¿Usas Facebook?

trump¿Verdad que usas el libro de cara? Peor aún, se supone que lo usas para manifestar opiniones progresistas y estas usando una porquería de pseudoprograma que, no solo comercializa tus datos, te tiene fichado marcado y vendido, sino que además está totalmente vinculado a lo peorcito que hay en los EE.UU de América y lo está de todas las maneras posibles.

¿Sabías que Mark Zuckerberg suele reunirse, de vez en cuando, con su amiguito Trump?

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¿Tienes alguna duda de cual es la postura política de Mark Zuckerberg? Analizando recientes acontecimientos, se podría pensar que el joven multimillonario favorece al sector más reaccionario estadounidense, incluso en las posiciones más derechistas del Partido Republicano.

La cadena NBC News ha revelado que el de Facebook cenó en secreto en la Casa Blanca en octubre con el presidente Donald Trump. Zuckerberg iba acompañado de Peter Thiel, miembro del consejo de Facebook y uno de sus mentores desde hace tiempo. Thiel es famoso entre los multimillonarios de Silicon Valley por respaldar explícitamente a Trump en 2016 y por hablar en la Convención Nacional Republicana de ese año. Thiel, miembro del ala más derechista del Partido Republicano, dirige una compañía que apoya los esfuerzos del gobierno en materia de vigilancia, y también ha cuestionado el valor del sufragio femenino.

Esa cena de octubre fue la segunda en dos meses entre Zuckerberg y Trump. Ha seguido a una serie de cenas en la casa de Zuckerberg en California con tertulianos y activistas conservadores como el supremacista blanco Tucker Carlson de Fox News.

Recientemente, Zuckerberg ha avisado a sus empleados que la potencial elección a la presidencia de la senadora de centro izquierda Elizabeth Warren podría ser una amenaza “real” a su empresa. Y cuando el senador Bernie Sanders sugirió subir los impuestos a sus colegas multimillonarios para financiar programas públicos esenciales, Zuckerberg respondió que puede que los multimillonarios sepan mejor que los científicos del gobierno cómo desplegar recursos.

acracia.pngPero si se le hubiera preguntado por su postura política en 2016, podría haber mencionado asuntos tales como su completo acuerdo con la reforma migratoria y del aumento del tipo de visados que permite a los inmigrantes trabajar para las compañías tecnológicas estadounidenses en gran número. Zuckerberg solía participar en desfiles del orgullo y Facebook se encontraba entre el grupo de empresas que elaboraban alegatos apoyando casos en los tribunales para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en los Estados Unidos.

El presidente Barack Obama y Zuckerberg fueron cercanos durante los ocho años de presidencia del primero. Aparecieron juntos en varios actos públicos y Zuckerberg incluso llamó al presidente después de las revelaciones de Edward Snowden mostrando que el gobierno estadounidense había pinchado el sistema de Facebook para vigilar las comunicaciones privadas.

Y a pesar de todo el pánico generado sobre Cambridge Analytica supuestamente usando datos generados por usuarios de Facebook para ayudar al Partido Republicano electoralmente, la campaña de Obama de 2012 también exportó datos de millones de votantes, exponiéndoles a publicidad electoral dirigida.

No resulta arriesgado decir que las posturas políticas de Zuckerberg dependen de temas específicos y son generalmente agnósticas en términos de partidos políticos. Siempre ha querido que las políticas migratorias de EE. UU. provean a su empresa de empleados extranjeros explotables. Quiere que sus impuestos sean bajos para que él y sus colegas puedan decidir cómo financiar instituciones educativas y luchas contra el cambio climático.

Zuckerberg suele aceptar la libre circulación de personas en el planeta. Su entorno social ha sido siempre de élite, educado, multicultural y rico. Ha aprendido política de mentores que tienen una actitud hacia el mundo según la cual “de bien nacidos es ser agradecidos”.

Zuckerberg dejó Harvard tras dos años. Zuckerberg se ha matriculado en la última década en la Universidad de Davos, en la que gente rica finge ser inteligente y en la que gente inteligente adula a los ricos. Si alguien decide estudiar el mundo político de la mano de Henry Kissinger, puedes asumir que tendrá ciertas opiniones retorcidas acerca de cómo funciona el mundo.

Los puntos de vista políticos de Zuckerberg favorecen dos cosas: los intereses de Facebook y los de gente como él. Así que no resulta sorprendente que Zuckerberg se acercara a los dos presidentes norteamericanos electos durante la historia de su empresa. Desde que el mundo ha abandonado su estúpida adoración de Facebook y Silicon Valley, Zuckerberg ha estado en campaña constantemente –e infructuosamente– para lavar la cara y detener los esfuerzos por regular o fraccionar su empresa.

Así que el problema de Zuckerberg y sus posturas políticas, no es solo que parezca haber girado a la derecha. Sus ideas no han cambiado en nada. El mundo lo ha hecho. El problema es que, por haber elegido un conjunto de principios y posiciones amorales, él se ha convertido en profundamente inmoral.

Facebook colocó personal en las oficinas de Rodrigo Duterte cuando se presentó a presidente de Filipinas en 2016, a pesar de que Duterte se postuló mediante una explícita plataforma de violencia callejera y asesinatos extrajudiciales –una promesa que ha cumplido desde que subió al poder comunicativo de Facebook hasta la victoria–. Zuckerberg tenía razones empresariales para ayudar a Duterte y no ha dejado que la brutalidad de este se interpusiera en su camino.

Zuckerberg ha abrazado a Narenda Modi, que gobierna India desde 2014 azuzando el nacionalismo hindú y desplazando los intereses de los musulmanes. Zuckerberg nunca ha expresado recelos sobre esta alianza y Modi, como Duterte, viajó en Facebook y WhatsApp hasta la victoria electoral.

Facebook también colocó personal en la campaña de Trump de 2016, incluso a pesar de que Trump hiciera afirmaciones racistas en su discurso inaugural de campaña en 2015 y de que su gobierno ha procedido al secuestro de miles menores, separándoles de sus padres, y ha maltratado a quienes buscan asilo en Estados Unidos. La creencia política más peligrosa de Zuckerberg es su firme convicción de que lo que es bueno para Facebook es bueno para el mundo.

En el mismo momento en el que el Congreso revela la apabullante evidencia de que Trump usó su poder como presidente para apoyar su campaña de reelección y que para reafirmar a su amigo Vladimir Putin detuvo la ayuda a Ucrania, Zuckerberg continúa tratando al Trump de la Casa Blanca meramente como otro posible regulador que debe ser embelesado.

La democracia se encuentra en retirada en todo el mundo. La violencia étnica y racial –muchas veces apoyada por los Estados– está en alza. El tejido social se deshilacha.

Facebook ha jugado un papel en todo esto. Aún así, el líder de la compañía, se mantiene al margen. La renuencia de Zuckerberg por adoptar una postura a favor de la decencia humana básica, su insistencia en que toda la política es meramente instrumental a la suerte de su empresa y su creencia en que él sabe más y mejor; todas ellas muestran que Zuckerberg es político de la manera más cobarde.

(basado en un artículo de Siva Vaidhyanathan . Profesor de estudios de comunicación en la Universidad de Virginia y autor de Antisocial Media: How Facebook Disconnects Us and Undermines Democracy

  1. Presentación de la Marcha por el Clima y la Cumbre Social por el Clima

  2. Cumbre x Clima 1: martes y miércoles

  3. Cumbre x Clima 2: miércoles y jueves

Sobre el DNS cifrado

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El DNS cifrado podría ayudar a cerrar la mayor brecha de privacidad en Internet. ¿Por qué algunos grupos están luchando en su contra?

Max Hunter

Gracias al éxito de proyectos como Let’s Encrypt y los recientes cambios de UX en los navegadores, la mayoría de las cargas de página están ahora encriptadas con TLS. Pero DNS, el sistema que busca la dirección IP de un sitio cuando escribes el nombre del sitio en el navegador, permanece desprotegido.

Debido a esto, cualquier persona que esté en el camino entre su red para resolver el DNS (donde los nombres de dominio se convierten en direcciones IP) puede recopilar información sobre los sitios que visita. Esto significa que ciertos fisgones pueden hacer un perfil de tu actividad en línea haciendo una lista de los sitios que visitastes, o una lista de quiénes visitan un sitio en particular. Los resolvedores de DNS maliciosos o los enrutadores que te encuentras por el camino, también pueden alterar tu solicitud de DNS, impidiéndote acceder a los sitios o incluso enrutándote a versiones falsas de los sitios que solicitastes.

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Un equipo de ingenieros está trabajando para solucionar estos problemas con “DNS over HTTPS” (o DoH), un proyecto tecnológico en desarrollo a través de Internet Engineering Task Force encabezado por Mozilla. DNS sobre HTTPS previene las escuchas en ruta, el spoofing y el bloqueo mediante la encriptación de tus solicitudes de DNS con TLS.

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Junto con tecnologías como TLS 1.3 y SNI cifrado, DoH tiene capacidad para proporcionar grandes protecciones de privacidad. Sin embargo, muchos proveedores de servicios de Internet y participantes en el proceso de normalización han expresado una gran preocupación por el desarrollo del protocolo. La Asociación de Proveedores de Servicios de Internet del Reino Unido llegó incluso a llamar a Mozilla un “villano de Internet” por su papel en el desarrollo de la DdH.

A los ISP les preocupa que la DdH complique el uso de portales cautivos, utilizados para interceptar conexiones brevemente y obligar a los usuarios a conectarse a una red, y que hagan más difícil bloquear el contenido a nivel de resolución. El DNS sobre HTTPS puede socavar los planes en el Reino Unido para bloquear el acceso a la pornografía en línea (el bloqueo, introducido como parte de la Ley de Economía Digital de 2017, estaba previsto que se implementara a través del DNS).

Los miembros de la sociedad civil también han expresado su preocupación por los planes de que los navegadores usen automáticamente resuelvedores de DNS específicos, anulando la resolución configurada por el sistema operativo (que hoy en día es la que más a menudo sugiere el ISP). Esto contribuiría a la centralización de la infraestructura de Internet, ya que miles de resolvedores de DNS utilizados para las solicitudes web serían sustituidos por un puñado.

Esta centralización aumentaría el poder de los operadores de resolución de DNS elegidos por los proveedores de navegadores, lo que permitiría a los operadores de resolución censurar y supervisar la actividad en línea de los usuarios de navegadores. Esta capacidad llevó a Mozilla a impulsar políticas fuertes que prohíben este tipo de censura y monitorización. Los méritos de confiar en diferentes entidades para este propósito son complicados, y diferentes usuarios pueden tener razones para tomar diferentes decisiones. Pero para evitar que esta implementación de tecnología produzca un efecto centralizador tan poderoso, la Fundación de la Frontera Electrónica EFF está pidiendo la implementación generalizada de DNS sobre soporte HTTPS por parte de los propios proveedores de servicios de Internet. Esto permitiría que los beneficios de seguridad y privacidad de la tecnología se hicieran realidad, a la vez que ofrecería a los usuarios la opción de seguir utilizando la enorme variedad de resolvedores proporcionados por los ISP que suelen utilizar en la actualidad. Varios proveedores de servicios de Internet respetuosos con la intimidad ya han respondido a la llamada. Hablamos con Marek Isalski, Director de Tecnología del ISP Faelix, con sede en el Reino Unido, para discutir sus planes sobre DNS cifrado.

apoyarFaelix ha implementado soporte para DNS sobre HTTPS en su resolver pdns.faelix.net. No estaban motivados por la preocupación por la vigilancia del gobierno, dice Marek, sino por “la monetización de nuestros datos personales”. Para Marek, el apoyo a las tecnologías de protección de la privacidad es un imperativo moral. “Creo que es nuestra vocación, como personas con conocimientos de informática y privacidad, ayudar a otros a comprender los derechos que GDPR ha aportado a los europeos“, dijo, “y dar a las personas las herramientas que pueden utilizar para tomar el control de su privacidad“.

La Fundación de la Frontera Electrónica EFF está muy entusiasmado con las protecciones de privacidad que traerá DoH, especialmente porque muchos estándares de Internet y desarrolladores de infraestructura han señalado las consultas DNS no cifradas como una excusa para retrasar la activación de la encriptación en otros sitios de Internet. Pero como con cualquier cambio fundamental en la infraestructura de Internet, la DdH debe desplegarse de una manera que respete los derechos de los usuarios. Los navegadores deben ser transparentes sobre quién tendrá acceso a los datos de solicitud de DNS y dar a los usuarios la oportunidad de elegir su propia solución. Los ISPs y otros operadores de resolvedores públicos deberían implementar soporte de DNS encriptado para ayudar a preservar un ecosistema descentralizado en el que los usuarios tengan más opciones de los que depender para varios servicios. También deben comprometerse con las protecciones de datos como las que Mozilla ha descrito en su política Trusted Recursive Resolver. Con estos pasos, el DNS sobre HTTPS tiene el potencial de cerrar una de las brechas de privacidad más grandes de la web.

La justicia europea congela la amenaza de las cartas que exigen 400 euros para evitar ir a juicio por piratería

La naviera saudí encargada del traslado de armas vuelve a utilizar los puertos españoles

La guerra empieza aquí: contra el transporte de armamento saudí a la guerra de Yemen desde puertos españoles

 

🏴El arte nuevo de hacer ruinas: Kati Horna🏴

por Nancy Berthier

Yo me asomo al balcón; desde allí veo

kati

la ciudad cenicienta que respira

al gris conmocionado de los aires,

la atmósfera agrietada que soporta.

¿A qué desolación, a qué destino,

pertenecen sus lívidos inmuebles,

sus agotados turnos de trabajo,

sus transeúntes fieles?

Juan Eduardo Cirlot, Ciudad de cenizas, 1949

Recién llegada de París, donde había paseado su cámara fotográfica sobre los apacibles espacios urbanos de los cafés y del Rastro de la “ Ville lumière ”, Kati Horna topó rápida y regularmente, durante su estancia en España, con los escombros y las ruinas que la guerra ya había producido en 1937 y 1938. Como muchos fotógrafos que estaban cubriendo el conflicto español, la fotógrafa húngara se dedicó a captar el entonces nuevo arte de hacer ruinas. Lo nuevo radicaba no en las ruinas como tales, presentes en la historia militar desde siglos, ni en los mismos bombardeos, experimentados ya antes de la primera guerra mundial, sino en un radical cambio de escala debido al desarrollo tecnológico de los nuevos medios de destrucción masiva que, combinado con nuevos objetivos (la población civil), les otorgaba una dimensión casi cósmica, ofreciendo a la mirada unos escenarios urbanos inéditos para entonces. Alejándose de toda estética de la dramatización, que privilegia lo humano (cadáveres, heridos, civiles huyendo o refugiados, etc.), Horna dirige resueltamente su cámara hacia las ruinas, que constituyen sin lugar a dudas uno de los motivos originales del conjunto de sus fotografías de la guerra civil. En efecto, sobre las 270 imágenes que contiene el fondo depositado en los Archivos, podemos contar 38 vistas de ruinas (un 14%), tomadas fundamentalmente en Teruel, Barcelona, Madrid, en el frente de Aragón y en el frente de Madrid en dirección al Pardo. Esta serie de fotografías contrasta con el resto de su producción, dedicado en su mayor parte a la figura humana, mediante el género del retrato, individual o colectivo.

Una función testimonial

No cabe duda de que la primera función de esta serie de fotografías es de tipo testimonial o documental. Frente al espectáculo de ciudades o pueblos convertidos en ruinas o escombros, Kati Horna, como la mayor parte de los fotógrafos de la época, quiso captar una situación histórica y dejar constancia de la nueva fisonomía urbana que engendraban los nuevos métodos bélicos. Su interés por la ciudad y, más generalmente, por la arquitectura, se había desarrollado durante su estancia parisina y se prolongaría después de la guerra, en México, donde fotografiaría centenares de edificios, tanto civiles como instituciones, escuelas, museos, etc., colaborando a veces con arquitectos. En 1973, la fotógrafa resumía así su actitud artística frente a la arquitectura: “ En mis fotos, trato de capturar lo insólito de la arquitectura (Citado en García Krinsky, Emma Cecilia (ed.), Kati Horna Recuento de una obra, op. cit., pág) ”. En el caso de los lugares de la guerra civil que recorrió, lo insólito precisamente, se ofrecía a la mirada de modo, por así decirlo, casi natural en el espectáculo de las ruinas. El marco urbano occidental moderno, heredero de las transformaciones topográficas decimonónicas, se fundamentaba en un principio de orden y de racionalización que de repente evidenciaba su fragilidad y su carácter perecedero, expuesto a la violencia de los ataques aéreos. Fotografiar las ruinas era entonces fotografiar urbanizaciones en un extraño estado de transición: entre un pasado sugerido por los rastros presentes de una ordenación perdida y un futuro –todavía incierto- de reconstrucción. Era testimoniar un caos forzosamente transitorio del que la imagen fotomecánica podía no sólo denunciar desde su compromiso con la mirada, sino también recordar para generaciones futuras. La fotografía n° 196, titulada “Casas bombardeadas en Madrid” y tomada en septiembre del año 1937, es paradigmática de la manera en la que la fotógrafa ha traducido el caos urbano derivado del arte nuevo de hacer ruinas. Encuadrada en plano general, como gran parte de sus fotos de ruinas, ofrece el espectáculo desolador de lo que debió haber sido una alegre calle bordada de edificios y convertida ahora en una especie de gigantesco vertedero.

196

La calle, teóricamente destinada a la circulación, pierde su función natural, obstruida por unos escombros amontonados al lado de los cuales las dos palas del primer plano parecen irrisorias. Un igual sentimiento de irrisoriedad se desprende de la decena de figuras humanas presentes en la fotografía, que parecen fundirse en el campo de ruinas. La parte inferior de la fotografía evidencia una ciudad “desarquitecturada”, cuyos fragmentos, recuerdos abstractos de lo que pudo ser, adquieren funciones insólitas: de tal tronco mutilado cuelgan ahora chaquetas, y tal piedra, que pertenecería antaño a un sólido edificio, sirve de asiento. En la parte superior, a la derecha, se alza, contrastando con la horizontalidad del campo de ruinas, un edificio cuya frágil verticalidad cierra el siniestro espacio. Al igual que la calle, ha perdido su función principal de preservación de la intimidad: la antigua racionalidad urbana (recordada por los restos  arquitectónicos), fundamentada en una clara distribución del espacio entre lo interior y lo exterior, queda del todo abolida. Esta fotografía, como la mayor parte de la serie, deja constancia de las consecuencias materiales del arte nuevo de hacer ruinas sobre la topografía de la ciudad. Pero en la mirada de Kati Horna, las imágenes de las ruinas no se reducen a esta primera dimensión testimonial.

El arte de la metalepsis

De manera general, lo que llama la atención en la serie de fotografías de Kati Horna sobre la guerra civil es la casi ausencia en ellas de lo que constituye el arsenal clásico de la representación bélica: escenas de “acción”. De sus 270 fotografías de la guerra civil, solamente 3 se relacionan de modo más o menos directo con este tipo de iconografía: las 47, 48 y 200, en las que podemos ver a unos hombres con armas en el frente en situación de combate. La 48 es la única de ellas en que se representa la “acción” bélica propiamente dicha, con un soldado de espaldas apuntando al enemigo. Se trata obviamente de una excepción en el conjunto. Lo que interesa a Kati Horna en el conflicto no es su dimensión militar sino sus consecuencias en la vida diaria de la población, tanto la de los civiles como de los combatientes. Respecto a la temática de los bombardeos, la fotógrafa prescinde de la misma manera de cualquier dramatización o “espectacularización” para centrarse en el motivo estático de las ruinas. Sin embargo, si rehúye voluntariamente de cualquier representación de la violencia en acto, no por ello es ausente la violencia de sus fotografías. En efecto, se presenta en ellas mediante una función metonímica que se asienta en un arte de la metalepsis, una figura retórica que suele expresar la causa por la consecuencia, y viceversa. El espectáculo de las ruinas presentes se concibe entonces como la consecuencia de los bombardeos pasados que las imágenes designan in absentia. Observemos, por ejemplo, la fotografía n°179 titulada “Casas bombardeadas” (sin fecha, sin lugar), muy parecida a la anterior, por la manera en que se estructura en ella el espacio fotográfico, dividido en una parte inferior (el de la calle) y una parte superior (los edificios) que el tipo de encuadre elegido, en gran plano, permite abrazar conjuntamente.

179

Ninguna violencia explícita en esta imagen apacible y globalmente estática: edificios, árboles y escombros inmóviles, un camión parado, unos hombres que conversan, una señora que registra los bultos, o gente que simplemente está mirando. Casi podemos imaginar a partir de estos componentes visuales el intenso silencio que reina entonces en dicha calle. Sin embargo, esta imagen tranquila de un “después” convoca fuertemente, por metalepsis, el “antes”. La violencia del bombardeo pasado estalla frente a la visión de las fachadas despanzurradas que exhiben sus entrañas. Los cuartos abiertos a los cuatro vientos sugieren la fuerza del impacto, el estrépito del derrumbe de las paredes, los gemidos de las vigas quebradas. Su vacío es sinónimo Ninguna violencia explícita en esta imagen apacible y globalmente estática: edificios, árboles y escombros inmóviles, un camión parado, unos hombres que conversan, una señora que registra los bultos, o gente que simplemente está mirando. Casi podemos imaginar a partir de estos componentes visuales el intenso silencio que reina entonces en dicha calle. Sin embargo, esta imagen tranquila de un “después” convoca fuertemente, por metalepsis, el “antes”. La violencia del bombardeo pasado estalla frente a la visión de las fachadas despanzurradas que exhiben sus entrañas. Los cuartos abiertos a los cuatro vientos sugieren la fuerza del impacto, el estrépito del derrumbe de las paredes, los gemidos de las vigas quebradas. Su vacío es sinónimo de una ausencia que remite metalépticamente a una anterior presencia. Podemos imaginar la huida desordenada y aterrorizada de los habitantes, podemos casi oír sus gritos por encima del ruido de las alarmas y del zumbido de los aviones, podemos imaginar la muerte ¿Cuántas personas quedarían encerradas para siempre en estas cárceles de piedra? Los escombros y objetos domésticos de la parte inferior de la fotografía participan de la gran metalepsis. Yaciendo en la calle, van configurando una especie de irrisoria barricada que expone a la vista de todos una intimidad repentinamente violada, con los colchones, en particular, que van yuxtapuestos a una serie de objetos muy dispares. ¿Será la señora de la extremidad derecha de la fotografía, que parece haber encontrado algo en ese gran vertedero, superviviente de una de esas viviendas en busca de lo suyo? o, más prosaicamente,de una ausencia que remite metalépticamente a una anterior presencia. ¿una mujer pobre deseosa de encontrar algún tesoro? Cualquiera que sea la respuesta, el resultado es el mismo: delata la precariedad en la vida cotidiana a consecuencia del bombardeo. Al practicar un arte de la metalepsis, al eludir de este modo la representación directa de la violencia, la fotógrafa se sitúa en un campo estético profundamente original, marcado por un sentido del pudor y un rechazo al morbo, que encontramos en las demás fotografías que sacó Kati Horna durante su estancia en España.

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Estas fotos fueron realizadas por Kati Horna para la prensa anarquista, para la que trabajó entre 1937 y 1938. No gozaron del éxito que catapultó a las impresas en las modernas revistas ilustradas, las firmadas –o no– por Robert Capa, David Seymour, Gerda Taro, Hans Namuth… Tampoco tuvieron a su alcance la difusión de las registradas por quienes trabajaron para los organismos de propaganda republicanos. Las de Kati Horna se insertaron en periódicos (Umbral, Tierra y Libertad, Libre Studio, Tiempos nuevos, Mujeres libres) plagados de consignas, denuncias, palabras-ensalmo, euforias y programas. Sin embargo, nada en ellas revela heroísmo, idealización. Tampoco un dolor desgarrador, nombre invertido del heroísmo. Nada aspira –por qué no decirlo– a la universalización; tampoco al instante irrepetible cuyo mito, a la sazón naciente, fue la muerte en directo. Hay cierta (o incierta) pesadumbre, arrobamiento; sobre ellas se proyecta la alargada sombra de un secreto.

Una foto es siempre un enigma: lo es por su corte abrupto, también por su desesperada rebelión contra el tiempo. Ese enigma se ahonda en las figuras captadas (perseguidas) por la cámara de Horna que, cual bajorrelieves, están dentro y fuera de esa celda que es el encuadre; resisten la mirada de setenta años como si su mundo permaneciera encerrado en la España eterna, pero calcinada también –y no hay contradicción en ello– por la guerra y la desolación. Ninguna de ellas refiere la barbarie.

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Hay, digámoslo así, una extraña pureza, en la mirada de Kati Horna; una mirada que se quiere diálogo terminal, confrontación, agón trágico, con el objeto. Sólo quien se empecina, se interesa (en su sentido literal: poner su ser en la empresa) de saber acaba recibiendo la más auténtica de las respuestas, una respuesta frustrada, el éxito-fracaso de un secreto guardado con siete llaves. Una mirada piadosamente antropológica, antropológicamente piadosa. Eso es lo que [me] conmueve de estas instantáneas sostenidas de Kati Horna. Y en ello, aunque el velo no se retire del todo (o precisamente porque no lo hace), hay algo de revelación.

El interés expreso de Kati Horna por retratar a la población civil y construir memoria(s) de la guerra, así como su acercamiento a los frentes de batalla a través de otros caminos –las consecuencias, la retaguardia- nos dejan imágenes de una población civil solidaria consigo misma, que construye redes de apoyo y supervivencia, así como imágenes de la milicia en otras acciones además de empuñar los fusiles. Igualmente, gran parte del material fotográfico de la guerra retrata las casas en ruinas, la estructura urbana destrozada.

Bibliografía

CHATEAUBRIAND, François-René de, Le génie du christianisme, [en ligne], 1802, Troisième partie, Livre V, chapitre III, Disponible en: <http://fr.wikisource.org/wiki/Génie_du_christianisme_-_Chapitre_ III_-_Les_ruines_en_général._-_Qu’il_y_ en_a_de_deux_espèces>, [02/02/2012].

GARCÍA KRINSKY, Emma Cecilia (ed.), Kati Horna Recuento de una obra, México, CENIDIAP-INBA, 1995.

HORNA, Kati, Archivo General de la Guerra Civil Española Madrid, [cédérom], M° de Educación, Cultura y Deporte, Subdirección General de Información y Publicaciones, 20El interés expreso de Kati Horna por retratar a la población civil y construir memoria(s) de la guerra, así como su acercamiento a los frentes de batalla a través de otros caminos –las consecuencias, la retaguardia- nos dejan imágenes de una población civil solidaria consigo misma, que construye redes de apoyo y supervivencia, así como imágenes de la milicia en otras acciones además de empuñar los fusiles. Igualmente, gran parte del material fotográfico de la guerra retrata las casas en ruinas, la estructura urbana destrozada.02, 1 disco.

RODRÍGUEZ TRANCHE, Rafael, “Una nueva mirada: aspectos técnicos y estilísticos de la fotografía y el cine documental durante la Guerra Civil española”, Historia Social, Valencia, Fundación Instituto de Historia Social/UNED, 2009, no 63.

SÁNCHEZ MEJORADA, Alicia, “Kati Horna: una mirada insólita y cotidiana”, Cuartoscuro, México, sept.-oct. 2001.

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¿Qué pinta Chomsky en el escarabajo de Mujica?

🏴En precario🏴

Pensaba poner una entrega sobre Granada, estaba en la duda si recurrir a los historiadores fantasiosos de la ciudad o los serios y científicos. Andaba buscando documentación para decidirme por uno u otro, cuando me he encontrado con la carpeta/directorio de Pepe García Rey, militante libertario sevillano, que fue uno de los que participó en la reestructuración de la CNT catalana de la transición y que hace unos años nos dejó, él se definía como:

Pepe García Rey Afiliado a la CGT, ecologista, miembro de Apoyo Mutuo aspirante a libertario y autónomo, habitante en El Bosque, vecino de Almuñécar, pensionista en precario, yo mismo y mucho más.

Cuando el médico le presentó la carta de despido sin necesidad de acuse de recibo ni apelación posible. Dedicó el tiempo que le quedaba a hacer lo que siempre había hecho, luchar. Contra su enfermedad no sé como lo hizo, pero en la otra siguió en primera línea. Nos dejó un libro sobre ecología y múltiples escritos sobre la sociedad actual y como veía él que había que combatir y resistir. In memorian este escrito…

Vivir en el alambre

Reflexiones sobre la precariedad

“Cuando un hombre llega a adquirir la convicción profunda de que es menester que sea mandado se vuelve creyente. Pero podemos imaginarnos el caso contrario, el de la alegría y la fuerza de la soberanía individual, el de la libertad en el querer, por la cual abandone el espíritu toda fe, toda ansia de certeza, viéndose diestro en tenerse sobre las ligeras cuerdas, de todas las posibilidades y capaz de danzar sobre el abismo.” F. Nietzsche: La Gaya Ciencia.

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I

Todos precarios

En la sociedad del bienestar vivir precariamente parece cosa de tiempos remotos o de otros lugares, de países pobres muy alejados en el mapa. Las hambrunas, la pobreza severa, las guerras, las catástrofes naturales, las epidemias son males a los que se ve sometido el individuo precario, pero en otro tiempo de la historia, en otro lugar del espacio planetario. El pleno empleo, El Estado benefactor y el consumo de masas, consiguieron que, al menos durante tres décadas, en los países industrializados, la seguridad se apoderara de las vidas de las personas convirtiéndolas en fervorosos creyentes del Progreso, asentándose la convicción profunda en una nueva servidumbre voluntaria para obtener neveras, televisores, coches, pisos, pensiones públicas, estabilidad.

Siempre hay gente que no se conforma fácilmente. En los años setenta en Portugal, España, Italia, Francia, Alemania… el “otro” movimiento obrero, un vigoroso movimiento autónomo quiso asaltar los cielos, abriendo una crisis a la dominación capitalista saldada con la imposición de una compleja reordenación de la organización del trabajo y de los mecanismos de mando en la sociedad, con el objetivo de redimensionar la fuerza estructural de la clase trabajadora en dicho modelo de acumulación. A partir de los años ochenta la precariedad social inunda los países industrializados y pone en marcha una gran migración de millones de personas desde los países empobrecido donde carecen de medios para subsistir.

Postfordismo y globalización son términos con los que se trata de definir el momento de transición en el que vivimos, un paréntesis de algo más dos décadas, que todavía no se ha cerrado. Como en un laboratorio donde se toman muestras aisladas de la materia a investigar para comprender y hacer inteligible la verdad científica, se corre el peligro de que algunas de estas definiciones sean convertidas en los hechos centrales de una transición tan compleja como la vida misma, llena de relaciones. La mundialización de la economía (preeminencia del capital financiero, libertad de movimiento del capital, preponderancia de las empresas transnacionales, etc.) y la reordenación de la organización del trabajo (jerarquía del trabajo inmaterial, incremento del valor de la cooperación, descentralización productiva, desregulación del mercado de trabajo, etc.) sólo son aspectos parciales de esta transición, como la precariedad laboral es una de sus consecuencias, un adjetivo más de los muchos con el que podemos revestir la precariedad instalada en nuestras vidas.

Transición desde la sociedad-fábrica, del trabajo como centralidad en torno al cual giran las vidas humanas hacia la sociedad metropolitana donde el capital pone la vida a trabajar, cuya característica esencial es la ausencia de toda centralidad, extendiéndose la acumulación capitalista a lo largo del proceso de (re)producción social. El capital productor de todo tipo de mercancías y servicios, ahora vende seguridad, un producto muy demandando ante la precariedad imperante. El capital -como relación social- introduce mecanismos de dominación en las mentes de las personas para que se sientan seguras, estables; el paro por ejemplo, es un buen instrumento reforzador de la ideología del trabajo, para encauzar los miedos que provoca la propia amenaza del paro.

El acontecimiento del 11 de septiembre1 vino a demostrar la vulnerabilidad de la sociedad metropolitana, la inestabilidad y precariedad de una dominación provocadora de enormes huellas ecológicas, poderosamente dependiente de la tecnología, fabricante de millones y millones de comportamientos “desordenados”, responsable de la exclusión de más de tres cuartas partes de la humanidad del festín de la tierra. La respuesta ha sido más seguridad implantando el Estado-guerra. Los Estados Unidos de América refuerzan su función de policía imperial incrementando los gastos militares hasta convertirlos en el motor interior de su recuperación económica; armando un ejército para intervenir en la distancia desde la superioridad tecnológica y hacer de sus criminales expediciones guerreras demostraciones instrumentales de disuasión para aquellos que todavía tengan ganas de atacar a la sociedad metropolitana. Un poderoso arsenal que junto a la tecno-vigilancia, el recorte de las libertades formales a escala planetaria y la represión de comportamientos insumisos constituyen los cuatro pilares de la guerra global para defender un “espacio de seguridad y libertad” -como dicen los jerarcas de la Unión Europea- frente a tanta precariedad amenazante.

II

Trabajo, trabajo, trabajo

En la sociedad industrial, el trabajo tuvo una vertiente económica como medida para valorar las mercancías producidas y otra como identificador, creador de identidad. Ninguna de estas vertientes funciona plenamente en la actualidad. Hoy no se mide el valor de una mercancía o el servicio prestado por las horas de trabajo realizadas a tal efecto, ni siquiera en las chapuzas (es un factor más y nunca el determinante). Si la ley del valor siempre ha sido cuestionada desde la economía ecológica (no sólo el trabajo, la naturaleza también genera valor), actualmente hay corrientes renovadoras del marxismo empeñadas en enterrarla, que hacen denodados esfuerzos para forjar una nueva ley, donde la cooperación productiva del General Intellec (la nueva cualidad del trabajo) se presenta como el elemento central de la producción de valor, haciendo prescindible el parásito capitalista. Intentan ir más allá de la centralidad del trabajo desentrañando los entresijos de la biopolítica, constatando la obligada identificación de la vida con el trabajo convirtiendo a éste en centro y periferia, en un todo. Este reivindicar el trabajo por elevación conceptual no convence a las personas que cabezonamente siguen insistiendo: en la vida no todo es trabajo.

Nadie quiere identificarse exclusivamente por el trabajo que realiza; las identidades hoy son múltiples y ninguna central o parecida a la fenecida cultura obrera y su proyecto de identidad emancipatoria. Más bien las identidades actuales atan al individuo a la relación de dominación con el poder. Se es ciudadano cuando se muestra un civismo ejemplar, emprendedor (trabajador o empresario) si se coopera con el mando para aumentar la tasa de beneficios capitalista, consumidor responsable en el momento que adquieres productos a una empresa ecológica o socialmente respetable. Y la gente que se rebela sólo puede afirmar: ¡yo soy yo mismo y mucho más! El yo mismo de la irreductible subjetividad individual y el mucho más de lo anónimamente común, de lo social, que se confronta constantemente con las identidades públicas asignadas por ese poder que habita en nosotros y que nos llama a la movilización general para que la maquinaria de las dominaciones funciones.

El trabajo como seña de identidad, como cultura ha muerto. Desde el mundo del trabajo, del de los desposeídos, el anarquismo presintiendo la derrota de la revolución española grita: “Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”, pero el viejo dicho hispano le contesta: “Los hombres son capaces de lo mejor y de lo peor”. Y es que la seguridad de un futuro mejor no existe, aunque algunos necesiten de la utopía -inalcanzable como las estrellas- para vivir, la precariedad en nuestra forma de existencia.

Hay otra vertiente del trabajo que sigue teniendo una absoluta vigencia: es el medio principal para ganarse el sustento, manteniéndose como gran mecanismo de dominación. Trabajo asalariado, trabajo autónomo, trabajo de-empresario-emprendedor, trabajo de estudiante, trabajo efectuado por el desempleado, trabajo no remunerado del hogar, años trabajados por el pensionista, todos son trabajos que sirven para obtener medios de existencias, ya sea en dinero o en especie. Desde la revolución industrial, la proletarización forzosa de la humanidad ha despojado a varios miles de millones de personas de medios de existencia propios obtenidos por el trabajo cooperativo en los ámbitos de comunidad, para entregarlas atadas de pies y manos por la cuerda salarial al capitalismo. Esa es una de las cuerdas que nos mantiene en la precariedad.

III

Parados felices

A mediado de los años noventa en la Unión Europea, (UE) estaban censados-controlados 18 millones de parados. A partir de 1995 miles de parados en Francia, Alemania, Italia y en la España de Felipe González marchan por carreteras y ciudades, ocupan oficinas del INEM, requisan alimentos en supermercados, se pasean gratis en los transportes públicos, ocupan viviendas y hacen trampas en los contadores de las compañías eléctricas, generando un movimiento de parados que tendrá su vértice en la Marcha a Ámsterdam de 1997 y en las acciones que desde las navidades del mismo año a la primavera de 1998 se van a suceder en medianas y grandes ciudades europeas (París, Lyón, Roma, Milán, Madrid, Barcelona, Sevilla, Berlín, Colonia, etc). Protagonizan estas acciones las asociaciones de parados francesas, los invisibles italianos, los comités de parados alemanes, las asambleas de parados en las ciudades españolas, herramientas organizativas de un movimiento, que a diferencia del de los años ochenta, no demanda el pleno empleo, si el reparto del trabajo y una renta, un salario o un ingreso social como medio de existencia.

En el otoño de 1997, en Luxemburgo el Consejo de la UE acuerda una serie de medidas obligatorias para los planes de empleo de los países miembros, que podemos resumir en el lema “hacia el pleno empleo, mediante la precariedad laboral”. El sindicalismo institucional agrupado en la Confederación Europea de Sindicatos (CES) se manifiesta por las calles luxemburguesas tomando prestado una parte de la consigna eurócrata: “hacia el pleno empleo”. Desde 1998 hasta hoy, las “políticas activas de empleo” han funcionado como un mecanismo de relojería al servicio de un mercado de trabajo cada vez más desregulado. Barcelona es la ciudad escogida para dar otra vuelta de tuerca a estas políticas, en la reunión de marzo del Consejo de la UE de Barcelona (2002); el pleno empleo para el año 2010 sigue siendo el cebo.

El paro cumple varias funciones: a) de ejército de reserva que acobarda a los trabajadores, induciendo a la reducción de los costes salariales y a los beneficios capitalistas; b) es una mercancía cultural que abastece a la formación ocupacional y a los equipos de inserción laboral, a las ETTs, a los cursos de búsqueda de empleo y orientación profesional, a las escuelas-taller y casas de oficio, etc., todos subvencionados con fondos de la UE; c) y como dicen los amigos nocturnos2 “es la herramienta de control social a través de la cual el capital nos indica todos los caminos posibles. A saber: la obediencia, la resignación, la sumisión o la muerte”. El camino a seguir es el de la obediencia y la resignación a la precariedad laboral.

Ente 1996 y 1997 los parados felices hicieron fugaces apariciones en Berlín, pero será en algunos barrios de París unos meses más tarde, cuando sus acciones directas plenas de buen humor cuestionen el papel del trabajo y el reparto de la riqueza en esta sociedad. “Treinta y cinco horas: ¡nos la sudan!” Ese es encabezamiento de un panfleto repartido en una manifestación el 27 de enero en París, que pone en solfa la gran cantidad de trabajo socialmente innecesario y perjudicial3:

“Treinta y cinco horas de curros inútiles (animador sociocultural, representante comercial, agente de medio ambiente, mediador pedagógico, perfumadora, limpiador de caniche y más.)

“Treinta y cinco horas de curros perjudiciales (empleado en el sector nuclear, vigilante, pasma, periodista, delegado sindical, político, revisor, banquero, asistente social, publicista, juez, guardia, obreros de las fábricas de armas, investigador de semillas transgénicas y más.)”

Si la reivindicación del pleno empleo pasó a mejor vida en el movimiento de los parados, no ocurrió lo mismo con el cuestionamiento radical del trabajo. Los empleos inútiles o perjudiciales para las personas, todavía tienen muchos defensores entre el denominado sindicalismo alternativo y en los colectivos de parados. El grito de los manifestantes “En vez de suprimir el paro, suprimamos el trabajo”, se ha convertido cuatro años después en “Cambiemos paro por precariedad laboral”; en la pancarta de cabeza de esta otra manifestación van los ministros de trabajo de los países de la UE, en segunda fila le siguen los burócratas del sindicalismo institucional y el grueso de la procesión lo componen millones de personas resignadas a competir fieramente por un empleo. Lo que han suprimido es el movimiento de los parados.

IV

Reivindicar – demandar

cartelhomenajepepe3.jpgLas aspiraciones a la estabilidad a la seguridad animan a muchas luchas contra la precariedad. Millones de personas suspiran por el puesto de trabajo aburrido pero eterno del funcionario, a miles no les importa fabricar minas antipersonas si tienen garantizada la nómina a final de mes, y decenas de miles de precarios estarían contentos si pudieran hipotecarse durante veinticinco años para adquirir una vivienda, todos quisiéramos ganar más y consumir más aunque el mundo reviente. Es el mundo corporativo de las luchas sindicales. El poder ha colonizado la sociedad y las conciencias

Viviendo en el alambre de la precariedad también se sabe apreciar el “cable” que echan los amigos, la complicidad y el apoyo mutuo que surge entre las personas que quieren vivir. Con la precariedad no se tienen horarios fijos, la monotonía rutinaria de hacer todos los días lo mismo durante treinta y cinco años desaparece, el ingenio se agudiza y no se tiene nada que perder. Las precariedad también puede ser una palanca para desalojar el poder de nuestras conciencias, ocupar espacios donde vivir unilateralmente la vida.

El derecho al trabajo aparece en todas las constituciones del mundo y además es el pilar reivindicativo de la vieja izquierda; gente como Kropotkin lo cuestionó claramente: “El derecho al bienestar es la revolución social; el derecho al trabajo es, a lo sumo, un presidio industrial”. Hoy, cuando el trabajo ha dejado de ser una seña de identidad política para millones de personas, el dinero ha venido a sustituirlo. Si poseemos dinero, él nos posee, convirtiéndonos en robot consumistas. Si carecemos de él, nos empuja hacia la precarización y la muerte social. La violencia del dinero, del euro o el dólar, es la que nos obliga a trabajar (en lo que sea y como sea) y nos sumerge en la precariedad.

Tener acceso a los medios de existencia, tener dinero, no trabajo es la aspiración-reivindicación que mejor expresa los anhelos del reparto de la riqueza socialmente producida.

Hay varias propuestas alternativas al desigual reparto de la riqueza respetando el modelo de acumulación capitalista y una reivindicación que desde su formulación cuestiona al capital. Todas ellas son lo que podemos denominar reivindicaciones:

1) La reivindicación salarial ligada al trabajo. “El salario es dinero para consumir a cambio del intercambio de la fuerza de trabajo”, por lo que la reivindicación salarial es la actividad central en la lucha obrera o en la negociación colectiva. Es una reivindicación clásica del período fordista institucionalizada actualmente en todos los sindicatos. En los años sesenta y setenta las luchas por fuertes subidas salariales hacían visible la relación de fuerzas enfrentadas en el campo de batalla por el reparto de la riqueza: la guerra social entre capital y trabajo. El salario, sólo era un medio no un fin en si mismo.

Al producirse la riqueza socialmente, el trabajo como única fuente de acceso al dinero se convierte hoy en día en una injusticia para los que no lo tienen o sólo “disfrutan” de él precariamente; el salario se torna en una reivindicación corporativa defendida por las corporaciones sindicales que gestionan los intereses de sus afiliados “activos”. Este fraccionamiento de la clase trabajadora afecta técnicamente al mercado de trabajo, pero también es político porque disuelve la identidad-trabajo, la centralidad obrera y con ella la posibilidad del Sujeto revolucionario como categoría política. En la actualidad las precarias condiciones de existencia, hacen que las personas no se identifiquen con la actividad laboral, con el trabajo como identidad. La única pregunta de interés es ¿cuanto me van a pagar?. El trabajo es hoy sólo el medio menos arriesgado de conseguir dinero.

2) La renta básica como derecho a la existencia. Dada por perdida la identidad-trabajo, esta alternativa pretende sustituirla por la identidad-ciudadano con derecho a la existencia, por lo que se reivindica la renta básica ciudadana. Esta alternativa tiene por objeto atenuar las dolosas consecuencias de fuerte dualización social provocada por el cambio tecnológico-político en los países denominados “ricos” (porque en el resto de la inmensidad del globo, a los pobres, la renta básica les debe sonar a música celestial), respetando las reglas del juego capitalista.

Esta alternativa ha sido muy bien recibida por la socialdemocracia del siglo pasado haciéndola suya, ya que incluso fortalece el papel del Estado-providencia, -un valor tan a la baja hoy en día- y puede regular los desmanes del neoliberalismo globalizador. De hecho la condonación de la deuda externa de los países “pobres” y la renta básica para los países “ricos” aparecen en la agenda de las alternativas de los globalizadores de izquierda, del “otro mundo es posible”.

Justamente es necesario mencionar el desmarque de las corrientes que originariamente han defendido la renta básica, viéndose obligados a adjetivarla para distinguirla: renta básica fuerte. Los defensores del “tercer sector”, de la economía social, del comercio justo, de los microcréditos sin intereses, de la banca alternativa, asociaciones contra el paro, etc., forman inicialmente el bloque que anima el debate sobre esta reivindicación-alternativa. Estas corrientes pretenden ir un poco más allá, pues una renta básica fuerte sería -según ellos- el camino para el desarrollo de algunos sectores desmercantilizados, que bien pudieran acabar por transformar la organización capitalista de la sociedad. Esta versión socialdemócrata del nuevo milenio parte de la hipótesis de que las relaciones sociales de cooperación e intercambio no mercantiles acabarán predominando sobre las relaciones de producción capitalista. El único problema es que nadie cree que el capitalismo se suicide.

3) El salario social como reivindicación permanente. Esta propuesta rompe la relación directa entre salario y prestación laboral. Defendida por sectores autónomos y libertarios parte de una nueva concepción del trabajo más global: la cooperación productiva fomentando la inteligencia colectiva es la auténtica generadora de la riqueza social y desvela con toda nitidez, la imposición irracional del salario/prestación por parte del mando capitalista. El tiempo de trabajo no es el de la jornada laboral, sino que la vida (en su totalidad) ha sido puesta a trabajar, (trabajo inmaterial, producción de sentido y afectividad…) al servicio del proceso de acumulación del capital. Es por ello que se reivindica un salario social.

Si la renta básica es una alternativa basada en una nueva reconstrucción de la identidad ciudadana, el salario social es una reivindicación con carácter de clase, argumentada teóricamente en el marco de una nueva matriz del trabajo que aspira a reconstruir un sujeto antagonista al capital. La consecuencia lógica de esta nueva concepción del trabajo es el salario social, algo más que una reivindicación a demandar, ya que su consecución va ligada a los momentos en los que la correlación de fuerzas hagan posible un proceso constituyente, donde el poder sea devuelto a la multitud.

La propuesta de salario social está sometida constantemente a una tensión entre su carácter reivindicativo, capaz de abrir espacios para desarrollar políticas garantistas y su figura de “horizonte lógico” para el reparto de una riqueza socialmente producida. Cuando se trata de garantizar medios de existencia a sectores excluidos del trabajo asalariado, el salario social y la renta básica fuerte tienen muchos puntos en común, lo que posibilita alianzas entre corrientes hasta el punto de usar indistintamente ambos nombres. Las diferencias están en las matrices (nueva ciudadanía una, nueva concepción del trabajo otra) y en los balbuceos estratégicos que acompañan a ambas reivindicaciones.

El salario social o la renta básica fuerte tienen inmensas posibilidades reivindicativas para aglutinar a sectores en una lucha común: parados, precarios laborales, estudiantes, mujeres y en general personas que realizan trabajos no remunerados. Puede abrir espacios de luchas reivindicativas para su implantación progresiva hasta conseguir introducir las demandas en el marco legal del derecho y a nadie se le escapa que el ámbito territorial de aplicación puede ser múltiple, como múltiples son las leyes reguladoras (de los ingresos mínimos, de las becas y ayudas por estudios o las ventajas fiscales de las declaraciones conjuntas) pero muchos son los que apuntan a un ámbito territorial común para la reivindicación, el espacio europeo: las cartas de derechos sociales de las Euromarchas, el Congreso de Valladolid de la CGT ( abril, 2001) o las prioridades “Finlandesas” de corrientes autónomas italianas4.

La lucha reivindicativa del siglo XX ha estado fuertemente influenciada por estrategias basadas en las correlaciones de fuerza y la hegemonía leninista o gramsciana (política, militar, social o cultural) llegando su poderoso influjo hasta determinar las acciones de organizaciones tan en las antípodas ideológicas como las anarquistas. Mucha de esta vieja política la hemos heredado en el siglo XXI y se muestra claramente en el despliegue de esfuerzos para difundir el salario social o la renta básica fuerte. Las políticas de alianzas están sobredeterminadas por el intento hegemonista. Así hay convergencias concretas entre partidarios de la renta básica ya sean fuertes o blandas y poco a poco se va configurando en las proclamas y en la práctica diaria, un proyecto de alianza en Europa entre seguidores del salario social (antiguos insurrecionalistas) y los defensores de una renta básica (sin adjetivos) que forman parte de una estrategia socialdemócrata en el sentido más tradicional del término. Unos y otros coinciden –manteniendo las diferencias- en el otro mundo posible de la globalización solidaria del Foro Social de Porto Alegre, intentando construir hegemonía frente a la globalización neoliberal.

Una gran parte de la labor que se hace es para ganar mayorías sociales (hegemonía) en el mundo de la representación y las instituciones: acciones para salir en los medios de comunicación, propuestas de declaraciones a favor en Ayuntamientos, Diputaciones, Parlamentos y otros organismos públicos, o participación en todo tipo de foros, eventos, congresos, asambleas para arrancar lo mismo, declaraciones a favor. Una política de hinchar e hinchar un globo que los poderes establecidos tienen poco en cuenta, porque saben que está relleno de aire, que puede pincharse y desinflarse fácilmente.

A esta lucha reivindicativa por los medios de existencia le falta mucho trabajo en los ámbitos locales (barrios, pueblos, ciudades) y en los lugares de encuentro (institutos, universidades, mercados, etc.) de las personas empobrecidas o sin salarios, capaz de convertir el malestar en lucha social y la lucha en la fuerza real (no globos) donde sustentar las reivindicaciones de salario social. En este terreno es donde cabrían todas las alianzas posibles con la gente y las organizaciones para una movilización social antagonista que se quiere garantista, es decir: primero enseña su potencia y después negocia, el fin último de toda reivindicación.

V

Reapropiar – tomar

Aquí, en estas reflexiones sobre la precariedad, se han expuesto algunas de las críticas que se hacen al hecho de reivindicar y a las estrategias que le dan soporte: resistencias sociales de subjetividades latentes expresadas en deseos y necesidades, que necesitan plasmarse en un programa de reivindicaciones y alternativas; reconstrucción de identidades-sujetos revolucionarios; combate por conseguir hegemonía en la sociedad estudiando a fondo las correlaciones de fuerza en cada lucha social, pues al final es lo que va a determinar las posibilidades de victoria o derrota, de negociación o imposición; transformación de la sociedad vía socialdemócrata (vieja o nueva), vía proceso constituyente (insurreccionalista o por la potencia de la multitud). Es el hilo rojo (y rojinegro) de la historia. Para unos, los que viven en precario pueden ser la base del nuevo sujeto antagonista al capital, para otros, en la precariedad viven, están las personas.

Hay otro hilo argumental, el de la unilateralidad. Frente a la reivindicación de una renta o salario social, la reapropiación social de la riqueza, el tomar y no esperar a que te la den con presión o sin ella; frente a la batalla de la hegemonía y al ejercicio de la política como un problema de correlaciones de fuerzas, pensar en un enfrentamiento entre mundos, en el que nosotras mentes y cuerpos están implicadas; contra la reconstrucción de identidades y las políticas de relación que movilizan a las personas al ritmo que imponen los poderes, la potencia del anonimato; contra la espera(nza) revolucionaria del mañana, la lucha libertaria del querer vivir radicalmente la vida hoy. Frente al tiempo el espacio.

El tiempo ha sido absorbido en su totalidad por las relaciones capitalistas. Más de un siglo luchando por reducir la jornada laboral -por ganar tiempo liberado- y hoy hasta el ocio es productivo. Si el trabajo produce alineación, el ocio más, si el trabajo produce beneficios, nuestro descanso más. Y del espacio ¿qué decir?. El mapa geográfico de la dominación ha sido cerrado en este planeta, ya no hay posibilidad de construir utopías piratas en islas vírgenes, ni nuevas fronteras donde instalarse. Es más, las nuevas tecnologías de la comunicación aplicadas a la producción (el trabajo inmaterial) hacen posible el turno de 24 horas, todo el tiempo del mundo para producir, mientras que el espacio pierde relevancia, se precariza. ¿De que espacio habla el discurso de la unilateralidad?

Es un espacio físico o virtual al margen de la monetarización. La casas ocupadas es el ejemplo de espacio que a su vez genera su propio tiempo, un tiempo no sometido a la valorización capitalista. El espacio de la unilateralidad, es el ámbito de lo común -que no es lo público, ni lo estatal-, un espacio de relación social creado desde el anonimato para enriquecernos como personas, rompiendo con las trenzas multicolores de las identidades que como hilos de telaraña movilizan a la gente en torno a los proyectos del poder, llámense empresa, ciudad o nación. Los espacios de la unilateralidad son los ámbitos de comunidad, que momentáneamente escapan a las relaciones de dominación, los sindominio. Ámbitos de comunidad son las tierras, los mares y el aire que aún nos son comunes, las casas y las tierras ocupadas, las fiestas que no nos organizan y toman la calle (los Reclaim the street, los street party), las comunidades que practican el amor, las radios o el softward libre. Espacio de unilateralidad pueden ser los Encuentros en el Bosque5 donde se reúnen las personas como tales -con independencia de sus relaciones de identidad ligadas a las organizaciones, las ciudades, trabajo o cultura de procedencia- para construir otros mundos en un proceso de aprendizaje mutuo. Y muchos más.

Las dos dimensiones en las que se ha movido el devenir de la humanidad, el tiempo y el espacio han corrido una suerte dispar: el tiempo ha sido llenado totalmente por las relaciones capitalistas y el espacio ha sido reducido a cero, ya no es posible un afuera, todo queda en el ámbito territorial interior de la globalización capitalista. El mapa ha sido clausurado, pero los cartógrafos del poder son incapaces de acotar en él los agujeros, las fracturas y algunos pliegues sinuosos del relieve que esconden la negra condición humana en espacios abandonados, espacios comunes, espacios íntimos, espacios precarios. Esas complejas subjetividades tiran piedras contra los focos que alumbran y nos hacen transparentes frente al Gran Hermano. La política nocturna persigue un mundo de sombras donde el poder quede cegado… hasta que se acostumbre a ver y vuelta a empezar en otros mundos más oscuros.

VI

El querer vivir en un mundo precario

El planeta está enfermo: el cambio climático, la amenaza nuclear, los residuos peligrosos, las biotecnologías y las huellas ecológicas que dejan los asentamiento humanos le han robado el futuro a la Tierra. La relación de los seres vivos en nuestro planeta se caracteriza por su fragilidad. En el más pequeños de los ecosistemas y en los más grandes la vida se mueve en precario, cuando se estabiliza, muere y pasa a ser materia inorgánica. Porque la vida es precariedad. En nombre de la seguridad los seres humanos calientan el planeta, construyen armas nucleares, producen residuos tóxicos, juegan a ser dioses con la ingeniería genética o habitan en megaciudades, en nombre de la seguridad estamos matando el planeta.

Lejos de buscar similitudes darwinistas, mi yo ecologista intenta recrear metáforas ecológicas para explicar la relación entre precariedad y vida, seguridad y muerte. Nuestros antepasados cazadores-recolectores inventaron los dioses para sentirse seguros ante los avatares de sus frágiles y precarias vidas; inventaron el mando, se volvieron creyentes. Hoy, el Estado-guerra y la recreación del Uno ( en la triste actualidad guerrera las alusiones a lo dioses van más allá de las metáforas) son los inventos de la sociedad metropolitana para vender seguridades en un mundo cada vez más vulnerable e imprevisible. Seguridad que transmuta identidades: del ciudadano como sujeto de la modernidad, al ciudadano servilmente movilizado en proyectos imperiales. Y es que no hay Imperios sin súbditos.

Digámoslo fuerte y claro: queremos vivir en precario, reivindicamos la precariedad del caos-vida frente a la seguridad del orden-muerte. Hay que rechazar toda certeza inamovible, la muerte en vida que nos hacen vivir y todo determinismo, ya sean astrológicos, biológicos o sociales, incluso la determinación de las subjetividades antagonistas ligadas inexorablemente a la cooperación social. Lo único cierto es que la suerte no está echada. Igual que el mundo no es eterno, tampoco lo es la irreductible subjetividad del ser; la ingeniería genética puede acabar con el mundo que conocemos, pero su aceptación social está acabando con la indomable personalidad que todos llevamos dentro, convirtiéndonos poco a poco en maniquís vestidos por los trajes-identidades que en cada momento más convenga al capital. Por todo ello pasa al primer plano de las prioridades del querer vivir, el sabotaje de la fábrica de mentes y cuerpos sumisos.

VII

Sobre realidades, laboratorios y sabotajes

Observamos la realidad, vemos el mundo desde ojos, perspectivas e incluso intereses distinto, por lo tanto existen tantas realidades como visiones. Para unos la globalización es una “fase” superior del capitalismo impuesta por las luchas sociales que nos acerca al comunismo y para otras, la globalización nos encierra en la Totalidad, un cercado que hay que dinamitar por lo que no caben poner adjetivos a la globalización, solo el prefijo Anti. Entra las muchas visiones del mundo, entre los diversos “estatutos” de la realidad hay algunas que tienen en común las miradas insumisas que no aceptan dominaciones. Parten de analizar la situación material en la que vivimos: Un Estado-guerra, que nos impone precariedades laborales, sociales y ambientales en nombre de la seguridad.

La gente insumisa se agrupa y ensaya en laboratorios sociales luchas contra la miserable situación material en la que nos hace vivir el capital. Cada laboratorio estudia aspectos parciales de la imposición material que nos oprime, impulsando en movimientos sociales prácticas supuestamente liberadoras. Olvidamos por ejemplo, que el estudios de las bacterias de forma aislada no conduce a nada, pues no se entenderían la función de éstas sin analizar la relación con las células que las albergan que a su vez forman parte de unos órganos que hacen funcionar al cuerpo humano. No nos valen los experimentos parciales, hay que relacionar los ensayos de los diferentes laboratorios sociales para impulsar un movimiento subversivo (o movimiento de movimientos que dicen otras miradas) contra el dominio imperial, por el querer vivir. Este movimiento, antiglobalización o global según se mire, va más allá que una suma de organizaciones-identidades sociales o políticas y un buen acabado programa de síntesis en base a mínimos comunes como pueden ofertar las plataformas y foros sociales. Un movimiento subversivo sólo puede fundarse sobre el yo mismo y mucho más de las personas y las luchas sociales, un movimiento es algo distinto y a su vez algo más que las formulaciones organizativas que tratan de articularlo.

Hay que crear espacios comunes para impulsar el movimiento subversivo; espacios donde se encuentre la gente para confrontar ideas, reflexionar en común, acordar lo posible y organizar tareas. Espacios no una nueva organización porque se rechaza de plano dos de sus características principales: la mirada única y la dictadura de las mayorías. Hay que seguir con atención la evolución de estos espacios en todos los rincones del planeta y por cercanos, algunos como los Encuentros en El Bosque de Andalucía.

En este espacio común pueden convivir tanto las estrategias reivindicativas, como las, unilaterales porque en las luchas sociales se hacen gestos unilaterales (tomar autobuses, ocupar casas…) para reivindicar gratuidad servicios públicos, salario social, renta básica… y se reivindica la unilateralidad haciendo campañas como las de Barcelona 92 – A/parte o Dinero Gratis. Los acentos ya los pondrán unos y otras donde quieran y puedan. Lo común es la lucha social y el sentirse parte de un movimiento subversivo. Lo que puede hacer imposible un mismo espacio son las tentaciones constantes por parte de las estrategias reivindicativas de pactar representaciones y mediaciones con las instituciones socialdemócratas para formar un bloque de más Estado contra otro el bloque neoliberal de más Mercado. Otra imposibilidad de encontrarnos en un mismo espacio, en este caso por parte de las estrategias unilaterales, es la de confundir gesto con pose, las metáforas con el vivir, lo unilateral con lo alternativo, el vivir radicalmente la vida con el carpe diem capitalista.

Estas convivencias en espacios comunes no es nueva y las experiencias demuestran que las diferentes miradas o estrategias se han enriquecido mutuamente. En las tres primeras décadas del siglo XX la idea libertaria tuvo una gran fuerza -sorprendente para muchos- que no se explica sin las convivencias entre las miradas unilaterales y reivindicativas. Fueron tres décadas de grande luchas sociales (huelgas generales e insurrecciones) y de fuerte represión (pistolerismo, dictadura, ilegalización de organizaciones obreras, etc.). La CNT pasaba de tener decena de miles de afiliados a unos pocos miles o a medio millón según la etapa represiva de la España de la época. Sin embargo, en todo momento, el movimiento libertario fue creciendo en influencia gracias a las miradas, gestos y prácticas unilaterales de cientos de publicaciones y ateneos, sociedades naturistas, neomalthusianas, higienistas, escuelas libertarias e iniciativas por un urbanismo orgánico. Lo unilateral fue el sostén de lo reivindicativo.

Para los historiadores anarquistas la CNT fue el buque insignia de la flota libertaria y para algunas torres de marfil, aún hoy el anarcosindicalismo tiene que ser el barco grande, un portaviones reivindicativo; otras “familias” del pensamiento crítico, después de todo lo que ha llovido, aún tienen puestas las anteojeras del sectarismo que les impiden sacar provecho de la experiencia libertaria, de la relación entre la reivindicación y la unilateralidad.

Hoy l0 unilateral tiene preeminencia sobre lo reivindicativo; la prioridad del sabotaje del biopoder, de la maquinaria de sumisión sólo puede hacerse desde la desobediencia, desde la unilateral construcción de espacios, ámbitos de comunidad donde experimentar el vivir al margen de identidades impuestas. Lo unilateral sigue siendo prioritario porque no hay tiempo para la espera, para la conquista de la reivindicación por lo menos para los que no viven cómodamente, para las personas que sienten el malestar de la dominación, para los que no tienen papeles, techo o medios de existencia.

A partir de aquí reivindiquemos la renta básica fuerte o el salario social; la libertad de movimiento e instalación de las personas, el No Fronteras; la gratuidad y autogestión de los servicios públicos; el software libre y la diversidad biológica, el No a patentar la vida y el NO al copyright; la libertad frente a la barbarie del Estado-guerra, pero sobre todo, practiquemos todas estas cosas… unilateralmente.

Almuñécar, 20-02-2002

1 SANTIAGO LÓPEZ PETIT. El acontecimiento 11 de sepetiembre I

La subversión del Estado-Guerra II. www.sindominio.net

2 MAR TRAFUL. Por una Política nocturna. Ed. Debate, Madrid, marzo 2002.

3 L@s parad@s felices. Ed. Virus, Barcelona, noviembre 1998

4 Acuerdos del XIV Congreso de la CGT. Valladolid, abril 2001. www.cgt.org

Después de Génova, Radio Varsovia Finlandia@ecn.org.

5 El Bosque es un pueblo de la sierra gaditana donde se encontraron en octubre de 2001, personas del movimiento antiglobalización de Andalucía.

They didn’t deny healthcare to Nazi war criminals. They are denying healthcare to Julian Assange.

Fin de la farsa: Julian Assange ya no está acusado de violación.

Internet Archive está digitalizando para conservar más de 100.000 discos de vinilo

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Parece que hay un acuerdo generalizado, de que algo especial se pierde en el paso de los discos de vinilo al streaming digital. Se han llegado a admitir que algunas tecnologías musicales antiguas no se pueden mejorar. Músicos, productores e ingenieros gastan miles de euros para replicar el sonido de la tecnología de grabación analógica más antigua, con todo su funcionamiento estrafalario e inconsistente. Y los aficionados compran tocadiscos y discos de vinilo en cantidades sorprendentemente crecientes para escuchar el carácter cálido y difuso de su sonido.

Neil Young, que ha criticado implacablemente cada aspecto de la grabación digital, ha descartado el resurgimiento del LP como una “declaración de moda” dado que la mayoría de los nuevos álbumes publicados en vinilo el master es digital. Pero los compradores llegan al vinilo con una serie de expectativas, escribe Ari Herstand en Digital Music News: “El vinilo es toda una experiencia. Maravillosamente táctil…… Cuando nos pasamos la vida mirando nuestras pantallas, es agradable ver arte que no brilla y que no es del tamaño de mi mano“. El vinilo puede sentirse y verse tan bien como suena (cuando está bien diseñado).

Mientras que los lanzamientos de vinilo brillantes y digitalmente fabricados aparecen en las grandes tiendas de todo el mundo, la verdadera riqueza musical reside en el pasado, en miles y miles de de LPs, 45 y 78 del “único formato de reproducción para el consumidor que tenemos que es totalmente analógico y sin pérdidas“, dice el ingeniero de masterización de vinilo Adam Gonsalves. Pocas instituciones pueden permitirse el lujo de almacenar miles de álbumes físicos, y existen muchas rarezas y rarezas en la desaparición de menos copias. Su crujido y silbido pueden perderse para siempre sin la intervención de los conservacionistas digitales como el Archivo de Internet.

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Archive está “ampliando ahora su proyecto de digitalización para incluir LPs“, informa Faye Lessler en el blog de la organización. Esto será una buena noticia para los historiadores de la cultura, los conservacionistas analógicos y los entusiastas del vinilo de todo tipo, quienes estarán de acuerdo en que la digitalización es mucho mejor que la extinción, aunque los placeres táctiles y visuales pueden ser irremplazables. Archive ha centrado sus esfuerzos en las más de 100.000 grabaciones de audio de la colección de la Biblioteca Pública de Boston, “para evitar que desaparezcan para siempre cuando el vinilo se rompa, se deforme o se pierda“.

Estas grabaciones existen en una variedad de formatos históricos, incluyendo cilindros de cera, 78 rpm y LPs“, aunque el proyecto se centra actualmente en estos últimos. “Abarcan géneros musicales como el clásico, el pop, el rock y el jazz, y contienen grabaciones oscuras como este álbum de música para giradores de bastones, y este disco de las mayores metidas de pata de la radio de todos los tiempos“. El método de convertir rápidamente los artefactos a una velocidad de diez LPs por hora (sobre el que puedes leer más en el blog de Archive) sirve como testimonio de lo que la tecnología digital hace mejor: utilizar el aprendizaje automático y los metadatos para automatizar el proceso de archivado y crear bases de datos extensas y con capacidad de búsqueda de información de catálogos.

Actualmente, el proyecto ha subido 1.180 grabaciones a la página web, “pero algunos de los álbumes sólo están disponibles en fragmentos de 30 segundos debido a problemas de derechos“, apunta Lessler. Navega por la categoría “Grabaciones desbloqueadas” para escuchar 750 LPs digitalizados disponibles en su totalidad: una grabación del ballet de Gian Carlo Menotti The Unicorn, the Gorgon, and the Manticore, más adelante; The Begetting of the President, una sátira del ascenso de Nixon al poder como epopeya bíblica, leída por Orson Welles en la voz de su Rey de Reyes; y el Concierto para piano de Tchaikovsky con el no. 1 en Si bemol menor, interpretado por Van Cliburn, después.

El rango y la variedad capturados en esta colección -desde los efectos de sonido de fuegos artificiales hasta el segundo álbum autotitulado de Elton John, pasando por el clásico Pearl Baily, hasta la banda de new wave de los 80’s The Communards a Andres Segovia interpretando a Bach pasando por la banda sonora de Smokey y Bandit 2 – durarán más que las restricciones de derechos de autor. Y dejarán tras de sí un extenso registro del LP, sin ningún juego de palabras: “nuestro principal medio musical durante más de una generación“, dice el director de proyectos especiales de Archive, CR Saikley, “testigo del nacimiento tanto del Rock & Roll como del Punk Rock… integral de nuestra cultura desde los años cincuenta hasta los ochenta“. El vinilo sigue siendo el más venerado de los formatos musicales por una buena razón -razones que las generaciones futuras descubrirán, al menos virtualmente, por sí mismas algún día.

Grupo de 60 médicos dice que la salud de Julian Assange es tan mala que podría morir en prisión

Descubierta una Fuga Masiva de Datos

con información personal y social de 1.200 millones de personas.

Nota: Este artículo, como tantos otros, sobre todo los referentes a seguridad en la Red, no es ni son míos. Son traducciones de artículos de páginas constatadas como técnicas en el tema.  Las traducciones son mías, a veces hago resúmenes, si son muy largos o pesados, y a veces, traduzco los párrafos que me interesan o me parecen interesantes (eso se suele llamar censura), pero siempre, pinchando en el título o en algún otro lugar, se suele dirigir al original. Lo digo porque parece que algunas personas no se han dado cuenta de ello.

Noviembre 2019

Por Vinny Troia

El 16 de octubre de 2019 Bob Diachenko y Vinny Troia descubrieron un servidor de búsqueda Elastic abierto que contenía 4.000 millones de cuentas de usuario que abarcaban más de 4 terabytes de datos.

Un recuento total de personas únicas en todos los conjuntos de datos alcanzó a más de 1.200 millones de personas, lo que hace de ésta una de las mayores filtraciones de datos de una sola fuente en la historia. Los datos filtrados contenían nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono, LinkedIN e información de perfil de Facebook.

Lo que hace que esta fuga de datos sea única es que contiene conjuntos de datos que parecen proceder de dos empresas de enriquecimiento de datos diferentes.

¿Cómo funciona el enriquecimiento de datos?

Por un precio muy bajo, las empresas de enriquecimiento de datos te permiten tomar un solo campo de información sobre una persona (como nombre o dirección de correo electrónico) y ampliar (o enriquecer) ese perfil de usuario para incluir cientos de nuevos puntos de información de datos adicionales. Como se ha visto con la violación de datos de Exactis, la información recopilada sobre una sola persona puede incluir información como el tamaño de los hogares, las finanzas y los ingresos, las preferencias políticas y religiosas, e incluso las actividades sociales preferidas de una persona.

Cada vez que una empresa opta por “enriquecer” un perfil de usuario, también se compromete a proporcionar a la organización enriquecedora lo que sabe de la persona (aumentando así la validez de los resultados futuros de la organización). A pesar de los esfuerzos de organizaciones de medios sociales como Facebook, los datos resultantes continúan siendo compuestos, creando una situación sin supervisión que en última instancia permite que toda la información social y personal de una persona sea fácilmente descargada.

El Servidor Open Elasticsearch

El servidor Elasticsearch descubierto que contenía toda la información estaba desprotegido y accesible a través de un navegador web en http://35.199.58.125:9200 No se necesitaba ninguna contraseña o autenticación de ningún tipo para acceder o descargar todos los datos.

Elasticsearch almacena su información en un índice, que es similar a un tipo de base de datos. A continuación se muestra una captura de pantalla de los diferentes índices (bases de datos) disponibles en el servidor descubierto.

servidordatos.png

Empresa 1: People Data Labs (PDL)

Basándonos en nuestro análisis de los datos, creemos que los datos de los índices PDL proceden de People Data Labs, una empresa de agregación y enriquecimiento de datos.

La desduplicación de los casi 3.000 millones de registros de usuarios de PDL reveló aproximadamente 1.200 millones de personas únicas, y 650 millones de direcciones de correo electrónico únicas, lo que está en línea con las estadísticas proporcionadas en su sitio web. Los datos dentro de los tres diferentes índices PDL también variaron ligeramente, algunos centrándose en información LinkedIN raspada, direcciones de correo electrónico y números de teléfono, mientras que otros índices proporcionaron información sobre perfiles individuales de medios sociales tales como las URL de Facebook, Twitter y Github de una persona.

Según su sitio web, la aplicación PDL puede utilizarse para realizar búsquedas:

  • Más de 1.500 millones de personas únicas, incluyendo cerca de 260 millones en los Estados Unidos.
  • Más de mil millones de direcciones de correo electrónico personales. Correo electrónico de trabajo para más del 70% de los responsables de la toma de decisiones en EE.UU., Reino Unido y Canadá.
  • Más de 420 millones de urls Linkedin
  • Más de mil millones de urls e identificaciones de facebook.
  • Más de 400 millones de números de teléfono. Más de 200 millones de números de teléfono celular válidos en los Estados Unidos.

Atribución a PDL

Después de notificar a PDL, se nos informó que el servidor en cuestión no les pertenece. Esto es coherente con nuestra investigación, ya que el servidor en cuestión residía en Google Cloud, mientras que PDL API parece utilizar los servicios web de Amazon.

Para comprobar si los datos pertenecían o no a PDL, creamos una cuenta gratuita en su sitio web que proporciona a los usuarios 1.000 búsquedas gratuitas de personas al mes.

La siguiente es una muestra parcialmente redactada de mi registro personal, descargada del servidor 35.199.58.125.

  1. completo.png

Casi el 100% de los datos coincidían

Los datos descubiertos en el servidor abierto Elasticsearch coincidían casi completamente con los datos devueltos por la API de People Data Labs. La única diferencia es que los datos devueltos por el PDL también contenían historias de educación. No había información educativa en ninguno de los datos descargados del servidor. Todo lo demás era exactamente igual, incluyendo las cuentas con múltiples direcciones de correo electrónico y múltiples números de teléfono.

Para confirmarlo, probamos aleatoriamente a otros 50 usuarios y los resultados siempre fueron consistentes.

Un partido interesante y único

Uno de los números de teléfono devueltos para mi perfil fue el 1-636-825-2744. No recuerdo haber tenido nunca este número de teléfono, así que decidí investigarlo. Hace unos 10 años me dieron una línea fija como parte de un paquete de televisión de AT&T. El teléfono fijo nunca se usó y nunca se dio a nadie – nunca tuve un teléfono, pero de alguna manera esta información aparece en mi perfil.

Cuando revisé mi cuenta en PeopleDataLabs.com, los resultados fueron idénticos – incluyendo ese número de teléfono.

Ya que nunca he visto este número de teléfono aparecer en ninguno de mis registros previamente violados/filtrados, esta es una muy buena indicación de que la base de datos filtrada se originó en PDL.

Empresa 2: OxyData.io (OXY)

Después de un poco de investigación básica, me encontré con OxyData.io, otra compañía de enriquecimiento de datos. El sitio web de OxyData afirma tener 4 TB de datos de usuarios (exactamente la cantidad descubierta), pero sólo 380 millones de perfiles de personas.

Análisis OxyData

El análisis de la base de datos “Oxy” reveló un rastro casi completo de los datos de LinkedIN, incluida la información sobre los reclutadores.

Al contactar a OxyData, también me informaron que el servidor no les pertenecía. Oxy no estaba dispuesta a darme acceso a su API para probar/comparar perfiles, pero tuvieron la amabilidad de enviarme una copia de mi propio registro para su análisis. Los datos que enviaron contenían en su mayoría perfil LinkedIN raspado, y parece que coinciden con los datos de los datos.

¿Quién es responsable?

Esta es una situación increíblemente delicada e inusual. La mayor parte de los datos está marcada como “PDL”, lo que indica que procede de People Data Labs. Sin embargo, por lo que sabemos, el servidor que filtró los datos no está asociado con PDL. Esto plantea una serie de otras cuestiones. Primero, ¿cómo obtuvo los datos esta misteriosa organización? ¿Son clientes actuales o anteriores? Si es así, los datos descubiertos en el servidor indican que esta empresa es cliente tanto de People Data Labs como de OxyData.

Si se tratara de un cliente que tuviera acceso normal a los datos de PDL, esto indicaría que los datos no fueron realmente “robados”, sino más bien mal utilizados. Desafortunadamente, esto no alivia los problemas de ninguno de los 1.200 millones de personas que vieron su información expuesta.

Si esto no fue una violación, entonces, ¿quién es responsable de esta exposición?

El problema de la atribución

La identificación de servidores expuestos o sin nombre es una de las partes más difíciles de una investigación. En este caso, todo lo que podemos decir de la dirección IP (35.199.58.125) es que está (o estaba) alojada en Google Cloud.

Debido a las obvias preocupaciones de privacidad, los proveedores de cloud computing no compartirán ninguna información sobre sus clientes, lo que lo convierte en un callejón sin salida.

Agencias como el FBI pueden solicitar esta información a través de un proceso legal (un tipo de solicitud oficial del gobierno), pero no tienen autoridad para obligar a la organización identificada a revelar la violación.

Se podría argumentar que, dado que los datos de PDL se utilizaron indebidamente, les corresponde a ellos notificar a sus clientes. También se podría argumentar que el propietario del 35.199.58.125 es responsable de cualquier daño potencial. Pero legalmente, no tenemos forma de saber quién es sin una orden judicial.

Debido a la gran cantidad de información personal incluida, combinada con la complejidad de identificar al propietario de los datos, esto puede plantear dudas sobre la eficacia de nuestras leyes actuales de privacidad y notificación de infracciones.

Acerca de Data Viper

Data Viper es una plataforma de inteligencia de amenazas de última generación que proporciona a las organizaciones, investigadores y fuerzas de seguridad la capacidad de realizar búsquedas en miles de brechas de datos, con una visibilidad histórica completa de los canales, pastas y foros de hackers privados, profundos y de Internet oscuro. Data Viper está diseñado tanto para la monitorización de marcas como para la investigación de inteligencia de actores de amenazas. Para obtener más información sobre cómo podemos ayudar en la violación de datos y las investigaciones cibernéticas, póngase en contacto con nosotros.

El análisis de Slavoj Zizek sobre la situación en Bolivia

Los obispos siguen negándose a indemnizar a las víctimas de abusos o a investigar la pederastia en la Iglesia

La vigilancia generalizada de Facebook y Google representa un peligro sin precedente para los derechos humanos

La sentencia de los ERE. El Vaivén de Rafael Cid y Aniceto Arias.

Un escándalo masivo:

cómo Assange, sus médicos, abogados y visitantes fueron espiados para los Estados Unidos.

El Diario La Repubblica ha tenido acceso a las grabaciones de vídeo y audio de la empresa española UC Global, que espiaba al fundador de WikiLeaks, a su equipo de periodistas y a todos los que visitamos Assange en la embajada ecuatoriana durante los últimos siete años. Las imágenes de vídeo y las grabaciones de audio revelan una violación atroz de la privacidad. Toda la información recopilada por UC Global fue enviada al servicio secreto de los EE.UU.

assange3STEFANIA MAURIZI

Parece una película de James Bond, pero sucedió de verdad. Julian Assange, los periodistas de WikiLeaks y todos los abogados, periodistas, políticos, artistas y médicos que visitaron al fundador de WikiLeaks en la embajada ecuatoriana durante los últimos siete años fueron objeto de espionaje sistemático. Las reuniones y conversaciones fueron grabadas y filmadas, y toda la información fue enviada al servicio secreto estadounidense. A veces las operaciones de espionaje se salían de madre: en un momento dado los espías incluso planearon robar el pañal de un bebé que llevaron de visita a Assange en la embajada. ¿El propósito? Para recoger las heces del bebé y analizar su ADN para determinar si el recién nacido era un hijo secreto de Julian Assange.

Repubblica ha tenido acceso a algunos de los videos, audios y fotos. Encuentros entre el fundador de WikiLeaks y sus abogados, exámenes médicos de Julian Assange, encuentros diplomáticos del embajador ecuatoriano Carlos Abad Ortiz,

La autora de este artículo encontró que no sólo fue filmada, sino que sus teléfonos fueron intervenidos, presumiblemente para obtener el código IMEI que permite identificar el teléfono de manera única para poder interceptarlo. Los espías también tenían acceso a los lápices USB, aunque no está claro si lograron romper el cifrado que protegía la información almacenada en las unidades flash USB dentro de nuestras mochilas. Se trata de violaciones muy graves de la confidencialidad de las fuentes periodísticas, dado que nuestras reuniones en la embajada fueron totalmente profesionales y, como visitantes frecuentes, fuimos registrados repetidamente como “periodistas”.

El edificio más espiado de la Tierra

Era imaginable que la embajada ecuatoriana en Londres, donde Julian Assange se refugió, estaba sometida a una vigilancia extraordinaria, pero lo que en su momento fue una suposición razonable se convirtió en una certeza después de que el juez José de la Mata de la Audiencia Nacional abriera una investigación contra la UC Global -una empresa con sede en Jerez de la Frontera, Cádiz – y registrara las oficinas de la empresa y arrestara a su propietario, David Morales.

El 19 de junio de 2012, cuando el fundador de WikiLeaks se refugió en el pequeño apartamento que es el puesto diplomático de Quito en el Reino Unido, la embajada carecía de las medidas de seguridad más básicas: ni siquiera estaba equipada con cámaras. Por eso, el entonces gobierno ecuatoriano de Rafael Correa, que había concedido asilo a Julián Assange, reclutó a UC Global, una pequeña empresa de seguridad fundada por un ex militar español, David Morales, que protegía a la familia de Correa.

Cuando Morales comenzó a trabajar para Ecuador, era un pequeño contratista con grandes ambiciones: esperaba acceder al círculo de contratistas con negocios lucrativos en lugares peligrosos alrededor del mundo. Fue precisamente la presencia de Julian Assange en la embajada ecuatoriana lo que le ofreció la oportunidad de desarrollar su negocio, según algunos de sus antiguos empleados que se han convertido en testigos en la investigación en curso contra él. Los testigos reconstruyeron cómo Morales se puso al servicio de la inteligencia estadounidense para espiar a Julian Assange y a sus visitantes y empleados. La investigación española se basa en una gran cantidad de grabaciones de vídeo y audio, correos electrónicos internos de UC Global y chats.

stallman.jpegEscalada bajo Donald Trump

Después de la elección de Donald Trump, las actividades de espionaje de UC Global registraron una verdadera escalada. En el interior de la embajada se instalaron nuevas cámaras para recoger no sólo archivos de vídeo, sino también para permitir la grabación de conversaciones con micrófonos incorporados que no podían ser detectados “a simple vista“, como revelan los correos electrónicos internos de UC Global. David Morales pidió a sus empleados que proporcionaran información como la composición física de las paredes de la habitación de Assange: “ladrillo, mampostería, cemento“, los “datos wifi de la embajada“, y Morales incluso pensó en instalar micrófonos que pudieran detectar el sonido a través de las paredes.

Nada ni nadie se salvó. Incluso las reuniones más inviolables fueron violadas: las imágenes de video y audio vistas por Repubblica muestran a un Julián Assange medio desnudo durante un chequeo médico, al embajador ecuatoriano Carlos Abad Ortiz y su equipo durante una de sus reuniones diplomáticas, a dos de los abogados de Assange, Gareth Peirce y Aitor Martínez, entrando al baño de mujeres para una conversación privada con su cliente.

Fue Julian Assange quien sugirió realizar las reuniones legales dentro del baño de mujeres debido a su sospecha de estar bajo vigilancia intensa. Los abogados lo habían considerado paranoico por parte de Assange, y UC Global les había tranquilizado al respecto, pero en realidad incluso se habían colocado micrófonos dentro del baño de mujeres.

Por supuesto, los antiguos y actuales miembros del personal de WikiLeaks fueron especialmente seleccionados. Stella Morris fue uno de los principales objetivos. La periodista Sarah Harrison, que voló a Hong Kong para ayudar a Edward Snowden, también fue espiada. El jefe de UC Global también pidió a sus empleados que actualizaran los perfiles de Renata Ávila, abogada y experta en derechos digitales; del filósofo croata y cofundador del DIEM, Srecko Horvat; de la abogada londinense Jennifer Robinson, que representa a Julian Assange desde 2010; de los cineastas Juan y José Passarelli; del jurista español Baltasar Garzón, que dirige el equipo jurídico de Julian Assange. Una serie de fotografías revela que Garzón fue seguido. Los archivos también revelan que el periodista independiente y experto en tecnología Andy Müller-Maguhn tenía sus teléfonos en la mira. Las grabaciones de video dentro de la embajada muestran a Glenn Greenwald y su esposo, David Miranda, hablando con Julian Assange, y al rapero británico M.I.A. almorzando con el fundador de WikiLeaks mientras su gato se sienta en la mesa.

Julian Assange indefenso

No parece haber ninguna duda de que esta operación de espionaje masivo se llevó a cabo en nombre de los Estados Unidos. Prueba de ello son las declaraciones de antiguos empleados, los correos electrónicos internos y el tipo de información recopilada.

En los siete años que pasó confinado en la embajada antes de ser arrestado el pasado mes de abril, Julian Assange intentó defenderse de la vigilancia omnipresente lo mejor que pudo. Una de las estratagemas que utilizó fue un dispositivo de ruido blanco para interrumpir las interceptaciones. Hasta cierto punto, tal dispositivo funcionó. Para evitar la interrupción causada por su dispositivo de ruido blanco, UC Global tuvo que instalar un micrófono oculto en el extintor de incendios justo al lado del lugar donde Assange se sentaba dentro de la sala de reuniones. Era casi imposible ver un micrófono así, pegado con un imán dentro de la base del extintor. Esta no fue la única interrupción que creó el dispositivo de ruido blanco: según los trabajadores de UC Global, los estadounidenses habían colocado micrófonos láser fuera de la embajada para interceptar las conversaciones en el interior, capturando las vibraciones en el vidrio de la ventana. Pero las pequeñas vibraciones producidas por el dispositivo de ruido blanco interfirieron en este proceso, interrumpiendo las interceptaciones, y el jefe de UC Global finalmente intervino para resolver este problema a través de una solución técnica proporcionada por los propios americanos.

Los videos y grabaciones de audio a los que accedió la República revelan las violaciones extremas de la privacidad a las que Julian Assange, los periodistas, abogados, médicos y reporteros de WikiLeaks fueron sometidos dentro de la embajada, y representan un caso de estudio chocante de la imposibilidad de proteger las fuentes y los materiales periodísticos en un entorno tan hostil. Esta operación de espionaje es particularmente chocante si consideramos que Assange estaba protegido por el asilo, y si consideramos que la información recopilada será utilizada por los Estados Unidos para apoyar su extradición y ponerlo en prisión por los crímenes de los que se le acusa actualmente y por los que se arriesga a 175 años de prisión: la publicación de documentos secretos del Gobierno de los Estados Unidos en los que se revelan crímenes de guerra y tortura, desde Afganistán hasta Iraq y Guantánamo.

El abogado español Aitor Martínez, uno de los abogados del equipo de Julian Assange filmado por UC Global, cuenta a Repubblica: “A lo largo de los años, el Sr. Assange y su equipo de defensa mantuvieron reuniones legales dentro de la embajada. Esas reuniones estaban protegidas por la relación abogado-cliente y el derecho fundamental a la defensa. Sin embargo, podemos ver que esas reuniones fueron espiadas, según los videos publicados por diferentes medios de comunicación. En estas condiciones, es evidente que debe denegarse la extradición. Esperamos que la justicia británica comprenda el alcance de lo ocurrido y niegue la extradición lo antes posible“.

fiscalia

7 000 personas cantan en Módena el himno antifascista «Bella Ciao» frente a Matteo Salvini

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