. No quisieron decir cómo entraron en la mansión del oligarca, pero afirmaron que les ayudaron los conocimientos de montañismo y la «magia de los okupas«. En una declaración enviada a The Guardian, los activistas afirmaron que la guerra contra Ucrania es la última de una larga serie de violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno de Putin, entre ellas el bombardeo de Siria y el maltrato a la comunidad LGBT. Los okupas también revelaron que habían invocado el espíritu de Néstor Makhno, que no abandonarían la zona voluntariamente y que planeaban atrincherarse en caso de que la policía o los agentes judiciales intentaran desalojarlos.

Anteriormente, una historia similar ha tenido lugar en Biarritz. El activista local Pierre Affner irrumpió en el chalet de la hija de Putin, Alta Mira, cambió las cerraduras y declaró que el chalet estaba preparado para recibir a los refugiados del régimen de Putin, especialmente a los ucranianos. La villa tiene un total de ocho camas y tres baños.

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El movimiento libertario en Ucrania y en Rusia ha respondido con apoyo mutuo y solidaridad con los refugiados. Busca, en definitiva, aliviar la situación de las millones de personas que están sufriendo una agresión militar. Algunas activistas se mantienen alejadas del frente, mientras otras han empuñado las armas y han decidido enfrentarse a las tropas rusas.  Aquí👇🏼 puedes ver las motivaciones de unas y otros.

🇨🇱Chile: oportunidad para la izquierda

🤮Pederastia en la Iglesia: España no mirará debajo de la sotana

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