👫Verde que te quiero verde👫

Las cuevas son las viviendas habituales del Sacromonte; su origen no está muy claro, debiéndose construir a partir del siglo XVI, cuando la población musulmana y judía fue expulsada de sus hogares. A estos se les unieron los gitanos de costumbres nómadas. Así, las cuevas surgieron para los marginados, extramuros de la ciudad, por lo que implicaba estar fuera del control administrativo y orden eclesiástico. Para picar una cueva, en primer lugar se realizaba un desmonte de la cara del cerro donde se quería excavar, apareciendo un corte vertical que servía de fachada. A continuación en el centro se abría un arco de medio punto, que servía de puerta y posteriormente se excavaba las habitaciones que se necesitaran y el terreno permitiera. Las formas y límites de esta original vivienda las marcan el terreno, la altitud y la extensión de los cerros, de forma que no se encuentra dos cuevas iguales. Estos elementos junto con las veredas, barrancos, placetas, fachadas e interiores blanqueados con cal, configuran un paisaje singular que, unido a las costumbres y oficios de sus habitantes, daban carácter a esta forma de vida.

Aunque actualmente más bien parece que las cuevas “modernas” estás ocupadas por esas gentes llamadas “extracomunitarios“, que no han encontrado otro acomodo donde poder seguir “viviendo“. En una ciudad donde:

Las viviendas vacías crecen un 21% en una década y superan ya las 93.000

Romance sonámbulo

A Gloria Giner

y Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura

ella sueña en su baranda,

verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.

Bajo la luna gitana,

las cosas la están mirando

y ella no puede mirarlas.

* * *

Verde que te quiero verde.

Grandes estrellas de escarcha,

vienen con el pez de sombra

que abre el camino del alba.

La higuera frota su viento

con la lija de sus ramas,

y el monte, gato garduño,

eriza sus pitas agrias.

¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?

Ella sigue en su baranda,

verde carne, pelo verde,

soñando en la mar amarga.

Compadre, quiero cambiar

mi caballo por su casa,

mi montura por su espejo,

mi cuchillo por su manta.

Compadre, vengo sangrando,

desde los puertos de Cabra.

Si yo pudiera, mocito,

ese trato se cerraba.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

Compadre, quiero morir

decentemente en mi cama.

De acero, si puede ser,

con las sábanas de holanda.

¿No ves la herida que tengo

desde el pecho a la garganta?

Trescientas rosas morenas

lleva tu pechera blanca.

Tu sangre rezuma y huele

alrededor de tu faja.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

Dejadme subir al menos

hasta las altas barandas,

¡dejadme subir!, dejadme

hasta las verdes barandas.

Barandales de la luna

por donde retumba el agua.

* * *

Ya suben los dos compadres

hacia las altas barandas.

Dejando un rastro de sangre.

Dejando un rastro de lágrimas.

Temblaban en los tejados

farolillos de hojalata.

Mil panderos de cristal,

herían la madrugada.

* * *

Verde que te quiero verde,

verde viento, verdes ramas.

Los dos compadres subieron.

El largo viento, dejaba

en la boca un raro gusto

de hiel, de menta y de albahaca.

¡Compadre! ¿Dónde está, dime?

¿Dónde está tu niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!

¡Cuántas veces te esperara,

cara fresca, negro pelo,

en esta verde baranda!

* * *

Sobre el rostro del aljibe

se mecía la gitana.

Verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Un carámbano de luna

la sostiene sobre el agua.

La noche se puso íntima

como una pequeña plaza.

Guardias civiles borrachos

en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar.

Y el caballo en la montaña.

F.G.L

🔭 La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información advierte de que la Proposición de Podemos sobre redes sociales podría ser inconstitucional

🏴 Cuando los anarquistas convirtieron el Ritz de Barcelona en un comedor social

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🕌Hablemos del Maristán🚶👫👭

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El hospital, o maristán (procede de bimaristan palabra persa “persona-enferma), de Granada era un tipo de institución cívica de la época nazarí. Uno de los proyectos más importantes asociados con dicho sultanato, la construcción del hospital fue iniciada y completada, en dos años – 1365, 1367-, durante el reinado de Muhammad V. Las ruinas de dicho hospital están en el Albaicín, el barrio morisco de Granada, muy cerca de los baños del siglo XI, que se situaba bajo los muros del barrio y enfrentado a la Alhambra.

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Estaba construido en ladrillo y acabado con yeso. Con estructura rectangular de dos plantas, a lo largo de un eje norte-sur de unos treinta y ocho por veintiséis metros y medio, con dos alturas que se articulaba en cuatro crujías alrededor de un patio central. Se trataba de una estructura basada en un modelo profundamente arraigado dentro de la arquitectura islámica. En el lado noroeste había un portal de entrada monumental. Los planos trazados por Francisco Enríquez Ferrer y Jules Gailhabaud a mediados del siglo XIX muestran cuatro largos pasillos (crujías) con estancias cuadradas y escaleras en las esquinas, todas dispuestas alrededor del espacioso patio central y separadas de él por el pórtico porticado. Probablemente para el almacenamiento se usaron nichos poco profundos en el vestíbulo de entrada. Las excavaciones realizadas posteriormente indicaban que los amplios salones de ambos niveles se dividían en salas más pequeñas (cada una de unos seis metros cuadrados) a las que se podía acceder directamente desde el pórtico o la galería superior.

leonEl patio medía veintiséis por quince metros y contaba con una larga piscina rectangular en el centro. El agua brotaba de dos fuentes con forma de león centradas en cada uno de los lados largos de la piscina. Si bien las cualidades estéticas de la piscina son claras, su presencia también tiene un sentido práctico. Además de regular la temperatura dentro del edificio a través del proceso de enfriamiento por evaporación, cuatro escalones que descienden a la piscina podrían sugerir que se utilizó para baños terapéuticos.

Los arqueólogos han descubierto fragmentos de mosaico de azulejos esmaltados, estuco tallado y mármol que insinúan la antigua riqueza del interior del hospital. El portal de entrada también estaba ricamente decorado. Una vista de finales del siglo XIX del portal de Juan de Dios de la Rada y Delgado muestra un conjunto de puertas dobles de madera rematadas por un dintel ornamental plano de adorno geométrico de ladrillo. Una inscripción de la fundación que se situaba sobre el dintel de la puerta y las dos fuentes de leones se encuentran en el Museo de la Alhambra, ubicado dentro del Palacio de Carlos V. Los leones han estado situados en la alberca del Partal durante un tiempo).

En el siglo XVI el hospital pasó a ser conocido como Casa de la Moneda, reflejo de un cambio de función que probablemente se produjo después de la conquista castellana de Granada en 1492 y posteriormente acabaría en manos de los frailes mercedarios descalzos del Convento de Belén. Pasará por distintos usos, en el siglo XVIII sería un almacén de vinos, adaptando todo el edificio con objetivos industriales e instalando en el ala oriental tinajas enterradas en el suelo. Posteriormente se usaría de casa de vecinos,  el patio delantero a la misma que tenia un empedrado duro, servía para aparcar los carros del agua y algún mulo de los aguadores. Durante cierto periodo de tiempo pasó a ser un presidio y cuartel.

A mediados del siglo XIX la estructura estaba casi en ruinas. El Ayuntamiento autorizó su demolición en 1843, pero no se acabó hasta 1997 debido a que compartía partes con edificaciones adyacentes. Durante estos derribos se realizaron toda una serie de dibujos para inmortalizar cómo era el edificio. Uno de los más destacados es el de Juan de Dios de la Rada y Delgado.

Cabe destacar que es propiedad de la Junta de Andalucía desde 1987, siendo en marzo de 2017 cuando el Patronato de la Alhambra dio luz verde a la rehabilitación de la alberca, los jardines y el pabellón sur. Las partes originales que actualmente se conservan en pie. Tras tres décadas en un lamentable estado de abandono, la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico afirmó en 2019 que comenzarían las obras obras de consolidación y restauración del Maristán de Granada. Cosa que hasta la fecha no ha sucedido.

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Fiestas populares 1 (Patios, Cruz y 🕌Moros y cristianos⛪️)

Estamos a finales de agosto y desde los carnavales no hemos tenido ninguna de las tradicionales fiestas que suelen llenar los espacios y el tiempo a lo largo del año en toda la península. ¿quién se podría imaginar a Sevilla sin su Feria de Abril?

No sé si es mi lado zamorano o simplemente mi carácter, pero a mi las fiestas, ferias y saraos varios no suelen gustarme mucho, menos cuando son multitudinarias.

Recuerdo con gran cariño la Fiesta de los Patios, Córdoba. No tengo ni idea su origen. Pero Córdoba, que tiene unos barrios preciosos, en algunos aún subsisten esas casas vecinales con un patio común, normalmente nada cuadrangular con macetas, muchas macetas, sombras, algún pozo, olores varios, aromas y frescor. Unos lugares preciosos. Al llegar la primavera los vecinos los blanquean, arreglan las flores y lo ponen en condición. ¡Que mejor momento para que la gente los disfrute y un día al año los puedes visitar!. Es una fiesta agradable, en la cual no figura, ni el maltrato animal, ni el alcohol, como reyes de la misma. Solo pasear, ver hermosos patios y gente que tranquilamente van de uno a otro a disfrutar de ellos.

Día de la Cruz de Granada, esta fiesta pasa por sus momentos. Hay años que es una auténtica porquería y hay otros en que se agradece. Al igual que sucede con la de los “Patios”, es, en teoría, fiesta de un solo día. Y se supone que su origen también es parecido. Llega la primavera y los vecinos limpian y arreglan sus lugares comunes para ese largo y caluroso verano que se avecina. En Granada, al desaparecer casi todos los espacios comunes privados, por mor de una malsana y bestial especulación urbana, se ocupan calles y plazas, que se supone, decoran con flores, macetas y todo lo que se te ocurra. En origen se supone que es fiesta pagana (la llegada de la primavera), reconvertida por la Iglesia Caótica en un acto suyo, con lo que el eje central de las decoraciones es una cruz. Según el guión se trata de ir de una en una viendo que ha dado de si la imaginación de los vecinos que han decorado esa calle, plaza, lugar. Era muy popular en el Albaizín y Realejo, los dos barrios que se mantienen como residuo de lo que fue Granada, eso si la especulación también ha hecho mella en dichos barrios, pero de otra manera. Pero a partir de ciertos años en que fueron muy maltratados, volumen tremendo de personas casi todas borrachas que eran como el caballo de Atila, por donde pasaban todo quedaba arrasado. Un año en concreto, los vecinos del Albaizín se negaron a participar en dicha fiesta, el anterior había sido un desastre antológico. Yo pasé por las calles del barrio al día siguiente de esa barbaridad y la visión era bastante deprimente, era un auténtico paisaje después de la batalla. Fue el último año que salí dicho día, a partir de entonces no suelo callejear pos la zonas que están a rebosar. De modo que no tengo la más mínima idea, si ahora es una fiesta familiar donde personas de toda edad y condición pueden disfrutar de un día donde los coches no son los dueños absolutos de la rúa y los bípedos pueden disfrutar del empedrado. Alguna vez he visto a algún salvaje ir a caballo, forma de hacer que el animal sufra. No es día de ir por dichas zonas ni con los perros, se ponen nerviosos ante tanta multitud apiñada. No, en el fondo mucho tiene que haber cambiado para que me resultase agradable de nuevo.corona

Fiestas de Moros y Cristianos: todos los que conocen estas fiestas la asocian con la zona de Alicante, lo cual es cierto – en parte. La provincia tiene varios pueblos donde se celebran dichas fiestas. Pero no hay que olvidar que Granada, junto con Alicante, fueron las últimas zonas donde persistió la población morisca, hasta su definitiva expulsión en 1609. Los alicantinos fueron los últimos, ya que los granadinos eran más levantiscos reivindicando los derechos que le habían prometidos respetar y nunca fue así. Los alicantinos eran “siervos de la gleba”.

En Granada hay un lugar donde dicha fiesta merece la pena visitarse, Quentar. Pues, dentro de lo que cabe sigue manteniendo la frescura que da lo auténtico, sin la impostura de imitar a los más comerciales. Han subido un poco el nivel decorativo, el tiempo no perdona, pero en el resto siguen manteniendo su frescura. Es una fiesta que merece la pena visitar e ignoro si el capitán de los moros sigue siendo mi amigo Emilio, pues de ser él, entender su discurso es de premio. En un principio había incluido a Zújar como otro pueblo que mantenía la frescura de lo auténtico. Y eso tenía mucho merito, pues está rodeado de una serie de pueblos con sus propias fiestas de moros y cristianos, pero con motivo de que gran parte de la población trabaja en la provincia de Alicante, poco a poco han ido absorbiendo los modos, formas y maneras de dicha zona, perdiendo toda su originalidad. Zújar se mantuvo, muchos años como cierta aldea gala, pero al mirar en youtube, en busca de algún vídeo me he encontrado que también han sido “absorbidos” en dicha marea. Ellos están muy orgullosos del texto, pues hay quien dice, tesis doctoral incorporada, que es un texto de, no recuerdo si, Lope o Calderón.

Los otros pueblos de la comarca que tiene dicha fiesta, que son unos cuantos, han sido absorbidos por la ola alicantina. Con lo cual, cualquiera que no sepa de su antigüedad, puede imaginar que solo es una copia de los mismos.

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Captura de pantalla de 2020-08-27 15-10-50 El Café de Silverio 36, con Antonio Manuel: de Al-Ándalus, moriscos y huellas en el alma

🚶🏻‍♂️¡Ay de mi Puerta de Elvira!🧑🏻‍🦯

Los monumentos romanos primitivos que se conservan son muchos y cada día se descubren nuevos. Así como en nuestra población, desgraciadamente, están deseando que haya una cosa antigua para echarla abajo, sustituyéndola con alguna mamarrachada o por ensanchar una plaza o calle, aquí, a pesar de haber tanto antiguo y tan bueno, no por eso desprecian lo que al parecer no tiene interés alguno, y aunque haya otras cosas iguales o mejores. Si el edificio se encuentra al abrir una plaza o calle, queda en medio aislado, y si amenaza ruina se le calza y se le ponen pilares o muros de sustentación. En medio de una plaza moderna se encuentran varios sillares formando un pequeño muro rodeado al modo de una fuente, estatua u otro monumento decorativo. Como este ejemplo podría citar muchos. En cambio en Granada, donde tan poco va quedando, se derribará la Puerta de Bibarrambla y de la Alhacaba y todo cuanto quieran, para que todo esté más bonito y sobre todo a la moda.

MANUEL GÓMEZ-MORENO GONZÁLEZ
Extracto de una carta escrita desde Roma a su padre Carlos Gómez-Moreno
Puchol.

A mi padre lo llamaba mi madre «pintor de ruinas». No porque fuera poco virtuoso en el arte de la pintura, actividad que realizaba de manera impecable, sino porque, efectivamente, pintaba ruinas. Sus pinturas y grabados eran verdaderos daguerrotipos de las calles de Granada. Con su cuaderno de papeles caminaba por el Albayzín y plasmaba todo lo que parecía antiguo: dinteles, columnas, aljibes, iglesias… Nada quedaba fuera del campo de acción de mi padre.

….
—Iliberri es la denominación que los iberos dieron a Granada —continuó el profesor—. Bueno, lógicamente no era la Granada que conocemos ahora… supongo que eso lo entiende. Los romanos ocuparon el suelo ibero y romanizaron el término denominando a la Granada romana Municipium Florentinum Iliberritanum. Pero todos la conocemos por Iliberri, es mucho más práctico.
—¿Y cómo sabe que esa moneda es de Iliberri?

A la Puerta de Bib-Rambla se le habían añadido los retoques cristianos de los Reyes Católicos con altarcillos y retablos, bellos si se extraían de aquella ubicación forzada, así como los tenderetes de vendedores que aprovechaban el espacio de sus huecos desusados para convertirlos en zapaterías o tiendas de fotografía. Su cuerpo superior, que en otros tiempos se dedicaba a la guardia que la custodiaba, fue cerrado con tablas de dudosa resistencia, dejando una ventana estrecha con persiana veneciana que parecía esconder algún genio andaluz más que andalusí.

bibiliCierto era que, aprisionada entre dos casas, zaherida por el vulgo que la veía como un refugio de maleantes o de menesterosos, la puerta simulaba ser un esqueleto más que una obra de arte. Con dificultad se adivinaban sus arranques con adornos de hojas de acanto. Bajo ella jugaban chiquillos haciendo guerra de piedras y cuando estrellaban los cantos contra el suelo, rebotaban contra sus paredes. El viejo profesor, que junto a mí iba cabizbajo y lloroso, lamentaba más que algunas de esas piedras entroncaran con la puerta árabe que en la cabeza de uno de los mocosos.

Ya desde 1857, la polémica saltó a los despachos administrativos con motivo de la intención de reformar la famosa plaza. El periódico El Dauro de Granada publicó un artículo asegurando que la puerta quería demolerse. La Academia de Bellas Artes de Granada y la Comisión de Monumentos exigieron más que palabras para justificar la decisión. El arquitecto Juan Pugnaire se disculpó diciendo: «Ni antes ni después de la confección del proyecto de alineación que nos ocupa se ha pensado en destruir ni mutilar en manera alguna el dicho monumento. Si hoy se encuentra en un rincón de la plaza, confundido y oculto por otras construcciones mezquinas, después quedará en una de las calles laterales marcadas en el mismo proyecto de alineación». La seguridad que empleó Pugnaire justificando el error de tal publicación aplacó los ánimos de los comisionados y académicos. El proyecto de alineación de la plaza continuó diseñándose. Se pretendía enlazar la plaza de Bib-Rambla con la cercana del Carmen, atravesando el río que por entonces no estaba aún embovedado, usando como origen la propia Puerta de las Orejas. La calle que enlazaría ambas plazas se llamaría de San Sebastián en recuerdo de una ermita y casas aledañas que allí se levantaban y que morirían con el proyecto para bien de la ciudad.

molinaTodos salían ganando con este plan urbanístico: la plaza se convertiría en un novedoso rincón para pasear, para relacionarse y disfrutar de la calidez del clima granadino. Desaparecería el mal olor proveniente de las zonas cercanas al río, pues una vez destruida la famosa ermita de San Sebastián se convirtió en muladar al que todos los vecinos iban a arrojar basuras. Sucedió, no obstante, que el embovedado del río Darro paralizó el proyecto y hubo que planificar y reestructurar, quedando en el olvido la promesa del señor Pugnaire….”

Párrafos extraídos de la novela..

Según parece, hoy nos podríamos encontrar en situación parecida con respecto a la Puerta de Elvira y todo para mejor provecho de una empresa de especulación urbanística sita en paraíso fiscal.

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Al día siguiene de salir este artículo y foto, en la prensa local, el cartel había desaparecido, como muy bien se pueden observar en las fotos de la galería.

🇳🇱Merijn Oudenampsen: «La autoimagen holandesa queda desmentida por su propio comportamiento»

🍚No es cierto que la pobreza en el mundo esté descendiendo

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👫Cuartel de las Palmas y alrededores👫

Casa de Fr. Luis de Granada.
Casi enfrente de este convento hay un corral de vecindad, que por tener dos puertas, á la calle de Santiago y á la de los Molinos, se llama de Paso, y allí vió la luz primera en 1504 aquel ilustre orador sagrado, hijo de una pobre lavandera del convento de Sta. Cruz.

Cercano está el campo del Príncipe donde se venera una cruz de mármol levantada en 1682, con su Crucifijo, que es llamado el Cristo de los Favores; el nombre del sitio  desde principios del siglo XVI y quizá tenga origen análogo al de Reay campo del Rey, pues hasta aquí se extendían las posesiones de los Nazaritas.

Según Mármol, los moros le decían campo de Abulnest, había en sus inmediaciones un cementerio y en 1513 acordó el Ayuntamiento poblarlo, haciendo “una plaza muy honrada para fiestas de justas y toros y juegos de cañas, de lo cual esta ciudad tiene mucha necesidad“; efectivamente en 1518 se celebraron aquí lucidas fiestas con motivo del casamiento de la Duquesa de Sesa, hija del Gran Capitán, y en el mismo año fijóse definitivamente la magnitud de la plaza y se comenzaron á labrar sus edificios, entre los cuales merece atención el:

Hospital Militar (Hoy Factuld de Arquitectura).Esta casa perteneció en el siglo XVI á D. Francisco de Mendoza, almirante de Aragón, después la vivieron los Condes de Luque y de Villamena, y desde 1777 residió en ella el hospital de la Encarnación hasta que fué suprimido. Tiene un desahogado patio con arcos y columnas, perteneciente al primer tercio del siglo XVI; las habitaciones bajas obstentan preciosos frisos de relieve con
adornos platerescos y escudos de los Mendozas, y además hay una galería con arcos y bovedillas semigóticas; el piso alto contiene una armadura de lazo con ancho friso plateresco, otro techo de artesones octogonales y sobre el zaguán una sala con bello alfarje mudejar y friso del mismo estilo que los otros. La capilla conserva su portadita de mármol negro, con las armas de Mendoza y festones delicadamente esculpidos.

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Al extremo de esta calle de los Molinos vese el exconvento de monjas de los Ángeles, y continúa el camino con nombre de Vistillas de los Ángeles, por el hermoso panorama que desde aquí se contempla, hasta juntarse con el camino de Güejar. Junto al pilar estuvo la puerta de los Molinos ó de Güejar, por donde pasó el ejército cristiano el día de la toma,
la cual fué demolida en 1833 y se llamó antes Bibanexde (puerta de la Cuesta). Sólo tendría débiles tapias á sus lados, porque cerro arriba nada se distingue de murallas y por abajo está muy lejos el término de la que venía desde la puerta del Pescado. En
toda la ladera, hasta el campo de los Mártires, hay multitud de bellos cármenes, en algunos de los cuales se han imitado las antiguas construcciones árabes y particularmente en el de D. Indalecio Ventura, admirablemente situado.

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🎸Balada de Otoño🎤

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Poema de la puerta de Comares

«Soy corona en la frente de mi puerta:
envidia al Occidente en mí el Oriente.
Al-Gani billah* mándame que aprisa
paso dé a la victoria apenas llame.
Siempre estoy esperando ver el rostro
del rey, alba que muestra el horizonte.
¡A sus obras Dios haga tan hermosas
como son su temple y su figura»

(*) Al-Gani billah: El vencedor por Dios: Sobrenombre tomado por Mohamed V tras la victoria de Algeciras en 1369.

Poema del arco de entrada al mirador de Daraxa

Cada una de las artes me ha enriquecido con su especial belleza y dotado de su esplendor y perfecciones.
Aquel que me ve juzgue por mi hermosura de la esposa que se dirige a este vaso y le pide sus favores.
Cuando el que me mira contempla atentamente mi hermosura se engaña la mirada de sus ojos con una apariencia.
Pues al mirar a mi espléndido fondo cree que la luna llena tiene aquí fija su morada habiendo abandonado sus mansiones por las mías.
No estoy sola, pues desde aquí contemplo un jardín admirable.
No vieron los ojos cosa semejante a él.
Este es el palacio de cristal;
sin embargo, ha habido quien al verlo le ha juzgado un océano proceloso y conmovido.
Todo esto lo construyó el Imán Ibn Nasr*;
sea Dios guardián para los demás reyes de su grandeza.
Sus ascendientes en la antigüedad alcanzaron mayor elevación
pues ellos hospedaron al Profeta y sus deudos.

*Aclaración: el Imán Ibn Nasr es Mohamed V.

Los poemas, son de los lugares que dicen en el título, y el texto es del ya varias mentado..

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📚Paseo bibliófilo📙

Que era verano es algo en el que todos los cronistas están de acuerdo, eso sin que sirva de precedente. Ahora bien, ya en la edad, es más complicado, podrían ser 13 o 14 e incluso 15. Más bien cierto es que era verano, por supuesto caluroso y con esa edad no había mucho donde ir y menos aún dinero para gastar. De modo que un buen día se interpuso la Biblioteca Municipal entre mi vida veraniega y yo. Descubrí lo maravilloso que era irte a un lugar tan silencioso, darte un tranquilo paseo por las estanterías y coger ese libro que llevabas tiempo queriendo leer, te buscabas un sitio que te gustara y a leer. Así pasé varios veranos, imagino que hasta que tuve derecho a disfrutar de la biblioteca de Mi Facultad. Era y es una biblioteca muy bonita, aunque en su descripción diga que es de estilo “eclecticismo”. Pero ahora no es municipal o puede que sí, pero pertenece a la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía es la de la zona Centro.

Conocía la FUNDACIÓN de la Biblioteca de Andalucía en mi ciudad. El aparato del, entonces, partido gobernante muy bien se encargó de propagar la noticia de forma ruidosa. Además formaba parte de la dialéctica de combate, ese combate inmemorial, entre Granada y Sevilla, entre Almutamid y Abdallah. Pero mi vida andaba por derroteros en los que dicha biblioteca no aparecía. Luego llegó Elvira y el grupo de mapadres actívisimos con ganas e intenciones de culturizar a sus hijos, quisieran o no. Uno de los puntos de culturización fue la citada biblioteca.

Descubrí que la sección infantil estaba genial, resultaba un lugar donde los niños, desde que supieran gatear podían andar por allí libremente y había cuentos maravillosos para su diversión. El mapadre lo único que tenía que hacer era sentarse en un cojín y ver como su criatura pululaba de un lugar a otro, si eran  más de uno, entonces la diversión estaba asegurada. Dicho recinto no estaba sujeto al sacrosanto silencio bibliófilo, pues ¿quien podía hacer callar a unos bebés? Luego con el correr del tiempo he estado frecuentando dicho lugar con mi hija, es más el otro día fuimos juntos, después de varios años de no hacerlo.

La biblioteca tenIA algunas ventajas maravillosas. Antes de la última crisis, pedías un libro y si no existía, consultaban y lo encargaban y en un mes, más o menos, lo tenían. Te mandaban mensaje al móvil. Su página web era muy buena, pues podías ver si el libro que buscabas estaba o no estaba en la biblioteca (toda Andalucía), cuántos ejemplares tenían y en qué bibliotecas se encontraban. De modo que si había uno en el Zaidín tu calculabas que te venía mejor acercarte al Zaidín a por el mismo o pedir el traslado a la biblioteca de tu barrio (en mi caso la central). Si se encontraba en San Lucas, eso ya era otro cantar, tenías que pedirlo y, tarde o temprano, te llegaba y te avisaban. Con una novela de Montalbano que acababa de salir, había tal cola que tardé bastante en poder leerla. Desde tu casa podías ver si estaba el libro y si ya lo tenías prestado, podrías alargar el plazo de entrega, algo sumamente cómodo.

He estado una temporada sin ir a la misma, decidí intentar leer los libros que tengo en mi casa antes de ir a por más. Pero uno no puede leer por decreto el libro de fulanitos de copas, pues no tiene ningunas ganas, cuando está deseando leer uno que ha visto por ahí que tiene una gran pinta. De modo que hará unas semanas me acerqué de nuevo al Santa Santorum, pero en el interregno había habido un cambio en los sillones de Híspalis. Parece mentira como en tan poco tiempo se pueden hacer cumplir las leyes de Murphy de una forma rígida y concreta, “si algo puede empeorar, empeorará” (más o menos). Primero me encontré con que la página web no era lo que había sido, no. Luego, mirando en detalle vi que ni podía ver los libros que yo tenía en mi cuenta (cosa que sucedía antes) salvo los que eran Ebook, la cosa tiene …. narices. Pues no de cualquier ebook, sino de uno muy concreto de tal manera que te tienes que instalar un software muy concreto (de ese que cuenta tu vida en versos a quien se lo pregunte) y, por supuesto, totalmente cerrado y propietario. Por supuesto yo no me instalo esa Scheiße. De modo que me bajé un libro, por probar, que no me dejó abrir en mi lector de pdfs, esto es en mi gran oKular. Lo borré, ahora lo interesante es, cuando termine el plazo y la biblioteca me lo solicite, ¿qué sucederá? Se me aperecerá Mister Gate, o cualquier otro elemento de la misma calaña, reivindicando sus derechos propietarios? Ya no puedes consultar libros, de verdad, no puedes renovar el que tienes, NO PUEDES HACER NADA.

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Ahora se llama eBiblio, que moerno semo, oiga. Antes, para buscar libros de autores, en la misma biblioteca tenías la misma función que desde tu casa, ponías autor y te decía si había ejemplares en el lugar y el sitio exacto donde se encontraban. Ahora hemos vuelto a las formas y maneras de cuando Nuestro Gran Caudillo de la Españas, tenemos que darnos paseos por los pasillos mirando por aquí y por allá para ver si hay suerte.

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Este libro de Galdós es un buen ejemplo, al verlo dices “oh, lo puedo sacar”, encima con esa pinta de antiguo, pues no, si lees bien observa que está escaneado. Pero la cosa aún va a peor. Con la crisis se esfumó la posibilidad de adquirir libros comprados por la biblioteca, ya solo se proveían de los libros donados por las editoriales. La “privatización” del ISBN por parte del Señor X, también tuvo sus consecuencias, pues para legalizar un libro tenías que llevar tres ejemplares a la citada biblioteca, ya no. Eso hace que otra fuente de libros desaparezca.

El próximo paso ¿cual será? ¿Cobrar por entrar en el local? Por cierto no tengo nada contra los libros ebook, los uso, pero con licencia GNU, of course.

Para terminar, os invito a qué firméis en solidaridad con Open Arms y los refugiados:

URGENTE: puerto seguro para los 121 inmigrantes rescatados por el Open Arms

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Paseo caluroso: Guía de Granada IV

Nos cuenta …..guia

En lo más septentrional del convento se conserva un interesante palacio árabe, que perteneció á la familia real y le llamaban Daralhorra ó casa de la Reina. Contiene un patio de 10 metros por 8’20 con dos cuerpos de habitaciones en torno; pero el testero meridional solamente conserva las columnas de su cenador. En el opuesto subsisten los pilares de ladrillo que descargan la techumbre, con sus dos columnas de mármol blanco, mas no los arcos, como tampoco la decoración de la puerta de la sala baja; el techo de ésta es sencillo, con pinturas, y á los extremos hay alcobas, una de las cuales obstenta su arco cubierto de adornos; en el frente se abre un pequeño mirador con artesonado de lazo y pinturas. Las naves laterales del patio tienen en sus techos inscripciones y adornos pintados con vivos colores, y por último, guarneciendo por arriba este piso bajo, circunda el patio un alero, con inscripción alcoránica bastante maltrecha, pintada en su alicer.

La escalera arranca á la derecha del testero boreal y desemboca en el corredor, donde se ven tres arcos, entre pilares de ladrillo, adornados interior y exteriormente con preciosas albanegas de adorno; el techo está pintado y en el extremo había una alhacena, cuyo arco es moderno. Al frente se abre el de la sala entre cuyos adornos de yeso, que son de los mejores, se distingue esta inscripción: “La protección de Dios y una espléndida victoria anuncia á los creyentes” y alrededor de los nichitos: “Salvación perpetua“. Mide la sala 7*24 metros por 2’52 y está cubierta por un alfarje de par y nudillo con tirantes hermanadas, pero sin lazo que las una ni zapatas; tampoco tienen lazo los paños, aunque los enriquecen  bellísimos adornos de hojas y vástagos á varias tintas, que conservan toda su intensidad primitiva, destacando sobre fondo escarlata; por desgracia el peso del tejado ha hecho cimbrar sus endebles maderas y si no se remedia, acabará por destruirse este modelo, el más notable de su género en Granada. Á los extremos hay alcobas con arcos revestidos de adornos, y en la de la izquierda se descubre otro arco por donde comunicaba con la nave lateral. Según costumbre, á los lados de la puerta de esta sala hay alhacenas, de las que solamente una se conserva, adornada con faja de inscripciones, cuya traducción es: “La dicha, la felicidad y el  cumplimiento de los deseos” y por último enfrente hay otro arco rodeado por el lema de los Nazaritas, con tacas iguales á las de la puerta y azulencos policromos de lazo en sus jambas, que corresponde al mirador, del cual únicamente queda un balconcito con este letrero: “La gloria eterna y el reino duradero” y encima una ventanilla. La mencionada escalera llega hasta lo alto del edificio, terminando en una torrecilla renovada posteriormente.

 

 

Nada dicen las inscripciones respecto al monarca que realizó esta obra; pero, teniendo en cuenta lá grande analogía que entre su ornamentación y la del piso bajo de la casa de las Monjas se observa, ha de creerse del segundo tercio del siglo XV; la ejecución de los adornos es esmerada, el gusto bueno, dentro de su género, y mejor que el de los otros edificios hechos al mismo tiempo, notándose algunos copiados de los que sirvieron en la Casa Real en el siglo XIV. Ha cuatro años que se han practicado aquí grandes reparos para detener la ruina que ya amenazaba, descubriéndose á la vez algunos arcos y restaurando otros; pero recientemente al fortificar con poco cuidado una pared, han destruido el arco del mirador y algo del alfarje.

Sirviendo de cimientos á este edificio se distinguen, desde el inmediato callejón de las Monjas, grandes paredes de argamasa que son vestigios del celebrado Alcázar de Badis, y poco más al norte corre la muralla de la Alcazaba. Además en el corral del convento vese una pila árabe con adornos, y en la casa del demandadero, algunos arquitos que indican hubo allí otro edificio en aquel tiempo. Á mano derecha extiéndese la huerta de Sta. Isabel, de la cual ha sido despojado el convento; en ella hay una extensa alberca, y en el siglo XVI quedaba otra casa árabe, cuyas inscripciones se conservan copiadas, y una de ellas nombra á Abul Hachach.

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Reclama las calles

La vida cotidiana, que en tiempos se desarrolló en la calle, al aire libre, fuera de las viviendas y de los lugares de trabajo, hoy ha sido desplazada hacia espacios privatizados. La calle, antaño el espacio público por excelencia, es ahora propiedad del Ayuntamiento, sometida a las Ordenanzas Municipales y vigilada por las policías privadas y públicas.

Una de las estrategias para acabar con el uso público de la calle es dar prioridad a los coches. No se trata sólo de que el coche sea un medio de transporte caro, privado, ruidoso, contaminante y con capacidad para matar, sino que, además, la circulación de vehículos es la justificación para que el espacio urbano quede imposibilitado para el juego, el paseo, la fiesta, el arte o, simplemente, para estar en la calle. Es “natural” que la calle sea para los coches y que no pueda ser para nada más.

Paseo por Jaen: baños

 

El emir Yaqub al-Mansur, la víspera de la batalla de Alarcos, cenó un conejo campestre, manchego, de siete libras cumplidas, que habían capturado sus arqueros turcos. Se lo prepararon asado al horno con relleno de pan y especias y de postre tomó media docena de buñuelos plegados, de ésos que se ahuecan en la sartén y por eso se llaman “esponja” (―isfanch), y otra media docena de buñuelos de queso, de los que siguen haciendo en Jerez de la Frontera, los famosos ―muchabbana que se han españolizado en almojábana. Al levantarse de la mesa, al-Mansur se palpó la panza prieta y pro10aclamó: “Barrunto que mañana tendremos una jornada gloriosa“. Así lo anotó el cronista Ibn Marraqusi, que es quien trae el menú. Al Nasir, el hijo mediocre y tartaja del gran Yaqub, se consoló del descalabro de las Navas de Tolosa comiendo en la alcazaba de Jaén (donde se había acogido después del desastre) el afamado asado de carnero a la moda de allí, con puré de membrillo de las huertas del Guadalbullón y una salsa en la que entraban alcaravea, cilantro, cebolla, vinagre y agua del manantial de la Malena. Antes de servirla, se la espesaron con huevos y se la espolvorearon de pimienta y azafrán. Al Nasir, emocionado, dejó escapar un suspiro y atacó el asado, que era para dos, sin convidar a su visir. Se ayudaba con la diestra que hasta entonces había llevado vendada y en cabestrillo.

Juan Eslava Galán
Tumbaollas y hambrientos

1998

 

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