Categor铆a: Sindicalismo

馃彺Seis compas de CNT en riesgo inminente de entrar en la c谩rcel por hacer sindicalismo馃敶鈿笍

Ofensiva de la ultraderecha policial y judicial contra la libertad sindical. Seis compa帽eras de CNT en riesgo inminente de entrar en la c谩rcel por hacer sindicalismo

EEn 2017, una trabajadora de una pasteler铆a de Xix贸n se dirigi贸 a la CNT para pedir ayuda en un caso de posible acoso sexual y explotaci贸n laboral.

La CNT arrop贸 a la trabajadora y comenz贸 una acci贸n sindical como tantas otras, buscando una soluci贸n negociada que respetara los derechos de la compa帽era.

rynLa brigada de informaci贸n de la Polic铆a en vez de investigar la denuncia de acoso sexual, decidi贸 investigar a las sindicalistas de CNT por extorsi贸n. Despu茅s de meses de identificaciones, seguimientos, an谩lisis de las cuentas bancarias y otras actuaciones, la Polic铆a tuvo que reconocer en su informe que de extorsi贸n nada de nada, pero insinu贸 que podr铆a tratarse de un delito de coacciones.

Es decir, que una acci贸n sindical normal y corriente, incluso m谩s pac铆fica que muchas otras que realizamos desde CGT y desde el resto de sindicatos, puede ser considerada como un delito de coacci贸n a un empresario. Para la brigada de informaci贸n de la Polic铆a, el hecho de reclamar a un empresario que deje de acosar y que pague lo que establece la ley, puede constituir un delito de coacci贸n.

El fiscal del caso coincidi贸 con la interpretaci贸n policial y el juez encargado del caso, Lino Rubio Mayo (famoso por meter en la c谩rcel a los sindicalistas de Naval Gij贸n C谩ndido y Morala tras un montaje policial) conden贸 a la extrabajadora que hab铆a denunciado explotaci贸n laboral y acoso sexual y a seis sindicalistas de CNT a un total de 25 a帽os de prisi贸n y a pagar una indemnizaci贸n al empresario de 150.428 euros.

Posteriormente, la Audiencia Provincial de Asturias confirm贸 la pena de tres a帽os de c谩rcel a seis de las sindicalistas de CNT condenadas y ahora nos encontramos a la espera de que el Tribunal Supremo resuelva el recurso.

La mayor amenaza a la Libertad de Expresi贸n desde el final de la Dictadura Fascista

La represi贸n policial, judicial y medi谩tica contra el anarcosindicalismo y en general contra el sindicalismo de clase no es algo nuevo sino todo lo contrario, un proceso constante desde los a帽os 80.

rynEn las 煤ltimas d茅cadas varios cientos de sindicalistas han sido procesadas por participar en manifestaciones, concentraciones o piquetes de huelga, con peticiones de muchos a帽os de prisi贸n, encarcelamientos preventivos e incluso condenas a penas de prisi贸n.

Esta represi贸n nos ha afectado especialmente a la CGT, por ser uno de los sindicatos con mayor nivel de movilizaci贸n.

Las compa帽eras Laura y Eva, de CGT de Barcelona, fueron acusadas en 2012 de cometer actos violentos en el piquete de CGT de la huelga general del 29M de 2012 y fueron juzgadas con una petici贸n fiscal de 30 a帽os de c谩rcel. Adem谩s, Laura fue detenida por la polic铆a y encarcelada durante un mes en prisi贸n provisional. Finalmente Laura y Eva fueron condenadas a un a帽o y dos meses de c谩rcel, por participar en un piquete en una huelga general.

El compa帽ero Ermengol, de CGT de Catalunya, tiene pendiente un juicio con una petici贸n fiscal de 11 a帽os de c谩rcel junto a otro trabajador y otros 25 estudiantes por ocupar el rectorado de la Universidad Aut贸noma de Barcelona en 2013 para protestar por los recortes y la subida de las tasas universitarias y defender la universidad p煤blica.

Esta represi贸n tambi茅n ha afectado a sindicalistas del resto de organizaciones como CCOO, UGT, ELA, CIG, LAB, CNT.

insumisionLa secretaria general de CCOO en Baleares, Katiana Vicens, fue sometida a un juicio por participar en un piquete en la huelga general del 29 M de 2012, con una petici贸n fiscal de cuatro a帽os y medio de c谩rcel. Finalmente fue condenada por coacciones a una multa, porque seg煤n la sentencia rompi贸 un cristal de un autob煤s.

En todos estos casos, la Polic铆a y la Fiscal铆a acusaban a las sindicalistas de alg煤n acto violento, muchas veces inventado y otras veces realizado por otras personas. Las peticiones fiscales eran desproporcionadas, pero en ning煤n caso se cuestionaba el derecho a realizar actividad sindical ni se consideraba que reclamar salarios a un empresario era un delito de extorsi贸n o de coacciones.

驴Por qu茅 este caso es una amenaza grave para todo el sindicalismo?

Las condenas de 3 a帽os de prisi贸n a seis compas de CNT de Xix贸n son un caso m谩s en una larga cadena de montajes policiales y de actuaciones de fiscales y jueces de ultraderecha contra la libertad sindical, y al mismo tiempo, suponen un salto cualitativo.

En este caso no se ha condenado a las seis compa帽eras por realizar ni un solo acto 鈥渧iolento鈥 sino por realizar concentraciones pac铆ficas para reclamar el fin de los abusos del empresario de la pasteler铆a La Suiza.

pajaritaTenemos que parar esta agresi贸n sin precedentes a todo el sindicalismo y conseguir la absoluci贸n de las seis compa帽eras, porque de lo contrario, cualquier empresa podr谩 aprovechar esta sentencia para intentar encarcelar a cualquier sindicalista en cualquier conflicto laboral.

Nos jugamos mucho.

Esta agresi贸n tambi茅n nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de proteger la acci贸n sindical. Mientras haya c茅lulas de ultraderecha en la Polic铆a, en la Fiscal铆a y entre los jueces, el derecho a la libertad sindical estar谩 amenazado. A medio plazo, deber铆amos buscar estrategias y apoyos para democratizar estas instituciones, depurando a la ultraderecha o al menos reduciendo su influencia. De lo contrario, por muy garantistas que sean las leyes, siempre habr谩 una brigada de informaci贸n de la polic铆a, un fiscal o un juez que considere que hacer sindicalismo de clase debe castigarse con investigaciones, multas y c谩rcel.

Seis compa帽eras est谩n en riesgo inminente de entrar en prisi贸n

Luara, Jara, Cristina, Olga, Beatriz y H茅ctor han sido condenadas a penas que suman m谩s de tres a帽os de prisi贸n. Se espera que en octubre o noviembre el Tribunal Supremo decida si admite a tr谩mite el recurso.

Si el Tribunal Supremo no admite el recurso, las compa帽eras recurrir谩n ante el Tribunal Constitucional (TC), pero a partir de ese momento, el juez de primera instancia, Lino Mayo, el que encarcel贸 a los sindicalistas C谩ndido y Morala, decidir谩 si las compa帽eras entran en prisi贸n mientras el TC resuelve el recurso.

Conociendo los antecedentes del juez, el riesgo de que las compa帽eras sean encarceladas es elevado.

palomaSon compa帽eras cuyo 煤nico delito ha sido hacer lo que hacemos en CGT todos los d铆as: apoyar a las trabajadoras con problemas y movilizarse para detener los abusos empresariales y mejorar nuestras condiciones laborales.

Luara, Jara, Cristina, Olga, Beatriz y H茅ctor son sindicalistas solidarias y ejemplares, pero tambi茅n compa帽eras precarias, algunas con hijos de corta edad, que no deber铆an pagar un precio tan alto por defender los derechos de toda la clase trabajadora.

Mantener la Solidaridad y la movilizaci贸n hasta que sea necesario

Desde el Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal de la CGT os pedimos a toda la organizaci贸n que seamos conscientes de la importancia y de la gravedad de este caso y que hagamos todas un esfuerzo por sacar tiempo y dedicarlo a la solidaridad con estas seis compa帽eras en los pr贸ximos meses:

鈥 Acudiendo a la manifestaci贸n del 24 de septiembre en Madrid.

S谩bado 24 de septiembre, 12:30h Ministerio de Justicia. Calle San Bernardo 19. Metro San Bernardo.

Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal de la CGT

驴Que por qu茅 es importante movilizarnos el 24 de septiembre en Madrid?

馃泜 Porque 6 compas de CNT Xix贸n se enfrentan a penas de c谩rcel.

鈥硷笍Porque es un caso de represi贸n sindical, que excede a la CNT.

鉀旓笍 Porque la sentencia est谩 llena de irregularidades.

馃珎Porque la solidaridad es nuestra mejor herramienta de lucha.

馃敶鈿笍Porque hacer sindicalismo no es delito.

Captura de pantalla de 2022-09-17 11-44-47

馃挬El Tribunal Europeo de Derechos Humanos estudia la demanda de CEAR por la 芦devoluci贸n ilegal禄 de Abdou 馃嚫馃嚦M茅xico_Oaxaca: Basta Ya! Solidaridad con lxs compa帽erxs de Alianza por la Justicia聽Social

馃彺Brev铆sima Historia de la CNT en 850 palabras馃彺

soli

por

La Confederaci贸n Nacional del Trabajo (CNT) se fund贸 en Barcelona en 1910. Era heredera de las tradiciones societarias de los trabajadores que en el 煤ltimo tercio del siglo XIX fundaron la Asociaci贸n Internacional de Trabajadores (AIT) desde n煤cleos apol铆ticos y antiautoritarios de car谩cter gremial.

El 1917 la CNT (anarcosindicalista) y la UGT (socialista) convocaron una huelga general en contra del encaramiento de las subsistencias, provocada por la compra masiva de v铆veres por parte de los pa铆ses que interven铆an en la Gran Guerra.

El fortalecimiento significativo de la CNT se produce a partir del Congreso de Sants de 1918, cuando se aprob贸 la organizaci贸n en sindicatos 煤nicos y la t谩ctica de la acci贸n directa.

congresoEn 1919 se produjo la huelga de 芦La Canadiense禄 (compa帽铆a de la luz) donde la CNT consigui贸 la implantaci贸n de la jornada de 8 horas. Para contrarrestar la fuerza adquirida por los sindicatos 煤nicos, Estado y patronal financiaron los asesinos mercenarios del Sindicato Libre, de origen cat贸lico y carlista. Estos asesinos del Libre mataban a cenetistas por las calles de Barcelona y ten铆an la complicidad de la polic铆a y el ej茅rcito. El Comit茅 Regional de Catalu帽a dio 贸rdenes a sus militantes de que fueran armados para rechazar estos ataques. Se produjeron atentados obreros contra algunos patrones y polic铆as. La patronal aplic贸 el lock-out (cierre de empresas) y la ley de fugas (asesinato de presos por la Guardia civil en los traslados o en el momento de su liberaci贸n).

Los a帽os del pistolerismo (1917-1923) lograron debilitar a la CNT. En septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado para tapar las responsabilidades del rey Alfonso XIII en el desastre de Anual (1921) y poner fin al fen贸meno del pistolerismo. La CNT pas贸 a la clandestinidad y su actividad estuvo marcada por su participaci贸n en varias conspiraciones dirigidas para terminar con la dictadura.

Con la llegada de la Segunda Rep煤blica (abril de 1931), el n煤mero de afiliados a la CNT lleg贸 a alcanzar en pocos meses la cifra de 1.200.000 adherentes. La CNT cre贸 dos nuevas herramientas fundamentales: los sindicatos de barrio y los comit茅s de defensa.

La Iglesia y las derechas negaron a la Rep煤blica cualquier reforma, tan necesarias y urgentes como eran las del campo, las 贸rdenes mon谩sticas, el ej茅rcito, la normativa laboral, el desarrollo industrial, y la sanidad o la educaci贸n.

Adem谩s de las fort铆simas huelgas de la Madera, el Transporte y la Construcci贸n o de las luchas generalizadas para conseguir las mejoras laborales m谩s elementales a todos los sectores laborales, la CNT particip贸 en varias insurrecciones revolucionarias. S贸lo en Barcelona y Catalu帽a cabe mencionar las insurrecciones de enero de 1932, de enero de 1933 y de diciembre de 1933.

casasviejasLa represi贸n fue tan fuerte, con ejemplos tan conocidos como el de Casas Viejas, en la provincia de C谩diz, que la CNT preconiz贸 la abstenci贸n en las elecciones de noviembre de 1933. En Asturias, los cenetistas firmaron el pacto de Alianza Obrera con la UGT y protagonizaron la Revoluci贸n de octubre (1934). Como consecuencia de las duras represalias que el gobierno de la Confederaci贸n Espa帽ola de Derechas Aut贸nomas (CEDA) puso en pr谩ctica en 1935 contra los obreros sublevados, se form贸 la coalici贸n del Frente Popular y la CNT no aconsej贸, en esta ocasi贸n ( febrero de 1936), la abstenci贸n de sus afiliados, favoreciendo con ello el triunfo electoral de la izquierda.

Al comenzar la Guerra Civil en julio de 1936, la CNT, en contra de sus ideas apol铆ticas y antiestatal, que siempre ha mantenido te贸ricamente, entr贸 en el Gobierno central republicano y al de la Generalitat. Los milicianos cenetistas vaijevencieron a los militares sublevados en Catalu帽a y en Arag贸n. En las zonas que controlaron, pusieron en marcha una de las revoluciones sociales m谩s profundas de la historia. Pusieron en pie las colectivizaciones en la industria y en el campo, demostrando la capacidad de los obreros en la gesti贸n socializada de la econom铆a y la sociedad.

La derrota republicana ante el fascismo en 1939 signific贸 la muerte, la c谩rcel o el exilio para la mayor铆a de los militantes cenetistas. Sin embargo la CNT continu贸 la lucha contra la dictadura del general铆simo Francisco Franco, desde los sindicatos y desde la guerrilla, con enormes p茅rdidas en vidas y en a帽os de c谩rcel. En Barcelona, 鈥嬧媝or ejemplo, se fusil贸 frecuentemente en el Campo de la Bota desde febrero de 1939 hasta la celebraci贸n del Congreso Eucar铆stico de 1952.

Tras la muerte de Franco (1975), en los a帽os de la Transici贸n, resurgi贸 la CNT como central sindical. Legalizada, con el resto de los sindicatos, en 1977, postul贸 de nuevo su ideario anarcosindicalista, manifestando su clara oposici贸n revolucionaria al orden burgu茅s establecido y sus diferencias abismales con los sindicatos mayoritarios UGT y Comisiones Obreras, de car谩cter integrador al sistema capitalista, como demostraron con la firma del Pactos de la Moncloa.

En la actualidad, a pesar de no tener la fuerza que tuvieron en otros tiempos, los anarcosindicalistas, organizados fundamentalmente a CNT, CGT y Solidaridad Obrera, mantienen su presencia en diversos sectores y conflictos sindicales.

馃殏‘Los Hijos del Hierro

鉀碉笍Gira Zapatista Europea

馃嚡馃嚧Palestina en tiempos del Covid-19馃嚡馃嚧

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El pueblo palestino sufre la pandemia de Covid-19 como el resto de pueblos, pero con sus propias especificidades. Sufren como cualquier otra poblaci贸n empobrecida una enfermedad que es costosa de evitar y de tratar. Pero sufren como un pueblo colonizado, discriminado, dentro de las fronteras de Israel, en las zonas ocupadas de Cisjordania y a煤n m谩s bajo el bloqueo en la Franja de Gaza.

Como en muchos otros pa铆ses fuera de las regiones de Asia inicialmente afectadas, el pueblo palestino no se empez贸 a preocupar por el coronavirus hasta marzo de 2020. Las primeras informaciones que llegaban desde Palestina ten铆an un tono humor铆stico: proven铆an de Gaza y reivindicaban que era el lugar m谩s seguro del mundo, dado que el bloqueo proteger铆a a la poblaci贸n de contraer la enfermedad. Pronto, sin embargo, destacadas personalidades en el 谩mbito de la academia se帽alaron que si el virus llegaba a entrar en Gaza ser铆a dif铆cil evitar una tragedia. Gaza carece de los medios necesarios para curar la enfermedad, incluso de recursos sanitarios y equipamientos b谩sicos. Las mascarillas disponibles o los test de detecci贸n son pocos y a ello se suman los problemas de aprovisionamiento de combustible y agua de calidad, entre muchos otros. Estas condiciones no se deben al subdesarrollo de la regi贸n, ni al bloqueo, sino a la destrucci贸n planificada de la infraestructura palestina por el ej茅rcito israel铆 durante las muchas guerras sobre Gaza, incluyendo el bombardeo de 17 hospitales en la del 2014.

Dentro de las fronteras israel铆es de 1948 la situaci贸n no ha cambiado mucho para la poblaci贸n palestina. Se les sigue tratando como ciudadanos y ciudadanas de segunda, y en esta crisis se les tratar谩 solo despu茅s de haber cuidado de la gente que vive en los barrios jud铆os, que es donde se localizan los buenos hospitales. La nueva ley del estado-naci贸n obliga a que todos los textos, incluidas las instrucciones de emergencia durante la pandemia (incluidos los famosos gestos de prevenci贸n) se publiquen solo en hebreo. Para la poblaci贸n palestina, cuya lengua es el 谩rabe, no hay un plan de emergencia. Adem谩s, el racismo cotidiano que existe en Israel desde hace 70 a帽os no ha desaparecido. Por ejemplo, incluso durante esta crisis sanitaria se han seguido destruyendo casas y campos en las zonas beduinas o en el desierto del Negev.

La consecuencia m谩s debatida de la epidemia de Covid-19 en Israel ha sido la implementaci贸n de mecanismos de vigilancia sobre la poblaci贸n, a trav茅s de los m贸viles, y sin que los servicios de seguridad del gobierno tengan que solicitar autorizaci贸n a la judicatura. Hay que tener en cuenta que otros gobiernos tambi茅n han aplicado la 鈥Doctrina del Shock鈥 que describiera Naomi Klein, y que consiste en aprovechar las crisis para implementar programas de vigilancia masiva sobre la poblaci贸n. A menudo, estos gobiernos utilizan software israel铆, desarrollado en principio para espiarilegalmente a la poblaci贸n palestina. El primer ministro israel铆, Netanyahu, ha aprovechado tambi茅n para aumentar sus poderes militares y su autoritarismo. La poblaci贸n jud铆a de Israel se queda de que la democracia se est谩 viendo erosionada y que se est谩n restringiendo sus libertades civiles, algo que nunca se ha cuestionado cuando la v铆ctima de tales medidas era la poblaci贸n palestina.

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Como en otros lugares, en Israel el peor lugar ahora mismo son las prisiones, y en particular aquellas con presos y presas de origen palestino. En estas prisiones sobreocupadas, el riesgo de transmitir la enfermedad es muy alto. Hechos recientes han llevado a la poblaci贸n reclusa a denunciar que las autoridades israel铆es han cometido negligencias m茅dicas deliberadas y sistem谩ticas. Por ejemplo, y mientras que las visitas de representantes legales y familiares estaban prohibidas, los primeros contagios dentro de las prisiones de Ashkelon, Ramleh y Moscobiya se tuvieron su origen en m茅dicos y guardias de priones israel铆es. La falta de productos de higiene, m谩scaras y guantes suscita tambi茅n la sospecha de que exista un plan para propagar la enfermedad en las prisiones, lo que, unido a otros problemas de salud y a unos tratamientos deficientes, generar铆a una tasa de mortalidad elevada.

Una parte de la poblaci贸n palestina que vive en Cisjordania viaja cada d铆a a Israel para trabajar, lo que entra帽a un viaje largo y complicado a trav茅s de controles militarizados. Sus empleos est谩n muy mal pagados. A mediados de marzo, cuando el gobierno israel铆 decidi贸 restringir la movilidad de la poblaci贸n, pidi贸 que 25,000 personas palestinas se quedaran dentro de las fronteras israel铆es de 1948 durante el confinamiento; lejos, pues, de sus casas. A estas personas nunca se las dot贸 de equipos de protecci贸n, ni se beneficiaron del alojamiento que se les hab铆a prometido. Adem谩s, cada vez que se sospecha que una de ellas ha contra铆do el coronavirus (incluso aunque solo tenga fiebre) se la devuelve a un punto de control en un veh铆culo militar y se la abandona en territorio palestino, sin ning煤n tratamiento de salud y con un trato absolutamente inhumano. Cabe de nuevo preguntarse si esta estrategia, adem谩s de estar destinada a evitar contagios dentro de las fronteras de 1948, no podr铆a estar destinada a propagar el virus en Cisjordania, a sabiendas de que producir铆a caos y muerte.

En Cisjordania, el horror que sufre la poblaci贸n palestina es a煤n m谩s dif铆cil de sobrellevar ahora que lo primero de lo que la gente tiene que preocuparse es por su salud y la de sus vecinos y vecinas. 驴C贸mo puede una comunidad cuidar su salud cuando un ej茅rcito ocupante sigue asaltando sus casas o confiscando paquetes de comida para las familias en cuarentena? Incluso han atacado la sede del Ministro de Gobierno palestino en Jerusal茅n, Fai al-Hadmi, antes de llev谩rselo a la c谩rcel, darle una paliza y obligarle a llevar una m谩scara sucia con restos de sangre seca. 驴Cu谩n c铆nico puede llegar a ser este ej茅rcito que, adem谩s de destruir casas, destruye tambi茅n… un centro m茅dico? Esto ocurri贸 el 26 de marzo en Khirbet Ibziq, cuando un bulldozer, dos camiones y un jeep del ej茅rcito israel铆 confiscaron una chabola hecha con planchas de metal, un generador el茅ctrico, unos postes, unas l谩minas, unos bloques de hormig贸n y unos sacos de arena y cemento que se iban a utilizar para construir un hospital de campa帽a.

Las tierras palestinas en Cisjordania se localizan a menudo cerca de asentamientos jud铆os ilegales. Aprovechando que la epidemia monopolizaba la atenci贸n, as铆 como las restricciones a la movilidad impuestas a la poblaci贸n palestina, los colonos israel铆es, haciendo suya la Doctrina del Shock, desarraigaron cientos de olivos palestinos, robaron ganado, destruyeron casas y graneros, atacaron a gente y se apropiaron de m谩s tierras palestinas.

A principios de abril, hab铆a unos 8.000 casos de Covid-19 en Israel, 200 en Cisjordania y 12 en Gaza. En Cisjordania y en Gaza se aplicaron medidas de confinamiento m谩s duras que en Israel. Siempre con el mismo humor palestino, los gazat铆es preguntaban a la poblaci贸n europea: 鈥Entonces, 驴c贸mo es eso de sufrir un confinamiento? Nosotros y nosotras lo hemos estado durante 13 a帽os鈥.

Ciertamente, aun cuando el confinamiento no dure mucho, esta situaci贸n recuerda a Gaza, como a cualquier otra prisi贸n en el mundo. La poblaci贸n de Gaza tambi茅n les dijo a los israel铆es: 鈥Ya nos gustar铆a tener vuestras condiciones de confinamiento鈥. La desigualdad en la regi贸n es incalculable. Israel no solo se niega a dejar que los suministros m茅dicos lleguen a Gaza. El 28 de marzo Israel lanz贸 varios misiles a esta franja de tierra de 265 km 2 , en la que viven dos millones de personas en condiciones de gran precariedad y esperan con gran ansiedad la llegada del virus.

Forman dicha Red de Solidaridad

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馃敶鈿笍聽Condenan a Alhambra Bus a aplicar a sus trabajadores las mismas condiciones laborales que su matriz Transportes Rober

RECUPEREMOS DERECHOS Y LIBERTADES: 1潞 DE MAYO .-

Trabaj贸 durante muchos a帽os para el Grupo Rockefeller desde la planta de la Gillette de Sevilla. Lo intent贸 tambi茅n como taxista durante cinco a帽os, de cuatro a seis de la madrugada. Hasta que el m茅dico le dio a elegir entre聽el taxi o su ri帽贸n. Vivi贸 c贸mo eran los sindicatos en dictadura y c贸mo evolucionaron hacia la democracia. Estuvo en Comisiones Obreras, la CNT y, despu茅s de 鈥渢odas las purgas鈥, termin贸 en la CGT, donde coordina ahora el Grupo de Trabajo Recuperando la Memoria Hist贸rica y Social de Andaluc铆a. A Cecilio Gordillo hay poca gente que no lo conozca y menos a煤n que no digan que es incansable. 鈥淵o llevaba un pa帽uelo rojo grande siempre. Y me dec铆a un hombre: 鈥楥ecilio, ay que ver el por culo que das con el pa帽uelo rojo. Con 16 a帽os,聽en la JOC,聽le llevaba las notitas bajo cuerda al cura [Eduardo Chinarro,聽el que fuera responsable del la secci贸n Laboral de聽El Correo de Andaluc铆a]鈥, cuenta. Uno de los primeros libros que edit贸 en聽su nueva etapa al frente del grupo de memoria, estaba dedicado聽al convenio colectivo de la construcci贸n: 鈥淓se donde se firm贸 una jornada laboral de 36 horas. Los tres autores, Antonio Miguel Bernal, Manuel Ram贸n Alarc贸n y Jos茅 Luis Guti茅rrez, analizan lo que fue aquel convenio en aquel momento y la gente, cuando lo conoci贸, no se lo cre铆a. Aquello fue una clase pr谩ctica de qu茅 co帽o es el sindicalismo. La guerra civil estall贸 estando Madrid en huelga por ese convenio. Y eso no lo saben los currelas鈥.

驴Habr铆a que cambiar el sistema de representaci贸n?

Por supuesto. A los sindicatos se les 鈥渞egala鈥 una representaci贸n por decreto ley basada en los resultados las elecciones sindicales a niveles de CCAA y nacional que otorga el t铆tulo de 鈥渕谩s representativo鈥. Pero es que los jornaleros, por ejemplo, no tienen representaci贸n sindical directa, elegidos por ellos. No hay elecciones sindicales entre los jornaleros, entre los pensionistas鈥 驴Qui茅n los representa? T煤 puedes tener miles de afiliados en el campo, pero como no se hacen elecciones t煤 no negocias el convenio colectivo del campo, sino el sindicato con mayor representatividad. Y hay un gran desconocimiento de todo esto. Hubo un intento de pagar una cuota especial por negociaci贸n. Hab铆a que suscribir casi individualmente el convenio para que te quitaran la cuota y nos la quitaran tambi茅n a nosotros, los afiliados de otras organizaciones. Aquello se par贸, pero lo intentaron en vez de convencer para conseguir afiliaci贸n.

lucy-parsons-3-295x300驴C贸mo deber铆a ser el sistema de financiaci贸n?

Como se vive de la transferencia econ贸mica del Estado, para qu茅 quiero el dinero de los afiliados. Eso hace que no se valore de donde viene. La mayor铆a del dinero que el Estado da a los sindicatos no es de subvenciones, es la cuota que corresponde por delegado sindical elegido en las elecciones. En cada negociaci贸n hay dinero de por medio, en el caso de la Administraci贸n esta paga con liberaciones鈥 Se compran voluntades. Yo era de las Comisiones Obreras del metal (Comisi贸n de los 100 durante la clandestinidad). Cuando se convierten en CCOO no aceptan mi afiliaci贸n y me meto en la CNT. El pago de las primeras elecciones fue el patrimonio sindical, respaldo institucional y quien no se presentara a las elecciones quedaba sin respaldo, sin garant铆as y, por lo tanto, despedido. Esa fue la primera purga. Luego vino otra con las reconversiones industriales. Hab铆a que despedir a sindicalistas si se quer铆a hacer. Nos mandan a las cloacas. Mucha gente termina muy mal, de psiquiatra, de irse al monte. Incluso a帽os m谩s tarde las pol铆ticas de exclusi贸n siguieron. A nosotros vinieron trabajadores de la f谩brica de uranio en And煤jar (Ja茅n) diciendo que no sab铆an por qu茅 sus compa帽eros se estaban muriendo de c谩ncer. Nos entrevistamos con la entonces Agencia del Medio Ambiente, vamos al Parlamento鈥 驴Y qu茅 pas贸? Que les dijeron que ten铆an que afiliarse a UGT y romper cualquier relaci贸n con la CNT o la CGT. Era una pr谩ctica habitual cuando ten铆a que ver con asuntos delicados. el amianto, los vertederos industriales (Nerva), contrabando de gas贸leo鈥

驴Qu茅 hay que resolver de manera m谩s urgente?

Se est谩 perdiendo hasta el t茅rmino clase obrera. Lo tiene m谩s claro la alta burgues铆a. Nosotros no decimos ya la clase burguesa. Se pierden conceptos porque interesa. Los sindicatos tienen que cortar amarras con la Administraci贸n porque es contaminante y deriva en corrupci贸n. Si te das cuenta, funcionamos como si fu茅semos parte de la Administraci贸n en cuestiones tan simples como 鈥榚se d铆a no trabajamos porque no trabaja la Administraci贸n鈥 o 鈥榥os vamos a las dos en los d铆as de Semana Santa como la Administraci贸n鈥欌

Extra铆do de:
http://www.lamarea.com/2017/04/30/cecilio-gordillo-sindicatos-no-pueden-estar-solo-para-subir-tres-pesetas-sueldo-sino-meterse-camisa-once-varas/

ATENEO LIBERTARIO LA IDEA

RECUPEREMOS DERECHOS Y LIBERTADES.- 1潞 聽DE MAYO

MANIFESTACION 聽12 H. 聽PLZ. LEGAZPI- ATOCHA. MADRID.-

La CGT llama聽este 1 de Mayo聽a todas las personas, organizaciones y colectivos sociales, a las personas migrantes, a las pensionistas, a las estudiantes, a las mujeres, a las desahuciadas de sus casas y de sus empleos, a las represaliadas por luchar, a la clase trabajadora en general,a Manifestarse desde la dignidad de clase聽para ejercer el derecho a la protesta que pretenden eliminar, a trav茅s de Sentencias condenatorias para quienes luchan y Sentencias del m谩ximo tribunal espa帽ol (el Tribunal Supremo), que聽legalizan el esquirolaje empresarial聽cuando las personas trabajadoras convocan Huelgas para defenderse de las agresiones empresariales.

Os esperamos el PRIMERO de MAYO en la plaza de Legazpi para hacer o铆r nuestras voces a partir de las 12h, y despu茅s en la plaza frente al Museo Reina Sof铆a, para Bailar juntas nuestra鈥

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Nuevo refranero, la nube y …

1- En P煤nica cerrada no entran moscas. 2- Aqu铆 hay Rita encerrada. 3- En casa del herrero cartilla del paro. 4- Aunque la Merkel vista de seda, Merkel se queda. 5- En Abril, recortes mil. 6- Lo prometido es deuda. 7- A la cama no te ir谩s, sin deber un poco m谩s. 8- No hay mal que por el Poder no venga. 9- El perro de San Roque no tiene rabo porque la Uni贸n Europea se lo ha cortado. 10- No por mucho recortar, nos rescatan m谩s temprano. 11- A falta de cash, buenas son OPAs. 12- Mas vale trabajo poco remunerado en mano que ofertas volando. 13- Todos los caminos llevan a la cola del INEM. 14- Al pasar la BANKIA, me dijo el bankiero, me sobran ladrillos, dame mas dinero. 15- En martes, ni te cases ni te 鈥渆mbanques鈥. 16- A r铆o revuelto, ganancia de rescatadores. 17- No hay mal que con recortes no venga. 18- Donde dije digo, digo RESCATE 19- A suelo recalificado no le mires el diente. 20- M谩s vale euro en mano, que ciento en el Banco. 21- El que avisa no es Rajoy. 22- Al mal tiempo, mucha Espe. 23- Al ciudadano honesto, todo son impuestos y a los defraudadores, todo son favores. 24- Ojos que no ven, Urdangar铆n que se lo lleva. 25- A la cama no te ir谩s sin sufrir un recorte m谩s. 26- Nunca digas de este agua no beber茅, este cura no es mi padre, ni este ERE no me afecta. 27- Tanto va el c谩ntaro a la fuente , que al final habr谩 que privatizarlo. 28- A Rita rogando y con el sobre reforzando. 29- Hasta el 40 de mayo no te sellan el paro. 30- En casa del obrero, ni cuchillo ni palo. 31- Vota gaviotas y te sacar谩n los ojos. 32- Ojos que no ven, impuesto que te ponen. kdenenon

No me gusta la nube

En el 2004 un tal Eric Schmidt 鈥 el que quiera saber quien es que lo busque en duckduckgo.com 鈥 dec铆a: 鈥La gente todav铆a no se ha dado cuenta de lo grande que es esta oportunidad鈥. – Se refer铆a a lo 鈥渕agn铆fico鈥 que era y es que los servicios y la arquitectura de datos est茅n en servidores. A eso se le llama y se le llamaba entonces 鈥Cloud Computing鈥, esto es MMMMM. La arquitectura de datos no deber铆a estar en servidores ni llamarse 鈥Computaci贸n en la Nube鈥, pero es natural que al presidente ejecutivo de Google le guste m谩s as铆 -ya he dado una pista-. Cuando dice 鈥渓a gente鈥 no se refiere a nosotros sino a su propia empresa y a Facebook, Apple, Twitter, Amazon, Microsoft, eBay y Paypal. Y la 鈥gran oportunidad鈥 que dice es la de convertir nuestro espacio p煤blico – nuestra libertad – en su espacio privado (tal como ha hecho nuestro desamado desgobierno), su cortijo, con la sana intenci贸n de lucrarse el m谩ximo posible, pero nosotros deber铆amos de tener buenas razones para no participar. Si no se te ocurre ninguna, aqu铆 van estas cinco:

1. Te roban lo que es tuyo. Lo que sube a la Nube no vuelve a bajar o si lo prefieres de otra manera m谩s popular 芦lo que se da, no se quita芦. Desde el software que subimos a la Mac App Store hasta la cr铆tica de cine que publicamos en Blogger, cada palabra tuiteada, cada foto compartida, cada coma de cada correo correo que mandamos por Gmail, toda canci贸n que subimos a Myspace. Una vez en su servidor, todos esos datos dejan de ser nuestros para convertirse en suyos y no nos lo piensan devolver – todo es vendible-. Cuando borramos una foto de nuestra cuenta en Facebook o limpiamos una barbaridad que se nos escap贸 en Twitter, los datos desaparecen de nuestra vista pero no se borran jam谩s. Son nuestro historial indeleble y es la moneda de cambio de la Red Social.

2. Su verdadero negocio es nuestra vida. Las fotos no son nuestras, ni las canciones, ni las cartas de amor-odio, ni el v铆deo de nuestra boda, se lo quedan todo. Es la visi贸n granular y estratosf茅rica de todos y cada uno de nuestros movimientos o, para usar el eufemismo favorito del negocio, nuestra Inteligencia Colectiva. Es tan valiosa que, usando la coartada de sus expertos, 芦ayuda a descubrir nuevos mercados, prevenir enfermedades, conectar procesos pol铆ticos, combatir el crimen y manejar el tr谩fico鈥. En otras palabras, vender nuevos productos que nadie necesita y no sirven para nada 煤til y controlar a la poblaci贸n. Si algun d铆a nos detienen por manifestarnos delante del Parlamento, esa informaci贸n es el oro con el que nos pueden enterrar. Y Facebook es todo lo que la Stasi o las SS quisieron ser y no pudieron: todos los colegas, familiares y amigos vigil谩ndote las 24 horas del d铆a y apunt谩ndolo todo con etiquetas. Sin malas caras ni canciones protesta ni filtraciones a la prensa capitalista. Gratis.

El verdadero negocio de la Nube es vender nuestros datos a empresas que quieren saber qu茅 vendernos la pr贸xima primavera y a gobiernos que quieren anticipar nuestra reacci贸n cuando suban el IRPF, bajen las pensiones y vendan las infraestructuras p煤blicas a sus deudores, amigos y parientes. Y a la CIA, FBI e Interpol y a mucha otra gente que no conocemos. Pero no lo llaman espiar (驴te dice el diablo que es el diablo?), lo llaman Big data y nube.

3. Es totalitaria. Nos somete a la voluntad de gobiernos que no hemos elegido democr谩ticamente. La mano de Obama alcanza incluso a aquellas empresas cuyos servidores est谩n repartidos por Kuala Lumpur, San Sebasti谩n o Hong Kong, que es donde estaban los de Megaupload antes de que se los llevara el FBI. 驴C贸mo distinguimos una empresa norteamericana de otra que no lo es? Porque todas terminan en .com, .org o .net. 驴C贸mo sabemos d贸nde est谩n sus servidores? No lo sabremos pero da igual. Todos estamos felices en 芦la nube禄.

A cambio de ver cualquiera de los 86 cap铆tulos de los Soprano a cualquier hora del d铆a desde nuestro port谩til, m贸vil o tableta, quedamos a merced de la Patriot Act, la NSL (National Security Letter), SOPA y (pronto en sus pantallas) CISPA, todas leyes que garantizan a las empresas, proveedores de servicios y miembros de la administraci贸n norteamericana un acceso continuo, ilimitado e impune a todo lo que importa en nuestras vidas, sin debernos ninguna explicaci贸n. Y el fastuoso Parlamento Europeo (con unos sueldos tremendos, que nos est谩n llevando a la ruina, lo firma con gran 谩nimo y amor.

4. Su estrategia es centralizar la Red. La arquitectura de la informaci贸n no es tecnolog铆a sino pol铆ticdesobediencia4a. Tim Berners-Lee imagin贸 una Red parecida al P2P donde cada c茅lula es a la vez cliente y servidor y se comunica con libertad y autonom铆a con cualquier otra c茅lula, una sencilla soluci贸n tecnol贸gica para evitar la censura, la explotaci贸n, el abuso de poder y el monopolio. La Nube propone exactamente lo contrario, una estructura feudal donde todas las comunicaciones pasan por un operador que todo lo ve y todo lo sabe (si la Nube fuera una ciudad, se parecer铆a al Mosc煤 de Stalin, el Berl铆n de Hitler, el Hollywood de McCarthy…).

En una estructura P2P, el cliente/servidor tiene que poner su parte de los recursos (memoria, procesador y ancho de banda) pero a cambio puede leer sin ser visto, hablar sin ser escuchado y comprar sin ser espameado por terceros. La Nube pretende privatizar las infraestructuras p煤blicas; cuando hayan acabado, empezar谩 a cobrar por todo lo que antes era gratis. 驴Vamos a renunciar a todos nuestros derechos a cambio de llenar reproductores cada vez m谩s peque帽os?

5. Es una vieja historia. Con la centralizaci贸n renunciamos al futuro de Internet, porque el negocio que plantea Schmidt no es nuevo sino viejo y se llama tele por cable. Con nuestra colaboraci贸n, la Nube pronto se convertir谩 en un frente borrascoso de tecnolog铆as y servicios que pelear谩 contra otras plataformas unidas para ganarse la atenci贸n de los usuarios y establecer los est谩ndares de mercado. Antes o despu茅s dejaremos de comprar banda ancha para comprar acceso a una galaxia de contenidos u otra. Unos pagar谩n por las noticias y/o las series mientras que otros tendr谩n s贸lo el f煤tbol y la Red Social de los que aman el f煤tbol. Y los que no puedan pagar tendr谩n un canal donde s贸lo se pueden hacer dos cosas: ver anuncios y comprar.

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Trabajadores de Metro increpan a Ada Colau 鈥淣o puedes contestarnos al puro estilo CIU鈥arton32226-5217b

Las consecuencias sociales y laborales del TTIP: cr贸nica de un desastre anunciado

ttip_capit8El Tratado Transatl谩ntico de Comercio e Inversiones (TTIP en sus siglas en ingl茅s) entre EE.UU. y la UE se est谩 negociando entre las grandes empresas multinacionales y las 茅lites pol铆ticas a espaldas de la ciudadan铆a de ambas regiones.

Su objetivo te贸rico es suprimir obst谩culos arancelarios a la actividad comercial (sin embargo las tasa aduaneras ya son bastantes bajas: 5,2% en la Uni贸n Europea y 3,5% en los Estados Unidos de Am茅rica), la inversi贸n, el crecimiento econ贸mico y la creaci贸n de empleo.

Su objetivo real es desregular y eliminar derechos sociales, laborales, sindicales, normativas medioambientales y privatizar los servicios p煤blicos como la salud, la educaci贸n, el agua, los transportes, etc., para conseguir m谩s beneficios.

El TTIP pretende garantizar las inversiones de las empresas por encima de las leyes de los Estados, hasta el punto de que 茅stos tendr谩n que indemnizar a las empresas si ven perjudicado el nivel previsto de sus ganancias, a trav茅s del Instrumento de Resoluci贸n de Conflictos entre Inversores y Estados, los famosos tribunales de arbitraje, no sometidos a la justicia ordinaria de los Estados.

El TTIP es una vuelta de tuerca m谩s, para acabar con los derechos de la ciudadan铆a y disciplinar a los trabajadores y trabajadoras, al acentuar los procesos de recortes, privatizaci贸n y liberalizaci贸n de flujos de capitales, aumentando todav铆a m谩s el poder del gran capital, tal como ha sucedido con otros tratados, como con el Tratado de Libre Comercio de Norteam茅rica (NAFTA en ingl茅s).

Desde esta perspectiva sus consecuencias van a ser negativas para la agricultura, la alimentaci贸n y el medio rural, la salud, la privacidad, el empleo, los derechos laborales y sociales y el medio ambiente.

CONSECUENCIAS PARA EL EMPLEO Y LOS DERECHOS LABORALES Y SOCIALES

Seg煤n el gobierno de EE.UU. con el TTIP se crear铆an millones de puestos de trabajo. Existen estudios que hablan de la creaci贸n de 750.000 empleos y de un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) en la UE de entre 1% y 0,5% hasta el 2.027, pero la misma Comisi贸n lo reduce al 0,1%. Se destruir铆an empleos en la industria c谩rnica, el sector de los fertilizantes, el bioetanol, el az煤car, bienes de equipo y el metal煤rgico.

Un estudio alternativo y cr铆tico realizado por la Universidad de Tufts, afirma, entre otras cosas, que se perder铆an 600.000 puestos de trabajo en la UE, las rentas del trabajo se reducir铆an en su participaci贸n en el PIB y se perder铆an ingresos p煤blico.

En lo que se refiere a los derechos laborales y sindicales, hay que tener en cuenta la 鈥渁rmonizaci贸n鈥 de la regulaci贸n, la igualaci贸n a la baja.

En Estados Unidos los derechos laborales y sindicales brillan por su ausencia, en la Uni贸n Europea por ahora est谩n garantizados, pero no armonizados1, al menos aunque formalmente esten minimamente garantizados, se conculcan e incumplen cada vez m谩s.

EE.UU. solamente ha firmado dos de los ocho convenios de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT), los contrarios al trabajo infantil y al trabajo esclavo, pero no los que se refieren a la negociaci贸n colectiva y al derecho de organizaci贸n y asociaci贸n.

Tampoco ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Econ贸micos (incluidos los derechos laborales, sindicales y de salud), sociales y culturales, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resoluci贸n 2200 A (XXI) de 16 de diciembre de 1966 y que entr贸 en vigor el 3 de enero de 1976.

Asimismo, entre los Estados de la Uni贸n existe una competitividad por atraer inversores, tanto de otros Estados como de pa铆ses extranjeros, para los cual en 24 de ellos han rebajado los salarios y recortado derechos en seguridad y salud laboral. La negociaci贸n colectiva y la organizaci贸n sindical no est谩n reconocidas, por lo tanto el derecho de huelga y la libertad sindical han desaparecido del mundo laboral.

Se dan 鈥渇acilidades para trabajar鈥 (disponibilidad para el empleo o empleabilidad), en lugar de trabajo. Se ha implantado el llamado Workfare, la aceptaci贸n de cualquier trabajo bajo presi贸n por parte de los parados (desde una visi贸n neoliberal se responsabiliza a los desempleados de su propia situaci贸n, y no al contexto socioecon贸mico que produce paro, pobreza y desigualdad), que tambi茅n se denomina parad贸jicamente right to work (derecho a trabajar). No est谩 establecido el salario m铆nimo, ni la seguridad y la salud en el centro de trabajo.

Los trabajadores de algunas multinacionales, como Wal-Mart y McDonald’s, cobran salarios de hambre, y tanto es as铆, que tienen que solicitar los bonos de alimentaci贸n que concede el gobierno a los pobres.

Esta es la situaci贸n laboral que muy probablemente podr铆a implantarse en los pa铆ses de la UE, en aras de la competitividad, si llegara a firmarse el TTIP.

Por otro lado, EE.UU. es el pa铆s m谩s desigual del mundo, donde no se reconoce el acceso a la atenci贸n m茅dica como un derecho humano fundamental. Su sistema de salud es privado casi en su totalidad y de baja calidad. Recientemente se ha ampliado la atenci贸n sanitaria con el presidente Obama, sin embargo casi la mitad de los 50 Estados de la Uni贸n se niegan a ampliar la atenci贸n sanitaria para los pobres.

Esta situaci贸n es debida principalmente al poder econ贸mico de las grandes aseguradoras m茅dicas. El que tiene dinero puede acceder a una atenci贸n sanitaria de calidad.

Por su parte la UE hace ya d茅cadas que aplica la pol铆tica neoliberal en todos los 谩mbitos, incluido especialmente el socioecon贸mico, la pol铆tica social, donde est谩 incluida la pol铆tica laboral, que se delega claramente en los Estados miembros. Dicha pol铆tica no s贸lo no acaba con la desigualdad, el paro y la pobreza sino que los agudiza. Se limita a dise帽ar y elaborar Planes, para que los pongan en marcha los Estados.

Se considera a los parados, igual que en EE.UU., como los 煤nicos responsables de su situaci贸n, por lo que hay que hacerlos 鈥渆mpleables鈥, aplic谩ndoles 鈥減ol铆ticas activas de empleo鈥 (individualizan el problema) y presion谩ndoles para que acepten cualquier empleo, al potenciar los contratos temporales y a tiempo parcial, el trabajo precario2.

Las prestaciones han perdido su consideraci贸n de DERECHOS y se han tornado en 鈥渃ontratos obligacionales鈥, cual seguro asistencial, debilitando seriamente las condiciones laborales.

Se est谩 ampliando la edad de jubilaci贸n y reduciendo las pensiones. Las reformas laborales dan todav铆a m谩s poder a los empresarios. Por este motivo, ha habido huelgas generales en Grecia, Portugal, Espa帽a y, recientemente, tambi茅n en Italia y B茅lgica.

Esta es la precaria situaci贸n de los derechos laborales y sociales en la UE, en el marco del Tratado de Lisboa todav铆a vigente, que se asemeja cada vez m谩s, de un modo inquietante y peligroso, a los par谩metros estadounidenses.

Por consiguiente, es necesario luchar contra esta construcci贸n europea y contra el TTIP, desde la sociedad civil, los trabajadores y trabajadoras y los sindicatos alternativos de clase, de forma coordinada y eficaz, para que el gran capital no logre hacer desaparecer los derechos fundamentales, entre los que se encuentran los derechos sociales, laborales y sindicales, cuya eliminaci贸n es el objetivo real de estos acuerdos.

隆Contra la globalizaci贸n de la explotaci贸n econ贸mica, internacionalismo obrero y solidaridad de clase!

BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE

ALTERNATIVA SINDICAL DE TRABAJADORES (AST)

BALADRE

CONFEDERACI脫N GENERAL DEL TRABAJO (CGT)

CONFEDERACI脫N NACIONAL DEL TRABAJO (CNT)

COMISIONES DE BASE (CO.BAS)

COORDINADORA SINDICAL DE CLASE (CSC)

INTERSINDICAL ARAGON (IA)

SINDICATO ASAMBLEARIO DE SANIDAD (SAS)

SOLIDARIDAD OBRERA (SO)

Las Marchas de la Dignidad y el 29 de Noviembre

cgtCONFEDERACI脫N GENERAL DEL TRABAJO (CGT)
Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal
Sagunto, 15 – 1o – 28010-Madrid
Telef.: (91) 447.05.72. Fax: (91) 445.31.32.
Correo: spcc.cgt@cgt.es
http://www.cgt.es

 

鈥淐C.OO y UGT son parte del problema: crisis econ贸mica, social, laboral y civil鈥 Las Marchas de la Dignidad es un movimiento social horizontal y participativo que se constituye para enfrentarse a las pol铆ticas anti sociales con un ataque muy grave a los bienes p煤blicos en toda la cadena de la vida digna de las personas, as铆 como un ataque muy grave a los la derechos fundamentales de las personas, como es el trabajo y/o la renta b谩sica para vivir con dignidad.

Las Marchas de la Dignidad se constituyen como herramienta de la ciudadan铆a, para que 茅stas sean capaces, con su lucha, de tirar abajo el sistema y recuperar derechos sociales, laborales y civiles, para todos y todas, a la vez que los banqueros, empresarios y pol铆ticos deben ser juzgados por sus actos de expolio de los bienes comunes, de robo a trav茅s del traspaso de cientos de miles de millones de euros de lo p煤blico al sistema financiero y la estafa que vienen cometiendo de manera sistem谩tica, al llamar democracia a un sistema que no es sino un 鈥渃hiringo鈥 que garantiza la apropiaci贸n privada de la riqueza que entre todos nosotros y nosotras generamos, por parte de una minor铆a social.

Las Marchas de la Dignidad son las personas de abajo, quienes sufren el desahucio violento y criminal de los poderes financieros y los jueces; son los millones de personas que han sido echadas de sus trabajos a la papelera de la exclusi贸n, la precariedad y el empobrecimiento; son las personas a las cuales se les impide el acceso a una sanidad universal y p煤blica, a una educaci贸n libre universal y p煤blica, a ser cuidado y cuidada cuando se encuentran en situaci贸n de dependencia y/o necesidad.

Las Marchas de la Dignidad son las personas que tienen que exiliarse laboral y socialmente, quienes sufren no solo la carencia del presente, sino que se les impone de manera estructural el no-futuro, quebrando cualquier expectativa de vida digna. Son las personas que han visto como ellas y las pr贸ximas generaciones futuras han contra铆do una deuda privada que nos condena a un mundo, a una sociedad, en la que tendremos que sobrevivir empobrecidos de por vida.Los Sindicatos CC.OO y UGT, son parte del problema, son parte de este r茅gimen pues, si hoy falta el trabajo, no s贸lo es por responsabilidad empresarial y pol铆tica, sino que tambi茅n los sindicatos del Pacto Social, desde 1977 (Pactos de la Moncloa), han firmado las pol铆ticas de despidos (colectivos e individuales) con las patronales de todos los sectores de la producci贸n y la distribuci贸n: con su acuerdo en el 90% de todos los ERE, a la vez que han fomentado y firmado el retraso en la edad de jubilaci贸n y el empeoramiento en las cotizaciones sociales, regal谩ndoles a los empresarios miles y miles de millones y fomentando los planes privados de pensiones.

Los servicios p煤blicos (sanidad, educaci贸n, transporte, energ铆a…) que debieran garantizar una vida DIGNA a todos y todas, han sido expoliados y privatizados. Las estructuras de CC.OO y UGT son responsables de las segregaciones y privatizaciones de los servicios p煤blicos, al pactar con los distintos gobiernos y los poderes p煤blicos gran parte de la privatizaci贸n y mercantilizaci贸n de los mismos y, en consecuencia, de sus efectos sociales sobre la mayor铆a social.

La vivienda que, mientras nos privan de ella con sus desahucios, ellos participan en la toma de decisiones como consejeros de Bankia, la CAM, etc… Desde CGT no compartimos que los sindicatos del r茅gimen se quieran lavar la cara diciendo que son parte de Las Marchas de la Dignidad, al contrario, ellos como estructuras sindicales, son parte del problema. Son seriamente responsables de que hoy, la mayor铆a social que es muy digna, estemos sufriendo tanto, mientras ellos dilapidan recursos p煤blicos con las tarjetas black y otros instrumentos 鈥渋nfecciosos鈥 financieros que les proporcionan por ser parte del r茅gimen.

EL 29N SIN UGT Y CCOO, POR DIGNIDAD
En Madrid a 20 de Noviembre de 2014
Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal
CONFEDERACI脫N GENERAL DEL TRABAJO ( CGT )

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Nos tocan a uno/a, nos tocan a todos/as

Nos tocan a uno/a, nos tocan a todos/asA

 

Hoy la CGT se ha concentrado en la Plaza del Carmen para protestar por la renovaci贸n del contrato a la empresa F谩bricas y Drenajes, que debe m谩s de cuatro meses a sus trabajadores y que despidi贸 a V铆ctor por montar la secci贸n sindical de la CGT y por reclamar a la empresa los salarios atrasados.

Esta empresa dedica a estos trabajadores a realizar trabajos en domicilios particulares, as铆 como en el restaurante del due帽o de la empresa.

Por si fuera poco, el Ayuntamiento decide seguir con F谩bricas y Drenajes en contra de una sentencia judicial que obliga a devolver el contrato a otra empresa, eligiendo de esta manera indemnizar a esta empresa, lo que nos costar谩 a todos/as los ciudadanos/as m谩s de 200.000 euros.

CGT le pregunta al alcalde Pepe Torres 驴por qu茅 renuevan a una empresa que explota, despide y estafa? 驴Qu茅 hay detr谩s de todo esto?

El empresario explotador tiene amenazada a toda la plantilla con despedir a cualquiera que emprenda una acci贸n de protesta, sin embargo, la plantilla no tiene miedo y han convocado una huelga para el d铆a 9 de abril. En el caso de que haya un nuevo despido, se iniciar谩 una huelga indefinida que ir谩 acompa帽ada de una huelga de hambre.

El Ayuntamiento debe intervenir en el conflicto que ha creado esta empresa con una plantilla que no est谩 dispuesta a que sigan sin pagarles y que se despida a ning煤n compa帽ero por reivindicar su sueldo.

Nos tocan a uno/a, nos tocan a todos/as

V铆ctor readmisi贸n

Empresa explotadora, alcalde colabora

 

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