Categoría: política

🖌Noam Chomsky: el «protofascismo» y

el «nacionalismo blanco» son los principales ingredientes del golpe de estado a cámara lenta del Partido Republicano👎🏽

Nnoam Chomsky, que cumplió 93 años el 7 de diciembre de 2021, ha vivido desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Guerra de Vietnam, pasando por el Watergate y el 11-S. El autor de izquierdas, nacido en 1928 cerca del final de la presidencia de Calvin Coolidge, ha vivido crisis que van desde la Gran Depresión hasta la Gran Recesión, y en 2022 cree que la democracia estadounidense ha llegado a un punto de inflexión y corre el peligro de caer en el fascismo.

C.J. Polychroniou, de Truthout, entrevistó a Chomsky en torno al primer aniversario de la insurrección del 6 de enero de 2021. Chomsky no ha tenido pelos en la lengua durante la entrevista, exponiendo algunas razones por las que este es un momento tan peligroso en la historia de Estados Unidos.

Cuando Polychroniou le ha preguntado a Chomsky «cómo debemos entender lo ocurrido el 6 de enero de 2021«, éste ha respondido: «Los participantes en el asalto al Capitolio tenían sin duda percepciones y motivos diversos, pero estaban unidos en el esfuerzo por derrocar a un gobierno elegido; en resumen, un intento de golpe de Estado por definición. Además, fue un intento que podría haber tenido éxito si unas pocas figuras republicanas prominentes hubieran cambiado su postura y se hubieran sumado al intento de golpe, y si el mando militar hubiera tomado decisiones diferentes. (El presidente Donald) Trump estaba haciendo todo lo posible para facilitar el golpe, que seguramente habría sido aplaudido por una gran mayoría de los votantes republicanos y por la dirección política republicana, que, con algunas excepciones, se arrastra a sus pies en una vergonzosa muestra de cobardía

Chomsky continuó: «Las implicaciones para el futuro son muy claras. La organización republicana -es difícil considerarla ya como un auténtico partido político- está sentando ahora cuidadosamente las bases del éxito la próxima vez, sea cual sea el resultado electoral. Todo está completamente a la vista, no sólo no se oculta, sino que, de hecho, sus dirigentes lo anuncian con orgullo. Y se informa regularmente, de modo que nadie que esté lo suficientemente interesado como para prestar atención a la escena política estadounidense puede perdérselo. Por mencionar sólo el debate más reciente que he visto, Associated Press describe cómo el Partido Republicano está llevando a cabo una «insurrección a cámara lenta» y se ha convertido en «una fuerza antidemocrática», algo que no había ocurrido antes en la política estadounidense

Chomsky, nació en Filadelfia el 7 de diciembre de 1928, era un niño cuando Benito Mussolini, alias Il Duce, gobernaba Italia con puño de hierro y cuando Adolf Hitler se hizo con el control en Alemania – y cuando Francisco Franco, alias El Generalíssimo, llegó al poder tras la Guerra Civil española. El fascismo es un tema al que ha dedicado gran parte de su análisis, y considera que el movimiento MAGA de Trump es un movimiento inspirado en el fascismo y el nacionalismo blanco.

El autor le dice a Polychroniou: «Incluso el sistema andrajoso que aún sobrevive es intolerable para los náufragos del golpe de estado… En un segundo plano no muy lejano están los llamamientos a ‘salvar nuestro país’ por la fuerza si es necesario, donde ‘nuestro país’ es una sociedad patriarcal supremacista cristiana nacionalista en la que los no blancos pueden participar siempre que ‘sepan cuál es su lugar’, no en la mesa. El miedo (de los blancos) a «perder nuestro país» es (en parte, una respuesta a) las tendencias demográficas que están erosionando las mayorías blancas, resistiendo incluso la gerrymandering radical que se impone para amplificar las ventajas estructurales del voto rural conservador disperso. Otra amenaza para «nuestro país» es que la supremacía blanca es cada vez más rechazada, sobre todo por los más jóvenes, al igual que la devoción a la autoridad religiosa, incluso la pertenencia a la iglesia.«

Chomsky advierte que un gobierno fascista en Estados Unidos haría el cambio climático aún más peligroso, ya que el movimiento MAGA no considera el cambio climático una amenaza.

«Cuando Hungría, el actual favorito de la derecha, se sumerge en el fascismo, ya es bastante malo«, dice Chomsky a Polychroniou. «Si lo hace Estados Unidos, la supervivencia a largo plazo de la sociedad humana es una perspectiva poco halagüeña…. La limitada democracia política que aún existe pende de un delicado hilo«.

Chomsky ve un claro paralelismo entre la edición MAGA del golpe de estado y los partidos autoritarios de extrema derecha como el Fisesz del primer ministro húngaro Viktor Orbán.

«La subversión electoral no es simplemente una amenaza (en Estados Unidos) – está ocurriendo en el ‘golpe suave’ que está en marcha ahora mismo«, declara Chomsky a Polychroniou. «Al igual que la deriva hacia una forma de fascismo. Hay pruebas de que las actitudes generales de los votantes de Trump en una serie de cuestiones son similares a las de los votantes europeos de partidos de extrema derecha con orígenes fascistas, y estos sectores son ahora una fuerza motriz en el golpep de estado. También hay pruebas sustanciales de que esta deriva hacia la extrema derecha puede estar impulsada en parte por la lealtad ciega a Trump

🇮🇹Antifascismo de conveniencia: esbozo de una hipocresía ⛓50 colectivos antirracistas denuncian las ‘fronteras inteligentes’ en el sur de Europa

silverio

Morente, en los altos andamios de las flores

🇫🇷El final de la izquierda francesa✊🏼

politico

Christiane Taubira quiere revitalizar la política progresista. Corre el riesgo de dividirla aún más.

PARIS – La lluvia torrencial era la menor de las preocupaciones de Christiane Taubira mientras se encontraba en un mercado en un suburbio empobrecido de París y anunciaba su candidatura a la presidencia de Francia.

Flanqueada por simpatizantes de los partidos socialista y verde, la ex ministra de justicia y peso pesado progresista se lanzó contra el “estancamiento” y la división de la izquierda. Con la elección a tan solo tres meses de distancia, el Presidente Emmanuel Macron parece enfrentarse a uno de los tres candidatos de derecha o de extrema derecha, sin que ni un aspirante progresista haya logrado superar los dos dígitos en las encuestas.

Christiane Taubira par Claude Truong-Ngoc juin 2013.jpgEl antaño dominante Partido Socialista de Francia está destrozado. Los Verdes no han conseguido despegar. Ambos están por detrás del partido Francia Insumisa que obtiene un 9% en las encuestas. Otros candidatos menores se encuentran en la parte baja de las encuestas.

«Taubira es la única persona que puede unir a otros candidatos y a la gente de izquierdas«, dijo Johan Jousseaume, portavoz de un movimiento ciudadano que apoya su candidatura, dejando caer: «No es una candidata más, sino alguien que puede unir a todo el mundo«.

La solución de Taubira a las preocupaciones de la izquierda: unas primarias interpartidistas como «la última oportunidad para unir a la izquierda» que reanime a los progresistas y los aglutine tras un único abanderado. «Seguimos atascados en un punto muerto, no hay señales de que nos unamos, así que ahora es el momento de dejar que los votantes de izquierdas decidan«, dijo. «Lo que está en juego es enorme: la vida de la gente, la juventud, el futuro de nuestro país«.

Su mayor problema: hasta ahora, es la única candidata de peso que se presenta.

Superestrella de la izquierda

No hay duda de que Taubira tiene un pedigrí de izquierdas, ni de su atractivo entre ese sector de los votantes.

Es una entre 11 hermanos que se criaron con una madre soltera en la región de ultramar de la Guayana Francesa. Sobre su nacimiento, ha escrito: «Nací mujer, negra, pobre, ¡qué comienzo de vida! Cuántos retos que asumir«.

Hizo campaña por la independencia de Guayana antes de ser elegida para la Asamblea Nacional como única diputada de su partido Walwari, un movimiento de izquierdas que se alió con los socialistas. Trabajó en Bruselas como eurodiputada antes de unirse a un gobierno socialista en 2012.

Como ministra de Justicia, Taubira, de 69 años, se convirtió en el rostro de una de las mayores victorias de la izquierda francesa en los últimos años, la batalla a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo en 2013, que sacó a miles de personas a la calle y enfrentó a los progresistas con los conservadores. También tuvo un papel destacado en la aprobación de una ley que condenaba la esclavitud como crimen contra la humanidad.

«Es una mujer con una mente amplia, con fuertes convicciones, una verdadera mujer de Estado«, dijo Erwann Binet, un político socialista que trabajó junto a Taubira en el matrimonio entre personas del mismo sexo. «La razón por la que roba el protagonismo es que es sincera. No hay dobles discursos con ella. Por eso es tan popular«.

En un momento en el que la izquierda parece estar perdiendo la batalla de las ideas, la candidatura de Taubira proporciona a los progresistas un símbolo tras el que pueden agruparse: una mujer negra que alcanzó la cima del poder en un país donde las minorías están infrarrepresentadas. Un reciente sondeo de Ipsos mostraba que Taubira era la política más popular entre los votantes de izquierdas.

«Hay algo de carisma en la política«, dice un miembro del Partido Socialista que no apoya su candidatura. «Todos los candidatos presidenciales de éxito, incluidos [los ex presidentes] Sarkozy, Hollande, se beneficiaron de un momento irracional de creencia en ellos«.

Taubira tiene eso, dijo el socialista, en contraste con la candidata oficial del partido, la alcaldesa de París Anne Hidalgo, cuya entrada en la carrera no logró encender el entusiasmo.

En noviembre, cuando Hidalgo se esforzaba por despertar el entusiasmo en la campaña, Taubira fue aclamada por miles de personas mientras leía poesía durante una aparición como invitada en un concierto de música en París.

«Lo que he visto sobre el terreno es que atrae a gente de diferentes orígenes«, dijo Binet, ex diputado socialista y partidario de Taubira. «He conocido a ecologistas, socialistas y activistas de extrema izquierda que están preocupados por las divisiones en la izquierda, pero que están interesados en ella«.

Preocupación por las primarias

Aunque los partidarios de Taubira esperan que su regreso a la política activa agite las cosas, la tarea a la que se enfrenta es desalentadora.

El candidato revelación de este ciclo es Eric Zemmour, un experto en televisión y ensayista que ha sido condenado dos veces por incitación al odio racial y religioso. Su aparición como contrincante de Marine Le Pen como candidata de la extrema derecha elevó el calor en los debates franceses sobre identidad, nacionalidad e inmigración.

Junto con Valérie Pécresse, la candidata del partido derechista Les Républicains, Zemmour y Le Pen representan las mayores amenazas para Macron.

En la izquierda, Taubira se suma a un espacio abarrotado, con no menos de ocho candidatos, entre ellos el líder de extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon y el candidato de los Verdes Yannick Jadot. Hidalgo, la candidata socialista, está en las encuestas con un 4 por ciento, lo que la pone en camino de obtener menos del 6,2 por ciento de los votos que el partido recibió cuando sufrió la peor derrota de su historia en 2017.

Y sin embargo, a pesar de la fragmentación del campo, ningún otro candidato ha aceptado participar en las primarias de Taubria.

«No es enfrentarse al riesgo de la democracia como dice [Taubira], es enfrentarse a un panel de personas y no tenemos ni idea de cómo han sido seleccionadas«, dijo Mélenchon el domingo, refiriéndose al hecho de que las personas que se han inscrito para participar en las primarias son un grupo autoseleccionado.

Los Verdes, que organizaron sus propias primarias internas en septiembre, son igualmente poco entusiastas. «No significa no«, dijo Jadot en la radio France Info. «[Las primarias de los populares] son como un culto a la muerte, un lugar de depresión total donde el mantra es: ‘Vamos a perder, y tenemos que permanecer juntos‘».

Hidalgo se ha mostrado más ambivalente. Estuvo brevemente a favor de unas primarias de la izquierda en diciembre (un movimiento que iba dirigido a Jadot, no a Taubira), pero luego se retractó de su apoyo. Ahora está presionada por la mayoría de su partido para que participe. Según un peso pesado de los socialistas que habló con el Playbook de París de POLITICO, la cúpula del partido está preocupada por si la no participación les hace parecer poco sinceros y volubles.

El ganador no se lleva nada

Con tantos candidatos en la carrera, algunos han cuestionado los motivos de Taubira para unirse a la contienda.

Aunque los comentaristas franceses la ven como la clara favorita entre los que se han inscrito para votar en las primarias, su candidatura también ha traído recuerdos humillantes para la izquierda.

En su anterior candidatura presidencial, en 2002, sólo obtuvo el 2,3% de los votos como candidata del Partido Radical de Izquierda. Ello contribuyó a restar apoyo al abanderado socialista Lionel Jospin, que quedó en tercer lugar, a menos de un punto porcentual del incendiario ultraderechista Jean-Marie Le Pen, que avanzó para desafiar a Jacques Chirac en la segunda ronda de votaciones.

Varias semanas después de que Taubira haya insinuado por primera vez que quería ser candidata a la presidencia, todavía no ha atraído a ningún partidario destacado a su campo.

«Tengo mucho afecto por Taubira«, dijo Rachid Temal, senador socialista, que trabajó como antiguo director de campaña de un aliado de Taubira y ahora apoya a Hidalgo. «Es una figura moral, pero no creo que sus propuestas sean adecuadas para Francia«.

«A diferencia de Taubira, Hidalgo ha sido elegida dos veces alcaldesa de París y puede reunir a la gente en torno a ella… ha trabajado con líderes extranjeros y tiene apoyo en toda Francia«, añadió Temal. «La cuestión es saber de quién quieres el dedo en el botón nuclear. Mi elección está hecha«.

Dada la desorganización de la izquierda, la cuestión es qué impacto tendrán los votantes progresistas -que se han quedado sin hogar político por las luchas internas- en el resto del campo. Eso será especialmente importante en la segunda ronda de votaciones, cuando se enfrenten los dos mejores candidatos de la primera ronda.

«La candidatura de Taubira añade confusión a la división de la izquierda«, dijo Patrick Kanner, senador socialista y partidario de Hidalgo. «Dice que no quiere ser una candidata más en la carrera, pero nadie quiere retirarse para respaldarla, así que es una candidata más«.

Pocos en la izquierda sienten afecto por Macron, que hizo campaña en 2017 como un «candidato progresista» que trascendía las divisiones políticas tradicionales, pero que los progresistas consideran que ha gobernado desde la derecha.

Si el presidente francés se enfrenta a Zemmour o Le Pen en la segunda vuelta, es probable que atraiga suficientes votos de la izquierda para imponerse. Sin embargo, contra Pécresse, la historia podría ser diferente.

Aunque Macron sigue siendo favorito para ganar contra el candidato conservador, no podría dar por sentado el apoyo de los progresistas.

«Entre Pécresse y Macron, la diferencia está en el matiz del conservadurismo, no es de naturaleza tan fundamental como en el caso de Zemmour y Le Pen«, dijo un diputado socialista. «Si esa es la elección, creo que me ocuparé de lavarme el pelo el día de las elecciones«.

🎙El Salto Radio continúa con su proyecto de noticiero quincenal.

🗣¡Socorro, auxilio!

🔴🤔🟣Comunicado del Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo🔴🤔🟣

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Eel Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo hemos recibido con consternación y desagrado la reciente sentencia emitida por el Tribunal Supremo, del 16 de febrero de 2021, sobre el recurso de casación interpuesto por la Asociación Recuerdo y Dignidad de Soria contra el archivo de la causa conocida como “Fosa de los maestros”.

La sentencia desestima el recurso, manteniendo la misma línea que la que dictó en el año 2012 (por la que se absolvió al exjuez Baltasar Garzón), donde estableció expresamente que no consideraba procedente la investigación penal por casos de desapariciones forzadas producidas durante la guerra civil y la postguerra, ya que el Tribunal Supremo consideraba que investigar esos crímenes era absurdo por los años que habían pasado, teniendo en cuenta, además, que estarían prescritos y amnistiados por la Ley de Amnistía de 1977; igualmente negaba el carácter permanente de las desapariciones como un delito de lesa humanidad. De nuevo, el Tribunal Supremo prima el derecho interno y vuelve a omitir toda referencia al Derecho Internacional y a las obligaciones que España tiene contraídas al respecto, así como sigue haciendo caso omiso a las reiteradas recomendaciones realizadas por el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas e Involuntarias, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas o el Comité sobre la Tortura realizadas al Estado español ante el abandono al que tienen sometidas a las víctimas de los crímenes de la guerra civil y de la dictadura franquista y la transición.

Igualmente, hace pocas semanas se ha conocido que el Tribunal Constitucional ha rechazado el recurso de amparo presentado por Gerardo Iglesia por la no admisión de su querella por torturas contra el policía Pascual Honrado de la Fuente, basándose también en la Ley de Amnistía de 1977. Con estas sentencias de los dos altos tribunales españoles en las que se niega a las víctimas de la dictadura franquista y la Transición el derecho a la tutela efectiva de los jueces y tribunales refrendado por el artículo 24 de la Constitución, hacen una interpretación totalmente sectaria de este derecho, como si esas víctimas no existieran o fueran de menor categoría que las de otros delitos. Una “anomalía” democrática repetidamente denunciada por los colectivos de memoria histórica y víctimas del franquismo y por los organismos internacionales de Derechos Humanos.

Por otra parte, el Anteproyecto de Ley de Memoria Democrática aprobado por el Consejo de Ministros, el día 15 de septiembre de 2020, puede suponer un avance importante en algunos aspectos respecto a la ley vigente, pero no aborda ni elimina los principales obstáculos utilizados reiteradamente por el Estado para negar sistemáticamente la investigación y enjuiciamiento de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura franquista y la Transición. Como ha establecido la justicia 2 internacional sobre derechos humanos, los crímenes contra la humanidad son imprescriptibles y por tanto nunca prescriben ni pueden ser amnistiados.

Por ese motivo, el Encuentro de Colectivos de Memoria Histórica y víctimas del franquismo elaboró un documento conjunto en el que se exigían que se cumplieran, entre otros, los siguientes requisitos:

● Cumplimiento de la legislación internacional en materia de Derechos Humanos, así como de las recomendaciones de los relatores de la ONU y expertos internacionales.
● Declaración de nulidad de la Ley de Amnistía de 1977 , o cuanto menos de aquellos apartados (artículo 2, apartados e y f) que permiten la impunidad de los crímenes franquistas.
● Ratificación por el Estado español de la “ Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad” de 1968 , garantizando por ley su aplicabilidad a los crímenes contra la Comunidad Internacional cometidos por el Franquismo.
● Modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, incorporando a nuestro derecho interno el principio de legalidad internacional (contenido entre otros en el artículo 7.2 del Convenio Europeo de Derechos Humanos y en el artículo 15.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ) y modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para que se puedan reabrir las querellas y denuncias por crímenes contra la humanidad presentadas y no admitidas por los Juzgados y Tribunales españoles.
● Investigación y persecución judicial por la Jurisdicción Penal española de los crímenes del franquismo desde el inicio de la Guerra de España hasta el año 1983.

Si el Proyecto de Ley de Memoria, que se presentará próximamente en el Congreso de los Diputados, no sirve para desmontar la impunidad de los crímenes franquistas, estará condenado al fracaso y volverá a ser una ocasión perdida para obtener justicia para unas víctimas sobre las que ya pesan demasiadas décadas de abandono e ignominia por parte del Estado. Ahora cada diputado/a y cada senador/a tendrá que definirse públicamente si está con las víctimas de la dictadura franquista o con la impunidad del franquismo, porque no cabe más alternativa.

Una democracia plena no puede basarse en el silencio y el olvido de las cientos de miles de víctimas de la sangrienta dictadura franquistas y la transición y con sentencias como las del Tribunal Supremo queda claro que el camino judicial en España está cerrado, pero la lucha por la verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo sigue más vigente que nunca y, como ha venido demostrando, va recogiendo apoyos cada vez más amplios de la sociedad democrática. Demandamos por ello, a los diputado/as y senador/as que integran el Parlamento español, que asuman de una vez su deuda histórica con las víctimas del franquismo y que se pongan a la altura democrática de los países europeos, implementando los cambios legislativos necesarios, como les proponemos desde el Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo, para poner fin a la impunidad y erradicar el franquismo de las instituciones y de la sociedad española.

Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo

👏🏼👏🏼La jueza Servini procesa a Martín Villa por cuatro homicidios durante el franquismo👏🏼👏🏼

👎🏽👎🏽Las fuerzas israelíes asesinan a otro adolescente palestino en Beit Jala en Cisjordania ocupada👎🏽👎🏽

 

👎🏽La austeridad de Angela Merkel🇩🇪

austeridadHa condenado a Alemania al declive alimentado por la riqueza y a la UE al estancamiento impulsado por la deuda

yanis

La época de Angela Merkel será recordada como la paradoja más cruel de Alemania y Europa. Por un lado, ha dominado la política del continente como ningún otro líder en tiempos de paz, y ha dejado la cancillería alemana considerablemente más poderosa de lo que la había encontrado. Pero la forma en que construyó este poder ha condenado a Alemania al declive secular y a la Unión Europea al estancamiento.

Declina la riqueza como combustible

No cabe duda de que Alemania es hoy más fuerte política y económicamente de lo que fue cuando Merkel se convirtió en canciller en 2005. Sin embargo, las mismas razones por las que Alemania es más fuerte son las mismas razones por las que está asegurado su declive dentro de una Europa estancada.

El poder de Alemania es el resultado de tres superávits masivos: su superávit comercial, el superávit estructural de su gobierno federal, y las entradas del dinero de otras personas a los bancos de Frankfurt, como resultado de la crisis del euro que se quema lentamente y no termina.

Mientras Alemania está nadando en efectivo, cortesía de estos tres superávits, este efectivo se está desperdiciando en su mayoría. En lugar de bombearse en la infraestructura del futuro, público o privado, se exporta (por ejemplo, invertido en el extranjero) o se utiliza para comprar activos improductivos dentro de Alemania (por ejemplo, apartamentos de Berlín o acciones de Siemens).

¿Por qué las empresas alemanas, o el gobierno federal, no pueden invertir estos ríos de dinero productivamente dentro de Alemania? Porque —y aquí está parte de la paradoja cruel— la razón por la que estos excedentes existen es por que no se invierten! Dicho de otra manera, bajo el reinado de la Sra. Merkel, Alemania ha hecho una negociación faustiana: al restringir las inversiones, adquirió excedentes del resto de Europa y el mundo, que entonces no podía invertir sin perder su capacidad futura para extraer más excedentes.

Mirando más profundamente su origen, los excedentes masivos que empoderaron a Alemania bajo la Sra. Merkel son el resultado de forzar a los contribuyentes alemanes y, más tarde, europeos a rescatar a los inútiles banqueros de Frankfurt a condición de dirigir una crisis humanitaria en la periferia europea (Grecia en particular) — un medio por el cual el gobierno de Merkel impuso una austeridad sin precedentes tanto a los trabajadores alemanes como a los no alemanes (desproporcionada).

En resumen, la baja inversión nacional, la austeridad universal y la exaberación de los naZionalismos de los países europeos enfrentados entre sí han sido los medios por los cuales los sucesivos gobiernos de Merkel han transferido riqueza y poder a la oligarquía alemana. Por desgracia, estos medios también llevan a una Alemania dividida que ahora está desaparecida de la próxima revolución industrial dentro de una fragmentada Unión Europea.

Tres episodios ofrecen información sobre cómo Merkel ejerció su poder a través de Europa para construir, paso a paso, la cruel paradoja que será su legado.

Episodio 1: Socialismo Paneuropeo para los banqueros alemanes

En 2008, mientras que los bancos de Wall Street y la City de Londres se desmoronaban, Angela Merkel seguía fomentando su imagen como la canciller de hierro ajustada y financieramente prudente. Señalando con un dedo moralizador a los banqueros de la angloesfera, hizo titulares con su discurso en Stuttgart donde sugirió que los banqueros de los Estados Unidos deberían haber consultado a una ama de casa suaba, que les habría enseñado una o dos cosas sobre la gestión de sus finanzas. Imagínese su horror cuando, poco después, recibió un bombardeo de llamadas telefónicas ansiosas de su ministro de economía, su banco central y sus propios asesores económicos, todos ellos transmitiendo un mensaje insondable: Cancillera, ¡nuestros bancos también han quebrado! Para mantener los cajeros automáticos en marcha, necesitamos una inyección de 406.000 millones de euros del dinero de esas amas de casa suabas, ¡para ayer!

Era la definición de un dardo envenenado político. Mientras el capitalismo mundial estaba teniendo sus espasmos, Merkel y Peer Steinbrück, su socialdemócrata ministro de economía, usaban la austeridad para la clase obrera alemana, abogando por el mantra estándar y autodefensivo de estiramiento del cinturón en medio de una recesión omnipotente. ¿Cómo podría ahora aparecer frente a sus propios miembros del parlamento, a quienes desde hace años ha dado conferencias sobre las virtudes de la picazón de céntimos cuando se trata de hospitales, escuelas, infraestructura, seguridad social y medio ambiente, para implorar que firmaran un cheque tan colosal para los banqueros que hasta segundos antes estaban nadando en ríos de efectivo? Necesitaba ser la madre de la humildad forzada, la Canciller Merkel respiró profundamente, entró en el espléndido Bundestag federal diseñado por Norman Foster, transmitió las malas noticias a sus boquiabiertos parlamentarios, y se fue con el cheque solicitado.

poderoso1Al fin se hizo, debió pensar. Salvo que no fue así. Unos meses más tarde otro torrente de llamadas telefónicas exigían una cantidad similar de miles de millones para los mismos bancos. ¿Por qué? El gobierno griego estaba a punto de ir a la quiebra. Si era así, los 102.000 millones de euros que debía a los bancos alemanes desaparecerían y, poco después, los gobiernos de Italia, Grecia e Irlanda probablemente no pagarían como medio billón de euros de créditos a los bancos alemanes. A todo esto, los líderes de Francia y Alemania apostaron como 1 billón de euros para no permitir que el gobierno griego dijera la verdad; es decir, confesara su quiebra.

  • Angela Merkel diseñaba casualmente una crisis humanitaria en mi país para camuflar el rescate de los cuasi criminales banqueros alemanes.

naceAhí fue cuando el equipo de Angela Merkel llegó por su cuenta, encontrando una manera de rescatar a los banqueros alemanes por segunda vez sin decirle al Bundestag que esto era lo que estaban haciendo: Retratarían el segundo rescate de sus bancos como un acto de solidaridad con las pulgas europeas, los griegos. Y harían que otros europeos, incluso los más pobres eslovacos y portugueses, pagaran un préstamo que iría momentáneamente a los cofres del gobierno griego antes de terminar en los banqueros alemanes y franceses.

Desconocedores del hecho de que realmente estaban pagando por los errores de los banqueros franceses y alemanes, los eslovacos y los finlandeses, como los alemanes y los franceses, creían que tenían que asumir las deudas de otro país. Así, en nombre de la solidaridad con los insufribles griegos, la Sra. Merkel había plantado las semillas del odio entre los orgullosos pueblos.

Episodio 2: Austeridad Paneuropea

tresCuando Lehman Brothers quebró en septiembre de 2008, su último CEO pidió al gobierno de los Estados Unidos una gigantesca línea de crédito para mantener el banco a flote. Supongamos que, en respuesta, el presidente estadounidense hubiera respondido: “¡No hay rescate y, tampoco te permito que te declares en quiebra!” Sería totalmente absurdo. Y sin embargo, eso fue precisamente lo que Angela Merkel le dijo al primer ministro griego en enero de 2010 cuando le pidió desesperadamente ayuda para evitar declarar la quiebra del estado griego. Era como decirle a una persona caída: No voy a cogerte, pero tampoco se te permite llegar al suelo.

sonsuspadres¿Cuál era la razón de esta absurda doble negación? Dado que Merkel siempre iba a insistir en que Grecia tomara el préstamo más grande de la historia —como parte del segundo rescate oculto de los bancos alemanes (ver arriba)—, la explicación más plausible es también la más triste: Su doble nein, que duró unos meses, logró infundir tal desesperación en el primer ministro griego que, finalmente, aceptó el programa de austeridad más aplastante de la historia. Mató a dos pájaros de un tiro: Merkel subrepticiamente rescató a los bancos alemanes por segunda vez. Y una universal austeridad comenzó a expandirse por todo el continente, como un fuego que comenzó en Grecia antes de extenderse por todas partes, incluso Francia y Alemania.

Episodio 3: Hasta el amargo final

masaquiennomaravillaLa pandemia ofreció a Angela Merkel una última oportunidad para unir a Alemania y a Europa.

Era inevitable un nuevo gran endeudamiento público, incluso en Alemania, ya que los gobiernos tratan de reponer los ingresos perdidos durante el cierre. Si alguna vez hubo un momento para romper con el pasado, era éste. El momento pedía a gritos que los excedentes alemanes se invirtieran en una Europa que, al mismo tiempo, democratizara sus procesos de decisión. Pero el último acto de Angela Merkel ha sido asegurarse de que también se pierda ese momento.

En marzo de 2020, en un arrebato de pánico armonizado tras nuestros cierres en toda la UE, trece jefes de gobierno de la UE, incluido el presidente de Francia, Emmanuel Macron, exigieron a la UE la emisión de deuda común (el llamado eurobono) que ayudara a trasladar la creciente deuda nacional de los débiles hombros de los Estados miembros a la UE en su conjunto, para evitar una austeridad masiva al estilo griego en los años posteriores a la pandemia. La canciller Merkel, como era de esperar, dijo que no y les ofreció un premio de consolación en forma de un fondo de recuperación que no hace precisamente nada para ayudar a cargar con las crecientes deudas públicas nacionales, o para ayudar a presionar los superávits acumulados por Alemania en favor de los intereses a largo plazo de la sociedad alemana.

porimpoortarEn el típico estilo de Merkel, el propósito del fondo de recuperación era parecer que hacía lo mínimo necesario de lo que interesa a la mayoría de los europeos (incluida la mayoría de los alemanes), ¡sin hacerlo realmente! El último acto de sabotaje de la señora Merkel ha tenido dos dimensiones.

En primer lugar, el tamaño del fondo de recuperación es, intencionadamente, insignificante desde el punto de vista macroeconómico; es decir, demasiado pequeño para defender a las personas y comunidades más débiles de la UE de la austeridad que acabará llegando una vez que Berlín dé luz verde a la «consolidación fiscal» para frenar las crecientes deudas nacionales.

En segundo lugar, el fondo de recuperación transferirá, en realidad, la riqueza de los norteños más pobres (por ejemplo, los alemanes y los holandeses) a los oligarcas del sur de Europa (por ejemplo, los contratistas griegos e italianos) o a las empresas alemanas que gestionan los servicios públicos del sur (por ejemplo, Fraport, que ahora gestiona los aeropuertos de Grecia). Nada podría garantizar de forma más eficaz una mayor toxificación de la guerra de clases de Europa y de la división Norte-Sur que el fondo de recuperación de la señora Merkel, el último acto de sabotaje a la unidad económica y política europea.

quevedoUn lamento final

  • Ella diseñó casualmente una crisis humanitaria en mi país para camuflar el rescate de los banqueros alemanes casi criminales, mientras enfrentaba a las orgullosas naciones europeas unas contra otras.
  • Saboteó intencionadamente todas las oportunidades de unir a los europeos.
  • Se confabuló hábilmente para socavar cualquier transición verde genuina en Alemania o en toda Europa.
  • Trabajó incansablemente para castrar la democracia e impedir la democratización de una Europa irremediablemente antidemocrática.

Y, sin embargo, al ver la manada de políticos banales y sin rostro que se disputan su sustitución, mucho me temo que echaré de menos a Angela Merkel. Incluso si mi evaluación de su mandato sigue siendo analíticamente la misma, sospecho que, dentro de poco, pensaré en su mandato con más cariño.

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⛓El fascismo viene de distintas maneras y formas👎🏽

pero no se les pueden negar los «lazos familiares«

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El inventario de características protofascistas de Umberto Eco constaba de 14 elementos. No será difícil reconocer variantes de muchos de estos en la Nueva India de Narendra Modi.

Fascism Come in All Shapes and Sizes But the 'Family Resemblances' Can No Longer Be Denied

En la mañana del 27 de julio de 1943, una madre en un pueblo del Piamonte, Italia envió a su joven hijo a un recado. La familia acababa de enterarse a través de la radio que Benito Mussolini había sido depuesto y arrestado, y quería saber más. Así que el hijo, de 11 años de edad, fue a un quiosco cercano en busca de un periódico.

Escribiendo sobre ese episodio muchos años después, el chico relató los múltiples choques que experimentó esa fatídica mañana. Uno, encontró periódicos, pero sus nombres eran diferentes con los que estaba familiarizado. Dos, una mirada rápida a los titulares le dijo que los periódicos estaban narrando la misma noticia, pero diferente manera, algo que apenas había visto antes de ese día.

De nuevo, cada periódico llevaba en su primera página una declaración firmada por seis partidos políticos: Democracia Cristiana, Partido Comunista, Partido Socialista, Partido de Acción y Partido Liberal. ¿De dónde habían salido todos estos colores diferentes? Nacido y criado en la Italia fascista, el niño había hasta entonces sabido que cada país tenía sólo un partido político, y en Italia ese partido era el Partido Nacional fascista. Entonces, ¿cómo explicar este rompecabezas?

Igualmente sorprendentemente, los mensajes de esos partidos celebraban el fin de la dictadura y el retorno de la libertad: libertad de expresión, de prensa, de asociación política. ¡Dios mío, nunca había leído palabras como «libertad» o «dictadura» en toda mi vida! En virtud de estas palabras, renací como un hombre occidental libre”, señaló el niño en su recuerdo cinco décadas después del día que había transfigurado su mundo, iluminándolo como nunca antes.

Este niño era Umberto Eco, novelista, crítico de cultura, semiótico, filósofo y comentarista social, en su célebre ensayo de 1995 Ur-Fascismo, expresión que significa el fascismo eterno o ‘permanente’.

Con sólo unos cuantos rápidos golpes de pluma, Eco reproduce un fascinante retrato del fascismo, un retrato que evoca el clima intelectual-moral engendrado por el fascismo en particular. Y este retrato personal es su punto de partida para el mensaje más amplio que Eco está planteando: que aunque el fascismo ha aparecido en varias formas y de maneras diferentes en distintos países en diversos momentos en el tiempo – de hecho, aunque ha evolucionado continuamente a lo largo del tiempo desde la década de 1930 – todavía podemos hablar en términos de un arquetipo común del fascismo. Es muy importante, Eco nos recuerda, que no perdamos la vista de este arquetipo, o de lo contrario olvidaremos que el fascismo todavía está a nuestro alrededor, «a veces de paisano«:

  • Sería muy fácil para nosotros si alguien mirase hacia el escenario del mundo y dijera: ‘¡Quiero reabrir Auschwitz, quiero que las Camisas Negras marchen por las calles de Italia una vez más!’ Por desgracia, la vida no es tan simple. El fascismo de Ur-Fascismo todavía puede regresar con la apariencia más inocente.”

Sin embargo, mientras las características principales se muestran en diferentes variedades del fascismo, Umberto Eco tampoco pasa en silencio sobre sus diferencias. Así, señala cómo el nazismo alemán era mucho más monolítico que el fascismo italiano o el Falangismo ultracatólico de España.

  • Sólo había una arquitectura nazi, y un arte nazi. Si el arquitecto de los nazis era Albert Speer, no había lugar para Mies van der Rohe. … En contraste, ciertamente había arquitectos fascistas (en Mussolini Italia), pero junto a sus pseudo Coliseo también se levantaron nuevos edificios inspirados en el racionalismo moderno de Gropius.

A diferencia de Hitler, Mussolini «no tenía filosofía: todo lo que tenía era retórica«. No es que Hitler estuviera ansioso de tener retórica, sino que su equipo intelectual, era el menos consistente con su propio estilo diabólico, mientras que la ideología que Mussolini prometía era un enredo de contradicciones: pretendía reconciliar la monarquía con la revolución, el republicanismo con el totalitarismo, una Iglesia privilegiada con un sistema educativo orientado hacia el culto al Duce, el control social y político total con un mercado libre, incluso su antijudaísmo a veces, adolecía de convicción, en cualquier momento en sus primeros años de poder.

Nada de esto significa que el fascismo italiano fuera más tolerante que su par alemán, pero sólo que, política e ideológicamente, era mucho más caótico que el nazismo.

Si estas inconsistencias en las diferentes variantes del fascismo significan algo, sin embargo, es simplemente que “puedes jugar el juego del fascismo de muchas maneras, pero el nombre del juego no cambia”.

  • Según Wittgenstein, lo que sucede con la noción de ‘fascismo’ es lo que sucede con la noción de ‘juego’. Un juego puede ser competitivo o de otro modo, puede involucrar a una o más personas, puede requerir algunas habilidades particulares o ninguna, puede haber dinero en juego o no. Los juegos son una serie de diversas actividades que revelan algunos ‘recuerdos familiares’.

Merece la pena tratar de localizar estos ‘recuerdos familiares’ en el contexto actual de escalar las tendencias totalitarias a través de las democracias, en particular la India. Necesitamos, por supuesto, tener en cuenta que los postulados de Eco ya tienen un cuarto de siglo. ‘¿Todavía tienen sentido hoy?’ es una pregunta que no podemos, por lo tanto, dejar de hacernos. Y para responder a esa pregunta, debemos revisar primero sus postulados, teniendo en cuenta la advertencia de Eco:

  • Tales características no pueden quedar encuadradas en un sistema; muchas se contradicen entre sí, y son típicas de otras formas de despotismo o fanatismo, pero basta con que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista”.[Emphasis añadido]

El inventario de características protofascistas de Umberto Eco constaba de 14 elementos:

  1. El culto a la tradición. “La verdad ya ha sido anunciada de una vez por todas, y todo lo que podemos (y debemos) es seguir interpretando su oscuro mensaje”. En otras palabras, no puede haber ningún avance en el aprendizaje. Este sistema de creencias dio lugar a “la gnosis nazi (que) fue nutrida por elementos tradicionalistas, sincretistas, ocultistas”.
  2. El rechazo del modernismo. La secuela natural del culto a la tradición es un rechazo obstinado del mundo moderno. “La Ilustración y la Era de la Razón fueron vistos como el comienzo de la depravación moderna”. En este sentido, el fascismo se coloca con irracionalismo.
  3. El culto a la acción por el bien de la acción. “La acción es hermosa en sí misma, y por lo tanto debe hacerse antes, o sin, cualquier reflexión anterior. Pensar es una forma de emasculación”. Por lo tanto, la cultura, ya que se identifica con una actitud crítica, siempre es sospechosa. No es de extrañar que el vocabulario fascista esté envuelto con gemas como ‘intentos de Dios’, ‘intelectuales’, ‘snobs radicales’, ‘las universidades son una madriguera de comunistas’.
  4. El disenso es traición. El espíritu crítico hace distinciones, y distinguir es una marca de modernidad. El debate/disentimiento hace, por definición, huelga en la raíz del tradicionalismo, y por lo tanto es inherentemente traición.
  5. El miedo a la diversidad. La primera llamada de un movimiento fascista es un llamamiento contra los intrusos, porque toda el régimen se basa, crece y prospera en el miedo natural de la diferencia. Por lo tanto, el fascismo es racista por definición.
  6. Almacenar las reservas sociales de frustración. “Una de las características más típicas del fascismo histórico fue el llamamiento a una clase media frustrada, una clase que sufre de una crisis económica o sentimientos de humillación política, y asustada por la presión de grupos sociales inferiores”.
  7. La obsesión con las conspiraciones. “En la raíz de la psicología fascista se encuentra la obsesión con una trama, preferiblemente internacional”. Los seguidores deben sentirse sitiados en todo momento: sitiados desde el exterior, pero también desde el interior. Es el Enemigo que define la identidad fascista.
  8. El enemigo es fuerte y débil. “Por un continuo cambio de enfoque retórico, el enemigo es al mismo tiempo demasiado fuerte y demasiado débil”. Los seguidores deben sentirse humillados por la riqueza y el vago poder del enemigo; pero también deben creer que pueden – de hecho, lo harán – derrotar al enemigo.
  9. La vida es un estado permanente de guerra. “Para el Ur-Fascismo, no hay lucha por la vida, sino que la vida es vivida para la lucha”, ininterrumpidamente. Por lo tanto, el pacifismo es connivencia con el enemigo.
  10. Elitismo a la inversa, o elitismo popular. Los débiles sólo merecen desprecio, así que cada líder en la jerarquía fascista mira a sus subordinados y es él mismo mirado hacia abajo por sus superiores. Esto crea una jerarquía de peloteo virtualmente inagotable del elitismo donde la jerarquía aún es inviolable.
  11. Todo el mundo es un héroe, y la muerte es su recompensa. En la ideología fascista, el heroísmo no es una excepción, sino la norma. “Este culto al heroísmo está estrictamente ligado al culto a la muerte”, de la autoinmolación y el autosacrificio.
  12. Machismo y misoginia. “Ya que la guerra permanente y el heroísmo perenne son juegos difíciles de jugar, el U-Fascista transfiere su voluntad al poder sobre cuestiones sexuales”. Aquí es donde entra el machismo: implica tanto el desprecio por las mujeres como la intolerancia de una orientación sexual ‘no estándar’ como la homosexualidad.
  13. Populismo selectivo. En el Ur-Fascismo, los individuos no tienen derechos, pero sólo el ‘pueblo’ – concebido como una entidad monolítica que expresa la ‘voluntad común’ – tiene. Y es sólo el Líder que tiene el poder de interpretar la voluntad común, de modo que el pueblo no ejerza ni delegue ningún poder, su papel se limita a desempeñar su papel como pueblo.
  14. Neohabla es la nueva lingüa franca. Toda la literatura ur-fascista, incluyendo los textos escolásticos, se revela en el uso de un vocabulario empobrecido y una sintaxis elemental, para limitar los instrumentos de razonamiento complejo y crítico. Un objetivo relacionado es también socavar la cultura y el gusto cultivado por la calidad, porque la calidad, en el libro del fascista, es retrograda.

La variante india

Cuando uno llega al final de este catálogo, no se puede escapar del pensamiento que Umberto Eco podría haber estado escribiendo con un ojo en la India de 2021, y no sólo sacar de la experiencia vivida en la Italia de los 30.

En parte, esta lista es sobrecogedoramente contemporánea en el contexto indio con su estrés sobre el culto a la tradición, su apoteosis de la “acción pura” (llamada ‘maestrismo’ por los grandes medios de comunicación), o su reconocimiento de que el disenso puede ser igual a traición.

No deja de recordarnos que hay claras compatibilidades semánticas entre Goebbels (‘Cuando escucho hablar de cultura, saco mi pistola’) y el moderno hindútvawadi: palabras/expresiones como ‘presstitutos’, ‘la pandilla de Khan Market’ y ‘la mafia del JNU’, o la justa contraposición entre ‘Harvard’ con ‘trabajo duro’ todos son inadmisibles retrocesos a la era del fascismo clásico.

El moscardón del intruso, el «otro«, es un arma tan potente en la mano del estado indio hoy como lo fue de Hitler. Como la obsesión con las conspiraciones de todo tipo.

Eco fue particularmente agudo cuando señaló cómo la clase media era el lecho de la ideología fascista, qué con los antiguos ‘proletarios’ transmutando en la pequeña burguesía o fusionándose con el proletariado lumpen de la política. A las puertas del umbral del milenio de Internet, Eco fue incansablemente profético sobre las formas novedosas que el «populismo selectivo» había elegido para asumir en el futuro: “En nuestro futuro se teme un populismo de televisión o Internet, en el que la respuesta emocional de un grupo seleccionado (y cuidadosamente dirigido) de ciudadanos se puede presentar como la Voz del Pueblo.”

Ambos pronósticos ya se han hecho realidad para la India. De hecho, si, como sugiere Eco, la presencia en una sociedad de incluso uno de los ‘parecidos familiares’ descritos por él era suficiente para hacer de ella un candidata para la calificación Ur-Fascista, India pronto estará bien encaminada al fascismo puro.

Tan precisa como la delineación del fascismo de Umberto Eco es, sólo se pretende como una ayuda a la resistencia. “Nuestro deber”, dice, “es desenmascararlo (fascismo) y señalar con el dedo a cada una de sus nuevas formas – cada día, en cada parte del mundo… La libertad y la liberación son tareas interminables. Deja que este sea nuestro lema: ‘No olvidar’”.

🏴Una bandera negra fue la primera bandera independentista canaria

💰EL PATRIARCADO DEL SALARIO, Silvia Federici

🙆🏾‍♂️América Latina entre los futuros posibles y el fantasma medieval🤦🏽‍♀️

americalatina

Mónica Bruckmann – profesora del departamento de Ciencia Política y del Programa de Posgrado de Historia Comparada de la Universidad Federal de Río de Janeiro-UFRJ, Brasil.

EEl Siglo XX estuvo fuertemente marcado por momentos de gran ascenso y avances de las fuerzas progresistas y profundos retrocesos consecuencia de movimientos políticos de reacción a estos avances. A cada reforma, le sucedió una contra-reforma económica, política y cultural. Al avance de la socialdemocracia europea de principios del siglo XX, que condujo a los proyectos socialistas y antiimperialistas, le sucedió la emergencia del fascismo en todo el continente y su proyección planetaria. A la acumulación política de las fuerzas populares en América Latina desde mediados del siglo XX que llevó al gobierno a Salvador Allende en Chile, a Juan Domingo Perón en Argentina o a Joao Goulart en Brasil, le siguieron cruentas dictaduras militares y programas económicos neoliberales que se extendieron como proyecto económico hegemónico hasta fines del siglo XX, aún después de los procesos de redemocratización en el continente.

No es muy diferente lo que ocurrió a inicios del siglo XXI en América Latina. La primera década y media de este siglo sustituyó la hegemonía neoliberal por la hegemonía de proyectos progresistas, de izquierda o de centro izquierda, como prefiera el lector. Vimos multiplicarse las políticas de redistribución de renta a través de políticas de inclusión social, ampliación de los servicios públicos de salud y educación. Varios países consiguieron erradicar el analfabetismo y ampliar expresivamente la infraestructura de educación superior. Brasil creó 17 nuevas universidades públicas –y gratuitas, valga la observación, pues existen países en la región con universidades públicas pero no gratuitas, legado de la era neoliberal del siglo XX-; Ecuador tuvo uno de los programas más osados de “formación de talento humano” para “el cambio de matriz productiva” como lo establecía el segundo Plan Nacional del Bien Vivir de Rafael Correa, lo que significó el cierre de más de una decena de pequeñas universidades privadas de baja calidad educativa y la creación de cuatro universidades emblemáticas: la universidad de las artes, la universidad pedagógica, la universidad de la Amazonía Ikiam y la universidad de tecnología Yachay. Durante varios años este país tuvo el presupuesto relativo al PIB más alto para el sector educación y no establecía techo presupuestario para becas de post grado en el exterior de los estudiantes ecuatorianos.

Los hospitales públicos de calidad y bien equipados se multiplicaron por toda América Latina, atendiendo no solo a los sectores populares sino también a parte importante de la clase media. Con la participación de médicos cubanos y a partir de una visión de solidaridad y colaboración entre los países y gobiernos, se extendieron las misiones de salud pública hacia los lugares más recónditos de los andes, la Amazonía, o a las villas más alejadas de los centros poblados, allí donde los médicos nacionales no tenían interés de ir.

Diversas y múltiples fueron las políticas sociales en toda la región, desde el “hambre cero” (fome zero) en Brasil hasta el “mínimo vital de agua” en la Bogotá del alcalde Petro, que establecía la gratuidad del agua potable para los más pobres de la ciudad hasta un límite de 6 mil litro por familia, por mes. En general, durante los primeros quince años del siglo XXI la región consiguió reducir expresivamente la miseria y la pobreza, ampliar los derechos sociales, democratizar el acceso a la universidad pública y gratuita, multiplicar las comunidades académicas y científicas en el contexto de un crecimiento económico sostenido a lo largo del periodo. Muchos atribuyen este proceso al llamado super ciclo del precio internacional de las materias primas que amplió las rentas nacionales de manera general. Quienes defienden estas tesis (el Banco Mundial, Véase su informe del 2012) olvidan que, una política redistributiva fue fundamental para obtener los resultados sociales en la región, con los beneficios de ampliación de la capacidad de consumo de grandes estratos de la población excluidas no sólo de la posibilidad de un consumo mínimo de sobrevivencia sino también del ejercicio de ciudadanía. Sin una intervención política de los gobiernos progresistas, este super ciclo habría derivado, seguramente, en una mayor concentración de riqueza en manos de las clases dominantes tradicionales en la región. De hecho, estas últimas se sintieron expropiadas de los beneficios económicos y de la riqueza que por “tradición y costumbre” les correspondía.

Las reacciones no se dejaron esperar, ya desde los primeros años del periodo que analizamos vimos intentos de golpes de Estado (2001 en Venezuela). El paro petrolero de PDVSA, que por poco asfixia al gobierno del presidente Hugo Chávez, fue una reacción extrema de la oligarquía rentista venezolana que perdió el control de la empresa petrolera del país con las mayores reservas de petróleo del mundo (actualmente Venezuela detenta el 18% de las reservas mundiales). Posteriormente, el golpe de Estado en Honduras (2009), seguido de la destitución, en menos de una semana, del presidente Lugo en Paraguay (2012) y de la destitución por el congreso brasileño, aduciendo crimen de responsabilidad en el ejercicio del cargo, pero sin crimen comprobado, de la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, inauguraron un nuevo periodo de reacción de las derechas en la región con características particulares:

  1. A diferencia de los viejos golpes militares del siglo XX, se producen rupturas democráticas, estados de excepción, que rápidamente buscan legitimidad institucional y ropaje democrático. Los poderes legislativos se constituyeron en el espacio fundamental para estos procesos;

  2. El uso de los poderes judiciales como instrumentos de persecución política y de intervención en los procesos electorales;

  3. El despliegue de grandes complejos tecnológicos en la comunicación de redes para impactar y orientar la opinión pública con noticias parcial o totalmente falsas. Esta estrategia se combina con instrumentos tecnológicos y técnicas psicosociales;

  4. La política, cuya secularización constituyó una conquista de la democracia liberal, retorna al ardid religioso y al uso de símbolos de las iglesias evangélicas, pentecostales y católicas. La cruz y las biblias recuperan el papel político que tuvieron en la Edad Media. Esto, por cierto, implica también el fortalecimiento del pensamiento dogmático y fundamentalista que se declara en lucha abierta contra el pensamiento laico, contra las ciencias sociales y la filosofía. De ahí los varios intentos, en toda América Latina, de reducir, asfixiar o simplemente decretar el cierre de los programas de ciencias sociales y humanidades. Todo espacio de producción y elaboración del pensamiento crítico debe ser combatido (véase el caso extremo del Brasil de Bolsonaro);

  5. El uso de las políticas de exterminio, principalmente pero no únicamente, en las favelas y periferias urbanas y rurales, ahora legitimadas por un discurso profundamente discriminador en todos los ámbitos (racismo, xenofobia, misoginia, homofobia, etc.);

  6. Una capacidad de movilización social importante de las ultraderechas a partir de un discurso religioso, de valores conservadores como la familia tradicional, el sexismo, el dogma, las buenas costumbre, el orden y el progreso. Al mismo tiempo, las movilizaciones populares espontáneas u organizadas contra la agenda neoliberal, convierten a las calles y las plazas en un territorio de disputa entre dos proyectos y visiones de mundo contrapuestos.

¿Qué está en juego en América Latina en este momento?

Desde el punto de vista estratégico, como lo hemos venido sosteniendo en los últimos años, una vez más la disputa global por recursos naturales estratégicos para los ciclos tecnológicos e industriales en desarrollo y emergentes en relación a los cuales América Latina tiene las principales reservas: litio (94% de las reservas mundiales, y sólo en Bolivia más de 75%), niobio (96% solo en Brasil), cobre (36% de participación mundial), la primera reserva mundial de petróleo (18% solo en Venezuela y el creciente potencial brasileño con las reservas offshore), casi 30% del agua dulce del planeta, siete de los diez países más megadiversos del mundo están en la región, solo para citar algunos ejemplos.

Estados Unidos declara en todos sus documentos estratégicos, sean de seguridad nacional o de otra índole, incluidos los planes de ciencia y tecnología, que el acceso a recursos naturales estratégicos es una cuestión de seguridad nacional. Los datos muestran que en casi todos los casos estos recursos naturales están fuera de su territorio continental y de ultramar, principalmente en América Latina y particularmente en América del Sur. Por otro lado China, desde fines de los años 90 ha venido incrementando la demanda de estos recursos, y después del reflujo de los precios de las materias primas, como consecuencia de la crisis del 2008, observamos una tendencia a la recuperación de los precios de estos recursos y la inminencia de un nuevo super ciclo de precios en la medida en que avance la Nueva Ruta de la Seda: un corredor, proyecto propuesto por China en 2013 y que hoy en día incluye a más de cien países del mundo. La disputa por la hegemonía en el sistema mundial entre una China emergente y Estados Unidos en declive económico está produciendo reorganizaciones geopolíticas de gran envergadura, está reconfigurando los territorios y bloques económicos en un ambiente global de grandes tensiones y amenazas, de gran radicalidad de los proyectos neo conservadores que se resisten a los cambios de época y reaccionan con violencia creciente. Al mismo tiempo, una creciente militarización de los territorios y reposicionamiento de las bases militares de Estados Unidos en la región acompañan este proceso.

Desde el punto de vista económico, se trata de imponer a sangre y fuego el programa económico neoliberal, que algunos analistas han llamado neoliberalismo 2.0, a pesar del fracaso evidente de este proyecto implantado durante las últimas década del siglo XX. En la agenda económica están como principales prioridades: la desregulación de los derechos laborales y de jubilación, la venta de las empresas públicas con el viejo argumento de achicar el Estado, la entrega de recursos naturales por la vía de concesiones que poco o nada dejan a los Estados, la transferencia de recursos públicos al sector financiero y la recontratación de deudas públicas (véase el caso de la deuda externa creada por el gobierno de Macri en Argentina: 107 mil millones de dólares en menos de cuatro años, de la cual 98% ya salió del país), la reducción radical de inversión del Estado en servicios básicos como salud y educación, proponiendo la privatización de estos servicios (el ejemplo del programa “Future-se” del gobierno de Bolsonaro para las universidades públicas en Brasil, elaborado a partir de una consultoría al Banco Mundial, es un buen ejemplo de esta tendencia).

Evidentemente, frente a las consecuencias de este neoliberalismo 2.0, la protesta popular se profundiza en todo el continente, a partir de un estado de ánimo de descontento e indignación creciente de la población, pero también de la pérdida acelerada de conquistas sociales y políticas de aquellos sectores que no están más dispuestos a regresar a la miseria y la indigencia, que no admiten estafas políticas ni golpes de Estado de nuevo tipo. La respuesta popular indígena frente a la renuncia obligada del presidente Evo Morales y toda la primera línea de gobierno en Bolivia es una muestra del potencial de esta movilización social, pero también es una evidencia de los niveles de violencia y racismo que las oligarquías regionales y sus aliados internacionales son capaces de desplegar.

Nos espera un 2020 de crecientes tensiones y enfrentamientos entre estos dos proyectos políticos, económicos y civilizatorios. Sin embargo, es bueno recordar que la reacción de los sectores conservadores se hace más violenta, justamente cuando pierden legitimidad política, económica y social. El neoliberalismo 2.0 es incompatible con la propia democracia liberal, y de ella tiene que guardar respetable distancia, aun cuando pretenda mantener las apariencias. Si la protesta popular gana densidad y conducción política, estaremos, ciertamente, frente al inicio de un nuevo ciclo progresista, que exige un balance serio de los avances y limitaciones del momento anterior, pero representa también grandes desafíos y posibilidades de transformaciones más profundas y recuperación de la integración regional y soberanía de los pueblos y los gobiernos.

🏴Anarquistas Cubanxs Sobre las Protestas del 11 de Julio

🖌Los enormes costes de la desmemoria histórica

letlive

🔴🤔🟣Ayer fue 14 de abril🔴🤔🟣

entoncesAlfonso XIII abandona Madrid

Ya estábamos en el mes de marzo, yo cumplí los doce años, luego vendrían las vacaciones, acabaría la cuarta clase y ya me quedarían solamente dos para terminar el colegio y buscar un trabajo en cualquier oficio, que era lo que yo quería y lo que querían en mi casa.

En abril de ese año leímos en el periódico una noticia que habría de provocar grandes cambios en el país.  El rey Alfonso XIII ha abandonado Madrid con su familia, rumbo a un puerto del Mediterráneo desde el que se supone saldrá para el extranjero. Aunque no ha abdicado ni renunciado formalmente al trono, Alfonso XIII antes de partir ha manifestado que acepta la voluntad nacional. El que hasta ahora fue comité revolucionario, compuesto por Niceto Alcalá Zamora, Manuel Azaña, Indalecio Prieto, Largo Caballero, Miguel Maura y algunos otros dirigentes republicanos, se ha erigido en Gobierno provisional de la República. El cambio de régimen, que se ha celebrado en toda España con gran entusiasmo, se ha llevado a cabo sin alteraciones de orden público y sin que haya habido que lamentar incidentes de ninguna clase.Había un gran revuelo en las calles, gentes que gritaban. Los obreros de Boetticher y Navarro abandonaron el trabajo dando vivas a la República. Era el 14 de abril. Hacía un mes que yo había cumplido los doce años, ya sólo me faltaban dos para estar entre aquellos obreros, porque mi tío Manolo ya había hablado para que al cumplir los catorce entrara de aprendiz. Uno de los obreros me colgó un letrero al cuello que decía: “Viva la República!” Nos acercamos hasta la casa de don Niceto Alcalá Zamora, en Martínez Campos casi esquina a Zurbano.

Yo no tenía idea de qué significaba la República, ni de si era buena o mala, pero como vi a los obreros tan contentos, imaginé que era buena, y me uní a ellos coreando los gritos y los vivas. Alcalá Zamora se asomó a uno de los balcones de su casa y después de un saludo con la mano, nos dirigió un breve discurso. Desde ahí nos fuimos a la Puerta del Sol. La Puerta del Sol estaba abarrotada de gente. Llevaban pancartas que, como en la que a mí me habían colgado del cuello, se leía: “Viva la República!” Ya en el barrio, un grupo de gente me incitó a que pusiera una bandera republicana en la mano de la estatua del general Concha, conmemorativa de la batalla de Castillejos, que está en la Castellana, entre Abascal y María de Molina. Haciendo grandes esfuerzos y ayudado por algunos chicos del barrio, conseguí subir hasta la estatua, pero cuando me deslizaba por el brazo hacia la mano del general, perdí el equilibrio y caí desde aquella altura hasta el suelo, me hice una brecha en la cabeza y me dejé la mitad de un diente en el pedestal de piedra de la estatua. No me maté de milagro, pero me aplaudieron como si hubiera ganado una batalla.

Desde abril de 1931 hasta el comienzo de la Guerra Civil, ocurrieron muchísimas cosas que para mí resultaban muy confusas. En mi casa, como cada noche durante la cena, comentaban los acontecimientos del día, y yo, aunque seguía siendo nada más que un chico sin voz ni voto, empezaba a tomar conciencia de que algo grave iba a pasar en España. Seguía yendo al colegio, pero había habido cambios: algunos frailes se pusieron del lado de la República y continuaron dando clases, otros habían abandonado el colegio y no se sabía nada de ellos. Juanito García Sellés y yo seguíamos, cartera al hombro, con nuestros cuatro viajes diarios de casa al colegio y del colegio a casa. En el mes de junio, como cada año, nos dieron las vacaciones y como cada verano nos lo pasamos en la calle jugando al fútbol hasta que se hacía de noche y no se veía la pelota.

Alguno de mis tíos, no sé cuál de ellos, me hizo de una cosa que no sé si era del Partido Socialista o del Partido Comunista, algo así como, después, durante la dictadura, los Flechas y Pelayos. Se llamaba Salud y Cultura y nuestro uniforme era nuestra ropa de diario, pero llevábamos en la cabeza un gorro como el de los marinos americanos, que llamaban “merengue” y en el que mi abuela me había bordado con hilo rojo las siglas S. C. También llevábamos en el cuello un pañuelo rojo. Bajábamos por la cuesta del parque del Oeste hasta la Casa de Campo, cantando: «Somos de Salud y Cultura nos queremos como hermanos y el que nos quiera pegar en la Casa Campo estamos. Se le empinó, se le empinó se le empinó para marchar, para marchar, y aunquevenga la Legión, va adelante el batallón. Se le empinó, se le empinó«.

En la Casa de Campo nos daban charlas sobre el mal trato que le daban los patronos a los obreros, sobre la explotación de los campesinos a manos de los terratenientes y que esto se iba a acabar, que España era el país con más analfabetos del mundo y que un político republicano había dicho que España no sería una nación hasta que, en los pueblos, la escuela fuese más alta que la torre de la iglesia; que nosotros éramos el futuro y que teníamos que aprender a defender los derechos de los trabajadores. Después nos daban una merienda y jugábamos hasta el final de la tarde, que volvíamos a casa.

Y en una de esas tardes en que volvía a casa, me llegó la liberación: mi tío Ramón se había alistado al cuerpo de Guardias de Asalto y le habían destinado a Málaga. Se fue tres días después. Para mí, aquello era un sueño, se acabaron los pedos y los sustos. Toda la habitación y la cama eran sólo y exclusivamente para mí. Se crearon las escuelas de Artes y Oficios nocturnas; como a mí me gustaba mucho el dibujo, me anoté en una de estas escuelas en la calle de la Palma, y aunque a mí el dibujo que me gustaba era el artístico, mi tío Manolo me convenció para que estudiara dibujo lineal, argumentando que cuando empezara a trabajar en Boetticher y Navarro me iba a ser muy útil. Y así fue como todas las tardes, después del colegio, me iba hasta la calle de la Palma a estudiar dibujo lineal. Esto me quitaba muchas horas de juego con los amigos del barrio, pero el dibujo me iba gustando cada día más. Mi tío me había comprado una caja de dibujo con un compás y un tiralíneas, una goma de borrar, un lapicero, un cuaderno, un cartabón y una regla. Aquel material era para mí un tesoro. Durante muchos años había soñado con tener una de esas cajas.

el defensor soli

Y alternando el colegio con las clases en la escuela de Artes y Oficios y mis juegos con mis dibujos llegó 1932. En marzo había cumplido los trece años, me faltaban sólo tres meses para terminar la quinta clase y en otro año más la sexta y última. Ya con catorce años dejaría el colegio y empezaría a trabajar de aprendiz. Pero cometí la torpeza de gastarle una broma pesada al hermano Serafin, el de la quinta clase. Yo estaba, como era mi costumbre, haciendo  modificaciones en el libro de Historia. En una ilustración estaban los Reyes Católicos recibiendo a Cristóbal Colón a su regreso de las índias. Pinté un globo sobre la cabeza de Isabel la Católica y dentro del globo una frase que decía: Si no fuese porque mi marido es muy celoso, le daba un beso en el morro que se lo destrozaba. Y de la boca del rey salía otro globo que decía: Pues por mí no lo dejes, que si te apetece, me hago el tonto. El hermano Serafin era alto y gordo, pero tenía voz de vicetiple, era como si en lugar de hablar él lo hiciera un enano que llevara oculto debajo de la sotana. Cuando más nos hacía reír era cuando se enfadaba, porque parecía como si al enano que llevaba debajo de la sotana se le atiplara más la voz. No sé cómo lo hizo, ni le oí acercarse, pero de un tirón me quitó de las manos el libro de Historia, miró el grabado de los Reyes Católicos, leyó lo que yo había puesto en boca de cada uno de ellos, cerró el libro y me hizo extender la mano con la palmahacia arriba. Intentó darme un golpe con la regla de madera, pero retiré la mano y dio un reglazo en el vacío. Había puesto tanto énfasis en el golpe que debió hacerse daño, porque sin soltar la regla, con un marcado gesto de dolor, se llevó la mano al hombro derecho. Se enfureció más, y aunque el enano que suponíamos llevaba debajo de la sotana no dijo nada, en el rostro del hermano Serafin se reflejó la mala leche por el fallo. Con un reglazo certero me golpeo con saña en la espalda, luego me ordenó que me sentara en la tarima donde él tenía su mesa. Me dolía la espalda del golpe. No dije nada, no quise darle el gusto de que disfrutara del castigo, apreté los dientes y disimulé el dolor, pero se la guardé. Dejé que pasaran unos días y me porté bien, hasta que una vez, aprovechando que pasaba junto a mi pupitre, le enganché en la sotana con un alfiler, a la altura del culo, un letrero que decía: No tocar, peligro de pedo. No se dio cuenta, pero cada vez que nos daba la espalda, la clase era una carcajada unánime. Ni él ni el enano que suponíamos llevaba debajo de la sotana sabían el porqué de aquellas carcajadas, porque cuando se volvía de cara, los chicos, aunque con grandes esfuerzos, contenían la risa. Al final descubrió el cartel, no anduvo con interrogatorios, vino derecho hacia mi pupitre con la regla en la mano. No le di la oportunidad de llegar, comencé a dar vueltas alrededor de las mesas. El hermano Serafin, regla en alto, detrás de mí. Los chicos me pusieron los libros y los cuadernos sobre el pupitre más cercano a la salida, los cogí en mi carrera y abandoné la clase y el colegio.

Aún faltaban dos meses para las vacaciones de verano, los dos meses me los pasé yendo a El Retiro, al río Manzanares y a otros lugares, esperando el mes de junio.  Para no cargar con la cartera, me llevaba un único libro, argumentando que ese día sólo teníamos Gramática, Cálculo o Geometría. Y así llegó el mes de junio, las vacaciones y con ellas mi liberación. Lo que haría al año siguiente prefería pensarlo cuando llegara el momento.

✒️ Tras la deportación de Helena Maleno: una de las consecuencias del progresivo proceso de militarización de las fronteras es el de criminalizar la solidaridad entre personas y comunidades. Por Ainhoa Ruiz Benedicto 🇸🇳El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, A.C. (Frayba), tienen información de que dos de sus integrantes fueron secuestrados mientras se trasladaban rumbo a la Ciudad de Palenque, Chiapas, y hasta esta hora su paradero es impreciso.

🗣 El hoy y el mañana: razones para nuestro compromiso🏥

razones

Nos enfrentamos a una de las situaciones más graves de nuestra Historia. Padecemos una pandemia enraizada en última instancia en el cambio climático que la civilización del crecimiento sostenido y depredador de la naturaleza ha originado. La epidemia ha acelerado y agravado aún más la crisis sistémica ya anunciada por científicos, economistas y analistas. España está ante una recesión económica sin precedentes. Y ello sitúa al Gobierno – a cualquier Gobierno- y a la sociedad en su conjunto, ante un problema de extrema complejidad. Se necesitan recursos cada vez más abundantes y perentorios para gastos sanitarios de urgencia y para atender las consecuencias del obligado parón productivo: cierre de empresas, incremento exponencial del paro, precariedad y la exclusión social existentes desde hace décadas. Sin obviar, sobre todo en estos momentos, las imprescindibles inversiones en investigación.

Por exigencias derivadas de la Justicia, los Derechos Humanos y el mandato constitucional, ni los poderes públicos ni la sociedad pueden olvidar que en pleno siglo XXI, cada español y cada española tiene derecho a una vivienda digna, a un régimen público de Seguridad Social, a la Enseñanza, a la Sanidad, a pensiones suficientes, a la atención a la dependencia, al disfrute de un medio ambiente adecuado y a la percepción de un subsidio personal cuando ésta se haya visto afectada por la “pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”, tal y como dice el artículo 25 de los DDHH y recoge también el artículo 41 de nuestra Constitución.

El cumplimiento de estas obligaciones legales y morales por parte de los poderes públicos necesita, aparte del consenso y apoyo de la mayoría social, un acopio de recursos sin precedentes. Y estos recursos no tienen otra fuente y origen que el contribuyente, bien por ser asalariado, bien por ser autónomo o empresario, o bien por poseer rentas y recursos de toda índole. Pero es el caso que el cierre de empresas, los Ertes y el desplome del sector turístico, conducen a una bajada prevista del PIB del 9,2% Y a ello se le suma el aumento, también previsto, del déficit público desde el 2,8% a finales del 2019, al 10% del PIB para Diciembre del 2020. Es decir, más gastos ineludibles, menos ingresos y, además, más deuda pública. Y todo esto en el marco de una pandemia que sigue generando contagios, personas hospitalizadas y muertes, sin que todavía haya vacuna que la erradique.

Este es el hoy de España. De cómo lo abordemos dependerá el mañana. Y en el mañana van a vivir nuestros hijos, nuestros nietos y las generaciones venideras de españoles y españolas. Es una cuestión de responsabilidad colectiva: optar entre un futuro para la inmensa mayoría o un desastre, también para la inmensa mayoría. Porque constituiría un inmenso error retornar -como si nada hubiese pasado- a la salida de la crisis del 2008, haciendo recaer, otra vez, sacrificios y penurias sobre trabajadores, asalariados y sectores populares en vez de buscar una nueva salida en la que prime la Solidaridad y el no dejar a nadie atrás. Tanto los Gobiernos de turno como la sociedad deberemos estar a la altura del reto, asumiendo que nos llevará tiempo. Construir el mañana supone priorizar objetivos, potenciar mecanismos e instrumentos de intervención en la realidad y sustentar todo el proceso en parámetros éticos y de conductas de moral pública consecuentes con ellos.

A nuestro parecer, los objetivos a conseguir son tres: la concreción en la práctica de los Derechos y Deberes contemplados en el Título Primero de la Constitución, la creación de un tejido productivo que ligue la economía al territorio, a las necesidades materiales de la mayoría social y lo haga menos vulnerable a crisis como ésta y, en tercer lugar, políticas medioambientales que combatan el cambio climático y a las que toda la actividad productiva y de consumo superfluo se supediten. En resumen: pleno empleo, democracia económica y calidad ambiental.

El hoy y el mañana necesitan, además, de un Estado fuerte y de una sociedad civil igualmente fuerte. Un Estado que en el caso español está formado por tres Administraciones: la central, la autonómica y la local. Y una sociedad civil que, de manera consciente y cohesionada, sea capaz de confrontar con el Gobierno de turno sí éste se aleja de los objetivos constitucionales de justicia social a los que se debe. Una sociedad civil que igualmente asuma su imprescindible parte de protagonismo en la salida de estos momentos críticos y en la construcción del porvenir. Que comprenda el ciudadano y la ciudadana que el recurso de mirar hacia otro lado, obviando su participación, afectará negativamente a su vida y a sus libertades.

Corresponde a los poderes públicos arbitrar las políticas y los mecanismos eficaces para disponer de las infraestructuras pertinentes y acopiar los recursos económicos y financieros necesarios. Y desde luego, tres de ellos son inaplazables: una fiscalidad justa tal y como se desprende del artículo 31.1 de la Constitución, el acogerse al punto 4 del artículo 135 de la Carta Magna y por último, desarrollar consecuentemente los artículos 128, 129, 130, 131 y 132 del citado texto.

Ética y Política no son, en absoluto, dos conceptos antitéticos o contrapuestos. Muy al contrario, una es la ciencia de la moral y la otra la ética de lo(s) colectivo(s). El Estado Social y Democrático de Derecho que la Constitución propugna, no es otra cosa que la institucionalización de los principios éticos de libertad, justicia, igualdad y pluralismo político. En la antigua Roma se decía que un político ético era el que actuaba con “decorum”, es decir con honestidad, honradez, discreción y justicia.

De la misma manera que la Ética y sus principios morales deben ser inherentes a la función pública, la ética cívica es el fundamento de una sociedad civil fuerte. La defensa de los derechos, la aceptación de los deberes, los hábitos democráticos en la cotidianeidad, la tolerancia como convivencia, la participación en los asuntos públicos y el ejercicio consecuente de la crítica y la movilización, hacen una ciudadanía inmune a la tiranía, la opresión, las presiones de los poderes fácticos y las atmósferas de odio fundamentadas en bulos, manipulaciones informáticas y el pillaje político.

La salida a la crisis que propugnamos y de la cual hemos esbozado anteriormente objetivos, instrumentos y sujetos políticos y sociales, se fundamenta en tres pilares a nuestro parecer inobjetables: la aplicación, desarrollo y ampliación de los DDHH, poner freno al proceso de cambio climático y la regulación de una nueva relación entre el ser humano y la Naturaleza. Pero tal propuesta, a nuestro juicio la que responde a las necesidades y exigencias de momento, necesita del ejercicio de la austeridad. La austeridad no es recorte en bienes y servicios públicos necesarios. La austeridad significa Administraciones Públicas que eliminen gastos superfluos, innecesarios e inútiles (la lista sería extensa). La austeridad como valor público y como corresponsabilidad social con la defensa del medio ambiente, significa vivir bien, pero con otros parámetros de vida.

Salir de esta situación, sin que la totalidad de la ciudadanía tenga que pagar el peaje de carencias en lo que la Constitución denomina Derechos y deberes fundamentales, va a significar un período de “apretarse el cinturón” generalizado. Entendemos que durante un período transitorio esto deba ser así; pero con dos condiciones: que no afecte a los que nada tienen y que los esfuerzos colectivos sean directamente proporcionales al estatus económico y social de cada uno y de cada una.

Somos conscientes de que salir de la crisis en positivo, es decir cara a un mañana prometedor, más justo y más seguro, necesitará de procesos permanentes de reflexión, debate, crítica, lucha y acuerdo. Sin embargo, un proceso enmarcado en ámbitos de serenidad, seriedad y concreción temática, necesita erradicar la crispación. La pugna política -que nunca puede ni debe desaparecer- debe servir para comparar criterios, propuestas y valores. Y más aún en circunstancias como las actuales.

Esta pandemia que el mundo sufre, ha hecho florecer en nuestro país junto con la entrega, el altruismo y sentido de la responsabilidad de la mayoría social, una peculiaridad hispana en forma de enfermedad política oportunista: el discurso de odio guerracivilista generado por los responsables máximos de las organizaciones de Derechas. Para desgracia de nuestra Patria no es cosa nueva. Encarna el odio atávico a las clases populares, al movimiento obrero y al pensamiento libre. Y todo ello ha tenido como expresión la imposición de un patriarcado anulador de los derechos de la mujer, el clericalismo más rancio y el llamado “franquismo sociológico”, magma ideológico-social muy anterior al dictador, pero que se materializó en torno a su persona. La injuria zafia, la simpleza de sus propuestas y los bulos, en cuya difusión siguen a rajatabla las tesis del aparato de propaganda nazi. Sus objetivos son crear confusión, potenciar los prejuicios contra el “otro”, el “rojo”, “el homosexual”, “la mujer “ o “el inmigrante”. Pero sobre todo, el objetivo máximo es perpetuar los privilegios sociales y económicos del estatus que los dirige.

Muchas y muchos de los abajo firmantes -en plena situación de confinamiento- estamos intentando desenmascarar y combatir esa superchería a la par que procuramos ayudar a reflexionar y generar actitudes de conciencia cívica en línea con lo que desarrollamos en este documento. Pero esta actividad de combatientes solitarios no es suficiente por mucho uso que individualmente hagamos de la red o enviemos artículos para la prensa escrita.

Por ello consideramos imprescindible que desde el mundo político, social y cultural que aglutina a militantes y simpatizantes de fuerzas como Unidas Podemos, Mareas, Comunes, Confluencias,sindicatos, colectivos de defensa de los derechos sociales, feministas, ecologistas, ateneos, fundaciones, etc., debe darse un paso más y organizar colegiadamente el combate político – cultural y la entente programática. Y en tal sentido les hacemos un llamamiento. Si pretendemos crear hegemonía social y cultural para construir algo nuevo, dado el fiasco de lo existente y de lo vivido por seguir los dictados del neoliberalismo, debemos impedir que quienes se consideran dueños de un Poder sempiterno reconstruyan la realidad a su imagen y semejanza.

llamamiento

El jefe de la privacidad alemana prohíbe el uso de WhatsApp a funcionarios e instituciones federales

Tras la muerte del torturador: de la anécdota a la categoría

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¿🇫🇲El final de la U.E🇫🇲?

Las insolentes, racistas y facciosas declaraciones del representante de un gobierno europeo, en relación con el «problemita» que estamos padeciendo, han sido apoyadas por otros gobiernos, todos ellos del «Norte de Europa«. Pareciera que volvemos al viejo juego de la raza superior y trabajadora y la inferior y veleidosa. Pareciera que los mediterráneos, pueblos fiesteros borrachos y poco trabajadores, en pleno aburrimiento abúlico les ha dado por meterse en sus casas y no hacer nada, salvo morirse.

IRPF-2020-rrss-1Pero Zeus es bueno, y descubrimos que ese Orgulloso país ha tenido que pedir «prestadas UCIs a los países vecinos» da la impresión de que el Corona ese les ha cogido «un poco despeinados», casi entran ganas de decir pues «os coméis …»; pero está feo, muy feo, sabemos que muchas veces, el comportamiento y conducta de los políticos poco tiene que ver (espero) con el pueblo que dicen representar.

En nuestro país, «algunos partidos» parece que están empeñados, en lugar de arrimar el hombro, en culpar a otros de los males que estamos padeciendo. Como si buscaran «réditos políticos» para las próximas elecciones, les importa una mierda que nuestra sanidad pública lleve siendo desmantelada en las dos últimas décadas de una manera continuada por una colección de corruptos que lo único que buscan es sus dividendos. Cuando esto termine, si tuviéramos un poco de vergüenza, debiéramos de exigir juicio sumarísimo a todos esos y esas corruptos que son culpables de bastante de lo que está pasando. Falta personal, el que hay está agotado, faltan camas, hospitales, mientras que ellos, los defensores de la privada, los dueños de la privada se empeñan en cerrar sus bonitos hospitales-hoteles, pues ahora mismo no sirven de nada y presentan Expedientes de Despido Temporales.

La próxima entrega, ya que la introducción se me ha alargado, serán unas propuestas de DiEM25, esto es Yanis Varoufakis, para evitar una depresión COVID 19

Se pregunta Post Digital sobre CoronaVirus e Iglesia

Manuela Carmena desmonta el enésimo bulo del exasesor de Toni Cantó: “Debería darte vergüenza”

26J-marzo-2020mini

Sicilia: “No olvidemos a las víctimas de la violencia humana”

La crisis del COVID19 no la podemos pagar nuevamente la clase trabajadora

Captura de pantalla de 2020-04-01 00-55-01

🇮🇹El control de Salvini sobre Italia🇮🇹

es más frágil de lo que parece

La extrema derecha puede estar ganando terreno, pero todavía no representan a la opinión pública, ni su ascenso es inevitable.

(Artículo aparecido en http://politicalcritique.org/, fue publicado tras el triunfo en las elecciones al europarlamento de Salvini, en Italia, se supone. Cuando lo escribió su autor, el gobierno italiano era una coalición entre el partido de Salvini y Cinco Estrellas, ahora no es así, pero en esencia, el artículo sigue teniendo validez. Como siempre, ha sido traducido y adaptado por mi)

JAMIE MACKAY

salvini

Al leer gran parte de la prensa, se podría pensar que es un hecho. Italia, o eso es lo que dice la historia, ha caído en brazos de la extrema derecha. Después de años de frustración bajo el viejo sistema de partidos, el consenso se ha abierto. Los populistas insurgentes, con un marcado carácter xenófobo, han ganado terreno y ahora gozan del apoyo de grandes franjas de la ciudadanía. Con el Movimiento de las Cinco Estrellas vacilante, abandonado por la parte liberal de su base de apoyo, Matteo Salvini, el ‘hombre fuerte’ nacional, ha consolidado su dominio del poder. Con su Lega obtuvo un 34% en las elecciones europeas, y un aumento de Fratelli d’Italia hasta el 6,4%, existe la sensación de que si se celebraran elecciones en los próximos meses, el país se vería abocado a un verdadero gobierno de estilo fascista.

Esto no es, para ser claros, un temor injustificado. Lejos de ello, de hecho. Los logros de estos dos partidos nacionalistas han sido extraordinarios. Es urgente e importante analizar bien por qué y cómo lo han hecho tan bien. Con el aumento de los incidentes de crímenes de odio -violencia antisemita, racial y homofóbica- el aire está contaminado. La sociedad civil continúa estando quebrada. La RAI, la emisora estatal, por no mencionar La 7, operan como órganos propagandísticos de la nueva derecha. Atacan al poder judicial, así como a la libertad de prensa y a los intelectuales. Aunque se pueden hacer comparaciones con Polonia y Hungría, los contextos, tanto en términos económicos como culturales, son bastante diferentes. Para los italianos el pánico es comprensible, pero sólo hasta cierto punto. El panorama no tiene por qué ser tan sombrío como lo es el lamento nacional.

El triunfo del pesimismo

Para empezar, los números son más complejos de lo que podrían parecer en un principio. Utilizando de nuevo como barómetro las elecciones al europarlamento, Salvini obtuvo 9 millones de votos en un país de más de 60 millones de habitantes, donde el electorado registrado es de 51 millones. Por muy fuertes que sean las ganancias – y aunque Salvini es el político más popular – esto difícilmente constituye «la voluntad del pueblo italiano«. El verdadero vencedor y puede que el mayor perdedor de todos, fue la abstención. La abstención y el sentimiento antipolítico siguen siendo la fuerza hegemónica en Italia. Esto, por cierto, es una tendencia a largo plazo. Como Paul Ginsborg señaló en un artículo para OpenDemocracy el año pasado, el declive de la participación democrática es un proceso profundo y sistémico que resulta de décadas de disminución de la confianza en la clase política.

Luego está el PD de centro-izquierda, que bajo la dirección de Matteo Renzi abrazó el neoliberalismo, vació el pluralismo del partido y en gran medida ignoró los problemas de los jóvenes, los migrantes y la clase obrera. El hecho de que hayan ganado un 23% es un milagro. Dada la magnitud de las pérdidas sufridas a partir de 2014, cuando el PD obtuvo casi el doble de eso, es un un poco ridículo para celebrarlo, como algunos han hecho. Si hay algo de cierto es que mantuvieron el apoyo en casi todas las principales ciudades: Milán, Turín, Génova, Bolonia, Florencia y Roma. A pesar del auge de la derecha, todos estos centros metropolitanos se mantuvieron fuertes contra la marea de Salvini y siguen siendo bases viables desde las que cultivar alternativas.

El fenómeno más interesante y sutil, sin embargo, se puede ver en los votos diferentes. Si bien la Lega tuvo resultados magníficos para el europarlamento, no logró consolidarlo en las elecciones locales del mismo día. Mientras que la mayoría de los medios de comunicación internacionales hacían proclamas audaces y a menudo apocalípticas sobre Italia, pasaron por alto el hecho de que el 75% de los que votaron a la Lega en las elecciones internacionales votaron al PD localmente (Fuente: La Repubblica 30.05.19). Mucha gente se vio impulsada por un deseo similar al del Brexit de expresar su rechazo al neoliberalismo y queriendo enviar un mensaje a tal efecto. Al mismo tiempo, muchos no confiaron en la extrema derecha la responsabilidad sobre su dinero y su futuro. Hay algunas excepciones importantes a esto – Ferrara, por ejemplo, ha caido en brazos de la Lega tras casi 70 años de gobierno de izquierda – la tendencia general es importante a tener en cuenta.

(Esto ha cambiado) Por ahora, el PD está esperando su momento, con la esperanza de absorber a la abstención, y a parte de los votntes de Cinco Estrellas a través de una especie de ósmosis pasiva. Con el creciente malestar económico, incluyendo la perspectiva de sanciones de la Unión Europea por un importe de 3.000 millones de euros, su estrategia parece ser esperar que pase la tormenta. Esto probablemente sea ineficaz. En primer lugar, en caso de que se produzcan más problemas económicos es muy probable que Salvini simplemente le eche la culpa a su  socio de coalición (ya lo ha hecho) que, después de todo, custodian las proverbiales tesorerías. Cualquier medida punitiva de Bruselas, mientras tanto, sólo alimentaría el sentimiento antieuropeo. Por cierto, ésta es una de las razones por las que los argumentos nacionalistas-lexitanos de Italia tienen tan poco sentido. Dejando de lado el caso moral para reformar la UE, es seguramente ingenuo pensar que la izquierda puede capitalizar la oposición a tal postura. Gracias a la propaganda de Salvini, el sentimiento anti-UE está ahora intrínsecamente ligado a la extrema derecha.

Verde, socialista, transnacional

El PD, y otras formaciones políticas, tienen una oportunidad. Por una vez, el Parlamento Europeo ofrece un poco de esperanza. La ENF/EAPN de Salvini aspiraba a ser el segundo grupo más grande. Al final quedaron en quinto lugar, detrás de los verdes. Más que cualquier otra toma de distancia de esas elecciones, este hecho parece indicar el potencial de una verdadera movilización política. En Italia, el partido verde es un vehículo de la minoría. Ninguna de las principales fuerzas políticas ha cumplido realmente sus promesas hacia el medio ambiente. Sin embargo, miles de personas se han unido a Las huelgas escolares de Greta Thunberg en las plazas y otras movilizaciones y los italianos están cada vez más preocupados precisamente por estas cuestiones. Dada la ausencia de vehículos institucionales para estos reclamos, existe, en otras palabras, un espacio real para flanquear a Salvini. Esto tiene potencial incluso en el territorio de la Lega. En las ciudades industriales de la pianura padana, por ejemplo, donde la contaminación atmosférica es una de las peores de Europa, la izquierda podría hacer evidente el terreno hablando de esta realidad. Enfrentar la devastación ambiental es una necesidad existencial, pero también es una oportunidad estratégica para la izquierda.

Luego está la cuestión de los distritos electorales. Mientras que las grandes ciudades siguen siendo el corazón de la resistencia, no hay tiempo para la autocomplacencia. Los grupos de extrema derecha han sido bastante eficaces en sus campañas en los suburbios y en los barrios más pobres. La izquierda también debe encontrar maneras de conectarse con estas personas y demostrar asistencia concreta -limpieza voluntaria, debates, otras iniciativas de bienestar de base- para demostrar la solidaridad entre los izquierdistas más ricos y aquellos que han sido dejados abandonados. Sólo así pueden animar a la gente a presentarse el día de las elecciones. Esto es cierto a gran escala mirando la geografía nacional. El sur de Italia ha sido tratado durante demasiado tiempo como un caso perdido, dominado por la mafia y con poco potencial para abrir camino en términos de alternativas progresistas. El triunfo de la El Movimiento de Cinco Estrellas aquí debería romper ese estereotipo. Estos lugares ya no pueden ser olvidados. Con propuestas concretas, con una sensibilidad a las desigualdades históricas, seguramente hay margen para un crecimiento. Los líderes de ciudades como Palermo, Nápoles y Bari -como el inspirador Leoluca Orlando- deben tener más poder, y las elites del norte deben escucharlos.

Ganarse a una masa de votantes privados del derecho a voto requerirá una acción basada en principios. El éxito de Salvini se basa precisamente en la ilusión de esto. Es un falso, pero parece defender los ‘valores‘ como pocas figuras de la política italiana. Más allá de las preocupaciones medioambientales hay otros principios continentales que defender: la paz, la democracia y el pluralismo son tres de los más evidentes. El neoliberalismo ha vaciado estas ideas, preparando el camino para la extrema derecha, pero no han sido olvidados por completo. Demostrar que estos son más que simples tópicos es el imperativo político de nuestro tiempo. Quienes luchan por hacer esto no deberían perder de vista el hecho de que si se incluye a la abstención, la mayoría de los ciudadanos italianos no han decidido apoyar a Matteo Salvini. La idea de que Italia ha sido seducida por la extrema derecha es ciertamente cierta, pero sólo en un sentido limitado. Tales organizaciones son ruidosas pero siguen siendo una minoría. Todavía hay margen para derribarlas.

27V-septiembre-2019mini

Familias congoleñas denuncian a Apple, Google, Microsoft, Dell y Tesla por explotación infantil 

«En mis 35 años como abogado de Derechos Humanos jamás vi unos abusos tan graves y a tan gran escala contra niños inocentes. Esta asombrosa crueldad y avaricia deben cesar», ha subrayado el abogado principal de la demanda, Terry Collingsworth. 

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