Cronología de las balas de goma:

al menos 36 heridos graves y 23 fallecidos.

Fuente: El Salto Diario

Por Ter García

Desde la Transición hasta el último caso, el de Roger Español durante la jornada del referéndum del 1 de octubre de 2017 en Barcelona, las balas de goma de la policía han producido varias decenas de heridos y hasta 23 muertes en el Estado español.

El uso de balas de goma tradicionales se han sustituido en País Vasco y Catalunya a partir de la muerte de Iñigo Cabacas en 2012 y del caso de Ester Quintana, cuya agresión, durante la jornada de huelga general del 14 de noviembre, reavivó el debate sobre la peligrosidad de este tipo de armamento. Sin embargo, estos proyectiles siguen utilizándose por parte de la policía en el resto del Estado español e incluso en Catalunya, aunque a manos de la Policía Nacional, cuerpo que provocó la última víctima de este tipo de armamento.

El colectivo Stop Balas de Goma presentó en 2013 un informe en el que se explican las características de estos proyectiles y recuentan las víctimas que ha provocado hasta ese año. A ellas se suma la tragedia de El Tarajal, donde 15 personas murieron ahogadas mientras eran recibían disparos de balas de goma por parte de la Guardia Civil, y el caso de Roger Español. Hacemos un repaso a las víctimas de las balas de goma.

1976

8 de febrero. Durante una masiva manifestación por la amnistía, la policía cargó con balas de goma. Una de ellas impactó contra el escritor y político Just Manuel Casero, quien perdió el ojo izquierdo.

5 de marzo. La última víctima de la dictadura en Tarragona fue Juan Gabriel Rodrigo Knafo, de 19 años. Rodrigo Knafo murió al caer desde el balcón en el que se refugiaba tras recibir el impacto de una bala de goma en la cabeza durante una manifestación convocada en protesta por la matanza de Vitoria.

1977

6 de enero. José Miguel Inda, de 40 años, tuvo que ser intervenido de urgencia por el impacto en un ojo de una bala de goma durante una manifestación pro amnistía en Pamplona.

24 de febrero. En el transcurso de una manifestación obrera en Cartagena, Pancho Egea, de 19 años murió al recibir el impacto de una bala de goma en la cabeza y cuello, provocándole un derrame cerebral.

15 de marzo. José Luis Aristizabal Lasa, de 20 años, murió por los impactos de pelotas de goma disparados por la policía al cruzarse, en su coche, que estaba parado y con la ventanilla abierta, durante una manifestación en San Sebastián.

15 de marzo. En la manifestación pro amnistía celebrada en Barcelona, otro joven,Rafael Valencia, de 22 años, es herido de gravedad al recibir el impacto de una bala de goma en la cadera.

30 de marzo. Isidro Susperregi Aldako, de 68 años y miembro de Acción Nacionalista Vasca, murió por un impacto de bala de goma, a la altura del corazón, recibido en la misma manifestación que Aristizabal.

11 de septiembre. Con solo 15 años, Rosario García fue herida de gravedad durante la celebración de la Díada en Barcelona. Una bala de goma le fracturó la clavícula.

11 de septiembre. Una bala de goma disparada por la Policía Nacional durante los actos de la Díada reventó el cráneo de Carlos Gustavo Frechen Solana, provocando su muerte. Tenía 28 años.

1978

19 de abril. Ginés Pérez Muñoz, miembro de la UGT y del PSOE, perdió el ojo izquierdo por las cargas con pelotas de goma por parte de la policía en Espinardo (Murcia), donde cientos de personas se manifestaban cortando la carretera nacional para reclamar la limpieza de los centros de educación. Los vecinos que participaron afirmaron que las cargas se produjeron cuando la manifestación se estaba disolviendo.

1 de mayo. El estudiante Gerard Parets es herido de gravedad durante la manifestación del 1 de Mayo en Barcelona.

1979

5 de marzo. Con solo 14 años, Ursino Gallego fue una víctima mortal de las balas de goma. Murió en Parla (Madrid), a consecuencia de un impacto de este tipo de bañas disparada por la policía en una manifestación en la que los vecinos protestaban por la escasez de agua en el municipio.

25 de junio. Anarcosindicalista de 21 años Valentín González Ramírez murió al recibir un disparó de una bala de goma a bocajarro cuando estaba ayudando a su padre, que acababa de ser agredido por otro guardia nacional en Valencia, durante una huelga pacífica del Mercado de Abastos.

15 de diciembre. José María Sierra, de 15 años, es herido de gravedad al recibir el impacto de una bala de goma durante una manifestación en Alcalá en protesta por el asesinato de dos estudiantes a manos de la policía.

1986

27 de julio. Juan Rascón, trabajador del sector naval en Asturias, pierde un ojo por el impacto de una bala de goma. Jesús Montes Estrada, Churruca, secretario general del sindicato del metal de CC OO, afirmó sobre estas movilizaciones que “hay muy pocos trabajadores del naval que no estén marcados por pelotazos o por golpes“.

1987

23 de enero. Dos estudiantes,uno de ellos de 16 años, fueron heridos en un ojo y en la pelvis al recibir disparos de balas de goma en las movilizaciones estudiantiles del 23 de enero de 1987 contra la reforma de la enseñanza universitaria.

8 de julio. Carmen Sopeña pierde el ojo izquierdo a consecuencia de una bala de goma disparada por la Guardia Civil durante el desalojo de Riaño (León) en los derribos previos a la inundación del valle.

1990

Noviembre. En los disturbios en el barrio del Besòs, en Barcelona, Juan de Dios Plata perdió un ojo por impacto de una bala de goma disparada por un Policía Nacional.

1994

Junio. Joanes Molina, un chico de 16 años, fue disparado en el ojo frente a su casa después de volver de una manifestación en Pamplona.

1993

24 de mayo. Txuma Olaberri, joven de Atarria (Iruñea), fue herido cuando paseaba por el Paseo Sarasate de Iruñea con un amigo. Recibió el impacto de una pelota de goma en la cabeza, disparado desde escasos metros. Tiene daños cerebrales para el resto de su vida.

1995

22 de junio. Rosa Zarra Marín, de 58 años, murió al recibir el disparo de una bala de goma por parte de la Ertzaintza en una concentración en protesta por la actuación del cuerpo policial autonómico vasco en el entierro de los restos de Lasa y Zabala.

1997

18 de enero. Un joven perdió el uso de un ojo como consecuencia del impacto de una pelota de goma lanzada por la Ertzaintza durante un concierto. En 2008, el Tribunal Superior de Justicia fijó la indemnización en 60.000 euros

1998

Los trabajadores, José Antonio González y Francisco Marin Fernández, pierden un ojo por los disparos de balas de goma durante las protestas del sector.

2001

17 de julio. Durante el desalojo de la Kasa de la Muntanya, los Mossos d’Esquadra cargan con balas de goma. Una de las balas impacta contra Carles Guillot, quien perdió un ojo como consecuencia.

2006

17 de mayo. Una joven recibe el impacto de bala de goma en una pierna durante las celebraciones por la victoria del Barça de ese año. En 2011 El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya condena a la Conselleria de Interior a indemnizarla con 200.000 euros, ya que la agresión le supuso no poder presentar el trabajo de investigación por el que había recibido una beca del Programa Séneca.

2009

13 de mayo. Los Mossos d’Esquadra dispararon contra Jordi Sallent cuando celebraba la victoria del FC Barcelona en la Copa del Rey. Como consecuencia, perdió el ojo izquierdo.

27 de mayo . Oscar Alpuente perdió el ojo el 27 de mayo de 2009 durante la celebración de un título europeo del FC Barcelona. El mosso d’Esquadra que le disparó fue absuelto en 2017 .

28 de mayo. Jordi Naval pierde un ojo en las cargas policiales tras la celebración de la tercera Liga de Campeones del Barcelona CF.

10 de julio. Nicola Tanno perdió la visión al recibir el impacto de una bala de goma disparada por los Mossos d’Esquadra en julio de 2010, cuando celebraba con unos amigos la victoria de España en el Mundial.

2012

29 de marzo. La jornada de huelga acabó con más de 80 heridos, muchos de ellos por balas de goma. En Barcelona, este tipo de proyectiles provocó cuatro heridos graves. Dos de ellos perdieron un ojo. En Gasteiz, otro joven estuvo seis días ingresado por el impacto de una bala de goma en la cabeza.

5 de abril. Iñigo Cabacas, de 28 años, murió tres días después de recibir el impacto de una bala de goma en la cabeza, durante las cargas de la Ertzaintza en los alrededores del San Mamés, donde celebraba la victoria del Athletic.

11 de julio. Consolación Baudín recibió el impacto de una bala de goma en Madrid, cuando fue a recibir a los mineros que llegaron de León y Asturias para protestar ante el abandono de los trabajadores del sector. Estuvo 40 días hospitalizada.

26 de septiembre. Aingeru Zudaire pierde buena parte de la visión en un ojo por el impacto de una bala de goma en Pamplona.

14 de noviembre. Durante la huelga general del 14 de noviembre, Ester Quintana es herida de gravedad en Barcelona en las cargas policiales. Un disparo de una bala de goma le provocó la pérdida de un ojo.

2014

6 de febrero. 15 personas mueren ahogados cerca de la playa de El Tarajal, intentando alcanzar Ceuta, mientras son disparados con balas de goma por agentes de la Guardia Civil.

2017

1 de octubre. Durante la jornada de referéndum en Cataluña, miles de agentes de la Policía Nacional son enviados a este territorio para intentar impedir la consulta. Roger Español fue una de las cerca de mil personas heridas por el cuerpo policial. En su caso, perdió un ojo por un disparo de bala de goma, proyectil sustituido en el cuerpo de los Mossos a partir del caso de Ester Quintana.

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12 de octubre, 12

Una año más llegó el 12 de octubre y yo publicando las tonterías que se le ocurren a un tal Tim no se cuento sobre el control y la libertad de internet. Un día tan preclaro, tan magnífico, en el cual sucedió aquel Gran Suceso que no había sucedido antes, ni volverá a suceder después: un tal Colón chocó con todo un continente.

Hace rato que no dedico el blog a ningún libro. Así que me he dicho, hoy 15 de octubre lo vamos a dedicar al 12 de octubre ¿por qué no? Y la mejor manera, creo, es hacer que Eduardo Galeano, el Gran Eduardo Galeano, nos hable un poco del asunto, esto es, reproducción de un capítulo de su libro “Las Venas Abiertas de América Latina“, libro que considero fundamental para saber algo de ese continente. Aunque parece que Galeano, años después, no le pareció tan lindo como me lo sigue pareciendo. En eso no coincido con él. Lo leí por primera vez hace muchos años, préstamo de una amiga borinqueña, lo discutimos, los hablamos y luego cuando Eduardo vino a España, cuando pudimos lo escuchamos. A posteriori lo he revuelto a leer. Pero él, como autor, tiene derecho a ver sus libros de forma distinta al cabo de los años, por supuesto que me parece distinto, pero me sigue pareciendo un gran, gran libro. Ahora dejaré que hable Galeano y el vínculo del libro (para bajarlo) se dirige a La Historia del Día, en la que estaba seguro que se encontraría, como así ha sido. Pero al ir a buscarlo he descubierto un artículo escrito por Eduardo y dedicado a Julio Cortazar, artículo que no conocía, pero espero conocer ahora mismo.

venasNos cuenta Eduardo:

RETORNABAN LOS DIOSES CON LAS ARMAS SECRETAS

A su paso por Tenerife, durante su primer viaje, había presenciado Colón una formidable erupción volcánica. Fue como un presagio de todo lo que vendría después en las inmensas tierras nuevas que iban a interrumpir la ruta occidental hacia el Asia. América estaba allí, adivinada desde sus costas infinitas; la conquista se extendió, en oleadas, como una marea furiosa. Los adelantados sucedían a los almirantes y las tripulaciones se convertían en huestes invasoras. Las bulas del Papa habían hecho apostólica concesión del África a la corona de Portugal, y a la corona de Castilla habían otorgado las tierras «desconocidas como las hasta aquí descubiertas por vuestros enviados y las que se han de descubrir en lo futuro…»: América había sido donada a la reina Isabel. En 1508, una nueva bula concedió a la corona española, a perpetuidad, todos los diezmos recaudados en América: el codiciado patronato universal sobre la Iglesia del Nuevo Mundo incluía el derecho de presentación real de todos los beneficios eclesiásticos (Guillermo Vázquez Franco, La conquista justificada, Montevideo, 1968, y J. H. Elliott, op. cit.).

El Tratado de Tordesillas, suscrito en 1494, permitió a Portugal ocupar territorios americanos más allá de la línea divisoria trazada por el Papa, y en 1530 Martim Alfonso de Sousa fundó las primeras poblaciones portuguesas en Brasil, expulsando a los franceses. Ya para entonces los españoles, atravesando selvas infernales y desiertos infinitos, habían avanzado mucho en el proceso de la exploración y la conquista. En 1513, el Pacífico resplandecía ante los ojos de Vasco Núñez de Balboa; en el otoño de 1522, retornaban a España los sobrevivientes de la expedición de Hernando de Magallanes que habían unido por vez primera ambos océanos y habían verificado que el mundo era redondo al darle la vuelta completa; tres años antes hablan partido de la isla de Cuba, en dirección a México, las diez naves de Hernán Cortés, y en 1523 Pedro de Alvarado se lanzó a la conquista de Centroamérica; Francisco Pizarro entró triunfante en el Cuzco, en 1533, apoderándose del corazón del imperio de los incas; en 1540, Pedro de Valdivia atravesaba el desierto de Atacama y fundaba Santiago de Chile. Los conquistadores penetraban el Chaco y revelaban el Nuevo Mundo desde el Perú hasta las bocas del río más caudaloso del planeta.

Había de todo entre los indígenas de América: astrónomos y caníbales, ingenieros y salvajes de la Edad de Piedra. Pero ninguna de las culturas nativas conocía el hierro ni el arado, ni el vidrio ni la pólvora, ni empleaba la rueda. La civilización que se abatió sobre estas tierras desde el otro lado del mar vivía la explosión creadora del Renacimiento: América aparecía como una invención más, incorporada junto con la pólvora, la imprenta, el papel y la brújula al bullente nacimiento de la Edad Moderna. El desnivel de desarrollo de ambos mundos explica en gran medida la relativa facilidad con que sucumbieron las civilizaciones nativas. Hernán Cortés desembarcó en Veracruz acompañado por no más de cien marineros y 508 soldados; traía 16 caballos, 32 ballestas, diez cañones de bronce y algunos arcabuces, mosquetes y pistolones. Y sin embargo, la capital de los aztecas, Tenochtitlán, era por entonces cinco veces mayor que Madrid y duplicaba la población de Sevilla, la mayor de las ciudades españolas. Francisco Pizarro entró en Cajamarca con 180 soldados y 37 caballos.

Los indígenas fueron, al principio, derrotados por el asombro. El emperador Moctezuma recibió, en su palacio, las primeras noticias: un cerro grande andaba moviéndose por el mar. Otros mensajeros llegaron después: «…mucho espanto le causó el oír cómo estalla el cañón, cómo retumba su estrépito, y cómo se desmaya uno; se le aturden a uno los oídos. Y cuando cae el tiro, una como bola de piedra sale de sus entrañas: va lloviendo fuego…». Los extranjeros traían «venados» que los soportaban «tan alto como los techos». Por todas partes venían envueltos sus cuerpos, «solamente aparecen sus caras. Son blancas, son como si fueran de cal. Tienen el cabello amarillo, aunque algunos lo tienen negro. Larga su barba es …» (Según los informantes indígenas de fray Bernardino de Sahagún, en el Códice Florentino. Miguel León-Portilla, Visión de los vencidos, México, 1967.). Moctezuma creyó que era el dios Quetzalcóatl quien volvía. Ocho presagios habían anunciado, poco antes, su retorno. Los cazadores le habían traído un ave que tenía en la cabeza una diadema redonda con la forma de un espejo, donde se reflejaba el cielo con el sol hacia el poniente. En ese espejo Moctezuma vio marchar sobre México los escuadrones de los guerreros. El dios Quetzalcóatl había venido por el este y por el este se había ido: era blanco y barbudo. También blanco y barbudo era Huiracocha, el dios bisexual de los incas. Y el oriente era la cuna de los antepasados heroicos de los mayas (Estas asombrosas coincidencias han estimulado la hipótesis de que los dioses de las religiones indígenas habían sido en realidad europeos llegados a estas tierras mucho antes que Colón. Rafael Pineda Yáñez, La isla y Colón, Buenos Aires, 1955.).

Los dioses vengativos que ahora regresaban para saldar cuentas con sus pueblos traían armaduras y cotas de malla, lustrosos caparazones que devolvían los dardos y las piedras; sus armas despedían rayos mortíferos y oscurecían la atmósfera con humos irrespirables. Los conquistadores practicaban también, con habilidad política, la técnica de la traición y la intriga. Supieron explotar, por ejemplo, el rencor de los pueblos sometidos al dominio imperial de los aztecas y las divisiones que desgarraban el poder de los incas. Los tlaxcaltecas fueron aliados de Cortés, y Pizarro usó en su provecho la guerra entre los herederos del imperio incaico, Huáscar y Atahualpa, los hermanos enemigos. Los conquistadores ganaron cómplices entre las castas dominantes intermedias, sacerdotes, funcionarios, militares, una vez abatidas, por el crimen, las jefaturas indígenas más altas. Pero además usaron otras armas o, si se prefiere, otros factores trabajaron objetivamente por la victoria de los invasores. Los caballos y las bacterias, por ejemplo.

Los caballos habían sido, como los camellos, originarios de América (Buenos Aires, 1955. Jacquetta Hawkes, Prehistoria, en la Historia de la Humanidad, de la UNESCO, Buenos Aires, 1966.) , pero se habían extinguido en estas tierras. Introducidos en Europa por los jinetes árabes, habían prestado en el Viejo Mundo una inmensa utilidad militar y económica. Cuando reaparecieron en América a través de la conquista, contribuyeron a dar fuerzas mágicas a los invasores ante los ojos atónitos de los indígenas. Según una versión, cuando el inca Atahualpa vio llegar a los primeros soldados españoles, montados en briosos caballos ornamentados con cascabeles y penachos, que corrían desencadenando truenos y polvaredas con sus cascos veloces, se cayó de espaldas (Buenos Aires, 1966. Miguel León-Portilla, El reverso de la conquista. Relaciones aztecas, mayas e incas, México, 1964.). El cacique Tecum, al frente de los herederos de los mayas, descabezó con su lanza el caballo de Pedro de Alvarado, convencido de que formaba parte del conquistador: Alvarado se levantó y lo mató (Miguel León-Portilla, op. cit.). Contados caballos, cubiertos con arreos de guerra, dispersaban las masas indígenas y sembraban el terror y la muerte. «Los curas y misioneros esparcieron ante la fantasía vernácula», durante el proceso colonizador, «que los caballos eran de origen sagrado, ya que Santiago, el Patrón de España, montaba en un potro blanco, que había ganado valiosas batallas contra los moros y judíos, con ayuda de la Divina Providencia» (Miguel León-Portilla, op. cit. Gustavo Adolfo Otero, Vida social en el coloniaje, La Paz, 1958.).

Las bacterias y los virus fueron los aliados más eficaces. Los europeos traían consigo, como plagas bíblicas, la viruela y el tétanos, varias enfermedades pulmonares, intestinales y venéreas, el tracoma, el tifus, la lepra, la fiebre amarilla, las caries que pudrían las bocas. La viruela fue la primera en aparecer. ¿No sería un castigo sobrenatural aquella epidemia desconocida y repugnante que encendía la fiebre y descomponía las carnes? «Ya se fueron a meter en Tlaxcala. Entonces se difundió la epidemia: tos, granos ardientes, que queman», dice un testimonio indígena, y otro: «A muchos dio muerte la pegajosa, apelmazada, dura enfermedad de granos» (Autores anónimos de Tlatelolco e informantes de Sahagún, en Miguel León-Portilla, op. cit.). Los indios morían como moscas; sus organismos no oponían defensas ante las enfermedades nuevas. Y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles. El antropólogo brasileño Darcy Ribeiro estima (Portilla, op. Cit. Darcy Ribeiro, Las Américas y la civilización, tomo I: La civilización occidental y nosotros. Los pueblos testimonio, Buenos Aires, 1969.) que más de la mitad de la población aborigen de América, Australia y las islas oceánicas murió contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos.

refugiados

Un pequeño paso para la Web…

Tim Berners-Lee

Siempre he creído que la web es para todos. Es por eso que luchamos para protegerla. Los cambios que hemos logrado traer han creado un mundo mejor y más conectado. Pero a pesar de todo lo bueno que hemos logrado, la web se ha convertido en un motor de inequidad y división; influenciada por fuerzas poderosas que la usan para sus propios objetivos.

Hoy, creo que hemos llegado a un punto de inflexión crítico, y es posible y necesario un poderoso cambio para mejorar.

Esta es la razón por la cual, en los últimos años, he estado trabajando con algunas personas en el MIT y en otros lugares para desarrollar Solid, un proyecto de código abierto para restaurar el poder y la voluntad de las personas en la web.

Solid cambia el modelo actual donde los usuarios tienen que entregar datos personales a gigantes digitales a cambio de un valor percibido. Como todos hemos descubierto, esto no ha sido lo mejor para nosotros. Sólid es la forma en que evolucionamos la web para restablecer el equilibrio, dándonos a todos y cada uno de nosotros el control total de los datos, personales o no, de una manera revolucionaria.inrup

Solid es una plataforma, construida usando la web existente. Le da a cada usuario una opción sobre dónde se almacenan los datos, qué personas y grupos específicos pueden acceder a los elementos seleccionados y qué aplicaciones usa. Te permite a ti, a tu familia y colegas, vincular y compartir datos con cualquier persona. Permite a las personas mirar los mismos datos con diferentes aplicaciones al mismo tiempo.

Solid presenta buenas oportunidades para la creatividad, la resolución de problemas y el comercio. Permitirá a las personas, los desarrolladores y las empresas formas totalmente nuevas de concebir, crear y encontrar aplicaciones y servicios innovadores, confiables y beneficiosos. Veo múltiples posibilidades de mercado, incluyendo aplicaciones sólidas y almacenamiento de datos sólidos.

Los datos deberían empoderarse

Solid se guía por el principio de “empoderamiento personal a través de los datos“,  que creemos que es fundamental para el éxito de la próxima era de la web. Creemos que los datos deberían empoderar a cada uno de nosotros.

Imagina si todas tus aplicaciones actuales se comunicaran entre sí, colaborando y concibiendo formas de enriquecer y agilizar tu vida personal y sus objetivos comerciales. Ese es el tipo de innovación, inteligencia y creatividad que generarán las aplicaciones Solid.

Con Solid, tendrá mucha más control personal sobre los datos: decides qué aplicaciones pueden acceder a ellos.

Impulsar

En 2009, dije: “La web tal como la visualicé no la hemos visto todavía“. Eso se debía a que las personas usaban la web solo para documentos, no para los datos de una gran computadora en toda la web. Desde entonces, hemos visto una ola de datos abiertos, pero no de datos de lectura y escritura. Por ejemplo, muchos datos de gobierno abierto se producen a través de una canalización de una vía, por lo que solo podemos verlos. Con Solid, se convierte en una red de lectura y escritura donde los usuarios pueden interactuar e innovar, colaborar y compartir.

Mientras tanto, hay una ola de preocupación y energía relacionada, desesperado por el cambio. La gente quiere tener una web en la que puedan confiar. La gente quiere aplicaciones que los ayuden a hacer lo que quieren y necesitan hacer, sin espiarlos. Aplicaciones que no tienen un motivo oculto de distraerlos con propuestas para comprar esto o aquello. La gente pagará por este tipo de calidad y seguridad. Por ejemplo, hoy las personas pagan por el almacenamiento en lugares como Dropbox. Existe la necesidad de Solid, y el enfoque diferente y beneficioso que proporcionará.

Costará un gran esfuerzo construir la nueva plataforma Solid e impulsar su adopción de manera amplia, pero creo que tenemos suficiente energía para llevar al mundo a un nuevo punto de inflexión.

Así que me he tomado un año sabático del MIT, he recudido mi participación diaria en el World Wide Web Consortium (W3C) y he fundado una compañía llamada inrupt desde la que dirigiré la siguiente etapa de la web de una manera muy directa. Inrupt será la infraestructura que permita a Solid florecer. Su misión es proporcionar energía comercial y un ecosistema para ayudar a proteger la integridad y la calidad de la nueva web construida en Solid.

Hay muchos ejemplos de esfuerzos de fuente abierta que se han beneficiado enormemente de la contribución de una compañía con buenos recursos. Si bien la comunidad de código abierto proporciona iniciativa y una profunda fuente de innovación, todos los días los usuarios de la Web y a menudo las empresas buscan aplicaciones y servicios de una entidad comercial que también proporcionen soporte técnico y servicios empresariales básicos vitales.

Creo que este mismo modelo será fundamental para el éxito de Solid. El éxito de Inrupt está totalmente alineado con el éxito de Solid. Mi socio y co-fundador de Inrupt es John Bruce, un experimentado líder empresarial con las habilidades para ejecutar mi visión de Solid. Compartimos la misma pasión por crear una web mejor y más equilibrada.

Juntos, Solid e inrupt proporcionarán nuevas experiencias que beneficien a todos los usuarios de la web, y que hoy son imposibles en lamisma. Donde las personas, los desarrolladores y las empresas creen y encuentren aplicaciones y servicios innovadores que enriquezcan la vida y los negocios. Donde todos encontramos servicios de confianza para almacenar, proteger y administrar datos personales.

Soy increíblemente optimista para esta nueva era de la web.

Seguiré actuando como fundador y director de W3C, Web Foundation y Open Data Institute, ya que estos son componentes vitales para proteger lo que ha sido y lo que vendrá. Inrupt, miembro del W3C, usa muchos estándares existentes y es parte de la comunidad de desarrollo de estándares. La Web Foundation aboga por los derechos de los datos como parte de su misión de avanzar en una web libre y abierta que beneficie a la humanidad. Y el impulso del Open Data Institute para hacer que los datos sean lo más abiertos posible respetando la privacidad. Llevo muchas camisas y cuando estoy trabajando con cada una, siempre trato de actuar de acuerdo con los intereses de esa organización.

Estos son tiempos muy emocionantes. Me comprometo a dirigir la dirección de Solid y desarrollar su gobierno futuro. Inrupt hará muchas cosas: su primera prioridad será el ecosistema Solid. Con los valores correctos y una infraestructura corporativa fundamental, construiremos sistemas beneficiosos que funcionen para todos.

El futuro es mucho más grande que el pasado.

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Combatir el astuto seguimiento de Google

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Por Bennett Cyphers, Alexei Miagkov, y Andrés Arrieta

rivacy1Con su última actualización, Privacy Badger ahora combate el “seguimiento de enlaces” en varios productos de Google.

El seguimiento de enlaces permite a una compañía seguirte cada vez que hagas clic en un enlace para abandonar su sitio web. A principios de este año, la EFF lanzó una actualización de Privacy Badger dirigida a combatir el uso de esta práctica por parte de Facebook. Google realiza el mismo estilo de seguimiento, tanto en la búsqueda web como, en espacios de conversaciones privadas, Hangouts y comentarios en Google Docs. A partir de ahora, Privacy Badger protege de la práctica de Google de seguimiento de enlaces en todos estos dominios.

Seguimiento de Google Link en búsquedas, Hangouts y Docs

Esta actualización se centra en el seguimiento de enlaces en tres productos diferentes: Google Web Search, Hangouts y la suite Docs (que incluye Google Docs, Google Sheets y Google Slides). En cada lugar, Google utiliza una variación de la misma técnica para realizar un seguimiento de los enlaces en los que se hace clic.

Búsqueda web de Google

Después de realizar una búsqueda web, Google te presenta una lista de resultados. En una rápida inspección, los enlaces en los resultados de la búsqueda parecen normales: al pasar el puntero del ratón por encima de un enlace al sitio web del FEP, se puede ver que la URL que se encuentra debajo apunta, de hecho, a https://www.eff.org. Pero una vez que hagas clic en el enlace, la página iniciará una petición a google.com para que la empresa sepa de dónde vienes y hacia dónde vas. De esta manera, Google rastrea no sólo lo que buscas, sino también los enlaces sobre los que haces clic.

Google utiliza diferentes técnicas en diferentes navegadores para hacer posible este tipo de seguimiento.

En Chrome, su enfoque es bastante sencillo. La empresa utiliza el nuevo atributo HTML “ping”, que está diseñado para realizar exactamente este tipo de seguimiento. Al hacer clic en un enlace con una etiqueta “ping”, tu navegador realiza dos peticiones: una al sitio web al que deseas acceder y otra (en segundo plano) a Google, que contiene el enlace en el que has hecho clic y la información adicional codificada sobre la página.

chrome-google-ping-link
Un resultado de búsqueda en Chrome (arriba) y su código fuente, incluyendo el atributo tracking “ping” (abajo).

En Firefox, las cosas son más complicadas. Los hipervínculos parecen normales al principio. Pasar por encima de ellos no cambia nada, y no hay ningún atributo “ping” obvio. Pero tan pronto como hagas clic en un enlace, te darás cuenta de que la URL que aparece en la esquina inferior izquierda del navegador -aquel al que estás a punto de navegar- se ha convertido en un enlace de Google.

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Mira la URL en la esquina inferior izquierda: antes de hacer clic, se ve normal, pero después de presionar el botón del ratón, se cambia por una cala de enlace de Google.

Google Hangouts y la suite de Google Docs

En Hangouts y la suite Docs, el seguimiento es menos sofisticado, pero igual de efectivo. Intenta enviar un enlace a uno de tus amigos en un chat de Hangouts. Aunque el mensaje pueda parecer una URL inocua, puedes pasar el puntero del ratón por encima del hipervínculo para revelar que se trata en realidad de una cala de enlace disfrazada. Lo mismo sucede con los enlaces en los comentarios de Google Docs, Google Sheets y Google Slides. Esto significa que Google realizará un seguimiento de si tu amigo, familiar o compañero de trabajo hace clic en el enlace que le has enviado y cuándo lo hace.

Estos enlaces de rastreo son fáciles de detectar, si sabes dónde buscar. Simplemente pasa el ratón por encima de uno y verás que no es exactamente lo que esperas.

¡Privacy Badger al rescate!

La última versión de Privacy Badger bloquea el seguimiento de enlaces en google.com, en las ventanas de Hangouts en mail.google.com y en hangouts.google.com, y en los comentarios en docs.google.com. Esta actualización amplía nuestros esfuerzos anteriores para bloquear el seguimiento de enlaces en Twitter y Facebook. Y por supuesto, el trabajo principal de Privacy Badger sigue siendo impedir que Google, Facebook y otros terceros te rastreen en la Web.

Seguiremos investigando las formas en que Facebook, Google, Twitter y otros te rastrean, y seguiremos enseñando a Privacy Badger nuevas formas de defenderte. Mientras tanto, si eres un desarrollador y quisieras ayudar, visítanos en Github.

Pero como si no fuera bastante con la venta de datos:

jaqueado

aforados

rato

“Mi estómago se revolvió.

Algo había salido mal …”

cristieEl 6 de agosto de 1964, todo estaba listo para la misión. Me habían reservado billete en el tren nocturno París – Toulouse. Me encontré con Bernardo y Salvador, mis contactos anarquistas españoles de Londres, en la Place d’Italie, y desde allí caminamos por la rue Bobilot y entramos en una calle lateral angosta y descuidada con gruesos edificios grises.

Nos aseguramos de que no nos habían seguido, Salva golpeó de una manera concreta una ventana con cortinas de la planta baja del piso y, cuando se abrió la puerta, entramos rápidamente por un pasillo oscuro y estrecho y entramos en la sala principal. Era el almacen del responsable, donde podían guardarse las armas, explosivos y documentos falsos con cierto grado de seguridad.

En la habitación había tres personas. Dos estaban sentados, uno de los cuales reconocí como Octavio Alberola, el carismático coordinador del grupo anarquista Defensa Interior, y sobre cuyos hombros caía la responsabilidad de matar a Franco. El tercer hombre, conocido como “el químico“, estaba de pie junto al fregadero con guantes de goma, midiendo y vertiendo productos químicos.

Tenía sed, fui al lavabo a buscar agua y estaba acercándo un vaso a mis labios cuando el químico se giró y vio lo que estaba haciendo. Me gritó que me detuviera y se precipitó, quitándome el vaso de las manos con cuidado, explicando que se había utilizado para medir ácido sulfúrico puro.

Sobrecogido, retrocedí para apoyarme en el aparador y fui a encender un cigarrillo. Esto provocó otra reacción igualmente volcánica por parte del químico cuando explicó que el cajón del aparador estaba lleno de detonadores. Me retiré a la mesa, y fui muy cuidadoso después de eso.

El químico colocó sobre la mesa cinco tabletas de lo que parecían barras extragrandes de la tableta que hacía mi abuela (un caramelo hecho con leche condensada), cada una con 200 gramos de explosivo plástico, junto con detonadores.

stuartAlberola repasó los detalles de la operación mientras Salva traducía. Mi trabajo consistiría en entregar los explosivos al contacto, junto con una carta dirigida a mí, que debía recoger en las oficinas de American Express en Madrid. Luego, en una cita en la plaza de Moncloa, el contacto me identificaría por un pañuelo que envolvería  una de mis manos. Se acercaría y me diría: “¿Qué tal?” (“How are you?)”, A lo que respondería, “Me duele la mano” (“I’ve a sore hand”).

No hablaba español, por lo que para evitar la vergüenza de olvidar mis líneas y darle un kilo de potentes explosivos al primer español amigable que se acercara, Octavio escribió las palabras, junto con todas las instrucciones. (Esto fue, a posteriori, una estupidez). Una vez que el contacto se identificara, tenía que entregar el paquete, junto con la carta, e irme inmediatamente.

Mi tren se detuvo en la estación de Toulouse poco antes del amanecer del viernes 7 de agosto, después de una noche húmeda e incómoda. Tras un café y un croissant apresurados tomé un tren a Perpignan. Aquí, me preparé para cruzar la frontera; Haría autostop el resto del camino a Madrid.

La mejor manera de llevar los explosivos, pensé, era pegados al cuerpo, no en la mochila, en caso de que fuera inspeccionado por un oficial de aduanas puntilloso. En Perpignan, encontré unos baños públicos y pagué por un cubículo. Después de un baño caliente, y todavía desnudo, desempaqueté las placas de plástico y las pegué en mi pecho y estómago con celofán y cinta adhesiva. Los detonadores los envolví en algodón y los escondí en el forro de la chaqueta.

Con el explosivo plástico pegado, mi cuerpo estaba increiblemente deformado. La única forma de disimularlo era con el holgado jersey de lana que mi abuela había tejido para protegerme de los vientos del Clydeside. Sin ninguna sutileza, en agosto estaba fuera de lugar en la costa mediterránea.

Caminé por las afueras de Perpignan hasta que llegué a un cruce con una señal de tráfico que señalaba a España. Tras lo que me parecieron horas, se detuvo un auto. Lo conducía un comerciante inglés de mediana edad de Dagenham. Iba a Barcelona.

Pronto se hizo evidente que la caridad estaba impulsada en gran medida por su propio interés. Cada pocos kilómetros, el viejo cacharro se detenía y tenía que salir a pleno sol de agosto en el Mediterráneo para empujar el puñetero coche hasta la colina donde lo arrancábamos. Entre empujar un auto cuesta arriba y el jersey de la abuela, el sudor comenzó bañarme. La cinta impermeable aún no se había inventado, y los paquetes de plástico envueltos en celofán comenzaron a deslizarse por mi cuerpo. Tenía que empujarlos con mis antebrazos.

condena

El tráfico era intenso cuando llegamos a Le Pérthus, el puerto de montaña más transitado de la frontera de española. Aquí era donde tendríamos que pasar un control de aduanas. En el otro lado estaba la España fascista.

Después de hacer cola durante una eternidad que estremecía, tuve que empujar el auto hacia la rampa mientras mi compañero lo conducía. Tiré de mi jersey con fuerza y ​​esperé con el corazón en la boca mientras dos Guardias Civiles de rostro severo con tricornios de charol brillante y ametralladoras listas me miraban de arriba abajo. Le entregué mi pasaporte a la guardia de fronteras mientras los oficiales de aduanas examinaban el maletero y buscaban debajo de los asientos del auto.

¿Motivos del viaje a España?

“¡Turista!” Respondí, esperando que mi acento no lo hiciera sonar como “terrorista”.

Un par de ojos oscuros me miraron con suspicacia durante un momento antes de poner el sello finalmente en el pasaporte.

El auto llegó hasta la plaza principal de Gerona, donde se averió nuevamente, esta vez en plena hora punta. Finalmente, nos pusimos en marcha de nuevo y, antes de darme cuenta, estábamos en las destartaladas afueras de la zona industrial de Barcelona.

Nunca pensé que lo lograríamos“, dijo mi compañero.

Yo tampoco“, fue mi respuesta.

Nos despedimos y nos separamos.

Las fechas posibles para mi cita en Madrid eran entre el martes 11 y el viernes 14 de agosto. Salí de Barcelona el lunes, esta vez con los explosivos en la mochila. Podía haber volado o tomado el tren, pero disfrutaba haciendo autostop y también ahorraría un poco más de dinero para cualquier emergencia.

Mi destino en la capital era la oficina de American Express. En lugar de ir a la estación de tren a buscarme una taquilla para dejar la mochila, que es lo que habría hecho un anarquista más experimentado, me la coloqué en las espaldas y recorrí la carrera de San Jerónimo para recoger la carta de mi contacto.

Era la hora de la siesta y las calles estaban tranquilas. Al doblar la esquina para entrar en la oficina de American Express, inmediatamente me di cuenta de que había tres hombres elegantemente vestidos y con los labios apretados y gafas de sol de borde grueso, de pie junto a la entrada, murmurando entre ellos. Respiré hondo y traté de controlar mi ansiedad. Al pasar junto a este grupo, fui a la oficina de American Express, donde pregunté por el mostrador de correos. Un empleado me señaló un escritorio en el extremo más alejado de la habitación.

Al entregar mi pasaporte a la recepcionista, le pregunté si tenía alguna carta. En este  momento noté por el rabillo del ojo a dos hombres y una mujer sentados en un nicho a mi derecha. Una vez más, supe de inmediato que eran policías. La sangre se me subió a la cabeza y el corazón se me disparó. Mi estómago se revolvió. Algo había salido muy mal.

La chica con mi pasaporte encontró la carta entre las bandejas bien apretadas a su espalda y la sacó. Mientras lo hacía, noté que había sido marcada con una hoja de papel rosa del tamaño de un resguardo de una casa de apuestas. La mujer del nicho, una supervisora, se acercó a la muchacha y me trajo la carta, le dijo unas palabras y le quitó la hoja.

¿Qué había en la carta? ¿Cuánto sabían ellos? ¿Me arrestarían allí o esperarían hasta que me hubiera encontrado con mi contacto? Pero si sabían lo de la recogida de Amex, probablemente también conocerían los detalles de mi cita.

La supervisora le entregó la hoja a la muchacha, indicando que debía llevarla a los dos hombres en el nicho. La supervisora me entregó la carta y mi pasaporte. Me volví para ver a los dos hombres del nicho saliendo rápidamente. Tomé nota mental de largarme de American Express a la más mínima oportunidad, si es que alguna vez la tenía.

Mi diafragma se apretó aún más y mi corazón latía como un apretado tambor Lambeg. Sin embargo, me sentía curiosamente distante cuando respiré hondo y salí de la oficina, tratando de mantener el rostro sin expresión. Reuniendo toda la confianza que pude, me detuve en la puerta para mirar al grupo de cinco hombres que ahora estaban de pie a un lado de la entrada. Hasta que aparecí en la puerta, habían conversado profundamente. Se detuvieron brevemente, intercambiaron miradas de complicidad y continuaron.

Intentando aparentar el aire alegre de un turista adinerado que acababa de cobrar sus cartas de crédito, volví por donde había venido, y tan lentamente como pude. Solo había avanzado unos pocos metros cuando el grupo de hombres comenzó a seguirme por la calle, todavía hablando entre ellos. Mis ojos se movían por todas partes, buscando desesperadamente cualquier oportunidad de escapar. Continué por la carrera de San Jerónimo, parándome para mirar por los escaparates de las tiendas que pasaba, como si estuviera mirando escaparates, pero de hecho, para ver qué tan lejos estaban. Me dejaron unos 18 metros antes de salir en mi persecución, y se mantuvieron a esa distancia.

Un taxi vacío se detuvo en la acera a mi lado. Pero cuando el conductor parecía que me invitaba a entrar, supe que era un coche policial camuflado. Me estaban acorralando.

Para entonces ya había llegado a la esquina de la concurrida calle Cedaceros. Mientras me armaba de valor para perderme entre la multitud, de repente me agarraron de los brazos por detrás, mi cara contra la pared y un cañón de pistola clavado en la espalda. Intenté volver la cabeza, pero me esposaron antes de darme cuenta de lo que había sucedido. Todo había terminado en cuestión de momentos.

· Este es un extracto de Granny Made Me An Anarchist, por Stuart Christie, publicado por Sribner.

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Galileo versus Inquisición

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Descubierta una carta de Galileo con la que intentó engañar a la Inquisición.

El documento muestra que el astrónomo suavizó las afirmaciones que desencadenaron la batalla más infame de la historia de la ciencia..

Recordando la “Carta robada” de Allan Poe, ha estado escondida a plena vista. La carta original, larga reflexión, en la que Galileo Galilei establece por primera vez sus argumentos opuestos a la doctrina de la iglesia de que el Sol gira alrededor de la Tierra, ha sido descubierta en un catálogo de biblioteca mal fechado en Londres. Su encuentro y análisis presentan nuevos detalles sobre el proceso que llevó a la condena del astrónomo por herejía en 1633.

La carta de siete páginas, escrita a un amigo el 21 de diciembre de 1613 y firmada por “GG”, proporciona la prueba más sólida hasta ahora de que, al comienzo de su batalla con las autoridades religiosas, Galileo intentó activamente controlar los daños y trató de suavizar sus afirmaciones.

Se hicieron muchas copias de la carta, y existen dos versiones diferentes: una que fue enviada a la Inquisición en Roma y otra con un lenguaje menos incendiario. Pero como se suponía que la carta original se había perdido, no estaba claro si los clérigos enfurecidos habían manipulado la carta para fortalecer su caso de herejía -algo de lo que Galileo se quejaba a sus amigos- o si Galileo, una vez escrita la versión fuerte, a posteriori decidió suavizar su propias palabras.

La carta recién desenterrada está salpicada de enmiendas, y el análisis de escritura sugiere que la escribió Galileo. Compartió una copia de esta versión suavizada con un amigo, alegando que era su original, y lo instó a enviarla al Vaticano.

La carta ha estado en la Royal Society durante unos 250 años, pero hasta ahora ha pasado desapercibida a los historiadores. Salvatore Ricciardo la ha redescubierto, un historiador de la ciencia en la Universidad de Bérgamo en Italia, que visitó el 2 de agosto con un propósito diferente, y luego navegó por el catálogo en línea.

No puedo creer que haya descubierto la carta que prácticamente todos los estudiosos de Galileo pensaron que se había perdido irremediablemente‘”, declaró Ricciardo. “Parecía aún más increíble porque la carta no estaba en una oscura biblioteca, sino en la biblioteca de la Royal Society“.

Ricciardo, junto con su supervisor Franco Giudice en la Universidad de Bergamo y el historiador de ciencias Michele Camerota de la Universidad de Cagliari, describen los detalles de la carta y sus implicaciones en un artículo en la revista Royal Society Notes and Records. Algunos historiadores de la ciencia se negaron a comentar el hallazgo antes de haber estudiado el artículo. Pero Allan Chapman, un historiador de la ciencia de la Universidad de Oxford, Reino Unido, y presidente de la Sociedad para la Historia de la Astronomía, dice que “es tan valiosa que permitirá nuevos conocimientos sobre este período crítico“.

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La primera y la última página de la carta de Galileo a su amigo Benedetto Castelli. La última página muestra su firma, “G. G. “. Crédito: The Royal Society

Mensajes mezclados

termómetro galileoGalileo escribió la carta de 1613 a Benedetto Castelli, un matemático de la Universidad de Pisa en Italia. En él, Galileo expuso por primera vez sus argumentos de que la investigación científica debería estar libre de la doctrina teológica.

Él argumentó que las escasas referencias en la Biblia a los eventos astronómicos no deberían tomarse literalmente, porque los escribas habían simplificado estas descripciones para que pudieran ser entendidas por la gente común. Las autoridades religiosas que argumentaban lo contrario, escribió, no tenían competencia para juzgar. Lo más importante era que el modelo heliocéntrico de la Tierra que orbita el Sol, propuesto por el astrónomo polaco Nicolaus Copérnico 70 años antes, en realidad no era incompatible con la Biblia.

Galileo, que para entonces vivía en Florencia, escribió miles de cartas, muchas de las cuales son tratados científicos. Copias de las más significativas fueron hechas inmediatamente por diferentes lectores y ampliamente circuladas.

Su carta a Castelli fue un escándalo.

De las dos versiones que se sabe que sobreviven, una está guardada en los Archivos Secretos del Vaticano. Esta versión fue enviada a la Inquisición en Roma el 7 de febrero de 1615, por un fraile dominico llamado Niccolò Lorini. Los historiadores saben que Castelli le devolvió la carta, y que el 16 de febrero de 1615, Galileo escribió a su amigo Piero Dini, un clérigo de Roma, sugiriendo que la versión que Lorini había enviado a la Inquisición podría haber sido adulterada. Galileo adjuntó a esa carta una versión menos incendiaria del documento, que dijo que era la correcta, y le pidió a Dini que la transmitiera a los teólogos vaticanos.

En esta carta a Dini se queja de la “iniquidad e ignorancia” de sus enemigos, y expone su preocupación de que la Inquisición “pueda ser en parte engañada por este fraude que está dando vueltas bajo el manto del celo y la caridad“.

Las ideas celestiales de Galileo fueron consideradas heréticas y vivió sus últimos nueve años bajo arresto domiciliario. Crédito: DeAgostini / Getty

Al menos una docena de copias de la versión que Galileo envió a Dini ahora se encuentran en diferentes colecciones.

La existencia de las dos versiones creó confusión entre los eruditos sobre cual era la original.

Debajo de las tachaduras y enmiendas, la copia firmada descubierta por Ricciardo muestra la redacción original de Galileo, y es la misma que la copia de Lorini. Los cambios son reveladores. En un caso, Galileo se refirió a ciertas proposiciones en la Biblia como “falsas si uno usa el significado literal de las palabras“. Cruzó la palabra “falso” y la reemplazó por “diferente de la verdad“. En otro párrafo, cambió la referencia a las Escrituras “ocultando” sus dogmas más básicos, a los “ojos” más débiles.

Esto sugiere que Galileo moderó su propio texto, según Giudice. Para estar seguro de que la carta realmente fue escrita en la mano de Galileo, los tres investigadores compararon palabras individuales con palabras similares en otras obras escritas por Galileo en la misma época.

Este artículo es una traducción libre y adaptación de:

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La EFF en All Things Open 2018

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El próximo 22 de octubre: desde las 9:00 a.m.hasta 23 de octubre de 2018 a.m. a 5:30 p.m. en Raleigh, Carolina del Norte, EE. UU.

La EFF (Fundación de la Frontera Electrónica)  va a participar en All Things Open, encuentro anual de desarrolladores de software de código abierto en Raleigh, Carolina del Norte. Si visitas nuestro stand te podrás enterar de lo que estamos haciendo y cómo puedes participar. Incluso puedes convertirte en miembro.

El martes, durante el Open Government / Open Data, el abogado Jamie Williams de la EFF dará una charla sobre el acceso automatizado y la CFAA:

Acceso automatizado y CFAA:

Cómo los intentos de transformar una ley ‘anti-piratería’ en una herramienta anticompetitiva amenazan el Internet abierto y por qué debería importar.

Para los abogados especializados en tecnología, una de las preguntas más candentes de este año es: ¿pueden las empresas usar la Ley de Fraude y Abuso Informático (CFAA) (un estatuto penal anti-‘hacking ‘impreciso y obsoleto  para atacar los robos de computadoras) para bloquear el uso de los competidores de herramientas de navegación web automatizadas (también conocidas como “raspado”) para acceder a la información pública disponible en sus sitios web? La respuesta a esta pregunta tiene amplias implicaciones para todos. Podría afectar la capacidad del público de utilizar la tecnología para facilitar el acceso a la información disponible públicamente en la Web abierta. Podría impedir el periodismo de investigación y la investigación de seguridad. Y en un mundo de algoritmos e inteligencia artificial, la falta de acceso a los datos es una barrera para la innovación de productos, y el bloqueo del acceso a los datos significa el bloqueo de cualquier posibilidad de una competencia significativa.

Esta charla puede proporcionar una visión general de la historia de la CFAA y jurisprudencia reciente (es decir, cómo hemos llegado a este punto), el impacto que una lectura amplia de la CFAA tendría en la Web, y por qué esto debería preocuparnos a cualquier que esté interesado en mantener y defender el acceso abierto a la información en línea.

Como escribió el profesor de derecho Michael J. Madison, resolver el debate sobre el alcance de la CFAA “está estrechamente relacionado con el tipo de sociedad de Internet  que hay y la que habrá en el futuro“. Si los tribunales permiten que las empresas transformen la CFAA en una herramienta anticompetitiva, amenazará el acceso abierto a la información para todos.

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¿¡Y ahora qué?! ¿Seguirán en la calle después de este juicio? ¿Qué se van a inventar esta vez para proteger a los 5 de La Manada?
La condena por los delitos más graves de violación es de 15 años. Los 5 de La Manada siguen en la calle.
¡Nosotras los condenamos hace más de un año, ya es hora de que la justicia haga su trabajo y los condenen de una vez!
#NoEsAbusoEsViolación #LaManadaALaCárcel

manada