鉀揇erogar la sedici贸n a cambio de criminalizar la protesta馃憥馃徑

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EEl pasado 11 de noviembre, los grupos parlamentarios del PSOE y UP presentaron su una Proposici贸n de Ley Org谩nica para reformar varios art铆culos del C贸digo Penal, entre los cuales se encuentran el de sedici贸n y el de des贸rdenes p煤blicos.

A principios del mes de diciembre una holgada mayor铆a parlamentaria rechaz贸 las enmiendas a la totalidad que propusieron los partidos de la derecha espa帽olista (Vox, por ejemplo, propon铆a tipificar la 鈥渢raici贸n a la patria鈥) y la CUP (que propuso derogar la sedici贸n y la Ley Mordaza, sin modificar otros delitos) y el pr贸ximo d铆a 9 del mismo mes se tramitar谩n las enmiendas parciales que, previsiblemente, presentar谩n algunas formaciones de izquierdas.

Pese a los cambios de 煤ltima hora que pueda haber, parece que ya est谩 bastante claro en qu茅 sentido se reformar谩 el C贸digo Penal en lo relativo a la sedici贸n y a los des贸rdenes p煤blicos, que deber铆a entrar en vigor en alg煤n momento del a帽o 2023. Analizaremos a continuaci贸n las implicaciones que tendr谩n para manifestantes y movimientos sociales estos cambios legislativos.

La derogaci贸n del delito de sedici贸n

Empecemos por lo positivo. Lo primero que se propone es la derogaci贸n del delito de sedici贸n. Es una buena noticia, porque se trata de un delito antiguo, desfasado, que castiga con penas de hasta 15 a帽os de prisi贸n los alzamientos tumultuarios que se produzcan 鈥para impedir, por la fuerza o fuera de las v铆as legales, la aplicaci贸n de las Leyes o a cualquier autoridad, corporaci贸n oficial o funcionario p煤blico, el leg铆timo ejercicio de sus funciones鈥.

Tal y como explicamos en un art铆culo titulado 鈥淟a Sentencia del Proc茅s, el derecho de protesta y el tsunami represivo鈥, la Sentencia del Proc茅s, publicada en octubre de 2019, estableci贸 que el delito de sedici贸n se comete cuando se produce una 鈥actitud de oposici贸n a posibilitar la actuaci贸n de la polic铆a, incluso mediante f贸rmulas de resistencia no violenta. Esa negativa, en ese escenario, aunque no se diese un paso m谩s, es por s铆 sola apta e id贸nea para colmar las exigencias t铆picas del delito de sedici贸n鈥. Es decir, seg煤n el Tribunal Supremo, para que exista un delito de sedici贸n, no es necesario que exista violencia, porque 鈥el alzamiento, por tanto, se caracteriza por esas finalidades que connotan una insurrecci贸n o una actitud de abierta oposici贸n al normal funcionamiento del sistema jur铆dico, constituido por la aplicaci贸n efectiva de las leyes y la no obstrucci贸n a la efectividad de las decisiones de las instituciones鈥.

Eso s铆, esta desobediencia, para que se considere constitutiva de un delito de sedici贸n, debe llevarse a cabo de una manera masiva, porque el art铆culo del C贸digo Penal referido a la sedici贸n (el 544) lo define como un alzamiento 鈥渢umultuario鈥. Y, por tumulto, entiende que debe tener una elevada participaci贸n y darse en varios sitios a la vez. 鈥Una oposici贸n puntual y singularizada excluir铆a algunos ingredientes que quiz谩s podr铆an derivarnos a otras tipicidades. Pero ante ese levantamiento multitudinario, generalizado y proyectado de forma estrat茅gica, no es posible eludir la tipicidad de la sedici贸n鈥, dice la Sentencia del Proc茅s.

No resultaba demasiado aventurado advertir que esa interpretaci贸n extensiva que realiza el Tribunal Supremo del delito de sedici贸n podr铆a criminalizar de forma desproporcionada el ejercicio de la desobediencia civil no violenta. Una obstaculizaci贸n masiva de la labor policial o administrativa, como la que ocurri贸 en el 15-M en 2011, podr铆a constituir un delito de sedici贸n. Una paralizaci贸n masiva de desahucios de forma simult谩nea, coordinada por el movimiento de vivienda, tambi茅n.

Los des贸rdenes p煤blicos multitudinarios

Entonces, 驴qu茅 sustituye a la sedici贸n? La Proposici贸n reforma introduce un nuevo tipo agravado de des贸rdenes p煤blicos. Castiga con penas de 3 a 5 a帽os de prisi贸n los des贸rdenes p煤blicos que se 鈥cometan por una multitud cuyo n煤mero, organizaci贸n y prop贸sito sean id贸neos para afectar gravemente el orden p煤blico鈥.

A priori, se trata de una alternativa preferible a la sedici贸n. Las penas son m谩s bajas y, adem谩s, el tipo penal de los des贸rdenes p煤blicos exige que los hechos se cometan con 鈥actos de violencia o intimidaci贸n鈥. Es decir, una desobediencia civil no violenta, en principio, no se deber铆a ver afectada por este tipo penal.

Sin embargo, como aspecto negativo, hay que tener en cuenta que se sustituye la palabra 鈥渢umulto鈥 (que el Supremo lo defini贸 como una movilizaci贸n masiva, replic谩ndose a lo largo de un territorio amplio) por 鈥渕ultitud鈥. Se trata de un t茅rmino indeterminado, que puede dar lugar a diversas interpretaciones. Un juez puede entender que un acto es 鈥渕ultitudinario鈥 porque agrupa a 50 personas, otro puede entender que debe reunir a 500 y otro a 5.000. En cualquier caso, ya no ser谩 necesario que la movilizaci贸n suceda en varios sitios a la vez (como ocurre con la sedici贸n), sino que se puede aplicar a una 煤nica manifestaci贸n que re煤na a un nutrido grupo de personas. Por tanto, su aplicaci贸n ser谩 mucho m谩s frecuente de lo que jam谩s podr铆a haber sido la del tipo penal de la sedici贸n.

Por otro lado, esta nueva regulaci贸n establece que la multitud debe ser 鈥id贸nea para afectar gravemente al orden p煤blico鈥. Es decir, no es necesario que el orden p煤blico se vea afectado gravemente, basta con que potencialmente pudiera haber ocurrido. Adem谩s, el t茅rmino 鈥済rave鈥 es, de nuevo, un t茅rmino jur铆dico indeterminado. 驴Cu谩ndo ha sido grave la alteraci贸n del orden? Su interpretaci贸n, una vez m谩s, queda al arbitrio de los jueces. Algo que, como explicamos hace a帽os en un art铆culo titulado 鈥淯n juez es un juez鈥, nunca es deseable.

En definitiva, las movilizaciones desobedientes masivas se pueden ver beneficiadas con esta nueva regulaci贸n, si se aprueba, ya que sus penas son m谩s bajas y se exige un m铆nimo de violencia o intimidaci贸n. Pero, por otro lado, las movilizaciones que no sean tumultuarias pero s铆 multitudinarias se pueden ver perjudicadas por una nueva regulaci贸n que, castiga con mayor dureza los des贸rdenes ocurridos con una presencia numerosa de asistentes, aunque el orden p煤blico no se vea necesariamente afectado de manera grave.

La ampliaci贸n de los des贸rdenes p煤blicos b谩sicos

Por otro lado, se propone reformar el actual tipo b谩sico de des贸rdenes p煤blicos (que no requiere que las manifestaciones sean masivas). Si bien la reforma de las manifestaciones multitudinarias pod铆a tener algo que ver con la derogaci贸n de la sedici贸n y la creaci贸n de un delito nuevo que lo sustituyera, este nuevo cambio no guarda ninguna relaci贸n con la sedici贸n. Se a帽ade porque s铆, porque quieren.

La nueva regulaci贸n que se propone permite que se puedan cometer des贸rdenes p煤blicos con 鈥渋ntimidaci贸n鈥. Y es que la actual redacci贸n castiga a quienes 鈥alteraren la paz p煤blica ejecutando actos de violencia sobre las personas o sobre las cosas, o amenazando a otros con llevarlos a cabo鈥, pero la nueva sustituye el 鈥amenazar a otros con llevarlos a cabo鈥 por el t茅rmino 鈥intimidaci贸n鈥. Esto abre la puerta a la arbitrariedad y a incriminar conductas de tensi贸n, miradas, expresiones, etc. que hasta ahora eran impunes. En el momento en el que la polic铆a diga que se sinti贸 intimidada por la actitud y est茅tica de un grupo de manifestantes, podr铆an producirse unos des贸rdenes p煤blicos.

M谩s all谩 de la introducci贸n del concepto 鈥渋ntimidaci贸n鈥, la reforma a帽ade nuevas conductas constitutivas de des贸rdenes p煤blicos. Y, si se aprueba la reforma, ya no ser谩 necesario que se produzcan actos de violencia contra personas o cosas para que haya des贸rdenes, sino que tambi茅n se podr谩n cometer 鈥obstaculizando las v铆as p煤blicas ocasionando un peligro para la vida o salud de las personas; o invadiendo instalaciones o edificios鈥.

Las implicaciones para activistas de esta ampliaci贸n de las conductas t铆picas del delito de des贸rdenes es evidente. Creo que no tardaremos en ver a ecologistas imputadas por provocar cortes de carreteras cerca de empresas de combustibles f贸siles (como hizo Futuro Vegetal este verano), o al movimiento de vivienda encerr谩ndose en una sucursal bancaria (como ha hecho en incontables ocasiones). Por no hablar de protestas como las que tuvieron lugar en Catalunya en octubre de 2019 tras la publicaci贸n de la Sentencia del Proc茅s en la que se ocuparon autov铆as, v铆as de tren e, incluso, el aeropuerto.

No es de extra帽ar que las principales cr铆ticas a este proyecto provengan del movimiento de vivienda. Tanto el Sindicat de Llogateres como la PAH han publicado entrevistas y comunicados y han organizado concentraciones contra la reforma.

La provocaci贸n, conspiraci贸n o proposici贸n para cometer des贸rdenes p煤blicos

Por 煤ltimo, la Proposici贸n deroga el actual delito que castiga 鈥la distribuci贸n o difusi贸n p煤blica, a trav茅s de cualquier medio, de mensajes o consignas que inciten a la comisi贸n de delitos de alteraci贸n del orden p煤blico, o que sirvan para reforzar la decisi贸n de llevarlos a cabo鈥. Sin embargo, lo sustituye por un nuevo art铆culo que castiga 鈥la provocaci贸n, la conspiraci贸n y la proposici贸n para鈥 cometer estos delitos.

En otras palabras, se sustituye un delito muy espec铆fico (la difusi贸n p煤blica de mensajes que inciten a alterar el orden) por un delito m谩s abierto (la provocaci贸n, conspiraci贸n o proposici贸n). Es m谩s amplio, porque ya no se requiere que esa provocaci贸n sea p煤blica. Puede producirse en el 谩mbito privado (por ejemplo, en un chat de WhatsApp cerrado). Y, una vez m谩s, puede tener implicaciones negativas para los movimientos sociales.

Conclusiones

Una vez m谩s, nos encontramos con que el Gobierno de coalici贸n cumple una de sus promesas electorales (en este caso, la derogaci贸n de la sedici贸n) pero que, cuando acudimos a la letra peque帽a, en realidad el cambio no es tal. Ocurri贸 con la supuesta derogaci贸n de la reforma laboral (que no fue m谩s que una operaci贸n de maquillaje sin demasiada trascendencia) o la presunta derogaci贸n de la Ley Mordaza que se est谩 tramitando (que no es m谩s que una leve modificaci贸n).

Con la derogaci贸n de la sedici贸n no estamos siquiera ante una venta de humo como en los ejemplos anteriores, sino directamente ante un caso de empeoramiento de la situaci贸n actual. La reforma vendr谩 bien para los escasos casos en los que se pueda producir un delito de sedici贸n (actualmente los l铆deres del Proc茅s catal谩n son los 煤nicos condenados por este delito), pero a cambio se retocan los des贸rdenes p煤blicos, que afectan a miles de activistas y personas de a pie que son acusadas de cometer este delito en movilizaciones sociales. Y se hace por voluntad exclusiva de las promotoras de este reforma, no por una excusa jur铆dica o una demanda social. Se hace, al fin y al cabo, porque gobierne quien gobierne, al poder no le interesa que podamos ejercer el derecho de protesta, no vaya a ser que podamos cambiar las cosas.

M谩s informaci贸n
鈥淟uces y sombras de la reforma de los delitos de sedici贸n y des贸rdenes p煤blicos鈥 (P煤blico), del cual se extrae la mayor铆a de la informaci贸n de este art铆culo
鈥 芦La sedici贸n 芦reemplazada禄 de Pedro S谩nchez禄 (Kaos en la Red)
鈥淓l Sindicat de Llogateres denuncia que la reforma de los des贸rdenes p煤blicos castiga protestas pac铆ficas鈥 (El Salto)
鈥淟os puntos m谩s pol茅micos de la reforma del delito de des贸rdenes鈥 (El Salto)
鈥淯nas 40 entidades catalanas denuncian que la reforma del C贸digo Penal es un retroceso de la democracia鈥 (ElNacional.cat)
鈥淓l movimiento de vivienda pagar铆a los platos rotos de la reforma de la sedici贸n鈥 (P煤blico)

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